¡Buenas, a quien quiera que me esté leyendo! Hoy toca tener aquí a Frank Longbottom II, porque sí creo que Neville y Hannah tuvieron hijos, dos.
Frank Longbottom II
Frank oye desde su habitación como su hermana menor, Alice, llora desconsoladamente al despedirse de papá. Tonta, se dice. Papá le había dicho que los niños grandes no lloran nunca, y Frankie es grande, por lo que no llora al despedirse de Neville.
Pero ver marchar a su padre es algo duro, pues Frank sabe con certeza que no lo va a ver hasta que no sean las vacaciones de Navidad, y él tendrá que entretener a su odiosa hermana menor para que no esté triste.
Y a Frankie al pensar en que no verá a su padre en tanto tiempo se le ponen los ojos llorosos, pero no se consiente llorar.
—¿Frank? ¿No te despides? Tu padre ya se va—escucha decir a la voz dulce de su madre.
Y Frankie no puede evitar salir corriendo a los brazos de papá, y llorar.
—Papá—dice entre sollozos—... no he... no he sido un niño grande...
Y papá sonríe y le abraza, y le dice que no pasa nada. Todos los mayores lloran alguna vez.
Y Frankie se siente mejor.
