Visitas
Zoro y Robin tenían la misma rutina de siempre durante el año escolar, ya llevaban 2 meses en la preparatoria, se encontraban en Mayo, Luffy cumplió 16 el 5 de Mayo el cual también es el día del niño, tuvo una gran fiesta en su casa. Luego de su momentito en la parte trasera de la escuela, olvidaron lo ocurrido, o más bien eso es lo que piensan los dos del otro.
Tenían la misma relación de siempre.
-En Clase-
-Zoro- le susurro Robin al oído al peliverde el cual dormía.
Zoro no respondió, la verdad ni siquiera la persona que mejor lo conocía, Robin, sabía si dormía o no.
-Zoro- le susurro nuevamente al oído.
Zoro no respondió, Robin se molestó algo y volvió a acomodarse bien en su silla, luego de unos segundos, llamaron al profesor que les daba clases por el megáfono, este paro de explicar la clase y se retiró. Robin aprovecho esta oportunidad para acariciar el pelo del peliverde y luego hacerle cosquillas en el cuello.
-¿Qué quieres mujer?- dijo Zoro después de gruñir molesto.
-Nada, solo que hace unos momentos te llamaba y no me contestabas- dijo Robin con una sonrisa burlona mientras aun acariciaba con sus uñas el cuello del peliverde.
-Estaba dormido, bueno entonces, ¿Qué me querías decir?- le pregunto el peliverde mientras se rascaba la cabeza.
-Bueno, la verdad es que hace tiempo que no me visitas- le dijo Robin retirando su mano del cuello del peliverde.
-¿Y?- dijo bostezando.
-Que quiero que me visites.
-¿Por qué?
-Porque si
-Dime una razón por la cual debería ir.
-Hare tu plato favorito.
Zoro trago saliva, la verdad es que la comida de Robin era buena, nada comparado con la de Sanji, pero de alguna manera, Zoro disfrutaba más de la de Robin que la de Sanji, por obvias razones
-¿Arroz blanco y carne de tiburón?- dijo Zoro, la verdad es que hace tiempo que no comía este platillo, y de la única persona que lo había probado era de su maestro Koshiro, lo había probado en algunos restaurantes y lo probo de Robin, la verdad no sabía cómo quedaría el de Sanji, pero él nunca en la vida cocinaría el plato favorito de el.
-Sí, y también tengo algo de sake de Kuzan en la casa- dijo sonriendo viendo como Zoro caía en sus manos ante sus palabras.
-¿Con sake?- dijo Zoro mientras se le volvía agua la boca, esa mujer lo sabía todo de él, su comida favorita, su hobby, su color favorito, todo en pocas palabras, y por supuesto él lo sabía todo de ella, la verdad esa sensación lo ponía algo nostálgico, le hacía recordar su pasado.
Flashback
Zoro había nacido en el hospital del pueblo Drum, ahí sus padres lo dejaron a cuidado de las enfermeras, una y otra vez las enfermeras le dijeron que sus padres lo dejaron ahí porque eran muy pobres para mantenerlo, o eso le hicieron creer, luego a los 3 años fue a un orfanato llamado Biscuit, donde cuidaron de él, allí fue donde nació su amor por el kendo, cuando veía la tele, vio una de las competencias de kendo, y ahí nació su gran cariño por el este, luego a los 6 años, una chica llamada Monet los empezó a cuidar, tan solo tenía 14 años, una chica bastante atractiva con el pelo verde algo más claro que el de él, ojos amarillos y piel blanca pálida, esta les recomendó a los dueños del orfanato que hicieran de este una guardería, para que los niños se diviertan con otros, al final esto se cumplió, a los 8 años, Zoro escucho de uno de los padres que había un Dojo de Kendo cerca de por aquí, en la noche Zoro decidió que saldría del orfanato e iría hacia allá, por supuesto que ninguno de sus cuidadores se lo permitiría, así que escapo sin que nadie se diera cuenta en la noche, luego de vagar durante horas amaneció, estaba completamente perdido, le había preguntado a varias personas sobre donde quedaba el dojo, estas le respondieron, pero este seguía perdido a pesar de las direcciones, no es que tuviera mal sentido de la orientación, una cosa así no existe, es que no era bueno recordando caminos que no conocía, los únicos caminos que recordaba era el camino a su hogar, el camino a la escuela, el camino hacia el supermercado y por supuesto, el camino hacia la casa de Robin.
Luego de vagar por ahí por horas, logro encontrar el dojo, y se adentró diciendo que quería retar al maestro para probar sus habilidades en el kendo, nunca había practicado kendo realmente, solo agarraba una rama y la movía de arriba hacia abajo en forma de práctica. El profesor le dijo que el no lo enfrentaría, que seria, la hija de el, luego de ser derrotado totalmente por la chica, llamada Kuina, paso unos 2 días en el dojo, ya que el maestro de este, le dijo que se podía quedar, ya que asumió que este no tenía hogar por su apariencia. Luego de 2 días, Monet logro encontrar a Zoro, y le dijo que debía volver, pero el maestro llamado Koshiro dijo que el cuidaría de Zoro, y al final Zoro dejo el orfanato y empezó a vivir en casa de Koshiro.
