Esta es la traducción de "Bond", argumento de Anna Fugazzi; y personajes originales de J.K. Rowling, por supuesto.
Vínculo 23 de octubreViernes, día 25.
Draco estaba soñando, y bajo ninguna circunstancia quería despertar.
Había tenido tantos de estos sueños, pensó, un tanto aturdido. Tantos sueños donde había podido, finalmente, hacer todo lo que había querido con Potter, donde no se había tenido que detener a causa de sus tontas objeciones morales, o miedo a la intimidad o como sea que se llame en este momento. Sueños, donde lo único que existían eran impulsos, sin control. Donde se tocaban, sujetaban y acariciaban y se fundían uno en el otro, y jadeaban juntos y- Ah, no, pensó desesperadamente, por favor, no me dejes despertar-
Pero era muy tarde, aunque se dio cuenta de que no estaba del todo mal, tras unos pocos desconcertantes momentos. Se encontró despertando de un muy buen sueño a una realidad aún mejor. Porque Potter estaba sobre él, murmurando algo en su oído, con una voz irritada y grave.
-Nnn- Consiguió decir Draco.
-Dije, 'Si ésta es tu manera de devolverme lo de la otra mañana, ganaste'- Dijo Potter, exasperado, apoyado a medias sobre un codo, sus manos apenas ásperas sobre los hombros de Draco. –Estás volviéndome loco, despiértate.
-'Stoy despierto- Murmuró Draco, trayendo a Potter más cerca suyo. Ahogo una exclamación, cuando sintió la dureza cálida de la erección de Potter contra la suya, y entre ellos, nada más que una tela fina de algodón. –Dios, sí, estoy despierto-.Inspiró temblorosamente, Potter vaciló una fracción de segundo, luego se acercó más, de modo que estaban totalmente en contacto, deslizó una pierna entre las piernas de Draco, y un brazo por la cintura, para mantenerlo firmemente sujeto.
Gimieron juntos, la presión crecía, los dedos de Potter se clavaban dolorosamente en la espalda de Draco, y él ciegamente movía sus labios en el cuello de Potter mientras embestían uno contra el otro. Potter maldijo y Draco sintió la marea elevándose y arrastrándolo también él, Potter estaba tan increíblemente caliente y su cuello se sentía como seda bajo los labios de Draco. Y las manos de Potter se metían bajo la camisa de Draco, sus dedos dejaban huellas ardientes, estaban tan jodídamente cerca y todo era tan jodídamente rápido- y luego, Potter, repentinamente se quedó quieto y Draco sintió cómo el orgasmo lo atravesaba antes de sentir el palpitar de Potter contra su cuerpo, y él mismo llegó a su clímax tan agresivamente, que sintió como si lo partieran, pero de un modo muy, muy agradable.
Se quedaron quietos, manteniéndose cerca uno del otro. Draco podía sentir tenuemente el corazón acelerado de Potter, por sobre la prisa de su propio corazón que se oía fuerte en sus oídos. Luego, una ola de cansancio los inundó, los brazos de Potter perdieron su apretón de acero y suspiró contra el cuello de Draco.
Draco reflexionó que ésta debía ser la función del letargo después del sexo: no dejar energías suficientes como para sentirse cohibido. Porque Potter no quería que este tipo de cosas sucediesen aún, tan cercanas al sexo real, y ahora... habían sucedido. Y, realmente, Draco no podía lidiar en este momento, con otra de las crisis existenciales de Potter. Pero no importaba, porque parecía que Potter iba a volver a dormirse.
Draco dejó que su mente divagara, notando que estaban bastante húmedos por el esfuerzo, sin molestarse por ello; y que ambos estaban tan cansados, sin fuerzas para usar -ni siquiera- un hechizo limpia-sábanas... y tampoco le importó.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-¿ Crees que todavía habrá algo para desayunar en la cocina ?- Preguntó Potter, largo rato después.
- Y si no hay, siempre te queda enmantecar a Dobby,
Potter sonrió, sentándose lentamente. –Entonces, ¿ repetimos lo de ayer ?.
- ¿ Quieres decir, volar, el picnic y la lista ?
-Sí.
-Sí, pero haríamos bien en leer un poco más. Me estoy quedando muy atrás.
-Ese es uno de los puntos de la lista, de todos modos-. Le recordó Potter. –Estudiar juntos. Aunque no salió muy bien ayer.
Draco rió y se sentó; dejó la cama y recogió sus libros mientras Potter cepilló sus dientes y se peinó- un gesto inútil, éste último-, pensó Draco entrando al baño.
-¿ Potter, no puedes atarlo ?- Draco le hizo señas, tomando su propio peine. – Es vergonzoso.
- La Señora Weasley probablemente diría que necesito un corte de cabello, pero eso no soluciona nada-. Dijo Potter, con pesar, dándose por vencido y comenzando con la poción rasuradora sobre su cara.
- No, no lo hace-. Dijo Draco, frunciendo el ceño y molesto con su propio cabello enredado.
- A tu cabello también le vendría bien un corte, sabes- Le dijo el espejo, y Draco asintió ausentemente, luego lanzó una mirada extraña.
-¿ Qué ?- Preguntó Potter.
- Nada-. Se encogió de hombros. Potter lo miró con curiosidad, quitándose la poción rasuradora de la cara. –Nada, sólo que, los magos casados, tradicionalmente, usan el cabello largo.
-¿ En serio ?. El Papá de Ron no lo hace-. Comentó Potter, y Draco puso los ojos en blanco.
-¡ Qué sorpresa, Arthur Weasley no sigue las tradiciones mágicas !.
-¿ Se supone que debe hacerse ?- Preguntó Potter, con curiosidad, y Draco se encogió de hombros.
- Realmente, no. No es tan raro cortarlo, ya no-. Abruptamente, decidió que en este caso, la tradición mágica no le importaba demasiado, se cortaría el cabello en la primera oportunidad que tuviera.
-Ah, no te olvides que Pomfrey quiere vernos esta mañana-. Dijo Potter, secándose la cara. – En verdad, ¿ porqué no vamos ahora, que todos están en la primera clase ?.
-¿ Vamos a evitar a todo el mundo hasta el lunes, entonces ?- Preguntó Draco, dejando el baño.
- Sí, me parece que sí.
-¿ De veras ?. –Draco estaba bastante sorprendido.-¿ Por qué ?
- Es más fácil de ese modo.
- No podemos escondernos todo el tiempo.
- No lo haremos, estaremos de vuelta el lunes. Hasta volveremos a los dormitorios, si tú quieres-. Potter vaciló. –Aún…aún a Slytherin, si tú quieres, quiero decir…sería lo justo…
- No seas tonto-. Dijo Draco, ausentemente, sacando ropa no apta para usar en días de clase. –No voy a volver a Slytherin hasta que las cosas se hayan acomodado.
