Título: Cómo ser auror

Personajes: Harry y Draco

Resumen: Harry regresa a Londres después de un viaje de un año, dispuesto a seguir con su destino: ser Auror. Sin embargo, ¿qué pasará cuando descubra que Draco Malfoy es su compañero de habitación?

Clasificación: No menores de 16 años

Advertencias: Slash/Lime/EWE

Género: Romance/Humor

Disclaimer: Harry Potter, personajes, mundo, hechizo y cualquier cosa que reconozcan pertenece a J.K. Rowling, y esos multimillonarios que se hicieron más multimillonarios después de adquirir sus derechos. ¿Entonces por qué escribo? Porque soy una pobre loca que disfruta de esto y le gusta el desmadre. Así que… sí, sigo siendo pobre y estoy demente.

Más advertencias: Si no le entendiste a las abreviaturas, aquí lo dejo más claro; esta historia contiene relaciones homosexuales que podrían causarte o un trauma o un nuevo gusto. También ignoro de manera monumental el epílogo del último libro. Así que, sobre aviso no hay engaño.

En esta historia: Es una serie de viñetas sobre los tres años que Harry y Draco pasan en la academia de aurores. Es liviana y simplemente otra historia que surgió con el fin de hacer sonreír.

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Cómo ser Auror

(Y reírte de tu compañero de habitación)

Por:

PukitChan

VII

Primer Año:

Castigos

Es que aquello no era gracioso… era graciosísimo. Merlín, se orinaría de la risa si eso no le provocara otro castigo. Pero… pero… ¡qué divertido! Es que eso era algo que no se veía todos los días aunque, Harry estaba seguro, era algo a lo que podría acostumbrarse. Maldita sea… ¡hasta sería capaz de llegar tarde sólo por volver a ver eso! Y es que, tener a Draco Malfoy debajo de él, ganándole, era algo que ni todo el oro del rubio le haría olvidar.

—¡Malfoy! ¡Muévase! ¡Potter está arriba desde hace más de veinte minutos! ¡¿Qué clase de pareja de aurores son ustedes, pedazos de inútiles?! ¡Tienen que acoplarse!

Y Harry mordía sus labios, reprimiendo una risa y moviendo sus pies mientras esperaba sentado sobre esa enorme piedra a que por fin Draco llegase. Pero el rubio, que era un niño mimado, y que seguramente se había inscrito a la academia por capricho, claro que no tomó en cuenta que los Aurores tenían entrenamiento físico… y Harry estaba seguro de que, en su vida, Malfoy jamás había siquiera levantando un plato de una mesa. ¡Oh, demonios! Subir esa colina debía ser una tortura para él.

—¡Potter! ¡Quite esa estúpida sonrisa de su rostro que es igual de idiota que la de Malfoy!

A pesar de la distancia, Harry casi pudo apreciar como los labios del rubio se curveaban. ¿Se burlaba de él? Y también, descaradamente notó la anatomía de Draco que era visible bajo esa ropa ligera. Nada de túnicas largas y oscuras, eran pantalones y una playera que mostraba la ridículamente piel pálida del slytherin, quien, dicho sea de paso, seguramente renunciaba cuando viera que no podría enfrentar eso. No podría ser auror.

Después de varios minutos, Draco llegó a la punta de la colina donde Harry aguardaba: el rubio, que respiraba agitado, apoyó sus manos en las rodillas para recuperar el aliento. Su cabello estaba despeinado y su rostro sonrojado. El moreno no pudo evitar tragar saliva al darse cuenta de que ese cuerpo delgado estaba perlado de un sudor ligero que hacía brillar todavía más su piel. Gruñó cuando el rubio cerró los ojos y jadeó más fuerte: joder, condenado Malfoy, seguramente así debía verse cuando tenía sexo. ¡Merlín! ¿Por qué era esa estúpida colina la que le arrancaba esos lamentos a Malfoy y no su polla? ¡¿Por qué Draco tenía que verse como si hubiera tenido un excitante revolcón?! ¡¿Por qué su maldito pene tenía que sentirse tan interesado en esos putos labios resecos que probablemente se sentirían deliciosos si se dedicaran a chupar?!

Harry había cambiado de idea. Ya no haría que los castigaran. No. Para nada. Menos si Malfoy se ponía a jadear de esa manera en cada entrenamiento. Cabrón Draco. Había arruinado toda la diversión. Como siempre.

—¡Harry Potter, con un demonio! ¡Quite esa cara! —ladró el instructor, acercándose a los dos aurores en entrenamiento, que durante un segundo buscaron sus miradas y al encontrarse, las desviaron de nuevo. —Están aquí por un castigo que no entienden y yo no se los explicaré. ¡Para eso se supone que tienen cerebro!

