Autor: Okiro Benihime.

Clasificación: K+.

Género: Amistad, Romance, Drama, Humor.

Advertencias/Aclaraciones: Este es un fanfic AU (Alternative Universe – Universo alterno), y habrá OoC (Out of Character – Fuera de carácter). Así que desde ya voy avisando que muy a mi pesar alteraré un poco las personalidades de ciertos personajes para que encajen en la historia.

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, pero esta historia es totalmente mía y la hago sin ánimos de lucro. Prohibido el plagio, piensa un poco y crea tus propias historias, es más divertido, créeme.


Veinbitchsaywott17: Awwww, me has hecho sentir muy bien, gracias (: Es que, me siento más cómoda si las cosas van despacio. ¿Lento pero seguro, no? ¡Muchísimas gracias por leer y comentar! Nos vemos.

Yerik: ¡Aquí está! *w* Jaja, gracias por leer~

Ana-Gaara: Traerá varias consecuencias ése cambio de asientos, te lo aseguro. Gracias por leer & eso~

Samantta Hyuuga: ¡Vaya, eres de Brasil! :D Qué genial~ Por supuesto que lo seguiré, y con gusto te avisaré. Gracias por leer y comentar.

Marcia Andrea: Bueno, desde un principio aclaré que habría OoC, y para mí sería bastante complicado hace un romance si respeto tal cual la personalidad de Sasuke, se que está mal, pero Sasuke no es precisamente un Romeo... Oh, Itachi tendrá un papel muy importante en la historia, querida, pero aún no ha llegado el momento (?) ¡Gracias por leer & eso!

Anni Fer: Me alegra que lo leas a pesar de que no sea tu pareja favorita. Shika también será importante en la historia, no te preocupes (; ¡Gracias por todo!

Artemisa-Cazadora: ¡Hola! Sí, hay muy pocos fics de esta pareja, siendo puro amor… Jaja, me alegra mucho que te haya gustado, ¡en serio! ¡Gracias por leer y comentar!

Kyraa: ¿Destino o coincidencia? ¡Esa duda se resolverá dentro de algún tiempo! Tengo planeado ése momento desde hace ¡puff! Será uno de los momentos más importantes del fic *-* Aww, gracias, gracias, ¡gracias! No creo que sea tanto :$ Pero aún así me alagas mucho con tus palabras~ Es muy difícil, ¡ojalá lo esté haciendo bien! Gracias por leer & comentar.

Gracias a todos, me hacen muy feliz con sus reviews (: Ojalá les guste este capítulo.


Capítulo siete: La decisión de Sakura.


Quizás aún no era el momento de saberlo.


Pasaron varios días desde ése entonces. Llegó finales de Abril, y para ése entonces su relación fluía con más confianza y naturalidad. Si hubiese sido otra persona, considerando la cantidad de horas que se veían al día, probablemente ya serían almas gemelas, pero él era una persona difícil de entender. Sin embargo, Yamanaka se las estaba arreglando bastante bien y había logrado su cometido, el cascarón se iba rompiendo despacio; lento pero seguro.
Ino se había acostumbrado a su nueva escuela y a las reglas de ésta, y como ella era una persona extremadamente sociable, ya se había ganado buenas amistades.

Sin embargo, hablando de amistades femeninas, resaltaba una; Sakura Haruno.
Se trataba, nada más ni nada menos, que de la Presidenta del Consejo Estudiantil del colegio. Una muchacha de rasgos infantiles, con grandes y risueños ojos jade, decorados con alargadas pestañas y un brillo que demostrada decisión, su cabellera era corta y sedosa, de un suave color rosado y siempre la llevaba bien peinada con algún accesorio para el cabello. Resultó ser una muchacha amigable, Ino pronto se enteró que antes, y todavía un poco, las demás niñas la molestaban debido al tamaño de su frente, pero con ayuda de sus amigas había superado aquél inconveniente. Aún así, todavía se reflejaba un deje de angustia en la expresión de Sakura cada vez que oía esa clase de burlas. E Ino realmente odiaba eso. Simplemente porque le parecía absurdo el hecho de que Haruno se molestase tanto por una opinión ajena, ella debía estar feliz con lo que era y ya.

