Es domingo para mí y la inspiración aún está ahí, creo que es parte de la terapia mental que necesito, ya saben, uno que es diseñador a veces hay que ejercitar la mente para mantenerse creativos. Además el frío del exterior me invita a pasármela en la computadora junto a una taza de chocolate caliente. Así que aquí les traigo otro capítulo.

Disfruten.


Advertencia:

Nuestros chicos están madurando así que de ahora en adelante tal vez empiecen a estar esta maldiciendo un poco, lenguaje moderado a fuerte y habrán situaciones subidas de tono. (La clasificación M no fue de a gratis así que sobre aviso no hay engaño) Siempre buscando el sentimiento de emoción, pasión y amor, esperando no caer en lo vulgar… pero yo escribo las cosas como son así que si ofendo a alguien mis más sinceras disculpas, pero no puedo evitarlo me gusta el lemon jjajaja XD. De ahora en adelante les podre esta leyenda, para tampoco quitarle la sorpresa de la situación en la historia.

Recuerden:

Ranma ½ y todos sus personajes son creación y propiedad de Rumiko Takahashi. Esta historia la escribo sin fines de lucro y mi único interés es practicar mis habilidades de escritura y además homenajear una de mis historias de anime favoritas.

Lo que dicen los personajes entre guiones ( — ) lo que piensan entre la conversación está en comillas (—" pensamiento "—).


CAPITULO 07

Ya no somos amigos.

Me sentía realmente confuso en medio de mi malestar, podía escuchar la respiración de Akane en mi cuello y a pesar de que me oí demasiado seguro cuando le dije que entrara bajo la manta. En este momento maldecía muy suerte.

Cualquier chico estuviera aullando de alegría por estar en mis pantalones pero yo empezaba a maldecir y a empezar a creer que los dioses me odiaban realmente.

Me pareció buena idea al principio, ahora me pesaba mi sugerencia y debo confesar que también mis pantalones apretaban. Akane tiene razón siempre he sido un idiota. ¿Cuándo aprenderé a evitar los problemas? Creo que moriré joven de algún infarto o me matará un enemigo por no saber evitar la situación.

Pero no pude evitarlo, creo que ella estaba tratando de hacerme sentir mejor después de haber confesado sus sentimientos de amar a otro chico. ¡Diablos no quiero pensar en ello porque me irrito y me siento peor!. Una de las cualidades que tanto amo de ella pero que también me sacan de quicio es su necedad de anteponer su bienestar al de los demás. No me mal entiendan, soy un Saotome y no soporto generar sentimientos de lastima a los demás va contra mi orgullo de artista marcial.

Cuando le sugerí entrar conmigo a las mantas estaba apostando a su sentido común para dejarme solo mi habitación y en lugar de alejarle, ahora está más cerca que muchas veces que yo recuerde. Sé que está dormida, la conozco de sobra, escucho sus ronquidos casi imperceptibles, esos ruiditos graciosos que hace me lo confirman. Si ella supiera que me divierte ese sonido; pero jamás se lo confesaría, ella me molería a golpes por quejarme de sus ronquidos.

Cerré los ojos y disfrute de su tibieza, ella se había acurrucado en mi espalda buscando calor. Creo que el resfriado me estaba mermando el orgullo. Debería estar a kilómetros de aquí gritando a todo pulmón que es una mala mujer y sacando todos los dolorosos sentimientos que guardo al ser rechazado por mi prometida. Pero aquí estoy, haciendo lo imposible por mantener quietas mis manos.

Suspiré tratando de calmarme… conté P-chan´s saltando una cerca y pude bajar el errático ritmo de mi corazón. Cerré un momento los ojos y creo me quede dormido unos minutos, cuando los abrí de nuevo me sobresalte. Unas manos conocidas me comenzaron a acariciar el pecho y a mi lado portando un perfume conocido se pego a mi cuerpo Shampoo.

Me puse nervioso, mi lector de peligro comenzó a lanzar luces rojas porque según recordaba Akane estaba dormida a mi lado. Lo analicé un segundo y temí que hubiese sido solo in sueño febril, moví mi brazo hacía mi espalda y estire mis dedos bajo la manta buscando a mi prometida y pude tocar su cintura. Tragué duro, pude sentir su suave piel en las yemas de mis dedos.

— Ranma, buenos días amor — gimió Shampoo en mi oído y yo empecé a entrar en pánico. Como reaccionaria Akane al ver a esta chica tan insistente acostada a mi lado.

