Declaraciones: Este fic no me pertenece, yo solo lo traduzco al español para el fandom de habla hispana. La serie original tampoco es mía, todos los derechos a sus autores.
Advertencias: Contenido sexual explícito y groserías. Este capítulo en específico incluye petplay, si no te gusta te invito a que cierres la pestaña.
Notas de traductor: Ok, no. Ya no tengo perdón de dios (pésimo momento para sacar a dios), me demoré como no se, 1000 años en traducir esta maldición de capítulo. Échenle la culpa a mi maravillosa amiga Ara que me tiene secuestrada, entre juntas, cosplay y rol (Ara se que leerás esto, solo quiero decirte que te amo). No, de hecho fue la única que me presionó, si no fuera por ella tendrían que haberse aguantado otros 1000 años. Btw, el fic original actualizó, así que ya va por el capítulo 8, celebren conmigo. Sin más estupideces, el maravilloso capítulo 7.
Karamatsu cree que este asunto que tienen entre los dos puede estar llegando a algún lado.
No sabe a dónde. Todo lo que sabe es que el collar sin dudas fue la compra correcta. No sabe mucho sobre sexo, por lo que está bastante orgulloso de lo bien que resultó. Nunca creyó que se excitaría por ponerle un collar a su hermano menor, pero Dios, podría repetir las caras y sonidos que Ichimatsu había hecho en su mente por siglos. Probablemente terminaría con una erección eterna como Jyushimatsu.
Así que, si, entre los dos, las cosas definitivamente estaban cambiando. Él e Ichimatsu nunca habían sido particularmente cercanos. Fuera de situaciones sexuales, Ichimatsu lo trata, o más bien maltrata como siempre lo ha hecho. Y sin embargo deja prolongados toques y prolongadas miradas que hacen a Karamatsu contener la respiración. No sabe si Ichi lo hace apropósito. No sabe nada sobre Ichi, en realidad…
Tiene una vaga imagen. A Ichimatsu le gusta ser dominado, controlado, le gusta entregarle el poder a alguien más. Por qué ese alguien es el, no lo entiende muy bien. Pero de alguna forma, ya sea que Ichi lo supiera o no, resultó ser exactamente lo que Karamatsu quería, también. Demasiado acostumbrado a ser ignorado y dejado de lado por sus hermanos, todo lo que de verdad quería era que alguien le diera un poco de atención, un poco de poder… y viniendo de Ichimatsu entre todos, la sola idea lo hacía sentirse mareado de placer.
Mientras que a él le gustaba tener poder, claro, no era del todo justo tener un gran desequilibrio. En cierto sentido, Ichimatsu tenía tanto poder como él— el poder de transmitir a Karamatsu lo que quiere, el poder de decirle cuando parar, y tal. Pero la despreocupada actitud de Ichimatsu lo hace un hueso duro de roer. No puede decir si Ichimatsu no conoce sus límites o solo no le importa que Karamatsu los supere.
Si esto va a funcionar, necesita saber más de lo poco que le ha dado Ichimatsu. Cuanto más sepa acerca de lo que quiere Ichimatsu y de cuáles son sus límites, mejor puede hacerlo para los dos. Y con ese pensamiento en mente, se acerca a Ichimatsu.
"Hola, brother," dice, quitándose los lentes de sol y guiñando un ojo. "Que hermoso día hace hoy ¿eh?"
Ichimatsu lo mira como si fuera un pez de una semana y comienza a caminar más a la derecha.
"Ichimatsu," dice Karamatsu, bajando la voz, e Ichimatsu se detiene en seco. "Hablemos."
"¿Sobre qué?"
Kara hace una pausa dramática, esperando que Ichi se dé la vuelta para hacer una pose reflexiva. "Quiero saber qué cosquillea en tu fantasías. Lo que hace flotar tu barco. Lo que estremece tu—"
Ichimatsu corta su discurso con calma. "Ve al grano."
"Quiero saber todos tus fetiches," dice Karamatsu sin rodeos. "De modo que pueda ser mejor para ti, brother."
