Disclaimer: Naruto no me pertenece, es una obra Masashi Kishimoto... Pero la historia es original de mi persona.

Primero que nada, quiero disculparme por las incomodidades que causo mi aviso anterior, e informar que ya varias de esas páginas han sido cerradas gracias a las acciones que la comunidad de Fanfiction ha tomado al reportarlas. Por ello mismo, ¡Aquí estoy de nuevo! Para seguir trayendo este y todos mis fics. Sin más que decir, no los entretengo más, espero disfruten de este nuevo cap :)

Aclaratoria.

Normalmente no digo quien es el narrador porque me gusta saber si logré introducirlo bien o no, pero en esta ocasión lo haré porque necesito explicar algo.

Este cap es narrado desde el punto de vist de Kurama, así que trabajar pensamientos puede resultar un poco engorroso en cierto sentido, así que; aquí dejo como diferenciarlos:

«No se equivocó en lo más mínimo» Estos son pensamientos privados, que en condiciones normales no son "escuchados" por nadie más

«Kurama…» Pensamientos de dialogo, es decir; dos o más personas se estan comunicando a través de sus pensamientos.

Dicho eso, no los entretego más y espero disfruten del cap :)


Iniciativa.

La reunión que preparó la chica Yamanaka para Naruto le sintió de maravilla, aunque se extendió pasada de la media noche. En el camino de regreso, Naruto no terminaba de salir de su asombro, en especial por las memorias que compartieron con él acerca de sus hazañas como ninja. Lo cual le producía una sonrisa a la chica Hinata.

―Me alegra mucho que te haya gustado Naruto-kun ―pronunció Hinata al ver el entusiasmo de Naruto. Quien estoy seguro no escuchó en lo absoluto, seguía ensimismado en el asombro de quien era "él".

―En verdad… ―comenzó diciendo, con un tono algo apagado y extraño a su persona, deteniendo su marcha. La H yuuga se mostró algo preocupada, yo fruncí el ceño curioso― Me cuesta creer… que yo soy esa persona de la que estaban hablando ―pronunció cabizbajo. Note a la mirada de la chica Hyuuga apagarse y una mueca extraña marcarse en su rostro. Yo por otro lado me sentía intrigado por las palabras de Naruto, e inmediatamente llegó a mi cabeza algo de la explicación de Ino durante su reunión:

"…Podemos haber sentido empatía, lastima o cualquier otra cosa cuando vimos esas imágenes, pero esa es nuestra experiencia, no la de Naruto; esos recuerdos no llevan la carga emocional que Naruto experimentó cuando los vivió."

«No se equivocó en lo más mínimo» pensé al ver la reacción de Naruto… Sin embargo mi pensamiento se desvaneció al darme cuenta y recordar que Naruto siempre ha tenido algo de idiota, e ingenuo. Cosa que mantenía

―¡Por supuesto que no lo puedo ser! ―pronunció con voz potente y animada, mostrando su típica sonrisa y sorprendiendo a Hinata a su lado― ¡Me falta mucho para volver a ser el héroe que todos recuerdan! ―agregó, lanzando una perfecta patada alta, sacando un sonrisa de la Hyuuga… una que se convirtió en curiosidad al darse cuenta que Naruto estaba congelado en esa posición.

«Le dolió» pensé divertido.

―Du-duele ―confirmó él, haciendo una mueca de dolor y provocando que Hinata corriera a socorrerlo mientras yo me reía muy en lo profundo de Naruto.

―¡Naruto-kun! ―pronunció preocupada Hinata mientras lo socorría, golpeando unos puntos en las piernas del chico, haciendo que sus músculos se relajaran y pudiera bajar su extremidad.― ¿Te encuentras bien Naruto-kun?

―Sí, gracias Hinata-chan ―replicó este con una mueca tonta en su rostro―, veo que aún me falta mucho para volver a ser quien era. ―solté una risa divertida a su comentario:

«Estuviste tres meses en cama muchacho, puedo sanar tus heridas, pero no significa que tus músculos se mantengan en forma después de tanto tiempo sin uso.»

―Con que es eso… ―replicó a mi comentario, lo cual atrapó la atención de Hinata.

―¿Con que es que Naruto-kun? ―cuestionó esta, Naruto negó sonriéndole.

