CAPITULO 7: UNA TRAGEDIA TRAS OTRA
POV SOUICHI
Estaba confundido, sus palabras y su actitud no hacían más que preocuparme y ponerme nervioso ¿¡Qué rayos era lo que estaba pasando!? Para empeorar la situación sólo veía como su cara ponerse más y más decaída; de alguna manera triste. Entonces comenzó su explicación.
- Hace poco llamé a Tetsuhiro por teléfono y…
- Claro, todo tenía sentido, su extraña actitud comenzó desde ayer que recibió de repente una llamada y luego tardó buen tiempo en regresar ¿Entonces había sido su hermano? Desde ese momento empeoró y estaba deprimido.
- No te pongas e interesante y continúa, ¡Estás poniéndome nervioso!
- Le dije que nuestro padre se había ido con otra mujer.
POV KUNIHIRO
Las cosas en casa de mis padres están yendo de mal en peor, pensé que podía mantener al margen a Tetsuhiro pero ahora para empeorarlo papá se fue. Mamá ha estado llorando mucho y no ha querido salir de la cama por varios días, estoy angustiado. Al menos no descuida su alimentación y no puedo negarme a la petición que me hizo así que tengo que contactar con él.
- ¿Moshi, moshi,nii-san?
- Sí, soy yo Tetsuhiro. Hace mucho que no te escuchaba, no quiero robar mucho de tu tiempo así que seré directo. No hablo para darte una buena noticia pero tienes derecho a estar informado porque esto te afecta igual que a mí.
- ¿Pasa algo malo nii-san?
- Es nuestro padre. Escuché a Tetsuhiro resoplar desde la otra línea, a él no le causaba gracias escuchar nada sobre nuestro padre por la manera en que lo trató todos estos años. - Papá se ha ido… con otra mujer.
- ¿Qué estás diciendo? ¿¡Cómo que se fue con otra mujer!? Enfureció aunque no alzaba tanto su tono de voz.
- Es justo como escuchaste. Se fue con otra mujer, al parecer era su amante de hace algún tiempo, y dejó a nuestra madre a su suerte.
Aún no comprendía como alguien tan recto como nuestro padre cometió un acto tan indecente pero ya no confiaba tan ciegamente como antes y me daba cuenta que ambos no eran tan perfectos como siempre creí. Su matrimonio no era el de una pareja feliz y enamorada; era como si estuvieran atados no unidos.
- ¿No era quién más se preocupaba de las apariencias, de lo que fuera a decir la gente? ¿Cómo fue que sucedió? ¿Cuándo?
- No estoy muy seguro y no creo que sea conveniente preguntarle a mamá, ha estado deprimida desde entonces. He oído varios rumores pero tengo entendido que era una mujer con la que trabajaba y llevaban tiempo saliendo mas no puedo darte una fecha o un nombre.
- Es decepcionante pero no me sorprende viniendo de él. De este tipo de gente se puede esperar lo que sea, es repugnante, pero a pesar de eso… no puedo creer que fuera tan cobarde para dejar a mamá desamparada ¡Ese maldito! Se escuchó el sonido de un golpe pero no pude identificarlo; era metálico, un bote de basura quizá.
- Tetsuhiro debes calmarte. Sé que nuestro padre nunca tomó las mejores decisiones para ti, no te apoyo y conocemos perfectamente la historia de Masaki; prácticamente te echó del pueblo. No te culparía si lo odias a él o incluso a mí, nos lo merecemos, estás en todo tu derecho pero, por mamá, no hables así de él. Sigue siendo tu padre después de todo.
Seguramente a nuestro padre lo odiaba pero a mamá todavía le tenía cariño; ella había sido más comprensiva con él. A pesar de para nuestra familia la apariencia y posición ante la sociedad era lo más importante, mamá a diferencia de papá, solía apoyarnos cuando tenía la oportunidad pero cedía ante nuestro padre a la orden y su mandato era la ley. Ella fue la única que ayudó a Tetsuhiro cuando ocurrió el incidente con Masaki y convenció a papá para que dejara a Tetsuhiro estudiar en una universidad fuera del pueblo. Incluso yo le di la espalda y ella permaneció a su lado.