Ichimatsu se ve un poco sorprendido antes de apartar la mirada con indiferencia. "No hay nada que no me guste. Me he masturbado con cosas que probablemente no puedes imaginar. Podrías tratarme como mierda de perro pegada a la suela de tu zapato, y me gustaría." Ichimatsu ríe, y su cara se oscurece. "Soy esa clase de basura, nii-san."
Karamatsu parpadea, sin saber qué hacer con esto. Había descubierto que Ichi tenía algo así como una vena masoquista, pero probablemente estaba exagerando un poco, ¿no? Además, Kara nunca trataría a Ichi como heces de animal.
"¿No hay nada que no te guste?" preguntó, escéptico.
"Moriría en un orgasmo, si pudiera." respondió monótonamente. Kara no podría decir si estaba bromeando. "¿Y tú? ¿Qué te pone duro?"
A decir verdad, Karamatsu no había esperado que la cosa se volteara. En su mayoría solo pensaba en lo que Ichi quería, porque cada vez que lo hacían juntos, la cosa que más le gustaba era ver que a Ichi le gustaba.
Ichi aún lo estaba mirando, sorprendentemente serio y a la espera de una respuesta. Así que Kara hace un movimiento de pistola y sonríe con confianza. "Tú, my brother," dice con la mejor voz sensual que puede.
Ichi le da una patada en la espinilla, y el dolor se dispara en su pierna. "¡Ay!" grita, pero está un poco sorprendido cuando ve a Ichi cubriéndose la cara con sus manos, las puntas de sus orejas de color rojizo. Por alguna extraña, insondable razón, sus hermanos nunca habían apreciado sus esfuerzos por ser sexy y cool, y siempre había recibido nada más que un golpe del propio Ichimatsu. Pero la reacción que había tenido Ichimatsu hacía a su corazón dar un pequeño galope en su pecho.
"Eres tan doloroso," murmura Ichimatsu, su voz baja y amortiguada en sus manos.
Karamatsu ríe. "Entonces es algo bueno que te guste el dolor ¿no?" Eso gana otra patada en la espinilla, y grita. De acuerdo, se merecía esa.
Una vez que ambos se compusieron, Ichimatsu suspiró, aburrido y un poco molesto. "¿Realmente no tienes nada que no te guste, Cacamatsu? Tú eres el que quería hablar, así que al menos piensa un poco en serio, idiota."
Es cierto— la conversación no está yendo a ningún lado realmente. Ahora que lo piensa, sin embargo, esta es la primera vez que Ichimatsu ha siquiera preguntado su opinión. Aunque Kara haya comenzado la conversación, aun así es algo. Así que Karamatsu piensa lo más serio que puede, mentalmente repasando toda la lista de cosas que han hecho. Si tuviera que elegir una… La sangre corre hacia su rostro. "Esa cosa que hiciste, con el vibrador. Eso estuvo bien."
"¿Así que te excita humillarme frente a nuestros hermanos? Quién lo hubiera pensado." La boca de Ichimatsu se torció en una sonrisa. Karamatsu abrió su boca para protestar, pero luego se dio cuenta de que podía ser un poco verdad. Le gusta ver a Ichimatsu retorcerse, y que el público no sepa añade un bonus.
"S-supongo que podías decir que sí." Dijo. "Me gustaría hacer eso de nuevo. Pero tal vez… con una mejor vista."
Ichimatsu camina más cerca hasta que su boca está a centímetros de la oreja de Karamatsu. "Entonces que estás esperando," suspira, haciendo estremecerse a Karamatsu. "He estado diciendo todo el tiempo que puedes hacer lo que quieras conmigo. ¿Cuándo harás uso de eso?"
"Ahora suena como un buen momento," contesta Karamatsu, y lo agarra por la muñeca.
Ellos no poseen esposas o cualquier otra cosa, así que lo realizan amarrando una vieja cuerda de saltar alrededor de las muñecas de Ichimatsu. Hay algo deliciosamente desagradable acerca de usar un juguete infantil para este propósito. Ichimatsu prueba la cuerda.
"¿Cómo se siente?" pregunta Karamatsu, observando cuidadosamente.
Se siente cómodo, frotando un poco dolorosamente contra su piel, pero le gusta que sea así.
