~Mi amor nunca sera correspondido~
•
_Capitulo 006: ¿Cómo he llegado a esto?_
•
Sentada en la cama miro el suelo avergonzada. Estoy en un hotel con el profesor Endo, esto no puede estar bien. Noto arder mi cara a recordar como se quedo mirando mi cuerpo. Nyaaa... que vergüenza. ¿El profesor quiere algo conmigo o... es como dijo? No... no quiero... quiero que mi primera vez... sea con él... quien de verdad amo...
Le esperé en silencio, con la cabeza gacha. Estoy nerviosa... no vamos hace nada, él me lo dijo. Pero aun así... estoy nerviosa. ¿Cómo saldrá? ¿Con una toalla? ¿Con un albornoz? O sin nada
Ese pensamiento me hace sonrojar mucho mas. Ay...
La puerta se abre. El sonido de esta me lo dice. Vamos... solo... solo es tu profesor, no deberías pensar así. Le veo aparecer por el pequeño pasillo. Rasca su nuca nervioso mientras sonríe de la misma forma. Solo una miradita... me convenzo a mirar de reojo su cintura, una toalla, bajo un poco mas la mirada y no hay mucho tapado. Vuelvo a notar arder mi cara miro a otro lado.
- Lo...Lo siento... no había una mas grande...
Escuche su Disculpa, en verdad él no quería nada...
Note como se sentaba en la cama, no lo hizo a mi lado, guardó las distancia, incluso se sentó dándome la espalda. Lo mas seguro que lo hizo para que no me sienta incomoda. Gracias.
Nos quedemos en silencio por largo tiempo. No podía evitarlo, algunas veces miraba de reojo al profesor. Es la primera vez que estoy "desnuda" junto a un hombre. Estoy tan nerviosa... pero al mismo tiempo me siento excitada. No puedo evitar mirar la toalla. ¿Cómo sera? Grande, pequeño, fino, grueso... ay. ¿Por qué pienso en la forma de su... miembro? Eso... no debería de hacerlo una alumna. Cada vez siento mas calor... tengo tantas ganas... junto con fuerza mis piernas para cortar la tentación de ir al baño.
- Eto... ¿qué ha pasado con tu equipo?... en la sala de profesores se decía que lo iban a cerrar.
Le miré alterada. ¿Yo queriendo tocarme y el me salta con eso? Gracias... has cortado cualquier intento...
- Um... si lo sabes no preguntes...
- Perdona. No quería... no lo sabía del todo. Es una pena.
- Si...
- Si quieres puedes unirte al equipo de fútbol, aun eres bien recibida.
Otra vez con lo mismo. ¿No se cansa? Debo admitir que al principio empecé a replantearmelo... pero Goenji-kun y Haruna están... no quiero ver lo felices que son... no hasta que lo supere, y me parece que va para largo.
— Parece que no te hace muchailusión entrar en en el equipo... ¿Pueden preguntar por qué?
— Ya has preguntado.
Una respuesta cortante. No quiero hablar de ellos. Le miré de reojo, me estaba mirando.
— ... Sí te pasa algo puedes contar conmigo. Soy tu profesor, pero si quieres podemos ser amigos...
¿Enserio ? Otro profesor con la misma tontería de ser amigo de sus alumnos. ¿Cuando aprenderán que eso no pasara nuca? Ya tiene que ser bastante divertidos, o enrollados para que pase y de clase no pasa.
/_•_•_•_/
Dejo de llover y pude volver a casa. Se me hizo muy tarde. Entre en casa con cuidado, me quite los zapatos, pero cuando quise levantar la cabeza ahí estaba mi abuelo. Hice una reverencia saludándole. Él junto a mi abuela, que en paz descanse, vivieron muchos años en España, aun así el sigue muy chafado al antiguo Japón.
— No son horas para que una jovensita este en la calle. Ve a cuidar a tu hermanos.
Callé y asenti, no se puede desobedecer al cabeza de familia, y él aun se empeña en serlo. Con paso lento subí las primeras escaleras. Nuestra casa es muy amplia. Hace años mi padre compró un pequeño hostal en ruina, yo tenía cinco años en aquellos momentos, no recuerdo mucho como era, y vivimos con mi abuelo. Dejemos España ya que mi abuela murió y mis padres decidieron venir al entierro y pasar un tiempo con el abuelo, pero ese tiempo se a convertido en doce años. Bueno, que me voy del tema. Contrató a unos carpinteros, y arquitecto para reformarlo de arriba abajo, y ahora ese antiguo hostal es nuestra casa de tres plantas con buhardilla —donde esta ahora mi cuarto_, un patio , y un garaje que usa mi abuelo para su taller. Llegué con mis dos hermanos pequeños. Arashi estaba tirado en el sofá viendo el televisor, al otro lado Ryû, él ojea un libro.
— No hagan ruido o el abu se enojara.
