owo Holaaa! Volvii! Como estan? Todo anda bien?Eso espero ^^. Aquí estoy, con el septimo capitulo y lo que todo el mundo espera! Espero que les guste. Lo se, el titulo no es del libro, pero me gusto
Agradezco todos y cada uno de los reviews que me llegan TwT me siento orgullosa.
Disclaimer: Naruto no me pertenece, la historia Besos de vampiro tampoco, son de Masashi Kishimoto y Ellen Schreiber. Nada me pertenece excepto el hermano de Ino xD.
Summary: En el aburrido pueblo de Konoha jamás ocurre nada interesante o emocionante. Hasta que llegan dos personas excepcionalmente particulares. Fic Naruino, AU.
Besos de vampiro
Capitulo 7: La primera cita
Era uno de los mejores días de mi vida: tenía 2000 ryo en el bolsillo del suéter de orejas de gato. Al fin había terminado mi tortura vespertina. Realmente me dolió un poco dejar de ver a Anko y a Yugao, eran dos grandes chicas. Me habían dicho que podía pasar por allí siempre que quisiera.
-¡Eres una gran chica, Ino!-Me dijo Anko, al despedirse de mi-Algún día encontraras a un chico autentico como tu-
Realmente, era la cosa mas linda que me habían dicho en toda mi vida.
Totalmente feliz, guardé mi cheque con 2000 ryos en la mesa de noche. Por unos momentos imagine en el chico autentico para mi. Entonces, el chico gótico, hijo de los Namikaze, vino a mi cabeza. Creo que ya encontré mi chico autentico. Me acosté esa noche, creyendo que nada podría destruir mi felicidad. Pero al día siguiente, mi buen humor se fue por el trasto.
Un montón de gente estaba aglomerada alrededor de mi locker. Me abrí de camino y el alma se fue a mis pies. La raqueta de mi papá colgada por una puerta y una nota: "¡Fin del juego! ¡Gano yo!" Sasuke había obtenido la raqueta de mi papá. ¿Seria de cuando vino el hombre raro a la escuela?
Me cegó la rabia. Tome la raqueta y me dirigí hacia el patio. Luego, recordé que esa era la hora de practica para el equipo de futbol. Corrí hacia el campo de futbol, el cual se encontraba en la parte trasera del instituto. Entonces, divise a un grupo de trece chicos. En el centro estaba Sasuke, quien me sonreía con superioridad. ¡El muy idiota estaba esperando el momento preciso para hacer todo! Me volvió a cegar la rabia, y cuando me di cuenta, ya me había dirigido hacia donde estaba Sasuke con paso seguro y le había dado un puñetazo en la mejilla. Ouch ¿Fue tan fuerte? Cayó sentado en el suelo, mirándome sorprendido.
-La tuve todo este tiempo. La tome del día en que vino el mayordomo. Le dije que era tu novio-Dijo, con una sonrisita.
-¿Mi novio? ¡Que asco!-
-Es mas asqueroso para mi, querida. Tu estarías saliendo con un guapísimo futbolista. ¡Mientras, yo saldría con una perdedora rara!-Sus amigos rieron… todos, menos Neji. Montón de idiotas. Entonces, se me ocurrió una idea (Soy una genio, ¿verdad?)
-¿Asqueroso? ¿No eras tu quien estabas detrás de mi?-Sonreí maliciosamente.
-¿De que estas hablando, rara? ¿Ahora también estas loca?-
-¡Oh, vamos, Sasu! ¡Que no te de pena decirlo frente a tus amigos! Estas enamorado de mí-
-¡Estas demente!-Grito
-Oh, vamos, tu lo sabes muy bien-Le guiñe un ojo-Sasuke Uchiha me ama. Sasuke Uchiha me ama-Cante, con voz de niña pequeña.
-Si, claro, chica monstruo. Tengo un póster tuyo en mi cuarto-Dijo el pelinegro, con un deje de ironía.
