la historia se pone interesante... que les diré... solo les pido que disfruten de este capítulo.

como siempre debo decir que Hetalia no me pertenece.


Un poco antes de amanecer, Kikou se levantó, salió de la habitación y se dirigió a la sala de estar, se sorprendió al ver a ambos hermanos Vargas ahí, el mayor dormido y el menor despierto con la mirada fija en el suelo.

‒ Ohayo, Feliciano-kun‒

‒ buon giorno, Kikou , ¿cómo dormiste? ‒

‒Bien, ¿usted durmió algo? ‒

‒ no, ¿cómo lo haría? Todo lo que pasa es por mi culpa ‒

‒ pero…está intentando arreglarlo y eso es importante‒

‒ si no fuera tan débil, lo hubiera acabado hace mucho tiempo‒

‒ sabe exactamente como volverlos a unir, verdad? ‒ preguntó Kikou esperando que la respuesta sea no

‒…sí… pero no puedo hacerlo‒

‒¿por qué? ‒

‒ se necesita de un sacrificio…‒

‒ eso lo menciono anteriormente‒

Feliciano pasó horas de horas leyendo el librito en la casa de Arthur esperando encontrar algún otro método pero no había. Leyó otros libros que estaban en el estante pero ninguno daba una respuesta; inclusive estuvo apunto de pedir ayuda a otra persona que pudiera hacer magia, las dos opciones que tenía eran Noruega y Rumania, a Rumania le tenía miedo, y Noruega... la verdad Feliciano dudaba si lo ayudaría o no así que se abstuvo de preguntar. Desde esos días, hasta pocos días antes esperaba que su otro yo jamás escapara. Pero al parecer estaba posponiendo una batalla que debió pasar hace mucho tiempo.

*suspiro* es complicado, pero en pocas palabras se necesita hacer espacio en el cuerpo para que la oscuridad vuelva a ingresar, perdiendo recuerdos y habilidades. Si lo hubiera hecho cuando era pequeño hubiera olvidado algunas cosas; Venetto ahora es muy fuerte y su poder muy grande, para que yo lo pudiera absorber perdería todos mis recuerdos de mi fratello, mis amigos… ‒dijo Feliciano mirando a Romano que se había dado la vuelta, acomodándose, estaba dando la espalda a Kikou y se tapaba la cara con el estomago de su fratello, y luego puso su mirada en Kikou ‒… lo que hemos pasado, me quedaría como un niño que recién aprende. No quiero, gracias a ustedes he descubierto muchas cosas, además no quiero que Lovino sufra, sería una carga más grande de la que ya soy‒ dijo Feliciano acariciando suavemente la cabeza de su hermano mayor

‒ pero…Lovino-kun no cree que usted es una carga‒ dijo Kikou, esperando que se animara.

Una sonrisa triste salió de la cara de Feliciano, miró fijamente a Kikou, y mostrando una mirada muy triste le explicó algo que lo tenía guardado desde hace mucho tiempo.

‒te voy a decir un pequeño secreto, la razón por la cual mi Nono nos separó, Lovino, Italia Sur, nació listo para todo, combate, comercio, producción. Yo no sabía nada, mio Nono, me enseñó todo pero eso me hizo separarme de mio fratello, además mio nono pasó mas tiempo conmigo por que sabia que tal vez yo sea el primero en desaparecer, si Venecia se hundía...‒Feliciano se detuvo y borró ese pensamiento de su mente, miró a Kikou y continuo‒... me esforzaba mucho para que el no tuviera que hacer nada y solo se dedicara a lo que él quisiera pero luego Roderich me dominó, y Antonio dominó a Romano, y desde ahí he vivido dependiendo de otros‒

‒… está siendo muy duro con usted, Lovino-kun no estaría feliz si usted desapareciera‒ Kikou intentaba hacerlo entrar en razón pero…

‒ te equivocas, el haría un mejor trabajo que yo, sin su producción Italia no hubiera durado mucho…‒

Lovino estaba despierto escuchando, quería gritar y decir que lo que dijo Feliciano no era cierto, eso no podía ser cierto, pero no lo hizo, solo quería estar ahí, se dijo así mismo que evitaría que el desapareciera. Kikou no sabía que mas decir, el Veneziano con el que hablaba era muy diferente al que había conocido hace ya mucho tiempo.

‒…pero no te preocupes yo cause esto y yo lo voy a resolver; no me importa si termino en pedazos ‒ Feliciano pensaba que acabaría con ese desgraciado lo más rápido posible, no se saldría con la suya y tenía un plan.

‒ Feliciano-kun usted no está solo‒

‒ Kikou, no quiero que los lastimen, es mejor que esto lo resuelva yo solo‒

De pronto Arthur y Francis entraron a la casa, la puerta seguía derribada y nadie la había reparado. Lovino con el ruido fingió despertarse.

‒ ¿qué pasa estúpidos?‒

‒ hay una forma de deshacernos de Venetto‒

‒ ¿¡qué!? ‒ fue lo que dijo Feliciano de improvisto, la esperanza volvía, se levantó de golpe triando a su hermano al suelo e ignorandolo completamente, a Lovino no parecío molestarle por ahora lo dejaría pasar; despertaron a todos, menos a Ludwig.

‒ ¿y bien? ‒ preguntó Antonio ansioso

‒¡debemos hacer que el desee unirse con su original‒ respondió Arthur, Feliciano perdió la poca esperanza que había creado.

‒ debemos chantajearlo con algo valioso, así evitaríamos que se pague una equivalencia en el original‒

‒¿y qué vamos a dar? Si lo único que funcionaria seria que yo estuviera muerto‒ respondió irónicamente Feliciano.

