¡Estúpido Thorin! Se repitió Nym molesta, sentada en una roca comiéndose una barrita energética, con la música rock a todo volumen en su iPhone. Solo había querido ayudar para evitar el problema de los trolls, pero el muy idiota cuestionaba todo. Intento seguir el consejo de Gandalf sobre lo de mejorar su relación y hacerla al menos… pasable y todo estuvo bien estos días, pero de una u otra forma terminaban peleando.
Todo sería más fácil si pudiera odiarlo, pero lamentablemente no era así.
Nunca en su vida quiso tanto estar cerca de alguien, siempre había odiado a todo el mundo sin importarle nada ni nadie, sin embargo, el enano gruñón la hacía anhelar su presencia, su cercanía, aunque solo fuera para discutir. Tal vez veía en el alguien que podía comprender su dolor, su furia, su odio. El sabía tan bien como ella el dolor de la traición, el desprecio y la lucha incansable por sobrevivir. Porque en el fondo siempre hubo algo que la impulso a seguir, a luchar contra todo, en la inmensidad de ocasiones que pudo perder fácilmente la vida y desaparecer de una vez por todas del mundo que le hizo tanto daño, siempre sintió la inexplicable necesidad de vivir.
Si la razón era para mantener con vida a Thorin, Fili y Kili, aun al coste de su propia vida, moriría feliz sabiendo que al menos hizo algo bueno en su vida.
Al oír los pesados pasos acercándose estuvo a punto de gritar que la dejara sola, pero cuando un plato lleno de comida caliente fue puesto frente a ella decidió callar. Pero no fue eso lo que realmente la sorprendió, sino más bien el hecho de que era Thorin mismo, quien le ofrecía la comida.
-Wow ¿Estoy viendo un espejismo? Thorin escudo de roble trayéndome de comer otra vez, va llover-Declaró con diversión en la mirada, él gruño claramente molesto.
-Mujer...-Alzo las manos en modo de rendición.
-Bien, bien, ya, sin bromas-Tomó el plato de su mano alcanzando a rozar sus dedos en proceso-No es para que te enojes tampoco. Tienes cero sentido del humor…
-Tengo una misión importante que hacer y no consiento tonterías.
-¿Has tenido novia alguna vez?-Preguntó ocultando su verdadera curiosidad, más el ceño de Thorin se pronunció.
-Eso no es asunto tuyo-Espetó él incómodo.
-Solo me lo preguntaba, porque pareces tener un tener un talento innato en espantar a cualquiera con las bellas palabras que continuamente salen de tu boca… pero bueno, tengo curiosidad por saber la razón de tal noble acción de tu parte-Él se removió claramente incómodo y molesto.
-Paradisculparme-Dijo rápidamente entre dientes.
-Disculpa, ¿qué?-Parpadeo preguntando al no entender.
-¡Estas sorda mujer! una disculpa eso es-Gruñó molesto, pero ella solo sonrió genuinamente contenta y agradada.
-Vaya, otra disculpa… ¿Realmente eres Thorin escudo de roble? Porque sinceramente este me gusta más.
Ante sus palabras el enano se sonrojo, pero debido a la oscuridad de la noche fue imposible notarlo.
-Le salvaste la vida a mis sobrinos y eso nunca voy a olvidarlo… me retracto de las malas palabras que te eh dicho, sé que solo has querido ayudar-Poniéndose de pie lo miró directo a los ojos viendo la sinceridad de sus palabras.
-Jamás ha sido otra mi intención, tu solo me has juzgado mal desde el principio.
-Y tú solo te has limitado a cuestionarme, deberías entender que el líder soy yo y tienes un contrato conmigo.
-Eso lo sé perfectamente, pero si veo que algo no está bien, no voy a quedarme callada. Después de todo el tiempo que nos conocemos ya deberías saberlo perfectamente-Él soltó un resoplido-Y acepto nuevamente tus disculpas, eso me demuestra que verdaderamente eres una persona honorable.
-Que no se te suba a la cabeza mujer, no volverá a suceder-Nym se rio.
-Si así fuera creo que me daría un ataque al corazón por la constante sorpresa-Le pareció ver un brillo de diversión en sus ojos azules.
-Me temo que eso sería demasiado pedir-Dijo él con pesar. Sin embargo, ella sonrió porque sabía que estaba bromeando.
-También vuelves a bromear, más sorpresas y aun no muero, debe ser buena señal.
