Capítulo VII

Los tres hermanos se encontraban acostados en su futón, así como en el pasado cuando dormían todos juntos en casa. Desde que se mudaron con Ichimatsu se pusieron de acuerdo en esto, Osomatsu dormía en una esquina, Todomatsu al medio e Ichimatsu en el otro extremo. Habia sido una larga noche, especialmente para el mayor y el menor. Una vez que la limosina los dejo en el departamento, Ichimatsu los esperaba pero no le mencionaron el "asunto" que Atsushi les platicó, ni de la "propuesta", Osomatsu le dijo al de rosa que es mejor no mencionarlo por el momento, debian pensar muy bien las cosas.

Ya de madrugada, sólo los menores conciliaron el sueño (aunque a Todomatsu le costó mucho), el único que aún seguia despierto, era Osomatsu quien miraba el techo repitiendo en su mente las palabras del sobrino de su nuevo jefe.

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— Éter — repitieron los hermanos con recelo, Atsushi asintió confiado.

— Pero... Atsushi-kun... — espresó el menor.

Osomatsu exhaló y expresó frustrado.

— Solo te estás burlando de nosotros. Vámonos Todomatsu — y se dispuso a ir a la escalera.

— ¡Espera por favor! ¡Eso No es verdad! yo...

— ¡Entonces! — interrumpió enfadado — Si es cierto lo que dices, que en verdad existe ese "elemento" de las leyendas, ¿Por qué nos lo estas diciendo? ¿Qué tenemos que ver nosotros en-?

— ¡Todo! — elevó la voz desesperado de repente.

Un silencio se formó entre los jóvenes, como intentando descifrar que es lo que piensa el otro mientras el viento soplaba con fuerza.

Atsushi se acercó un poco más a los hermanos y continuó.

— Nesesito de su ayuda, escuchen por favor... la mafia... específicamente la "familia Hashimoto", ellos robaron — desvió la mirada con frustración — Ellos... para resumir las cosas, robaron una gran parte del éter del gobierno, y ahora lo comercializan pero... — volvió a enfrentar con la mirada a los hermanos — ¡Esto se está saliendo de control! ¡la familia Hashimoto está manipulando a mi tío para que la corporación Plant-er los apoye!

Osomatsu da un paso interrumpiendo.

— En resumen, quieres que te ayudemos ¿a qué? ¿Enfrentar a la mafia?, es ridículo.

— ¿A quién más puedo recurrir? ¡Todos son leales a mi tío! Necesito quién me ayude con mi plan, con esto evitaremos que mi tío arruine la corporación e incluso podríamos evitar una guerra civil.

Todomatsu se tensó por lo último y el mayor siguió.

— A ver, dinos ¿cuál es ese plan? - Atsushi inhaló profundamente y respondió.

— Robar "algo" de los Hashimoto, y así realizar un intercambio.

Osomatsu abrió los ojos por un segundo de sorpresa y volvió a inquerir seriamente.

— ¿Y si nos negamos? ¿Que harás? nos vas a amenazar ¿no? ¿Nos entregarás a los militares?

— ¡Osomatsu-niisan! ¡Atsushi-kun no haría algo como eso! — espresó para defender a su amigo aunque no pudo evitar mirar al joven cierto temor.

— ¡Por supuesto que no! ¡Lo que quiero es hacer un trato con ustedes!

— ¿ah? no nos interesa, no queremos saber nada de la mafia o ¡de los malditos militares! — el joven de azul marino elevó una ceja por lo último.

— Tengo información sobre uno de tus hermanos — respondió secamente paralizado al de rojo.

— Por la información que tengo... este plan te interesará.

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Pasaron los días, los hermanos continuaron con su trabajo en la fábrica, solo Todomatsu volvió a tener contacto con Atsushi aunque en ningun momento tocaron el tema de la otra noche, ambos actuaron como si nada hubiera ocurrido. Así fue hasta cierta final de jornada.

— La fecha se acerca — susurró Atsushi al oído del de rosa — Dile por favor a tu hermano que espero una respuesta — y entró a su limosina.

Un sorprendido Todomatsu se quedo de pie viendo como se marchaba.

El menor caminó hasta el estacionamiento techado donde los hermanos se reunian para partir juntos en sus respectivos vehículos, allí estaban Osomatsu e Ichimatsu. Todomatsu se detuvo al ver al de morado, no podia comunicarle el mensaje a Osomatsu si él estaba allí, por lo que al llegar comentó que alguien debía comprar alimentos para la cena, y le pidió al de rojo que lo acompalñase, este hizo un berrinche pero al ver su mirada seria intuiyó que pasaba algo y accedió, así ichimatsu regresó solo al departamento.

Osomatsu y Todomatsu se reunieron en un callejón bastante alejado para poder conversar, un callejón oscuro donde los grandes edificios (donde en la altura pasaba un riel) tapaban la luz del atardecer. Después de asegurarse que nadie los escuchaba finalmente el menor habló.

— Osomatsu-niisan, Atsushi -kun dijo que la fecha se acercaba , que debemos darle una respuesta.