"Bien," responde, y Karamatsu vuelve a trabajar. Desliza el anillo para pene alrededor del miembro de Ichimatsu, e Ichi se muerde el labio, preguntándose cómo demonios Kara trajo esto tan rápido. Tal vez Ichimatsu finalmente ha despertado su lado dominante, o algo así. Heh.
"Ichimatsu."
Miró hacia arriba para ver el rostro serio de Karamatsu. "Mm."
"¿Recuerdas las palabras de seguridad?"
Ichimatsu asintió, un poco sorprendido de que Karamatsu haya sacado el tema. "Amarillo para lento, rojo para parar."
"Bien," dice Karamatsu con un poco de alivio en su sonrisa. "Úsalas en cualquier momento que lo necesitas, ¿de acuerdo?"
Ichimatsu asiente de nuevo. Ahí va nuevamente, realmente preocupándose del bienestar de Ichimatsu. Normalmente, el prefiere que Karamatsu deje de lado todo el acto de 'buen chico'. Pero tal vez Karamatsu lo ha estado pensando, porque piensa que en realidad es caliente— el hecho de que Karamatsu haya planeado algo que cree que lo puede llevar hasta ese punto. No puede esperar.
Karamatsu vierte lubricante en sus dedos, insertando uno lentamente, e Ichi se muerde el labio. Siempre se siente tan bien, en especial con su cálido aliento haciéndole cosquillas en el cuello. Karamatsu añade otro, y luego otro, tomándose su tiempo, e Ichimatsu lucha contra la urgencia de lloriquear. Honestamente, podría correrse solo con los dedos de Karamatsu, pero sabe que aún falta por venir. Karamatsu saca sus dedos, haciendo caso omiso del gemido de Ichi, e hizo una pausa para bañar el vibrador con más lubricante antes de insertarlo.
"Mierda…" Ichimatsu trata de empujarse hacia abajo sobre él, para tenerlo dentro de sí mismo de una vez, pero Karamatsu mantiene agarradas sus caderas todavía. Cuando está todo dentro, Karamatsu presiona el botón y lo enciende. El vibrador zumba dentro suyo, y deja escapar un gemido.
"¿Cuánto tiempo crees que puedes durar así?" dice por lo bajo Karamatsu.
"Pruébame," dice Ichimatsu.
"Heh," se ríe Karamatsu. "Lo haré." Presiona el botón hasta el cuarto nivel, e Ichimatsu sofoca un grito. Comenzando fuerte, huh. Le gusta. Las vibraciones están golpeando un buen ángulo, justo al lado de su próstata, y eso lo tiene jadeando. Ya estaba bastante duro solo por los dedos, y su miembro está dejando salir líquido preseminal.
Karamatsu lo observa, sus ojos oscuros y se relamiéndose los labios.
"Mírate," dice, con la voz ronca por la excitación mientras arrastra un dedo por el pecho de Ichimatsu. Ichi arquea la espalda por su toque, luchando contra sus ataduras involuntariamente, pero Karamatsu menea un dedo.
"Non, non, my Little Ichimatsu. Sé paciente," dice, e incluso pensando que está siendo endemoniadamente molesto, su voz es tan baja y suave que Ichimatsu no puede dejar de soltar quejidos. "Pero si estás tan ansioso, puedo consentirte."
Su definición de consentir, aparentemente, es presionar el botón dos veces más. Ichimatsu gime. Realmente está sintiendo el sexto nivel. Trata de no temblar. Un poco abrumado con la sensación dentro suyo y la vista por encima de él. Ya está cerca, y eso es bastante patético, pero lo que es aún más patético es que no se puede mover o correrse a menos que Karamatsu le dé permiso. Solo de pensar en cuanto control tiene Karamatsu sobre él en este momento hace que su cabeza gire.
Karamatsu lo aprieta de nuevo. El zumbido se hace fuerte, e Ichimatsu se estremece por lo gratificante que se siente. Su miembro está dolorosamente duro, ansiando fricción y alivio. Se mueve hacia el lado lo más que puede. Se correría frotándose contra el piso llegado a este punto. Tal vez si se esfuerza lo suficiente pueda quitarse el anillo sin usar las manos. Los ojos de Karamatsu se entrecierran cuando se mueve, sabiendo lo que quiere lograr, y sujetando a Ichi donde está, su agarre es tan duro que hace a Ichimatsu estremecerse y gemir.