-¿ Qué ?. ¿ Por qué ?.
- Mis compañeros de casa te destrozarían, Potter. Tú sabes que así es-. Se puso una camisa. –Tus compañeros de casa son blandos y tiernos y me dan varitas de regaliz.
Potter rió. –Pensé que…
-¿ Qué pensaste, qué iba a insistir en retornar a Slytherin ?. ¿ Para que mis compañeros de casa digan alguna cosa perfectamente inocente y tú pierdas los estribos de ese impresionante temperamento tuyo, y nos manden al pabellón de enfermedades mentales de San Mungo ?. No, gracias. Me gustaría salir de esto en una pieza, si te parece bien .
- Muy bien, entonces-. Dijo Potter, cortante, guardando sus libros en su bolso. –Pomfrey, luego el desayuno-. Buscó alrededor de su escritorio, tratando de encontrar sus notas de Pociones.
Ah, por el amor de Dios, ahora Potter se sintió insultado por algo. –Lo que sea que haya dicho, lo siento-. Murmuró Draco, irritado, deseando haber atravesado esa puerta con otra persona, con cualquier otra persona. O, mejor aún, que Potter haya atravesado esa puerta con otro. –No quise…-No siguió diciendo…'lastimar tus delicados sentimientos', conteniéndose. Potter se volvió hacia él.
- Estás haciéndote muy bueno en pedir disculpas, ¿ te diste cuenta ?.
- Maravilloso-. Dijo Draco, agriamente. Potter le sonrió ampliamente. –Y ahora, o me dices 'Está bien' o 'Vete a la mierda', ¿ te acuerdas ?.
Potter lo detuvo, una mano sobre el brazo y una expresión indescifrable en el rostro. Sus ojos buscaron algo, brevemente, en lo ojos de Draco. No tenía idea qué. Si lo encontró o no, Draco no lo supo; pero se sorprendió cuando los ojos de Potter bajaron a su boca, luego se acercó y lo besó. Draco dudó apenas, luego respondió, y casi inmediatamente deseó no haberlo hecho.
-Potter- murmuró, cuando los besos comenzaron a acalorarse a una velocidad de vértigo, y Potter dejó caer su bolso. –Ibamos a ver a Pomfrey…Mmm…en el primer período ?.
-Sí…-Potter se separó de él, riendo en silencio. –Lo siento-. Pasó una mano por su cabello y levantó el bolso, señalando la puerta.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-¿ Qué piensas de lo que dijo Pomfrey ?- Preguntó Potter, unas horas después, cuando hicieron una pausa para almorzar.
-¿ Esta mañana ?- Preguntó Draco, Potter asintió con la cabeza. – Estoy seguro que es como ella dijo. Probablemente nada para preocuparnos.
- A pesar de eso, ella parecía preocupada.
- Sí,- Draco se encogió de hombros, concentrándose en su sandwich. Los Malfoy creían firmemente que si pagaban, otros tenían la obligación de preocuparse, para eso estaban los abogados y los profesionales de la salud, y la gente que trabajaba para ellos. Pero era difícil no preocuparse cuando la enfermera del colegio, inconmovible cuando trataba con lo que sea, desde huesos rotos hasta comas inducidos por el Quidditch, parecía que mentía cuando les había dicho que el letargo post- actividad sexual que ambos seguían sintiendo, era 'posiblemente algo perfectamente normal'. –No podemos hacer nada. Ella no nos dijo que nos detengamos.
- Es algo bueno- Dijo Potter, lacónicamente.
Draco rió y cambió de tema. -¿ De dónde te viene este gusto por los picnics, Potter ?. ¿ Lo hacías con frecuencia con tu familia muggle ?.
-¿ Pícnics ?. ¡ Dios, no !. Mi tía Petunia se hubiese muerto sólo pensando en comer afuera. Tan insalubre. ¿ Y tu familia ?.
Draco lanzó una carcajada. –Dime si puedes imaginarte a mi madre, o a mi padre, comiendo en el pasto- Potter sacudió la cabeza, compartiendo la risa. Draco se sorprendió de cuán completamente cómodos estaban, y además, por el hecho de que hacía horas que no pensaba en matar a Potter. Las cosas mejoraban, definitivamente.
Era…un poco inquietante, en realidad.
- Entonces, ¿ porqué quisiste comer afuera ?- Preguntó Potter.
- Yo no soy mis padres-. Puntualizó Draco. –Además, las alternativas eran el comedor, nuestras habitaciones o Hogsmeade.
- Pensé que te había gustado comer en Hogsmeade, anoche.
- Sí, estuvo bien.
-¿ Quieres volver esta noche ?- Preguntó Potter, Draco asintió. Hogsmeade había estado genial, y se habían quedado allí más de lo planeado. Comida decente, cambio de escenario, y la maravillosa indiferencia del pueblo con los estudiantes. Probablemente todos sabían quiénes eran ellos y por qué estaban en el pueblo en la mitad de la semana, pero nadie había levantado una ceja al verlos. Se había sentido muchísimo más cómodo que en el comedor, pensándolo bien.
Y el hecho de que no estaban socialmente aislados, pero sin ninguno de sus compañeros de clase alrededor, era maravilloso. Eso casi le hacía desear no tener que volver a clases el lunes, y continuar con su…
…su qué ?. ¿ Luna de miel ?.
Draco se sintió, de pronto, totalmente desorientado.
-¿ Qué sucede ?- Preguntó Potter.
Draco lo miró, sacudiendo la cabeza firmemente, tratando de forzar a su mente a que abandone su tren de pensamientos. Porque esos cuatro días se suponía que tenían un solo propósito : que él y Potter llegaran al punto de coexistir sin matarse mutuamente, hasta que la intensidad del vínculo fuese manejable y pudieran, por fin, separarse y no volverse a ver.
No se suponía que comenzara a encontrar interesante y agradable el estar con Potter. No se suponía que se sintiera satisfecho en presencia de Potter, o que se preguntara qué diría él sobre algo, o que se encontrara a sí mismo concordando con Potter, o apreciando su sentido del humor. O deseando ir a Hogsmeade con él, otra vez.
Potter fruncía el ceño. -¿ Qué pasa ?
- Nada. Nn. Nada. Vamos, vamos…Deberíamos volar, o…
- No terminaste tu almuerzo.
-No, no tengo hambre.
-¿ Qué esta mal ?- Y, ay, mierda, ahora Potter parecía preocupado y dejaba su sandwich. -¿ Malfoy ?- Potter le tocó la mano, mirándolo consternado.
