CAPITULO 7: SOMOS HUMANOS.

"Iros vosotros a casa." Nos dijo al día siguiente cuando acabó su jornada en aquel sitio que llamaba 'universidad'. "Yo tengo algo que hacer antes de volver."

"¿Y no podemos acompañarte?" Le dije.

"Yo quiero ir contigo." Le dijo Goku.

"Y así podremos volver en coche." Afirmó Hakkai.

"Paso." Afirmó ella. "Voy a hacer deporte, vosotros podéis iros ya a casa, tardaré… una hora y algo."

"Vale, pues nos quedamos." Le dijo Goku sonriéndole. "A mí me gusta correr."

"No voy a correr." Afirmó.

"También me gusta saltar." Le dijo.

"Que no voy a saltar." Le dijo. "Voy a hacer artes marciales."

"Suena interesante." Afirmó Hakkai.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Lily)

"¿Y esa gente que está ahí mirando?" Preguntó uno de mis compañeros de defensa personal.

"Déjalos, igual son futuros alumnos." Dijo otro mientras yo me centraba en ignorarlos.

"Ignorarles." Afirmé yo. "Seguro que se cansan y se van a otro lado."

"¿Por qué miran hacia aquí?" Preguntó otra de las chicas.

"Lily…" Me llamó el profesor. "¿Te importaría decirles a tus fans que dejen de molestar?"

"No son mis fans." Le dije.

"¿Entonces por qué el crío no hace más que gritar feliz cuando haces lo más mínimo bien?" Me dijo levantando una ceja.

"Vale… iré a decirles que se comporten." Me rendí.

"Eso está mejor." Me dijo.

"¡Eh, dejar de meteros con todos, colgados!" Les grité cuando el rubio y el pelirrojo dijeron algo ofensivo sobre mis compañeros y el hecho de que para entrenar ni nos tocásemos demasiado, salvo para agarres y suavemente para no hacernos auténtico daño.

"Lily." Me intentó reñir el profesor.

"¡¿Qué pasa?" Les dije cuando el rubio me replicó que era la verdad y que éramos penosos. "¡¿Qué te crees que puedes hacerlo mucho mejor?. ¡Pues baja aquí y te daré un par de sopapos para que aprendas modales!"

Obviamente no esperaba que bajaran, solo que se callaran un poco la boca y se comportaran un poco mejor, pero Goku saltó y el rubio bajó por las escaleras con estilo mientras el castaño intentaba pararlos y Gojyo bajaba descolgándose por la barandilla de las gradas.

"¿Me vas a pegar tú?" Me dijo el rubio.

"Sanzo, para jugar con damas me ocupo yo." Le dijo el pelirrojo. "Y no ha sido su culpa, es del maestro."

"Eh, me tocáis las narices a mí." Le dije. "Y no podéis bajar si no sois del curso."

"Podemos apuntarnos." Dijo el niño. "¿Verdad?. ¿Verdad?. ¿Verdad?"

"Hay que apuntarse en…"

"Oh, vamos, solo sois 10 personas." Dijo el Gojyo. "En la cosa esa decía que erais 20."

"Probablemente porque el maestro es malo." Dijo el rubio.

"Vamos…" Dijo Hakkai. "No hay por qué meterse con la gente."

"¿Acaso creéis que podéis hacerlo mejor?" Les dijo el sensei.

"¡NO!" Dije molesta mientras ellos decían lo contrario. "Sí."

"Hasta el mono pelea mejor." Dijo Gojyo.

"¿Contra él?" Dijo el sensei. "Yo no peleo contra críos."

"Eh, no soy un crío." Afirmó él.

"Por favor, iros fuera." Les dije.

"Tengo ganas de jugar con él." Dijo el chaval crujiéndose los nudillos.

"Venga, no creo que sea buena idea." Dije. "Y estáis molestando a la clase."

"Vale." Afirmó el sensei. "Pero cuando te gane, os vais."

"Si gano yo… ¿me dejaréis seguir viniendo a jugar con vosotros?" Dijo.