- E-está bien, sólo por ella. Dijo más calmado. - ¿Entonces qué pasará con mamá? ¿En dónde está ahora?
- Hay algo más de lo que debes de enterarte. Me puse nervioso y esperaba no sonar tosco.
- ¿Qué sucede?
- Va a ser duro para él pero es mejor que se entere ahora y no cuando sea demasiado tarde.
- ¿Nii-san?
Traté de ordenar lo mejor que pude mis palabras pero al final la realidad es cruel.
- M-mamá está enferma, muy enferma… está en etapa terminal.
- ¿Terminal…? Su tono era bajo, muy suave, pero con la profundidad que denotaba preocupación.
- Sé que es egoísta pedirte que vengas a cuidarla, comprendo que estás ocupado con la universidad y posiblemente con tu trabajo, pero ella insistió en que quiere verte.
- ¿¡Pero cómo pasó esto!? Ella siempre ha sido muy saludable.
- Yo tampoco lo sé, son cosas que pasan y no logramos comprender. El doctor pronóstico un par de meses pero sabes tan bien como yo que nadie conoce la hora exacta por eso está tan inquieta por verte.
- ¿Por qué no me llamaste antes?
- Llevaba tiempo que las cosas no iban bien en casa pero no nos enteramos sino hasta hace unos días. Ella se sintió mal, el doctor hizo algunos estudios y cuando dio el diagnostico se vino para abajo. Poco después papá se fue, creo que la noticia influyó en su decisión.
- Se sintió tan superior al llamarme marica pero no es más que un poco hombre, ningún hombre con algo de decencia abandonaría a su mujer en un momento tan difícil. Sus palabras me daban la impresión de que si se encontraba con papá estaba dispuesto a olvidar quien era e iba a descargar su enojo sobre él. - ¿A dónde se fueron todos estos años de matrimonio? ¿Cómo puede abandonarla en una situación tan delicada como ésta? Sólo demuestra que nunca la amó.
- Lamento tener que darte tan malas noticias pero sé que de no hacerlo no me perdonarías.
- ¿Qué estás diciendo? Sabes que ya no estoy molesto por lo de antes, lo resolvimos y aquel problema quedó en el pasado.
Era impresionante la manera en que podía leer a la gente, era una persona muy perceptiva.
- Pero yo no mencioné eso.
- Me pareció que sí, no le tomes tanta importancia. Gracias por avisarme, iré lo más pronto que pueda, hoy mismo si me es posible.
- Bien pero que vas a hacer con… aquel tipo rubio.
- ¿"Aquel tipo"? ¿Te refieres a Senpai? No te preocupes yo lo arreglaré. Ahora estoy afuera del laboratorio y tengo que regresar o me regañará. Nos vemos pronto. Cuando pregunté por su Senpai claramente se quedó en blanco un momento y luego se puso nervioso.
- Hubiera preferido hablar personalmente con él pero la situación me lo impide, no quiero dejar sola a mamá. Por alguna extraña razón tengo el presentimiento de que algo malo estuviera por suceder, Tetsuhiro siempre ha sido impulsivo, espero que no cometa un error y esté bien.
POV SOUICHI
- Así es como están las cosas. Kunihiro finalizó con su historia.
Estaba desconcertado ante lo que acababa de contarme, no era de extrañarse que después de la llamada se pusiera tan nervioso y al entrar al laboratorio estuviera decaído. Al cerrar los ojos podía ver su cara de tristeza; esos ojos que no lloran pero esa boca que se fuerza a sonreír ¿Cuánta mala suerte podía tener una persona? Morinaga no había nacido en la familia más feliz precisamente y siempre había tenido muchos problemas, su pasado era más oscuro de lo que podía imaginarme y sus palabras no serían suficientes para hacerme entender. Pero dentro de mi ignorancia había algo que conocía a la perfección, una sensación de pérdida incomparable a cualquier otra cosa. Perder a un padre nunca es fácil, lo experimenté en carne propia y no se lo deseaba ni a mi peor enemigo. Perderlos a ambos debía ser devastador. No importa lo bestias que hayan sido sus padres, el golpe siempre es duro y que estuviera en una situación como ésta era como desperdiciar la oportunidad para arreglar los problemas. Después de que perdí a mamá pude salir adelante gracias a la responsabilidad que sentía por cuidar de mis hermanos y aunque el viejo salía constantemente a viajes por su trabajo sabía que contaba con él, con ellos; con mi familia. El apoyo incondicional estuvo y estará siempre a mi disposición ¿Pero en el caso de Morinaga no era igual, verdad?