- No.
- ¿ No, qué ?
- Draco retiró su mano rápidamente, sacudiendo la cabeza y mirando a cualquier parte menos a la cara preocupada de Potter.
- Malfoy, qué…
- ¡ Déjame en paz !- Dijo Draco, cortante. Potter se echó atrás, ahora su preocupación tenía un dejo de enojo.
- Bien. Lo siento-. Dijo secamente. –Sólo pensé…pensé que podía calmarte, eso es todo. Parece que lo necesitas…así lo siento, también-. Se frotó la nuca, ausentemente.
-¿ Así que ibas a hacer tu magia calmante ?- Draco hizo una mueca desdeñosa. - ¡ Ahórratelo !
-¿ Cuál es tu problema, así de repente ?
Se puso de pie, repentinamente furioso, furioso con Potter y su preocupación, y consigo mismo por sus sentimientos. - ¡ Vete a la mierda !- Espetó, mucho más enojado de lo que realmente se sentía. Los ojos de Potter se agrandaron y trastabilló.
-¿ Qué sucede contigo ?
-¡ Tú !- Draco sintió un estremecimiento de satisfacción cuando Potter retrocedió, casi físicamente repelido por la fuerza y lo repentino del enojo de Draco. Potter hizo un pequeño movimiento hacia su varita, que había dejado sin cuidado en el suelo; luego vio la mirada de Draco y casi involuntariamente, en lugar de eso, movió la mano hacia su cuello, al traslador que pendía de una cadena, bajo su camisa.
-¿ Vas a usar tu traslador a San Mungo ?- Draco hizo una mueca de desprecio. –Vamos, te invito.
- Tú vas a tener que venir, también-. Le recordó Potter, y Draco se encogió de hombros, realmente le importaba un comino, lo único que importaba era no sentirse más como hace unos minutos. – Estaríamos dándonos por vencidos, y poniéndonos en manos de otra gente-. Dijo Potter, con su voz artificialmente calma.
- Espléndida idea, vamos-. Dijo, sin cuidado, buscando su propio traslador. Potter le tomó la mano.
-¿ Por qué ?
- El hecho de que estés pensando en escapar es una pista bastante grande de que esto no está funcionando, ¿ no crees ?.- Preguntó maliciosamente, separándose de Potter con fuerza.
- Estaba funcionando. Hasta hace un minuto atrás. No estábamos peleando, estábamos muy bien y …- Potter se interrumpió y Draco sintió una burbuja de miedo elevándose hacia la superficie. Ah, no, por favor, que Potter no piense en cómo se estaban sintiendo antes de esto…- Y ahora, tú estás…tú estás asustado. ¿ Por qué ?
- ¡ Vete a la mierda !- Dijo Draco, escuchando que su propia voz temblaba ligeramente y tratando de aplacar su pánico creciente.
-¿ Qué mierda está pasando ?.
-¡ Déjame en paz !
-¡ NO !. No voy a darme por vencido sólo porque tienes alguna especie de ataque de pánico o algo… , o porque estés enojado conmigo, porque puedo ver que es solamente porque estás asustado…
-No lo estoy…
- Sé que te puedo ayudar. Lo he hecho antes, tú te tensionas y yo puedo calmarte…
- Hay solamente un tipo de tensión con la que necesito tu ayuda-. Draco lo miró desdeñosamente y Potter, después de un momento de confusión, se ruborizó. Draco se sintió más estable, de pronto. Este territorio era más familiar, al menos : hacer que Potter esté jodídamente incómodo, luego rematarlo. –Ah, ¿ eso es muy aterrador para ti también ?.
Potter lo miró fijo, perdido en la rapidez de las emociones que pasaban por la cara de Malfoy. Realmente era muy atractivo, la mente de Draco le ayudó a notar, especialmente cuando su cara estaba sonrojada y respiraba entrecortadamente como en este momento.
-¿ Qué dices, Potter ? – Draco le recorrió el cuerpo con los ojos y fue retribuido con un destello de interés recíproco, casi involuntario, por parte de Potter.
-N- no.
-¿ Por qué no ?
- Tú…tú estás enojado.
- ¿ Nunca tuviste sexo violento ?. Es bastante encantador, a su modo.
- No tuve ningún tipo de sexo, ¿ recuerdas ?.- Dijo Potter, que aumentaba su rubor a medida que Draco avanzaba en su espacio personal. – Además, no quiero.
Draco rió. – Mentir a tu esposo, bajo un vínculo reciente es casi imposible, Potter-. Dijo, y Potter se ruborizó aún más. – Al menos, una parte de ti, definitivamente sí lo quiere-. Dijo, mirando hacia abajo, luego mirándolo a los ojos, con un gesto desdeñoso. Draco se acercó y Potter retrocedió.
-Yo, yo pensé que no ibas a…si-
-Si realmente me rechazaras como piensas, créeme, no estaría cerca de ti.
Potter parecía casi inmovilizado por sus sentimientos encontrados.
-Yo no estoy tocándote-. Draco levantó las manos y retrocedió, burlándose de Potter con el gesto de no agresión. – El próximo movimiento es tuyo.
Potter tragó saliva, su mirada se detuvo en la boca de Draco antes de subir a sus ojos, otra vez.
Vacilante, le tocó el brazo, y Draco contuvo la respiración. Luego algo pareció explotar dentro de Potter, y de pronto, se acercó y empujó a Draco contra el árbol más cercano. Draco lo empujó a su vez, preparándose para disputarle el control, luego dudó.
Con Potter tan inestable como estaba, quién sabe qué sucedería si Draco resistía de algún modo. Esto podría convertirse en una pelea, y ambos podrían hacerse daño, seriamente.
Con la sensación de saltar a un precipicio caprichosamente, Draco dejó que Potter lo empujara contra el árbol y se sometió, dejándole todo el control. Potter se apretó contra él, sus manos subieron al cabello de Draco y lo sostuvo en el lugar, mientras embestía y tomaba la boca de Draco en un beso agresivo. Draco respondió inmediatamente separando los labios y dejando que hiciera lo que quisiera, sus manos descansaban sobre las caderas de Potter para mantener el equilibrio, sin querer controlarlo, de ninguna manera.
Ah, sí, pensó agradecido, en el momento en que Potter casi le muerde el labio, esto no tiene nada que ver con afecto o romance o nada suave, y dulce, y peligroso. Esto no es nada más que sexo, y enojo y catarsis, y no importa quién siente qué o quién hace qué. Se sentía agudo y limpiador.
Draco ahogó un grito cuando Potter le dio una, no muy gentil, mordida a un lado de su cuello. – P- puedes hacerlo con más fuerza-. Y gritó cuando Potter hizo exactamente eso, y un rayo de placer-dolor lo atravesó.