Mi voz era rasposa, y susurre — ¿Qué diablos haces aquí Shampoo? — creo que ella pudo notar un poco más de la molestia generada cada vez que ella me hacía la jugarreta de meterse a mi cama por las mañanas para poner celosa a mi prometida.

—Yo venir a ver a Airen…— dijo cerca de mi cuello mientras podía sentir su cuerpo descaradamente pegado al mío. — No estar feliz de verme —Habló un poco más fuerte yo le hice gestos para que bajara la voz y no despertara a Akane.

— Shampoo, guarda silencio despertaras a Akane —susurré dije con franqueza pero ella me ignoro. Era lógico, era difícil de creer que mi prometida estuviera tan cerca para escucharnos.

—¿Shampoo, que haces aquí?— le dije comenzando a molestarme, ella ignoraba mis peticiones de bajar el volumen de su voz.

— Que decir tu Airen… si nosotros pasar toda la noche juntos, ¿No recordar?— dijo la amazona y yo comencé a enfurecer. A caso creía que soy estúpido. Soy tímido no inocente, sabría si paso la noche con una mujer o no.

— De qué demonios hablas Shampoo yo no pasé la noche contigo— dije sumamente nervioso, pude sentir el movimiento de Akane bajo la manta, creo que comenzaba a despertar.

— Airen, tu intenta recordar, ayer estar muy cariñoso conmigo — dijo ella intentando distraer mi atención del asunto pasando sus manos por mi pecho buscando ponerme nervioso y lo estaba consiguiendo.

Estaba a punto de darme un colapso nervioso cuando vi como si fuera en cámara lenta como Akane aparecía despacio desperezándose.

— El tiene razón… no pudo haber pasado la noche contigo si la paso conmigo— dijo ella bostezando y con una sonrisa de satisfacción. La observe embelesado; su cabello revuelto, su fina cintura, su espalda desnuda y sus hermosos senos semi-cubiertos por la manta.

Por poco me da un derrame nasal, se veía condenadamente sensual, dejando en el basurero cualquiera de mis fantasías eróticas más secretas. Si alguna vez había soñado despertar así con ella, borre esa imagen de ella y adoptaré esta para mi disfrute personal. El paraíso existe, ahora lo sé, y entre en el por unos segundos.

— ¡Akane!— gritó Shampoo sacándome de mi ensoñación escuché el ruido de su caída y me giré a mirarle, ella miraba a su alrededor desconcertada y rápidamente salió huyendo de la habitación.

Mi prometida logro lo increíble, asustar a Shampoo. Lo más extraño era que no estaba furiosa por el incidente. Más bien divertida, seguramente se debía al hecho de que al fin había logrado cobrárselas a la amazona, vengarse de una de tantas veces que la hizo morirse de celos.

Nos reímos como niños y después de unos momentos me di cuenta de que aun continuaba desnuda y mi sangre recorrió senderos conocidos. Pero ante todo debo comportarme, ella solo lo hizo por ayudarme, pero no dejaba de ser tentadora la visión. Le di la espalda para poder controlarme, pero después de probar sus labios me costaba mucho trabajo lograrlo. Creo que ella era a la primera chica que deseaba en mi vida. Este es un mal momento para descubrirlo.

Afortunadamente para mi cordura, se marcho y me perdí de nuevo en la inconsciencia. Realmente la gripa me tenía noqueado.


Cuando desperté de nuevo mi madre se encontraba a mi lado leyendo y se acerco a mí al ver que despertaba. Me cambio un paño húmedo y acaricio mi rostro preocupada. Sujeté su mano y sonreí sin ganas, creo que la gripe estaba en su peor momento. Sudaba y me sentía cansado a pesar de haber dormido bastante.

Mamá estaba distraída en su labor y yo me aproveche del momento, apoye mi mejilla en su regazo y ella sorprendida comenzó a acariciar mi cabello sonriente.

— ¿Cómo te sientes hijo mío? — pregunto mi madre creo que estaba feliz de que su orgulloso hijo se dejara mimar como cuando era niño. Pero en el fondo yo realmente lo necesitaba.

— Un corazón roto no creo que sane tan rápido como una gripe mama, pero no puedo saberlo con seguridad, nunca había enfermado de esto, solo podría tratar de adivinar — mi madre me conforto en silencio y le agradecí el que no preguntara nada hasta que yo mismo empecé a contarle lo sucedido, ella solo me dejo hablar hasta que terminé mi relato.

