Historia basada en dos maravillosas obras que Naoko Takeuchi creó:

María (1989)

Bishoujo Senshi Sailor Moon (1992)

Adaptaciones realizadas por GabyBunny (MGVC).

* Las características emocionales atribuidas a algunos de los personajes en su versión original, han sido cambiadas para beneficio de la historia.

* En algunos capítulos se anexan nombres de algunos otros animes, los cuales tampoco son míos, sino de CLAMP.


TEN CUIDADO CON EL CORAZÓN

VI

INTERROGATORIO

Serena se quedó viendo fijamente la foto durante largo tiempo tratando de indagar en su mente quien podría ser tan singular personaje, esos ojos profundos le recordaban a alguien pero no sabía a quién.

Estuvo largo rato pensando en muchas posibilidades cuando de pronto una duda mayor asaltó su mente. ¿Quién había puesto esa foto en su trabajo? Y peor aún ¿con qué motivo? Fue a la nevera por un poco de helado, se sirvió en un tazón una gran porción, le vació encima chocolate derretido, colocó trocitos de nuez y fue directo al sillón a comérselo, al día siguiente interrogaría a su madre y seguramente le daría las respuestas que con tanta desesperación estaba buscando en ese momento.

Al salir el sol en el cielo, Serena se levantó inmediatamente, estaba tan emocionada que poco faltó para que gritara y corriera a todas partes. Se vistió con un lindo traje amarillo, llenó una canasta con dulces y flores y partió con la foto de su madre y el desconocido rumbo al hospital. Tomó el camión de las 8 y pronto estuvo en el sanatorio.

-Buenos días Ikuko. ¿Cómo ha estado mamá?

-Hola Serena, que bueno verte tan temprano por aquí y con excelente humor. Tu madre está durmiendo aún y por ahora no podrás verla hasta que la chequee el médico. Tendrás que esperar unos 20 minutos.

-No hay problema, mientras iré a la cafetería a desayunar algo, en un rato más regreso por aquí.

La chica así lo hizo y merodeó por la zona de comida un rato, de todo el menú escogió un emparedado y comenzó a comer. Poco después se dio cuenta de toda la gente que asistía al hospital por motivos iguales a los de ella: el tener a un ser querido enfermo. Nunca se imaginó ver a tanta y tanta gente sufriendo, muchas veces quienes gozamos de una buena salud no somos conscientes de todos aquellos enfermos que luchan cada día para seguir viviendo, muchas veces somos personas que no valoramos lo que tenemos, en este caso la salud, hasta que la perdemos o nos encontramos en una situación difícil.

Serena comió más despacio puesto que veía a niños, jóvenes, adultos y ancianitos en ese lugar y es que… ¡las enfermedades no distinguen edades! Algunos escogen la opción de enfermarse descuidando su cuerpo y sometiéndolo a actos viles contra sí mismos pero ¿y los demás? No, no es justo que haya personas sufriendo desde pequeños, pero siempre todo, absolutamente todo, pasa por alguna extraña razón que escapa a la lógica humana y es nuestra obligación aceptarlo y salir adelante.

Terminó de desayunar y se dirigió nuevamente al cuarto de su madre, esta vez sí tuvo éxito y pudo entrar a verla. Estaba acostada y viendo a la ventana, parecía que estaba pensando en alguien lejano.

-¿Qué tienes mamá?- dijo Serena al entrar y ver en una especie de trance a su madre.

-Nada hija, es sólo que hoy recordé a tu padre, hace mucho tiempo un día como hoy me pidió ser su novia. A veces quisiera que estuviera aún conmigo.

-Siempre me dices que está con nosotras.

-Eso es verdad. ¿Sabes? A pesar de que se haya ido hace muchos años yo aún lo sigo queriendo como aquél primer día.

-¿Ha sido el amor de tu vida?

-Sí Serena, él fue el gran amor de mi vida hasta que llegaste tu a iluminarnos.

-Madre- sacó una foto de la canasta- ¿quién es este joven que está junto a ti?

-¡Oh por dios! Hace muchos años que no veía esta foto. ¿Quién te la dio?- estaba muy sorprendida.

-La verdad es que no sé, apareció en uno de mis trabajos del colegio, pero no has respondido mi pregunta.