"Goku, aquí no vienen a jugar, vienen a entrenar." Le dijo Hakkai.

"¡Eso! Gracias, Hak." Le dije.

"Vale, si me ganas, cosa más que improbable, podéis quedaros y entrenáis con nosotros. ¿Vale?" Le dijo el sensei.

"Vaya…" Dijo alguien tras nosotros.

"Esto promete…" Dijo otro.

"Me voy al baño." Afirmé. "Voy a rellenarme el agua y… ya volveré." Afirmé para irme.

Aquello se salía de lo surrealista.

(Salto espacio-temporal)

"¡¿Pero qué hacéis vosotros aquí aún?" Le dije al rubio sentado en el banquillo donde dejábamos las cosas para que me señalara a donde Goku estaba pinchando en la espalda al profesor que estaba tirado en el suelo. "¡Goku!. ¡¿Pero qué ha pasado?"

"Le hemos dicho que no se pasase, pero…" Dijo Hakkai.

"Vale ya, mono." Le dijo Gojyo. "Ya has conseguido lo que querías, deja de portarte como un crío."

"Vaya, ha sido la leche." Dijo alguien.

"Vaya, Lily." Me dijo una compañera. "No sabía que tenías amigos tan guays."

"¡Creo que me ha roto la pierna!" Se quejó el profesor.

"¡Me habéis fastidiado el día!" Les grité antes de salir corriendo hacia los vestuarios para encerrarme en una cabina privada y pegar un par de puñetazos a la pared para ponerme a llorar. "Idiotas… idiotas… idiotas…"

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Gojyo)

"Es el vestuario de chicas." Les dije a las dos chicas que nos habían acompañado a buscar a Lily.

"Por eso vas a entrar tú." Afirmó Sanzo.

"Gojyo, yo tengo que encargarme del sensei, y como sea Sanzo probablemente esto acabe con sangre de los dos." Me dijo Hakkai.

"Que sea la suya, a esa chica le faltan años luz para poder rozarme siquiera." Afirmó este.

"Y no podemos mandar a Goku porque… ¿dónde está?" Continuó Hakkai antes de oír un grito en los baños tras la puerta. "Er…"

"¡NO ENTRES AQUÍ, PERVERTIDO!" Oímos gritar a alguien dentro.

"Será mejor que entremos nosotras." Dijo una de las chicas.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Goku)

"Lily…" Le llamé dando unos golpecitos en la puerta donde deduje que estaba cuando el resto de mujeres allí se habían tapado con toallas; como si fuese a ver algo interesante… solo eran mujeres. "Lily… ¿estás ahí?"

"No." Me dijo. "Lárgate."

"Lily… oye… ¿estás enfadada?" Le dije.

"Sí."

"Porfa... perdóname…" Le dije arrepentido. "Es que… Yo quería jugar con vosotros…"

"¡Me habéis fastidiado el día!"

"Lo siento…" Le dije haciendo pucheros. "Es que… tú parecías estar divirtiéndote… y yo solo quería jugar también… No quería enfadarte…"

No podía entender por qué seguía enfadada, pero no quería que lo estuviera, no conmigo… yo solo quería estar con ellos, parecían estar pasándoselo bien jugando a pelearse.

"Pensaba…"

"Pues pensabas mal." Me dijo. "¡Le has pegado a mi profesor!. ¡Le habéis roto la pierna!"

"Hakkai dice que solo tiene un músculo rasgado y unos tendones dados de sí." Le dije suavemente. "Y vamos a enseñaros a pelear de verdad."

"¿Cómo… has… dicho?" Me dijo abriendo la puerta.

"Que vamos a enseñaros nosotros." Le dije mirándola con los ojos rojos e hinchados y el pelo revuelto. "Así podremos jugar todos."

"Para ti todo esto es un juego ¿verdad?" Me dijo. "Crees que no tiene importancia ¿no? Pues es serio, venimos aquí a entrenar."