‒ eso aun no lo hemos definido‒ dijo Francis

‒el libro solo menciona algo que sea importante para los dos, pero no dice si es una persona o un objeto‒ dijo Arthur.

Esperaban llegar a algo que traiga una solución pero la verdad no llegaron a nada.

El superior de ambos hermanos Vargas pidió hablar con ellos, así que ambos regresaron a su casa, pero no fueron solos, Roderich y Antonio fueron con ellos. Arthur siguió siendo presionado por Francis para buscar algún hechizo que pueda ayudar, el inglés lo haría de buena gana estaba cansado de estar siempre junto con el francés. Gilbert y Kikou se quedaron en la casa esperando que Ludwig se recuperara.


Pasaron primero por el edificio del gobierno Italiano, Romano fue solo, no quería que Feliciano entrara para no causar ningún problema, Roderich acompañó a Romano, y sorprendentemente hizo creer al Primer Ministro que eso era una especie de apuesta entre ambos países, y no se midió las consecuencias de lo que podría pasar. Para confirmarlo Roderich le había dicho a Gilbert que le dijera al superior de Ludwig eso mismo, ambos superiores se aliviaron y pidieron que no se vuelva a repetir ese tipo de bromas.

Gracias a eso Romano pudo cancelar todo lo que Venetto mandó a preparar para la guerra. Luego se dirigieron a su casa. Cuando entraron se oyó un pum, regresaron a ver, Feliciano estaba en el suelo inconsciente. Antonio lo levantó y afortunadamente estaba respirando. Lovino ahí se dio cuenta de que Feliciano no había dormido, ni comido en días.

(no era lo mismo estar inconsciente que dormir además en el hospital solo le daban sueros suplementarios)


‒necesito que vengas‒

¿hablas en serio?‒

te veo en mi estudio


Feliciano se despertó pronto aun estaba en el suelo, en ese momento Lovino se fue a la cocina; Antonio intentó ayudar a Feliciano a pararse pero él lo rechazo y se levantó solo. Camino hacia su estudio y se encerró ahí. No se sorprendió cuando vio a Venetto revisando sus cuadros.

‒ ¿encontraste el que querías? ‒ dijo Feliciano al verlo

no, ¿donde lo pusiste? Era único

‒ lo guarde en otro lugar hace mucho tiempo‒

que tramposo que eres

‒ ¡tú tienes el medallón, déjame el cuadro!‒

‒… dime ¿para qué me llamaste? ¿Quieres que acabe contigo ya?

‒ te propongo algo…‒

¿qué será?

‒… tu y yo. Una pelea, un ganador; seguramente eres un hombre con planes, y yo te los estoy arruinando. Peleas, me matas y tienes toda una eternidad de posibilidades, ¿aceptas? ‒

Tentador, muy tentador

‒ claro, si no quieres por ser un…‒

¡¿cobarde?!¡ No soy tú!... ¡hecho!

‒ Pero debe ser en un lugar apartado de la ciudad‒

mmm…el risco de Santiago, ahí hay un campo de lirios, el ganador tira al mar al perdedor

‒ me parece bien‒

en 24h, si no te presentas…‒

‒no son necesarias las amenazas, yo lo propuse y voy a ir‒

Mientras ambas contrapartes acordaban las condiciones de la batalla, Romano escuchaba silenciosamente todo, estaba afuera de la puerta con la mano en alto para tocar la puerta. El plato de pasta que había preparado se estaba enfriando, no hizo ningún movimiento hasta cinco minutos después de que dejara de sentir la presencia de Venetto en la habitación, y cuando eso paso se animó a tocar como si hubiera llegado en ese momento.

‒fratello, traje pasta para…‒

‒ no tengo hambre‒ respondió Feliciano desde adentro de modo cortante

‒ pe-pero no has comido en días, y en el hospital no te dieron nada de comer‒

‒ no te preocupes, estoy bien, en serio‒

‒ e-entonces si te animas te dejaré la pasta en la mesa de aquí del pasillo‒ Romano esperaba que Feliciano recapacitara, es decir ¿Cuándo Feliciano rechazó pasta para comer?

‒ no, llevatela, no voy a comer. Solo voy a descansar un rato‒

‒...de acuerdo, te la guardo en la refrigeradora‒

Romano tenía que hacer algo, su hermano iría a pelear y tal vez no regresaría. Se le ocurrió algo, no importaba quien fuera con tal de que alguien fuera e intentara acabarlo, entonces sería posible que el pudiera ir en lugar de su fratello. Bajo de inmediato y le pidió a Antonio que escuchara su plan, Roderich también estaba escuchando pero creían que eso debía ser arriesgado. Llamaron a Francis y a Gilbert. Antonio, la verdad, no estaba seguro de que fuera una buena idea pero al ver la determinación de Lovino se resigno a ayudarlo.

Lovino se dirigió a la habitación de Feliciano, se le olvido darle las pastillas en la mañana. Entro cuidadosamente, y lo vio dormido, se acerco y le reviso su pulso, estaba bien, pero por lo que vio su corazón le dolía y mucho, Feliciano se agarraba el pecho fuertemente, pero aun así estaba profundamente dormido, tal vez se rindió y su cansancio gano la batalla. Dejó el frasco a un lado, esperando que el descanse lo suficiente. Pero una noche de sueño no compensara cuatro días sin comer ni descansar.


bueno se acabo el capitulo... como siempre los comentarios y/o sugerencias y/o criticas son bienvenidas para ayudarme a mejorar.

que tengan un buen inicio de mes... nos leemos pronto...