Los Juegos del Hambre no me pertenecen, solo creo una historia con su historia :)


Capítulo 7:

Los días continuaron pasando en su rutina habitual, aunque a esto se agregaba el condimento extra del horror. En situaciones normales, a estas alturas ya no habría tributos del distrito doce, por lo que los ciudadanos intentarían no tocar demasiado el tema, pero con la inesperada unión de Peeta Mellark a los profesionales, los juegos seguían dando de qué hablar.

Katniss lo sabía, lo había visto, pero nadie sabía qué pensar de ellos, pues realmente no parecía muy sorprendida. Gale, enfrascado en sus actividades diarias, o fingiendo estarlo, no se preguntaba más de lo estrictamente necesario que tipo de relación poseían ellos dos, y escuchaba con repulsión las especulaciones de los ciudadanos del Capitolio, cuando era inevitable que viera la televisión.

Intentaba mantenerse enfocado en la caza, al igual que siempre. Por ahora no le estaba costando cazar para más personas; estaba teniendo buenos días. Por su parte Prim y la madre de Katniss lo ayudaban cuando se lastimaba y, mientras tanto, él procuraba distraer un poco a Prim. Sin embargo comenzaba a plantearse seriamente la posibilidad de tener que quedarse algunos días en el bosque, pues a medida que el tiempo avanzase la alambrada permanecería electrificada por más tiempo, y no podía darse el lujo de cazar menos cantidad, o de lo contrario no comerían nada.

Procuró observar objetivamente la deshidratación de Katniss, pero falló estrepitosamente. El pecho se le oprimía cada vez que la observaba recorrer la espesura de los bosques, con el agua tan cerca de ella, pero sin saberlo. Le daba asco escuchar a los comentaristas del Capitolio jactarse de ello. "Como si ellos fueran a durar diez minutos en el bosque" Pensaba con amargura. Por más que intentara negarlo cada fibra de su ser la añoraba; añoraba aquellos días en el bosque, aquella confianza que se tenían el uno al otro, todo lo que los unía. A menudo se preguntaba si ella también se sentiría así, aunque con Catnip era muy difícil saberlo; ella nunca mostraba sus sentimientos.

Por otro lado estaba aquel chico, el hijo del panadero, que había revelado a todo Panem su plan, aunque nadie sabía a ciencia cierta sus intenciones. Se empeñaba una y otra vez en guiar a los profesionales en la dirección equivocada, fingía que la chica no le importaba en lo más mínimo, pero al mismo tiempo pasaba sus ojos por el bosque alarmado casi todo el tiempo, buscándola. Gale no sabía si estar agradecido por su aparente afán por protegerla o si querer asesinarlo, pues los celos lo carcomían todo el tiempo.


— ¡Gale! ¡Espera! ¡Hey Hawthorne! ¿Es qué estás sordo? – Él continuó caminando, pretendiendo que los gritos de la chica eran solo un zumbido molesto para él. Muy en el fondo debía admitir que solo lo hacía para molestarla, una parte de él se sentía halagado por la forma en que la chica lo buscaba todo el tiempo, la otra parte lamentaba que ella no fuera su Catnip.

— ¿Qué quieres Undersee? – Le preguntó hastiado.

— Sólo… - La hija del alcalde tartamudeó y se sonrojó, pero él ni se inmutó por ello. – Sólo quería saber cómo lo llevas… Ya sabes… Has visto el fuego y las rastrevíspulas, y Peeta…

— No es de tu incumbencia como yo lo llevo Undersee. Métete en tus asuntos. – Espetó y se alejó en dirección a La Veta, dejando a la rubia totalmente abochornada y en menor grado ofendida.

Lo cierto era que no lo llevaba demasiado bien. Sus nervios estaban a punto de quedar destrozados. Katniss había tenido que huir de un fuego asesino, ideado por los vigilantes, para luego verse acorralada por los profesionales. Sin embargo había logrado librarse de ellos, con una idea tan ingeniosa como peligrosa: las rastrevíspulas. Se sentía muy egoísta al pensar que eso no era lo que más le preocupaba, sino el chico. Se había pasado la noche en vela vigilando el árbol dónde Katniss estaba atrapada, sin intenciones de atacarla, sólo buscaba protegerla. Luego, cuando ella les había tirado el nido encima, él regreso para advertirla, ganándose un corte en la pierna. "No durará mucho más" Pensó Gale, sin saber si era con alegría o con lástima. Lo primero lo convertía en una persona horrible, y lo segundo también era malo a su parecer. Pero el chico había logrado esconderse, y su agonía era agonía para el muchacho de La Veta. El hijo del panadero no hacía otra cosa que pronunciar el nombre de Katniss entre sueños, cosa que realmente lo desquiciaba.

Por otro lado Katniss, tras recuperarse de las pocas picaduras que había sufrido, se había aliado con la niñita del distrito once, Rue. A ambas les iba mucho mejor juntas, pero él no dejaba de pensar en lo mal que resultaría todo si ellas dos quedaban últimas. La niña se parecía a Prim, no físicamente claro, pero había un algo, y ese algo era lo que había llevado a Katniss a aliarse con ella. Juntas idearon un plan, pero finalmente todo salió mal. La comida de los profesionales voló, pero el precio fue la vida de la pequeña Rue. Sintió un nudo en su garganta cuando vio a Katniss cantarle y, aunque la situación no era adecuada, un deje de alegría al ver a su amiga desafiar al Capitolio para que la niña fuera recordada de una forma adecuada. Katniss podría tener problemas por lo hecho, pero él estaba orgulloso de ella por eso.

El número de tributos había descendido; finalmente quedan seis: Cato y Clove, los profesionales del dos, la chica del cinco cuyo nombre no conseguía recordar, el chico del distrito once, Tresh, y Katniss y Peeta, quien aún agonizaba.

Fue entonces cuando sucedió. La nueva regla. Aquella que nadie esperaba, pero que todos sabían resultado de qué era. Dos vencedores, sólo si eran del mismo distrito. Su mano buscó instintivamente la de Prim quien, abrumada por el anuncio, no dejaba de buscar entre la multitud al panadero, esperanzada por ello.

Y luego Catnip gritando un nombre que no era suyo con desesperación, el nombre del hijo del panadero. Podía sentir con claridad las grietas de su corazón, un corazón que nunca estaría preparado para lo que le esperaba.


¡Hola! ¿Cómo están? Espero que bien :)

Bueno, hoy me llegó la inspiración, y este capítulo en particular fue difícil, porque es como una especie de resumen de hechos que, desde la perspectiva de Gale no tienen mucha importancia, pero que abren paso al verdadero climax de la historia. Y si les gusta ver sufrir a Gale, como se que les gusta xD, los siguientes capítulos van a ser mucho más intensos y más largos, porque hay toda una variedad de emociones y sentimientos que relatar, cosa que en este capítulo claramente no pasa demasiado. Quizás hasta resulte aburrido, pero no me podía saltear todo esto e ir directamente a lo que quiero xD Así que acá está la transición.

Siguiendo con mi orden de cosas (mental claro xD) muchísimas gracias a quienes dejaron reviews :) Les agradezo mucho de en serio, son mi fuente de inspiración *-* y a quienes le dieron follow a la historia y la agregaron a favoritos :) Me hacen muy feliz. También insto a quienes la leen y no comentan a que dejen un review, hacen muy feliz a la gente :p

Bueno, nos leemos en el próximo, no se preocupen que no demoraré mucho :)

Saludos!