"Pero si no hacíais nada." Le dije. "Si entrenáis tenéis que hacer fuerza."

"¡No queremos sacarnos un ojo!" Me dijo.

"Entonces jugabais." Afirmé sonriendo. "Y eso es más divertido."

"Dios… eres imposible…" Me dijo suspirando. "Voy a ducharme."

"¿Entonces… me perdonas?" Le pregunté cuando salió con solo una toalla tapándole.

"Supongo." Me dijo. "Y vete de aquí, esto es para mujeres."

"No miro." Afirmé sonriéndole. "Y así estamos juntos."

"Joder, sois como lapas." Me dijo mientras oía la ducha en una zona donde salió vapor al cabo de nada. "¿Por qué habéis venido? Solo os habéis estado riendo de nosotros y molestando."

"Es que no queríamos que te hicieras daño." Le dije. "Voy a decirles que entren a disculparse."

"¡No!" Me dijo asomando la cabeza y un brazo por el borde. "Los hombres no podéis entrar."

"Pero yo estoy aquí."

"Ya, tú puedes pasar por un crío." Me dijo. "No te fijas en las mujeres…"

Sonreí. Al menos me había perdonado.

"Será mejor que vaya a ponerme ropa." Me dijo saliendo mojada y de nuevo cubierta con la toalla. "Cuanto antes acabemos antes podremos irnos y menos me avergonzaréis."

"¿Te… te avergüenzas de nosotros?" Le dije deprimido.

"Oh, vamos, es que sois… irritantes." Me dijo del otro lado de la puerta donde se había escondido antes. "Pero tú me caes bien."

"¿En serio?" Le dije esperanzado.

"Sí." Afirmó.

"Tú también me caes bien." Le dije. "Eres como tener una hermana."

"Hermana… vaya, eso suena bien." Afirmó con un tono alegre del otro lado de la puerta para salir apenas unos minutos después. "Será mejor que nos vayamos ya. Supongo que no tendrás nada más que hacer aquí ¿no?"

"No, pero puedo decirle a Gojyo que…"

"Vamos." Me dijo cogiéndome de la mano para tirar de mí hasta la puerta. "Esto… tú primero."

"¿Para abrirte camino?" Le dije feliz de poder serle de ayuda.

"No, es que como salga primero y el rubio abra su bocaza o Gojyo intente ponerme la mano encima creo que les voy a dar." Me dijo.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Gojyo)

No podía creerme cuando se abrió la puerta del baño tras haber sido desalojado por la mayoría de mujeres que había dentro, algunas realmente bonitas, pero no me había importado, solo tenía orejas para la que aún estaba dentro y Goku, qué suerte tenía el muy enano…

"Lily, oye, supongo que no tenemos pretexto y…" Comencé para ver que era Goku quien salía y callarme.

"No quiero excusas." Dijo Lily saliendo tras él. "Al menos darme hasta que llegue a casa y pueda darme un buen baño para relajarme un poco antes de oír más sobre el tema."

"Vale." Me dijimos.

"Trae, déjame que te lleve la bolsa." Le dije para que me la quitase del alcance sin mirarme siquiera.

"Puede que seamos patéticos entrenando, pero aún puedo llevarme la bolsa con mi toalla, el neceser y la ropa sudada." Afirmó. "¿Cómo está el sensei?"

"Bien, solo tiene un músculo desgarrado y los tendones distendidos." Le dijo Hakkai sonriendo. "Le hemos dicho que hasta que se le cure podemos sustituirle nosotros."

"No sois profesores." Le dijo ella.

"Ya, pero nosotros al menos no recibimos palizas de un mono." Le dijo Sanzo.

"No quiero oír hablar del tema." Afirmó ella levantando la mano para intentar ponerse la capucha de su chaqueta.

"¿Llevas el pelo mojado?" Le dije dándome cuenta del detalle.

"Tengo demasiado para secármelo con el de dentro." Afirmó.

Entonces fue algo superior a mí, me quité la badana y a ella la capucha para enrollarle el pelo con ella antes de volver a ponerle la capucha.