-Serena, en mis días de escuela tenía dos amigos, éramos un trío inseparable. Tu padre, el joven que está aquí y yo. Donde quiera que fuéramos nos tomábamos fotos. Esta es en una ocasión en la que celebrábamos el día de San Valentín, justo el día que tu padre me dijo que me amaba. Es una verdadera coincidencia el tener esta foto… es muy especial para mí amor. No sé como la conseguiste pero gracias por traérmela.

-Entonces aún es más raro, supongo que quien me la entregó te conoce pero hay algo aún más extraño. ¿por qué ese hombre me es tan familiar?

-Serena, porque este hombre tan guapo es mi doctor, es Fujitaka, mi mejor amigo de la infancia.

"¡Sabía que lo conocía! ¡Cómo no me di cuenta antes! Es verdad, es idéntico pero… entonces ya no hay dudas, él es Píramo. Mi querido Píramo."

-¿Qué estás pensando hija?

-Serena te conozco, puedes engañar a los demás menos a mí. Acabas de pensar algo, tus ojos te delatan.

-Bueno, la verdad es que estaba pensando en Píramo. ¿es el doctor? Es que todo parece indicarme que es él mamá.

-Serena… ¿te gusta Fujitaka?- la madre estaba muy sorprendida.

-No puedo negar que es muy guapo mamá, sé que es algo mayor pero eso no le quita lo buenmozo que es.

-Quisiera poder decirte quién es nuestro benefactor pero juré no decirlo hasta que él mismo lo haga personalmente- agachó la cabeza para que su hija no la viera y no pudiera contener más tiempo el secreto.

-Está bien mamá pero estoy segura que es él. Algo en mi interior me lo dice- sonrió alegre y de pronto desviaron el tema de conversación.

-¿Cómo te ha ido en el colegio? ¿alguna cosa que me quieras contar?- mientras la chica colocaba las flores en el florero de cristal se sonrojó al recordar unos lindos y enigmáticos ojos azules: Darien- Serena… conozco ese sonrojo- dijo su madre divertida.

-Lo que pasa es que hace unos días tuve un problema en la escuela y un chico me ayudó, más bien me defendió.

-¿Defenderte?

-Bueno eso en realidad no tiene importancia- trató de evitar más preguntas al respecto prefería olvidar ese incidente tan desagradable.

-¿Fue dulce contigo? Creo que no has dejado de pensar en eso.

-Pues a decir verdad sí lo fue. ¿Recuerdas el chico que te comenté que me había tratado mal todo este tiempo? Pues fue él quien me ayudó, tocó una dulce pieza musical para traquilizarme.

-¿Toca un instrumento?

-Sí… el piano. Por cierto gracias a ese momento recordé otra cosa.

-¿Qué cosa?

-Cuando era niña… ¿íbamos a oír recitales o algo parecido? Es que el sonido a piano me recuerda mi niñez pero no están muy claros mis recuerdos.

-Teníamos un vecino que tocaba el piano y tú ibas a verlo todos los días, decías que cuando fueras grande ibas a casarte con él. Él a cambio te regalaba rosas de su jardín y siempre llegabas a casa con flores. Tu padre y yo las poníamos en algún florero y decorábamos la casa con ellas.

-¿Entonces en cierto modo era mi novio?- estaba muy asustada, sólo a ella se le ocurría andar comprometiéndose con varios chicos.

-Pues sí, aunque siempre lo tomamos como un juego, tú eras muy pequeña en ese entonces y no sabías lo que decías amor, no te inquietes. Además el vecino se cambió y nunca más lo viste.

-Pero no debo seguir haciendo eso mamá- dijo preocupada.

-De acuerdo. Por ahora creo que dormiré un poco más hija. Estoy algo cansada.

-¿Necesitas algo?

-No amor, sólo descansar.

-Está bien mamá. Me quedaré un rato, por hoy no quiero separarme de ti, cada día que pasa te extraño mucho más, me es muy difícil estar separadas.

-También para mí es difícil pero a veces es necesario amor, tienes que madurar y aprender a hacerte cargo tú sola de todo.

-Es por eso que quiero volver a abrir la cafetería.

-Serena hemos hablado de eso y sabes cuál es mi opinión al respecto. El atenderla te distraería de tus obligaciones las cuales recaen en este momento en la escuela.

-Pero sólo la atendería los fines de semana.

-Mi respuesta sigue siendo no. Tal vez una vez que te hayas graduado.

-Pero el mobiliario podría perderse mamá.

-Prefiero que se pierdan los muebles a que tú pierdas la oportunidad de tener un mejor nivel educativo. El dinero va y viene mi cielo, las oportunidades no.

