¡Capítulo 6 Up!
¡Muchísimas gracias por todos esos Reviews! ¡Me hace tan feliz cuando me llega una notificación a mi correo! ¡De verdad, miles de gracias!
Recordad al final del cap. respondo a los Reviews, que tengo que responder varias cosas jejeje. Por cierto, no distingo muy bien cuando usar la o le. Soy, creo que, laísta. Pero bueno, intentare no cagarla mas jajaja.
Los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto.
La canción será Glad You Came-The Wanted. No me he lucido mucho con la canción la verdad jajjaja. Ni con el título del capítulo pero bueh…
S&T
La misión comienza…
Esta le siguió hasta la cocina. Shikamaru sonrió. Sabía que aunque lo intentara ocultar, a ella la había gustado el beso y la había puesto nerviosa. Esto se podría decir, que era un "nuevo comienzo".
…
—¿Y bien?
—¡Vaya, de verdad que sabes cocinar!
—Tomare eso como un: "Sí Shikamaru, esta buenísima.".
—Esta comestible, que no se suba tanto el ego.
Shikamaru soltó una carcajada. Si antes del accidente, Temari muy pocas veces elogiaba su comida, después de este, las probabilidades eran casi ínfimas.
El timbre de la casa sonó y Shikamaru dejo el delantal en la percha.
—¿Me vigilas la comida?
—¿Qué te crees que soy una inútil?
Shikamaru se fue a abrir con una sonrisa. Eso era un: "¡Pues claro que si idiota! ¡Que yo también se cocinar!" A veces se asustaba por conocerla tanto. Vale, mentía. Estaba orgulloso de conocerla tanto.
—¡Ya era hora hijo! ¡Como si no nos quisieras abrir!
—Mamá, papá… —Sus padres entraron. Su madre se dirigió hacia la cocina. Le seguía asustando la forma de cocinar de su hijo—. Pasad, pasad. Estáis en vuestra casa…
—Gracias Shikamaru. Y lo siento, pero ya conoces a tu madre.
El joven Nara suspiro entendiendo a su padre. Se dirigieron hacia la cocina donde vieron a la señora Nara oler la comida.
—Sin duda hijo, que Temari te enseño a cocinar bien.
—¿Yo le enseñe a cocinar?
—Así es.
—Ya me extrañaba a mí que hubieras aprendido a cocinar tan bien solo.
Shikamaru se sorprendió. Técnicamente, lo había elogiado. Pero como le había enseñado ella, la Sabaku No, no lo consideraba elogio. Menuda mujer más problemática.
—Hola Temari, hija. ¿Cómo estás? —Se acerco y la abrazo. La rubia al principio se sorprendió ante el gesto, pero después correspondió el abrazo—. Yo soy Yoshino Nara, la madre de Shikamaru.
—Encantada. Y mucho mejor la vedad.
El líder Nara se acerco y le dio dos besos.
—Yo soy Shikaku Nara, padre de Shikamaru y cabeza de la familia Nara.
—Encantada. Ustedes ya me conocen así que no me presentare.
Temari acababa de comprender de donde salía una parte de la belleza del Nara.
—Por favor Temari, tutéanos. Si no nos sentiremos unos viejos. —Le pidió Yoshino Nara.
—Bueno, vale. Como queráis.
—¿Queréis una copa de sake? Tus hermanos tardaran un poco Temari. Así haremos tiempo.
—Me parece perfecto. —Acepto la rubia.
…
Se sentaron en el sofá y hablaron de diferentes temas, el trabajo de Temari aquí, lo horrible que era Shikamaru en la cocina antes de que Temari le enseñara…
La rubia estaba con la mirada perdida en las fotos de la habitación. Yoshino observo esto y hablo.
—Temari querida, no te preocupes. Acabaras recordando. Sólo es cuestión de tiempo.
—¿Y si no?—Susurro Temari para sí, aunque lo oyeron.
