Holaaaaaaaaaaaaaaaa! Antes que nada una disculpa enorme por mi desaparición, yo que siempre me quejo de los fics que dejan colgados XD pero créanme fue causa de fuerza mayor, he tenido montón de trabajo y estrés, no tenía tiempo de nadaaaaaa literalmente, pensé en postear un aviso de que no podría subir nuevos capis debido a esto, pero como comentaba a una muy buena amiga, cuando a mí me llega un mail de un fic y lo abro y resulta que no hay capi me da tanto corajeeeeee XDDDDDD hahahaa de enseriooo, que no quise hacerle eso a ustedes, pero afortunadamente ya estoy de vacaciones así que aprovechare para escribir, muchas gracias a quien recién siguió y comento el fic, gracias a AbyEvilRegal4Ever123por sus lindas palabras! No las entretengo más y espero que les guste el capi!

Tal como lo habían comentado, por la mañana muy temprano Regina se arreglaba en su cuarto, al verse al espejo no pudo evitar sonreír "soy una mama" se dijo a sí misma, no era como si no se sintiera de esa forma con Henry pero siempre tuvo algo de celos hacia Emma por haber traído al mundo a su primer hijo, ella siempre se preguntó que se sentía y ahora frente al espejo aun no podía creer que dos bebes hermosos la esperaban en el hospital, al terminar su arreglo salió de la recamara y se dirigió a la cocina a tomar un vaso de jugo, ahí la esperaba un Gold totalmente arreglado y listo para partir.

-buenos días mama –le dijo sonriendo.

-buenos días. –contesto apenada.

-estoy listo.

-solo dame un minuto y partiremos –Gold asintió con la cabeza mientras la observaba beber de su jugo.

Al llegar al hospital, todos ahí veían con asombro como la alcalde se veía radiante, totalmente arreglada y sin rastros de haber dado a luz hacía apenas dos días, Whale les informo que los bebes habían pasado buena noche, no hubo complicaciones y que solo como prevención esperarían a la tarde para darlos de alta, Regina y Gold no podían estar más sonrientes, ninguno se dio cuenta que en todo momento que hablaban con Whale, Gold la sostenía con un brazo de la cintura y con el otro le sostenía las manos para darle apoyo a la madre de sus hijos.

Luego de un par de minutos tanto Gold como Regina y los niños esperaban en el cuarto ansiosos que se llegara la hora para poder ir a casa.

-que tal Violet? –cuestiono Gold observando detenidamente a su hija mientras la mecía en sus brazos.

-perdón? –enarco las cejas extrañada.

-que tal Violet para nombre de nuestra hija, te gusta?

-me agrada… -sonrió ligeramente.

-había pensado en Helena, es un nombre fuerte digno de la sucesora de la reina… pero al verla… ella tiene cara de Violet. –le beso la cabeza a su hija.

-sabes su significado?

-niña feliz… justo como ella será.

-Violet será entonces.

-estas segura? No quiero imponerlo.

-me gusta.

-y que hay de nuestro muchacho?

Regina sostuvo a su hijo en brazos –yo había pensado en Noah, si estás de acuerdo.

-Noah… suena bien, Violet y Noah… ellos serán los niños más felices en StoryBrook.

Regina no dijo nada, pero las palabras de Gold la conmovieron, si bien creía que él estaría al pendiente de los niños, sus palabras le hicieron saber que no solo sería una obligación de padre, el realmente estaba disfrutando esto.

Luego de un par de horas el doctor Whale les dio luz verde para poder llevarse a casa a los gemelitos, el camino a la mansión fue un tanto raro para Regina, Gold había llevado una camioneta familiar con dos portabebés a bordo, Regina sentada al frente junto a Gold, constantemente volteaba hacia atrás para constatar que los bebes estuvieran bien, a todas luces parecían una familia de lo más común.

