"Estoy en un camino desconocido, para abrazar mi destino. Aunque ese camino puede deambular, me llevará hasta ti." Michael Bolton, Go to Distance.
7. Despedida.
Ella apenas lo alcanza en la mañana, cuando él deja su departamento para ir con los que han venido a por él. No sabe mucho de estas costumbres muggles, pero si tienen que escortar a Steve es porque se está metiendo en algo particularmente peligroso.
Ese pensamiento no le ofrece consuelo.
- Cuídate, Steve.
- Ginny.
Ella le abraza, y él la rodea con sus brazos, decidiendo que ese abrazo es mejor que las palabras que no encuentra.
- Pensaré en ti– es lo primero que sale de su boca – Conocerte ha sido lo más increíble…
- Te echaré de menos.
Desliza la carta en el bolsillo de la chaqueta de él, y dándole un beso en la mejilla, le dice adiós.
Draco suspira y no dice nada cuando ve a Ginny cabizbaja toda la mañana, pero en la tarde se le pasa y van juntos a dar una vuelta para despejar sus mentes.
También se enteran de que la tintorería de la familia Fujimoto ha cerrado. Casi matan a un primo de Mirai en San Francisco, acusándolo de traidor y escoria. Antes de que las cosas empeoren, la familia pretende salir de los Estados Unidos. Draco piensa en lo peligroso que es lo fácil que las personas pueden convertirse en aquello que proclaman detestar, mientras los ánimos se caldean contra los Japoneses-Americanos allí, tanto como en Alemania se tornaron hacia los judíos.
- Siempre hay alguien a quien culpar: a los judíos, a los japoneses, a los muggles… - le dice Draco a Ginny, cuando llegan a casa – y es tan fácil para la gente caer.
- De alguna forma, las cosas van a salir bien. Hay más personas buenas en este mundo que malas. – dice ella. O eso es lo que necesita creer.
Y los días que al menos habían tenido un poco de color en esas dos semanas que han pasado allí, de pronto se vuelven más grises.
Draco y Ginny pasan navidad solos, lejos de casa de todas las maneras posibles. Pero no resulta malo: preparan la comida juntos, y Draco convierte la tabla de picar en una guitarra, diciendo que si no pueden ir al karaoke esos días, se conformarán con cantar allí, en el calor de su habitación.
Beben whiskey y se ríen de sí mismos, y lloran un poco, antes de quedarse dormidos.
El giratiempo sólo necesita algunos detalles menores, están seguros de que está casi hecho, y entonces volverán a casa. Ginny sabe que ya nada será igual, porque simplemente no se siente la misma después de haber conocido a Steve.
Tanto ella como Draco tendrán que enfrentar aquello que temen. Él, a toda la sociedad, al estigma de haber sido un mortífago. Ella, a su familia, a Harry, a los sueños que una vez tuvo y que ya nunca serán.
Cuando vuelvan a su tiempo… ¿qué hará ella entonces con su vida?
- ¿Crees que funcionará ahora? – pregunta Draco.
- Tiene que. – dice ella.
Ambos están algo nerviosos. En teoría, debería funcionar. Pero si vuelve a salir mal… no, no puede salir mal.
- Sólo pon tu varita en donde no salga volando fácilmente. Por precaución.
Han pasado casi tres semanas en 1941, pero parece como si hubiera sido mucho más tiempo.
- De acuerdo. Aquí vamos.
Ellos se toman de las manos, y él da las vueltas necesarias para ir a donde deben estar.
Steve lee la carta en la noche, cuando el largo primer día ha terminado. Está exhausto, pero incluso así no puede dormir, cuando cierra los ojos puede ver el marrón de los ojos de Ginny mirándolos, brillantes y sonrientes.
Lo siguientes días son igual de duros, pero si el resto considera que él no debería estar en ese lugar (todos excepto el Dr. Erskine y la agente Carter), Steve está decidido a probar lo contrario.
Y en las noches él releerá la carta, y volverá a dibujar a Ginny, y a pesar de lo que ella le ha pedido, sabe que es inevitable volver a pensar en ella una y otra vez. Incluso cuando hay tanto pasando a su alrededor. Incluso cuando es elegido para el programa.
- Conozco este barrio – le dice a la agente Carter, mientras ella le escolta hasta el lugar en el cuál el Dr. Erskine y su equipo han estado preparando el suero. Es el día en el que todo cambiará para él, o morirá en el intento – Me golpearon en ese callejón, y en ese estacionamiento. Y detrás de ese café.
También había sido allí donde conoció a Ginny.
- ¿No le gustaba la idea de huir? – pregunta ella, y otra vez su acento inglés le recuerda a la otra joven.
- Si huyes, jamás te detienes. Te levantas, te defiendes.
La agente Carter sonríe, dice que lo entiende. Para ella también las cosas han sido difíciles, siendo una mujer en el ejército.
Siguen hablando el en trayecto a donde sea que están yendo, pero Steve no deja de pensar en si Ginny sigue en algún lugar de Brooklyn, o si acaso ella también se ha ido.
"Steve:
Hay muchas cosas que quisiera contarte, pero no puedo, y tal vez sea mejor así. Lo que sí puedo decirte, es que estar aquí y conocerte, me ha cambiado. Me ha devuelto algo de mí misma que creía perdido, y por eso nunca dejaré de estar agradecida.
Tú te vas, y lo más seguro es que no pueda volver a verte, porque no me queda mucho tiempo aquí. Me gustaría que fuera diferente, me gustaría poder quedarme, estar para cuando regreses de la guerra. Pero no puedo, por razones que van más allá de mí. Por favor, regresa, y vive.
Steve, creo que te quiero. Es imposible no quererte. Eres un hombre valiente, y sobre todo, bueno. Hay horrores en la guerra que cambian a las personas, como sucedió conmigo y con Draco, y tú verás todo eso con tus propios ojos muy pronto. Pero pase lo que pase, nunca pierdas tu corazón.
Una parte mía, egoísta, no quiere que me olvides. Porque estoy convencida de que nunca olvidaré estas semanas en que pude conocerte. Pero por favor, vive una vida plena. Encuentra una persona a la cuál puedes ir cuando ganes o pierdas una batalla, alguien que se convierta en tu hogar. Y sé feliz, por favor.
Con amor,
Ginny."
Luego, la transformación con el suero de súper soldado, sucede lo del Dr. Erskine, y él es el único de su tipo. La vida de Steve cambia para siempre cuando se convierte en el Capitán América.
Y luego se apaga, cuando años después, su avión se estrella en el Ártico. Los últimos minutos antes de que el avión colisione, Steve tiene a Peggy hablándole del otro lado, ambos tratando de convencerse que saldrán de este momento, que luego podrán comenzar lo que en todo ese tiempo él no se ha atrevido.
Pero sabe que ha perdido su oportunidad con Peggy, tanto como había perdido su oportunidad con Ginny.
Y cuando la comunicación con la agente Carter se corta, y él está solo ante lo inevitable, él piensa en la carta que ha leído tantas veces durante esos años, desde que era sólo Steve.
"Regresa y vive."
- Lo siento, Ginny.