—No te hagas esas preguntas. —Le pidió Shikaku—. Estoy seguro, de que mi hijo te ayudara a recordar Temari-San. Puede ser un vago y un orgulloso, pero cuando se le mete una cosa en la cabeza no para hasta cumplirla.
Esta se sorprendió al ser descubierta. No le gustaba expresar sus sentimientos ante la gente. Le habían enseñado a no ser una mujer débil, ya que eso la gente lo aprovechaba.
Entonces sobre Temari, al sentirse perdida y no contestar, se poso una mano sobre la izquierda suya y levanto la mirada.
—No te preocupes Temari. Estaré contigo, te ayudare. Hasta que no recuperes la memoria no me separare de ti. Te lo prometo.
Le mostro una sonrisa sincera y esta no pudo hacer más que abrir la boca y que un ligero rubor apareciera en sus mejillas. Rápidamente, aparto la mirada de la de él y la volvió a centrar en la estantería. Si hubiera sido en otro momento en el que no estuvieran sus padres le hubiera pateado el trasero.
Yoshino sonrió. Sin duda, su hijo estaba muy enamorado de Temari. Sonrió, aun más, orgullosa. Él sería el único que podría ayudarla a recordar. ¿Cómo? Muy simple —se hablaba a sí misma—, enamorándola de nuevo.
…
Minutos después llamaron de nuevo al timbre y los hermanos de Temari entraron al abrirles Shikamaru y tras los saludos, se fueron a la mesa del salón a comer. Habían puesto ahí una mucho más grande para cuando vinieran invitados.
—¡Bueno, que aproveche!
—¡Itadakimasu!
Gritaron todos tras oír el permiso de Shikamaru y empezaron a comer.
—Oye Temari, ¿qué tal te ha ido el día? ¿Has recordado algo?
—Nada, por desgracia Kankorou.
—¿Y donde habéis estado? —Pregunto el pelirrojo intentado aliviar la tensión que había en el aire, irradiada principalmente por el Nara.
—Hemos dado una vuelta por Konoha. Shikamaru me ha enseñado la mansión del Hokague, los diferentes restaurantes y comidas de la ciudad, la escuela, el Monte de los Hokagues, aunque no hemos subido. Y creo que nada mas…
—¿No has subido con ella al monte, Shikamaru?
—Oka-San, yo…
—¡Ni tú, ni yo, ni mierdas! ¿¡Como no la has llevado al Monte de los Hokagues!? ¡Desde allí hay una vista preciosa!
—Es que…
—Mujer, tendrá una buena razón. Tú déjale.
—¿¡Qué le deje!? ¿¡Como pretendes que lo haga entonces!?
Temari enarco una ceja. ¿De qué demonios estarían hablando? Se había perdido. Se fijo en sus hermanos y ellos seguían comiendo como si nada. Shikamaru solo se rascaba la nuca con cansancio. Aquí se había perdido algo… Iba a preguntar cuando sus "suegros" siguieron hablando impidiéndola hacerlo.
—Yoshino, seguro que tiene un plan para eso mujer. Es más inteligente que yo, es mi heredero, es nuestro hijo. Sólo dale tiempo y no seas impaciente.
—Tsk. Más le vale. Porque si no sabes quién tendrá la culpa, ¿verdad?
—Mmmm…. ¿Él? —pregunto Shikaku suspirando.
—No. Tu, querido. Tu tendrás la culpa, y Shikamaru también, pero tu principalmente.
—Tsk…
Shikaku suspiro resignado. Si ya le habían avisado Chouza e Inoichi… Pero bueno, él, a pesar de las amenazas, era feliz al lado de su mujer agresiva.
Temari se sorprendió, ¡vaya familia! ¿Serian ella y Shikamaru iguales? Algún día lo tendría que saber. Pero sobre todo, le intrigaba una cosa. ¿De qué carajos estaban hablando? Luego le preguntaría al Nara.
…
—Oye Nara, esto está muy bueno. Sin duda que Temari te enseño bien.
