Capitulo 7: Accidente P. 3
Séptimo hecho, los exactos cinco dolorosos meses…
POV James
No podía creerlo, Kendall termino conmigo… me quede unos minutos viendo como él caminaba a casa. Es raro decirlo, pero él se está comportando de una manera que jamás espere, extraño podría ser una palabra para describirlo.
Preferí caminar a casa también, no me sentía a gusto en la oscura y helada calle. Creo que debí ver venir esto, Kendall ha bajado su tolerancia a todo en pocos días y aunque quisiera ser empático, no podría hacerlo, cierta parte de mi perdió su conexión con él.
Llegue a casa cansado y adolorido por el golpe que me di cuando caí al pavimento, quizás la impresión de verme visto a punto de "morir" y toda la adrenalina hizo que tuviera una reacción involuntaria. Ni siquiera estoy seguro sobre lo que pienso. Al entrar me sentí más tranquilo, pero cuando observe las escaleras de madera eso termino, me duele mucho el cuerpo. ¿Por qué debe estar mi habitación hasta el tercer piso?
La observe como una gran cuesta que debo subir para lograr mi objetivo de relajarme y dejar en el olvido lo que acaba de ocurrir esta noche. Inclino mi cabeza hacía un lado, porque veo a una niña a la mitad de la escalera, usando un vestido blanco con verde y su cabello amarrado con cintas de los mismos colores, viéndome con diversión. Parpadeo varias veces realmente confundido porque no sé si yo le provoco esa diversión.
—Eres tan flojo, hermano mayor. — Dice con una sonrisa, yo me quedo quieto en el mismo lugar. —Apuesto que puedo llegar arriba antes que tú. — Me desafía.
—Eso no es justo, Jen. — Le debato desde el pie de la escalera. —Ya estas más arriba que yo. Dame tiempo, además en serio que no me siento de ánimos para jugar.
Ella solamente ríe para salir corriendo escaleras arriba, decidí seguirla lo más rápido que pude, ya que mi cuerpo no reaccionaba muy bien al esfuerzo físico. Ella ya estaba llegando al tercer piso cuando tropecé en el último escalón y caí de bruces en arena. Me incorpore con esfuerzo para mirar que la playa está desierta, camine unos pasos recordando porque vine aquí en primer lugar. Estaba persiguiendo a Jen. A ella le encanta venir aquí, reí internamente porque supo la forma de traerme hasta aquí son darme cuenta, me persuadió muy bien.
— ¡Jen! — la llamo. —Ganaste— admito, siempre ha sido tan esquiva. "Nunca entenderás" esas palabras pasan mezclándose con el viento, como un susurro del recuerdo de mi propia voz. Y de pronto siento un horrible frío rodeándome, uno inexplicable. Ya no me parece divertido este juego. Veo la hermosa playa vacía para preguntarme como llegue aquí en primer lugar si yo estaba en casa, estaba siguiendo a mi hermana.
Ella no era una niña, tenía mi edad, murió… no podemos comunicarnos. Esta realidad me golpea de pronto.
Puedo escuchar los latidos de mi corazón y ver como la playa se oscurece a un punto en el que apenas hay visibilidad. Estoy asustado ¿Dónde estoy? ¿Dónde está mi hermana?, un grito femenino proveniente de lo más profundo del mar me alerta que ella ahí, en problemas, y yo no la puedo ver ¿Cómo la puedo ayudar?
Olvide el dolor que sentía en mi cuerpo para ir en su ayuda, pero una barrera invisible me lo impide.
— ¡Jennifer! — le grito, me siento desesperado, lágrimas de impotencia salen por mis ojos. Necesita mi ayuda — ¡No te vayas! — exclamo una vez más, pero ahora no la escucho… me inclino sobre en la arena llorando, ¿Por qué no la pude ayudar? Me pregunte… es injusto. Y unos delgados brazos me contienen, no me molesto en saber cómo apareció otra persona en este lugar, continuo llorando y sé que una chica me abraza.
—James, soy yo— Sus ojos verdes y cabello castaño los reconozco. Es Jen. Y acaba de iluminar mi angustia, no sé porque, pero mi sollozos son peores ahora, porque mi hermana está conmigo, yo no quiero que se vaya otra vez. —Estoy aquí— dice, recalcando el hecho que puedo verla y sentir su calor, como si viviera. Nos aferramos como si ella también necesitara de mi compañía —Te extraño— pronuncia en voz baja, una frase que me recuerdo todos los días desde que se fue.