―No me hagas caso, era un simplemente comentario de Kurama ―replicó. Hinata rápidamente le quito importancia mientras ayudaba a Naruto a erguirse como se debía y retomaban su caminata de regreso.

.

oOoOo

.

Era de mañana, y yo por lo menos estaba despierto, Naruto… daba vergüenza. Desparramado sobre su cama, solo en boxers y a punto de caerse… cosa que sucedió cuando por fin escuchó los fuertes golpes a su puerta.

Se levantó de golpe y agitado. Giró en dirección de dónde venían los golpes, seguidos por la voz de de Hinata "¿Naruto-kun, te encuentras bien?" la escuchó distante.

―¡Si, ya voy! ―pronuncio apurado, levantándose del suelo y corriendo a la entrada de su apartamento.

Abrió la puerta de golpe disculpándose con la Hyuuga, aunque no creo que haya hecho mucho caso a las palabras de Naruto, ya que su rostro se tornó rojo como tomate, supongo que por ver a Naruto como estaba vestido. Yo suspiré ante la ridícula reacción de la Hyuuga, Naruto por su parte se mostró incrédulo ―¿Te encuentras bien Hinata?― cuestionó.

La chica asintió de forma violenta, sujetó por los hombros a Naruto dándole vuelta de inmediato y empujándolo dentro del apartamento ―¡No puedes salir así Naruto-kun, debes ponerte algo!

―¿Huh? ―cuestionó Naruto frenando el empuje de la chica― Pero Hinata, si tengo algo puesto ―replicó Naruto confundido.

―Naruto-kun, eso se llama ropa interior, no es bueno salir a la calle en ropa interior ―argumentó Hinata aun con su cara roja mientras yo seguía riéndome.― Tienes que colocarte otra ropa encima Naruto, como la que siempre usas. ―replicó ella.

―Ya veo… y hablando de ropa Hinata ―pronuncio Naruto curioso, cruzándose de brazos, estudiando a la mujer frente a él, haciendo que esta retrocediera nerviosa― ¿Que son esas ropas que llevas?

No sé qué le veía de extraño Naruto a la mujer frente a él… claro, para mi esas ropas eran normales, para este Naruto no tanto. En lugar la falda larga con la que Naruto estaba acostumbrado a verla, tenía pantalones negros y sueltos; y en lugar de la blusa rosada, una chaqueta gris con el cierre hasta arriba.

―Estas… son mis ropas para entrenar Naruto-kun ―replicó Hinata… extrañamente –y aburridamente– calmada. Yo suspiré―. Como ninja debo entrenar todos los días para mantenerme en óptimas condiciones.

«Kurama…» acudió a mi auxilio algo confuso

«Quiere decir Naruto, que un ninja –como tú– necesita, debe entrenar todos los días para mantenerse en forma»

―¿En forma? ―pronunció en voz alta, como si hubiera descubierto algo, para seguidamente entregarle la mirada a Hinata― Hinata, cuando dices mantenerte en óptimas condiciones, quieres decir que si yo me dedico a entrenar, podre recuperar alguna de mis habilidades.

Hinata parpadeó un par de veces, para luego mostrarse pensativa, poniéndose a caminar ―ahora que lo dices Naruto-kun… no hemos pensado en eso, es decir; solo nos hemos enfocado en tus memorias, pero no en tus otras cualidades ―vi a la chica asentir, para entregarle una sonrisa a Naruto―. Entrenar no sería una mala idea Naruto-kun.

―¡Muy bien! ―bramó entusiasmado el chico alzando el puño― ¡Vamos a…! ¿Hinata? ―se extrañó Naruto al ver a la morena nuevamente sonrojada y con la mirada esquiva― ¿Te sucede algo?

―Na-Naruto-kun… podrías… ponerte algo por favor. Esto se está volviendo un poco incómodo ―respondió ella, sacándome una risa al ver la actitud tan quedada de Naruto. No la culpaba por sentirse incomoda en esa situación: Un hombre y una mujer, solos en un apartamento; uno en boxers y la otra en ropa deportiva… recién terminada de hacer su rutina. No daba espacio para mucha interpretación… Y si ella se sentía así de incomoda solo podía hacerme ideas de lo que pasaba por la cabeza de la Hyuuga.

―De acuerdo, ya voy a bañarme y cambiarme para que salgamos a entrenar ―replicó Naruto con una sonrisa, y a lo que se giró Hinata lo llamó una vez más.

