Capítulo 7.

Hacia París..

By Frii Wonka y Neko SasuNaru.

– I'm Here~ - Llegaba por detrás abrazándolo y susurrándole al oído.

–¿Y para que me necesitabas con tanta urgencia? – Le acariciaba las manos.

– No, pues nada. – Este comenzaba a reír. – Solo te extrañaba. ¿Que no puedo extrañarte, Sherlock Holmes?

– ¿Pero no era solo eso verdad? – Se voltea para mirarlo a los ojos. – Tu... tu quieres algo más – Sonreía de medio lado.

– ¿Que deduces tú? – Este alzaba una ceja, sonriendo de la misma manera, encaminándolo a la habitación.

– No hay nada que decir querido John.. hasta el más tonto se daría cuenta.. – Le susurraba al oído. – que me quieres a mí..

– Sí, – Este lo abrazaba y se recargaba en su pecho.– pero no nada más para lo que piensas que vamos a hacer... – Se quedaba así unos segundos y después lo arrojaba a la cama. – O bueno sí, también. – Se reía y comenzaba a quitarse el suéter y la camisa de abajo.

– También te quiero John.. y para todo lo que esa cabeza esta imaginando – Se desabrochaba uno a uno los botones de su camisa morada sin quitarle la vista al otro.

– Ni siquiera…– Este se sonrojaba un poco terminando de quitarse la camisa, ayudaba al otro a quitársela, mientras pasaba sus labios al cuello del pelinegro, para comenzar a besarlo. – te has dado cuenta que puse algo nuevo en tu cuarto verdad?... – Este se reía, y lo seguía besando, mientras el otro se daba cuenta, que habían varias velas encendidas, y la luz apagada, lo que hacía que la habitación de Sherlock, se viera realmente cómoda, acogedora y bastante romántica.

– Solo te veía a ti, no me culpes – Pasaba sus manos por el pecho del rubio y subía lentamente hasta su cuello y su nuca. – ¿Desde hace cuanto estabas pensando en "esto"?

– Desde que terminamos el último caso. – Este le terminaba de quitar la camisa al otro. – Quería darte algo, "especial", sé que en realidad no te importa pero... No sé, Sherlock, tú sabes lo tonto y cursi que soy... - se rascaba un poco la mejilla, separándose un poco algo avergonzado- Si no te gusta, no lo haré de nuevo... – Sonreía dulcemente.

– En realidad no eres tonto John.. y creo que debo confesarte algo. ¿Recuerdas aquella vez en el restaurante de Angelo's ? – Desviaba la mirada y le acariciaba el torso.

– Sí... ¿Por qué? – Este asentía, para tomarle del rostro y hacer que lo mirada, delicadamente.

– Pues, en realidad yo.. – Tragaba un poco de saliva. – hice reservaciones en la misma mesa de aquella vez.. para el .. 14.. – Se sonrojaba ampliamente.

Abría los ojos como platos y lo abrazaba arrojándose encima de él y ahora estando encima de él le daba un beso, para separarse después. – Una, reservación?... En serio? Vaya... Sería nuestro primer... Nuestro primer "San Valentín" juntos... – Se reía.

– Si John.. – Se Aclaraba un poco la garganta. – ehm.. n-no es para tanto – Lo acercaba a él para besarlo dulcemente.

– Claro que sí. – El rubio correspondía el beso sonriendo. – Lo es para mí... – Se recostaba ahora un poco más, colocando sus brazos a los costados de Sherlock. – El otro suelta un suspiro y da besitos en el cuello del rubio y continuaba con las caricias un poco más demandantes.

– A-Ahh...

El rubio dejaba salir un leve gemido, para después pasar una de sus manos, hasta el pantalón del pelinegro, comenzando a bajárselo lenta y festivamente, mientras metía poco a poco su mano, hasta llegar a su objetivo y acariciarlo un poco. Sherlock bajaba sus dos manos hasta el trasero de John y lo apretaba pegándolo más a él sigue besando y lamiendo el cuello, el otro arqueaba un poco la espalda al sentir las manos del otro, y bajaba ahora hasta las rodillas el pantalón del pelinegro, para después con un movimiento rápido, lo posara encima de su cuerpo, para capturar sus labios y entreabrirlos, para introducir lentamente su lengua. John Lo besaba con más intensidad jugando con la su lengua y dando pequeños mordiscos mientras le despojaba de la ropa que ya estorbaba, sintiendo la ya despierta erección comienza a acariciarla lentamente.

El pelinegro dejaba salir sordos gemidos, de su boca a la boca de John, para ahora aprisionarlo entre sus piernas, y haciendo que se pegaran intimidad contra intimidad comenzando a moverse despacio, haciendo fricción entre ambos, una sensación estruendosamente deliciosa. El rubio correspondía al movimiento, manteniendo el ritmo y le toma con fuerza de las caderas suspira en el oído para después lamerlo un poco.