—Gracias Gaara. —Dijo Shikamaru intentando tomárselo como un cumplido.
—Nara tengo una idea. Y estoy seguro que Shikaku-San y Yoshino-San estarán de acuerdo. —Estos asintieron al moreno dejándole continuar—. ¿Por qué no le cuentas a Temari como se conocieron? Ni siquiera yo, siendo su hermano, se la historia completa.
—¡Por Kami! ¡Me encanta esa historia! —Dijo Yoshino emocionada. Paro de comer el segundo plato y miro a su hijo.
—No creo que… —Decía Shikamaru nervioso mientras miraba a Temari. Esta levanto su vista del plato hacia él, y al haber terminado el segundo plato le sonrió.
—A mí también me encantaría oírla.
Esa sonrisa sumada a lo dicho por él, no hizo más que sonrojarle ligeramente, pero invisible para el resto de la mesa.
—Bien. —Soltó un suspiro dejo los cubiertos y empezó a recordar—. Mendosukei…
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Hace 4 años y varios meses, Shikamaru Nara era un empresario bastante conocido, no solo en Konoha —por ser el heredero y Vicepresidente de las empresas Nara—, sino en todo el mundo. Era inteligente, sexy, muy guapo, salía en casi todas las revistas de los hombre más deseados y tenia novia.
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—Espera, espera, espera. ¡Para el carro Nara! ¿Tenias novia antes de conocer a mi hermana? —Le pregunto Kankorou indignado.
—Así es. Continuare entonces…
—Como teniendo novia hubieras intentado algo conmigo, te pateare el trasero. ¿Lo has entendido, Shikamaru?
El líder Nara y su mujer sonrieron ante eso. Este trago saliva y asintió un poco asustado porque…
—Bien, continuare entonces…
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Tenía 20 años, era un "yogurin" —pero muy maduro en comparación de los de su edad—.
Se dirigía hacia su empresa familiar, como todos los días, no iba a haber nada nuevo. Su vida era tan monótona. A veces se aburría más de lo normal. Las fans locas y depravadas que lo seguían para acosarle a veces parecía que nunca se acababan.
Su novia se molestaba bastante por ello. Y encima luego le echaba la bronca. ¿Y qué podía hacer? ¡Él no podía hacer nada! Suspiro resignado, se bajo del coche aparcado en el aparcamiento y subió al ascensor marcando el último piso.
Por lo menos, quería a su novia y ella a él. Llevaban muchos años siendo amigos y—al fin y al cabo—, el roce hace el cariño. O eso creía.
Llego a la última planta y salió del ascensor, no sin antes dar su típico bostezo de llegada al trabajo.
Saludo a varios compañeros que le devolvieron el saludo. Le tenían respeto, a pesar de ser uno de los más jóvenes de la empresa. Y no le tenían ni rencor, ni envidia. Cosa que, sinceramente, Shikamaru agradecía. Él llevaba estudiando toda su vida para heredar la empresa familiar. No hacía falta estudiar en exageración, pero sí que había que echar unos cuantos codos.
La Empresa Nara abarcaba toda la zona natural de Konoha, la mayor de todo el País del Fuego y ellos se encargaban de que la gente la respetara y la cuidara. Tenían una zona especial para su clan, abarcaba varias hectáreas y allí solo podía entrar el Clan Nara. Eran una empresa a favor del medio ambiente —se podría decir así—, aunque solo cuidaban la zona natural que les había sido designada por la Hokague.
Llego a la oficina de su padre y llamo con la educación debida.
—Adelante, Shikamaru.
Este entro y lo que vio le dejo un poco aturdido. Una mujer, más mayor que él, —quizás unos tres años—, se encontraba hablando con su padre. Llevaba cuatro coletas y su pelo era rubio oscuro.
No le parecía raro que su padre hablara con la gente, sino que hablara con ella. Es más, no le hubiera dejado pasar si fuera importante. Aquí había algo que no le gustaba.