-Quien te dejo desnudo en el bosque no fue un póster. Ni te disfrazaste de vampiro para atraer la atención de un póster. Tampoco ocultaste la raqueta de tenis de mi papá para hacer molestar a un póster-Sonreí con suficiencia-¡Me deseas tanto… y no puedes tenerme!-
Los miembros del equipo de futbol estaban sorprendidos con mi argumento. Ninguno de ellos defendió a Sasuke, pero tampoco me defendieron a mi. Sasuke tenía la cara roja. No se si era de vergüenza o de rabia. Tal vez de ambos.
Mire por última vez al equipo antes de irme al comedor, a buscar a mis dos amigos
Cuando encontré a mis amigos, nos dirigimos a un lugar que solíamos frecuentar, 7-eleven. Luego de contarles, con lujo de detalles, el relato a ambos chicos, me miraron sorprendidos, me halagaron y me dijeron un millón de veces que todo eso era verdad. Yo solo asentía con la cabeza o respondía con monosílabos. Después de todo, no creía que el chico popular estuviese enamorado de la chica perdedora no-popular.
Sakura y Shikamaru se enfrascaron en una conversación quien-sabe-de-que-cosa, la cual yo no me digne ni siquiera a escuchar, porque vi a un ángel gótico. Estaba allí, frente al mostrador, viendo los dulces. Sus hermosos ojos… ¿Azules? ¿No eran rojos la última vez que los vi? Me encogí de hombros, restándole importancia al asunto. Una cazadora negra junto con pantalones de igual color y cabello desordenado que le agregaban un toque… erm… sexy.
-El realmente es lindo-Escuche a una chica cerca de nosotros, mirando al rubio. Sentí una pequeña punzada de celos, porque el rubio miro a las chicas durante un momento, miro un momento más los dulces y luego de unos minutos, se dirigía hacia la salida con un chocolate. En medio de su pequeña caminata, me miró y me sonrió.
Las chicas cercanas a mi me miraron con odio, mientras que Sakura y Shika me miraban sorprendidos. Por primera vez en mi vida, me sentí como gelatina.
Esa noche, aun estaba soñando despierta con el chico gótico. Sus hermosos, misteriosos y curiosos ojos azules. Su piel bronceada y hermosa. Su cabello rubio, tan sedoso y suave a la vista… ¿Lo será también al tacto?
No preste atención a lo que me decían Shika y Saku; tampoco preste atención a alguno de sus temas de conversación. En fin, podría ser el fin del mundo y yo no me doy cuenta de ello. Mi ensoñación duro hasta hora de la cena, cuando me dirigía hacia casa. Fue entonces que vi el Porsche verde de la familia Namizake, y, conduciendo, el hombre raro. Abrí mucho mis ojos y corrí hasta mi casa. Cuando llegue, el chico nerd tenía una misteriosa sonrisa en sus labios.
-Tengo algo para ti-Bromeo con voz cantarina.
-No empieces con juegos tontos, no estoy de humor-
-Parece ser que ahora el cartero pasa los viernes. Y ese cartero es ese mayordomo raro-
-¿Qué quieres decir?-Pregunte, confundida.
-Él dejo esta carta para ti-
-¡Dame eso!-Exclame, abriendo mi mano.
-Olvídalo-Comenzó a correr en dirección a su habitación, y yo lo seguí. Si solamente hubiera vuelto a casa más temprano, el hombre raro me hubiera dado la carta a mí y no al chico nerd. Entro a su cuarto y lo cerró con llave. Golpee una y otra vez.
-Querida Ino-Simulo leer-Quiero que te cases conmigo y tengamos muchos hijos. Mayordomo raro-Comenzó a reír.
-¡Dámelo!-
-Solo con una condición… ¡Deja de decirme chico nerd!-
-¿Y como quieras que te diga entonces?-
-Hotaru-
-De acuerdo… ¡Dame la carta y dejare de decirte chico nerd durante un año!-
-No, no. Por siempre-
-¡Esta bien!-Dije, ya molesta
Escuche un "click", indicándome que mi hermano había abierto la puerta. Me miro durante un segundo, y luego me entrego la carta con una pequeña sonrisilla en sus pequeños labios.