John posaba ahora sus manos en la tersa espalda del otro, hundiendo un poco sus dedos, causándole algo de presión en la misma espalda al pelinegro. – ahh.. Sherlock... – Este ahora apartaba un poco a Sherlock, para ahora voltearlo de nuevo, quedando ahora encima de él, colocaba las piernas del pelinegro sobre sus hombros y comenzaba a entrar en él, lentamente para no causarle daño. Cerraba sus ojos y soltaba múltiples suspiros al sentir al rubio de nuevo dentro de él subía mas las caderas para terminar recibirlo.

Dejaba salir un largo gemido al sentirse ya dentro y comenzaba a embestirlo lentamente, y después comenzaba a hacerlo un poco más rápido– Ah... Ah... S-Sherlock... – Seguía embistiendo, pero después paraba un segundo, para hacer que se levantara, solo de rodillas, en la mana, para poder entrar por detrás de él, de un solo golpe escuchando el gemido sonoro del otro, comenzaba a otra vez embestirlo ahora por detrás, besándolo y lamiéndole el cuello, y con una mano libre, comenzar a masturbar su ya gran excitación del pelinegro-

– Oh! John! – Movía sus caderas al compás de su amante y se agarraba con fuerza de las sabanas para evitar desfallecer por el placer causado por el otro. – Aaaah! Más rápido J-John! – Respirar se hacía cada vez más difícil, levanto la cabeza y arqueo un poco la espalda en su intento por tomar aire pero ese cambio de movimiento hizo que el rubio diera en un punto dentro de él que lo volvía completamente loco – Hmmm

El rubio se sentía a desfallecer de tanta lujuria que estaba sintiendo en esos momentos, nada se compararía con aquello, y comenzaba a hacerse de una manera más rápida y salvaje que ambos perdían completamente la noción y razón del tiempo, hasta que sentía que no podía más, comenzaba a dar pausados y fuertes embestidas, para llegar al clímax con su amado. – S-Sherlock..M-Me vengo...! – Se venía dentro de él, recargándose en su hombro y dando un último grito de placer, mientras sentía como el otro también se venía, pero en su mano que aún le había dado los últimos masajes de placer.

– OooooH! Jooohn! – Su cuerpo no pudo más y se dejo caer sin fuerzas sintiendo los últimos latigazos de placer que recorrían sus cuerpos ahora sudorosos y satisfechos.

Sonreía un poco, saliendo lentamente del pelinegro, para echarse en la cama dejando salir un gran suspiro de satisfacción– Sherlock... – Este lo atraía hacía él delicadamente, abrazándolo– ¿Ya has cenado?...Bueno además de a mi? – Decía en un tono de broma.

– No, aún no.. – Se reía un poquito negando con la cabeza y le daba un tierno beso en los labios - pero te puedo decir que estoy satisfecho - guiñándole un ojo.

– No has comido bien estos últimos días, ven... – Se levantaba y se colocaba la bata encima amarrándola. – Te prepararé algo, Lo que tú quieras... – Lo jalaba de la mano para que se levantara, aun que pusiera resistencia. – Anda, Sherlock... – Le aventaba de igualmente la bata al pelinegro.– No vaya a entrar Mrs Hudson y nos encuentre... En esta manera.

– No tiene caso John.. Seguro ya nos escucho, llego hace un rato.. – Se ponía la bata de mala gana y salía con John. – Hazme lo que quieras todo lo que tu cocinas sabe bien – Le sonreía dulcemente.

Este se abochornaba colocándose una mano en el rostro.– P-Poqué no me lo... dijiste?... – Suspiraba y salían de la habitación, entrando a la cocina–. Solo lo dices para quedar bien– Lo miraba de reojo y se reía para sacar algunas cosas de la nevera, las pocas cosas que habían y preparar algo. – Es muy divertido verte comportándote "bien" conmigo – Mientras se cocinaba una cosa, le servía una taza de té.

– ¿Bien? ¿A qué te refieres con bien? Yo siempre me comporto bien contigo.. no he escuchado ninguna queja.. – Le daba un sorbo al té .

– Yo solo decía, Sherlock. – Sonreía y servía el plato del pelinegro, para dejárselo frente a él. – Bueno, Tú sabes que hace unos años, no me tratabas como ahora. ¿Recuerdas el caso de los Chinos? aun que me daba una ligera impresión de que, te daba celos que saliera con Sarah.. No? – Se reí. – ¿Desde entonces?