—Hijo, te presento a la hermana mayor de nuestros nuevos aliados, los Sabaku No. Bueno, ella no es la Presidenta, pero es la hermana mayor del mismo.
Espera, ¿los Sabaku No? ¡Si esa era la familia del Kazekage! Shikamaru abrió los ojos. ¡Era la hermana del líder de Suna! ¿Cómo es que ellos querrían hacer negocios con nosotros?
Shikamaru estaba atento a los movimientos de la rubia, que se levanto y se dio la vuelta para mirarle detenidamente.
Shikamaru abrió los ojos sorprendido. ¡Esa mujer era guapísima! Ojos verde-azulados, únicos muy únicos, ¡nunca había visto unos iguales!; cara perfecta; nariz y orejas perfectas; labios que te daban ganas de degustar, morder y chupar hasta saciarte; un cuello que no podía impedirte no pensar en probarlo; un vestido que tapaba ese cuerpo que podía hacerte cometer un delito sin ninguna duda, tapando unas medidas ni muy delgadas, ni muy gordas, y con un escote que dejaba mucho a la imaginación—aunque no era para nada exagerado—; y por último, unas piernas… Vaya piernas. Nunca había visto unas tan bonitas, sensuales y perfectas.
—Bueno, si ya has dejado de observarme y analizarme, me presentare. Soy Sabaku No Temari. Tu nueva socia y tu nueva compañera, encantada.
¿Socia y compañera? Ah, no. Aquí había algo de lo que hablar. Abandono su ensoñación con la mujer y dirigió la mirada a la de su padre.
—Papa…
—Los Sabaku No, aunque sean la empresa más famosa y cotizada de toda Suna, quieren hacer negocios con nosotros y establecer un edificio aquí, en la Hoja. En el que trabajara, esta señorita. —El joven Nara iba a opinar pero su padre continúo impidiéndoselo—. Estoy seguro de que te parece tan buena idea como a mí, Shikamaru. Me alegro de que me apoyes. ¿Podrías por favor, enseñar las instalaciones a Temari-San y ayudarla en todo lo posible? Gracias hijo.
Su padre había tomado su decisión ya sin consultarle. Vale que casi nunca lo hiciera, ¡pero tenía que ser el guía de una mujer como ella! Eso sería demasiado problemático! Sólo le había llamado para eso. Para ser su guía. Mendosukei…
—Bien Oto-San. Así lo hare. Que pases un buen día.
—Tú también hijo.
Al salir por la puerta el Nara suspiro. Siempre lo más difícil le tocaba a él. ¿Cómo conseguiría estar al lado de esa mujer sin ponerse nervioso?
—¿Sabes que estaría bien, niño? —el pelinegro se giro hacia ella con una ceja alzada. ¿Lo había llamado niño? ¿Él, un niño?— Que me dijeras tu nombre. Yo ya me he presentado, pero al parecer te he creado mejor impresión de lo esperado.
—Oh, suman. Estaba en las nubes. Soy Shikamaru Nara, encantado.
—Y, ¿estás mucho en las nubes? Para ser el hijo del Presidente pareces ser un novato.
—Técnicamente lo soy, pero no a la hora de la verdad.
—¿Lo eres? ¿Pero tú cuántos años tienes?
—20. —La rubia silbo sorprendida.
—¡Sin duda de que eres aun un niño! ¿Y ya trabajas aquí?
—No soy un niño. Y si trabajo aquí. Ahora te llevare por las principales instalaciones del edificio, y luego te irás donde te salga, pero fuera de la empresa para que yo pueda ir a la azotea a descansar. ¿Entendido? —Ella soltó una carcajada muy sonora—. ¿Qué te hace tanta gracia? —pregunto Shikamaru desconcertado.
—Que creas que un niño como tú, que me saca tres años, me va a ir dando órdenes. Mira chaval, me enseñaras las instalaciones. Después, me llevaras a tu despacho, que será el que compartiremos. —Temari observo que estaba alucinando—. Ordenes de tu padre. —Le aclaro—. Allí trabajare durante dos horas o tres. Después comeré. Y ya veré lo que hago por la tarde. Así que tu querido descanso, vago, va a ser imposible. Seremos compañeros y me ayudaras con los informes. ¿Te ha quedado claro, niño?