- ¡Ese idiota! ¿Por qué siempre quiere arreglar las cosas solo? Bajé mi cabeza y murmuré.
- ¿Por qué ocultó algo tan importante? Puede que haya pensado que no me importaba pero estaría equivocado ¿Acaso él no se preocupa por mi familia? ¿Qué le hace pensar que no sería igual con él? Por supuesto que me importa, claro que también me preocuparía porque siempre me ha dolido que no tiene una buena relación con su familia. No sé si yo podría resolver todo el problema pero tal vez juntos… yo lo habría apoyado.
- No sé qué razón te haya dado Tetsuhiro para irse pero como eres alguien que él aprecia mucho sería de ayuda si pudieras apóyalo en su recuperación.
- Me dicen tirano pero no soy un inhumano. Yo me encargo.
- Él está constantemente ayudando, se sobre esfuerza y también ha puesto su vida en riesgo para proteger lo que más amo; a mi familia. No soy ningún ingrato para no regresarle el favor cuando me necesita. Cuando tuvimos el problema con el acosador él no dudó un segundo para ayudar, a pesar de que dudé de sus intenciones, él me demostró que también estaba ahí; me demostró que no le importaba llegar a las últimas consecuencias. Aunque seguía siendo un idiota descuidado.
- Dadas las condiciones Tetsuhiro no podrá viajar en un tiempo. Luego de asegurarme de que esté bien y haya despertado regresaré a Fukuoka con mi madre. En estos momentos, como indicó el doctor, va a necesitar reposo para recuperarse así que me encargaré de nuestra madre para que no se preocupe. Pasaré al hospital alrededor del mediodía, así que estamos en contacto. Con esa última frase se despidió y se fue.
Yo me dirigí al departamento. Era un lugar solitario sin nadie que me recibiera o que estuviera constantemente sobre mí. Se sentí frío, faltaba calor humano; faltaba Morinaga. Me asusté al notar mis ropas ensangrentadas y al palparlas todavía estaban un poco húmedas, debido a todo lo ocurrido lo había olvidado y no las cambié.
- Espero no resfriarme, no tengo tiempo para eso.
Me quité la ropa y la puse a lavar. No era tan habilidoso como Morinaga, él hacía cosas innecesarias pero la ropa siempre tenía un agradable olor, a mí me bastaba con que estuviera limpia. Tomé un baño caliente para quitar el frío en mi cuerpo y relajarme. Me puse mi pijama y antes de entrar a mi habitación observé la de Morinaga por unos minutos; oscuridad y una puerta entreabierta. Ese cuarto traía demasiados recuerdos a mi mente aunque no me sentía tan orgulloso de todos ellos. Vacilé, mis piernas se movieron sin mi permiso y para cuando me di cuenta me encontraba sobre su cama. Olía a él mientras mis pensamientos me atormentaban por estar en un lugar donde no debía estar; era prohibido. La preocupación y soledad me invadieron mientras jalé una almohada y la abracé con rencor. Me quedé dormido.
-.-.-.-.-
- ¿¡Qué!? ¿Once de la mañana? ¡Ya es muy tarde!
Al despertar me sonrojé cuando me di cuenta que estaba en su habitación y encima abrazando una de sus almohadas. Vi el reloj, me apresuré y me vestí. Tenía que estar ahí lo antes posible pues quería estar ahí cuando Morinaga despertara. Apenas desayuné un pan con un café y salí corriendo; detestaba lo mucho que hacía preocuparme por él.