Ya en la noche, después de todas esas conversaciones con su madre, Serena se fue nuevamente a su casa. Al llegar optó por comenzar a escribir una carta para su amado Píramo pero el nombre de otra persona comenzó a asaltar su mente.

"¿Qué es lo que me pasa? Quiero escribir una carta para Píramo pero no dejo de pensar en Darien. Dios mío no lo permitas, no permitas que me enamore de otra persona, no puedo hacerle eso a mi benefactor. Él ha sido tan amable y bondadoso conmigo, además es guapísimo y lo quiero. Pero Darien…"

Después de un rato de quebrarse la cabeza y tomar una infusión caliente, comenzó a escribirle.

"Hola Píramo.

En estos momentos me encuentro sola en casa pensando en muchas cosas. En la escuela todo va bien, creo que no podría esperar que me fuera mejor. Hoy fui a visitar a mamá y encontramos una vieja foto que le recordó su juventud, era tan hermosa de joven, me atrevería a decir que me parezco sólo un poco a ella. Por el momento desistiré de averiguar quién eres y me centraré a pensar más en ti. ¿Qué es lo que te gusta? A veces quisiera que por lo menos me escribieras una pequeña carta y me contaras más sobre ti pero hasta en ese aspecto has sido hermético y respeto tu decisión.

Te quiere… Serena."

Después de ver algunos programas de televisión y de buscar inútilmente un buen librose fue a su cuarto a descansar, había decidido ir al día siguiente a la librería que estaba cerca del parque de diversiones, así podría encontrar alguna buena novela romántica para leer, ya que una de sus grandes pasiones era precisamente la lectura.

El domingo llegó y después de asear la casa temprano, fue a la librería tal y como lo tenía previsto. Andaba buscando en la sesión de novelas románticas cuando alguien captó su atención espantándola por detrás.

-¡Baja la voz Serena! Estamos en una librería.- dijo Yaten divertido al ver el susto que le había provocado a su amiga.

-Casi me muero del susto Yaten. Nunca me vuelvas a hacer a menos que estés dispuesto a cargar con la culpa de mi muerte.

-No exageres Sere. Por cierto ¿qué haces por aquí?

-La verdad es que he venido por un libro, quiero leer un poco.

-Pero ¿tienes tiempo de leer y conservar uno de los promedios más altos de la escuela? Eres admirable en verdad.

-Muchas gracias y ¿tú qué haces por aquí?

-Pues yo también bien por un libro, lo que pasa es que se lo quiero regalar a alguien pero no sé bien qué género le gusta exactamente.

-¿A alguien? Eso me suena a romance.

-No, bueno no sé, creo que a ella no le gusto.

-¿La conozco?

-Sí, Serena, pero por el momento no puedo decir quién no soportaría que ella lo supiera y cambiara su forma de ser conmigo.

-¿Y no crees que el detalle del libro le pueda dar alguna sospecha?

-No, porque usualmente le regalo cosas que no me delaten. Escojo regalos ajenos a algún tipo de sentimiento especial.

-¿Un libro romántico no te delata?

-Es la primera vez que le regalaría un libro de ese tipo. Ojalá pudieras ayudarme, aprovecharé tu destreza en estos temas.

-Pues si no quieres que se dé cuenta de nada podrías regalarle un libro sobre un drama. Te diré que mi novela favorita es 'Scarlett. La continuación de lo que el viento se llevó. De Alexandra Ripley' pero como es continuación no creo que sea lo adecuado.

-¿Por qué te gusta ese libro?

-Porque no es una novela romántica común llena de palabras sosas ni mucho menos, es una novela rica en escenarios, trama, tiene una gran lírica que atrapa y envuelve, en verdad la recomiendo ampliamente al tratar un amor que no es muy común, una mezcla de odio, atracción, pasión y amor verdadero, ojalá pueda algún día vivir un amor con esa intensidad.

-Querer es poder, además tu historia de amor también es muy interesante. ¡Mira que enamorarte de alguien que no conoces!

-Pero ya lo conozco, es el doctor de mi madre.

-¿Ya te lo confesó?

-No pero estoy segura, todo me indica que es él. Acabo de descubrir que ellos se conocían desde jóvenes. El doctor estudió con mi madre en el mismo colegio que nosotros. Ahí fue donde se conocieron.

-Eso sí que es una gran novedad. No sabía que tu madre hubiera estudiado en el instituto.