-No es para tanto. Vuelve pronto al campamento, no es adecuado para una mujer andar sola de noche, independiente de lo fuerte que seas-Mencionó antes de dar media vuelta y caminar de regreso al campamento.
-¡¿Te preocupas por mi escudo de roble?! ¡Cuánto crees que mi corazón va poder soportar!-Le pareció oír un gruñido, pero sonriendo le gritó-¡Y gracias por la comida, aunque espero que no esté envenenada!-Él le envió una mirada de "No me tientes" antes de desaparecer entre los árboles.
Aquella conversación no fue lo que había esperado, de hecho pensó que le gritaría a la primera oportunidad burlándose de él. En cambio fue muy tratable como la vez anterior. Balin había tenido razón después de todo, Nymeria era bastante agradable, cuando no le estaba discutiendo claro. Y muy divertida por supuesto, casi estuvo a punto de sonreír otra vez por su culpa.
Quizá la juzgo mal al principio por su propio orgullo, después de todo nadie se había atrevido a hablarle como ella lo hacía, enfrentándolo sin ningún miedo pese a sus amenazas y acciones.
Debería darle una oportunidad, ella había demostrado la lealtad hacia su gente en todo este tiempo. Aunque esto no tenía nada que ver con lo que sentía hacia ella.
Al menos eso quiso creer.
Los repentinos gritos de sus sobrinos lo sacaron de sus pensamientos.
-¡Trolls! Se han llevado ponys-Empezó Fili agitado
-Y tienen a Bilbo-Siguió Kili-Fue a liberar a los ponys y lo atraparon.
-¡A las armas!-Bramó molesto por la inutilidad del mediano, no solo era una carga también era problemas.
Todos se movieron rápidamente, tomando sus armas para seguir a los jóvenes príncipes.
Al encontrar a los tres trolls, vieron que uno sostenía al asustado hobbit. Ocultándose entre los arbustos, Kili fue el primero en atacar, cortando la pierna y el pie de uno de los trolls-Ya bájalo-Exigió girando la espada.
-¿Qué cosa?-Preguntó estúpidamente el troll que sostenía a Bilbo de las piernas.
-Te dije, que lo bajes-El troll enfurecido gruñó y le lanzó a Bilbo cayendo sobre él y enviándolos a los dos al suelo.
Thorin y el resto de la compañía salió de los arbustos preparados para el ataque desatándose el caos, entre golpes, cortes, patadas. Mientras, Bilbo se escabullía de la pelea para ir por el cuchillo perteneciente a uno de los trolls y liberar a los ponys. Pero lamentablemente solo consiguió llamar la atención del troll más grande con todo el ruido que los animales hicieron al escapar.
Asustado Bilbo se vio atrapado nuevamente, temiendo lo peor cuando junto a otro lo agarraron de las extremidades amenazando a los enanos con arrancárselas si no se rendían.
Frustrados a los enanos no les quedo más que acceder por la seguridad de su compañero. Siendo la mitad atrapados en sacos y el resto amarrados en un palo giratorio sobre la hoguera.
Nymeria estaba terminando su cena cuando sintió aquel familiar escalofrió recorriéndole la espalda, al levantar la mirada vio a un anciano de demacrado aspecto con una expresión de pesar.
No imagino que el alma del dueño de la granja pudiera siquiera seguir en este mundo.
-Tus amigos… están en peligros…los que me asesinaron a mí y a mi familia, los tienen…-Mencionó él con una triste voz espectral.
Dejando el plato a un lado se puso de pie-Ve a donde perteneces-Declaró Nym poniendo su mano sobre la cabeza del anciano mientras cerraba los ojos, en ese momento el espíritu del anciano comenzó a brillar desvaneciéndose en el viento con una pacífica sonrisa.
Después Nym corrió para ir ayudar a los enanos, esperando llegar a tiempo con el ingenio de Bilbo.
-Será mejor que no los cocinemos, sentémonos sobre ellos para que se conviertan en jalea-Dijo Tom con impaciencia.
-Los voy a sazonar y asar con una pisca de salvia-Comentó Bert.
-Eso si se oye delicioso-Los enanos luchaban por liberarse, gritándose unos a otros con desespero.
-Olvida el aderezo, no tenemos toda la noche-Apuró Guille-Ya casi amanece hay que apresurarnos, no quisiera convertirme en piedra por el sol-Decía mientras giraba el palo que sostenía a los enanos.
-¡Esperen!-Gritó Bilbo-Están cometiendo una terrible equivocación-Anunció con un plan en mente.
-¡No pueden razonar porque son unos tontos!-Gritó Dori.