—Tsk, matare a mi padre.
—Sí, sí. Vámonos de una vez.
—Que mujer más problemática…
—¿Qué has dicho?
—Todas las mujeres sois tan problemáticas…
—¿Qué todas somos qué?
El Nara no podía evitar preguntarse —mientras emprendía la marcha hacia su oficina—, ¿por qué? ¿Por qué? ¿Qué le había hecho a Kami para que le pagara con tener que soportar a mujeres problemáticas todo el Santo día? Su novia, su madre, la Hokague… Y por si eran pocas, ¡ahora se añadía su nueva compañera-socia!
—¡Oye! ¿¡Pero tú quien te has creído que eres, niñato!? ¡No me ignores!
Shikamaru tenía claro que sus días, a partir de ahora, dejarían de ser monótonos.
Pero lo que el heredero Nara no sabía, es que su vida —a partir de ese momento—, daría un giro de 180º. No tenía ni idea de lo que iba a suponer la llegada de esa mujer a su vida.
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—Así que fuiste el guía de Temari. Eso explica muchas cosas. —Dijo Gaara.
—¡Shikamaru, pero no cuentes solo hasta ahí! ¡Que lo de después es lo mejor!
—Mama, solo habéis preguntado cómo nos conocimos y ahí lo tenéis.
—Que aburrido eres, Nara.
Shikamaru suspiro ante el "insulto" del moreno. Miro a Temari. Esta tenía la mirada perdida en el techo. Estaba muy distraída.
—Creo que ya es hora de irnos, Yoshino. Mañana debo ir temprano a la empresa. Tengo que hacer el doble.
—Oto-San, ya sabes que yo…
—No, no. Tú tendrás la semana libre. Necesitas ocuparte al cien por cien de ayudar a tu mujer a recordar.
—Pero tu…
—Tranquilo Shikamaru, yo ayudare a tu padre.
—Nosotros también nos vamos Kankorou. Debemos descansar.
—Hai.
Se levantaron y se despidieron.
—Animo hijo. —Le dijo Shikaku en el oído.
—Lo conseguirás, ya lo veras Shikamaru. —Le dijo esta vez su madre.
Estos se fueron. Kankorou y Gaara, tras abrazar a su hermana y despedirse de ella le dijeron que no les fuera a despedir mañana que estaría muy cansada. Ella se negaba, pero Shikamaru les dijo que él se encargaría de que no fuera.
—Nara —el pelirrojo se acerco a su oído— mas te vale que hagas que recuerde y la cuides como siempre lo has hecho. Confiamos en ti. Ella era muy feliz contigo, haz que lo vuelva a ser. Te estamos confiando por segunda vez a lo más importante para nosotros. A nuestra querida hermana. Ni se te ocurra fallarnos.
—Estoy enamorado de tu hermana, no la voy a dejar escapar. La recuperare, cueste lo que cueste. Gracias por confiar una vez más en mí.
Gaara se separo de él y sonrió sinceramente. Temari les veía con una ceja levantada. Kankorou le sonrió también. Los hermanos le dieron un beso en la mejilla y un abrazo a su hermana diciéndola que se cuidara y que volverán a verla en unos meses. Tras eso se fueron.
Temari miro entonces a Shikamaru. Aunque este notaba su mirada en su perfil siguió mirando a la puerta pensando en algo.
—¿Qué te dijo Gaara? —el Nara se giro y la miro sonriendo de medio lado.
—Cosas de hombres. —Temari abrió la boca indignada y el Nara se fue en dirección a la cocina para limpiar los platos.
—¿¡Cosas de hombres!? ¡No me des la espalda y dímelo, Nara!
—¿Eres un hombre?
—¿¡Ehhh!? ¿¡Que eres, idiota!? ¡Pues claro que no!
