Capitulo 7. El Primer dia del Instituto.

Me levante muy temprano, pues era mi primer día del instituto. Durante las vacaciones había ido a San Francisco por el Volvo y por el Porsche de Alice. El Aston Martin solo lo utilizaba para ocasiones especiales. Saque mi Volvo de la cochera, dejando ahí los otros dos autos tan llamativos. La universidad de Vancouver era un edificio enorme, con departamentos para las personas que no vivían aquí, estaba el edificio de la facultad de Ingeniería, Medicina, Gastronomía, Licenciatura, Arquitectura, etc. Entre al campus y aparque el Volvo en el gran estacionamiento. Analice mi horario de clases en el auto y me dirigí a mi primer clase que era Asesoría. En el salón me encontré con Bella y Rosalie, la hermana del ese rubiecito. Conversaban animadamente entonces recordé que eran cuñadas. Me senté solo, en una mesa que había hasta el fondo del salón. El maestro llego instantes después. Nos observo al grupo y nos pregunto nuestro nombre, con nombre y apellido. Bella y Rosalie empezaron a platicar entre susurros y exasperaron al maestro.

- Srita. Swan, hágame el favor de cambiarse a la mesa del Sr. Cullen- pidió el profesor.

Me sobresalte cuando dijeron mi apellido. Eso significaba que Bella se iba a sentar conmigo. ¿Conmigo? Me sentí estúpido cuando ella se sentó a mi lado. Yo la miraba encandilado y ella apartaba su rostro de mi mirada. Sacudí la cabeza hacia los lados e intente poner atención a lo que explicaba el profesor sobre las clases y las calificaciones. Bella olía de un modo delicioso, a fresas creo yo. La clase duro una eternidad, me distraje rayando las pastas de uno de mis cuadernos. El sonido del timbre hizo que me sobresaltara, comencé a recoger mis cosas y meterlas a mi mochila. Tuve que examinar mi horario para verificar que clase me tocaba. Cuando iba saliendo del aula el profesor me hablo.

- Edward?, puedes venir por favor?- me llamo el profesor.

- Si profe? Qué pasa?-

- Quiero que le comuniques a todos tus profesores que Isabella se sentara contigo en todas las clases.-

- Pero, porque?- inquirí, algo confundido.

- Ella se la pasa platicando con Rosalie Hale, además su hermano Tayler me dijo que es buena estudiante, solo que encuentra en muchas cosas una distracción para la clase, y yo creo que eres un muchacho decente, y que vas a poder hacerla trabajar- se explicó

- Ah genial, entonces le diré a Bella y a los profesores.-

Me retire rápido a la siguiente clase pues ya iba retrasado. Cuando llegue, el maestro de técnica Automotriz estaba pasando lista.

- Disculpe profesor, puedo entrar? El maestro Beckett me detuvo-

- Ah si claro, pasa-

Entre pero en lugar de dirigirme a mi mesa, fui y le dije al profesor lo que había dicho el Asesor.

- Srita Swan, siéntese con el Sr. Edward por favor.- le indico.

Ella puso cara de exasperación y se cambio a mi mesa. Me fulmino con la mirada y luego volteo al pizarrón.

- Lo siento Bella, no es culpa mía, el Asesor Beckett me dijo que te sentaras conmigo en todas las clases.-

Ella se enfurruño.

- Genial! Maldito Tayler estúpido!- masculló con enojo.

Yo fui incapaz de decir otra cosa. Puse atención en la lista de materiales que puso el profesor en la Pizarra y los anoté. La clase se trato de cosas sin importancia. Bella refunfuñaba cosas como "Tayler estúpido" y cosas así. La Clase termino y Bella se paro rápidamente del asiento. El chisme corrió rápido entre los maestros y aunque Bella se sentara con Rosalie la cambiaban a mi lugar. Eso la enfurecía. Por fin llego la hora del almuerzo. Entre a la cafetería abarrotada y trate de localizar una mesa vacía. Capte con la mirada a Jasper que me hacía señas para que me sentara en su mesa. Camine con mi charola en las manos a zancadas y me senté en un lugar que estaba al lado del rubiecito. El comenzó a parlotear sobre los profesores y las clases. Bella y yo no le mostrábamos atención alguna hasta que se nos unieron Angela y Ben. Ella se unió animadamente a la conversación con Jasper y Ben se limitó a comer. De repente, Bella comenzó a toser y toser.