―De hecho Naruto-kun… salgamos mañana, voy a pedirle ayuda a alguno de nuestros amigos para entrenarte. Además, es preferible salir temprano, ya son casi las doce.

―Doce… ¡¿Medio día?! ―Hinata asintió y Naruto negó con la cabeza, mostró una sonrisa tonta aceptado la oferta de Hinata de esperar al día siguiente. La Hyuuga asintió y procedió a retirarse.

El resto del día hubiera sido uno algo aburrido de no ser porque Naruto se le ocurrió salir sin escoltas. Al estar paseando solo por la aldea, Naruto no tardó en verse rodeado por mujeres, una tras otra empezaron acorralarlo. En un inicio no le pareció mal tener una que otra persona con quien hablar, pero al verse sobre numerado en tal magnitud, con un sin número de chicas melosas… no lo culpo por haber echado a correr.

Claro está, escapar de este tipo de chicas y fans no suponía tarea fácil, mucho más si quienes te persiguen son ninjas.

«Quien necesita un entrenamiento convencional, si solo salir a la calle funciona igual de bien» pensé mientras disfrutaba del espectáculo…Aunque no negaba que me daba un poco de lastima por el chico que apenas y sabía la razón por la que lo perseguían.

Cada vez que el chico empezaba a quedarse sin aliento, yo le decía que hacer y a donde moverse, al tiempo que le inyectaba un poco de mi chakra para reponerle las fuerzas, lo cual tan bien resultaba en saltos de alta magnitud y velocidades impresionantes, sorprendiendo al rubio cada vez que yo lo ayudaba.

Perder a todas y cada una de las alocadas fans de Naruto nos tomó gran parte del día; para cuando regresamos a su apartamento a las seis de la tarde el chico estaba exhausto, dejándose caer contra la pared tan pronto cerró la puerta. Por lo menos esas chicas tenían la decencia de respetar el hogar de Naruto… eso, o que sabía que Hinata vivía a solo un par de puertas del mismo.

El chico jadeaba, limpiándose el sudor de la frente, levantándose con algo de esfuerzo.

―Si esto es lo que significa ser famoso, preferiría no serlo ―pronunció mientras caminaba al cocina con la mano en su cabeza.

―Es quien eres Naruto ―pronuncié divertido.

―Si claro, es… quien soy. ―me respondió de vuelta con tono molesto y mal humorado. Sin embargo, no fue eso lo que me extrañó, si no la respuesta en sí. Naruto estaba… ¿Negando de sí mismo?

«Claro, Ino lo dijo, que este Naruto es una entidad totalmente nueva…» fue lo que me dije, viendo nuevamente otro acierto de la mujer, y creo que solo un par de días empezábamos abrumarlo con el hecho de que él era "Naruto"

Probablemente debía haberle dicho a Ino, pero me reserve esa opción. Después de todo, yo no veía a alguien muy diferente de quien conocía de toda la vida salvo por una que otra actitud nueva.

―Kurama ―me llamó, esta vez con un tono más normal y animado, muy distante del que había usado hasta hace poco. Me di cuenta que estaba preparando algo de ramén. No me había equivocado del todo con mi pensamiento anterior.

Naruto me preguntó cómo era posible de que, él estando tan fuera de forma hasta el punto que lanzar una patada le dolió, ¿Porque pudo correr tan rápido y saltar tan alto?

Tuve que explicarle un poco de como funcionábamos él y yo juntos, de las habilidades que yo tenía y le entregaba cuando mi chakra fluía por su cuerpo y cuando lo combinábamos. Naruto quedó impresionado y no le extrañó que le tuvieran tan alta estima ante el poder que mencionaban. Yo negué.

―Mi poder no es el tuyo Naruto, el poder que tú tienes por sí solo es inmenso, uno de temer y ser admirado ―le respondí, a lo cual el no dio comentario alguno. El sonido del microondas lo distrajo, indicando que su comida estaba lista.

Después de comer, el chico se bañó, y esta vez sí se colocó sus pijamas. Dijo que para no incomodar de nuevo a Hinata.

―Kurama… supongo que no todos tienen a alguien como tú en su interior. ¿Cómo fue que terminamos juntos? ―me preguntó. Siendo honesto había tardado en preguntarme eso.