Tampoco entendía el porqué ignoraba tan rotundamente a un muchacho tan simpático cómo Naruto (ya, se notaba a leguas que él la quería, y mucho) o porqué a veces se ponía tan histérica y agresiva sólo porque infringía una tonta e insignificante regla de la escuela…

Y aún así, con sus diferencias y más, habían logrado ser amigas.

Por eso, Ino sólo quería la felicidad para Sakura.


Finales de Abril no significaba otra cosa para ella: Hanami. Por supuesto estaba emocionada, se trataba de ella, Sakura Haruno, obviamente esperaba esa fecha con ansias.
Ésa era la época de año en la que se celebraba el florecimiento de los árboles de cerezo. Era la época en la que se sentía en todo su esplendor, realizada, se sentía con más fortaleza y confianza. Todos atributos que realmente necesitaba luego de su cumpleaños; Sakura creía que cada año, el veintiocho de Marzo, su frente crecía un centímetro más (estaba hecha toda una paranoica) por lo que precisaba sentirse confiada otra vez. Todos los años, por esas fechas, ella y sus amigos, iban a un parque de árboles de cerezo a realizar un picnic que duraba desde la tarde hasta la noche. Por supuesto, ellos no eran los únicos en salir, siempre cuando se acercaba mediados de Abril la gente iba a mirar a los árboles volverse rosados, ya sea en un picnic, o en un campamento, una simple caminata o lo que sea.

Oh sí, la primavera era simplemente genial.

Como todos los días, Haruno se levantó temprano, tomó un desayuno ligero (parte de su dieta para adelgazar), se preparó como es debido y marchó al instituto con media hora de adelanto. Le gustaba llegar a tiempo a todos lados, esos eran modales, pensaba.

Cuando llegó al edificio, con la frente en alto y más motivada que nunca, comenzó con la tarea del Consejo y se puso la máscara de Presidenta, un papel que le salía excelente, según ella. Firmó esto y aquello, hizo el papeleo, habló con éste y aquél, organizó esto y lo otro y antes de que pudiera decir "cerezos" ya era la hora y la escuela ya estaba llena de alumnos. Allí y sólo allí, se iba al salón y comenzaba con el rol de estudiante súper aplicada.

Llegó, por supuesto, antes de que el profesor pisase la primera hilera de baldosas del salón. Sonriendo, contenta por haber llegado quince minutos antes de que comenzase la hora escolar, se dirigió donde estaban sus amigas. Mientras caminaba, inspeccionaba el lugar disimuladamente, estaba algo sucio y algunos alumnos aún estaban en los corredores. Frunció el ceño ligeramente.

—¡Ey, Haruno! —saludó Ino, sentada sobre su pupitre.

—B-buenos días, Sakura —susurró Hyūga tímidamente, quien estaba parada junto a Ino.

Oh, la niña era tan tierna.

—Qué onda —dijo a modo de saludo Tenten, sentada sobre su escritorio. Al parecer antes habían estado las tres conversando, típico.

—Buenos días —saludó Sakura sonriendo alegremente. Su frente brilló.

—¿Ya estamos a mediados de Abril? —preguntó Tenten, al notar el resplandor en la frente de Sakura que extrañamente le brillaba cuando se encontraba con los ánimos por el cielo, justamente en esa época del año.

—¡Oh, yeah! —exclamó Sakura alzando los brazos.

Las tres chicas, menos la rubia, comenzaron a charlar animadamente (en realidad estaban hablando todas al mismo tiempo, por lo que era un escándalo y no se entendía ni mierda). Ino las contemplaba aturdida, completamente confundida. ¿De qué demonios estaban hablando? ¿Abril? ¿Qué de bueno tenía Abril? Empezaban las clases, y eso no era algo "tan divertido" para ella. Bufó y carraspeó para que sus compañeras notaran su presencia allí y le explicaran de una buena vez a qué se debía tanto alboroto.