Potter tironeaba de la camisa de Draco precipitadamente, sacándola de sus pantalones, recorriendo la espalda de Draco con sus manos. Draco le ayudó amablemente, dedicándose a la camisa de Potter; ambos desabotonándolas torpemente, entre agresivos y violentos besos, quitándolas de sus hombros. La sensación de piel desnuda era increíblemente intensa, después de semanas de castas capas de ropa entre ellos. Luego, Potter viajaba hacia el cuello de Draco, otra vez- iba a tener serios moretones, a ese paso- pero esto era estremecedor y era todo lo que Draco necesitaba en este momento.
Esto era sólo el hechizo de unión, sólo sexo. Era seguro.
Quién hubiera pensado que la hostilidad podía sacar a la luz este lado de Potter, se preguntó Draco, vagamente, entre embriagadoras descargas de placer y dolor. Su espalda también quedaría amoratada y raspada, la corteza áspera del árbol se clavaba en su piel desnuda cuando Potter lo empujaba contra ella, pero Draco no lo detendría, ni por todos los Galleons de Gringotts.
Potter se retrajo por un momento, respirando trabajosamente, con sus labios hinchados, sus ojos verdes increíblemente oscuros e intensos; y Draco esperó en vilo, a que Potter encuentre lo que sea que necesitaba en sus ojos, para continuar con lo que estaba haciendo, y no detenerse, por favor, por favor, que no se detenga.
La mano de Potter se deslizó hacia abajo, y el corazón de Draco se aceleró cuando los dedos pasaron bajo la cintura, Potter lo miraba intensamente mientras desabotonaba los pantalones de Draco, evidentemente, esperando una señal para detenerse. Los ojos de Draco se cerraron involuntariamente cuando la estrechez de su entrepierna se alivió con sus pantalones sueltos, y luego, la mano de Potter se deslizó con insoportable lentitud, hacia su erección y Draco no podía moverse, no podía hacer nada- el pensamiento más coherente que tuvo fue que necesitaba decirle a Potter que, por el amor de Dios, vaya más rápido- pero no podía ni siquiera imaginarse cómo hacerlo y sólo podía esperar, literalmente sin respirar, con sus dedos tanteando inútilmente los hombros de Potter, anhelando el toque de su mano.
-¡ Ah, joder !- ahogó un grito, sus ojos se abrieron de golpe, cuando Potter finalmente, lo tocó, y casi acabó. Potter lo miraba intensamente, y Draco no sabía cómo decirle que se mueva, por favor, que se mueva; así que optó por bajar su mano a los pantalones de Potter, y dudando apenas una décima de segundo, antes de que Potter le diera una pequeña señal de asentimiento, y Draco trató, con dedos temblorosos, de llegar dentro de los pantalones de Harry y mostrarle lo que él necesitaba, más, con más fuerza, más rápido y...
Los ojos de Potter se cerraron y gimió cuando Draco lo tocó, y luego se dieron uno al otro, con todo lo que tenían, rápidas, agresivas caricias que parecieron durar entre milisegundos y siglos, antes de que Potter maldijera en un tono de voz que semejaba a un sollozo y Draco casi mordiera su labio ante la intensidad de todo y acabaron uno en manos del otro.
Merlín, esta fue una mejor idea que la de ir a San Mungo, pensó Draco, mientras se deslizaban relajados, para terminar descansando juntos en la base del árbol, cerrando los ojos, casi al mismo tiempo.
Ah, sí, esto fue mucho mejor.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
- ¿ Planeas decirme qué sucedió esta mañana, para que te molestaras de ese modo, tan de repente ?- Preguntó Potter, casualmente, esa noche, mientras cenaban en Hogsmeade. Draco se ahogó ligeramente con su guiso de calabaza.
-¿ Qué ?
-¿ Qué pasó está mañana ?
Draco frunció el ceño. –No es asunto tuyo. ¿ Y por qué sacas el tema ahora ?
-Esperé a que tú lo sacaras antes. Y, sí, es asunto mío. Me gustaría saber qué hice, para no volver a hacerlo. Fue un poco desconcertante.
-Tú no hiciste nada-. Dijo Draco, desdeñosamente. – No fue nada.
- Busqué mi traslador, Malfoy-. Dijo Potter, en tono neutro. –Pensé que ibas a atacarme.
-Así que, en lugar de eso, tú me atacaste a mi-. Puntualizó Draco, con una sonrisa sobradora. –Y todo pareció funcionar bastante bien, después de eso. Al menos, no escuché que te quejaras-. Tocó su cuello, con cuidado. –Aunque va a ser un poco embarazoso pedirle mañana a Pomfrey que cure estos hematomas. Me hubiese gustado saber de antemano que tú eres tan inútil como yo con los encantamientos de primeros auxilios.
Potter, como era predecible, se ruborizó, pero no bajó la vista. – Malfoy.
Draco apoyó su tenedor, y respiró hondo.
No, todavía no tenía idea de cómo explicar lo que había pasado esa mañana, y definitivamente, no tenía el menor deseo de hablar con Potter sobre ello.
Ausentemente, Potter golpeó su cuchara contra el plato. Un sonido bastante molesto, pensó Draco. –¿ No sabes, o no quieres hablar sobre eso ?
- Lo segundo.
-¿ No quieres hablar con nadie o sólo conmigo ?
- Con nadie.
- No es una opción aceptable, Malfoy. ¿ Puedes hablar con Pomfrey, mañana ?
Draco suspiró, molesto. –Sí, seguro- Será algo enormemente gracioso. 'Madam Pomfrey, creo que me estoy encariñando demasiado con mi involuntario esposo, ¿ qué debería hacer ?'. ¿ Qué podría decirle ella ?
Probablemente, Pomfrey estaría encantada, y lo llamaría 'progreso'. Y, posiblemente, lo fuera, si su involuntario esposo fuese cualquiera, menos Potter.
¿ Con qué otra persona podía hablarlo ?. Su padre y su madre estaban fuera de discusión- aún sin el factor vergüenza- prefería pasar por la maldición 'cruciatus' antes que admitir lo que estaba sintiendo, ante ninguno de los dos. Su padre estaría...mm, 'decepcionado' , ni siquiera alcanzaba a comenzar a describir cómo se sentiría él.
¿ Tal vez, Snape ?
Tal vez, nadie. Tal vez, sólo se lo mencionaría a Pomfrey, escucharía su cháchara aprobadora, y esperaría, por Merlín, que le dijera que todo se debía al hechizo del vínculo y no a su voluntad. Luego, él podría desechar sus miedos e incomodidad, y sólo vivir el día a día, hasta que pase el efecto del hechizo; esperando que todo se solucione al final.