Fin del Flashback
Luego de recordar esto sonrió algo, ese orfanato era especial, de vez en cuando él lo visita, a veces junto a Robin, ya que esta les tiene un gran cariño a los niños, la verdad es que se le paso por la cabeza que debía visitar a Monet pronto.
-¿Entonces?-pregunto la ojiazul.
-¿Entonces qué?- pregunto de vuelta el peliverde.
-¿Vienes?- pregunto de vuelta la pelinegra.
-B-bueno, creo que iré- dijo el peliverde mientras volteaba la cabeza alejando sus ojos de los de su querida amiga.
Robin sonrió y saco de su bolsa un libro y empezó a leer, mientras que Zoro volvió a dormir.
Luego de terminar las clases, Zoro se retiró a su casa después de decirle a Robin que se cambiaría de ropa. Los dos caminaron juntos a las Villas Blue y luego se separaron. Zoro llego a su hogar dejando los zapatos en la entrada.
-Estoy de vuelta- dijo Zoro en un tono alto.
-¡Oh, aniki estas de vuelta!- gritaron dos voces al unísono.
-Sí, ¿es que no me escucharon?- dijo con un tono algo irritado.
-Ah, lo sentimos- dijeron los dos bajando la cabeza.
Hay delante de Zoro se encontraban dos chicos algo más bajos que el, uno está algo calvo, tenía una camisa de color negro con una capa verde y un sombrero rojo con pantalones cortos a cuadros amarillos sobre las piernas sin afeitar y zapatos oscuros y el otro tenía la piel ligeramente bronceada, llevaba unos lente de sol con los cristales juntos, en forma de V, tenía el ceño fruncido, una camisa morada oscura adentro de una camisa manga larga color celeste con botones y una capucha, tenía unos pantalones largos blancos.
-Johnny, Yosaku ¿Por qué tanto escándalo?- dijo una voz de un señor a espaldas de los 2 jóvenes. -Oh Zoro ¿ya has llegado?- ahí delante de Zoro había un señor, estaba más o menos entre los cuarenta y tantos, tenía la piel blanca, y el cabello negro recogido en una cola, unos lentes redondos, y tenía una larga túnica blanca y amarrada en la cintura con una faja roja y tenía unas sandalias.
-Sí, Koshiro-sensei, por cierto hoy solo haga cena para 3, hoy iré a cenar a casa de Robin- dijo Zoro tranquilamente.
-Oh, Robin-san, vaya hace tiempo que no la veo, ¿le mandarías mis saludos?- dijo poniéndose la mano en la barbilla.
-Por supuesto- dijo Zoro sonriendo.
-¡Oh, Robin-chan, Aniki llévanos contigo, queremos ver a Robin!- dijeron Johnny y Yosaku al unisono.
-Por supuesto que no, par de idiotas- dijo Zoro empezando a caminar hacia su cuarto, en el piso de arriba.
-Buff, aniki solo quiere a Robin-san para él- Dijo Johnny algo deprimido.
-Si es cierto, no vez lo cercanos que son, es obvio que están enamorados- dijo Yosaku algo deprimido.
-¿¡Que demonios han dicho idiotas!?- grito el peliverde molesto pero sonrojado.
Estos dos se asustaron luego de gritar "!Nada!" y salieron corriendo, Koshiro miraba la escena con una gran sonrisa.
Zoro, luego de subir se cambió de ropa, se puso una camisa azul con decoraciones celestes abierta, y dentro una camiseta blanca, unos pantalones verde oscuros que tenían pinta de militar y por ultimo unas botas del mismo color que el pantalón. Luego se despidió de su sensei y se dirigió a casa de Robin. Luego de caminar un tiempo llego y toco la puerta.
-¿Quién es?- preguntó una voz dentro de la casa.
-¿Quién crees?- dijo Zoro.
Robin abrió la puerta con una gran sonrisa, llevaba una blusa morada sin mangas, y unos pantalones pegados de color celeste, con unas sandalias, tenía un delantal blanco y un cucharon el cual dulcemente se lo puso en la boca.
-Oh, bienvenido a casa querido ¿Quieres la cena, quieres tomar un baño o acaso me deseas a m-?
-Oh, creo que estaría bien que te callaras- dijo Zoro pasando de largo a Robin con actitud tranquila dejándola con las palabras en la boca.
Robin se volteo con el ceño fruncido, y mordiéndose la mejilla interior como si estuviera molesta y dejo salir un ligero gruñido de molestia, bastante infantil.
Por otro lado Zoro estaba tranquilo, cualquiera se hubiera exaltado con las palabras de Robin, pero estaba tan acostumbrado a eso, Robin llevaba diciendo esta frase desde hace unos años, un pequeño consejo que le dijo su queridísima madre, que descanse en paz.
-Vaya, Zoro ¿como me hablas así?- dijo con un tono burlón volviendo a su actitud normal.
-No me interesa- dijo tirándose en el sillón.