—En Abril sucede el "Hanami" —explicó con voz suave Hinata mientras indicaba a sus amigas que hicieron silencio mediante señas con las manos—. Es la época del año en la que florecen los árboles de cerezo, todos los años vamos al parque a un picnic que dura casi todo el día —sonrió Hyūga, satisfecha con su explicación.

—Exacto —afirmó Tenten—. Y digamos que señorita "frente en alto, Sakura Haruno" siempre está de excelente humor en esta época —le susurró a Ino, evitando que la aludida oyera.

Ino se limitó a soltar un prolongado "Ohh", dándoles a entender que captaba la idea.

—¡Allí vienen los muchachos! —exclamó Sakura y volteó mientras aplaudía infantilmente—, les avisaré del picnic. ¡Oigan, vengan aquí! —los llamó moviendo los brazos, entusiasmada.

Naruto, Sasuke, Kiba y Neji (primo de Hinata Hyūga, serio y callado, de cabello largo y castaño; ojos perlados que reflejaban sabiduría. Un tipo extraño a simple vista) se dirigieron hacia donde se encontraban las muchachas, ya con una idea en mente sobre qué quería Sakura. Claro, no era normal ver a Haruno tan animada salvo que se tratase de ésa época del año. ¡Cómo pasa el tiempo! Un día te enteras que una loca rubia es tu vecina y comienza a llamarte "chico-gato" y al otro los sakura florecen y la frente de la Presidenta brilla más que nunca.

Qué loco es el mundo, ¿eh?

Ino alzó la vista y miró a Uchiha sonriéndole amigablemente, éste evitó mirarla y se concentró en las palabras de Haruno. Aunque ya sabía de memoria cuáles serían: "Mañana iremos al Parque Central a las seis de la tarde, haremos un picnic, lleven comida y esa clase de cosas". Cómo le gustaría contestar "Oh, lo lamento. Mañana estaré enfermo, no podré ir" y marcharse sin más, pero todos los años era lo mismo. De seguro alguno de sus amigos (Kiba probablemente, o Naruto quizás) colaría un par de cervezas y terminarían borrachos arruinando parte de la salida y al mismo tiempo dándole un poco más de vida. Tenían quince años, ¿de dónde sacaban bebidas alcohólicas con tanta facilidad? Daba igual, no le importaba de todas formas.

Una vez hubo escuchado lo suficiente, suspiró y con las manos en los bolsillos se dirigió a su asiento. Unos segundos después los demás lo imitaron yéndose cada uno a su respectivo pupitre justo antes de que llegase el profesor.

Ino arregló su falda y se sentó en su silla, con la mano se peinó un poco el cabello y se acomodó el sweater, en ése momento, sintió como un objeto impactaba contra su mejilla y caía en el escritorio. Frunció el ceño y miró hacia la dirección de dónde había sido lanzado. Desde su lugar, Sakura le hacía señas para que abra el papel y lea el contenido, con los pulgares arriba gesticulaba palabras que difícilmente Ino entendió.

"Hoy, en mi casa, a las cinco de la tarde. Tengo algo importante que decirles. Avísale a Tenten.

¡Sakura!"

Rápidamente guardó el papel antes de que el profesor la descubriera y le sonrió a Sakura afirmando con la cabeza, también con los pulgares levantados. Luego volteó y le lanzó con disimulo el mensaje a Tenten. Eran demasiados obvias, de no haber sido porque el profesor era muy despistado, ya habrían sido descubiertas.