- Sí, hablaré con Pomfrey-. Dijo, con más firmeza, y se dijo a sí mismo, severamente, que no debía preocuparse. Para nada. Realmente.
-Bien-. Potter pareció satisfecho y comió su pasta.
- El estofado está sorpresivamente bueno, para las Tres Escobas-. Dijo Draco, con la esperanza de que el tema anterior haya terminado.
- Yo ni siquiera sabía que aquí servían comida común-. Comentó Potter.
- Agh, no me digas que esto es comida muggle, también-. Draco arrugó la nariz, disgustado.
- No, no quise decir comida muggle, quise decir comida que no sea té helado, tortas, galletas.
-¿ No crees que la gente que vive aquí, alguna vez desea salir a cenar ?
-Nunca lo pensé-. Dijo Harry.
- Además, escuché que tienen una buena selección de vinos.
- Pensé que sólo servían alcohol en 'Cabeza de Puerco'.
Draco hizo una mueca de disgusto. –Ese lugar es asqueroso. ¿ Te imaginas a los dueños de Honeydukes, yendo a Cabeza de Puerco si desean vino con su cena ?
- Me pregunto si nos servirían a nosotros.
Las cejas de Draco se elevaron. -¿ Qué ?
- Somos mayores de edad.
- Potter, ¿ estás sugiriendo que tratemos de ordenar alcohol ?
- No estoy sugiriendo nada, dije que me preguntaba.
- Sí, por supuesto-. Draco puso los ojos en blanco. – Lo siento, lejos de mi, sugerir que el Chico Dorado de Gryffindor sea capaz de hacer algo contra las reglas, sólo para divertirse, y no en orden de salvar al mundo.
- Yo no soy el Prefecto, aquí-. Le lanzó Potter, pinchándolo.
- Antiguo Prefecto, cortesía de nuestro vínculo, y gracias por recordármelo. Además, tú no sabrías cómo poner la cara si rompemos las reglas. ¿ No lo haces siempre cubriéndote con una capa invisible o algo así ?
-¿ Y tú piensas que puedes hacer que nos sirvan un trago, sin hechizos ni trucos; sólo con la fuerza de tu encanto Slytherin ?
-¿ Cuántos Galleons dicen que no puedo ?
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Ron Weasley caminaba trabajosamente a lo largo del pasillo del séptimo piso, bostezando y controlando la hora. 11.30 de la noche. Todavía tenía tiempo, terminaría su ronda de Prefecto, y luego completaría su ensayo de Defensa Contra las Artes Oscuras, y podría hacer un buen trabajo. Era para mañana. No sería tan bueno como cuando Harry lo ayudaba y lo leía antes de entregarlo, pero sería respetable.
Ron suspiró, deseando nuevamente que Harry volviese al dormitorio. Lo que sea que este vínculo le estaba provocando a Harry, ciertamente afectaba a los chicos de séptimo año de Gryffindor. Sin Harry allí, todos se sentían un poco perdidos; Ron no tenía a nadie para trabajar con él en Defensa Contra las Artes Oscuras, Neville no tenía a nadie que escuchara sus rapsodias sobre Herbología, Dean no tenía a nadie para hablar de fútbol...
Bueno, Harry estará de vuelta el lunes, con un poco de suerte. Suponiendo que las cosas vayan bien entre él y el miserable hurón al que estaba atado. Lo que no era una buena suposición; sin importar lo que Ron le había dicho a Harry cuando hablaron en su dormitorio el último fin de semana; honestamente, él no sabía cómo Harry podía arreglárselas para hacer 'vivible' su vida con Malfoy. No podía ver a Malfoy y a Harry, haciendo otra cosa además de pelear hasta maldecirse mutuamente y terminar en el hospital. McGonagall les había asegurado a los Gryffindors que eran supervisados a distancia, y que ambos llevaban consigo un traslador, por seguridad- pero ese hecho era prueba suficiente de que no deberían dejarlos solos-. No era tranquilizador en lo más mínimo.
Ron sofocó otro bostezo, escuchó un ruido, provenía de un salón de clase que tenía la puerta abierta. Gimió y se asomó, luego sonrió y saludó a Sir Nicholas Casi Decapitado y a la Dama Gris. Bien. No eran estudiantes fuera de los límites, sólo dos fantasmas que, recientemente, mostraban signos de romance. Ya no era necesario andar por ahí disciplinando estudiantes, discutiendo sobre cuántos puntos quitarles por lo que sea que estuviesen haciendo. No había necesidad de avergonzarse por interrumpir citas privadas.
Cómo será un romance entre dos fantasmas, se preguntó Ron, inútilmente, mientras continuaba su ronda; apurándose. Ya casi terminaba. Giró en una esquina y escuchó otro ruido, este provenía de la escalera que acababa de subir.
Ahogando una exclamación de enojo, volvió en silencio, deseando que no se trate de Lavender y Blaise Zabini, otra vez. Ella ya se había enojado suficiente, la última vez.
-Shhh- alguien siseó, y le respondió algo que pareció, sospechosamente, una risita.
-Shhh,tú- el que se había reído arrastró las palabras. –No hay nadie aquí. 'demás, no nos pasamos mucho del toque de queda.
Las cejas de Ron se elevaron. ¿ Harry ?
- V'mos, Potter, caasi llegamos-. Respondió Malfoy, sonando como si le faltara el aliento y ampliamente divertido, y muy, muy borracho. –C'sssi lleggamos.
- ¿ Sabes dónde máss caassi llegamos ?- Dijo Harry. – La ssala multip'osito... pro-pó-sito-. Hubo un pequeño golpe y risitas amortiguadas.
-Dios, Potter, no 'guantas licor paa'nada-. Dijo Malfoy. –Vamos.
Pareció que uno de ellos tropezó, y Ron se dio cuenta, abruptamente, que no quería encontrarse con Harry y Malfoy en este momento. Lanzó una mirada al pasillo y se paró detrás de una armadura, justo cuando doblaban en la esquina.
- ¿ Y tú ppuedes ?- Harry rió. -¿Quién caasi vomitó en lascalera recién ?
-Yo no-. Dijo Malfoy con alcoholizada dignidad.
Ron se asomó por detrás de la armadura y tuvo que taparse la boca para evitar reírse a carcajadas. Harry y Malfoy trataban de recorrer el pasillo perfectamente vacío, con moderado éxito. Un brazo de Harry estaba sobre el hombro de Malfoy, y un brazo de Malfoy alrededor de la cintura de Harry, pero era difícil decir quién sostenía a quién. Mientras Ron observaba, cayeron contra la pared, ambos riendo, sin aliento.