—Él no —replicó Draco, que ya se había incorporado pero seguía agitado. El instructor entrecerró los ojos.

—Ambos —declaró—. ¡Al suelo, veinte flexiones! ¡Ahora!

—¡¿Qué?!

—¡AHORA!

Jodido instructor que también conspiraba con su contra. Porque Harry no puede convertirse en Auror de manera decente cuando tiene una molesta erección que casi roza el suelo cada vez que se inclina. Y porque encima de todo, el idiota de Draco, alias niño rico, parece desconocer los principios básicos de las flexiones, logrando que sea únicamente su cadera la que baje, pareciendo que, más que castigo, está realizando otra impúdica actividad que tiene que ver más bien con un deporte donde se usa más el pene y un culo.

Y ver esos movimientos sí que era un castigo. Oh, Merlín, ¿en serio estaba mirando todo lo que Draco poseía? ¿En serio estaba apurando sus propias flexiones para que terminara mucho antes que el rubio y así ponerse de pie y poder verle el trasero desde arriba?

Qué bonito trasero, por cierto…

Sip. De verdad lo estaba haciendo. Se encontró dándole las gracias a quien fuera que hubiera diseñado el uniforme de entrenamiento, porque sino su erección sería demasiado obvia para los presentes. Y ese instructor suyo era capaz de ponerlo a correr detrás de Draco, seguramente sólo para que se le endureciera más. Sollozó. Indudablemente Draco pondría en su pergamino de reglas algo así como "Tienes prohibido que tu polla se levante por mi, Potter."

—¡POTTER!

Harry tuvo que regresar de su mundo de frustraciones cuando descubrió que tenía al jefe mirándolo furioso: era obvio que ya había notado que su mente estaba en todo —el cuerpo de Draco—, menos en el castigo. Aun así, no mostró debilidad.

—¿Señor?

—¡Tres horas más de castigo!

—¡Potter! —gritó, ahora Draco. Claramente estaba molesto por ello, porque tendría que hacer más ejercicio.

Harry cerró sus puños, enojado. ¡Claro, Draco era un maldito egocéntrico que pensaba únicamente en él mismo! ¿Acaso alguien había pensado en Harry? ¡No, claro que no!

¡Cómo si él disfrutara de tener que aguantar la ropa que le rozaba la dolorosa erección! ¡Y tendría que soportar tres horas más con ella! ¿Eso era posible? ¡Tendría que seguir viendo al cabrón de Draco y su… trasero!

—Sí, señor —murmuró con una triste resignación, ganándose una mirada por parte del rubio del tipo: "Te voy a dejar sin bolas ahora sí, Potter." ¡Pffff! Como si las fuera a seguir conservado después de ese… duro día.

«¡Vamos, Harry, piensa en cosas horrendas!» se replicó «¡Umbridge desnuda! Eso es… oh, Merlín, no te imagines eso, no, no… ¡Demonios! Bueno, eso sí sirvió para que bajara y…»

—¡Malfoy! ¡Quiero que escale esa pared! ¡Potter, detrás de él!

—¿Detrás?

—¡Detrás! ¡Y hazlo rápido!

Y entonces, Draco, el muy hijo de puta, todavía se mofó de su desgracia al decir:

—Muévete, Potter. Y ayúdame a acabar de una maldita vez.

Hijos de puta. Todos en esa academia eran unos hijos de puta.

«¿Cómo dice ese dicho muggle, querido…? "¿Quién ríe al último… ríe mejor"?»


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Autora al habla:

ewe... ten cuidado con lo que deseas, Harry. XD

Ok, a quienes siguen mis historias abiertas, por fin tengo horarios que se amoldan con la universidad (¡Vacaciones... lleguen, joder! xD)

Lunes y Viernes: Cómo ser Auror.

Domingo: La venganza del Mortígafo y la Serpiente.

Miércoles: Breathing.

Osea... ¿qué se aburriran de verme por aqui en la semana? xD

¡Gracias a Acantha-27, Goanago, Jessyriddle, Blackliv, xonyaa11, Fanfiker-Fanfinal, SandyAdaliaBlack, Melanie Tao de Usui, Violet Stwy, Juventus, Yasnyoko1, Shirokyandi, Tannia, MaryOo, Dragiola, RowanMayfair, Sami Chan, Michiru8, Mixhii, Galya, Diabolik, Spokies, Khalan, Duchess y a Desert Jellyfish por cada uno de sus reviews!