-¿Tontos? Y como quedamos nosotros-Reclamó Bofur.
Bilbo se levantó como pudo, dando saltos para acercarse un poco-Yo hablaba de los sazonadores…
-Y que pasa con los sazonadores…-Interesado Berto se inclinó hacia el hobbit.
-¿No los huelen todavía? Necesitan algo más fuerte que salvia para poder prepararlos-Los enanos reclamaron sintiéndose traicionados.
-Y que sabes tú sobre la cocina pigmeo-Gruñó Guille sin creerle al hobbit.
-Cállate, dejemos que el hambreburbohobbit diga todo-Insistió Berto.
-El secreto para cocinar enanos es…-Se interrumpió Bilbo pensando en algo lo más rápido que podía.
-¿Sí? A ver dinos el secreto-Insistió el troll.
-Es… ah, sí, ya voy…el secreto es… deso…llarlos primero-Declaró.
-¿Desollarnos?-Dijeron varios enanos incrédulos y horrorizados por la sugerencia retorciéndose en sus sacos.
-Tom mi cuchillo de filetear-Pidió Berto
-Yo soy el que te va a desollar-Gritó Gloin.
-Nunca lo olvidare-Le siguió Dwalin-En la vida.
-Eso que estás diciendo no es la verdad, eh comido muchos que tenían la piel cómanselos con todo y botas…
-Si es cierto-Estuvo Tom de acuerdo-A mí me gusta comer enanos crudos-Fue por Bombur levantándolo sobre su boca-Delicioso y crujiente…
Con un suave sonido una estrella arrojadiza aterrizo en la mano de Tom soltando a Bombur con un aullido de dolor, desde los arboles Nymeria saltó y aterrizó frente a Bilbo.
-Nymeria-Soltó Bilbo aliviado, ella sostenía una de sus finas espadas apuntándolos.
-Una mujer, son más suaves que los enanos y huelen mucho mejor-Dijo Bert emocionado mirándola hambriento.
Con una daga Nym corto el saco de Bilbo tras ella y le entrego el arma-Libera a los demás-Ella le ordeno.
-Si…-Respondió nervioso obedeciendo.
Nym saco más estrellas sosteniéndolas entre sus dedos y le lanzó una directamente al ojo de Tom haciéndolo gritar mientras se agarraba la cara sangrante. Los otros dos trolls furiosos rugieron y corrieron hacia ella, con un salto esquivo el puño de Berto aterrizando con la espada en su brazo cortándolo como mantequilla, el troll cayo de rodillas gritando estridentemente, el brazo yacía en el suelo junto a él viéndolo con horror.
Guille, El troll no lesionado corrió hacia ella esquivando su agarre con un giro en el aire hacia atrás, el troll tropezó y aprovechó ese momento para ir directamente a su corazón clavando la espada en su pecho atravesándolo, con un movimiento rápido y fluido arrancó la espada y se lanzó hacia el lado evitando que el troll cayera muerto sobre ella. Corrió hacia Berto y con un salto girando en el aire y dando un giro especial a la espada aterrizó sobre la cabeza de Bert con la espada hundida en su cráneo. El troll cayó fulminado con ella aun sobre él.
Se bajó y retiro el arma del cadáver de troll mientras los enanos estaban en silencio observando con desconcierto, Nymeria tenía la expresión de un asesino en su cara. No había duda en sus ojos, ni vacilación, ni ninguna otra emoción. Fijo su atención en el troll restante que se agarraba la cara con fuerza y con un bramido corrió torpemente hacia ella, Nymeria se puso en posición apuntándole y esperándolo.
-¡El sol va acabar con todos!-Resonó la voz estridente de Gandalf, quien parado sobre la gran roca, alzo su báculo de madera. El troll se había detenido por la interrupción mirando al mago en ese momento con interés. Gandalf dejo caer su báculo partiendo en dos la enorme roca y dejado pasar los rayos del sol naciente, el troll chilló mientras se convertía en piedra incluyendo a los cadáveres de los otros dos.
Hubo gritos, risas y vítores de parte de los aliviados enanos, Nymeria agitó la espada liberándola de la sangre de los trolls y la envainó expertamente en su cintura e iba a regresar al e campamento pero la voz de Thorin la detuvo.
-Nymeria-Era la primera vez que decía su nombre, enviando un estremecimiento por su cuerpo. Cuando estuvo frente a ella le tendió un pañuelo, dudo en tomarlo pero él no iba aceptar una negación, le tomó la mano y puso el pañuelo en ella-¿Cómo sabias que habían trolls cerca?