- Miiira essto,- Harry estiró las palabras alegremente- teten-go cón-tra la pared-. Y se inclinó, acercándose a Malfoy, y lo besó. Malfoy hizo un pequeño ruidito asombrado, y luego respondió ávidamente. Ron se metió nuevamente tras la armadura.
Ahora, esto era por lejos, menos divertido y más vergonzoso. Si los susurros amortiguados y el roce eran un indicio, entonces, Harry y Malfoy estaban disfrutando un poco más de lo que cualquiera debería, fuera de sus habitaciones.
Bueno. Realmente, era algo totalmente diferente, saber que a tu mejor amigo le atraía- y posiblemente tenía sexo- con tu peor enemigo; que verlo. O escucharlo.
- Va-mos Potter, c-casi 'stamos en la 'bitación-. Protestó Malfoy, débilmente, ahogado por lo que Ron supuso, fue un beso de Harry para que se callara. Aggghh. Ron se retorció y trató de hacerlos continuar con sus tropezones camino al cuarto, para evitar que alguien los viera.
-Nno quiero la'bitación, ssiempre'stamos en la'bitación- Murmuró Harry. Ron escuchó un leve golpe. Se asomó nuevamente tras la armadura, e inmediatamente retrocedió. Decidió que, realmente, no necesitaba la imagen de Harry y Malfoy besándose apasionadamente; con Malfoy tironeando para sacar el suéter de Harry de sus pantalones con una mano y la otra enredada en el cabello; y Harry tratando valientemente de desabotonar la camisa de Malfoy.
-¿ Qué sucede aquí ?- La voz de Ernie Macmillan resonó en el pasillo, y Ron, Harry y Malfoy, todos se sobresaltaron, sorprendidos.
-¿ Harry ?- Preguntó Ernie, incrédulo. Ron se asomó, otra vez. Harry y Malfoy estaban parados, con sus bocas abiertas por la sorpresa; una de las piernas de Harry entre los muslos de Malfoy; y la camisa de Malfoy abierta a medio camino. -¿ Qué están haciendo ?.
Aparentemente, fueron palabras equivocadas, porque Harry y Malfoy se miraron, perdiendo inmediatamente sus expresiones de sorpresa y culpa, y se descostillaron de risa, apoyándose uno en el otro.
- ¿ Qué te parece, Ern ?- Rió Harry.
- ¡ Harry, estás intoxicado !
- Inteligente, ¿ no ?- Dijo Malfoy, alegremente.
-¡ Malfoy !. Los dos están lastimosamente ebrios-.Resopló Ernie. Malfoy y Harry sólo rieron con más fuerza, sosteniéndose para evitar un aterrizaje indigno sobre el suelo.
- ¡ Eso está completamente en contra de las reglas del colegio !- Dijo Ernie, severamente, y Ron se hartó.
- Gracias, Ern, yo me hago cargo-. Dijo, saliendo de atrás de la armadura. Harry y Malfoy giraron, sorprendidos y perdiendo el equilibrio, Malfoy, apenas pudo detener la caída de Harry. Desafortunadamente, eso hizo que la camisa de Malfoy se abriera un poco más, revelando una línea de lo que, sospechosamente, parecían marcas de besos hacia abajo en su cuello.
Mucha, demasiada información, pensó Ron, consternado.
-¡ Ron !- Dijo Harry, alegremente. -¿ De dónde saliste ?
-¿ Ron ?. ¿Por qué estabas detrás-
Ron tomó firmemente la manga de Ernie. –Déjamelos a mi, Ernie. Por favor. Te deberé una.
-¿ No los vas a dejar salirse con la suya, verdad ?. Emborracharse está estrictamente prohibido por las normas del colegio, y-
-¡ Pansy !- Exclamó Malfoy, encantado, cuando Pansy Parkinson dio vuelta a la esquina. –Mira, Potter, 'suna convención de Pr-pref-dectos !- Harry miró y luego escondió la cara en el hombro de Malfoy, amortiguando sus risitas.
-¿ Draco ?- Dijo Parkinson, incrédula. -¿ Qué sucede aquí ?
-Weasley y yo estamos discutiendo qué hacer con estos dos-. Dijo Ernie, con represiva dignidad.
- Yo diría, para empezar, que necesitan que los llevemos a su cuarto, antes de que se desmayen en el corredor-. Puntualizó Parkinson, comenzando a sonreír maliciosamente. – Draco, querido, es una maldita suerte que Lucius no esté aquí, en este momento.
- Lo es, ¿ verdad ?. ¡ Maravilloso !- Draco asintió con énfasis.
- Ernie, nosotros nos encargamos-. Dijo Ron.
- Creo que es preferible, en este caso, que haya un Prefecto de otra casa. Ustedes serían parciales, a su favor-
- Macmillan, conocemos nuestros deberes-. Lo interrumpió Parkinson, en voz alta y en un tono peligroso. –No los dejaremos salirse con la suya. Ahora, amablemente, ¡ vete al carajo !.- Ernie frunció el ceño, dirigiéndose a ella y a Ron, pero asintió y se fue.
Esperaron a que Ernie se fuera, realmente, antes de enfrentar a Harry y a Malfoy.
- Muy bien. ¿ Cómo te emborrachó ?- Ron le preguntó a Harry.
- ¿ Cómo yo- cómo sabes que no fue él quien me emborrachó a mi ?- Preguntó Malfoy, indignado.
-¿ Así fue ?
- Bueno...- empezó Harry, avergonzado.
- Fue como que...los dos...
- Pero tú empezaste-. Señaló Harry.
-¡ No!- Dijo Malfoy, enfáticamente. – Yo...yo 'ije que tenían vino, tú fuiste 'l que-
- Tú me apostaste-
- Muy bien, muy bien-. Interrumpió Ron. – Vamos, vamos a sus habitaciones, los acompañamos.
- ¿ Nos van a des-contar puntos ?- Preguntó Harry. –P'que no es 'usto, no 'stamos en una casa, ora, ¿ no ?.
-'Stamos volun-ta-ria-men-te sus-pendidos-. Dijo Malfoy, con cuidado.
- Eso no justifica esto, Draco-. Dijo Parkinson. –Suspendidos por pelear-
- Volun-tariamente suspendidos-. Repitió Harry.
- Y ebrios durante la suspensión, no es algo para impresionarse.
- Ah, mierda. Tú...Pansy, mierda, no reportes esa parte, po'favor-. Malfoy se quedó duro, parecía bastante preocupado, por primera vez.
- Draco...
- Dame detención, 'stá bien; pero no...
-Ah, mierda, sí-. Dijo Harry, urgentemente. –Ron, di que fui yo solo.
