Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada,esto es sin ningún fin de lucro.
Capitulo 7: Tú eres mi regalo.
Ikki y Esmeralda.
Abrió la puerta de aquella habitación con un sutil movimiento de sus dedos y sonrio ante la imagen bella que a sus ojos se revelaba.
A su frente,Miho y Eris adornaban el cabello trenzado con flores blancas de una bella rubia,mientras ella portaba un sencillo vestido blanco que descendía como cascada hasta sus mejillas de ella estaban rosadas ligeramente por maquillaje y sus ojos lucian como luceros enmarcados por una línea oscura de mujer era la mas hermosa que hubiese visto jamás.
Estaban a metros de la playa,ahí en el antiguo departamento de Seiya,mientras un número pequeño de a lo mucho veinte invitados permanecian sentados en unas sillas en la arena y frente a un arco de flores donde un hombre impaciente esperaba junto a un juez y se sabia se llevaría a cabo una boda.
Al ver la presencia del intruso, las jovencitas se hicieron a un lado y permitieron que aquel hombre se acercara hasta la novia.
-Shun...-suspiro la dama observando la sonrisa del tímido joven con traje blanco por el espejo.
-Te ves hermosa.-soltó él con amabilidad. Sin duda su hermano había tomado la mejor decisión y en parte era gracias a él y a sus amigos.
Ella bajo su mirada tímida sujeteando con los guantes blancos que sostenían su ramo ante el delicado llena de nervios.
-¿Estas lista?, ha llegado la hora.-pregunto Andrómeda con el rojo en sus mejillas.
-Si.-le sonrio ella sin un apice de duda, girandose hacia él mientras el santo estiraba su brazo para hacerle compañia hasta el exterior donde sus invitados le día seria particularmente emocionante.
-Vamos chicas.-ordeno ella a sus acompañantes en aquella habitación guiada de la mano de joven al salir del departamento, observo a metros de si a un grupo de personas que le sonreia al verla, aplaudiendo a cada paso que daba hacia la playa apoyada de Shun.
Esmeralda y Shun caminaron con nerviosismo hasta la playa y se posicionaron frente al arco de flores donde en el fondo, un hombre se removia nervioso las mancuernillas de su traje. Ella suspiro lánguidamente ,armandose de valor para atravesar el túnel pues aquella seria la decisión mas hermosa e importante de su vida.
Él mientras tanto se acicalaba el traje azulado que habia escogido y los guantes sobre sus manos,esperando que la distancia entre ambos se hiciera cada vez mas corta.
Ikki esbozo una enorme sonrisa al ver a su amada por el túnel y abrio sus ojos ampliamente inundandose de su imagen,tan bella y que sin duda no olvidaría por el resto de sus dí bellísima,la mas hermosa mujer como si de un mismo ángel se tratará.
El estómago comenzo a revolverle los nervios y de nueva cuenta tiño sus mejillas de color recordando en segundos como había llegado a tal lugar,a ese momento en que la felicidad nublaba su razón y todo dolor desaparecia de sus cerró los ojos unos segundos y su mente le llevo a navegar en sus recuerdos.
-x.
Dos meses atrás.
Dos meses después de la Guerra Santa, Saori le habia citado a solas en el Santuario tras la resurreción de los caballeros de Oro, tomandole las mejillas y llorando a su frente, disculpandose por el daño que le habia causado y entregandole una carta con la encomienda de "encontrarse con alguien" en la Isla de la Muerte.
Ikki solo habia sido victima del destino y su sufrimiento por fin tendría no le había dicho mas,pero estaba convencida que nada que le anticipará al Fenix podría prepararle para la felicidad que estaría por recibir.
Los dioses tras sellar a Hades como Poseidon,Odín y Athena habian llegado al acuerdo de dejar volver a la Tierra aquellas almas puras que se les habia arrebatado el aliento por sus ambiciones sin razón en un gesto de piedad.
Ikki sin saber que le esperaba en aquel, su lugar de entrenamiento que odiaba y que estaba lleno de nostálgicos recuerdos,decidio ir sin cuestionar aquella orden de la diosa.