— Fui muy dramática con mis palabras la ultima vez cariño, no te preocupes, aun no está todo perdido, y sé que tú no te darás por vencido por un tropiezo ¿Verdad? — yo asentí poco convencido.

Pensando en ello me volví a recostar, pero la cura a mis males irrumpió de nuevo en mi cueva de lamentaciones, ella iba llegando a la puerta de la habitación con una charola. Akane llego con la cena y mi madre nos dejo solos sonriendo misteriosamente.

Ella me ayudo a levantarme y colocó el plato frente a mí e intenté comer un poco pero mi dolor de cabeza se negaba a amenguar y mi apetito se veía afectado por mi sentido de equilibrio.

La gripe apesta.

— Vamos Ranma, solo un poco mas — dijo ella sonriente, y esa mirada dulce que me molesta, ya saben cuál.

— Ya basta Akane me haces sentir como un enfermo terminal — dije fastidiado. Tal vez me dolía la cabeza por estarle dando vueltas al asunto de los besos en el comedor.

— No me culpes, realmente pareces uno — dijo ella levantando una ceja, ojalá pudiera leer su mente, saber que empezaba a maquinarse dentro de esa pequeña cabecilla azulada.

— Odio dar lastima ¿Lo sabías? — dije intentando calmarme, ella no tenía la culpa de mi mal humor.

— Estúpido, no ves que no es lastima — dijo removiendo mi plato de sopa con la cuchara que yo tenía en la mano. Cuando tocó mi mano pude sentir un escalofrío retiré mi mano como si quemara.

— ¡¿Y como le llamas a esto?! Tu nunca eres tan amable, tan linda conmigo, no necesito esto — dije comenzando a molestarme de nuevo.

— ¡Cállate!... Tú siempre mal entiendes todo también. Yo nunca he sentido lastima por ti, aunque no lo creas me importas mucho más de lo que quieres creer — Empezó su frase en un grito pero al final termino sus palabras casi en un murmullo. Ella se sonrojo furiosamente y se quedo en silencio.

Yo tomé de nuevo la cuchara y puse otra cucharada de caldo en mis labios a regañadientes. Después de un cómodo silencio continué con mi interrogatorio.

— ¿Porque ahora me dices estas cosas? ¿Porque ahora eres tan abierta conmigo? — dije más calmado y en un tono de voz más tenue — ¿Es solo por lo que paso? — dije sonrojándome lo sentía en mis orejas.

—¡Claro que no! Es solo porque… porque creo que llevamos mucho tiempo metiéndonos en líos por callar lo que realmente pienso, además… Ahora somos amigos realmente ¿No?... Tu mismo lo aclaraste — dijo ella sonriendo y yo me sorprendí, mi corazón dio un brinco en mi pecho.

— ¿Que no éramos amigos ya desde un principio?— dije un poco alarmado por su confesión.

— Pues la verdad no…— me removí incomodo e incrédulo ante su confesión pero interrumpió rápidamente el curso de mis pensamientos — y antes de que enfurezcas escúchame... desde que nos conocimos tú nunca me pediste ser tu amiga, antes solo éramos un par de conocidos que vivíamos en el mismo lugar. A veces nos llevábamos bien y otras nos peleábamos, siempre podíamos contar con nosotros… pero créeme siempre estuve confundida de que éramos en realidad — dijo con un todo de amargura en su voz.

— No te entiendo — dije honestamente y muy intrigado por sus palabras.

—Pero no pongas esa cara tan seria… mira, tú siempre dejaste claro que por ejemplo: Ukyo es tu mejor amiga, Shampoo es tu amiga también y una poderosa aliada aunque es un poco insoportable y que Kodashi simplemente era una la loca que te persigue a todos lados. Ryoga es tu amigo-rival y yo tenía el titulo de tu prometida. Tenía el titulo de prometida pero no porque tú me lo hubieses pedido… ya que no me tratabas realmente como una... tampoco era simplemente tu amiga o tu enemiga —dijo riendo.

Me sentí extraño pero ella tenía razón.

— Me sentía en el limbo contigo... no sabía que era para ti. Un día creía que me odiabas por ser obligado a casarte conmigo, otras te mostrabas como mi peor enemigo humillándome ante las chicas, en otras más contadas eras tierno y alimentabas mi ilusión de chica enamorada...— dijo ella sonrojada.