-Jamás dije que hubieran trolls, dije que este lugar era peligroso…
-Dijiste que sería comida-Dijo con suspicacia interrumpiéndola.
Mierda, como podía acordarse aun de eso, era demasiado listo.
-Supuse que lo que había destruido aquella granja fue enorme, no es necesario ser un genio para notarlo-Dijo como si fuese lo más obvio del mundo, pero veía la duda en los ojos de Thorin, no le creía nada-¿Algo más que quieras saber?
-Tu espada-Dijo haciendo un gesto con la mano hacia sus katanas-¿Cómo es que puede atravesar la carne y el hueso de un troll cuando nuestras armas apenas si les rapan la superficie?
Nym saco una de las armas de su cintura y se la tendió, Thorin tomo la espada analizándola detalladamente, era obvio que jamás había visto nada igual. Tomó el mango y la vaina y las separó revelando parte de la espada que brillaba intensamente al sol, retiro totalmente la vaina y examino con más detalle-Está hecha de un metal especial de mi mundo y fabricada con técnicas ancestrales hace siglos-Él la miro-Es una reliquia-El enano regresó la afilada y fina espada a su vaina y se la devolvió.
-Gracias, por salvarnos…otra vez-La miró intensamente por unos segundos que a ella le parecieron bastante largos, aumentando la fuerza de sus palpitaciones. ¿De veras le estaba agradeciendo otra vez? ¿Estaría soñando?-No me mires así-Gruñó Thorin-Ya se lo que estás pensando.
-No me gruñas, acabas de arruinar el momento-Soltó ella con una mueca-Y ya te dije que solo quiero ayudar, prometí que lo haría y no rompo mis promesas. Aprecio a tu compañía y haré lo que sea por ella…-El rey enano se mostró sorprendido por esa devoción hacia su compañía, la sinceridad de sus palabras era totalmente genuina y no se le paso por alto el cariño en sus ojos verdes.
-Agradezco eso… de verdad lo hago. No es habitual encontrar personas con tu disposición y fidelidad aun con un gran peligro esperando por delante-Acortando la distancia entre ellos la miro seriamente a los ojos-Esto solo te lo diré una vez, Nymeria-Inclinándose, se aproximó a su oído aspirando el perfume que su cuerpo emitía-Eh empezado a confiar en ti, no me decepciones.
Acelerándole el pulso más de lo imaginable por sus palabras, Nymeria agradeció en su mente que se fuera con los demás enanos, o habría notado como le afectaba. Tomando el camino hacia el campamento, volvió limpiándose la cara con aquel pañuelo azul que le había entregado.
Thorin se dirigió hacia Gandalf, mientras su mente estaba sumida en los recuerdos de Nymeria luchando con los trolls, había sido algo impresionante y digno de ver, se preguntaba si tendría el mismo resultado con un dragón. No podía prescindir de Nymeria, definitivamente sus habilidades eran algo que necesitaba, ella luchaba por su compañía y con eso ahora le bastaba.
-¿Adónde fuiste si se puede saber?-Preguntó al mago interceptándolo cerca del troll hecho piedra.
-A ver hacia adelante-Le contestó el mago con simplicidad.
-¿Y para que volviste?
-Para volver hacia atrás, vaya problema, están sanos y salvos-Declaró Gandalf.
-Tu saqueador no ayudo mucho…
-Tuvo inteligencia para ganarles tiempo, a ninguno de ustedes se le ocurrió-Señalo el mago. Con un suspiro Thorin admitió que tenía razón-Nymeria lo hizo muy bien…
-Lo sé, ha demostrado nuevamente que sabe luchar muy bien-Contestó colocando su espada en su cintura.
-Te dije que sus habilidades serian importantes. No debes desconfiar de ella, no desconfíes de sus instintos…
-Lo tendré presente…-Y verdaderamente lo tendría si quería evitar otro problema como este.
Gandalf se giró hacia los trolls-Deben haber venido de los páramos de Etten.
-¿Desde cuándo los trolls se aventuran tan al sur?
-Desde hace una era…desde que un siniestro poder tenía estas tierras-Dijo con voz siniestra-No pudieron haber viajado durante el día.
-Debe haber una caverna por aquí-Señalo antes de dirigirse a la compañía.
Los enanos después de recuperar sus ropas y objetos, habían regresado al campamento para levantar todo y prepararse para el viaje, Nymeria fue con Bilbo al rio para que se limpiara y ella poder lavar la camiseta antes de que la sangre salpicada la manchara permanentemente, en el proceso limpio también la ropa de Bilbo mientras él se lavaba enérgicamente.