En su llegada, se sorprendio ante los bellos campos que alguna vez conocio desérticos,y queahpra que florecian y pintaban de crecientes colores el paisaje, borrando la erosión y sequía de años atrá duda aquel bello lugar que habia sido tenebroso ahora florecia por obra de Atena.
-"Si Esmeralda hubiese visto esto"...-suspiro el santo sin poder evitar conmoverse ante su pensamiento.-"Es hermoso".
Ikki avanzo entre las flores y yerba alta picando en sus tobillos ,y observo su cabaña a lo lejos,esa que compartio antiguamente con su maestro y par de lágrimas calientes rodaron de sus mejillas involuntariamente y un recuerdo inundo su mente.
En él, su maestro jaloneaba a Esmeralda hacia el suelo frente aquella cabaña y comenzaba a golpearla en el rostro tras reclamarle algo que no alcanzaba a escuchar. Ikki regresaba de recolectar leña ordenado por su maestro y de inmediato solto aquellos troncos al ver la escena, corriendo hacia ella y cubriendola con su cuerpo para recibir los golpes en su lugar.
-¡Eres una estúpida!-gritaba su maestro antes de ser sorprendido por el pequeño moreno.
-¡Ya dejala!-gritaba con coraje el fénix sintiendo los manoteos del padre de Esmeralda caer ardorosos en su piel.
-¡Ikki!-gritaba la joven con las mejillas enrojecidas y ojos empañados al sentir su protección como manto cálido.
Sin premeditarlo,el maestro de Ikki ceso sus golpes y comenzo a reir de una manera macabra, talandrando sus oídos. Ikki no entendía como un padre podia maltratar de aquella manera su propia sangre, la vida a veces era impredecible e injusta y se presentaba de aquella manera a sus maestro se dio la media vuelta cansado tras golpearles y una vez solos, Ikki vio el rostro de la jovencita, conmoviendose ante su dolor y cerrando sus puños frustrado por no poder defenderla con anticipació piel enrojecida era su culpa,su dolor el suyo y cada golpe hecho a ella le habían roto el corazón en pedazos.
-¿Esmeralda,estás bien?-pregunto con la voz entrecortada el fénix siendo sostenida entre sus al verle le sonrio amable incluso olvidandose de sus mejillas enrojecidas y moretones.
-Ikki.
No importaba cuan dura fuera la vida en aquel lugar,el consuelo y protección de Ikki podian borrar cualquier dolor en su corazón.Y para él,funcionaba de la misma amor y consuelo era bálsamo para el alma.
Ikki cerró sus ojos con fuerza tratando de borrar aquel recuerdo doloroso y dejo caer sus rodillas entre la yerba, llevandose las manos a su cabeza.¿Por qué el dolor aun seguía tan dentro de su ser,por qué simplemente no podía olvidar y avanzar sin claudicar a través de los años?
-Ikki...-una voz a lo lejos susurro para él dulcemente y el miedo de inmediato erizo sus voz sonaba tan dulce y reconfortante como la de ...Esmeralda. El santo se nego abrir los ojos ,odiaba darse cuenta de su soledad y realidad sin ella, por lo que comenzo a gritar a la nada.
-¡Silencio!
-¡Ikki!-grito la voz preocupada aún mas cerca,dejando escuchar sus pasos por la yerba aproximandose hasta él.
-¡Esto no es cierto,basta ahora!-sollozaba el fénix mientras las lágrimas brotaban calientes de sus ojos.
Un golpeteo de unas rodillas cayendo sobre la yerba resono a su frente,y unas cálidas manos se posaron sobre las suyas que se aferraban desesperadas a sus cabellos cerca de sus oidos.
La calidez y suavidad de aquellas manos le hicieron abrir lentamente los ojos y encontrarse con la imagen borrosa de Esmeralda,que le miraba preocupada con sus enormes ojos al borde del llanto.
-¡Esmeralda!-grito Ikki sin poder creerlo,volviendo a cerrar sus ojos.
-¡Ikki,¿qué pasa,Ikki?!-decia la jovencita tratado de buscar el rostro del santo con sus pequeñas manos.
El santo abrio los ojos y observo nueva y detalladamente a la joven a su frente.-¡Esmeralda!
