Es media mañana cuando conseguimos un nuevo momento de "paz" e ignorando a todo el mundo me voy a dormir. Estoy exhausta física y psicológicamente, ya no puedo coordinar dos ideas coherentes. Ni siquiera busco un saco de dormir, sino que me interno en el bosque buscando algo de sombra. Camino por unos quince minutos sin rumbo, aunque sé que estoy bastante lejos del Deadheads, la verdad es que no me divierte demasiado dormir con muertos. Finalmente me siento, me quito las zapatillas, las medias y me dejo caer hasta que quedo mirando la copa de los árboles.

Esto es lo más cercano que tenemos al mundo real… cierro los ojos e intento ignorar el eco perdido de los gritos de Gally. Cuando vuelvo a abrirlos presto atención a la luz que se filtra entre las ramas. ¿Alguna vez habré ido a un parque? Tengo la sensación de que esto me gusta, sentir el césped haciéndome cosquillas en la nuca, la tierra fría en la planta de los pies, un colchón de hojas que cruje suavemente bajo mi espalda. Me desarmo la coleta y dejo que el pelo me caiga a los costados, no me importa si quedan hojas enredadas en él. Me gusta, sé que me gusta, pero no sé porqué. Es como intentar recordar a un extraño, y lo peor, ese eres tu mismo. Intento concentrarme en dormirme, pero mi cabeza quiere trabajar tiempo extra, así que aunque tenga los ojos cerrados sigue funcionando.

Y entonces, mi boca arranca algo de ese mismo agujero nebuloso y defectuoso al que llamo "memoria". No sé qué significa, ni dónde o a quién se lo escuché decir, pero el sonido suena claro en mi cabeza y mis labios se mueven sin necesidad de que lo piense. Un simple silbido, una melodía sin letra de no más de seis notas. Abro los ojos y me quedo mirando los árboles. Yo conozco eso, sé cómo sigue... ¿Verdad? Entre más intento más difícil se me hace recordar lo que acabo de escuchar. Suspiro y renuncio a la posibilidad de encontrar algo, además ya me duele la cabeza. Doy un largo bostezo y cruzándome de brazos hago una almohada.

Por un tiempo duermo tan profundamente que si un meteorito hubiese caído en medio del Claro, no me habría enterado. Pero después mis sueños comienzan a cambiar, haciéndose más extraños y aterradores. No recuerdo exactamente qué, creo que estoy tan cansada que todo en mi funciona para que no despierte, pero las sensaciones siguen. No sé qué es lo que me tranquiliza, en mi cabeza se mueven imágenes confusas que no termino de colocar ni en el sueño ni en la realidad, pero logro calmarme sin despertar y luego no recuerdo nada más.

El olor a comida me llega a la nariz, abro los ojos y descubro un plato con un sandwitch de queso, además una botella de jugo. Sonrío y desperesándome me siento con las piernas cruzadas. Escucho pasos, un momento después Minho se aparece entre los árboles. Vuelvo a mirar el plato entre divertida y contrariada ¿Qué garlopos le está pasando este shank?

–Voy a acostumbrarme a que me traigas la comida –digo mientras me peino con los dedos, desisto a los dos intentos, tendré que buscar un cepillo para poder con las ramitas y hojas atoradas.

–Ese no fui yo –responde él sentándose a mi lado. Claro, imposible que alguien como él la traiga comida a una chica. Suspiro y lo miro ceñuda, no tendría que estar aquí.

–¿Tu cerebro de ratón no recordó que tenías que quedarte en cama?

–Lo habría hecho si alguien no se hubiese desaparecido, esto no va a curarse solo… –la sonrisa en su rostro habla por él. Bufo y tomando mi sandwitch me pongo de pie, él simplemente extiende las piernas… en estos momento me pregunto porqué no le pedí a Frypan que me acepte en la cocina.

–Siento que estoy masajeando a un osito –digo después de unos diez minutos. Creo que después de toda esta experiencia nunca volveré a encontrar atractivas las piernas de un hombre.

–Yo estoy genial –responde Minho si mirarme. Solo para molestarlo presiono de más en el nudo y lo veo saltar. Aunque claro, me gano un golpe de broma con su pierna buena en el brazo– Es todo, cuando salgamos de aquí te casas conmigo… me niego a renunciar a estos masajes.

–¡No sabes cuánto esperé por esto! –dijo fingiendo emoción –creo que voy a llorar.

–Todos sabíamos que estabas enamorada de mi, novata… tampoco me sorprende.

Lo peor de todo es que no hay sarcasmo en su voz.

–¿Y tendremos hijos? –pregunto emocionada, con una risa atorada en la garganta.

–Tal vez uno… y una hija, así tienes a alguien a quién enseñarle masajes –sonrió y mi mente empieza a divagar sin que le preste atención.

We'll have a son… and we'll give him a sister

Así como abrí la boca vuelvo a cerrarla y me quedo completamente estática. ¿Qué garlopos estoy haciendo? Veo que Minho tiene misma pregunta en el rostro, entonces frunce el ceño y me mira más detenidamente.

–¿Tu... estabas…

–No –lo corto antes de que diga algo más. Mi cabeza parece una máquina sobrecargada intentando ubicar lo que acabo de decir… o mejor dicho, cantar–, y tu no vas a decir una palabra.

–No te preocupes, tampoco iba a contar cómo escuché morir a un gato.