Dejo su ropa en una roca al sol y se alejó para ponerse otra camiseta que le ajustara más para ponerse las armas.
-Dense prisa-Apuró Thorin revisando a la compañía y contándolos, viendo a Bilbo venir de la dirección de rio, solo faltaba alguien-¿Dónde está Nymeria?
-Por allá-Señaló Fili con el dedo hacia los árboles, Fili y Kili rieron por lo bajo cuando su tío se alejó yendo a aquella dirección, juntaron puños con una sonrisa divertida.
-Son realmente traviesos-Dijo Balin tras ellos con una sonrisa.
-Nuestro tío necesita…distraerse-Dijo Kili lanzó a su hermano una sonrisa cómplice quien se rió entre dientes-¿Qué es tan gracioso?
-Oh, solo que últimamente se han acercado bastante, me pregunto si habrá sucedido algo importante-Comentó Fili alzando las cejas repetidamente en un gesto significativo.
-Podría ser…ellos no se soportan. Sin embargo, no pueden estar lejos el uno del otro. Es como si les gustara pelearse-Balin sonrió mientras veía a su rey alejarse en dirección hacia donde estaba la muchacha.
Thorin atravesó unos cuantos árboles para llegar al rio cercano. Quedándose de piedra al encontrar a Nymeria, sin nada que la cubriera en la parte superior a excepción de esa extraña y diminuta prenda negra sobre sus pechos. Pudo sentir el calor en la cara mientras la miraba, los vastos recuerdos que tenia de ese momento en Bree fueron reemplazados con esta directa visión de su piel desnuda, haciéndole imposible apartar los ojos de sus generosos pechos.
Mahal… no debía estar mirándola por muy hermosa que fuera, por muy suave y cremosa que pareciera su piel… era demasiado para su mente y cuerpo que como siempre volvía a reaccionar por sus prohibidos deseos, poniéndolo incomodo por la dura excitación atrapada en sus pantalones.
Nym sosteniendo la camiseta que iba a ponerse, alzo la vista al oír una especie de gemido solo para ver a Thorin observándola con un oscuro deseo, pudiendo sentir sus ojos sobre cada parte de ella, recorriéndole una oleada de calor por todo el cuerpo.
-¿Qué crees que estás haciendo?-Soltó con el cuerpo temblando bajo su mirada azulada. El pestañeo al oírla abriendo más los ojos y girándose rápidamente para darle la espalda.
-No vi nada que no haya visto en otra antes-Le gruñó con una extraña voz ronca, mas sus palabras la hicieron enojar.
-¡Eres un maldito mentiroso y pervertido!-Gritó furiosa. Él se giró con la furia en su rostro, pero nuevamente desvió la mirada rápidamente de su cuerpo.
-¡Descarada, sigues insultándome!
-¡Tú me insultaste primero llamándome cualquiera, enano imbécil!-Se puso rápidamente la camiseta y obtuvo de regreso la furiosa mirada de Thorin sobre ella. El enano la agarró con fuerza, pero con un movimiento rápido, Nymeria giró sin deshacerse de su agarre llevándolo con ella hacia el árbol empujándolo contra este violentamente.
Sin permitirse perder contra ella, Thorin colocó un pie entre los de ella y la hizo desestabilizarse, pero al intentar recuperar equilibrio resbaló con la sobresaliente raíz gruesa del árbol cayendo, llevándolo con ella al suelo, terminando sobre su pequeño cuerpo.
En aquel momento todo se lo olvido, centrándose solo en ella invadido por el palpitante deseo que recorría su ser. Seria sencillo poder besarla, sostenía sus brazos y ella no podría detenerlo.
Por Durin, era tan hermosa… sus ojos fijos en los suyos chispeaban intensamente, sus mejillas estaban coloreadas y sus labios… podía en este momento probar lo que por semanas estuvo torturando su mente…
-Lamento interrumpir sus especiales actividades-Dijo la voz de Gandalf-Pero debemos revisar la caverna de los trolls antes de partir.
Ambos se miraron con sorpresa y deprisa se separaron, Thorin se alejó rápidamente evitando mirar al mago regresando al campamento a zancadas.
Nymeria con el corazón desbocado, miro al mago quien la veía fijamente-¿Qué?
-No imagine que ustedes dos terminarían así-Le dijo con diversión.
-¡No es lo que crees!