- Bells! Nena, estas bien?- inquirió el rubiecito

- Si, solo se me atoro algo, estoy bien Jazz- contesto entre un jadeo.

Los ignore por completo, me irritaba la manera en que Jasper se refería a Bella, ella parecía tan indefensa junto a ese machote rubio de brazos tan fuertes. Daba la impresión de que en un abrazo, el la rompería en pedazos. No me di cuenta en qué momento comencé a farfullar cosas estúpidas y sin sentido sobre Jasper, hasta que el pareció escuchar algo.

- Disculpa? Que dijiste Edward?- pregunto ceñudo.

- Yo? Nada, solo estaba cantando- fingí demencia.

- Genial, a propósito, el piano que estaba en tu casa esa vez, es tuyo?- inquirió

- Si, es mío, porque?-

- Curiosidad, no sabía que supieras tocar el piano- dijo, en un tono despectivo, al parecer, yo tampoco le agradaba mucho.

- Si se, lo toco desde que tenía 10 años, me enseño a tocar mi Tío Eleazar.-

Cuando Bella oyó ese nombre se sobresalto y luego bajo la mirada. Sus ojos color chocolate estaban tristes. Me pregunte porque era, tal vez no era un tema que debía sacar a relucir. La cafetería comenzó a vaciarse, entonces me levante y me dirigí a la siguiente clase en el aula de Mecánica. Bella llegó poco después y, con gesto resignado, se sentó a mi lado.

- No vi el Aston Martin en el estacionamiento hoy, en que llegaste?- inquirió Bella

- Tengo un Volvo plateado- respondí a su pregunta.

- Genial! Lo vi hace rato aparcado, es un auto maravilloso- comentó.

- Lo se. Tu, que auto tienes?- pregunte, interesado

- Tengo un Mercedes- Benz guardián- contestó, un poco avergonzada.

- Ese auto es magnífico!, tal vez algún dia podrás dejarme revisarlo, nunca he tenido la oportunidad de revisar la máquina de un guardián, solo he revisado la de mi Volvo, un Mercedes S55AMG, de mi Aston Martin y de un Porsche 911.-

- Porsche? De quien es ese?- inquirió

No tenia ganas de contestarle, pues ese auto era de Alice, aunque según ella, me lo había regalado en un dia que estaba delirando. Recordé la conversación.

Flash- Back

- Edward, hermanito, estas ahí?- inquirió Alice con un susurro. Tenía un dolor de cabeza espantoso a causa de la leucemia.

- Si, pequeña, aquí estoy- contesté con un hilo de voz.

- Cuando yo muera, te prometo que te puedes quedar con mi Porsche, con mi guitarra y con el taburete para el piano que tanto te gusta- me dijo

- No digas eso linda, tú te vas a recuperar, de eso estoy seguro- le dije con un nudo en la garganta, no soportaba que dijera eso.

- No… no llores por favor, cuando yo muera, no quiero que lloren, quiero que se alegren de que ya no tendrán a una molesta compradora compulsiva que gasta dinero a lo idiota-

- Como puedes pedirme eso?, prefiero eso mil veces a perderte para siempre hermanita, eres lo más importante para mí en todo el mundo Alice, grábate eso por favor, tienes que luchar. Si tú te vas, todo lo que está dentro de mí se irá contigo.- le suplique, con las lagrimas en mis mejillas.

- También tu estomago de hierro?- bromeo, para destensar el asunto.

Me reí, aunque mi carcajada sonó algo histérica.

- Claro que si Alice, con todo y la docena de bombones que me comí esta mañana.- bromeé

Fin Flash- Back

- Edward? Estas bien?, habla por favor-

La voz de Bella me hizo emerger al mundo real. Ella sacudía su mano enérgicamente enfrente de mi rostro.

- Si, lo siento, solo recordaba algo. El Porsche es de mi hermana Alice- le contesté

- Genial! Algún dia me pasare por tu casa para revisar los autos.- me dijo, con entusiasmo.

- Claro, cuando quieras-

La clase comenzó. Afortunadamente era el último periodo. Teníamos 2 horas de clase y me iría a mi casa a descansar un poco.

Terminaron las horas rápidamente. En cuanto sonó el timbre Salí disparado hacia la salida y entre al Volvo. Puse mi Ipod en el estéreo y le subí a todo volumen.