—Entonces no lo puedes saber.
—¡Aghhhhhhhhh! ¡Te odio, y no sabes cuánto!
—Yo te amo —dijo asomándose por la cocina y cruzando la mirada con ella—, y no sabes cuánto.
—Tsk. ¡Me voy a dormir idiota!
Se fue subiendo las escaleras —con un ligero rubor en sus mejillas, no estaba acostumbrada a esos piropos— en dirección a su cuarto indicado anteriormente por Shikamaru.
—¡Que duermas bien! —oyó que le gritaba el pelinegro.
—¡Ojala que tu no y tengas pesadillas, vago idiota!
Se escucho como esta cerraba la puerta de su habitación de un portazo. Dormiría en la habitación que era de matrimonio mientras Shikamaru lo haría en la de huéspedes.
El pelinegro sonrió a más no poder. Su misión no había hecho más que empezar.
S&T
Lo siento si los capítulos van un poco lentos, pero quiero narrar todo lo que pasa. Detalle a detalle.
Shikamaru con un delantal... ¿Necesitáis asistencia médica o no? Jajajjaja. Yo sí, pero shhhh.
Con "yogurin" me refiero, por si no lo sabéis, a un joven de la universidad. Así en pocas palabras.
Sí señores, empezamos con los flashbaaaaaakcs.
Recordad:
.-Flashback, que los escribiré en cursiva.
(…)-Cambio de escena, de hablante, etc.
Y contesto a los Reviews:
Kiops: ¡Me alegro de que te gustara! Si es que Temari es una grande. ¡A ver qué te parece este! ¡Gracias por el Review! ¡Besos!
Mitchel0420: ¡Me alegro de que te haya gustado y te haya dejado sin palabras! De verdad que eso es un halago para mí. ¡A ver qué te parece este! ¡Gracias por el Review! ¡Besos!
Anamicenas: ¡Me alegro de que te haya gustado, tanto el capitulo largo como la trama! ¡A ver qué te parece este! ¡Gracias por el Review! ¡Besos!
Lady Kiam:Si Shikamaru te ha parecido lindo e ese, en este habrás alucinado. ¡Me alegro de que te haya gustado! ¡A ver qué te parece este! ¡Gracias por el Review! ¡Besos!
White TigerKiara:Querida White, te explico:
Lo del lío con los años. Comprendo que te hayas perdido un poco, pero la trama no está basada en Naruto Shippuden. Solo los lugares y los propios personajes. La edad que se conocieron fue hace cuatro años. Cuando él tenía 20 y ella 23. Iré, como bien has visto en este capítulo, poco a poco desarrollando la trama sobre ese tiempo.
Nadie habría aguantado a sus encantos yo sería la primera… jajajajaj. Y lo de los laísmos, me cuesta bastante distinguirlos de poner uno u otro. Pero creo que estoy empezando a ponerlo bien. Así que si lo he hecho bien en este capítulo me aplaudiré a mí misma. Jajajajaj.
Muchísimas gracias por tus Reviews y por empezar a seguir la historia. ¡Me alegro de que te haya gustado! ¡A ver qué te parece este! ¡Besos!
Pd: No he podido ponerte un Review en el tuyo (que por cierto ha estado espectacular) así que te lo pondré en el capítulo doce.
Mina-Hai:¡Muchas gracias por comentar! ¡Me alegro de que te haya gustado! ¡Besos y nos leemos!
Ishy-24: ¡Bienvenido a la historia y me alegro de que te este gustando! Sinceramente, Temari va a sufrir jajjajaj. ¿Quién no ama a Shikaku y Yoshino? Yo siempre se la tendré guardada a Kishi, siempre. ¡A ver qué te parece este! ¡Gracias por el Review! ¡Besos!
Se despide TemariAckerman06. ¡Hasta el próximo domingo y os deseo mucho ánimo para el comienzo de clases/trabajo! Como va a costar volver a la rutina después de la vacaciones…