— ¿Te puedo preguntar algo? — La interrumpí. Estaba comenzando a ponerse sentimental y eso me empezaba a poner realmente nervioso.

— Si puedo contestaré… — dijo ella medio nerviosa.

— Tienes que, ahora que se te metió la loca idea de ser honesta a todo — dije burlándome de ella.

— Bobo — ella sonrió aliviada.

— ¿Contestaras? — dije acercándome a ella y haciendo a un lado mi cena.

— ¡Pregunta ya! — grito sonriendo pero más nerviosa aún, lo noté en el movimiento de sus ojos.

— ¿Te arrepientes…? — dije a quemarropa.

— ¡¿Queeee?!... ¿De qué hablas? — dijo esquivando mi mirada.

— De besarnos — dije sonrojado. Pero no daría un paso atrás.

— ¡¿De qué hablas?! Tú fuiste el que me besaste… — dijo riendo. Yo guarde silencio y comencé a sentirme peor de lo que ya me sentía. Ese conocido hueco en el estomago. Tendría que acostumbrarme al sentimiento.

— Jamás me arrepentiría, es lo más emocionante que he hecho en mi vida — dijo con una hermosa sonrisa y el rubor cubriendo todo su rostro.

— ¿Que pensaste en ese momento? — dije animado de nuevo, acercándome lo más posible a su rostro.

Ella levanto el rostro y se me quedo mirando fijamente —Si te dijera dejarías de hablarme — y ella se cubrió el rostro con las manos mientras reía. Ese gesto era nuevo para mí, me sorprendió demasiado.

— Tienes que contestar… lo prometiste — insistí, mi corazón latía muy rápido.

— ¡Diablos Saotome, no presiones!— dijo riendo, yo la miré fijamente no iba a desistir.

— ¡Esta bien! No me veas así… pensé… pensé en que ahora entendía porque Shampoo siempre desea besarte. Se siente muy bien, no la culpo — dijo atacándose de la risa. Yo la interrumpí.

— Akane cambie de opinión ya no quiero ser tu amigo, no puedo — dije y ella me miro muy sorprendida y con la boca abierta —Quiero ser más que eso, quiero ser tu enamorado pero para eso primero tengo que convertirme en otro de tus engorrosos admiradores — trató pero no lo logro comenzó a reír.

— ¿Estás hablando en serio? ¿Vas a perseguirme por las calles como Kuno? — dijo ella incrédula.

— Tal vez, pero no lo creo — dije algo molesto, estoy seguro que se lo imaginó, lo pude ver en su cara, por eso volvió a reír.

— Lo siento, pero se me hace difícil creerlo — continúo riendo disimuladamente.

— Ya me conoces no puedo dejar pasar un reto cuando lo veo — dije pero su cara cambió rápidamente.

— ¿O sea que solo soy un reto para ti? — dijo con ese nivel de furia que siempre surgía cuando intentaba golpearme con el mazo. Ella enfureció y mi sangre hirvió con ella.

— Tu sabes que eso no es lo que quise decir me conoces demasiado bien — dije furioso. Y la atrapé en un fuerte abrazo.

Ella gimió fuerte de la impresión pero en sus ojos veía furia.


Estaba sobresaltada y furiosa con una sensación extraña en el pecho. Unos mechones de su cabello me picaron los ojos.

— Raaanmaaaaa…— gruñí furiosa pero no pude prestar atención a sus ojos más que unos segundos.

Podía sentir sus cálidas manos haciéndose camino por debajo de mi blusa, acariciando mi cintura. Su piel se erizó y su respiración aumentó de ritmo. Lo pude sentir en mi propia piel.

— Ak…Akane— suspiró nervioso mientras podía sentir que sin pudor era explorada por debajo de la ropa. Rápidamente escondió su rostro en mi cuello — Shh… No hagas ruido no quiero que venga nadie a interrumpirnos — me dijo en confidencia mientras dejaba caer un poco más su cuerpo rozando su pecho contra el mío muy lentamente.

Temblé en una mezcla de ira y emoción al tenerlo tan cerca de nuevo.

Besó mi cuello y ahogue un profundo gemido de placer al sentir sus labios. No quería darle el gusto de hacerle saber que su caricia era placentera para mí, estaba furiosa. Todo para él es un reto. Sigue siendo un chiquillo jugando a las vencidas con el mundo. Quise empujarlo, pero a quien engaño, no lo hice con la fuerza con la que realmente pudiera lograrlo.