-Bueno quédate ahí, estoy a punto de terminar- Zoro asintió y espero, luego de unos minutos, Robin llego con un plato de arroz blanco y carne de tiburón y una botella de sake.
-Bien, que tengas buen provecho- dijo poniendo el plato al frente de Zoro.
-Gracias, Itadakimasu- dijo Zoro tomando los palillos y juntando las manos, luego empezo a devorar. Mientras Robin miraba con una sonrisa como Zoro devoraba el plato. Luego de terminar de comer, rápidamente se tiro todo el sake de un trago.
-Gracias por la comida- dijo Zoro juntando las manos.
-¿Te gusto?- dijo Robin aun mirando a Zoro
-Por supuesto, por algo me lo comí ¿no?- dijo Zoro con tono burlón.
-Bien.
-Y bueno…
-¿Qué?
-¿Qué hacemos?- dijo Zoro.
-No se ver tele o tal vez después de todo me quieres a…-
-Bien, veamos tele- dijo nuevamente cortando las palabras de Robin.
Se pusieron a ver un programa de comedia, el cual no los hizo reír en lo más mínimo. Luego apagaron la tele.
-El señor Koshiro te envia saludos.
-Dile que se los devuelvo y que iré a visitarlo pronto.
-Bien
Se quedaron en silencio por un momento.
-¿Sabes?- dijo Robin volteando a Zoro
-¿Qué?
-Tengo trabajo.
-¿Qué?- dijo con sorpresa el peliverde
-Si, en un museo llamado Enies Lobby
-Vaya, eso sí que es una sorpresa.
-Pues no parece que te sorprenda- dijo la ojiazul sonriendo.
-No, enserio estoy sorprendido, tanto que si esto fuera un anime se me caería la mandíbula- dijo Zoro en tono burlón.
-¿Enserio?- dijo Robin en tono burlón.
-Gabeen- dijo Zoro en tono burlón. (Gabeen: sonido en el anime cuando a alguien se le cae la mandíbula)
Zoro y Robin rieron un poco, luego de un momento de silencio Robin lo rompió.
-Deberías visitar el museo, soy la que da las explicaciones sobre las reliquias.
-Lo pensare.
-¿Y, Cómo te va en los estudios?
Zoro se exalto algo y se giró hacia Robin.
-B-bien- dijo nervioso.
-Vaya así que te va mal, supongo que es momento de las lecciones de Robin-sensei- dijo poniéndose unas gafas de leer que vete a saber tú de donde salieron.
-¿Qué?
Luego de eso, Robin logro que Zoro aceptara estudiar con ella, luego cuando fueron a ver era ya medianoche.
-Supongo que me voy, ya es media noche- dijo Zoro levantándose bostezando.
-No, por supuesto que no- dijo Robin deteniéndolo
-¿Qué?- dijo Zoro con curiosidad.
-Es muy peligroso andar por ahí en media noche, quédate a dormir aquí- dijo Robin.
-¿Peligroso?- Zoro rió. -¿Enserio crees que me ira a pasar algo?- dijo en tono burlón.
-Vamos, solo quédate a dormir aquí, puedes dormir en la cama de Aokiji-san o si no tal vez conmi…-
-¿En la cama de Aokiji-san?- dijo cortando a Robin por tercera vez.
Vaya campeon…
-¿Eh…? S-si, el aun no va a volver, creo que era un caso complicado al que lo enviaron.
-Bueno, no estaría mal.
Robin rió y le dijo una pijama a Zoro, la cual tenía cubitos de hielo de decoración, Zoro se quedó algo esputrefacto y luego al final decidió ponérsela, luego de un par de burlas de Robin se durmió profundamente en la cama de Aokiji-san la cual tenía sabanas de cubitos de hielo también.
-Día siguiente-
Zoro se despertó y sintió un brazo rodearlo y un cuerpo detrás de él.
-¿Qué, Robin que caraj-?- Zoro se giro para encontrarse con Ro…
-¿¡Aokiji-san!?- dijo cayéndose de la cama sorprendido.
-Oh ¿Eh? Ah, Zoro-kun buenos días- dijo bostezando un hombre alto de piel bronceada y cabello rizado hasta los hombros y tenía una pijama de mini-icebergs.
-¿Qué carajos cree que hace?- dijo Zoro molesto
-¿Qué hice?- dijo el hombre curioso.
-¡Pues abrazarme mientras dormía!
-¿Hice eso? Perdóname, es que luego de estar tanto tiempo solo, creo que bueno, ya sabes, eso.
-¿Eso qué?
-Ah, lo olvide, ¿bueno no vuelves a dormir?- dijo dándole unas palmaditas a la cama, como diciéndole a Zoro que volviera con él.
-¡No!- dijo Zoro molesto. -Bueno creo que me voy, si Robin se despierta antes de que se vaya dígale que me fui temprano… por cierto me llevo una botella de sake.
-Ah, si… adiós- dijo volviéndose a dormir.
Zoro se vistió con sus ropas, tomo la botella de sake y se fue.
.
Y así fue como Roronoa Zoro durmió en la casa de Nico Robin.
.
Junto a Aokiji-san Fufufu
Tch… callate