- ¿Por qué tiene que invadir mis pensamientos a su antojo?
En el hospital su hermano ya estaba esperando por la autorización del doctor para ver a Morinaga, me puso al tanto de lo que había pasado y aunque todavía estaba durmiendo íbamos a poder entrar un momento. El doctor nos hizo una seña para que lo acompañáramos y nos guío hasta el cuarto en donde descansaba. Se nos permitiría la entrada a ambos pero nos advirtió de que no debíamos forzarlo a despertar o alterarlo, no debía de estresarse por ningún motivo. Pasamos y pudimos observar lo lastimado que estaba. Tenía varios moretones y raspaduras, justo como dijo el médico. Su pierna estaba enyesada y tenía vendajes en varias partes de su cuerpo. Me dolía verlo de esa manera, ahora era cuando extrañaba su sonrisa para animarme. Deseaba que abriera los ojos y me molestara con la personalidad tan retorcida que tiene como siempre lo ha hecho; invadiendo mi espacio personal.
Como si Dios estuviera escuchando mis plegarias empezó a moverse y luego abrió sus ojos. Parpadeó varias veces para que sus ojos se acostumbraran a la luz, gimió en dolor y su cara era de confusión. Giró ligeramente su cabeza pero no creo que haya podido observar por completo la habitación.
- D-duele. Intentó mover la mano que se había torcido pero la sensación de dolor ya no se lo permitió. - ¿Qué hago aquí? Volteó alrededor y cuando notó nuestras presencias nos vio curioso.
- No es buena idea que te muevas, el médico dijo que tenías que estar en reposo ¿No lo recuerdas? Ayer fuiste muy descuidado, sufriste un atropello y la ambulancia nos trajo aquí; es un hospital. Me acerqué bastante aliviado porque parecía estar muy bien, era el mismo Morinaga. - Estaba muy preocupado de que algo malo… Tomé una de sus manos entre las mías como un acto inconsciente y él reaccionó asustado. Retiró su mano como pudo y se puso a la defensiva.
- Disculpa ¿Nos conocemos?
Sus palabras me hirieron y me regresaron a la realidad. Ese golpe en la cabeza estaba presentando secuelas.
POV MORINAGA
Mi cuerpo se sentía pesado y algo adormilado, como si hubiera dormido por un largo tiempo. Abrí lentamente mis ojos pero sólo vi dos sombras hasta que mi vista se aclaró y observé a dos personas frente a mí. De ambos únicamente reconocía a mi hermano, la otra persona era un extraño y por si fuera poco no tenía la menor idea de lo que lo que hacían ahí o de lo que yo hacía aquí. Según recordaba estaba próximo a casarse, no tenía asuntos conmigo y yo no tenía nada que hablar con él. Traté de mover mi mano para sobar mi cabeza porque dolía pero me encontré con un dolor punzante y constante en mi muñeca. Era como si se hubiera torcido, apenas moví unos centímetros de mi cuerpo y éste también dolía mucho. Entonces analicé con cuidado esa habitación y me di cuenta que no la conocía, era un lugar extraño, más amplió que mi cuarto en el departamento.
- ¿Qué hago aquí? Observé a mí alrededor y parecía ser un hospital. Pero ¿Por qué? ¿Por qué me encontraba en un hospital?
- ¿Qué es lo último que recuerdo? ¿Irme de casa? No, eso pasó hace algunas semanas o eso creo. Mis recuerdos están muy borrosos. Me parece que anoche estaba en el bar donde trabaja Hiroto-kun, probablemente tomé más de la cuenta porque me siento muy extraño y no logró recordar casi nada. Ayer salí con alguien del bar, no me dijo su nombre pero no me interesaba porque no pensaba volver a contactar con él. Fuimos a un hotel o eso habría sido lo normal, no tengo idea de cómo llegué aquí ¿Por qué en un hospital? En verdad me excedí con los tragos pero antes nunca había llegado a tanto. Estoy muy asustado, no sé lo que me pasó.