La segunda noche no es diferente a la primera, aunque ya acepté el hecho de que Newt va a quedarse en el cuarto de al lado esperando porque le pida ayuda (nunca va a pasar). Cuando salgo me duelen los brazos… Gally me habrá golpeado unos siete u ocho veces mientras intentaba herirse a sí mismo. Una me dio en el labio así que ahora tengo sabor a sangre en la boca. Cuando entro Newt se pone de pie y sin permiso me toma la cara.

–La próxima entro contigo –me dice y yo pongo los ojos en blanco.

–Estoy bien –respondo apartándome y buscando algo para limpiarme–. El pobre chico está tratando de matarse, deberías estar preocupado por él –me quedo un momento pensando lo que dije y entonces miro a Newt– ¿Realmente acabo de...? Creo que me golpeó más fuerte de lo que creía –murmuro tocándome la cabeza.

Cuando por fin encuentro un paño en condiciones comienzo a limpiarme el corte de la boca, pero claro que si un miertero espejo es bastante difícil. Me parece que lo estoy haciendo bastante mal porque después de unos minutos Newt se pone frente a mi, me quita el trapo y comienza a hacerlo él mismo.

Clavo la mirada en él esperando alguna reacción, pero está concentrado en el corte y en ningún momento titubea o su expresión cambia de una indiferencia absoluta. Cuando termina me lanza una mirada y veo su comisura derecha subir ligeramente, entonces se apartar y es como si nada hubiese pasado. Solo cuando me da la espalda noto que estoy conteniendo la respiración.

–Totalmente. No. Extraño –murmuro, lo suficientemente bajo para que él no pueda oírme.

X-X-X-X-X-X-X

–Si tengo opinar, diría que eres el mayor de todos los Slinthead –comento mientras le limpio a Alby el corte de la mano.

–Lo bueno es que nadie te preguntó –me responde él.

A pesar de que estoy realmente preocupada, no puedo evitar reírme pensando en lo que pasó: Alby tenía el día libre y había ido con Wiston para ayudarlo con un cerdo bastante grande. Haciendo un resumen de la historia: el cerdo se escapó, corrió por todo el Claro y atropelló a cinco shanks antes de que entre Nick, Dave, James y Minho (También es su día libre) lograsen controlarlo. Alby se había quedado tendido en el suelo del Bloodhouse después de que el cerdo se le lance encima, y como daño colateral acabó con el cuchillo en la palma de la mano.

Mientras termino de vendarlo veo pasar a Clint con la ropa de cama de la habitación contigua. Por fin la peor parte del Cambio había terminado y ahora Gally solamente esta parcialmente loco. Lo cierto es que por el momento, eso es bueno, ya que la idea de remplazar a Nick desapareció; nadie consideraba bueno que alguien tan inestable como Gally lidere aquí. Sin embargo, yo había tenido algunos inconvenientes en esos últimos días… sin razón aparente, algunos chicos (todos amigos o "seguidores" de Gally) comenzaron a mirarme de forma extraña. Primero pensé que era mi imaginación, pero ayer cuando salía de los baños, James me paró en la puerta y me tomó por el brazo.

–Tu eres parte de ellos –me espetó metiéndome dentro otra vez–, es por eso que te enviaron aquí.

–¿Qué? –pregunto intentando zafarme, pero es más fuerte que yo.

–A mi no me engañas, Gally me contó todo, te vio en en El Cambio y sabe quién eres en realidad. Cuando los demás se enteren, ni siquiera tus amigos van a negarse a que te lancemos a los Grievers.

–No tengo idea de que hablas.

–Tienes dos opciones: o te desaparecer por la buenas o yo mismo me encargaré de tí, traidora.

Entonces me soltó y se fue.

–Lin –parpadee un par de veces para volver a la realidad. Alby me miraba de pie frente a mi, tenía el ceño fruncido y expresión seria, como cuando me metía en algún problema–. Las historia corren rápido, ¿estás bien?

–Si, no te preocupes –ni siquiera yo misma me convencía con eso.

–Gally está demente, nadie tendría que escuchar lo que dice– por alguna razón eso no termina de dejarme tranquila. Alby se acerca y me rodea los hombros– ¿Alguien ha intentado lastimarte o algo?

Por un segundo me tiento de contarle el encuentro con James, pero me veo negando y encogiéndome de hombros.

–Son solo rumores –murmuro. Él me mira serio.

–Si alguien intenta algo, quiero saber ¿Escuchaste?

Trato de sonreír con honestidad al tiempo que asiento, pero solamente me sale por cortesía.

–Vamos –digo suspirando, no puedo preocuparme por eso ahora–, no quiero perderme la fogata.


Bueno, un cap corto, lo que significa que dentro de poco volveré a subir, pero lo cierto es que quería ver cómo quedaba esto por separado. Como siempre, espero sus críticas y opiniones.

AVISO: Sé que la fiesta no está en el libro y que es de la película, pero tengo una razón que, creo yo, es bastante aceptable para incluírla: Cuando vi la película esta fue una de las escenas que más me gustó ¿Porqué? Porque mostraba que a pesar de que los chicos viven y mantienen el Claro, con sus reglas, su estilo de vida y el hecho de que que están atrapados; siguen siendo chicos de 17 años, que pueden distenderse, pelear en broma,etc. No critico el trabajo de Dashner, en absoluto, pero creo que esa fiesta fue un buen agregado.

Espero saber sus opiniones, como siempre será un placer leerlas. ¡Nos vemos en el cap siguiente! Un saludo a todos, shanks.