Nota: este no es el último capítulo, aún hay algunos cabos sueltos que debo aclarar en el siguiente. Espero les guste y prometo no tardar en subir el final :D

LOS DERECHOS SOBRE ESTA OBRA NO ME PERTENECEN A MÍ, SINO A PENDLETON WARD, CREADOR DE HORA DE AVENTURA, CARTOON NETWORK Y TODO AQUEL CON QUIEN COMPARTA LOS DERECHOS PATRIMONIALES SOBRE LA SERIE.

-Te irás sin Simon y yo me quedaré sin tu alma, me parece bastante justo.

-¡No es verdad! Yo pasé sus últimos momentos con él tratando de hacer algo para salvarlo y arriesgué mi alma viniendo hasta acá, vine sola para pelear contigo y toqué durante 3 horas seguidas. Yo no debería quedarme sin Simon. –Dijo Marceline con lágrimas en los ojos.

-Pero no me has ganado en la batalla y yo no te he ganado.

-Entonces comencemos de nuevo –Marceline lloraba, se le estaban acabando las opciones y si no pensaba algo rápido nunca volvería con Simon.

-Ya no puedes hacer nada, resígnate. Si volvemos a comenzar volveremos a empatar y estaremos así por toda la eternidad.

-¡Debe haber algo que quieras!

-También puedes quedarte tú aquí y que Simon se valla, me parecería un trato justo.

-Eso no me serviría de nada.

-Y a mí no me serviría de nada que te lo llevaras.

-Pídeme algo a cambio, lo que sea, pero déjame ir a mí junto con él. –Merceline era una persona fuerte, por eso no se arrodilló ni le imploró, pero estuvo a punto de hacerlo.

-Está bien. Yo pierdo algo y tú pierdes algo muy importante para ti. Yo llevo años esperando años esperando que venga un inmortal y tú llevas años esperando que vuelva otra cosa a tus manos.

Todos estaban perdiendo la esperanza de que Marcelne volviera, incluso estaban pensando en organizar un funeral para el Rey Helado, sólo que no sabían si poner la inscripción de "Simon Petrikov" o "Rey Helado". Gunter no dejaba de llorar, y el cuerpo estaba empezando a despedir olores apenas perceptibles, pero ahí estaban.

-¡Cuek!

-¡Princesa! ¡Jake! ¡Está vivo! ¡El Rey Helado ha vuelto! –Finn no podía creer lo que veía

-¿Dónde está Marceline? –Preguntó Jake que fue el primero en percatarse de la ausencia de la vampira.

-No lo sé hermano, si no vuelve no la dejaremos, tendremos que ir por ella.

Marceline había aparecido en el laboratorio, justo en donde mismo que abrió el portal. Y en cuanto se percató de que había vuelto fue volando a la habitación de Simon para verificar que él se encontraba ahí y que La Muerte no le había jugado una mala pasada. En cuanto lo vio sobrevoló a todos los presentes y saltó a su cama para darle un abrazo y él la recibió con los brazos abiertos. Marceline se levantó y se unió al resto de los presentes que se encontraban alrededor de la cama de hospital.

-¡Marceline! –Gritaron todos de emoción cuando la vieron llegar.

-Hiciste un gran trabajo Marceline.-La Dulce Princesa le dio una palmada en la espalda, Marceline enojada reaccionó y giró la cabeza hacia la princesa.

-¡Cállate! No tienes idea de lo que tuve que hacer por tu culpa. -Marceline ya había sufrido bastante el día de hoy y lo último que necesitaba era hablar con la Dulce Princesa.

-¡Marceline! –El Rey Helado la llamó y ella olvidó por completo a la Dulce Princesa –Tú ya estás aquí y yo también, debes aprender a perdonar, además, La Muerte pidió un juez imparcial y ella lo fue, si realmente fue un empate debes aceptarlo. –A todos les sorprendía que el Rey Helado pudiera hablar como un hombre sensato por una vez en su vida, o al menos desde que lo conocían. Marceline asintió y salió de la habitación.

-¡Cuek!

-Sí Gunter, puedes venir conmigo.

-Sigo sin entender ¿qué fue lo que Marceline tuvo que hacer? –Finn esperaba que pudieran contestar una de las muchas preguntas que habían surgido en un solo día. Simon que podía ver Marceline en el pasillo la señaló a ella y a su bajo-hacha, entonces todos se dieron cuenta: Había vuelto sin Hambo.