"Vas a correrte sin tocarte y cuando yo te lo diga," dice Karamatsu, con voz grave, e Ichimatsu se queja. Karamatsu sonríe. "Ni si quiera estoy cerca de terminar contigo."
"J-joder si," jadea Ichimatsu, sonriéndole de vuelta a Karamatsu. "Úsame todo lo que quieras… Soy tu perra."
Karamatsu gime. "Ichimatsu…" Parece que quiere decir algo, pero no lo hace, solo comienza a acariciar fuertemente el miembro de Ichi.
"¡Ah-!" Ichimatsu se ahoga, los dedos de sus pies de encrespan. En combinación del juguete en su interior, se siente jodidamente bien, pero duele porque no puede correrse y lo necesita. Los labios de Karamatsu se curvan en una maliciosa sonrisa mientras juega con la hendidura de su miembro, frotándola con su pulgar, esparciendo el líquido preseminal por todos lados, y cuando Ichi intenta empujarse hacia arriba en su toque Kara simplemente le presiona su cadera con más fuerza y continua, deliberadamente más lento que antes.
"Mierda," gime Ichimatsu. "Vamos, solo cógeme—"
"¿Así?" pregunta Karamatsu, fingidamente inocente, y presiona el botón de nuevo.
"Mierda," Ichimatsu maldice temblorosamente, cerrando sus piernas involuntariamente. Está tan cerca del borde, y es solo el octavo nivel pero mierda, el necesita correrse. A Karamatsu se le escapa una risa y empuja el juguete más profundo, golpeando el punto. Todo el cuerpo de Ichimatsu tiembla y un grito ronco se escapa de su garganta. Intenta hablar, pero sus palabras se convierten en una letanía de gemidos rotos mientras Karamatsu empuja el juguete contra él repetidas veces y se funde en un desastre incoherente.
"¿Qué piensas? ¿Deberíamos dar un paso hacia arriba?" pregunta Karamatsu, aun jodidamente calmado.
"Fóllame," es la única respuesta que Ichimatsu es capaz de dar.
Finalmente, finalmente, Karamatsu comienza a desabrocharse el cinturón.
Muy pronto, los pantalones están fuera. Karamatsu los arroja a un lado, e Ichimatsu se prepara para que saque el juguete y lo remplace con su miembro, pero no ocurre. Karamatsu se arrodilla en su lugar y se acaricia a sí mismo lentamente. Está jodidamente duro, e Ichimatsu quiere tocar su miembro, vaya que quiere. No le importa si lo masturba o lo chupa o lo folla, solo quiere a Karamatsu.
"Apresúrate," se queja Ichimatsu con voz entrecortada. Ni si quiera suena como él.
"No tengo que follarte, sabes," Karamatsu bromea y Dios ¿en qué lío se metió? "Me dijiste que podía hacer lo que yo quisiera."
"Idiota," dice Ichimatsu ahogado, y Karamatsu solo sonríe. Continúa masturbándose, e Ichimatsu no tiene otra opción que no sea mirar, sintiendo que podía llorar. El cuerpo de su hermano está extremadamente tonificado, como una especie de escultura, realmente, a pesar de que no lo diría ni aunque lo apuntaran con una pistola. El sudor bajando por su frente y deslizándose por su cuello, quedándose en su clavícula. La forma en la que los músculos de su antebrazo se ondulan mientras se acaricia. La forma en la que su boca está medio abierta y sus ojos medio cerrados, es tan increíblemente caliente y mierda, oh Dios, no puede soportarlo más. Necesita ese miembro dentro suyo ahora.
"Ah… hah…" Karamatsu deja escapar fuertes respiraciones mientras se masturba a si mismo con un ritmo constante, pero luego parece recordar. Se acerca e Ichimatsu casi llora de alivio porque finalmente va a ser follado, pero Karamatsu alcanza el control remoto y presiona dos veces seguida la flecha.