Les dije antes de comenzar a subir las escaleras hasta mi cuarto. Cerré la puerta con pestillo, y mientras caminaba a mi cama fui quitándome mi ropa hasta quedarme en ropa interior sobre el mullido mueble.
— Aaah...
(C-R18)
Hace rato que salimos de esa situación tan incomoda... aun así mi cuerpo sigue pidiendo a gritos que alguien lo toque. Con los ojos cerrados acaricio uno de mis pechos, tranquila y con algo de fuerza. Mis pezones se tensan, cada vez que los rozo siento algo extraño recorrer mi cuerpo. ¿Es normal que me guste tanto eso? Que importa.
— Um...
Los jadeos escapa de mis labios. Me deshago del sujetado par tener mejor acceso a mis pechos. Mi mano libre se desliza con cuidado por mi vientre, haciendo leves dibujos con las yemas de mis dedos.
— ah... Goenji...-kun...
Susurro a notar mis fríos dedos rozar y acariciar la forma de mi vagina. Mi mayor secreto...
En círculos acaricio mi pequeño botón mientras muevo las caderas, me da tanto placer. Los jadeos y leves gemido escapan de mis labios en un susurro. Retuerzo uno de los botones de arriba al mismo tiempo que dos dedos entran en mi.
— Aah...
Me da vergüenza admitirlo, pero cada vez que me toco imagino que mis manos con las de él. Sus manos cálidas y fuerte recorriendo mi cuerpo junto sus labios. Beso tras beso llegaría a mi parte mas intimida... aaah. Su lengua acaricia cada parte con delicadeza antes de introducirse aah... Esperaría a que estuviera bien lubricada y después...
— Aaah.
Ahogo el gemido contra la almohada hacer un movimiento brusco con los dedos. Llegando a un punto doloroso y placentero. Imagino nuestro cuerpos desnudos, él sobre mi, un baile al compás con cada embestida. Besaría mis labios antes de no aguantar mas. Mi cuerpo se tambalearía con cada movimiento de él. Fuertes y rápidas sosteniendo con fuerza mis caderas. Una y otra vez cada una mas fuerte que la anterior.
La estimulasion del clítoris y fuerza de los movimientos de mis dedos acabo sintiendo un escalofrío recorrer mi cuerpo, mis muslos se tensa y de mis labios escapan silenciosos gemidos y jadeos. Mis piernas temblorosas acaban sobre la cama agotadas, al igual que yo. Con lentitud abro loa ojos y él desaparece...
(F-R18)
/_•_•_•_/
¿Cómo he llegado a esto? Alguien me puede explicar, cómo he llegado a estar frente al profesor Endo junto a los demás miembros del equipo.
— Vamos Albin. Lo pasaremos bien.
Quiso animarme Shiro, pero ya no hay ánimos para mi. uf...
— Al final te uniste.
Su casi ronca voz hace que se me acelere el corazón. Él, a mi lado en la formación. Al final voy acabar muriendo de amor. Le miro con una sonrisa.
— Si. El entrenador Endo acabó convenciéndome con tanto insistir . jaja.
— Vaya... pensé que vendría por mi.
¿Qué? Le miro sorprendida sin poder articular palabra. Solo me miró con una mirada sería, la cual todos solo ven eso, pero yo vi un poco de de decepción en esos hermosos ojos
— Bien muchachos. ¡A practicar!
De nuevo ese entusiasmo y esa sonrisa... En verdad, ya no me molesta tanto, sigue siendo odiosa... pero ya menos.
/_•_•_•_/
El tiempo pasa real mente rápido, ayer estaba en un hotel para amantes con el profesor y hoy estoy en el equipo de fútbol en pleno verano entrenando en vez de estar en la piscina o en la playa.
Goenji-kun, Shiro, Nagumo, Suzuno, Sakuma y yo nos encontramos frente a Tachimukai, el portero. Nosotros somos los delanteros, por cosa obvia estamos entrenando tiros. Tras las vacaciones empezara el torneo, y el entrenador nos quiere dejar bien preparados. También porque tiene planeado algunos amistosos.
Hemos llegado al descaso, las chicas han preparado unas rodajas de limón con miel y bebidas bien fresquitas.
— aaaah que necesidad, pensaba que me derretía— dijo Toko a mi lado mientras tomaba una botella de agua.
— Si. Muchas gracias chicas— ahora era Ichinose, pude ver como a toma su botella acariciaba la mano de Aki y su sonrisa cambio un poco. Menos mal que Lika no ha visto nada...
— ¡Cariñin!
Deberían decirle ya...
— Oye, ¿de que hablan ustedes?
De nuevo metiéndose en las vida de sus alumnos. Ni sé como ha conseguido que esos tres entren en el equipo...
— ¿Aah?
— Nada interesante. Solo hablamos de una fiesta este finde.
Continuará...