—También lo hago, todo cambio desde que fuiste. — Menciono, intentando calmarme. —Siempre te extrañare, hermanita. —Le digo, siento que el tiempo juntos se nos acaba y ella debe saberlo.
—Cuídate mucho, hermano mayor. — Dice con una sonrisa radiante. —Te quiero mucho. — Sus palabras son cálidas porque yo también sonrió, estoy feliz de verla, saber que ella está bien, donde quiera que este.
El dolor en mi cuerpo regresa, cuando siento la luz del día sobre mi rostro. No recuerdo sobre lo que paso anoche, de hecho ni siquiera recuerdo que hice ayer durante el día. Me encuentro confundido pero a la vez feliz y no sé por qué. Lo primero que hice fue vestirme, debía ir al parque. Salte buscando mi ropa cayendo en el proceso, me queje ligeramente, no es tan grave de todas formas ya me duele todo, luego de que estuve listo para salir decidí llamar a Kendall. Él seguramente debe estar preocupado porque no nos vimos ayer… eso creo. Hice un repaso mental recordándome; no bebí y no use drogas. Que estupidez nunca me he drogado. Estoy confundido, ¿Se borró un día de mi vida?
Prefiero despejar mi mente de pensamientos sin comprension y llamarlo. El tono de llamado suena, espero cinco rings hasta que una voz cansada responde — ¡Kendall! — le digo con ánimo, para despertarlo.
— ¿Qué quieres, Diamond? — pregunta fastidiado, incluso se refirió por mi apellido. Tal vez ayer no pudo comunicarse conmigo, y ahora está expresando su molestia.
—Acompáñame a Sutro Heights. — Le pedí con timidez. —Disculpa por lo de ayer. — Dije, recordando que en la mañana él vendría y yo no tenía ganas de ver a nadie.
—Como sea… ¿Dónde nos juntamos? — pregunta. Me alegra que sea fácil de convencer, realmente necesito compañía para hoy.
*****Kames*****
Cuando salí de casa, prácticamente corriendo y diciendo a mis padres que regresaría pronto, me percate que el día esta calmo y soleado como mí entusiasmo, hay una sensación de plenitud en mi cuerpo, como si el dolor lo hubieran apaciguado, no así extinguido.
Espere a Kendall unos minutos en la parada de autobús, y no se veía feliz. De hecho fue reacio hablarme durante todo el camino lo que fue incomodo. No sé qué ocurre.
Al llegar, caminamos en silencio por el sendero. El ambiente se sentía ligero y cálido, a diferencia de otras ocasiones, me sentía cómodo con el lugar. Nos encontramos con los chicos, que se veían bien, es raro analizar esto porque hace unos días todo era diferente, no sé que hizo cambiar mi humor, mi percepción de lo que me rodeaba… no recuerdo lo que ocurrió ayer… pienso de pronto, nuevamente.
Luego de un largo rato conversando con los chicos, decidimos que ya era hora de regresar a casa. Pero mi mente seguía en otro lugar, Kendall continuaba en silencio, algo no anda bien… lo sé.
"Carlos tiene mis apuntes" escuche de pronto en mi cabeza, algo tan familiar pero a la vez no. Me detuve antes de llegar a la parada del autobús, Kendall me observo con preocupación.
"Genial deberé ir a Sutro Heights, son las nueve y media" No entiendo… "Nos quedaremos todo el fin de semana haciendo el proyecto, por favor avanza un poco la investigación mientras regreso" Esa noche Kendall nunca fue a ese lugar, él encontró a Jen.
"James, estas pálido." Kendall me dijo de pronto, no me sentía bien. Siento un fuerte dolor en mi corazón, me aprieta.
"¡James, no encuentro a Kendall!" escuche un fuerte grito de ayuda, esa la voz de Jen y suena desesperada.
Me siento en el suelo, buscando una manera de relajarme, respirando entrecortadamente y poniendo una mano en mi dolorido corazón "Por Dios, te llevare al hospital." Dice Kendall, sacándome un breve momento de la irrealidad que estoy pasando.
"Lo siento tanto, James" ahora es la voz de mi madre, en un tono angustiado "Sé lo mucho que amabas a Kendall" No tiene sentido, porque está conmigo desde que Jen se fue. Los brazos de él me rodean antes de caer en la inconsciencia.
