La luz solar iluminaba la sala, se encontraba sentado con la vista fija en la escalera esperando a que bajara esta vez se las pagaría sonrió burlón acordándose de lo que había hecho la noche anterior sus rutinarios pensamientos fueron interrumpidos por Kikyo.
-Y como le fue ayer con su esposita señor Taicho- Sonrió irónicamente sabia bien el gran problema que había causado lo extraño era que su hermanita no le hubiera reclamado nada a lo mejor lo haría cuando se la topara pero mientras tanto su juego de coqueteo seguía en pie.
Sus ojos cambiaron a un rojo intenso casi demoníaco se acerco empujándola sin delicadeza pero que mujer mas fastidiosa…-Mas vale le explique a Kagome lo que paso o le juro que…
-O que… ¿va a matarme?- su desesperación era evidente pero ella no se echaría para atrás no hasta que Inuyasha cayera en sus redes era un capricho un delicioso chiqueo.
La soltó dándole la espalda no obtendría nada amenazándola estaba loca era una mujerzuela barata lo mejor seria irse en cuanto pudieran pero primero debía consumar el matrimonio así evitaría que Kagome huyera en cuanto llegaran pero esta vez no pasaría lo mismo.
Bajo los escalones lentamente mirando de reojo a su marido infiel y a su hermana, apretó los puños no debía perder la cabeza respiro pausadamente intentando tranquilizarse sintiendo los dorados e intensos ojos observando cada movimiento, el se acerco y la tomo del brazo quiso soltarse pero era demasiado fuerte…-Suélteme-.
-Esta vez me vas a escuchar- La jalo subiendo las escaleras nuevamente esta bien que fuera un tonto y hubiese cometido errores en el pasado pero era injusto que no lo escuchara sintió los fuertes jaloneos de la joven.
-¡es un salvaje!- Se soltó entrando al cuarto esto la comenzaba a cansar…-Que para todo tiene que usar la fuerza bruta- Lo miro con rencor apretó los labios y le dio la espalda nada de lo que hiciera la haría cambiar de opinión.
-Yo no tengo ningún romance con tu hermana- Ella ni siquiera le ponía atención apretó el puño si quería guerra la tendría y el no acostumbraba perder nunca.
Dio un brinco cuando la puerta sonó fuertemente volteo se había ido se llevo la mano a los labios mordiéndose el dedo… y si el le decía la verdad pero si antes le mintió por que abría de creerle ahora que dilema se dejo caer en la cama estaba cansada de esa constante lucha con Inuyasha…-Paz y tranquilidad- suspiro debía hablar con Kikyo ella le diría la verdad se levanto para salir de la habitación.
Tomaba un vaso de limonada en el jardín hacia demasiado calor una gota de sudor resbalo por su cuello perdiéndose en el inicio de sus pechos se mordió los labios como necesitaba el contacto de Taicho que se sentiría estar en los brazos de un hombre como el.
-Disculpe…-Trago saliva no conocía a Kikyo quizás se molestaría con ella por interrumpir su descanso pero necesitaba sacarse esa duda.
Volteo el rostro y miro con fastidio a su nueva hermana dejo caer la cabeza nuevamente en la silla…-Que pasa-.
-Quiero hablar con usted sobre mi esposo- Su cara estaba demasiado rígida apretó los labios cuando Kikyo se levanto y sus ojos la penetraron con frialdad.
-Te seré sincere pequeña- Empezó a caminar hasta ella, sus ojos la miraron de arriba abajo intimidándola haciéndola mas pequeña…-Tu crees que tu esposo se fijaría en ti o te llegaría amar mírate en un espejo eres solo un intento de mujer- Su voz era pausada calmada con indiferencia.
El cuerpo empezó a temblarle los labios se le abrieron un poco dejo de pestañear recordando la frase que le había dicho Inuyasha hacia ya mucho tiempo… mírate en un espejo… quiso llorar pero no era justo Kikyo era igual que el eran tal para cual ella que pensó que era diferente que le decía la verdad pero sus dudas eran contestadas.
-Si soy un intento de mujer… pero usted es una víbora hecha y derecha- Sintió la bofetada en la mejilla apretó los puños pero que se creía esa mujer se contuvo era su hermana y no podía odiarla solo estaba decepcionada se dio media vuelta y comenzó a caminar respirando cortadamente, se paro en seco y su voz fue escuchada como un susurro…-Quédeselo que a mi no me interesa estar con un hombre como el- Retomo el camino sin mirar atrás, llevo sus manos al rostro limpiándose las lagrimas que resbalaban una tras otra.
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Sonreía burlonamente observando las cosas que tenía en la mesa ahora Kagome no escaparía no podría, las tomo y comenzó a caminar lentamente hasta llegar a la habitación para abrirlo sin importar las miradas que la joven le tiro.