-Sí así fue, por eso insistió en que aprovechara la oportunidad de estudiar ahí y como ellos son amigos creo que se ofreció a pagar mis estudios y mi madre no se pudo negar.

-Es un buen argumento. Tal vez tengas razón y esa persona sea Píramo.

-Sí, supongo que sí.

-Pero no sé porqué ya no estás tan entusiasmada como al principio, ¿pasa algo?

-No, todo está perfectamente bien, como debe de ser.

-Hay algo que me da mucho gusto. Veo que las cosas ya mejoraron con Darien, es bueno que ya no exista tensión entre ustedes dos. Era algo incómodo estar con ustedes y que no voltearan siquiera a verse.

-Sí lo sé, creo que al principio faltó química para tratarnos pero estamos solucionando eso.

-Me alegra mucho, aunque la que no anda muy contenta ahora es Setsuna, quién sabe qué mosca le picó que no deja a Darien solo ni un minuto.

-Sí, yo también lo he notado.

-Pero así es ella, le encanta demostrarle que lo quiere aunque él no sienta nada por ella más que una linda amistad.

-¿Cómo sabes eso?- preguntó interesada.

-Es simple, recuerda que Darien también es mi amigo- le guiñó un ojo.

-Lo sé pero pasan tanto tiempo juntos que me imagino que pudo haber nacido algo en el corazón del chico, sería lo más normal.

-Pues sí pero Darien no es para nada un chico ordinario, yo diría que él más bien está dedicado al estudio aunque siempre he pensado que está enamorado de alguien más. Tal vez un amor imposible.

-¿Por qué lo dices?

-Porque alguna vez, cuando bromeamos sobre su eterna soltería, dijo que él no estaba solo, que siempre estaba en su pensamiento una persona demasiado especial, tanto que nosotros no lo comprenderíamos.

-¿Dijo quién era esa persona? Tal vez era la misma Setsuna.

-No lo creo porque Mina y Andrew bromearon al respecto, precisamente con Set y su respuesta fue negativa. Dijo que no la conocíamos.

"Dios mío entonces ya tiene novia y no es Setsuna… tal vez ella sepa su secreto y por eso es que son tan amigos, debí imaginar que un chico así no estaría solo. Ahora entiendo el porqué era seco al principio, guardaba su distancia conmigo para que no me hiciera ilusiones, aunque no debió haberlo hecho porque de alguna forma estamos en igualdad de condiciones, yo también tengo a alguien en quién pensar todos los días."

-Creo que ya escogí este libro. "Sentido y sensibilidad"

-Es muy romántico para mi gusto.

-Pues sí pero eso no le quita lo bello de esperar a un amor especial en la vida.

-Aunque al final descubras que ese amor no es para ti y se aleje sin explicaciones.

-Así verá que no hay demasiada conexión con el romance puro. Nos vemos en la caja. ¿Te llevas alguno?

-Sí, me gustó mucho éste- señaló el libro titulado "Memorias de una Geisha".

-¡Wow! Sí que te apasiona la lectura, me han dicho que ese libro es hermoso.

-Sí, espero que quienes lo han dicho se queden cortos.

Pagaron sus libros y salieron del lugar muy divertidos, como se dieron cuenta que ninguno de los dos habían comido algo, fueron a desayunar a un bonito restaurante no muy lejos de ahí.

-¿Y qué harás después de encontrar a Píramo?

-No lo sé, depende de las situaciones que se establezcan.

-¿Casarte con él?

-Quisiera que esperáramos a que me graduara.

-Es verdad, falta un largo año para eso- dijo pensativo.

-¿Tú qué harás después de graduarnos Yaten?

-Pues… aún no lo sé bien. Mis padres son abogados, así que supongo que seguiré el negocio familiar.

-¿Por vocación o por obligación?

-No Serena, no me obligan, siempre me han dicho que escuche el llamado de la naturaleza y siga mi propio camino pero, no he encontrado algo que me apasione.

-Muchas veces la vocación llega sola, no es necesario buscarla. Verás que cuando menos te des cuenta sabrás qué hacer.

-Supongo que tienes razón.

Comieron unos deliciosos hot cakes y después degustaron un sabroso helado como postre. Siguieron caminando por la ciudad un rato más, hasta que el chico decidió llevarla a su casa para que alistara sus cosas, pues ya casi era hora de irse al instituto nuevamente.

-Muchas gracias Yaten, nos vemos al rato en la escuela.