Enseguida la persona que no conocía se acercó a mí y a pesar de que nunca antes la había visto, por alguna razón, al verla me dolía el pecho y me invadían unas enormes ganas de llorar. Él me recordaba a Masaki-san en cierto modo o mejor dicho, producía un efecto adormecedor que me hacía olvidarme de él; me hacía pensar en mi futuro pero sin ningún temor.
- ¿Qué es esto que siento? ¿Por qué me parece tan familiar? Deja vu, puede ser la palabra que mejor describa mi cabeza en este momento. Es como si fuera un reencuentro pero no lo he visto antes. Creo que recordaría a una persona tan atractiva como él; tiene la sensación de ser alguien inolvidable.
- No es buena idea que te muevas, el médico dijo que tenías que estar en reposo ¿No lo recuerdas? Ayer fuiste muy descuidado, sufriste un atropello y la ambulancia nos trajo aquí; es un hospital.
- ¿Qué? ¿Cuál atropelló? ¿A mí? No recuerdo nada de eso.
Mientras más se acercaba mi corazón iba acelerándose, no entendía porque me producía esta sensación en la primera impresión y al mismo tiempo me aterraba. Verlo preocuparse por mí sin siquiera conocernos me hizo sentir muy extraño, era un lindo gesto que valoraba mucho en las personas.
- ¿Alguien se preocupa por mí? ¿Esa mirada escondida tras sus lentes? ¿Por qué me siento así?... ¿Es esto… amor? ¡No!
No me podía permitir cometer el mismo error dos veces, me había hecho una promesa a mí mismo; no me volvería a enamorar.
- El amor sólo causa mucho dolor, no quiero pasar por un proceso tan doloroso otra vez, no más.
A pesar de que mi corazón palpitaba a mil por hora y me sentía sonrojar, en mi cabeza había muchas contradicciones. Cuando sujetó mi mano sentí una fuerte punzada en el corazón, como si fuera a salirse o a romperse. Me separé de él de inmediato.
- Disculpa ¿Nos conocemos?
- ¿E-eh? No estés jugando conmigo, no es gracioso.
Se tensó y puso nervioso. Su cara pasó de alivio a confusión en cuestión de segundos. Por la forma en que me hablaba parecía que nos conociéramos de años, tenía mucha confianza, pero yo no lo conocía.
- Perdón si te ofendí pero nunca antes te había visto. Además el accidente del que hablas yo no lo recuerdo, es cierto que bebí mucho anoche en el bar pero el dolor de cabeza no se siente como una gran resaca.
Se quedó boquiabierto por mi confesión, no estaba mintiendo y él tampoco parecía estar haciéndolo. Al ver que las cosas no marchaban bien nii-san intervino.
- ¿Cómo te sientes Tetsuhiro?
- Bien pero me extraña que hayas venido de tan lejos sólo para preguntar si estoy bien, una llamada habría bastado ¿O es que tienes otros asuntos conmigo? Alcé una de mis cejas desconfiando en todo lo que salía de su boca.
- ¿Por qué finge su angustia? Apenas unos meses atrás nos humillo a Masaki-san y a mí de la peor manera, creí que no lo vería en un largo tiempo, esto debe ser obra de mis padres porque él no vendría voluntariamente ¿No recuerda que por su culpa Masaki-san estuvo internado en el hospital? No he podido verlo desde entonces pero sé que está bien, puedo sentirlo.
- ¿De qué hablas? Estoy preocupado por ti y…
- Si claro, ¡Al igual que te preocupaste hace unos meses por Masaki-san! Lo interrumpí porque sus mentiras estaban colmando mi paciencia.
- ¿Hace unos meses?
Acabó con mi paciencia y sin querer hablé demás. Odiaba a la gente hipócrita pero tenía que mantener la boca cerrada o en un error podía revelar el secreto de Masaki-san y nunca podría perdonármelo. Pensaba cargar con eso hasta mi tumba.
- O-olvida lo que dije no es importante. Apreció tu consideración por tomar un tren y hacer el inmenso esfuerzo en venir a cumplir con las órdenes de nuestros padres para saber si estaba bien. Me siento perfecto ¿Ves? Así que por favor te pido que te retires, no quiero discutir problemas personales enfrente de extraños.