-Otra vez aquí le dije que…-Levanto una ceja que era eso que tenia en las manos se levanto de la cama asustada tapándose con la cobija, trago saliva difícilmente cuando el se acerco posándose frente a ella.
-Te dije que si no era por las buenas seria por las malas- Sonrió maliciosamente le tomo ambas manos ella al instante se movió pero las detuvo fuertemente.
-Suélteme… esta loco o que- Se retorcía pero la tenia bien agarrada solo podía sentir las suaves cuerdas aprisionándola, el la tiro a la cama nuevamente subiéndose sobre ella para alcanzar los bordes de la cama y amarrar la cuerda en cada esquina con las manos de la joven hacia arriba.
-Así no te moverás ni escaparas y si piensas que volverás hacer lo de la otra noche ni lo intentes- Se levanto de ella sonriendo burlonamente por la palidez de su esposita llevo ambas manos a las piernas de la joven que estaba juntas y metió una mano entre ellas para separarlas y dejarse caer lentamente sobre ella.
-¡Que esta asiendo no sea depravado!- Empezó a moverse pero los movimientos que hacia no le causaban ni el mínimo daño solo miraba los ojos dorados muy cerca de los suyos casi rozándolos…-¡¡Suélteme!! Esta desquiciado…- Cerro los ojos por el calor el peso que sentía sobre su cuerpo.
-Si te dejas de mover será mas fácil… te prometo que no te dolerá y te gustara- Quería reírse Kagome tenia razón parecía un loco depravado con lo que estaba haciendo pero era la única forma de que ella se dejara llevar perdiera el control el la haría disfrutar hasta que no estuviera conciente…-Si cedes te soltare.
-¡Nunca! ¡Haga lo que quiera! Pero le juro que cuando termine lo ¡odiare!- Volteo el rostro hacia otro lado temblaba de miedo a lo desconocido y aunque Inuyasha aun no hacia nada sabia que pasaría si no lograba zafarse.
-Te aseguro que tu no me odiaras nunca- Llevo una de sus manos acariciándole el cabello que caía como cascada paso sus dedos por la oreja y se acerco para besarla lento y suavemente…-Vez mi solo contacto te hace estremecer- su voz ronca el aliento caliente cerca de su piel.
-Solo soy una pequeña no lo recuerda- Sus ojos que estaban cerrados disfrutando el calido aliento el roce de sus labios que iban recorriendo el marco de su rostro sin darse cuenta el había ladeado su rostro rozándole los labios.
-Si lo eres mi pequeña Kagome es lo que mas me gusta de ti- Tenis los ojos cerrados sentía el suave contacto de los labios tiernos le dio suaves besos en la orilla de los labios recorriéndolos.
-Por que me hace esto- Su voz era solo un hilo de voz combinada con agitación el acariciaba sus hombros con tanta delicadeza era su flor la única que no quería desojar la que solo de observar llenaba todos sus sentidos dejo el rocé de labios para hundir su cabeza en su cabello negro aspirando el aroma.
-Te soltare y si aun así quieres irte lo entenderé- era injusto tomarla por mas que lo deseaba si ella no quería, se levanto un poco para desatar las cuerdas que en realidad no estaban bien amarradas de haber querido pudo desatarse.
Sintió ambas manos liberadas el aun enzima de ella un poco alejado deseaba con todo el corazón dejarse llevar esa noche y es lo que haría llevo sus dos manos al cuello de el levantándose solo un poco para besarlo a lo que el respondió instantáneamente recostándola nuevamente en la cama, eran besos largos que hacían olvidar la verdadera realidad.
Se alejo acaricio su rostro sonriéndole tiernamente había aceptado ahora estaría con el no por obligación si no por que lo amaba bajo sus manos para subir la delgada y fina bata ella se sentó en la cama para levantar ambas manos mientras Inuyasha le besaba el cuello quitando la única prenda.
-Tu… ¿me amas?- sus mejillas estaban de un color carmín por la desnudez y los brazos de el rodeándola su aliento en el cuello.
-No lose…no te puedo contestar, amar Kagome es un sentimiento que creo jamás sentiré- Sus ojos estaban cerrados sus manos acariciando la espalda desnuda de la joven por mas que quisiera decir que si no sabia lo que era amar… solo sentía una tremenda necesidad de estar con ella aunque fuese solo esa noche y mañana se olvidara por que eso pasaría como siempre-.
Se separo un poco con una sonrisa un poco tímida llevo ambas manos al rostro de el…
-Yo te enseñare que es amar- se acerco para darle un beso el mas tierno y dulce de todos haciéndole sentir lo que ella sentía por el, no había obtenido la respuesta deseada pero decirle que la amaba seria una mentira y prefería la verdad mil veces solo seria una noche una simple noche pero quizás la mas feliz de toda su vida.