-Si quieres puedo regresar por ti, sólo iré a casa por mis maletas.

-Estaría bien, nadie me ha dicho aún que viene por mí.

-La otra vez vino a buscarte Andrew ¿cierto?

-Sí, y vaya que fue un espectáculo el aparecer con él en la escuela- recordó todas aquellas miradas de chicas rabiosas viéndola.

-Jajaja, eso te pasa por andar haciéndole ojitos a los chicos guapos.

-No es que le coquetee, así soy normalmente.

-Lo sé, lo sé. Nos vemos en dos horas. Hasta luego.

-Adiós Yaten.

Preparó todas sus cosas, comió un poco y a la hora indicada llegó su compañero por ella. Llegaron pronto al colegio y todo comenzó normalmente.

El lunes llegó y Serena se alistó para ir a clases, al entrar a la clase de Filosofía no pudo evitar sentirse un poco mal por la última vez que había estado allí y los comentarios ofensivos que había escuchado. Se sentó en su pupitre y simplemente se quedó ahí inmóvil cuando de pronto alguien se le acercó.

-Hola Señorita Tsukino, como sabrá soy el jefe de este grupo y a nombre de todos mis compañeros le pido una disculpa por lo sucedido con anterioridad, no fue la intención molestarla ni mucho menos.

-Muchas gracias por las disculpas pero no hay porqué darlas, cada quién tiene derecho a tener su opinión sobre los demás, sólo hay que ser cuidadosos de dónde la externan. Por mi el asunto quedó olvidado la semana pasada.

-De acuerdo, me retiro, que tenga un buen día.

-Muchas gracias joven Tsukishiro.

Después del incidente con el muchacho, Serena fue a refrescarse a la cafetería y ahí encontró a su amiga Mina a quien no había visto.

-¿Llegaste tarde ayer?

-No, lo que pasa es que vine con mamá, tenía ensayo con Darien y aproveché a venirme con ella.

-¿Ensaya mucho?

-Pues algo, ya viene el festival de primavera y dará un concierto en la explanada del colegio. Creo que es muy importante porque ha sido más constante que nunca.

-¿Por qué será tan importante este evento para él?

-La verdad no lo sé. ¿Sabes qué sería magnífico? Que invitaras a Píramo a escuchar la música de Darien. ¡Sería tan romántico! La verdad es que es un excelente músico, mamá dice que puede llegar muy lejos.

-Sí la verdad es que toca de maravilla.

-¿Lo has escuchado?

-Bueno es que… el otro día pasé por el salón de música y… sin querer lo oí- mintió buscando sonar convincente.

-Ah, pues me imagino que te has quedado corta, en verdad que es maravilloso escucharlo. Me dejó grabar su música pero a cambio de darle una copia. De hecho al fin concluimos de grabarlo, al rato voy a dejárselo. ¿por qué no se lo entregas tú? Hoy no me toca clase con él. ¿me harías ese grandísimo favor?

-Claro. Ahorita me toca nuevamente una clase con él. Puedo aprovechar para darle el compacto.

-¡Muchas gracias! Sabía que podía contar contigo- le extendió una cajita plateada muy delgadita donde supuso que venía el pequeño disco- ¿Sabes? Esto es lo que me apasiona, creo que heredé el gusto por la música de mi madre, tal vez algún día tenga mi propia disquera. ¡Sería genial!

-Sí Mina, sería estupendo.

Serena se retiró del lugar y fue a clase de Botánica, pero notó que los alumnos estaban afuera del salón, al parecer la maestra no había llegado.

-¿Pasa algo?- preguntó la chica.

-Es la Hermana Kaori, no podrá presentarse a la clase de hoy, está ensayando con el coro del colegio. Nos dijeron que debemos copiar la tarea que está en el pizarrón y hacerla por equipos, la tenemos que entregar mañana mismo.

-¿Han establecido los equipos?

-Sí, veamos…- dijo buscando la lista- a ti te toca con Chiba.

-¡¿Qué?!


La CoNeJa ReSpOnDe!!

Yupi!!! Chicas fui a ver a mi novio Chayanne y está así o más lindo!!! Ay casi me infarto cuando lo vi frente a mí jajaja a una semana y aún revivo su imagen en mi mente *¬* pero bueno, espero que les haya gustado este capi que a mí en lo particular me gustó mucho!! ¿qué pasará con ese trabajito de equipo entre esos dos? Ya lo veremos en el sig episodio.

Conebesitos