¡ANTES! de que empiecen a echar tierra y pestes, las advertencias: Este fic fue realizado por RutLance -CrystalFairy, Hetalia y otros detalles no son míos ni me interesan, solamente publico con la aprobación y consentimiento de la autora. No gano nada excepto pasar un rato más en la pc haciendo esto (en lugar de escribir xD) ¿Dudas? Las haré llegar a la autora. El crédito de esta historia no es en absoluto mío.

¡Hola a todos! Espero que la pasen bien de salud, por que con estos climas, uno suele enfermarse si no se cuida bien. :I En fin.

¡Y continuamos con Ritchie y Wellington! En serio que la relación de éstos dos siempre me hace reír. xD Y pues si alguien recuerda que en los primeros capítulos había dicho que saldrían otras historias independientes de la trama original, he decidido dejarlas en otro fic aparte, pero no se apuren, aún no pienso empezar a publicarlo. :I Quiero terminar antes dos o tres fics para así poder hacerlo con más calma. :3

No hubo reviewses en el capítulo anterior, cosa que no me extraña, así que pasemos a lo que te truje, Chencha. :)

Disfruten el capítulo. n.n


Ready to go!

Capítulo 7: Oh, no. Not you again!

Siempre que Wellington Addams iba a tener vacaciones, se preparaba con mucho tiempo de anticipación, reuniendo las cosas que iba a utilizar, así como informarse al tanto del lugar a vacacionar así como otros pequeños detalles. Y en esta ocasión, decidió integrar una actividad recreativa, el alpinismo...

- ¡Oh, Wellington!-

Sólo que existía un minúsculo problemita, quería disfrutar de la soledad de la montaña... solo...

- ¿Y si te ocurre algo? ¿Un temblor o un deslave?- Raúl Ricardo González, a quién conocían más como Ritchie, lloraba a lágrima viva al enterarse que tendría qué pasar días separado del amor de su vida.

- It called avalanche, you moron.- Le corrigió el hombre de ojos grises.- And stop crying, you idiot! Qué estás mojando mi equipaje.-

Pero eso no hacía sentir mejor al pecoso, que seguía llorando a mares...

- ¡Pe-Pero, Wellington!- Se limpiaba los ojos, sin mucho éxito.- ¿Qué va a ser de nosotros? ¿De nuestros bebés? ¿Qué les diré cuando me pregunten por ti?-

No iba a contestarle tales preguntas, que le resultaban estúpidas, sin contar además de que ya podía oír la bocina del taxi que había mandado pedir para que lo llevara al aeropuerto...

- Listen, alguien debe hacerse cargo de la casa y de los gatos.- Trató de desviar su atención para irse lo más pronto posible.- Do you understand?-

- E-Está bien.- Se sonaba la nariz.- Cuidaré de la casa y de nuestros bebés en tu ausencia.-

- All right.- Se acercó al pecoso, lo sostuvo de la nuca y le besó la frente.- No hagas algo estúpido.-

Y el hombre de ojos grises salió de inmediato, sin darle tiempo a Ritchie de decirle adiós, quién estaba embelesado como un tonto...

- ¡Wellington me besó! ¡Te amo!-

.~o0o~.

El frío intenso no le calaba en lo más mínimo, por lo que llegó más rápido de lo que pensaba a la cima de la montaña que estaba escalando. Una vez ahí, miró a sus alrededores, empalagándose del silencio absoluto provocado por la ausencia de otros seres vivientes y la molesta civilización. Cerró sus ojos grises, inhaló el escaso aire puro existente y exhaló sutilmente, disfrutando de la falta de ruido...

- ¡AAAAAAAAH!- El eco de la voz de Ritchie lo hizo salirse de sus pensamientos.

- That... stupid... MORON!-

Apretando con fuerza la quijada, sacó el deslizador que llevaba junto con su mochila y bajó a gran velocidad de la montaña, con la intención de golpear al californiano por haberle arruinado sus vacaciones...

.~o0o~.

Al momento de que el taxi se estacionara frente a la casa se dio cuenta de que algo andaba mal, como el automóvil que no pertenecía a ninguno de los dos ni de sus conocidos, que tenía las ventanas delanteras abiertas. Lo segundo fue cuando abrió la puerta y se encontró que el californiano no estaba solo, sino que estaba acompañado de una agria compañía...

- ¡Addams!- La irritante voz le taladró los oídos, así como deseó borrar de un golpe la sonrisa burlona de él.- Tanto tiempo sin vernos, Wellington.-

- Y así hubiera sido mejor, you great piece of s...-

- Wellington!- Ritchie salió corriendo de la cocina, seguido de Chema, quién comía un pastelillo.- You're home!-

- Unfortunately.- Se acercó al pecoso y lo tomó bruscamente del codo.- ¿Qué está haciendo... este aquí?-

- Chema?-

- No, the other imbecile.- Aclaró.

- Ah! Well, Duke se acaba de mudar a nuestra ciudad, isn't it great?- Contestó muy contento Ritchie.- Y Chema, pues...-

- Me corrieron de mi trabajo.- Respondió triste el mexicano.

- Again.- Y sintió que se le venía un dolor de cabeza.

- Sip, y eso que estaba trabajando en la línea de quejas por teléfono.-

- I don't care.-

- Fue porque un cliente se tardó demasiado en el teléfono, y creyeron que le estaba haciendo plática para no trabajar.-

No sólo sus vacaciones estaban arruinadas, sino que también tenía que aguantar a Ritchie, a su primo José María Itzae y al estúpido prepotente Philip "Duke" Davis, que se creía mejor que todos...

- Well, I'm leaving.- Anunció de pronto el rubio de ojos verdes, sin dejar de sonreír con sorna.- No olvides visitarme, Ritchie, en cuánto puedas. ¡Ah! Y no olvides traer a tu querido Wellington contigo.- Le dijo desde la puerta y salió.

- Of course, Duke!- Ignorante del rechinar de dientes, el pecoso le sonrió.- See ya!-

- Pos yo también ya me voy, Ritchie.- Chema se llevó una mano a la nuca, apenado.- Estoy seguido de que Wally está cansado y tienen mucho de qué hablar.-

- Don't call me like that.- Replicó el neoyorkino mas fue ignorado de nueva cuenta.

- Oh! Well, es una pena que te hayan corrido, Chema, pero ánimo.- Le sonrió.- Estoy seguro que pronto tendrás un trabajo estable.-

- Eso espero.-

El rechinido de una llantas alertó a los tres, quiénes salieron al exterior para ver de qué se trataba. Ahí pudieron ver que el vehículo que manejara Duke zigzagueaba, mientras un mapache corría de un lado a otro desde el interior de éste. Tras que se perdiera y se dejaran de oír los gritos del washingtoniano, Wellington se dio media vuelta, rumbo a la casa...

- Se lo merece por dejar las ventanas abiertas.- Murmuró para sí.- I'm going to take a bath.-

Fin.


¡Hace tanto que no escribía de Hetalia! ¡Los extrañé mucho! Y bueno, he estado pensando tanto en Welligton en estos días, que decidí terminar este capítulo que llevaba escrito desde hace ya muchos meses y arruinar sus vacaciones. x3 ¡Nos vemos! :D