Hijos
Solo faltaban pocos días para la boda y en una pequeña reunión con todos sus amigos hubo un infeliz, sí, un infeliz porque después de esa pregunta había tenido problemas con Obito. Aun resonaba la pregunta en la cabeza del Hatake
¿Piensan tener hijos?
Tener hijos…
¡HIJOS!
Era un tema que jamás habían hablado ¡Ni siquiera había pensado en eso! Así que la respuesta, al igual que Obito le salió natural.
– No… / Sí… – la respuesta fue al mismo tiempo produciendo un silencio incómodo. Solo los que amaban su vida salieron inmediatamente de la escena, algunos se escondieron cerca para oír la plática de ambos y poder detenerlos a tiempo en caso decidiera matarse.
– ¿No? – pregunto Obito con voz y cara decaída.
– Obito, nunca lo hemos hablado, los niños son irritables… – se calló al escuchar la estupidez que iba a decir, no era lo que quería expresar. Puede que sí sean irritantes y todo pero en el fondo no quería comenzar diciendo cosas así. El Hatake sabía muy bien que su futuro esposo adoraba a los niños, tenía la paciencia, el sentimiento y la calidad para poder criarlos. Él por otra parte… Había vivido tanto con lo de Sakumo que no estaba seguro de ser apto para eso, no quiera que volviera a pasar lo mismo que antes, ya no lo soportaría. Solo observo a Obito pararse si decirle nada, intento detenerlo pero fue en vano.
– Sí que eres un grandísimo estúpido…
– Rin… No era lo que quería decir… – Se agarró la cara en señal de abatimiento.
– Lo se Kakashi, te eh visto casi todos los días por las oficinas de administración de la aldea, para ser más exacta en la oficina de adopción viendo a los niños – el peliplata alzo su cara para ver a su mejor amiga – ¡¿Cómo rayos sabia eso?! Aquello era un secreto hasta para Obito – Empezaba a sospechar que su amiga era mejor ninja de lo que el en su niñez pensó, pero jamás lo diría en voz alta – Deja de verme y dile la verdad.
No necesito mucho para salir de ahí e ir al encuentro de Obito. Al llegar a la casa lo encontró preparando la cena muy tranquilamente, cerró la puerta para hacer algo de ruido y anunciar que ya había llegado, el Uchiha volteo a verlo y sonrío.
– ¡Bienvenido a casa! Anda aséate la comida estará en unos minutos – No parecía molesto pero no por eso iba a dejar las cosas como estaban.
– Obito… yo…
– Lo siento Kakashi – interrumpió y sorprendió al Hatake – Yo… fui algo egoísta hoy, lo que pasa es que el solo pensar en tener una familia me ilusiona mucho – sonrío, se fue acercando hasta agarrar la mejilla de su prometido y acariciarla – De pequeños nuestra vida no ha sido fácil, en especial la tuya… así que quiero ir al menos es esta parte a tu ritmo y espe… – Ahora fue Kakashi el que lo silencio a él, fue un beso tierno y con mucho amor, al separarse y antes de que pudiera preguntar el peliplata le entrego un sobre.
Eran los papeles para que puedan adoptar.