―Nuestra historia es complicada… mi historia es complicada Naruto. ¿De verdad quieres saberlo? ―le respondí en tono firme, a lo que él se limitó a reírse suavemente.

―Tarde o temprano lo sabré ¿no? ¡Ino-chan se encargará de así sea! ―respondió jovial, riéndose, un gestó que me contagió. El chico no había perdido esa iniciativa que siempre ha tenido. Yo suspiré.

―Como gustes chico. Pero como te dije, nuestra historia es complicada… Y para entenderla, debes entender la mía primero, la cual es la historia de los Shinobis ―respondí con una sonrisa… y por algún motivo sentí que le contaba un cuento a un niño pequeño, deteniendo mi relato cada cuanto para hacer una que otra pregunta de lo que no entendía y simplemente por el simple hecho de preguntar. Me encontraba en aquel doloroso momento que el sabio de los seis caminos nos despidió a mí y mis hermanos cuando me di cuenta que Naruto se había quedado dormido.

―Eso explica porque tan silencioso ―pronuncié divertido. Bostece y me uní a él.

.

oOoOo

.

Cuando desperté al día siguiente, ya no nos encontrábamos en el apartamento de Naruto, estábamos caminando junto a Hinata y el sol no había salido. «Cierto, hoy comienza el entrenamiento de Naruto» pensé aun con pereza, curioso del porque Hinata se había desaparecido el día anterior.

Me di cuenta que nos dirigíamos al campo de entrenamiento, y una vez que lo teníamos a nuestro alcance, logré visualizar a un pequeño, escandaloso, y algo disfuncional trio esperándonos. Sin mal no recuerdo se llamaban el "Equipo Guy"

Rock lee saludó a la distancia con la energía que lo caracterizaba, Tenten hizo un gesto mucho menos escandaloso que su compañero, y su sensei sonrió y levantó su mano desde su silla de ruedas.

Naruto se detuvo frente a ellos pensativo, para seguidamente empezar a señalarlos y pronunciar sus nombres uno tras otro, consiguiendo un asentir de los tres. Obviamente el primero en sobresaltar ese pequeño logro fue Lee, consiguiendo un golpe en la nunca de parte de su compañera quien empezó a regañarlo. Actitud que asustó un poco a Naruto.

«Kurama, todas mis amigas… ¿Son así de temperamentales?»

«La única que recuerdo que no tiene ese tipo de comportamiento está a tu lado, y esa es Hinata» Repliqué divertido.

«Solo Hinata… ¿Qué hay de Ino-chan?» Y nuevamente salía ese interés que incomodaba a Ino.

«Ella también. Hasta donde recuerdo, tiene un carácter muy fuerte. Solo que todavía no lo conoces» le respondí sin darle mayor importancia al asunto.

―Ya veo… ―musitó esta vez, llamando la atención de los demás. Naruto sacudió su cabeza, y se dirigió al trio frente ellos― Si están aquí… Y Hinata me trajo con ustedes, quiere decir que van ayudar a entrenarme ―todos tres asintieron a la pregunta de Naruto, siendo el Sensei quien tomó la palabra.

―Hinata me buscó ayer diciendo que querías entrenar y solicitó nuestra ayuda ―eso explicaba porque Hinata se desapareció, comentario que Naruto no puedo evitar hacer. Inmediatamente le preguntó al grupo el porqué de ellos en particular, aunque tuvo que aclararse ya que sintió que los ofendía o descalificaba, lo cual simplemente produjo una risa unísona de todos los presentes ante el apenado Naruto.

―¡No hay porque disculparse Naruto-kun! ―comentó el chico de verde de sobremanera. Su compañera le siguió:

―Hinata acudió a nosotros porque somos especialistas en Taijutsu, lo cual nos capacita por mucho para lo que se refiere enseñarte rutinas de entrenamiento para alguien con tu estatus y condición ―ante las palabras de Tenten, Hinata dio paso; haciendo que Naruto la mirara. Esta sonrió gentil y empezó a introducir las cualidades de cada uno de ellos.

―Lee es un especialista en Taijutsu y combate cuerpo a cuerpo y Tenten es una especialista en el uso de armas, ambos pueden enseñarte lo básico de ambas ramas ―ante sus palabras el cejudo asintió y la chica sonrió― Mientras que yo… ―Naruto regresó su mirada a Hinata―… puedo enseñarte lo básico del control de chakra, esa la especialidad de mi clan.

