Todo el mundo se encontraba avergonzado por el desafío de Halloween, al punto de ni siquiera verse a la cara. Agregándole que todo fue demasiado cansado y sus amables anfitriones no les dieron mucho tiempo de descanso. Aún era de madrugada.

— Maldita… Blaineley— Jess hundía la cara en su almohada muerta de sueño al escuchar aquella molesta alarma emitida por los altoparlantes y luego observaba su reloj— 3 am… Ojalá que se pudra en el infierno— maldecía la chica mientras se incorporaba

— No… me gustas— Phyra entre sueños se decía molesta, a lo que su amiga bajaba de su litera. Y se cercioraba de que nadie supiera lo que comentaba la chica de cabello morado. Sobretodo Rebecca.

— ¿Phyra?— Jess le rozaba el hombro un poco y Phyra dormida aún fruncía el seño y gritaba— ¡SUÉLTAME! ¡No me gustas! — y Jess de inmediato quitaba su mano, algo impresionada, pero sonriendo, era bastante divertido, y en eso Phyra abría los ojos.

— ¡Perdóname! — le pedía a su amiga avergonzada, mientras se sentaba en la cama y Jess le sonreía y enarcaba una ceja— ¿Dije algo…?— preguntaba Phyra nerviosa.

— No… nada— le respondía la pelirroja— Sólo supongo que no te gusto— terminaba y soltaba una risita a lo que Phyra se confundía, iba a comentar algo pero aquella agradable voz se lo impidió.

— ¡PARECE QUE NO ESCUCHAN!— Blaineley perdía los estribos ante el altoparlante.

— Luego me dices— Jess le sugería a su amiga y ambas salían junto con todas las chicas de la cabaña.

— ¡Interrumpiste mi sueño de belleza! — Rebecca le decía a Blaineley iracunda.

— Que pena, sí que lo necesitaba— Jess le hacía burla a la rubia que de un tiempo acá se había ganado su odio.

— Uyyy Pulgarcita tu tampoco has dormido bien ¿verdad? Es que con eso que dormir ayuda al crecimiento— Rebecca contraatacaba con sorna. Ante lo que Jess cerraba sus puños.

— A ver, paren, me quitan mi hermoso protagonismo— Blaineley intervenía egoístamente— Creo que han sido demasiados desafíos mentales para su salud— agregaba con la intención de hacer rabiar a los campistas.

— Hola— McLean se hacía presente en la escena con un ojo visiblemente morado.

— ¿Qué te pasó viejo? — Cameron le preguntaba al pelinegro.

— Nunca me vuelvo a poner una peluca— respondía y Blaineley sonreía ante eso mientras le dedicaba una mirada de "Más te vale".

— ¿Van a decir el desafío o qué? — Kelly con su acostumbrada impaciencia vociferaba y de repente volteaba la mirada avergonzada al descubrir unos ojos verdes que la observaban.

— Shh— ordenaba Blaineley mientras gesticulaba con sus manos— Les decía que creo que es hora de un desafío que pruebe sus habilidades físicas— ante esto los chicos chocaban palmas y la gran mayoría de las chicas rodaban los ojos en clara señal de disconformidad, salvo algunas que estaban entusiasmadas.

— Si eso va a provocar que me ensucie, no cuenten conmigo— Dars declaraba mientras mostraba una cara de horror.

— Lamento informarte, princesita— Raquel le decía harta— Que en el desafío anterior te ensuciaste. Y Dars al escuchar "el desafío anterior" palidecía, en señal de vergüenza.

— No entiendo porque todo el mundo está raro desde ese desafío ¡fue genial!— declaraba Bonne con una amplia sonrisa y de nuevo todo el mundo la observaba, incluso los anfitriones— Son unos amargados— terminaba y se colocaba sus audífonos.

— Creo que ya hemos tenido suficiente de participaciones tontas— Blaineley silenciaba a todos— Según la cadena, puede que nos hayamos excedido un poquito con el desafío pasado.

— ¿Un poquito?— Nikky abandonaba su lado callado y decía indignada— ¡¿UN POQUITO? ¡Casi nos matan!

— Casi es la palabra clave— McLean sonreía sarcásticamente.

— Sí, bueno, en fin, lo importante es que a pesar de eso, el rating aumentó considerablemente, por lo que se aumentó el presupuesto, y el siguiente desafío es…— Blaineley dramatizaba el momento.

— ¡En las Vegas!— Chris le arrebataba su momento a la rubia y ella sólo levantaba la mano ante lo cual el anfitrión cubría su cara. Y los rostros de todos los chicos se iluminaban.

— ¿Enserio?— Emily esperanzada le preguntaba a los anfitriones.