-¿Ah, no? A mí me pareció todo lo contrario…
-¡Que no!-Espetó azorada, poniéndose de pie para ir por sus cosas y alejarse del molesto mago. Pero estaba decepcionada por su aparición, si él no los hubiese interrumpido…
¡No! ¡Por Dios, estaba divagando por ahí de nuevo!
Casi se deja ir totalmente por Thorin. Por un momento había olvidado que el resto existía y había estado a punto de besarlo, otra vez.
Al llegar con los demás, los notó demasiado silenciosos, la miraban a ella y después a Thorin. Al parecer, todos habían oido sus gritos.
Se acercó a Bilbo quien se ponía su mochila, ayudandolo con un lado-Gracias-Le dijo algo nervioso.
-¿Estás bien?
-Sí, muy bien…-Respondió rápido.
-¿Te preocupa lo que pasó con los trolls?
-No…no estoy seguro, quiero decir, peleaste muy bien…
-Te dije que te protegería-Lo atrajo para un abrazo breve-No tienes que preocuparte-Le aseguró.
-Bueno, eso sinceramente me tranquiliza-Admitió sonrojado, Nymeria le pellizcó las mejillas.
-Que tierno eres-Declaró sonriendo.
-¿Tierno? Yo no soy tierno-Aseguró ceñudo haciéndola reír.
-Basta de perder el tiempo y vámonos ya-Bramó Thorin.
Bilbo soltó un suspiro resignado y partieron, siguiéndolo junto con Gandalf a la cueva de trolls.
Al llegar sintieron inmediatamente el olor putrefacto del lugar, Gandalf, Thorin, Nymeria, Bofur, Gloin, Nori y Dwalin se atrevieron a entrar mientras que el resto se quedó fuera vigilando y esperando.
-Argh que es ese olor…
-Es un tesoro de trolls-Dijo Gandalf-Cuidado con lo que tocan.
-Huele como los calcetines de Bofur-Bromeó Nymeria haciéndolos reír, incluso logro sacarle una leve sonrisa a Thorin que nadie vio.
-¡Hey!-Protesto el aludido. Al llegar abajo vieron que un montón de monedas y tesoros-Sería una lástima dejar todo esto aquí tirado, alguien podría llevárselo.
Gloin abrió un cobre-Es cierto, Nori trae una pala…
A Nym le pareció buena idea recoger algunas monedas, servirían para comprar comida u otras cosas durante el resto del viaje, así que guardó un par de bolsitas llenas en su bolsillo.
Gandalf revisó alrededor mientras Thorin se detuvo frente a unas armas cubiertas de polvo y telarañas, Nym se paró junto a él mientras tomaba una espada para examinarla. Tomando la antorcha de su mano para que la examinara mejor, él la miro y en ese momento recordó lo ocurrido hace unos momentos, al parecer él hizo lo mismo porque rápidamente regreso la vista a la espada, tomando otra la cual llamó su atención.
-Estas espadas no son de troll-Mencionó, Gandalf se acercó y le tendió una.
-Pues tampoco fueron fabricadas por manos humanas-El mago desenvaino un poco revisándola-Fueron forjadas en Gondolin por los altos elfos de la primera era-Ante el desagrado de Thorin al oír de los elfos, agrego haciéndolo cambiar de opinión-No se puede pedir mejor espada-Thorin tomó el mango y la desenvaino para observar su filo.
-Wow, que bonita-Dijo de repente Nym a su lado-Se ve como de leyenda-Según recordaba Nym se llamaba Orcrist.
-Estoy seguro de que lo fue-Contestó Gandalf limpiándose los dedos de las telarañas.
-Que tal una pelea-Ofreció a Gandalf.
-Lamento decepcionarte querida Nym pero estoy muy viejo para eso-Nymeria no oculto su decepción y él puso la mano en su hombro amistosamente.
Dwalin dirigió una mirada de desaprobación a Bofur, Gloin y Nori viéndolos enterrar un cofre.
-Hacemos un depósito a largo plazo-Afirmó Gloin y Dwalin hizo un sonido de exasperación por tal tontería, después de todo en la montaña les esperaba un tesoro.
-Salgamos de este pútrido lugar-Ordenó Thorin tomando de Nym la antorcha-Vámonos ya-Nym iba a esperar a Gandalf pero Thorin la agarró del brazo llevándola fuera. Ella se unió a Fili y Kili observando a Gandalf entregarle a Bilbo aquella espada que detectaba orcos y trasgos.
-¡Algo se acerca!-Alertó Thorin de repente.