-Erm… Gracias, chico ner… Hotaru-Al principio, se sorprendió de mis palabras, pero luego me sonrió, mostrando en sus ojitos azules un brillo de gratitud.
Luego de cambiarme a un ligero pijama de seda negro, me lancé a mi suave cama. Tome la carta de la mesita de noche y me dispuse a abrirla, con manos temblorosas. Temía que fuera una acusación o algo así. Me sorprendí de ver que era una invitación. "El señor Naruto N. Uzumaki agradece la presencia de la señorita Ino Yamanaka para cenar en casa mañana a las 7:30" Di un grito de alegría ¡Era lo mejor que me había pasado en la vida! Pero… ¿Como sabia donde vivía? ¿Y como sabia mi nombre? Con esas preguntas en mi cabeza, cerré mis ojos y me dormí en seguida.
No podía decirle nada de aquella cena a mi madre, ya que no me daría permiso. Y si yo me concedía el permiso, podría ir. Pero, mi papá dejo caer una bomba (literalmente) la mañana de aquel sábado.
-Llevare a mamá al país del Remolino!... Volaremos esta noche. Por lo que, Ino, tendrás que cuidar de Hotaru-
-¿Cuidar de Hotaru? ¡Él tiene once!-Exclamé, un poco molesta.
-Puedes localizarnos con éste numero-Mi papá me entregó un papelito con un montón de números-Te llamaremos a medianoche para cerciorarnos de que todo va bien-
-¡Pero yo tengo planes! Tengo dieciséis, papá ¡Deseo salir la noche del sábado!-Exclamé, ya de mal humor. Pero ninguno de los dos me hizo caso.
-Querida, es la primera vez que tu padre hace esto. Danos éste sábado y tu tendrás todos los que quieras-Mi mamá me beso en la cabeza y me brindó una sonrisa comprensiva. Salio por la puerta de mi habitación y yo agarre mi cabello. ¿En todos los diecisiete años que han estado casados, papá tuvo que elegir exactamente ésta noche para sorprender a mamá?
Eran las siete de la noche cuando le di las noticias a Hotaru. Usaba mi mejor ropa del sábado: un minivestido negro, mis botas de combate, un ligero maquillaje, el collar que me había regalado Sakura en mi cumpleaños y mi inseparable suéter.
-Saldré esta noche-
-Pero… ¿Cómo…? ¡No puedes!-
-No te preocupes, vendrá Sakura a cuidarte-
-¿En serio?-Pregunto, emocionado.
-Así es. Ya vendrá en camino-
-¡Nonono! ¡No puedes, Ino! ¡Llamare a papá si lo piensas hacer!-Se dirigió hacia el teléfono.
-¡Por favor, Hotaru!-Era la primera vez que le rogaba-¡Necesito ir! Lo entenderás cuando crezcas un poco mas-
-De acuerdo… ¡Pero regresa a medianoche!-
-Gracias, hermanito-Me permití darle un abrazo de oso.
-¿Dónde esta Sakura?-Pregunto de repente Hotaru-¡Te tienes que ir!-Repentinamente, sonó el timbre y los dos corrimos hacia la puerta.
-¡Llegas tarde!-
-¿Eh? Creí que tenía que estar aquí a las 7:30-
-¡A las 7:30 tengo que estar allá!-Suspire yo.
Soltó una risita-De acuerdo, llévate mi auto-Me entrego sus llaves-
-¿Qué tal me veo?-Pregunte, modelando mi vestido.
-¡Espeluznante!-
-Como toda una princesa de la noche-Dijo Hotaru al mismo tiempo que Sakura.
-¡Gracias!-Salí por la puerta principal, tome el carro de Sakura y me encamine hacia mi destino.
