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-Naruto-

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Trato en lo más mínimo de no respirar su perfume mientras ella revisa mis ojos, Naruto que suerte tienes.

—Quizás la falta de sueño se deba a que piensas demasiado. —me dice ella alejándose de mí para anotar algo en su libreta.

—Puede ser.

—¿Y qué piensas tanto?, ¿qué te preocupa? —me pregunta con curiosidad.

Tú, robas mi tranquilidad, no puedo dormir por tu culpa, es lo que quisiera decirle, pero no me atrevo, es la mujer de mi mejor amigo.

—No creo que sea por trabajo, ¿es una mujer?

Eso me hace tragar en seco, si continua preguntándome adivinara que es por ella, —tengo que irme. —anuncio de repente.

Bajo rápidamente de la camilla y al hacerlo tumbo la lámpara pero la atrapo antes de que caiga al suelo, cuando me dirijo hacia el pequeño cuarto para volver a vestirme tropiezo con un cable y me sostengo de la pared.

—Ten cuidado allá dentro —me dice y luego se ríe un poco.

Cuando salgo ella camina conmigo hacia la puerta, antes de abrirla me besa dejándome sorprendido, es un beso en la mejilla, pero nunca se había despedido de mí de esa manera.

Siento que mis mejillas arden, —que tengas una buena noche, yo tengo que quedarme y atender a otros pacientes.

¿Cómo voy a tener una buena noche si acaba de hacerme un gran daño?, camino lento por la aldea y la brisa está en mi contra, no quiero que la humedad de sus labios en mi mejilla se seque y desaparezca, pero lo hace antes de que llegue a mi casa.

Cuando llego a casa, casi me saco un ojo con una rama dentro de la sala, —¿qué hacen todas estas flores aquí? —pregunto extrañado.

Mi casa está llena de arreglos florales, —son para Sakura, las trajo Naruto de Konoha. —Responde Temari cruzada de brazos, —ese idiota cree que las cosas se solucionan con florecitas.

—¿Naruto está aquí? —le pregunto rápidamente.

—Uso el hirashi no jutsu para traerlas luego se fue, espero que Sakura no caiga rendida ante esta estupidez.

Puedo notar la envidia en la voz de mi hermana, según esta de novia con Nara Shikamaru, pero nunca viene a visitarla, me muevo un poco para leer desde donde estoy una de las tarjetas que traen los arreglos, lo que leo me hace sentir culpable.

"Flechado para siempre, mi dueña, Sakura-chan"

Me encierro en mi habitación, tengo que saberlo, necesito saberlo, comienzo a redactar una carta para Naruto, una personal donde le cuento sobre Sunagakure y mis planes como Kage. Al final de la carta le pregunto, lo que en realidad me interesa saber, cuál fue el motivo de que su relación con Sakura terminara.

Necesito saberlo, necesito no tener ninguna esperanza.

Apenas envié la carta ya me preocupa la respuesta, ¿y si es algo grave?, ¿y si realmente ellos no pudieran continuar su relación?, entonces quedaría en mí ser un traidor.

No, no puedo hacerle algo así a Naruto.

Paso varios días en vilo a la espera de la carta de mí amigo, pero justo cuando llega la respuesta mi hermano esta aquí y prefiero leerla en privado.

—¿Hermano que tanto piensas?

Sé que mi hermano me habla porque mueve las manos frente de mi, pero no le respondo, bajo la vista y miró al papel que debo leer, pero sigo con mis pensamientos, en mi gaveta esta la verdad, la razón por la que Naruto y ella terminaron.

¿Y si es algo tonto?, ¿si terminaron por una tontería?, ¿y si sólo es una crisis de pareja?. Entonces se reconciliaran y se casaran.

No sé que es peor, si saber la verdad o desconocerla.

¿Qué es mejor para mí?

—¿Déjame adivinar?, estas pensando en una mujer, una que tiene el pelo rosado y...

Lo mejor para mi es dejar de pensar en esto, cerebro te ordeno que dejes de pensar en esto, no vamos a leer esa carta.

Mi pulso se acelera de sólo recordar los dedos de Haruno tocando las pecas de mi pecho. Es tan bonita, aunque Kankurō a veces me ha conseguido mujeres nunca he sentido nada por ellas más allá que agradecimiento por el buen rato.

Con Sakura es diferente, ella es diferente.

—Las mujeres siempre esperan que el hombre tenga la iniciativa, hermano y si no te arriesgas nunca va a pasar nada entre ustedes.

Parece que mi cerebro es mi principal enemigo, éramos un equipo, ¿qué pasa ahora?, ¿por qué se empeña en torturarme con los mismos pensamientos una y otra vez?

No vamos a pensar más en Sakura Haruno, ¡no vamos a pensar más en Sakura Haruno!, ella terminara casada con Naruto y tendrán muchos hijos.

¿A Sakura le gustara vivir aquí en el desierto?, porque en el hipotético caso de que ella y Naruto no vuelvan más yo podría...

Me duele la cabeza de tanto pensar.

—¿Entonces qué dices?, ¿quieres que te ayude?. —me pregunta mi hermano poniéndose de pie.

No tengo idea de que habla, pero ya que me ofrece su ayuda le tomare la palabra.

—Habla con una de tus amigas, pero se discreto.

Kankurō sonríe con aire de importante —Discreción es mi segundo nombre, te traeré a la más sexy de todas.

Se marcha muy contento y yo me obligo a concentrarme en mi trabajo.