Ya volví. Tenía la mitad de este capítulo escrito, luego lo abandoné unos días, luego recibí un comentario de mutemuia que me motivó a retomarlo; pasaron los días y recibí un comentario de valentina's sorrows que me dio una idea que cambiaría el curso del capítulo; luego recibí un comentario de Lily jackson 1313 que me recordó que debía de publicar pronto y hoy, sábado 14 de julio, cuando entre a fanfiction para publicar este capítulo vi que tenía un comentario de EliMustang. Muchas gracias a todas ustedes por motivarme y sacarme una sonrisa con cada uno de sus comentarios.

Como le prometí a mutemuia, este capítulo está dedicado a ella.

Ahora sí, ¡disfrutad!


Capitulo

SIETE

¿Debía de seguir el consejo del señor Wickham? Jamás había puesto especial atención en su apariencia física. Sin embargo… ¿tenía él razón? ¿los hombres se fijaban en la apariencia? Seguramente los hombres como el señor Wickham lo hacían, pero el señor Collins era diferente… ¿cierto?

Estas preguntas revoloteaban en su cabeza y entonces tomó la resolución. No perdía nada con ir un poco más guapa al baile de Netherfield.

"Betsy" dijo al ver pasar a la doncella "¿podrías sacar mi mejor vestido para el baile de Netherfield?".

"Sí, señorita".

"Oh, y creo que esta vez quiero arreglar mi cabello diferente… ¿qué me recomiendas?".

La doncella pareció pensarlo.

"Ah, bueno podría semi-recogerlo y podría dejar unos bucles sueltos… creo que se le vería muy bien".

Mary aplano los labios, y asintió lentamente. Jamás imaginó que su apariencia física pudiera llegar a importarle tanto. Pero los años pasaban, y las situaciones y opiniones cambiaban.

"Bien. Eso haremos… gracias, Betsy"

La doncella hizo una reverencia y se marchó.

El día del baile llegó pronto. Mary lamentó que hubiera llovido todos los días anteriores, se dijo a sí misma que era por el hecho de tener que buscar un rincón en casa en vez de poder leer cómoda en el claro; pero una pequeña parte en ella, una que trataba de silenciar tocando más fuerte el piano, le decía que por la falta de interacción con cierto caballero que también frecuentaba dicho claro.

"No" se decía "no es cierto. Es el hombre más odioso que he conocido. Ni si quiera sé por qué lo escucho".

Se sentía nerviosa, confundida y a la deriva. Mientras Betsy le ayudaba con el peinado y vestido había recordado su conversación con el señor Collins de esa misma mañana. La mañana del baile.

Él se le había acercado, mientras ella bordaba junto a la ventana.

"Prima Mary" inició él, y ella alzó la mirada "he pedido a tus hermanas el que me concedan el honor un baile durante la velada de esta noche, ellas han sido extremadamente amables en aceptar" Mary sentía su corazón acelerarse y las mejillas arder "y… entonces recordé que no te había pedido a ti, el honor de tener tu mano durante una pieza. ¿Me permitirías tener el placer de tu compañía durante el último baile de la primera mitad de la velada?"

Había sido la última. Había pedido la mano de todas sus hermanas primero, y ella había sido la última. Sintió la indignación apoderarse de ella, pero se contuvo. Asintió vigorosamente con la cabeza, volvió la mirada a su bordado, y con la respiración agitada murmuró un "Si, será un placer".

El día paso con mucho alboroto y ajetreo, y antes de darse cuenta, el señor Collins le ayudaba a subir al carruaje rumbo a Netherfield.

Ahora, en el carruaje, no podía prestar atención a la charla y risa de sus hermanas, lo único en lo que podía pensar era en que su futuro dependía del desarrollo de esa velada. Y las palabras del señor Wickham volvieron a su memoria: "Hágase notar. Que él no pueda apartar los ojos de usted". Por alguna razón que no pudo definir, esas palabras la hicieron llenarse de valor. Respiró profundamente y cerró los ojos.

Cuando recién llegaron a la fiesta, varias veces se descubrió a sí misma dirigiendo la mirada al grupo de oficiales. Se sentía agitada, su corazón latía violentamente, y no entendía por qué, pero estaba nerviosa.

Entonces, entre el grupo de oficiales lo vio. Estaba ahí, en el baile, en Netherfield, un tanto oculto entre los demás oficiales, pero era inconfundible, lo vio reír y su corazón dio un vuelco. "¿Qué? ¿Por qué?" se preguntó a la vez que miraba en otra dirección.

Sin embargo, entre tanta gente, tanto movimiento, tanto ruido, y tanto baile no hubo oportunidad para que él se acercara a ella, y Mary se dijo que no había motivo para que él hiciera tal cosa. Después de todo el hecho de que ellos tenían cierto tipo de relación, era desconocido para todos los demás, y debía permanecer de ese modo.