Cuando llegue, la puerta principal estaba abierta, para mi. Golpee suavemente el golpeador, y, frente a mi, apareció el hombre raro y me salido con una linda sonrisa.
-Me alegro que haya venido, señorita Ino-Dijo con su extraño acento… ¡Tal y como en una película a blanco y negro!
Me quede en el pasillo, esperando a quien me había invitado para cenar.
-Naruto vendrá pronto-Me dijo el peliblanco suavemente-¿Quiere esperar en la sala de dibujo mientras él baja?-
-Seguro-Y le brinde una pequeña sonrisa. Me guió hacia un cuarto no muy grande. Estaba decorada muy simple, con dos sillones bastante cómodos y un piano en el centro. Mire los dibujos en las paredes. Todos muy bien hechos y perfectamente coloreados. Había un Drácula, un hermoso jardín hecho solamente con colores, un cementerio y… ¿Esa no era yo? ¡Si, definitivamente era yo! Entonces, sentí una presencia detrás de mí. Me di la vuelta y allí estaba. Su hermoso cabello rubio estaba despeinado y se notaban algunas gotitas, como si se hubiera dado una ducha. Traía una camisa negra de seda y pantalones del mismo color.
-Siento llegar tan tarde. Estaba esperando a la niñera-Dije, avergonzada.
-¿Tienes un bebé?-
-¡No! Un hermano-
-Ya veo-Y sonrió. Era mucho mas guapo que Sasuke, aunque no se le notaba tan seguro de sí mismo-Siento haber tardado tanto, pero estaba consiguiéndote esto-Y me mostró tres flores silvestres. De pequeña me encantaban las flores, por lo que me sabía el nombre y el significado de cada una de ellas. Eran tres lilas blancas… A ver… ¿Qué significaban las lilas?... Etto… ¡Ya se! ¡Primer amor! ¿O sea que yo…? Me sonrojé hasta el último cabello. No podía ser su primer amor
-¿Son para mí?-Pregunte, sintiendo que todo se movía en cámara lenta. Las tomé, tocando suavemente sus manos, y entonces, algo me llamo la atención. ¡En su mano derecha, llevaba el añillo de araña que le había dado al hombre raro en Halloween!-Nunca me habían regalado flores, son las mas hermosas que he visto-
-Debes de tener cientos de novios-Dijo el, mirando sus zapatos, totalmente sonrojado.
-Pues… mis padres me regalaron un ramo de tulipanes cuando cumplí trece-Me encogí de hombros. Sonaba tan patético que era mejor decir "Nunca me han regalado flores porque no tengo esos cientos de novios"-Pero… ¿Por qué tres?-
-Una por cada vez que te he visto-Estuve a punto de preguntarle cuales eran. Una en Halloween y otra ayer… ¿Cuál era la tercera? Pero, entonces, apareció el hombre raro.
-La cena esta lista. ¿Desea que ponga esas en agua?-Me pregunto, señalando las flores.
-Por favor-Dije, aunque no quería separarme de ellas.
-Gracias, Kakashi-Dijo Naruto.
Naruto espero a que el peliblanco se fuera para voltearse hacia mi y tomar entre sus manos una de las orejas de gato de mi suéter.
-Que adorable-Dijo, con una sonrisa auténtica. Luego, se tomo la libertad de tomarme por mi mano derecha (¡Mas nunca me la vuelvo a lavar!) y guiarme hacia el comedor.
-Espero que tengas hambre-
-Por supuesto. Siempre tengo hambre-Coqueteo mal hecho… bueno, tendré que aprender-¿Y tu?-
-Raramente hambriento-Dijo-Pero siempre sediento-
El edificio había sido ligeramente modificado, para parecer más una mansión que un edificio. En la cena, yo me senté en el extremo de una larga mesa, y Naruto, en el otro. Kakashi cocinaba delicioso, aunque la comida del rubio estaba casi cruda. Le reste importancia al asunto. Quería saberlo todo sobre él, aunque no sabia por donde empezar.
