Sentimiento inesperado

Van había llegado a aquel gran salón, donde el trono de su padre se encontraba y furioso se quitaba el vendaje que ella había hecho a su ala, dejando ver en su rostro algo de dolor, arrojando la venda se atora en el brazo del majestuoso asiento, donde se dejó caer pesadamente y frotaba sus ojos mostrando desesperación.

- Ya acabó?.

- Ya.

Folken baja lentamente las orejas, Van desesperado no evitó hablar entre dientes.

- Dilo!.

- Decir que?

- Vamos, a pesar que estamos poco tiempo juntos te conozco, suelta ya el maldito sermón.

- Ella no merece estar encerrada, con quien deberías desquitarte es con Schezar.

- Desgraciadamente ella estuvo en medio de esta batalla, le tocó el golpe de gracia.

- Y lo dices como si nada?

- Yo no olvido Folken!!!

El grito resonó por todo el castillo, Folken solo permaneció callado.

- Al menos déjala que coma con nosotros, así no se sentirá sola.

- No!

- Pero éramos sus amigos.

- Yo nunca dije eso.

- Pero ella así lo vio.

- No recuerdo que eso haya parecido cuando supo que era un Ryujin, es más si no mal recuerdo te dijo "mascota".

- Pero se disculpó.

- Vasta Folken!, aún me debes una y tu dijiste que me servirías, bien, quiero que te largues y te calles.

Folken solo asiente y se retira dejando a Van solo.

En Asturias Allen miraba seriamente a la ventana mientras que su fiel soldado Gadeth se encontraba arrodillado detrás de él.

- Aún no hay noticias de ese Ryujin?.

- No. Aún no.

- Le daré una semana. Posiblemente ese infeliz haya muerto a manos del guardián de Escaflowne.

- Piensa ir usted por la princesa?.

- No.

Este voltea y mira a Gadeth.

- Iras tú!.

Gadeth se muestra sorprendido.

- No puedo exponer la descendencia Asturiana, no puedo arriesgarme, más aún si no tengo heredero y sin heredero no existirá Asturias.

- Lo entiendo mi señor, será un honor traer a su lado a su princesa.

- A la futura reina de Asturias.

La noche ya había caído y solo reinaba la oscuridad en el castillo de Fanelia. Folken desde que Van lo había corrido se encontraba en la mesa de la cocina junto a la chimenea donde humeaba la comida, todo se encontraba en silencio cuando escucha como unos pasos se acercaban a la puerta y con un ligero rechinido esta se abría dejando ver a Van quien se recargaba escuetamente de la puerta entreabierta con el vendaje revuelto por su mano.

- Dile a la princesa que baje a cenar con nosotros.

Folken sonrió ligeramente y se apresuró a ir en busca de la princesa.

- Princesa!. Venga a cenar con nosotros.

No hubo contestación.

- Princesa?!

Lentamente este abre la puerta y nota como un bulto se dejaba ver sobre la cama, lentamente Folken cierra la puerta y se aleja.

- Que pasó? Vendrá?.

- No.

- NO!

- Esta agotada, duerme profundamente.

Van baja la mirada y echándose sus mechones negros hacia atrás deja salir un pesado suspiro.

- Si, tienes razón, está agotada.

Sin decir mas este sale de aquella sala.

- No tienes hambre?

- No. No tengo mucho apetito, me iré a la cama. Procura no hacer ruido, quiero que Hitomi descanse.

Una mirada diferente se vio en Van, Folken solo sonrió, por primera vez Van se preocupaba por otra persona.

A la mañana siguiente Van decide ir a donde se encontraba la princesa Hitomi, cuando estuvo frente a su puerta dudó en golpearla pero se animó y después de llamarla este lentamente abre la puerta topándose con una habitación bacía.

- Folken!!

Folken casi tira el tazón donde preparaba algo y nota como Van furiosamente entraba.

- La princesa Hitomi no esta en su cuarto.

- No. No esta ahí.

- En donde está?.

- Aquí!!.

Hitomi contestaba furiosa y esta acababa de entrar de la bodega que utilizaban como alacena trayendo varias cosas para el desayuno.

- Tú!.

- Se ofreció a ayudarme con el desayuno.

- Déjalo Folken, será mejor que valla y me ponga de una vez un grillete en la pierna para que no salga del lugar.

Esta enfadada toma una pequeña canasta y sale por la puerta trasera de la cocina donde varias gallinas se encontraban, Folken mira algo molesto a Van por su grosería y este sin objetar nada y sobándose su sien va tras Hitomi.

- Lo siento.

- Se disculpa por lo que hizo hace unos momentos? O por haberme hecho prisionera en su castillo?.

Hitomi ni siquiera lo volteaba a ver y esta se metía a un pequeño cuarto donde varias gallinas dejaban sus huevos.

- Por ambas.

- Ha!

- Por favor solo quiero que entienda, estoy arto como para ahora lidiar con una princesa caprichosa.

- Ha, con que princesa caprichosa?, pues perdóneme por no haber aceptado su disculpa y hacerle ver que soy una princesa caprichuda cuando usted, el ahora rey de Fanelia me utiliza para su "Venganza" en contra de Lord Schezar. Valla si que soy caprichosa.

Sin mas que decir sale de aquel corral y se aleja hacia la cocina, Van le da alcance y la toma del brazo girándola hacia él, pero se sorprende al ver que ella se encontraba llorando.

- Princesa…yo………perdóneme. Se que estuvo mal, usted no es culpable de este problema.

- Tú no sabes.

- Como?

- Cuando fuiste por mi pensé que por fin sería libre, extraño ser libre y a mi familia, me sentía sola, y ahora veo que fue mejor que me quedara ahí en esa torre.