-Reúnanse y cúbranse, saquen sus armas-Ordenó el mago sacando su espada mientras todos corrían. Deteniéndose en el bosque cuando un hombre en un trineo tirado por liebres salió de entre los árboles y arbustos.
-¡Ladrones, fuego, muerte!
-Ah, Radagast-Anunció Gandalf-Es Radagast el pardo ¿Qué es lo que estás haciendo aquí?
-Te estaba buscando Gandalf, hay problemas, algo anda terriblemente mal-Dijo preocupado.
-¿Sí?-Radagast abrió la boca para responder, pero la cerró mirando a Nymeria con interés y mucha sorpresa.
-Pues…-Dijo Gandalf para distraerlo. Radagast abrió y la volvió a cerrar intentando recordar lo que antes había estado en su mente-Aguarda un momento…Oh, pensé algo y se me olvido, lo tenía aquí-Señalo su boca-En la punta de la lengua…oh, creo que no era eso, solo era…-Saco la lengua y Gandalf tomo aquel insecto de ella provocando unas miradas de desagrado en los presentes-Un insecto palo…-Terminó de decir Radagast.
Los dos magos se alejaron para conversar, por lo que no les quedo de otra a los demás, que esperar.
-¿Puedo verla?-Pregunto Nym a Bilbo, él se la entrego y la desenvainó mirando la brillosa hoja-¿Has blandido una espada alguna vez?-Giró la espada expertamente analizando su peso.
-No, ni siquiera sé cómo usarla-Admitió. Nym la envainó se la devolvió.
-Te puedo enseñar si quieres -La miró con sorpresa.
-¿Enserio? ¿De verdad me entrenarías?-Nym asintió.
-Claro, Solo tienes que estar dispuesto, pero no seré suave-Le advirtió.
-Está bien, lo hare-Asintió con ánimo-Si-Nymeria lo rodeó por los hombros amistosamente.
-Perfecto, hare de ti un hábil hobbit…
Un aullido parecido al de un lobo resonó cerca de forma repentina alertando a todos.
-¿Será un lobo?-Preguntó Bilbo preocupado-¿Hay algún lobo en esta zona?-Asustado se puso de pie.
-¿Lobos? No, no es ningún lobo-Respondió Bofur.
Un gruñido resonó tras ellos junto con el quebrar de una rama girándose todos vieron a un huargo que se dirigía directamente a los enanos, Nymeria desenvaino rápidamente y lo decapito antes de que se lanzara sobre Dori. Desde el otro lado vino otro, con la rapidez de Kili le lanzó una flecha derribándolo, mientras Dwalin le asestaba con su mazo y Thorin con su espada para acabarlo.
-Huargo guías-Anunció Thorin-El grupo de orcos no debe estar lejos.
-¿Un grupo de orcos?-Soltó Bilbo preocupado.
-¿A quién le hablaste de tu misión, que no fuera cercano?-Preguntó Gandalf molesto.
-A nadie-Respondió Thorin desconcertado.
-¡A quien se lo dijiste!-Exigió el mago.
-A nadie lo juro ¿Por Durin que está sucediendo?
-Alguien viene cazándolos-Declaro Gandalf.
-Tenemos que salir de aquí-Dijo Dwalin.
-¡No podemos!-Añadió Ori asustado-No tenemos ponys, escaparon.
-Voy a distraerlos-Anunció Radagast con decisión.
-Estos son huargos de Gundabad son más rápidos que tu-Señaló Gandalf.
-Estas son liebres de Rusquebel que intenten alcanzarnos…
Mientras Radagast montado en su trineo se alejaba seguido de los orcos, los demás aprovecharon para escapar, dirigiéndose fuera y lejos de la espesura del bosque.
-Vamos-Mandó Gandalf a la cabeza de la compañía, guiándolos mientras todos corrían detrás de él siguiendo su dirección. Tuvieron que detenerse bruscamente al ver pasar a los orcos cerca-Todos unidos…-El mago los guio por otra dirección, llegando a una roca enorme. Thorin agarro a Ori que casi los pasa corriendo-Todos pasen, pasen rápido, ya-Urgió Gandalf.