"Cabezota de las narices." Le dije. "Haz el favor de cuidarte un poco más. Vas a acabar por volver a ponerte enferma."

"¿Y a ti qué más te da?" Me dijo.

Entonces Sanzo hizo algo impensable, algo que nunca antes le había visto hacer: le dio un golpe de periódico a la chica en la cabeza.

"Idiota, deja de preocupar a estos tres idiotas." Le dijo. "El mono estúpido y el kappa salido son tan idiotas como para preocuparse por ti, y Hakkai se preocupa por todos."

"Sanzo, no está bien pegar a las mujeres." Le dijo Hakkai.

"¡Maldito machista!" Afirmó ella tirándole un golpe a Sanzo para que este le parara el puño con un cigarro en los labios. "¡Te mataré por ese golpe!" Afirmó mientras entre Goku y yo la cogíamos por un brazo cada uno para separarla y la gente se nos quedaba mirando.

"Ya está." Le dije. "Se lo merece, pero deja de pelear."

Tenía que añadir a la lista "peleona".

(Salto espacio-temporal)

"¿Te has calmado ya?" Le pregunté a Lily cuando salió con un pijama totalmente anti-atractivo de su ducha, solo que esta vez era de florecitas azules.

"Aún recuerdo lo que habéis hecho." Me dijo.

"¿Serviría de algo que nos disculpásemos?" Le dije. "Escucha, siento lo que ha pasado."

"No ha pasado." Afirmó ella suspirando. "Supongo que el que le dieseis una paliza a mi sensei no era tan… melodramático."

"Bueno… técnicamente lo hizo Goku, pero igual deberíamos haberle parado." Le dije.

No, yo también quería estar allí, y a fin de cuentas, era culpa de ese hombre haber acabado así, si fuese un maestro de verdad no hubiese recibido una paliza tan fuerte.

"Ya, bueno… supongo que nadie hubiera adivinado que Goku le daría tal paliza." Me dijo entrando en la cocina. "Mmmmm… huele de maravilla ¿qué es?"

"Sopa." Le dijo Hakkai sonriéndole. "He visto que te gustaba y he intentado hacerla. Oh, y también he intentado hacer un tamagoyaki con patata, pero…"

"Uggg… eso suena raro." Le dije.

"Será mejor que vaya poniendo la mesa." Dijo Lily.

"Ya la ha puesto Goku." Le dijo Hakkai. "Para que nos perdones."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Lily)

"¿Quién ha cocinado esto?" Se quejó el rubio comiendo un trozo de aquella tortilla rara que olía a tortilla de patata pero parecía una francesa.

"Sabe…" Comenzó el pelirrojo.

Entonces me miraron de reojo mientras yo masticaba un trozo.

"No os quejéis tanto, no está tan mal." Les dije.

Sabía a tortilla francesa, con demasiado huevo y como si fuese el hijo del puré de patata y la tortilla francesa. La sopa había sido un mal intento de una sopa minestrone y en vez de fideos habían puesto arroz, pero era evidente que lo habían hecho por mí, porque ellos no sabían cocinar eso.

"¿De verdad te gusta?" Me dijo Hakkai. "¿No me ha quedado mal?"

"No, solo es diferente." Le dije decidida a no decir nada aunque eso hubiera hecho removerse en sus tumbas a los inventores de esos platos y sonriendo. "Está muy bueno todo."

"Si tú lo dices…" Dijeron.

Entonces agaché la cabeza para coger otro trozo de mi plato y sonreír escondiéndolo.

La cena fue pacífica y todos comieron sin quejarse hasta acabar donde Goku recogió la mesa cuando yo fui a hacerlo y al final acabé arrastrada por él al salón para ser seguidos pronto por el rubio que no se quejó cuando el menor puso un canal de dibujos que habíamos visto juntos antes.

Entonces me levanté y fui al baño; cuando salí fui a la cocina para ver al pelirrojo fregando los platos con un cigarrillo encendido.