Bajé la mirada para que no se percatara de mis ojos llorosos. Cada vez que veía a mi hermano, escuchaba los gritos resonando en mi cabeza, la interminable disculpa de Masaki-san y lo imaginaba cortando sus venas. Me resultaba demasiado doloroso.
- ¿A quién le llamas extraño? Yo soy…
Estuvo cerca de tomar mi mano pero antes de que lo hiciera lo detuve.
- Y por favor, le pido a usted que también haga favor de retirarse. Me alegra que se preocupe por mi salud pero le aseguro que no es necesario ¿Probablemente usted me ayudó durante el percance llamando a la ambulancia? Se lo agradezco de corazón. Le aseguro que en cuanto me den de alta iré a mi departamento y seguiré las indicaciones del doctor pero ahora quiero privacidad.
Prácticamente lo corrí cacheteándolo con guante blanco pero si continuaba junto a mí definitivamente iba a ser peligroso.
- Tiene que irse o… terminaré enamorándome.
POV SOUICHI
- ¿Qué son todas estas tonterías que está diciendo? ¿Por qué parece que no me recuerda? ¡Tengo que llamar al médico!
Me pidió que lo dejara solo pero definitivamente no era una opción, no viéndolo en el estado en el que estaba. A su hermano de igual manera le estaba hablando muy a la defensiva y agresivo, estoy seguro que estaba enojado con él pero no entendía porque.
- Lo siento pero aunque me lo pidas no voy a dejarte solo.
Se me quedó viendo, percibía sus ganas de llorar, luego su hermano se acercó a mí y susurrando dijo que llamaría al doctor. Se fue por unos minutos, fue incomodo esperar en una habitación donde nadie hablaba y era difícil afrontar su mirada. No era de las personas a las que les gustaba conversar pero Morinaga sí y era anormal ver simplemente la cara de tonto que ponía.
- Aquí está el doctor. Le abrió el paso.
- Buenas tardes. Me informaron que el paciente despertó hace unos minutos pero parece tenemos algunos "problemitas" ¿Verdad?
Se aproximó a Morinaga y dijo que debíamos salir para que pudiera practicarle un chequeo de rutina y hacerle algunas preguntas. Antes de salir pude notar que Morinaga se esforzaba por levantar su cabeza y seguirme con la mirada hasta que desapareciera. Esperar era desesperante, di varias vueltas de un lado al otro, no podía mantenerme quieto y tenía ganas de fumar un cigarro pero tampoco quería separarme de esa puerta. Kunihiro sólo se recargó contra la pared, cruzado de brazos y moviendo rítmicamente uno de sus pies; su impaciencia era silenciosa. Una vez que concluyó el chequeo y vi al doctor quería entrar de nuevo a ver a Morinaga pero antes nos pidió que cooperáramos con él para poder tener su diagnóstico final.
- ¡Perdió la memoria!
Era algo obvio por lo que ya nos había advertido pero era duro de confirmarlo. No podía aceptar que Morinaga me hubiera olvidado; no ese idiota con la retorcida mentalidad de guardar cada uno de mis secretos en su cabeza.
Continúo diciéndonos que el problema se encontraba en los lóbulos temporales, los responsables de almacenar las memorias. Durante el accidente, el golpe que sufrió había afectado esa parte en su cerebro pero no podía decir en qué medida sino hasta examinarlo mejor. Le había hecho las preguntas posteriores a la revisión y le pidió que descansara, que no se alterara o eso podía empeorar su estado. Nos pidió que lo acompañáramos para también hacernos unas preguntas que le ayudarían a tener una mejor visión de la problemática y medir con más exactitud cuánto era el daño.