— Maldición — expreso Osomatsu pateando una caja cercana — ¿Qué podemos hacer? ese tipo tiene razón, incluso si enconramos a alguien con información no tenemos el suficiente dinero para comprarlo — dijo recordando lo ultimo dicho por Atsushi cuando le entregó una tarjeta, y se separaron esa noche.

— No quiero enfrentarme a la mafia niisan, ¿pero de qué otro modo encontraremos a nuestros hermanos? — pregunto angustiado — Creo... creo que no tenemos de otra, hay que hacerlo — reunió el coraje para decirlo firmemente.

— Todomatsu, no... yo... solo yo haré el trato con ese tipo.

— ¿eh?

— Tu no te involucres.

— Pero Atsushi-kun nesesita personas ¿no? tambien me nesesitará.

— Yo hablare con él.

— No hagas estupideces ¡Osomatsu-niisan! ¿Ves? Es igual como en el pasado.

— ¡Callate Todomatsu! - gritó enfadado, luego desvió la mirada con algo de culpa y subió a su monoaerodeslisador — Tu realiza las compras y regresa al departamento, dile a Ichimnatsu que fui a algún bar, yo me reunire con ese tipo — y sacó de su bolsillo una tarjeta con un numero telefonico.

— Osomatsuniisan.

— Haslo Todomatsu, yo me encargaré, cuando regrese te contaré todo, bueno, sin que Ichimatsu sospeche.

Guardó la tarjeta, acomodó sus googles y partió, dejando a Todomatsu atrás.

Osomatsu recorrió las calles bajo el cielo nocturno, la metrópolis ajetreado era por las luces de los edificios. Finalmente encontró un teléfono público, bajó del vehículo y se acerco a él, marcó el número de la tarjeta, y del otro lado del telefono respondió el joven.

/Soy yo/ - habló Osomatsu.

/Esperaba tu llamado/

/Tengo que hablar contigo/

/Bien, reunamonos en 2 horas , en uno de mis departamentos que se encuentran al límite del distrito, te daré la dirección/

Así fue como Osomatsu partió de nuevo para dirigirse al lugar de encuentro, le pareció un largo camino y espera (en especial porque era una zona horrible llena de borrachos), Osomatsu comenzó a fumar un cigarrillo afuera del edificio, deseando que en ese lugar no apareciera los zeppelin aunque por la hora aún faltaba.

De pronto se le acercó un hombre de la nada, con capa negra que le cubria la cabeza y una mascara con pico largo como los medicos de la peste negra, y detrás de el aparecieron otros 3 hombres más vestidos como él.

— Ahh ¿que rayos? - grito un osomatsu aterrado al ver ese tipo — ¡Yo no tengo nada de dinero, lo juro! — y el hombre de la capa comenzó a reír divertidamente al igual que los otros — ¿eh? — esa voz la conocía.

— Jajaja disculpa si te asuste Osomatsu — dijo Atsushi mientras se sacaba la mascara.

— ¿Ah eras tú? ¿por que rayos estas vestido asi?

— Para que nadie me reconosca porsupuesto.

— Así llamas más la atención sabes, alguien pensara que son unos ladrones.

— No te preocupes, los ladrones aqui abundan, además muy pronto seré uno — dijo mientras parecia buscar algo — ¿y Todomatsu?

— No vino conmigo, quiero dejar a Todomatsu fuera de esto — Atsushi fruncio el ceño y luego suspiró cansado — Lo nesesito.

— No dejaré que lo pongas en peligro.

— Yo jamás lo pondría en peligro, somos amigos, lo nesesito como mi coartada, obviamnete no lo involucraria directamente en esto — Osomatsu guardo sielencio — Bien, entremos, y se dirigieron al edificio.

Una vez alli, las luces del techo (sin candelabro) tintiniaban de vez en cuando, era un lugar lúgubre donde los pocos muebles que habian estaban deteriorados (aunque no se veia nada de polvo).

Al llegar Atsushi , se sacó su capa al igual que los otros hombres juntó a sus máscaras dejando ver a tres jóvenes, uno de cabello claro, otro moreno con sobrepeso y un chico de cabello oscuro algo despeinado.

— Permiteme presentarlos, ellos son mis amigos Futsuumaru, Kusosuke y Yoichi. Chicos, el es Osomatsu de quién les hablé.

— Mucho gusto — saludaron, al igual que el de rojo.

— Bien, comenzemos, ponte cómodo. Kusouseke treaenos la pizarra por favor.

Este asintió y trajo una pizarra con un tripoide con ruedas, allí colgaba un gran plano.

— ¿Qué es eso?

— Es el plano del museo metropolitano, aquí la proxima semana se realizará la expocision de fotografia anual donde personas importantes de todo el pais asistirán.

— Si, he escuchado de esa exposición, ¿Allí es donde realizaremos el robo?

— Así es, tengo un plan que no faltará para robar lo más preciado de los Hashimoto.

— ¿y que es eso? — y los labios de Atsushi se curvaron.

— Reika Hashimoto por supuesto.


N/A: Gracias por los comentarios, lamento el retraso :) saludos.