El santo entonces lo entendio,entendio el motivo del porque Atena le habia enviado a aquel con sus palmas temblorosas a la dama y trato de asegurarse que no era una ilusión como muchas otras.
El fénix no pudo evitarlo y tomo la cabeza de la rubia, apegandola a la altura de su pecho con fuerza mientras las lágrimas de ambos caian ardorosas. Ella no dudo en abrazarlo como años atrás al verle tan conmovido,aunque su muerte para ella era solo un sueño.
Ikki la sintio respirar bajo sí,percibio su olor inundandose en su nariz,en las cosquillas que le hacian sus cabellos rubios en sus brazos y la cándidez que ninguna ilusión podría lograr. Esta vez era real.
-¡Estas viva,¿cómo es posible?!-gritaba el fenix sin poder contener sus emociones.-¡Esmeralda!
-Ikki...-resoplo la joven con suavidad y se hizo espacio colocando sus manos en el pecho del moreno para verle a los amplia sonrisa hacia él le hizo suspirar.
El fenix se enfrentó a el rostro de la joven,notando cada ápice de su presencia y envuelto en la emoción,beso sus labios por primera si quiera pensó en ello ni en su imprudencia,solo deseaba sentirla tan real y asegurarse de su presencia posando su boca contra la suya en un gesto mas allá del amor.
Aquel día tras reencontrarse ,las horas pasaron rápidas llevandose la luzy el fénix no se habia soltado de su abrazo. Ambos habian caído en el interior de la cabaña que habían compartido alguna vez de niños frente a pequeña chimenea iluminando,sobre una cama,aferrados el uno al otro hasta que el fénix se habia quedado dormido de llanto y ,el japones había tenido dias contados de felicidad,pero esté superaba por mucho todos los demá mas profundos anhelos se habian vuelto realidad y si alguna vez penso buscar la muerte para estar a su lado,ahora se sentía pleno en vida por ahora usaría su vida para velar la de ella.
La joven aún despierta no comprendía el dicho de Fenix que olvidara todo hasta ese día,incluso lo dicho sobre su muerte ni de lo que habia sucedido con su padre o las pocas personas que habian vivido en aquel lugar ,pero tampoco pensaba demasiado en ello,no así como lo confortable y tranquilo que se sentía estar en los brazos de en él y en sus palabras.
El santo adormilado,en un impulso se levanto de la cama,sorprendiendola por lo abrupto y la manera de gritar alto su nombre por la habitación.
-¡Esmeralda!-gritó el fenix sintiendo el escalofrío en su piel al tan solo pensar que estaba soñando y que su amada no había revivido.
-¿Estas bien Ikki?-soltaba la joven con un gesto de preocupación en aquella cama.
El fénix entonces dejo pasar aquel escalofrío en su piel y salivo un poco,tratando de calmar su agitado corazón tras su pesadilla. Agitado,el santo tomó las delgadas mejillas de ella y acerco su rostro hasta él buscando la calma en sus ojos.
-Estoy tan agradecido con Atena por dejarte volver a mi lado,jamás sabrá cuando feliz me ha hecho.-suspiro el fenix ,atrapando sus labios en un movimiento sonrió.Sus primeros besos habían sido asi,impulsivos pero se estaba acostumbrando a amor era tan profundo,tan transparente como el mar y ella no le negarí unos minutos de silencio,ambos volvieron al mundo de sueños.
Las horas trascurrieron en aquel abrazo que los llevo de la mano hasta el amanecer,despertando al moreno con el ligero rayo de sol columpiandose en su piel a través de la ventana.
Ikki se sento en la cama,viendo a Esmeralda reposar tranquila en la ante lo tierna que le parecia,y acaricio los cabellos que caían en su amaba con cada átomo y cosmos de su ser,ella era su respiración,su latido,su tesoro mas preciado.
La observo largos minutos,sin poder evitar las largas aspiraciones de su pecho con ese acto,erizandole la piel de una fotografía podria capturar la perfección de aquel momento.
Se levanto suavemente de la cama sin despertarla y salio de la cabaña en busca de agua y algo para ía sorprenderla antes de que despertará.
Ikki camino largamente hasta unos árboles de frutos entre las pocas chozas abandonadas por la gente que alguna vez vivio ahí y tomo de un pozo un par de cubos con agua.