Parkinson y ron se miraron. Ron, extremadamente perplejo, y Parkinson, preocupada. – Muy bien- dijo ella, lentamente. –No voy a reportar esa parte, pero aún estás en problemas, lo sabes, ¿ verdad ?. Le preguntó a Malfoy.
- Por deja'lo emborracharse, sí, pero 'stá bien-
- Esperen, no, de ninguna manera- Comenzó Ron.
-Ron, lo peor que va 'pasar par'mi es detención pero el padre de Mal- Ay!- Harry gritó cuando Malfoy le agarró el brazo con fuerza. Se volvió y le lanzó una mirada enojada a, luego algo indefinido pasó entre ellos. Malfoy bajó la vista y le soltó el brazo. Harry se enderezó, le tocó el hombro con gentileza y se volvió hacia Ron. –Confía en mi, ¿ sí ?. Te lo vo'a explicar alguna vez.
Ron miró a Parkinson, que había contemplado el intercambio con una expresión pensativa en el rostro, y rozó el suelo ásperamente con el pie. - ¿ Por qué tengo la impresión de que soy el único que no está al corriente, aquí ?
- Porque es así-. Dijo Parkinson, sin pelos en la lengua. –Weasley, es simple. Les quitamos cinco puntos a cada uno estar fuera de hora, veinte a Potter por estar ebrio, y veinte a Malfoy por dejar que Potter se embriagara y por portarse repugnante con nosotros cuando tratamos de castigarlos por andar fuera de hora. Nadie necesita saber que Draco también estaba ebrio.
- Yo no-
- Ron, por favor-. Dijo Harry, suavemente. Ron lo observó, y notó finalmente que en vez de parecer engreído y satisfecho por salirse con la suya, Malfoy lucía miserable y avergonzado.
- Merlín, más vale que tengas una buena explicación para esto, Harry-. Dijo Ron, cediendo. Harry no respondió, sólo le dio una especie de golpecito consolador al brazo de Malfoy. Él miró hacia otro lado, se aclaró la garganta, pero no retrocedió.
Parkinson apretó los labios y los observó un momento, antes de comenzar a recorrer el pasillo. Ellos la siguieron, apoyándose uno en el otro. Ron iba detrás.
- Entonces, ¿ qué los impulsó a beber esta noche ?-. Les preguntó.
- ¿ Qué, uno no puede beber en propia maldita luna de miel ?- Murmuró Malfoy, irritadamente.
Harry rió. – Supera al crucero por el Mediter- Medite-rrá-ne-o- Dijo cuidadosamente.
- Explícame, cómo- Dijo Malfoy.
- Me mareo.
- ¡ Puaj !
-¿ Tú no te mareas ?
- Los Malfoy no nos mareamos, nos sentimos enfermos-. Dijo con dignidad, y ambos se rieron a carcajadas, otra vez.
- Muy bien, aquí estamos, Hades-. Parkinson dijo a Sir Alexander, y se hizo a un costado, Harry y Malfoy entraron a sus habitaciones a los tropezones, aún riendo. Se desplomaron en el sofá.
Ron puso los ojos en blanco. – Harry, ustedes dos necesitan ir a la cama.
-¿ Qué, contigo en frente ? - Dijo Harry. –Ron, compañero, eso es como muy asqueroso.
Ron resopló, molesto, ignorando las risitas de Malfoy y Parkinson; y contento porque la oscuridad de la habitación ocultaba su rubor. –Quise decir que necesitan dormir.
- Yo no quiero ir a dormir-. Dijo Harry, contradiciéndose inmediatamente con un gran bostezo. – Me'stoy divirtiendo muchio. Ron, ¿ sabías que Malfoy es un borracho alegre ?. Pensé que sería todo mal-humor-ado y rep-repugnante.
- Yo pensé que tú te ponías huraño y llorón- Malfoy sonrió con malicia, y Harry, por alguna razón lo encontró terriblemente gracioso.
Ron y Parkinson intercambiaron miradas exasperadas, aunque parecía que Parkinson trataba de reprimir sus risitas.
- Vamos, los dos, tienen que dormir-. Les dijo.
-¿ Por qué ?. No tenemos clases mañana, es...¿ qué día es mañana ?- Malfoy también bostezó.
- Sábado. Pero no confío en que ustedes no se meterán en problemas si los dejo solos y despiertos; y no pretendo cuidarlos toda la noche-. Dijo Parkinson, con firmeza y las manos sobre las caderas. –Ahora, vayan y prepárense para ir a la cama.
- Hazme- Malfoy sonrió ampliamente, pero gateó torpemente para salir del sofá, un momento después de que ella se acercara con la mano extendida. – No lo dije en serio, Dios, Pansy no tienes sentido del humor, pa'nada-. Malfoy murmuró, eludiéndola. –Vamos, Potter, o ella va'usar el Toque de Fuego. No tienes corazón, Pants, ¿sabes ?.- Levantó a Harry, lo estabilizó cuando Harry se balanceó y pareció ponerse verde.
-Ahh, creo que voy a-
- Intenta vomitar sobre mi y te voy a hechizar la boca para que la tengas cerrada-. Dijo Malfoy cortante. –Y te va'salir por la nariz-. Harry asintió y contuvo la respiración, tratando obviamente de conservar su cena.
- Shh. Estás bien, vamos-. Malfoy empujó a Harry al baño.
- Es un milagro-. Comentó Parkinson a Ron, en voz baja. – Creí que ambos iban a terminar en San Mungo, en la Guardia Permanente para Tontos, después del primer día.
-Parece que se llevan bien-. Dijo Ron, escépticamente.
-Sí-. Parkinson suspiró. –Dios, pobre Draco.
- Pobre Harry, me parece mejor-. Dijo Ron.
Parkinson puso los ojos en blanco. –Bien, Weasley. No voy a discutir contigo sobre esto a medianoche, un viernes-. Ella entró al baño, donde Harry y Malfoy parecía que tenían algún problema para encontrar sus cepillos de dientes.
- Merlín, son inútiles-. Resopló. –Aquí, quédense quietos-. Movió su varita sobre ellos unas cuantas veces. – Dientes limpios, caras lavadas, ¿ qué más hacen a la noche ?
- La poción-. Harry señaló al armario. –Para él-. Comenzó a navegar cansadamente hacia la cama.
-¿ Dónde ?
- Arriba, e-esa- Malfoy señaló.
- Abre- Dijo Parkinson, dándole a Malfoy una cucharada. -¿Tomas una poción para la paciencia, Draco ?
- Mira con quién 'stoy viviendo- murmuró Malfoy, alrededor de la cuchara.
-¿Ssobrevivirías sin una poción para la paciencia ?