Golpeó con suavidad la impotente puerta de roble y retrocedió unos pasos. La casa era grande, pintada de un tenue tono rojizo, con inmensos ventanales y un pequeño jardín adornado de plantas de rosas rojas. Parecía una casa de muñecas.
Vestía una simple remera con mangas cortas de color negro y una camisa a cuadros encima, jeans ajustados y borcegos rojos. El cabello rubio recogido en una coleta despeinada, y los ojos apenas maquillados. Apenas unos segundos después, la puerta se abrió dejando ver a una animada Sakura que la invitó a pasar. Llevaba el cabello recogido en dos coletas bajas, una remera rosado pálido y unos shorts de algodón azules, además del detalle de las pantuflas de conejito. Ino rió por lo bajo.

Luego de saludarse como corresponde, Ino se quitó las botas y las dejó junto a la puerta, al lado de dos pares más de calzado que, imaginaba, eran de sus amigas. Sakura le hizo señas para que la siguiera y ambas subieron por las escaleras al cuarto de Haruno. En la puerta de la habitación había un letrero rosado que decía "Sakura" con adornos de flores de cerezo, Yamanaka sonrió con nostalgia ante lo infantil de aquél letrero y ambas entraron al cuarto.

Hinata y Tenten saludaron a la rubia desde donde estaban, Hyūga sentada en un puff leyendo revistas y la castaña con su móvil acostada en el suelo alfombrado de la habitación y volvieron a lo suyo, sin embargo, la voz de Sakura las detuvo.

—Bueno, ya todas están aquí —dijo y las tres voltearon a verla, sonriendo.

Ino se sentó en otro puff, algo dudosa dado que era su primera vez en la casa Haruno —Haruno, tus padres, ¿dónde están?

—Ah pues, ellos salieron al supermercado.

—Y bien, Sakura, ¿sucede algo? —preguntó Tenten con una pizca de picardía en su sonrisa. Ino notó la confianza con la que hablaban y el "Sakura" soltado tan a la ligera y se sintió algo fuera de lugar. Se removió un poco inquieta en el puff, esperando que nadie lo notara.

Haruno tomó un cojín de su cama y sentó sobre él, invitando a sus amigas a que se colocaran junto a ella a modo de ronda. Ino y Hinata movieron los puffs mientras que Tenten tomaba otro almohadón y se sentada sobre él con las piernas cruzadas como indio.

Sakura tomó una bocanada de aire y juntó sus manos en un aplauso.

—¡Me gusta Sasuke! —exclamó al mismo tiempo que cerraba los ojos con fuerza y sus mejillas se coloreaban de un gracioso color carmín.

Al contrario de lo que la joven esperaba, Tenten y Hinata se miraron entre sí algo confundidas, ellas ya lo sabían hace años, era noticia vieja. Dirigieron a Haruno una cara de aburrimiento, Tenten soltó un despreocupado "¿Nada más?" a lo cual Sakura la fulminó con la mirada.

Sin embargo, por su lado, Ino estaba atónita. ¿Era cierto lo que sus oídos habían escuchado? ¿Realmente a Sakura le gustaba Sasuke? ¡No podía ser cierto! Abrió la boca ligeramente por la sorpresa y perdió la vista, hundiéndose en sus propios pensamientos, ignorando la discusión de la anfitriona con la castaña.

En el fondo lo sabía, ése tiempo que había pasado con Sakura le había bastado para descubrir varios factores de la joven; cada vez que Uchiha pasaba junto a ella y ésta suspiraba con ilusión, ella siempre buscaba un tema de conversación para charlar con el muchacho, Sakura sonreía siempre que escuchaba su voz, y fruncía el ceño cuando lo nombraba alguna muchacha (en especial ella).

¡Oh, Dios! ¡Qué tonta había sido! Así se creía ella una joven perceptiva y atenta. Quizás… No, no era posible.

Quizás le dolía saber que a su amiga le gustaba Uchiha, porque sabía la verdad.

Sabía que él no estaba enamorado de ella.

Así como había ignorado aquellos detalles, también había notado otros. Cómo Uchiha prestaba poca atención a los comentarios de Haruno, cómo a veces solía evitarla o cómo mostraba cero emociones cuando ésta le coqueteaba.