- Princesa yo…….

Hitomi solo niega con la cabeza y sale corriendo a la cocina dejando rápidamente la canasta en la mesa y llorando amargamente subía a su habitación cerrando la puerta.

Ya en la tarde ambos chicos no se habían visto desde aquel funesto desayuno, la princesa Hitomi no había bajado desde ese entonces y Van solo permanecía en aquel trono.

- Ya es hora de comer.

- Si.

Este no dice mas y se aleja cosa que Van le extraña.

- Folken.

- He!.

- Hitomi…….Hitomi ya……..salió.

- No, en todo el día no ha salido de su recamara.

Van solo mueve la cabeza y se levanta.

- Iré con ella.

Folken solo dio una ligera sonrisa y se retiró, para Van las cosas no le parecían tan sencillas, ya que prácticamente había sacado su ira con alguien que no tenía la culpa.

- Princesa?!

No hubo contestación

- Princesa?!

Seguía en silencio. Van lo intentó en varias ocasiones y no la culpaba, así que alejando sus mechones de su frente con impaciencia este se recarga en el marco de la puerta desvaneciéndose lentamente al suelo.

- Tienes razón en no hablarme, soy un tonto, muchos me creen un monstruo y la verdad es que lo soy. No debí haberte metido en esto, tú eres la que menos tienes que sufrir por esto.

Aun que no había ni una palabra por parte de Hitomi, Van sentía que ella le escuchaba.

- Sabes, aún puedes confiar con migo como amigo, solo que en toda mi vida estuve solo, nunca tuve uno y ahora que los tengo…..me doy el lujo de despreciarlos. Princesa, Fanelia no es del todo el castillo desecho y destruido, tiene una bella vista y sobre todo unos grandes campos verdes, parece que la destrucción avivó los antiguos jardines del palacio y me gustaría que………..usted………bueno……..si quiere……….me acompañe………..

Van sentía que todos los colores se le habían subido a la cabeza, sudaba mucho y jaloneaba el cuello de su camisa para al menos sentir algo de aire. Inesperadamente la puerta se abre y deja ver a la linda princesa quien aún algo triste mostraba su sonrisa.

- Será un honor….majestad.

Dulcemente decía y esta elegantemente le daba su mano a Van, quien se levanta y la toma.

Después de unos minutos estos se encontraban en aquellos patios comiendo, Folken había aprovechado la oportunidad para hacerlo un día de campo, donde los tres charlaban y contaban las cortas anécdotas que sufrieron el príncipe y el hombre gato.

- Enserio!! esa anciana hizo eso?

- Jajaja!

- Si lo peor es que casi me atrapan, no debí desconcentrarme. Después me topé con Van y aquí estamos.

Hitomi ve a Van quien se encontraba semi recostado en la hierva.

- Si, es un gran hombre.

Dulcemente la princesa decía, Van no evitó ponerse sonrojado mientras Folken miraba a la pareja con algo de gracia.

- Saben, olvidé el postre en la cocina ahora vuelvo.

Van entiende el pretexto y eso lo pone mas nervioso, mientras la princesa miraba a los alrededores.

- Hem! Si…..si quieres….podemos……..dar una vuelta.

- Me encantaría.

Van se levanta y ayuda a la princesa a incorporarse y así emprendieron una larga caminata llegando a los limites del palacio, que se identificaba por un grueso pero no alto barandal de piedra, donde Hitomi veía los alrededores sentada.

- Nunca me imaginé que Fanelia fuera tan hermosa.

- Lo era, tengo la ilusión de volverlo a construir, me acuerdo que, cuando mi padre vivía no había rasismos o algún plan de las personas y reinos perfectos, todos convivían y trabajaban en armonía.

- Yo se que así será.

Hitomi se levanta sobre aquel barandal mirando a Van.

- Un reino con esas intenciones no debe quedar solo en ruinas, debe crecer, debe crearse.

- Si.

Van ve que Hitomi saca de entre sus ropas un pendiente de color rosado y esta se lo deposita en la mano de Van.

- Y esto?!

Preguntaba Van extrañado

- Es la llave para traer al dragón blanco.

- Dragón Blanco?

- Se dice que Escaflowne, el guardián de nuestro reino ayudará aquel que tenga buenas intenciones para su pueblo. Yo veo en ti a una persona noble, a un rey noble, Escaflowne debe ser para ti.

Esta le esboza una sonrisa a Van e intenta bajarse pero aquella piedra resulta ser muy resbalosa y cae a los brazos de Van quien la sostiene de su cintura y la sujeta fuertemente.

- Ya es la segunda vez que estas en mis brazos.

- Lo siento.

Van se acerca a ella para darle un beso en sus labios y mas sintió ese deseo al ver que la princesa lentamente cerraba sus ojos para sentirlo.

- Ya llegue!!!, justo a tiempo para que veamos el ocaso.

- ¿¡Que?! El ocaso?!

- Folken!!!

Decía Van entre dientes.

- Lo siento interrumpí algo?.

- No…..yo….solo que……me tengo que ir, estoy muy permiso.

Hitomi emprende la carrera al palacio y Van mira de forma fulminante a Folken.

-Ups!, sabes? creo que mi mamá me habla.

Este emprende la carrera dejando a Van solo y este después de apoyarse en aquel solido barandal solo esboza una sonrisa, esto era genial y si hubiera sentido ese beso, tal vez estaría por fin lleno.

Continuara………………………….

Bueno con este me despido no sin antes decirles que me apoyen para poder entrar al concurso de manga de oro, pues vamos a intentar suerte, muchas gracias a todos y pues aquí nos vemos en el próximo cap.

Di no al robo de fics.

Di no a la crítica destructiva de fics.

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