-¡Ey!
- Tienes razón-. Dijo Parkinson. – Muy bien, vamos-. Empujó a Malfoy hacia la cama y Ron le hizo gestos a Harry para que le deje espacio. Malfoy se acostó, cerrando los ojos.
- Sáquense los zapatos-. Ordenó Parkinson.
- Vete.
Parkinson se encogió de hombros y se encaminó hacia la puerta.
- Espera, ¿ a dónde vas ?- Preguntó Ron.
- A la cama. Ya hicimos nuestra parte. Pueden desmayarse totalmente vestidos si quieren.
- Pero, ¿ no te pone nerviosa que puedan...tú sabes, lastimarse ?. Están ebrios.
- Están casi dormidos.
- Todavía no confío en él. Le quebró la nariz a Harry, en el comedor.
Parkinson apretó los labios. – Probablemente no notaste que mientras Draco le rompía la nariz a Potter, él estaba ocupado haciendo añicos las ventanas, justo encima de un montón de chicos de primer año. Es un milagro que nadie terminó cortado en pedazos. Y no sé si notaste, pero Draco es el que tiene un...interesante estampado en su cuello. Yo diría que él debería estar más nervioso que Potter-. Ella sonrió maliciosamente. –Y no me parece que él se queje.
Ron cruzó sus brazos, testarudo, y Parkinson se encogió de hombros, - Bien, entonces quédate hasta que se duerman, yo vendré por la mañana con una poción para la resaca.
- Bien-. Ron se acomodó sobre el sofá y ella dejó la habitación. - ¿ Harry, estás bien ?- Preguntó en voz alta.
- Bien-. Harry respondió desde el cuarto. –No tienes que quedarte.
- Me quedaré hasta que te duermas-. Dijo él, inexpresivamente.
- Malfoy, ¿ qué es—La voz de Harry se interrumpió abruptamente.
- Shhh.
Risita. Roces.
Ron frunció el ceño. - ¿Qué estás-
-Shhh, te dije- Siseó Malfoy, tan suavemente que Ron apenas pudo oírlo.
-¿ Harry ?. ¿Estás bien ?- Exclamó Ron, sospechosamente.
- S-sí, Ron, bien-. La voz de Harry sonó un tanto jadeante, temblorosa, como tratando de sofocar risa u...otra cosa. Ron frunció el ceño. Ese hurón miserable, ¿ estará intentando algo con el mejor amigo de Ron, mientras él estaba en la habitación de al lado ?. –Malfoy, ¿ qué estás haciendo ?- Preguntó Ron.
Hubo una pequeña pausa, luego un perezoso arrastrar de palabras vino flotando desde el cuarto. – Bueno, Weaselby, podría decirte, pero sería mejor mostrar-
-¡ Malfoy !- La voz de Harry lo interrumpió. - ¡ Basta, carajo !- Hubo unos pocos roces. –¡ Ron está ahí afuera !.
- Yo no le pedí que esté ahí.
- Está siendo un buen amigo.
- Siendo un pendejo metido.
Hubo unos ruidos de alguien levantándose.
-¿ A dónde vas ?
- A hablar con Ron-. Un silencio breve, luego un pequeño ruido como de resortes de la cama crujiendo. – No, no estoy enojado contigo, sólo quiero...hablar con Ron. Duerme-. Otro silencio breve. –Bueno, no puede pasar nada, de todos modos, Malfoy, no sé tú, pero beber mucho me dejó planchado...para nada-
-Si, está bien-. Pareció que Malfoy giró en la cama.
-¿ No estás enojado conmigo, verdad ?
- No, sólo pensé que sería agradable dormir al mismo tiempo. 'stá bien, igual. Buenas noches, Weasel- apenas levantó la voz, y Ron forzó un educado 'Buenas noches', a su vez.
Harry salió del cuarto, sonriendo un tanto vagamente.
- ¿ Estás bien ?- Preguntó Ron, nerviosamente, mirándolo de cerca. Parecía estar bien. Intoxicado y luciendo extremadamente cansado, pero bien.
- Sí, bien, ¿ por qué ?.
- Todos estamos terriblemente preocupados por ti. –Harry levantó las cejas.
-Harry, la última vez que los vimos, casi se mataron entre ustedes, luego escuchamos que se supone que deben estar solos, juntos todo el tiempo por cuatro días. ¿ Tú no estarías preocupado ?.
-'Stoy bien. Estamos bien. Es mucho más fácil, estar solo con él.
Ron frunció el ceño., totalmente desconcertado. –Entonces...¿ qué estuvieron haciendo ?- La boca de Harry se torció en una sonrisa vergonzosa, y Ron levantó las manos rápidamente. –Ah, no, no, tacha eso, realmente no quise preguntarte eso, por favor, no me respondas-
Harry rió. –No, eso no. Quiero decir, sólo, no sólo eso. Quiero decir...no, no hemos, pero, de alguna manera. Mmm.- Se aclaró la garganta. –Y también, sólo, tú sabes, conociéndonos-. Bostezó. –Ron, vete. Estoy bien.
- He pone nervioso dejarte con él cuando los dos están ebrios.
Harry rió, luego se encogió de hombros. –Bien, ponte cómodo. Yo voy a dormir.
- Pensé que querías hablar.
- Demasiado borracho para hablar. Lo siento, Ron-. Giró y volvió al cuarto, lentamente desabotonando su camisa.
-¿ Qué ?- Preguntó Ron, siguiéndolo.
- Él tiene razón. Esta sería la primera vez...- Ron dio un respingo, esperando que Harry no revele nada repugnante.- Primera vez que vamos a dormir al mismo tiempo desde que...Sí.
- Mm...sí-. Dijo Ron, totalmente perdido.
- Eres un buen amigo, realmente, Ron-. Harry sonrió a Ron con ebria sinceridad. – Te daría un abrazo, pero no me da ganas de quemarme.
- Mm...muy bien-. Ron observó preocupadamente como Harry se quitó la camisa y los zapatos y se acostó; y Malfoy, ya casi dormido, giró y lo abrazó, acomodando su cara en el cuello de Harry. Segundos después ambos estaban profundamente dormidos.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
1. Me costó mucho este capítulo, y la única razón consciente es que el diálogo de borrachos, realmente no me lo imaginaba en español. Fue improvisación, porque las palabras estiradas, acortadas, etc, no tienen traducción real
2. Sean piadosos.
3. El próximo será más cuidado, lo prometo.
Además la me costó horrores subir el capítulo, o mi máquina estaba muy lenta o la página estaba muy cargada..
¡Gracias por los reviews, realmente los aprecio mucho y me producen una alegría enorme !
Hasta el próximo.
D.L.