El santo deposito sus encomiendas fuera de la cabaña que compartía con Esmeralda y se enjuago los cabellos con el agua y limpio su piel, despojandose de su camisa.
Con los cabellos mojados Ikki entro de nueva cuenta en la cabaña y observo a Esmeralda tallarse los ojos a punto de santo busco en la mochila que habia traído consigo una toalla situandola en sus hombros y de inmediato se acerco hasta la cama de la joven.
El fenix se sento en donde estaba recostada Esmeralda y se seco los cabellos sin dejar de con los acbellos despeinados era hermosa para él.
-Ya has despertado.-solto amable el fé su vez,le miro con una bella sonrisa.
-Ikki.
-He traido algo de fruta,aunque no es suficiente para ti,quiza debemos marchar a Oriente esta tarde,aquí no hay mucho mas que hacer.
-No te preocupes por ello,Ikki.-solto ella dejando caer su mano sobre la de él ,apoyadas en la calma que le inspiraba ella le hizo suspirar.
-Te amo tanto Esmeralda.-soltaba el santo,abriendo de un momento a otro sus ojos de emoción.-¡Ya quiero que conozcas a Shun,pronto podemos ir a Japón y encontrarnos como te lo prometí alguna vez!
-Si.-acerto a contestar la joven incorporandose en la cama con una gran sonrisa.-Me emociona escucharlo.
Fue entonces que una tos de mañana le hizo hablar a ella.
-Ikki,tengo algo de sed,¿podrias darme agua?-objeto la jovencita.
-Si.
De inmediato,el fénix se puso de pie y busco en su mochila una vasija que él mismo habia preparado antes de su llegada,entregandola en manos de la joven. Esmeralda alzo su mirada cuando el santo volvio a sentarse a su lado y pudo ver el torso fornido del caballero que claramente ya no era un niñ semblante aunque dulce para ella,imponia cierto nerviosismo que bailaba desde su corazón electrizando todos sus mirada descendió desde los profundos ojos azulados del santo y bajo lentamente hasta la cintura eclipsandose del precioso color bronceado de su piel.
Ikki sonrio ante la manera tan peculiar en que la joven le veía,centellando el brillo de sus ojos indiscretamente por su pecho y haciendo que la temperatura de su cuerpo se elevara sutilmente.
Esmeralda bebio de la vasija y en un lento movimiento se la devolvio al fenix,quien inquieto sujeto sus manos con la universos de ambos se fusionaron en una misma mirada con aquel tacto y un big bang de emoción estallo con ello.
Ikki dejo a un lado su vasija y con las manos sujetas de la joven a la altura de su pecho,situo una de ellas sobre su corazón.
La dama no le nego y toco aquel torso desnudo que ella misma había curado cientos de veces en su entrenamiento para ser piel era cálida y no importaban las cicatrices,el lienzo de piel a su frente era precioso a sus poso su mano en el corazon de Ikki y le sonrio tímida, haciendo que él mismo sujetara con mas fuerza su mano contra su pecho.
-Es tuyo,¿lo sabes?-solto el santo con una sonrisa.-Soy completamente tuyo, Esmeralda.
Ella se conmovio ante lo amor que Ikki le profesaba era sincero y la inundaba de una paz infinita.
Esmeralda acerco sus labios delicadamente hasta el fénix sin dejar su tacto y esta vez fue ella quien armada de valor,cerro sus ojos y deposito suavemente sus labios sobre los gruesos de é ritmo de los besos de ella eran menos impetuosos,pero igualmente cargados de emoción.
Ikki cerro sus ojos y sostuvo su respiración unos segundos dejando que su cuerpo vibrara en sintonia con sus mas profundos sentimientos.
La cálidez y suavidad de los labios de Esmeralda eran dignos remansos de paz,que borraban toda memoria de dolor y ,ambos comenzaron a remover sus labios uno sobre el otro y en aquel abrazo,Esmeralda se dejo vencer por el peso del fenix sobre la cama.Y ahi estaban ella,acorralada suavemente por los musculosos brazos del santo que apoyaba su peso en ellos,despertandole las emociones mas mágicas en su figura.