-¿Qué haces todo el día?-Dije, cuando comenzamos a tomar el postre.
-Quería saber lo mismo de ti-
-Voy al colegio… ¿Y tu?-
-Dormir-
-¿Duermes en el día?-
-Si, ¿Hay algo de malo en ello?-Pregunto algo nervioso, acariciando suavemente su cabello.
-Bueno, la mayoría de la gente duerme en la noche-
-No soy como la mayoría de la gente-Dijo, sonriendo-Y tú tampoco lo eres. Me pude dar cuenta en Halloween. Traías un disfraz de jugadora de tenis, tienes que ser diferente cuando piensas que ese es un disfraz.
-¿Cómo conseguiste información de mi?-
-Bueno, se supone que Kakashi te entregaría la raqueta de tenis a ti, pero un chico rubio dijo que era tu novio, y le dio tu nombre y dirección para defender su historia… Aunque, al ver como le pegabas con la raqueta en Halloween, creí que no era tu novio-
-Y no te equivocas, ese idiota no es mi novio-Hice un puchero inconscientemente, a lo que él solto una pequeña carcajada.
-Eres tan linda…-Y, de nuevo, me sentí de gelatina.
Cuando terminamos nuestro postre, Naruto me guió hacia la salida. Nos recostamos en el pasto húmedo y miramos las estrellas en silencio, o con algún comentario simple. Ambos temiendo romper el hermoso momento. Nos tomamos las manos, tal vez conscientemente. Tal vez inconscientemente. Lo mire durante unos minutos. Era hermoso, perfecto. Solo tenía una cosa en la cabeza: quería besarle.
-Imagino que tienes muchos amigos-Dijo el, aun mirando las estrellas.
-Solo dos… Sakura y Shikamaru son las únicas personas que me aceptan por quien son y no me dicen rara-
-No creo que seas rara… te pareces mucho a mi-Dijo-Tú no me miras como raro-
-Pateare a quien lo haga-
Él sonrió. Entonces, comenzó a acariciar mi cabello. ¿Era normal sentirse como gelatina tan seguido? Su caricia me relajó, por un momento pensé que estaba soñando, un sueño perfecto. Entonces, sin pensar en mis actos, rodé y quede sobre él. Por un momento se sorprendió, pero luego sonrió de nuevo. Espere que me besara, pero no se movió ni un centímetro. ¡Por supuesto que no se movía, lo tenia apresado! ¿En que estaba pensando?
Me senté en el pasto, sonrojada, y sentí que mi celular móvil se había caído de mi bolsillo. Mira la hora… Nueve… Diez… Once… Doce.
-¡Me tengo que ir!-
-¿Tan pronto?-Capté el tono decepcionado en su voz.
-Mis padres están en el país del Remolino y me iban a llamar a medianoche, para comprobar que todo estuviera bien. Si no estoy allí, me castigaran por toda la eternidad-Entramos juntos a la mansión, para tomar mis flores-Gracias por las flores, la cena y las estrellas. Ha sido maravilloso-
-Gracias a ti por venir-Y besó suavemente mi mejilla.
Aun sentía sus labios sobre mi mejilla cuando tome el auto de Sakura para volver a casa. Cuando llegue, Hotaru se dirigió hacia mi, corriendo.
-Sakura esta hablando con papá-Me susurro, mirando las flores.
-Gracias-Dije bajito a Sakura cuando llegue hasta el teléfono.
-No sabia que Sakura estuviera tan interesada en el país del Remolino-Dijo mi padre-La traeré la próxima vez. Me ha dicho que han pasado toda la noche viendo películas. ¿Drácula por centésima vez?-
-No, es una nueva. Se llama besos de vampiro-
-¿Está buena?-
-Le doy cinco estrellas-
Fin del capitulo 7
¡Lo se! Quedo un poquito mas largo owo. Espero que les guste con todo y la miel que le puse w.
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