Hiro, hoy amo de tí:
Día siete:
Mientras trabajo en mis propios proyectos concentrado y sumergiéndome en lo resolución de mis propios conflictos intelectuales, tienes la manía de llegar silenciosamente, cruzar tus brazos por detrás de mi cuello y apoyar tu mentón sobre mi hombro. Adoro que hagas eso.
Continuó analizando los papeles frente de mí; de repente siento un desliz delicado y sumamente suave bajando por mi pómulo hasta las comisuras de mis labios, y así otro más se va repitiendo.
— Tienes la cara muy suave — me dijiste casi en un susurro.
— Pues a tu edad nunca me desvele en la calle acudiendo a peleas ilegales de robots — bromee — tendrás suerte si luces como yo al llegar a los veinte.
Tu reproche fue un mohín adorable y una pequeño golpe en mi pecho.
— No presumas tanto — El tono de tu voz era suave, adornada de una sonrisa y de un humor pasivo. Otra vez en silencio acurrucaste la cabeza bajo mi rostro y las yemas de tus dedos se pasearon por mi brazo. No puedo comparar la sensación con nada que haya conocido, un solo toque tuyo calma mi espíritu, sana mis miedos, me hace querer nunca separarme de esos roces...y cuando te propones a continuar, pareciera cómo si te tomaras cada segundo para conocer el relieve de mi piel, de grabar en tu extraordinaria mente cada estructura diferente de ella, delatandote con la tenue sonrisa que aparece en tus labios y crees que nadie lo ha notado.
Mi concentración ya no esta del todo en mi proyecto, tu roce asalta la sensibilidad del dorso de mi mano, explorandola. Dibujas pequeños círculos en mi piel totalmente entretenido, ni siquiera deseo interrumpirte pero sinceramente necesito ser quien ahora explore tu piel, al menos una parte de ella.
— Tadashi, oye...ja,ja, me haces cosquillas — aprovecho ese momento para dejar a un lado mi trabajo y sujeto tus manos para besarlas maravillandome lo sensible que eres en tus palmas.
— Tu tienes la culpa, hermanito eres tierno sin proponertelo...o ¿lo haces a propósito? — Frunciste el ceño con el carmesí en tus mejillas mirándome con algo de astucia.
Hiro, puedo decir que eres un ingenioso manipulador, me da risa tan solo imaginarlo, sin embargo; puedo apostar que lo dudaste demasiado. Lo que probablemente no sepas es que esa jugada tuya me ha dejado a un más enamorado de ti. Enamorado de la finura de tus manos, del roce inocente, de la premura tortuosa, de la imaginación que desató...
Hoy deseo que en todos mis días estén presentes tus caricias, Hiro, amo tus caricias.
¿Qué les gusta más de este fic? ¿Que les gusta más del Hidashi?
A mí me encanta su nivel de amor jejejeje Es que Hiro se ve que admira mucho a Tadashi, lo ama! Diganme que no soy la única que lo notó.
y ustedes ¿Serían así de románticos?