— Akane, se mi novia, te quiero para mí — dijo el maldito egoísta, le iba a soltar un golpe en el pecho, para que me soltara. Pero mordisqueo mi oreja… un golpe muy bajo.

— ¡Mierda! — gemí muy fuerte, me sorprendió y solté una palabrota él se estremeció.

— ¿Ahora también maldices? Has cambiado mucho en estos días— dijo riendo en mi oído.

— Eres un estúpido infantil, me dices que me quieres conquistar solo porque es un reto, y…y… y tú juegas sucio — dije empezando a perder el control de mi nerviosismo Ranma estaba comenzando a actuar muy raro.

— Si para tener tu corazón de nuevo tengo que jugar sucio, entonces no dudaré en hacerlo… ya te lo dije te quiero para mí — dijo y mi ira iba mutando rápidamente a nerviosismo. Mi corazón casi se escapa por mi boca. Nos fuimos hacía abajo, el se tumbó en su cama y me llevó con él aprisionada entre sus brazos. Se levantó solo un poco y de inmediato me besó sin delicadeza dejando que su peso terminara de recaer sobre mí.

Estaba muy asustada y confundida. Se sentía realmente bien estar así con él, pero la idea de que me estaba tomando solo como un desafío me hacía enfurecer realmente. Yo también se tomar desafíos y mi mente trabajó rápido, mi única defensa era sacudir su orgullo.

Como pude me separé de él y de sus besos, le miré a los ojos.

— Dices que me quieres para ti… sabes creo que al fin descubrí mi verdadero poder…tu eres mío… deseas pertenecerme…— le dije retándolo con la mirada, el me miró completamente asustado.

Pero no le di tiempo de decir nada, tiré del cuello de su pijama y lo besé con furia.

A los dos segundos de haberlo hecho me arrepentí de mis acciones, el rompió el beso — Si, es verdad, y al diablo todo… si tengo que perseguirte por toda la ciudad como Kuno lo haré — mi prometido estaba furioso y me besó de nuevo. Y yo realmente no sabía si tener miedo o disfrutar el momento.

El tiraba de mi cabello y creo que yo también, en un momento dejó mis labios y se apoderó de mi cuello. Lo besaba y acariciaba con sus labios y lo único que salía de mis boca eran mis propios gemidos, que me traicionaban, no deseaba que él se diera cuenta de lo que provocaba en mi. Fue bajando y cuando sus labios tocaron mi escote, dí un grito de sorpresa por el atrevimiento. Y lo empuje fuerte alejándolo de mí.

Estaba sentada de nuevo con una mano sobre mi pecho, asustada y respirando con dificultad frente a Ranma. Era el momento más excitante de mi vida y nuevamente lo había provocado él, no sabía si debería estar feliz o avergonzada por dejarme llevar.

— No puedes… no puedes besarme así… no soy tu novia aún…— dije sin pensar asustada y nerviosa. El sonrió y nervioso, trató de cubrir con la manta su excitación. Demasiado tarde, que tonto era, si pude notar su entusiasmo mientras estaba sobre mi cuerpo besándome.

— Es porque ya no somos amigos… ya te lo dije quiero ser tu amado… — sonrió —y yo nunca pierdo un desafió — yo lo miré pero hice mal.

Creo que el pudo notar cómo me llenó la emoción y no pude evitar sonreír halagada.

— Te va a costar más trabajo del que crees engreído — dije riendo de nervios mientras le daba la espalda y salía huyendo a mi habitación.

Cuando llegue a mi cuarto y cerré la puerta tras de mi me recargue en ella de deslicé hasta el piso hasta sentarme en el suelo cubriendo mi rostro.

— ¡Ay nooo…..Y ahora qué diablos voy a haceeeerrr, soy una idiota! — gemí frustrada. Cuando al fin creí haber superado mis sentimientos por Ranma, prácticamente le había dado luz verde a mi prometido para que intentara conquistarme… de nuevo.


¿Y bien que les pareció? Cumplió con la promesa de ser emocionante… ah! Hay que aprovechar la inspiración… espero verlos pronto con otra entrega. Gracias por sus Reviews y no me maten por hacer sufrir a Ranma… créanme, el ya era masoquista antes de pasar por mi fic, solo le puse más intensidad a sus comportamientos XD jajaja

Hasta Pronto.