Nos hicieron el cuestionario por turnos, primero pasó su hermano. Al llegar mi turno, como vivíamos juntos, me preguntaron varias cosas sobre su vida diaria. Fue sencillo de contestar porque no eran preguntas tan complicadas; incluso para mí, una persona que no suele involucrarse tanto en los asuntos de los demás. Evite tanto como pude la parte privada de nuestra relación, no quería interferir con la investigación del médico pero me expuse lo menos posible. Como lo conocía desde hacer algún tiempo me preguntaron sobre su comportamiento del pasado en comparación con el de ahora. Por último me preguntaron sobre los acontecimientos recientes más importantes y al mencionar sobre los sueños que había tenido y los problemas con su familia el doctor hizo varias anotaciones en su libreta. Unos minutos después de que terminó con las entrevistas nos hizo pasar a ambos a su consultorio. Tomamos asiento y reveló lo que encontró.
- He comparado sus respuestas con las de Morinaga-kun y en efecto no tengo duda de lo que ocurre.
- ¿Entonces qué pasa con mi hermano?
- Tiene amnesia sistematizada; causada por el accidente, estrés, fatiga y las situaciones con las que ha tenido que lidiar los últimos días.
- ¿A qué se refiere con sistematizada? Preguntó Kunihiro.
- Es una amnesia algo complicada. El paciente que la padece pierde los recuerdos relacionados con un área específica de su desempeñó o de sus relaciones interpersonales; en este caso es la relación con su familia y amigos. Aun así mantiene intactos los demás recuerdos; por ejemplo, el recuerda que asiste a la universidad y mantiene todos sus conocimientos y habilidades. Esto normalmente ocurre como mecanismo de defensa del cerebro. Les explicaré con más detalle: En esta situación, Morinaga-kun me contó que no recuerda algún tipo de relación con Tatsumi-kun como tampoco recuerda lo que ha sucedido con su familia. Sus últimos recuerdos son de un tiempo diferente a lo que ha vivido los pasados días.
- ¿Entonces no me recuerda? Para él no existo. Murmuré. - ¿¡Y va a recuperarse!? ¿Sus recuerdos pueden volver?
- Como cualquier tipo de amnesia el tiempo tiene la última palabra. Aunque usualmente ésta suele ser pasajera, por ahora hay que esperar.
- ¿Entonces que va a suceder con Tetsuhiro?
- Mi recomendación es que por el momento eviten darle noticias fuertes o que causen un gran impacto en él y en sus recuerdos. Él tendrá que ir recordando a su propio ritmo y es de suma importancia que no interfieran con este proceso porque podría ser contraproducente, incluso si él pregunta no deben de darle ninguna pista. Por último, ¿Me comentaron que está viviendo con usted, no es así? Se dirigió a mí.
- Sí ¿Hay algo malo en eso? Tenía miedo de que Morinaga tuviera que quedarse en el hospital y no pudiera regresar conmigo a casa.
- Ninguno, creo podría ser un beneficio el que esté interactuando con alguien cercano y realizando sus actividades diarias ayudaría a su recuperación. Sin embargo, como no lo recuerda va a ser difícil que quiera acceder a irse con usted. Por favor, si va a convencerlo de alguna manera no le dé detalles importantes.
- Comprendo, así lo haré.
Después de discutir un poco más el tema el doctor nos comentó que Morinaga podía ser dado de alta dentro de una semana, entonces salimos del consultorio algo decaídos.
- ¿¡Qué se supone que debería hacer!?
Sentía que estaba llegando a mi límite pero sabía que esto sólo era el principio de varios problemas y desacuerdos. Tenía que ser fuerte para afrontar esta situación y que no se saliera de control. Debía encontrar la manera de ayudar a Morinaga incluso si no me recordaba, él no se hubiera detenido por algo tan simple como eso, si yo estuviera en su lugar él seguramente se quedaría día y noche afuera de mi habitación si hacía falta para convencerme. Era un extraño que intentaría ganar su confianza, viendo el panorama conmigo hubiera resultado mucho peor, confiaba en su amabilidad; confiaba en que iba a recordarme.
- ¡Esta vez ganaste idiota! Te fuiste mucho más lejos de lo que mis manos pueden llegar, te saliste con la tuya, por primera vez escapaste pero prepárate porque pienso traerte de regreso cueste lo que cueste.
= Continuará =