Sorbía mas té intentando que la taza ocultara su sonrojo para después agachar la cabeza y empezar a comer. – Mmm.. Delicioso, te lo dije..

– ¿Como pude ser tan ciego, cuando era tan claro?.. – Se reía un poco ante la obviedad del pelinegro. – Lo siento Sherlock... – Le tomaba la mano que estaba libre. – En serio. Siento mucho no haberme dado cuenta... Pero, para que quedar claros... Jamás vuelvas a fingir tu muerte... ¿Quieres? – Se reía y se acercaba a darle un beso en los labios. – Por más que corra peligro, no quiero volver a verte... Caer.

– No lo haré de nuevo, ya no ahora que moriría si no te tengo cerca y para que quede claro, el que tú no te dieras cuenta no significaba que yo no lo supiera – Tomaba un pan tostado. – solo estaba esperando el momento en que dejaras de decir "no-soy-gay" – Sonreía sarcástico.

– Sherlock Holmes! –Alzaba una ceja y se dejaba caer en su asiento. –, ¿Y qué hubieras hecho si no lo hubiera dejado de decir? ¿Te hubieras quedado callado... para siempre?

– Se con certeza que lo hubieras dicho.. No sé, tal vez.. al pie de mi "tumba"? – De nuevo una sonrisa prepotente al hacerle notar que lo escucho aquel día .

– Por dios!, – Se cruzaba de brazos. – Sherlock Holmes, no tienes corazón!. – Dejaba salir un suspiro de resignación. – No necesitabas hacer todo eso, Cuando te escuché llorar por el teléfono.. No sabes... No sabes... – Suspiraba para no sentir lo que sintió al verlo caer. – Dios, Sherlock...

– En serio lo lamento John, – Se acercaba y lo abrazaba con fuerza. – pero tú sabes que era necesario.. lo sabes.. Y tú no tienes idea de lo mucho que te extrañe, Mycroft me advertía e incluso me reñía por salir a verte cada que visitabas mi tumba, pero sin esos instantes yo no hubiera tenido fuerzas para seguir ..

– Lo sé, – Este lo volteaba a ver, con una sonrisa ingenua y un poco melancólica, dándole un beso en los labios. – y lo siento, me sentí un egoísta... Esos 3 años. De tu ausencia, sentí como... Como si tú me hubieses pertenecido, que... No lo sé. – Se reía. – ¿Por qué estamos hablando de esto?, que tonto soy...-se daba un ligero golpecito en la frente- Lo siento, Lo siento.- Sigue cenando. Tengo que ir por Gladstone... Ya se ha quedado todo el día con Mrs Hudson. Tengo ganas de Salir. ¿Tú no?, Hoy no tienes caso. ¿O sí?

– Es que yo te pertenezco John, no seas tonto, no me digas que aun no te das cuenta de eso también? Entonces te lo informo.. Pero sabes – Come un poco separándose lentamente del rubio. – también tu me perteneces. Cambiando de tema – Suspira como si nada hubiera pasado. – Hoy no tengo caso, ¿A dónde tienes quieres ir?

– Es verdad, Yo te pertenezco... – Miraba hacia la ventana. – No lo sé, En realidad pensé que tú tendrías como, lugares que querer visitar. Ya sé! Viajemos a Paris!, Queda cerca a unas Horas. – Sonreía. – Quedémonos unos días, el fin de semana!

– Con que a eso te referías con salir – Alzaba una ceja soltando una leve risa. – Encantado de ir, salimos esta noche..- Se levanta y lo abrazaba – No empaques demasiado.. no creo que necesites "tanta" ropa..

– S-Sherlock!... – Se sonrojaba y correspondía el abrazo. – Está bien, está bien... – Lo besaba y se disponía a su cuarto para empacar ligero. – ¿Empaca tu también poco... Hay un Hotel muy lindo del que he escuchado! – Decía con emoción. – Tú crees que Mrs Hudson se enoje si le dejamos a Gladstone unos días...?

– Si le decimos que nos vamos unos días no creo que se moleste, en especial porque podrá dormir toda la noche sin que la sobresalte "ningún ruido" – Va a su habitación y susurra para si. – perfecto.. Creo que estando ahí podre darle esto. – Sacaba una pequeña caja negra de uno de sus cajones, y la guarda en la maleta.

– Por fin, – El rubio en su propia habitación se emocionaba mucho y suspiraba. – Alejados un rato... de tanto estrés... Qué bueno que es fin de semana y Sarah me dio días libres... –Sonreía de oreja a oreja y bajaba ya con la maleta lista. – Vamos al Aeropuerto, a comprar los boletos te parece? – Alistándose en la sala, Guardando también billetera, móvil, su laptop en otra maleta, llaves y su pasaporte.