"Vete al salón a descansar." Me dijo.

"No hacía falta tantos detalles." Le dije sentándome en la mesa recién limpiada.

"Queríamos tener un pequeño detalle contigo." Me dijo. "¿Tanto se ha notado?"

"Bueno… no habéis dicho ninguna queja sobre la cena, y son platos de mi cultura." Le dije divertida. "Y 'Don Quejica' no ha dicho ni una sola palabra de queja en toda la noche."

"Y a ti se te ha notado lo de la cena." Me dijo divertido. "Pero es de agradecer que dijeras eso, a Hak le has hecho muy feliz."

"Es lo menos que podía hacer, ha cocinado unos platos que me encantaban." Afirmé moviendo las piernas adelante y atrás feliz. "Y todo sabía muy bien."

"¿Eso significa que nos perdonas?" Me dijo.

"Claro." Afirmé sonriendo y asintiendo suavemente. "Soy incapaz de guardársela a unos chicos que son tan buenos como para montarla así para pedirme perdón."

"Vaya… pensaba que iba a ser más difícil." Me dijo.

Más difícil.

"Vale, entonces simplemente pedirme perdón." Le dije encogiéndome de hombros mientras él acababa de lavar los platos y se secaba las manos antes de venir a ponerse casi entre mis piernas abiertas puesto que me había apoyado en las manos en el borde de la mesa entre mis piernas.

Entonces, sin dejar de mirarme a la cara, pasó un brazo hacia mí con el cigarrillo y de largo para hacerme reparar que usaba una lata de cerveza gastada como cenicero. Entonces miré a la cara y vi que sonreía.

"Perdona, no me gusta hacer llorar a una mujer." Me dijo. "Es un pecado enorme para un hombre, cualquier hombre que se precie."

"¿Qué dices?" Le dije.

"El mono se ha chivado." Me dijo guiñándome un ojo. "Te hicimos llorar y eso sí que es un pecado por nuestra parte. ¿Hace una cervecita de la paz?"

Entonces ahogué la risa para terminar por no poder aguantarme y asentir.

"Vale." Me rendí riéndome ante su cara dura mientras él cogía una y me la tendía. "No vale… es imposible estar enfadada mucho tiempo con vosotros."

"Sí, somos adorables." Afirmó divertido guiñándome otra vez un ojo para salir a la terraza. "Ah, abrígate un poco más, mujer." Añadió echándome por encima de los hombros su chaqueta. "Aquí hace demasiado fresco."

"¿Por qué me tratas con tanto cuidado?" Le pregunté con curiosidad. "Yo no hago más que gritarte."

"Ya, pero si no fuese así con las damas entonces no sería yo." Me dijo sonriendo y volviendo a encenderse otro cigarrillo para echarse un trago de cerveza. "Ah… que buena sabe tan fresquita…"

"Deberías esperar al buen tiempo." Le dije mirando al cielo tras los edificios circundante. "La cerveza fresquita al aire libre es lo mejor en las noches calurosas."

"Sí, es cierto." Afirmó sonriendo ampliamente. "No hay nada mejor. ¿Brindamos?"

"¿Hum?" Le dije un poco perdida porque no entendía a qué venía eso ahora.

"Por que pronto lleguen las noches calurosas." Me dijo. "Y porque no haya más momentos dolorosos en lo que estemos aquí."

"Buenos motivos." Afirmé levantando mi lata para que él la chocase conmigo.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Hakkai)

"Un tonto llama a otro tonto." Dijo Sanzo desde su asiento cuando me vio mirando a la terraza al volver del cuarto de baño.

"A mi me parece bien que hayan conseguido estar tranquilos a solas." Le dije sonriendo al ver a Goku dormido en el sofá, abrazado a un cojín y sentado. "Es bueno que haya buen ambiente ahora que estamos atrapados aquí. Es evidente que con Goku se llevan bien."