―Ya veo… Pero Tenten, que quisiste decir con "alguien con estatus y estado" ―preguntó Naruto, esta vez con un tono que denotaba algo de molestia. Fue el Sensei quien tomó la palabra nuevamente.

―Tranquilo Naruto, no es para que lo tomes a mal ―replicó Guy―. Lo que Tenten dijo no fue con mala intención, pero creo que sería mejor poner un ejemplo práctico para que lo entiendas. Dime, ¿Recuerdas ayer cuando te perseguían todas esas chicas?

Naruto se mostró curioso ante la pregunta y yo simplemente me reía internamente, una risa que no tardó en esparcirse en todos los presentes salvo en Hinata, quien se sonrojó un poco cuando Naruto preguntó cómo sabían de eso.

Al parecer, después de Hinata fue a buscar a Guy y compañía, estos fueron a buscar a Naruto, pero lo que terminaron encontrando fue a este corriendo por toda la aladea escapando de sus fans, y en lugar de ayudar, optaron por quedarse a la distancia para observar las cualidades de Naruto. Todos adivinaron con facilidad los momentos en el que yo lo ayuda prestándole mi chakra. Pero gran parte de su escape fue por su cuenta, demostrando que sus habilidades no estaban del todo oxidadas.

Naruto no tardó en preguntar cómo era eso posible, a lo que Hinata respondió con algo que yo supuse. Memoria muscular.

―Memoria muscular, ¿Qué quiere decir eso? ―cuestionó Naruto confundido, a lo que la castaña replicó animada con una sonrisa.

―Quiere decir esto ―cuando Naruto giró, tenía un par de shurikens en su dirección contra su rostro, y a solo unos centímetros de este, Naruto lanzó su cuerpo hacía atrás, esquivando las mismas y formando un puente. Y con su mirada ahora hacia el cielo nocturno, no tardó en encontrar a Rock Lee en el aire cayendo en dirección hacia él, apuntando a usar una patada.

Una mueca de horror se marcó en el rubio, quien levantó sus piernas del suelo y se lanzó hacía atrás impulsado por sus brazos, esquivando otro ataque sorpresa. Nuevamente, tan pronto se recuperó y logró tomar una posición decente, encuentra a Tenten una vez más, justo a su lado, armada con un Bo lanzando una estocada a su pecho la cual Naruto bloquea formando una cruz con sus brazos. Es empujado hacia atrás, su respiración era agitada… Pero esta ileso y con una expresión de incredulidad absoluta en su rostro.

―Co-como… ―cuestionó Naruto, bajando su guardia con sus brazos temblorosos― Como hice todo eso… ―el sensei tomó una vez más la palabra.

―Ya te dijimos Naruto, memoria muscular. Quizás tu mente haya olvidado tu entrenamiento como tal. Pero cuando entrenas tan seguido, cuando repites una y otra vez los mismos movimientos, estos se vuelven permanentemente parte de ti, se convierten en reflejos ―explicó Guy apacible. Una enorme sonrisa se dibujaba en el rostro de Naruto.

―Y que estamos esperando, ¡Comencemos ya el entrenamiento! ―pronunció emocionado, más de lo que jamás lo había visto desde que despertó.

―¡Así se habla Naruto-kun, que arda el espíritu de la juventud! ―exclamó el chico Lee alzando su puño, gestó que Naruto imitó; haciendo que Tenten renegara y Hinata y Guy soltaran una suave risa― ¡Comencemos con algo suave Naruto-kun, demos doscientas vueltas al campo de entrenamiento!

Y Naruto se congeló… estoy cien por ciento seguro que su pensamientos en ese instante fueron "¿Suave?" "¿Doscientas?" Sin embargo, el ver al chico Lee con la cabeza enterrada en el suelo del golpe que le conectó su compañera, así como el sermón que le daba en ese momento cambiaron radicalmente los pensamientos de Naruto. Lo sé porque los compartió.

«Creo…» me dijo «Creo que lo primero que necesito aprender es que enoja a cada una de estas mujeres…»

«¿Y eso?» pregunté divertido.

«Para evitar que golpeen tan seguido» respondió, a lo cual tuve que contener la carcajada que se desató en mi interior. Lo primero positivo que vi salir de su amnesia, la velocidad que terminó por desarrollar algo que antes le tomó años. Sentido común.