Claro que así era con todas las chicas del instituto, pero Sakura era de sus mejores amigas, por eso resultaba extraño que se comportase así con ella.

Ino arqueó las cejas sintiendo pena por su amiga, se rascó la nuca y suspiró. Bueno, Sasuke no tenía porqué enterarse de aquello.

—Mañana voy a decirle que me gusta —sonrió Sakura. Ésa era la nueva noticia, Tenten.

De acuerdo, quizás Sasuke si se iba a enterar…

Alzó la cabeza con suma rapidez y agradeció por no haberse desnucado. Abrió los ojos con sorpresa y escupió un apresurado "¿¡Qué!?". Hinata ladeó la cabeza cerrando los ojos con tristeza, ella tampoco estaba de acuerdo con la decisión de la de cabellos rosados. Tenten chasqueó la lengua.

—¿Qué pasa, Yamanaka? —preguntó Haruno, molesta. Quizás no había sido buena idea invitarla a su casa.

—Esto… —la rubia pensó sus palabras—. Yo, eh… —miró a sus dos amigas en busca de ayuda.

Hinata se percató de inmediato —Quizás, q-quizás es demasiado pronto —susurró Hyūga, escondiéndose en sí misma, temía por la respuesta de Sakura.

—¿Qué? No te oigo.

—Dije q-que quizás es d-demasiado pronto… —murmuró esta vez más bajo.

—¿Ah? —preguntó Ino.

—Que q-quizás es d-demasiado p-pronto.

—¡Habla fuerte, mujer! —exclamó Tenten con los nervios por el piso.

—¡Que quizás es demasiado pronto! ¿Qué harás si te dice que no? —gritó Hinata sin darse cuenta, rápido se tapó la boca, en un vano intento de tragarse sus palabras ya escupidas. Se sonrojó de pies a cabeza por la vergüenza y comenzó a pedir perdón en un tartamudeo incesable.

Ino y Tenten miraron a Sakura aguardando por una respuesta, tragaron saliva y sin más, esperaron a que el volcán hiciera erupción.

—¡Ja! —exclamó con sorna—. ¿Qué podría pasar? ¡Somos amigos desde que tengo memoria! —y continuó balbuceando razones por las que Uchiha debía aceptarla.

Las tres muchachas se miraron entre sí con duda y rezaron por la salud mental de su amiga cuando ésta comenzó a reír sin parar.


Dejando atrás aquél incidente, una hora pasó y dieron por terminada su reunión. Tenten fue la primera en marcharse y a ésta le siguió Ino, Hinata se quedaría dónde Sakura a pasar la noche (entre las tres habían acordado que la pequeña Hyūga se quedaría y trataría de hacer entrar en razón a Haruno). Algo incómoda, Yamanaka se despidió de la dueña de la casa secamente, mientras que a las otras dos abrazó como siempre hacía.

Ni bien se cerró la puerta de roble de la casa Haruno, Ino soltó un prolongado suspiro. Curvó las cejas y dibujó un mohín de inquietud en los labios. Alzó la vista y contempló sus alrededores. Era tarde y ya había oscurecido, aún así, ella había insistido en marcharse caminando, sola. Se rascó la nuca, debía dejar de tomar decisiones impulsivas. Miró hacia sus costados, asegurándose de que nadie la estuviese siguiendo o algo por el estilo y emprendió su camino a casa.

Dio un paso y una brisa rebelde le hizo soltar un escandaloso escalofrío. Asustada comenzó a correr hasta salir de la residencia Haruno, una vez cerró el portón suspiró cansinamente.

Y echó a correr otra vez.

El sonido de sus zapatillas avanzando a gran velocidad sobre el pavimento era, en realidad, lo único fuera de lo normal que se oía, debido a que eran altas horas de la noche. Aún así, la mente de Ino le estaba jugando una muy buena broma.