La velada había avanzado, el señor Collins había bailado con Lizzy, Jane y Kitty, entonces tocó el turno de Mary. Respiró profundamente y tomó la mano que él le ofrecía. Los primeros minutos pasaron en silencio. ¿Debía de iniciar la conversación ella? Wickham no había dicho nada al respecto.

"Hace un clima delicioso esta noche, ¿no te parece, prima Mary?" preguntó él de repente.

"Así es" respondió ella contrariada, ¿el clima? ¿no había un mejor tema? No había mucho que decir al respecto ¿debía ella proponer un nuevo tema?

"En Hunsford el clima es ligeramente más tibio" pronunció él, aunque a Mary le pareció que hablaba para sí.

"Jamás me ha descrito su hogar" dijo Mary, esperando que ese tema le agradara.

Y dio en el clavo; no habría podido elegir mejor tema. El señor Collins habló animadamente del tema. Describiendo todo con detalle y no perdiendo oportunidad de alabar la generosidad de lady Catherine.

"Es usted un hombre con suerte" dijo Mary cuando un silencio en el discurso del señor Collins se lo permitió.

"He sido bendecido grandemente…" el señor Collins tomó aire, pero Mary fue más rápida.

"Ahora solo necesita la bendición de una compañera"

Él pareció aturdido.

"Las esposas de clérigos son mujeres, muy bendecidas, también" él parecía aún más confundido "tienen a sus lados a hombres buenos y honestos… Hombres de Dios. Sin embargo ellas también deben cumplir con ciertas cualidades; deben de ser mujeres amables, honestas y serviciales; que amen a Dios y a las personas… sin importar su rango, y tratar con amor maternal a todos los feligreses; pero sobre todas las cosas deben de estar dispuestas a ayudar en todo lo que pueden a sus maridos. Pareciera que hacen muchos sacrificios pero reciben mucha satisfacción a cambio, sus vidas tienen un propósito ¡Qué vida más envidiable!" y terminó con una sonrisa.

El señor Collins se ruborizó y para sorpresa de Mary no volvió a hablar hasta que pasaron varios minutos.

Después de terminar el baile con el señor Collins, Mary volvió a su lugar junto a su madre. Jane bailaba con el señor Bingley por segunda ocasión en la velada. Kitty bailaba con un caballero cuyo nombre no recordaba, Lydia bailaba con un oficial, y Lizzy bailaba con el señor Wickham. Un sentimiento, uno que muchas veces había sentido en su infancia cuando el señor Bennet tomaba en sus brazos a Jane o Lizzy mientras a ella la pasaba de largo, la invadió. Eran celos.

¿Pero por qué? ¿Porque todas sus hermanas estuvieran bailando, o porque Lizzy bailaba con el señor Wickham? Tal vez era la primera, tal vez era la segunda, pero lo más probable era que fueran ambas.

Estaba tan metida en sus pensamientos que no se dio cuenta de cuando el señor Wickham y Lizzy habían dejado de bailar. Porque de repente su hermana mayor estaba en la pista de baile pero junto al señor Darcy. Estaba analizando la escena, con el ceño fruncido, cuando una figura se posicionó a su lado.

"¿Me permite este baile, señorita Mary?" preguntó una voz que conocía más bien de lo que quisiera admitir.

Ella se giró y quedó frente al señor Wickham.

"Claro" murmuró tomando la mano que él se ofrecía.

Él pareció complacido, y hasta cierto punto arrogante, pero la guió con delicadeza hasta el otro lado de la pista: lejos del lugar donde Lizzy y el señor Darcy bailaban.


Así es, gente, Wickham fue al baile porque para esto son los fanfics, para crear mundos alternos. A partir de este punto la línea temporal irá cambiando... ligeramente ~no se me vayan a espantar~.

No hay nada en el mundo que me haga cambiar de opinión respecto a lo siguiente: Gran parte de la "amargura" en el carácter de Mary tiene su origen en los celos que sentía a sus hermanas desde pequeña. Jane y Lizzy siendo las consentidas del señor Bennet, Kitty y Lydia siendo las consentidas de la señora Bennet, ¿dónde quedaba Mary? Olvidada.

¿Qué les ha parecido el cameo del señor Darcy? Sé que es algo que EliMustang estaba esperando con ansias 7u7 No desesperes, Eli, el señor Darcy tendrá un poco de más participación en el próximo capitulo; el cual también tendrá lugar en el baile de Netherfield pero ahora con el enfoque en Wickham.

Este es el primer capítulo en llegar -y superar- a las 1000 palabras... y el próximo capitulo (que ya tengo listo) es como 100 palabras más largo aún xdxdxd. No puedo prometer que los siguientes mantengan ese número. Creo que cada capítulo tiene la extensión necesaria :'3

¡Por ciertooooo! Háganme un favor: vayan a mi perfil y den clic en "Hermanos y Hermanas", léanlo y diganme qué piensan ;)

¡Nos leemos pronto! ~muy pronto en realidad, muero por que lean el siguiente capítulo 7u7~

Con amor, Elizabeth (Nan)