La joven deslizo sus manos por las costillas del fenix y percibio aquellas cicatrices que por años habian sido esculpidas sin piedad en su piel,pero no le importo,al contrario,acaricio cada borde de ellas con la finura de sus dedos.
-Esmeralda,amor mio.-suspiro el fénix con los ojos cerrados,exhalando pasión mientras abandonaba la boca tímida de ella,vagando en sus mejillas llenas de besos.
-Ikki.-suspiro la rubia sintiendo las mariposas en forma de labios que recorrian camino hacia su cuello.-Te amo.
El caballero dejo a su nariz deslizarse por la nívea piel,sin prisa,sintiendo el temblar de su amada ante sus caricias.Él ante lo dulce que habían sido aquellas palabras llenas de emoción para sí ,deslizo una de sus manos por los hombros de ella y removio sus prendas hasta su cintura tratando de descubrir mas de la preciosa piel. Si ella le amaba tano como él,aquel día le profesaría su más profundo acto de amor y la llevaría los Eliseos de su mano.
Su vestido poco a poco revelo tímidamente las curvaturas de su piel,cubiertas bajo su vestido que se removian al vaivén de su respiración como olas de mar. Sus ojos felinos del santo se iluminaron ante el color durazno de la piel de ella y las delicadas formas de su cuerpo,acelerando rapidamente el bombeo de sus latidos. Era la primera vez que veía a una mujer de aquella manera y que su cuerpo le respondia avivado.
Ikki vago errante por la inocente piel,situando su aliento hasta los bordes del diminuto pecho de ella, apegandose a él. Acuno con suavidad las curvilíneas formas y las masajeo con su lengua, percibiendo en su palma y papilas lo extremadamente delicada que era su piel como si un pétalo de flor rozara sus labios.
Esmeralda jadeo timidamente cuando los labios de Ikki sostuvieron su piel,presionando entre sus labios el botón de su pecho y pronto sus manos se deslizaron por la curva de su cuerpo hasta donde terminaba su vestido.
El fénix sin preguntar, alzo aquella prenda e introdujo sus dedos por la ropa intima de la joven para quitarla a su paso mientras el bulto de su pantalón le obligaba a hacer lo propio con sus ropas.
Y fue así que en completa desnudez,apego su cuerpo fijamente al de la joven que temblorosa le recibia con los brazos extendidos para si, no por miedo, si no por el "raro" calor de su vientre liberando adrenalina por su cuerpo ante las caricias de su amado.
Ikki percibio la humedad de ella,derramandose entre sus piernas y fue en aquel momento que su inexperto cuerpo en el sexo, entendio sus deseos fénix se hizo espacio entre los blancos muslos de ella y apoyo su virilidad en la abertura del delgado cuerpo de Esmeralda,buscando saciar la inquietud infinita que su piel le reclamaba.
Busco una vez mas la mirada brillante de ella,que le consentía con aquella sonrisa llena de amor y lentamente empujo su cintura hacia ella,venciendo la estrechez de pureza,que la hacia arquearse de dolor y soltar un suspiro tí armonia pura y acople perfectoen atracción.
Fénix la sujeto con fuerza con aquel abrazo rodeando su cintura con uno de sus brazos y percibio los espamos de la intimidad de ella,que le reclamaban su intrución regalandole la más electrizante sensación a cada segundo. Al estar completamente unido a ella,espero unos segundos en su humedo interior y lentamente reanudo su movimiento saliendo de su interior y volviendo reclamante por su opresión.
Esmeralda perdio la razón y se abandono ante lo precioso que era la sensación del cuerpo de Fénix rozando su mas delicada tez bajo su vientre;su moviento era una suave danza que le enloquecia los nervios llenandole de ahogantes gemidos que calmaba el japonés apegando sus labios contra los suyos.
Ikki jadeo con descaro,ninguna emoción podia compararse con lo vibrante y vivo que le hacia sentirse unido a ella de aquella manera y la energía corriendo por sus venas como si encendier sus cosmos a magnitud,por lo que no dudo cuando sus venas le pidieron apresurar aun mas sus caricias.