"A lo dicho, un tonto llama a otro." Afirmó cambiando de canal. "Tres tontos a cual más tonto. El crío, el tonto y la simple."

"Vamos, no seas así." Le dije divertido. "Reconoce que tú también querías que se le pasase el enfado."

"Me da igual lo que una cría idiota pueda pensar." Me dijo. "Me voy a dormir. Eh, mono estúpido, vete a la cama."

La verdad es que cuando me dejaron solo, mientras recogía todo el salón con la televisión puesta de fondo, me alegró que al final todo hubiese acabado así.

Habíamos hecho mal inmiscuyéndonos en lo que para ella era una clase de artes marciales y para nosotros un circo, pero no por ello teníamos derecho ha habernos metido en medio, y menos a dejar suelto a Goku para que pelease con un hombre que claramente era inferior en fuerza, rapidez y técnicas de combate; pero al menos parecía que habíamos conseguido que nos perdonase por nuestro error.

Goku le había pedido perdón el primero, yo había cocinado cosas que supuse que le gustarían y Gojyo… bueno, todos habíamos arrimado un poco el hombro para intentar que nos perdonase un poco.

Y sinceramente, me gustaba que al menos ahora ellos dos se llevasen un poco mejor, porque esa mañana había sido mala para la convivencia de esos dos.

Pero ahora, allí estaban fuera, tranquilamente charlando de algo y al menos, sonriendo.

"Va haciéndose tarde." Les dije asomándome por la cocina donde había ido a dejar las cosas del salón. "Será mejor que entréis ya."

"Vamos Hakkai." Me dijo Gojyo. "Estábamos tomándonos una cerveza. ¿Por qué no te unes a nosotros?"

"Supongo que una no me hará daño." Les dije cogiendo el vaso que había usado esa noche y alzándoselo para pedirle y que fuese ella quien me echase medio vaso. "Muchas gracias."

"De nada." Dijo sonriendo.

"¿Hablabais de algo?" Les dije.

"No." Dijo Gojyo. "Nada importante. Le decía que de donde venimos, podemos ver las estrellas del cielo, pero aquí es muy triste porque casi no se ven."

"Estamos en la ciudad." Afirmó ella. "Se ven pero desde el extrarradio."

"Entonces solo hay que ir allí." Le dije.

"Eso le he dicho yo, pero dice que no es seguro." Me dijo Gojyo. "Porque mañana tiene que ir a ese sitio de hoy."

"Las obligaciones son algo que no pareces entender aún, Sha Gojyo." Le dije yo sonriéndoles.

"¿Ves? Ya no soy la única." Dijo ella divertida. "Será mejor que entre ya, comienza a hacer demasiado frío y mañana tengo que madrugar. Empiezo una hora antes."

"Buenas noches." Le dijimos.

Aún esperé hasta que la oí cerrar la puerta de su habitación para girarme a Gojyo que estaba tirando la colilla de su cigarrillo consumido del todo hacia la carretera que corría al lado del edificio.

"Así que al final nos ha perdonado ¿no?" Le dije.

"Es una buena chica." Me dijo. "Es un poco rarita, mira que dejarse ablandar con una comida tan mala como la de hoy…"

"A mí me parece uno de esos gatos para los que deja restos en la ventana." Le digo sonriendo tristemente. "¿No puedes reconocer los signos? Es como un perro al que le han dado la paliza de su vida y aún así insiste en levantarse y caminar, desconfía de las personas porque le recuerdan a quien le apaleó pero también sabe reconocer la bondad, acaba acercándose a la mano que le ofrece comida, se acerca temblando y muerde a la misma mano bondadosa que le ofrecía la comida cuando esta se levanta porque piensa que es para pegarle, pero cuando descubre que solo le daba la comida, porque cuando le mordió no le pegó sino que se mantuvo quieta y esperó. Entonces la lame, porque no sabe pedir perdón de otra forma."

"Ahórrate tus sermones para otro, Hakkai." Me dice sonriendo. "Somos personas, no animales."

"Lo sé." Afirmo sonriéndole.