La condujo nuevamente a recostarse acariciando su cintura bajando a sus piernas sus labios que estaban moviéndose lentamente sobre los de Kagome haciendo eterno ese momento se separo un poco y tomo la mano de la joven que temblaba comenzó a besarla besos pequeños recorriendo su brazo hasta su hombro siguiendo el camino hasta su cuello fue bajando los besos hasta el inicio de sus pechos, ella arqueo un poco la espalda por las sensaciones tan extrañas que la invadían podía sentir su suave lengua dando un paseo por su pezón mientras su otra mano rozaba el otro con la punta de los dedos
No podía hablar solo podía jadear del placer que estaba experimentando cuando sintió la mano de Inuyasha bajando por su vientre el cuerpo le tembló y con la voz cortada…-Que…Que.. Haces- se detuvo mas abajo del vientre.
Subió su rostro hasta quedar a la altura de ella-Sientes esto- Fue bajando un poco mas sus dedos los ojos de su joven esposa estaban cerrados sus labios entreabiertos respirando soltando ligeros gemidos de aire caliente…-Solo el contacto de mis dedos puede provocarte esto, pero se puede sentir mas ¿tu quieres?-Sus dedos que ya estaban en su intimidad recorriéndola jugueteando como un experto.
Movió la cabeza apenas afirmativamente gimió cuando el se adentro mas muy suavemente con su dedo que estaba haciendo no comprendía pero una sensación de excitación con agitación la invadían aquello era tan sublime ¿acaso se podía sentir mas?, abrió sus ojos cuando el dejo de hacer aquellos lentos movimientos para sonrojarse cuando vio el bulto entre sus piernas ladeo el rostro.
-No te avergüences- Se recostó nuevamente sobre ella moviendo su rostro para que lo observara…-Esto duele un poco si sientes dolor me dices- acomodo su miembro y muy lentamente comenzó adentrarse, todo en su cuerpo se sentía diferente había tenido que ver con miles de mujeres pero por que se sentía tan diferente no sentía ese vació era vulnerable por única ocasión a sus emociones a sus sentimientos al cuerpo que ardía debajo del de el.
Dio un pequeño grito ahogado se mordió los labios podía sentir como se unía con el como estaba dejando la niñez atrás dando paso a algo magnífico cuando estuvo dentro comenzó a moverse lento, en la habitación solo se escuchaban los latidos de su corazón la respiración agitada caliente de ambos, apretó muy fuerte su espalda con sus dedos por los placeres que acababa de descubrir a los que huía el ritmo aumento al igual que sus gemidos que intentaba callar, era una hermosa melodía para los oídos de el la estaba haciendo feliz saciando cada poro de su piel, sus manos que acariciaban sus piernas que estaban dobladas, busco sus labios hambrienta de el cuando los encontró sintió la cosa mas extraña del mundo una explosión sus dedos se hundieron mas en su musculosa espalda dejo de besarlo por un segundo cada músculo se tenso de una forma deliciosa el seguía posesionándose mas de su cuerpo y de su alma.
-Toda la noche Kagome toda- No salio otra cosa de su voz que era mas ronca agitada de lo usual el ritmo aumentaba era suya siempre lo fue pero ahora su cuerpo también, ya no lo dejaría se dio la vuelta para que ahora ella tomara el control ¿quería ser controlado? Si lo deseaba.
Siguió ese ritmo apresurado veloz que la llevaba al cielo una y otra vez se agacho un poco tomando las manos de el entrelazándolas apretándolas cada vez que sentía esa adrenalina que la llenaba, sus cabellos caían en el rostro del hombre que amaba necesitaba decírselo aunque el no sintiera lo mismo…-Aunque tu no me ames yo… siempre lo haré por mas cosas que hagas- Cerro sus ojos el no contesto nada solo se limito a tomar sus manos mas fuertemente hasta que ella sintió ese liquido dentro que la quemaba su esencia quedaba dentro de su cuerpo quizás lo único que quedaría dentro su único regalo el mas sincero.
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Lo observo dormir se veía tan indefenso, ahora ya no podía separarse estaba atada a el era lo que realmente deseaba quedarse por siempre con Inuyasha…-Ahora estaremos juntos por siempre…sabes realmente no quería separarme, quizás cuando despiertes vuelvas hacer lo mismo obtuviste lo que querías- Rozo su mejilla con los dedos era hora de levantarse se disponía a pararse pero la tomo del brazo recostándola nuevamente subiéndose sobre ella…-Has estado despierto…- Parpadeo varias veces sonrojada.