Al llegar ahí cada uno tomo a un bebe y se adentraron a la mansión, lo primero que hizo Regina fue darles un buen baño, Gold la observaba embelesado de lo bien que se las arreglaba con los pequeños, luego de darles de comer ambos bebes dormían en sus cunas, el cuarto de los gemelos había sido decorado por Regina, pero dado que eran sus primeros días ambos decidieron trasladar las cunas al cuarto de Regina para que los tuviera cerca, pero sin duda lo que sorprendió a la reina fue que al entrar con los bebes las cunas no eran las mismas que ella había elegido, las que estaban anteriormente eran sencillas de madera, las que ahora observaba eran sumamente elegantes sin duda Gold había gastado más de lo debido en ello, cuando Regina le cuestiono el solo contesto que ellos eran sus hijos y se merecían lo mejor, Regina no quiso desairarlo y solo sonrió.

Por la madrugada Regina recordó lo que ser madre significaba cuando Violet soltó en llanto para pedir de comer y despertó a su hermano, ella trataba de calmar a ambos pero con dos niños histéricos le era difícil, Gold no quería incomodar a Regina y escucho tras la puerta unos minutos, cuando noto que uno de los gemelos aun lloraba decidió tocar la puerta.

-Regina puedo entrar?

Regina se acomodó en la cama con Violet mientras se cubría con una manta ya que la estaba amamantando, no era algo que Gold no hubiera visto, sin embargo le resultaba un tanto incomodo –adelante.

En cuanto entro Gold se dirigió a Noah que aún estaba con el grito en el cielo.

-siento haberte despertado –dijo Regina apenada.

-no tienes que disculparte –tras mecerlo, Noah estaba casi dormido de nuevo. –puedo ayudar, sabes?.

-solo tengo que acostumbrarme a tener dos recién nacidos en casa y poder manejarlo.

-estoy ofreciendo mi ayuda Regina.

-lo sé, pero no quiero… –Gold la interrumpió.

-si lo hago es porque lo deseo, sé que te puede incomodar… pero yo podría quedarme aquí por las noches y ayudar con uno de los bebes mientras alimentas al otro.

La cara de Regina palideció ante la oferta, sin duda la ayuda de Gold era bien recibida pero dejarlo quedarse con ella en la recamara era demasiado, no quería confusiones de ningún tipo, sin embargo no sabía cómo decirle sin sonar ruda.

-sé que quieres estar con los niños y me alegro mucho, no pensé que fueras tan… -Regina no encontraba la palabra adecuada.

-que los quisiera?

-sé que los amas, pero nunca había visto esa parte de ti… tan amorosa supongo.

-así era con Neal, luego… paso lo que todos sabemos, no quiero perder ni un instante con ellos.

-no tienes porque, las puertas de esta casa siempre estarán abiertas para ti.

-y las de esta recamara?... Regina solo quiero ayudar. –su voz sonaba sincera.

-no estoy acostumbrada a compartir mi recamara.

-bueno solo será unas cuantas semanas, mientras se normaliza el sueño de los niños.

Regina termino de darle de comer a Violet y la acomodo para eructar –haremos esto… puedes estar aquí, pero si yo puedo arreglármelas sola, regresaras a tu habitación, no tiene caso que arruines tu sueño si puedo hacerlo yo.

-muy bien, creo que este pequeño quiere su porción también –mientras le entregaba a un Noah que ya se estaba retorciendo esperando ser alimentado.

Lo días pasaron, los bebes recibieron toda clase de visitas y las cosas empezaban a normalizarse, Regina aun no regresaba al trabajo había pasado un mes y Gold aún seguía en su habitación, los primeros días Regina se sentía incomoda, era raro de repente abrir los ojos y tener al oscuro durmiendo plácidamente a su lado, pero después de la primera semana ya se habían acostumbrado, Regina ya sabía algunos de sus hábitos de sueño, siempre usaba una pijama de seda de pantalón y camisa en color negro, desde un inicio se había adueñado del lado derecho de la cama y en ocasiones cuando había tenido un día muy cansado solía murmurar cosas entre sueños, fue raro conocerlo tan a fondo, así como también los abrazos… la primera vez que despertó y sintió dos brazos cálidos que la rodeaban entro en pánico, al abrir los ojos ahí estaba el padre de sus hijos pacíficamente con su cara inhalando el aroma de su cabello, mientras que ella estaba recargada en su pecho, no quería hacer ningún movimiento para no despertarlo y hacer la situación más bochornosa, sin embargo observaba como Noah se movía y sin dudas pronto su llanto despertaría no solo a Gold sino a Violet, así que se armó de valor y movió la cabeza, cosa que hizo a Gold abrir los ojos y darse cuenta de lo que estaba pasando, al principio se ruborizo pero luego lo vio como algo natural y esto era algo que se había repetido cada día, después de un mes ya era algo normal y hasta Regina se sorprendió cuando en una ocasión que Gold llego muy tarde extraño su abrazo.