-¿Hacia dónde nos guías?-Preguntó Thorin junto al mago esperando a que todos pasaran asegurándose de que todos lo hicieran. El mago no contesto y siguió a los demás, guiándolos a otro lado al ver a los huargo cerca ocultándolos tras una gran roca. Nymeria que había visto al orco detenerse, se alejó del grupo ocultándose mientras veía a la criatura venir. Esta se subió a la roca mientras el huargo olfateaba a su alrededor. Thorin hizo una seña a Kili quien asintió sacando una flecha, pero cuando se posicionaba para lanzarla se escuchó el sonido de cortar carne, mientras todos veían con sorpresa las cabezas rodar del orco y el huargo por encima de ellos hasta el suelo. Todos se giraron para ver a Nymeria con la espada manchada de sangre sobre la roca junto a los cadáveres decapitados.
Más, el olor de la sangre alerto a los otros. Nymeria salto de la roca reuniéndose con los demás mientras se oían los rugidos de los huargo acercándose.
-¡Avancen, ahora!-Gritó Gandalf, todos corrieron viendo con desesperación que estaban siendo rodeados en la llanura-¡Por aquí, corran!
Avanzaron unos metros hasta que los huargos los rodearon por completo.
-¡Vienen más!-Gritó Kili.
-¡Kili, dispárenles!-Gritó Thorin la orden.
-¡Nos rodearon!-Gritó Fili mientras, Kili lanzaba flechas a prisa derribando orcos.
-¡Donde esta Gandalf!
-Nos abandonó-dijo Dwalin.
-¡Retrocedan!-Ordenó Thorin. Nymeria sacó una pistola que ocultaba en la parte baja de la espalda y disparo al huargo que se acercaba a Thorin, directamente en la cabeza y después inmediatamente al orco en el corazón. Él la miro por unos momentos y después al arma pero sin preguntar, le agradeció con la mirada.
-¡Por aquí estúpidos!-Gritó Gandalf detrás de una roca.
-Vamos muévanse-Demandó Thorin-Rápido-Gritó esperando a que todos pasaran y se lanzaran al agujero deslizándose hacia abajo-¡Kili, Nymeria!-Llamó mientras ellos seguían atacando a los orcos, Kili con sus flechas y Nymeria con su pistola-¡Corran!-Gritó matando al huargo que se lanzó a morderlo. Nymeria fue hasta Kili y le tomó la mano corriendo juntos hacia la cueva.
De repente unos gritos llamaron su atención y Nymeria soltó a Kili al llegar junto a Thorin, deteniéndose y viendo a lo lejos una mujer humana asustada pegada a un árbol al tiempo que un huargo se acercaba a ella con la intención clara de devorarla. No obstante, la mayor sorpresa fue ver como estaba vestida.
-¡Nymeria, que esperas!-Evitó el agarre de Thorin y corrió hacia a la chica, colocándose el mango de la espada en la boca y tomando la otra pistola de su espalda disparando a los huargos que la seguían-¡Nymeria!-Ignoró el grito de Thorin llamándola y corrió con toda su fuerza matando a cada huargo que se le atravesaba hasta llegar a la aterrada joven.
-Gracias, gracias-Dijo la mujer llorosa-Le señalo que corriera y ella obedeció sin dudar. Luego rápidamente quito el cartucho vacío, sacando otro del bolsillo trasero de su pantalón y recargando el arma con un movimiento experto que años de práctica han conseguido, disparó inmediatamente a los huargos que venían del otro extremo. Escuchando un rugido tras ella se preparó para disparar pero el sonido de una espada atravesando la carne la sorprendió.
Thorin sacó la espada del huargo muerto y la miro con enfado.
-¡Deprisa, vamos!-Demandó mientras eran rodeados. Nymeria continúo disparando lo más rápido posible, pero un huargo saltó sobre Thorin tirándolo violentamente al suelo.
Furiosa decapito a la bestia y disparó a los demás hasta que un cuerno sonó junto con los cascos de caballos alejando a las bestias.
Se apresuró a Thorin, quien estaba inconsciente y sangrando por el cuello. Rápidamente activó su poder sobre él, enviando energía curativa por todo su cuerpo sanando rápidamente su herida y desvaneciéndola como si jamás hubiese estado allí.
Aunque evito despertarlo, para evitar su reclamos. Pero claro Iba a estar furioso cuando despertara y notase donde estaba.
Unos caballos los rodearon y entre los jinetes estaba Elrond quien dijo unas palabras en Sindarin hacia algunos de los elfos que lo acompañaban, haciendo que desmontaran y se aproximaran a ellos.
-Los llevaremos a nuestro hogar-Le dijo Elrond amablemente.
Aceptando su ayuda, permitió que levantaran a Thorin y lo subieran a un caballo mientras ella subía a otro con un elfo de oscuro cabello para después partir hacia Rivendell.