¿Qué era esa sombra? ¿Y ése sonido? ¿¡Aquello era una luz!

Ella no era de asustarse fácilmente, bueno, en realidad sí. Y así aterrorizada y todo, sabía que todos sus miedos eran sólo producto de su revuelta cabeza. La casa de Sakura quedaba bastante lejos de la suya, debía atravesar aproximadamente cinco manzanas más y llegaría a su vecindario, allí sólo debía caminar un poco más hasta encontrar su casa.

¿Su casa?

Oh Dios, ¡no tenía ni la más mínima idea de cómo llegar a su casa! ¡Apenas recordaba el camino de su hogar al instituto!

¡Tonta, tonta Yamanaka!

Y para colmo había refrescado, ¡maldita primavera y su estúpido clima cambiante! Se llevó las manos a los brazos y los sobó tratando de calmar el frío que sentía. Sus largas piernas se movían de un lado a otro y su cabello rubio se revolvía al son del viento. El mechón rubio obstruía parte de su visión, lo cual la dejaba aún más perturbada. De pronto sintió un peso enorme caerle encima y tuvo que bajar la velocidad, estaba agotada. Trotaba torpemente, lo único que quería era llegar a su casa. ¿Por qué todo le salía tan mal? Primero se enteraba que su mejor amiga tenía en mente un plan suicida para sus sentimientos y ahora estaba corriendo como una demente sin razón alguna. Decidió cesar el trote y empezó a caminar, miraba atenta sus alrededores y con la oreja bien parada se mantenía alerta.

Pasos.

Se oían pasos, Ino comenzó a correr como alma que lleva el diablo. Marchaba toscamente, nerviosa, con los pelos de punta.

De pronto, todo se volvió borroso. Había tropezado. Quién diría, la gran Ino Yamanaka, la chica más veloz que nadie hubiera jamás conocido, había tropezado de la forma más estúpida posible. Con la respiración agitada y el rostro deformado en una expresión de horror, se impulsó como pudo y volteó hacia la dirección por dónde se acercaba su perseguidor. Se sentó sobre su trasero mientras se apoyaba en las palmas de sus manos. Se llevó las manos al rostro completamente aterrorizada, dejó escapar un corto gemido y esperó lo pero cuando sintió que él, ella o lo que fuera la había alcanzado y se paraba frente a ella.

—¡Espera! ¿Qué sucede contigo?

Esa voz…

Lentamente y con desconfianza, retiró las manos de su cara para comprobar sus locas teorías.

—¿Estás bien?

Abrió los ojos celestes de par en par en cuanto divisó esa figura. ¿Acaso…? ¡Oh, Dios! ¡Era él!

Pero, ¿cómo…?


Continuará…

Cantidad de palabras: 3155.


N/A:

¡EY! Tanto tiempo, ¿no? Bueno, más o menos respeté el plazo que había indicado… Consideren que el largo extra de este capítulo es como una disculpa por haber tardado otra vez (?)

Ahora bien; Sakura va a confesársele a Sasuke en el picnic del Hanami, pero lo que no sabe Haruno, es que Sasuke no está para nada interesado en ella y ya está al tanto de sus sentimientos. Cosa que Ino notó.

¿De qué manera va a reaccionar Sasuke?

¿Y Sakura?

¿Con quién se habrá topado Ino en el medio de la calle en pura noche? Una pista, no es quien creen que es (?)

Pues, anduve investigando acerca de tradiciones y festividades de Japón en internet. También, sacaré algunas costumbres & eso de mangas escolares que he leído, por ejemplo Lovely Complex, Kimi Ni Todoke o Madi Sama! Además, encontré la ciudad perfecta para nuestros queridos personajes, supongo que lo mencionaré más adelante, o sino, en otra nota de autor.

Sin más, espero con todo mi corazoncito que les haya gustado :3

Que mi musa anduvo medio histérica y me costó un tanto hacer este capítulo.

¡Comenten! ¡Nos vemos! ~