-Escuche todo- Sonrió traviesamente, ella arrugo la frente molesta le encantaba que hiciera eso tan infantil como siempre.
-Eres de lo peor- Comenzó a forcejear pero como siempre el la tomo de las muñecas aprisionándola…-Suélteme ya tuvo lo que quiso- Ladeo el rostro triste pero era verdad solo era una noche y no mas.
-No te quiero por una noche Kagome… lo que dije ayer es cierto nose que es el amor… pero yo realmente quiero saber que es… quiero amarte- Obtuvo su atención sus grandes y expresivos ojos castaños lo miraban con un brillo especial.
-¿De verdad?- Sonrió ¿quería amarla? Podía cambiar y lo haría por ella movió su pierna rozando el miembro de su esposo quedo inmóvil no seria fácil acostumbrarse…-Per…perdón.
-Si lo haces otra vez no me molestaría- Acerco el rostro para besarla suavemente deseaba hacerla suya nuevamente pero debía estar cansada por la larga noche que tuvieron, se levanto sin importar su desnudez volteo el rostro y sonrió picaramente.
Se tapo con la sabana que no tenia pudor el se acerco y la cargo como si fuera una pluma…-¿Que hace?- parpadeo asustada.
-No te preocupes solo tomaremos un baño claro yo te ayudare- Quiso carcajearse nuevamente por el rostro pálido de su esposita pero había planeado bien todo la dejaría descansar pero eso no impedía que la tocara solo serian algunas caricias solo eso…
-Yo… me puedo bañar sola- Trago saliva al ver la tina preparada el ligero humo que salía de esta por el agua caliente era un depravado había preparado todo la metió a la tina lentamente después el quedando detrás de la joven.
-Se que sabes bañarte sola- Acomodo su pelo a un lado tomándola de la cintura para acercarla a el…-Pero quiero hacerlo yo- Comenzó a enjabonar su espalda.
-Es un depravado ¿ya se lo dije?- Sonrió le gustaba que se tomara esas molestias la piel de su espalda se erizaba con el contacto de sus manos.
-Si y me gusta serlo contigo- Dejo de hacer el movimiento para acercarla aun mas recostándola en su pecho…-Quédate conmigo siempre- La abrazo protectoramente besándole el hombro.
-Por siempre- Recostó su cabeza podía sentir que el la estaba empezando a querer ni las dudas e intrigas de su hermanastra podían arruinar ese momento nada lo podía hacer.
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-Ayer dormiste todo el día- Apretó el abanico entre sus manos sabia que había pasado habían intimido no era normal que Kagome anduviera por hay con una sonrisa en el rostro e Inuyasha igual.
-Estaba cansada- Siguió tomando su jugo no le haría caso a Kikyo ya empezaba a conocerla y sus palabras solo servían para dañar a otros…-Nos iremos mañana… puedes quedarte con la casa-.
-Que bien eres muy amable… pero por que tan pronto- Sus ojos sin expresión estaban expectantes a lo que dijera no podían irse no aun.
-Disculpa- Se levanto de la mesa podía sentir incluso a una gran distancia la antipatía que Kikyo sentía por ella no comprendía por que tanto rencor.
-Tu… no puedes ser feliz- Lo dijo quedamente no soportaba verla tan bien vivió toda su vida bajo la sombra de ella su padre jamás quiso a su madre fueron momentos infelices y Kagome una de las causantes de su tristeza no podía ser feliz no se lo merecía sabia como darla y lo haría.
-Aquí estas- Le tomo las manos con una sonrisa en el rostro la jalo abrazándola…-Hueles muy bien, te he dicho que me encanta tu aroma- sintió cosquillas en el estomago por las palabras de Inuyasha pocas veces le salía lo romántico estaba siendo feliz en su matrimonio después de tanto tiempo quería ver a sango contarle todo.
-Tu hueles al amanecer- El la separo y levanto una ceja por el comentario.
-Y a que huele el amanecer
-No tiene un aroma propio un día puede oler a flores silvestres otro a roció de lluvia… me recuerdas al amanecer por que es tan cambiante nunca sabes que nuevo aroma traerá- sonrió ya se estaba pareciendo a Myoga con esos comentarios tan extraños pero era cierto así lo sentía...-Dicen que el aroma es el reflejo de la esencia mama decía que yo siempre olía a flores silvestres y siempre será así… pero tu eres tan cambiante que no se sabe das tantas sorpresas.
-Me sorprendes, cada día conozco algo nuevo de ti y cada día me gustas mas- Retomo el abrazo solo Kagome podía decir esas cosas nadie le había dicho algo tan extraño pero verdadero, era única si no lograba amarla no lo haría con nadie mas.
Continuara…..