Gold estaba confundido, no era normal para el tener la simpatía del pueblo, quien al ver su comportamiento con los gemelos y Regina ya era alguien estimado, incluso para los Charming aunque eran familia antes recién lo sentían como tal, la vida con Regina lo tenía conflictuado, se estaban comportando como una verdadera familia, despertaba con sus hijos, comía con Regina y se trataban casi como una pareja de casados, por las noches aunque no lo admitía esperaba con ansias sostenerla entre sus brazos, a veces mientras ella dormía le besaba la cabeza o los hombros, se preguntó hasta cuánto duraría? Ambos eran libres, que pasaría si Regina quisiera tener a alguien a su lado, estas dudas lo estaban torturando, no creyó disfrutar tanto esta vida que estaba llevando.

Al llegar a la mansión en la noche…

-hola abuelo! –saludo Henry.

-hola hijo, como va todo?

-bien, mama bajara en un momento fue a checar que los gemelos durmieran.

-muy bien… que es eso que huele delicioso?

-lasaña! –entro Regina a la cocina –en un momento les serviré la cena.

-iré a lavarme las manos. –dijo Henry pasa luego salir corriendo de ahí.

-que tal tu día? –cuestiono Regina mientras tomaba unos platos.

-fue un buen día.

-me alegro por ti –en ese momento sintió como los brazos de Gold le rodeaban la cintura y se estremeció ante el contacto.

-sabes… mañana podríamos salir a cenar – le susurró al oído- me gustaría que descansaras un momento –sus manos aún seguían en su cintura.

Regina se giró y estaban tan cerca el uno del otro –eres muy considerado, pero no creo que los bebes estén listos para salir. –estaba nerviosa pero no se alejó.

-hoy fue la abuela a la tienda y le pedí que si podría cuidar a los niños, ella dijo que cuando quisiéramos.

-no lo sé… -Gold le quito un mechón de pelo de la cara y el corazón de Regina latía cada vez más rápido.

-te lo mereces –y sin más se acercó y le coloco un tierno beso, Regina se quedó inmóvil pero luego de unos segundos respondió, al separarse –es eso un sí? –cuestiono sonriendo.

-creo que podríamos intentarlo –respondió casi apenada.

-me parece perfecto, iré a lavarme las manos –antes de salir le volvió a besar, dejando a Regina no solo confundida sino con ganas de más.


Bueno como hace tiempo que no escribía, me tuve que leer los 6 capis para acordarme XDDD espero que les haya gustado y pues nadaaa que aquí mi Gold ya está empezando a sentir cosas… hahaha espero que les haya gustado su tiempo con los bebes, los nombres y como la historia romántica va dando forma, les mando un abrazo!

Guest: Hay vieras que después de todo lo que paso en la serie le agarre un tanto de rencor al personaje de Robin XD pero bueno los escritores están fatal, aquí… Robin sufrirá un poco, en el buen sentido que para todo hay consecuencias.

Evazqueen: hay no he quitado el dedo del renglón en ese fic! a pesar de tanto tiempo sin escribir, disfruto mucho hacerlo y tratare de retomar la idea de ese fic y continuar con este, y para Zelena tengo algo preparado no fue su final, estoy de acuerdo contigo el nacimiento de sus hijos no podía verse empañado con un asesinato, además de mostrar un Gold más blando.

AbyEvilRegal4Ever123: mi querida amiga, pues todas tus respuestas serán contestadas en el siguiente capi, aquí quise centrarme en la bienvenida de los gemelos y la reacción de Regina y Gold, además de empezar a explorar sus sentimientos, espero que les haya gustado, aun no me leo tu fic, omg son tantos capis que me he perdido que ya quiero saber que tan avanzada va la historia de amor! Hahaha pronto me leere los capis y te dire mi opinión!

MotokoDraculia: antes que nada bienvenida! Muchas gracias por tus palabras espero que sigas disfrutando del fic y me digas que te pareció