Hay una inundación inexplicable de calor, una avalancha de sensaciones mientras el vibrador se revuelve en su interior. Es demasiado. En la esquina de su mente confusa, cree que escucha a Karamatsu decir "Y eso es diez." Pero no puede estar seguro. Solo sabe que está en su punto de quiebre, las lágrimas corrían por su cara mientras su cuerpo se convulsiona fuera de control, sus muñecas queman por el esfuerzo de moverse. Los gritos que escucha son probablemente suyos, pero no le importa, no le importa, necesita correrse—
Una mano acaricia su cara, e incluso la pequeña sensación lo hace sacudirse y gritar. Mientras el resto de su visión se nubla, la cara de Karamatsu entra en foco de nuevo. "¿Se siente bien?" pregunta, e Ichimatsu no sabe si está asintiendo o negando con la cabeza o simplemente lucha salvajemente.
"Por favor," suplica, lo que le queda de compostura se hace añicos por completo. "Por favor… por favor…"
Karamatsu gime, lucía excitado más allá de lo posible. Como si a él también le estuviera costando mantener la compostura. "¿Por favor qué?"
"Por favor—" Jadea Ichimatsu. "D-déjame— correrme…"
"Di mi nombre."
"Karamatsu," llora Ichi. "Karamatsu nii-san, por favor—"
Una mano se extiende hasta su miembro, sacando el anillo, y es todo lo que Ichimatsu necesita. Se corre con tanta fuerza que su visión se pone blanca, saliendo a borbotones sobre su propio estómago. Pero las vibraciones no paran— Karamatsu aún está sobre él, masturbándose y, finalmente, se lleva a sí mismo hasta el orgasmo también. Su cálido esperma se desparramó sobre todo el pecho de Ichimatsu, un poco incluso llegó a su barbilla, y él gimió, con voz ronca mientras Karamatsu recuperaba el aliento y finalmente apagó el vibrador.
Lentamente, gentilmente, Karamatsu sacó el vibrador, pasando una mano suavemente a lo largo de las contusiones en la cadera de Ichimatsu. "Estuviste increíble," murmuró, inclinándose para limpiar el lío en el pecho de Ichimatsu con su lengua. Ichi solo pudo gemir en respuesta. La lengua de Karamatsu es suave y cálida, haciéndolo temblar. Su lengua girando en sus pezones, limpiando el líquido, e Ichimatsu se pondría duro de nuevo su fuera físicamente capaz.
Una vez que termina con el pecho de Ichi, Kara se mueve hacia arriba y lame el esperma de su barbilla, luego presiona un beso en su cuello. "¿Se sintió bien para ti?" Su respiración hace cosquillas en la piel de Ichi, y él gime débilmente en respuesta. "¿Si?" Los ojos de Karamatsu están dilatados y esperanzados, e Ichimatsu usa la energía que le queda para asentir. La sonrisa que refleja la cara de Karamatsu es cegadora, e Ichimatsu tiene que mirar hacia otro lado antes de entrar en combustión espontánea
Ese ligero movimiento le permite tomar conciencia del dolor de sus extremidades, el dolor agudo en sus muñecas en particular. Su piel se siente como si hubiera sido frotada sobre papel de lija. Hace una mueca, y Karamatsu lo nota, desatando la cuerda rápidamente. "Mierda… están realmente rojas." Dice Karamatsu. "Lo siento…" Presiona besos en las muñecas de Ichimatsu, tan ligeramente que apenas se siente como un cepillo en la piel, y aunque sus muñecas duelen mucho Ichimatsu siente como si estuviera en una nube.
"Te traeré un poco de ungüento, ¿de acuerdo? Vuelvo enseguida." Karamatsu le acaricia el pelo y sale de la habitación.
Un rato después, Karamatsu regresa y toma el brazo de Ichimatsu, esparciendo el ungüento con ternura en su muñeca. Ichimatsu no puede apartar sus ojos de la mirada concentrada en la cara de Karamatsu, la sensación de su tacto, y no puede dejar de preguntarse por qué demonios su corazón late tan fuerte en sus oídos. Tal vez solo había sido un muy buen orgasmo. Sí, eso.