Pronto sus alientos se transformaron en sinfonías al Sol dejando que sus cuepros descargaran la ansiedad uno sobre de cabalgo sujeto a la frágil figura bajo sí y gruño al percibir el incremento de presión en su virilidad,flotando en aquella habitación al cobijo del Sol.
Una espiral de escalofrio recorrio al santo,llenadole de sudor el cuerpo y pronto ante su frenético y reclamante danza, su cuerpo libero su ansiedad en el vientre de Esmeralda,haciendole caer rendido a su las fuerzas que aun le quedaban,cubrio su cuerpo con las cobijas bajo si y tomo una de sus manos para si,observandola lleno de conmoción.
-Esmeralda...-Ikki la miro fijamente mientras un sentimiento nostálgico se apegaba en su interior tras hacerle el amor. El santo no queria ceder ante sus sentimientos,sin embargo ,en aquella mirada Ikki, no pudo evitar que un par de lágrimas escaparan de sus ojos.
-¿Ikki?-pregunto ella dulce al ver las gotitas rodar por los ojos del inmediato ,ella puso su cálida mano en su mejilla.
-Perdoname,soy un tonto.-el santo nego sobre la almohada,limpiandose las incipientes lágrimas con tosquedad.-Es que aun no puedo creer que...que estes aquí.No sabes cuanto estoy agradecido con Athena por ello,jamás podré pagarle por ello.
-No pienses en ello.-suspiro ella aún sin comprender,pero con todo el ánimo de consolarle.-Solo piensa que te amo.
La delicadeza de Esmeralda no se podia comparar.
-Y yo a ti,demasiado Esmeralda.
Ikki le beso una última vez los labios y se quedo dormido en el pecho de habria de mejorar.
A la manaña siguiente,ambos partieron de la mano de la Isla Muerte hasta Japón.
Ikki la llevo hasta aquel apartamento que compartia con Shun,la presento ante los jovenes de bronce y les acompaño a varias su mundo poco a poco empezaba a transformarse. Y tras algunos días en los que su hermano y amigos se habian hecho los "misteriositos"junto a Saori,por fin se habia dado cuenta que le habían planeado su boda.
Y ahi estaba,en el fondo de un túnel de flores con aquel traje que le hacia lucir elegante frente a la playa.
Cuando Shun la entrego a su mano,Ikki sonrio para Esmeralda y dejo que el sol les cubriera el rostro.
-Esmeralda,¿Estas segura de esto,no te arrepientes ni un segundo?-suspiro el santo antes de que la ceremonia empezara.
-Ikki,si estas a mi lado,nada mas vas a importar,y todo dolor que alguna vez pasamos,se desvanecerá.-suspiro la dama regalandole valentia y seguridad infinita en su palabras.-Hoy tú eres mi regalo.
-Esmeralda.-objeto el santo conmovido ,viendo los dedos de ella cubiertos por el guante hundirse en los había mas que hablar.
La ceremonia y palabras de buena fortuna se expusieron y al final de ellos,un delicado beso sello aquella promesa de estar juntos,juntso para toda la vida.
Continuara...
Lindos lectorcillos,se que esto no les importa, pero cuando escribo de Ikki me da mucho sentimiento y la verdad lloré un buen al escribir este fic ,una de las razones es porque mi hermano,que ahora ya es todo un adulto de unos 30, cuando era niño se sentia el Fénix y me cuidaba como tal, su carácter es similar y me vienen recuerdos de mi infancia jugando con los muñecos de Bandai y nuestros disfraces que hizo mi mamá (yo en ese entonces me sentía Marín y amaba a Mu, me dormía con el muñequito ja,ja,ja,perdón Aioros) ...hmmm,fui muy feliz en aquel tiempo ,y también porque a mi gusto fue un caballero que sufrió muchisimo, que tenía todo para ser uno "de los buenos" y principales, pero que el destino lo castigo mucho,es el más noble y fuerte de bronce, no por nada Shaka, Saga y Kanon le respetaban. Realmente le tengo afecto. Quiza en un futuro escriba un fic solo de él y Esmeralda donde él sea feliz o termine el que hice de Transcurso de una Ilusión ,solo el poco tiempo libre lo sabrá.
De cualquier manera, gracias por leer.