— ¡Más les vale que no sea una broma pesada y nos estén tomando el pelo!— Vanessa con un tono severo les advertía. El poco tiempo que llevaba aquí era suficiente como para saber que no tenía que confiarse.

— No es una broma— La rubia anfitriona hablaba con la verdad, como pocas veces en su vida— Empaquen los suficiente para quedarse un día…— y todo el mundo mostraba su peor cara.

— ¡¿Un día?— Dars completamente inconforme le reclamaba a la anfitriona.

— Bueno si quieres, nos podemos quedar, querida— Blaineley le respondía mientras la miraba con desprecio.

— Pues a mí n…— Dars iba a continuar discutiendo pero alguien le tapó la boca.

— Siempre quieres que nos vaya mal ¿no?— David le susurraba y Dars sólo abría los ojos mientras se concentraba para no sonrojarse, con su mejor actitud de princesa quitó la mano de David de su boca y miró al suelo.

— No me pongas la mano en la boca ¿okey?— La chica fingía desprecio y se alejaba, pero al mirar al suelo vio las piernas de David vendadas, era claro que en el desafío anterior se había lastimado, mientras inexplicablemente a ella no le había pasado nada.

— Cómo quieras— David molesto le respondía— Te iba a dar las gracias, pero veo que no sabes lo que significa esa palabra— y Dars se frenó ante eso, pero David se dirigió a su cabaña de todos modos.

Confesionario.

— ¿Me iba a dar las gracias?— Darice sorprendida abría los ojos— ¡Pero es mi culpa que tenga las piernas lastimadas!— y de pronto la chica caía en cuenta de lo que decía, ella nunca se había echado la culpa por nada ni por nadie— Por mi culpa me refiero a culpa de los dementes de Blaineley y Chris— mentía y salía rápidamente de la cabina.

Fin del Confesionario.

Todo el mundo salía de sus cabañas con una maleta pequeña lo suficiente para un día, algunas chicas llevaban un bolso extra, pero Dars salía como acostumbraba con equipaje de más.

— Nos vamos un día, no un mes— Kelly le apuntaba a Dars.

— Sí… bueno… mira— Dars arrastraba las palabras mientras hacía un gran esfuerzo por llevarse su equipaje— La cuestión aquí es… que a ti NO te importa— le respondía la chica ojimiel molesta y Kelly se ofendía.

— ¿Ah sí?— Kelly se preparaba para contraatacar y Dars enarcaba una ceja— ¡Pues…!— y Bonne hacía su labor de calmar los ánimos.

— Nos espera un viaje y un día de diversión en Las Vegas, no peleen— Bonne optimista les decía a ambas y Kelly se iba echando humo.

— OH MIREN QUE PENA— Dars vociferaba fuertemente— ¡Una chica cargando su equipaje!— dramatizaba— ¡Y nadie la ayuda!— terminaba mientras observaba a su alrededor, pero todo el mundo se había alejado hasta alcanzar a Blaineley y Chris en el avión— Son todos unos tontos— fruncía el ceño y los seguía con su pesado equipaje.


— Bueno, este es el avión— Blaineley les mostraba a los un avión sumamente reluciente y bastante lujoso, y los ojos de todos se iluminaban— Claro que es el avión dónde me voy a ir yo…— La anfitriona rompía las ilusiones de todos con una sonrisa cínica— Disfruten en compañía de McLean su avión de cuarta…— terminaba y señalaba el avión.

— No sé porque tengo el presentimiento de que si me subo a eso me voy a morir— Riaya señalaba el decrepito avión que se parecía bastante al usado en la temporada de Total Drama World Tour, sólo que esta vez se veía aún peor.

— Bueno…— Chris sumamente molesto se dirigía al avión— Hay un límite de peso— ante esto Jess observaba a Rebecca con sorna quién le respondía con un gesto sumamente amable con su dedo medio, pero eso sólo provocó las risas de Jess y Phyra.

— Esta bien ¿ya podemos subirnos?— Paula impaciente y alegre se apresuraba.

— En un momento— Chris la silenciaba— El avión está dividido en dos partes.

— Sí, sí, lo sabemos— Clase baja y clase alta, cómo en la temporada anterior— Raquel cruzada de brazos le respondía al anfitrión.

— Bueno entonces, mejor dicho, está dividido en tres partes— Una cabina clase baja para las Serpientes, otra clase baja para las Pirañas…

— ¡¿Clase baja?— Dars exhausta llegaba con su equipaje— Discúlpame, ¡pero yo solamente voy en clase alta!

— Si quieres ir, son bajo esas condiciones, claro que puedes quedarte— McLean le respondía tajante.

— Descuida, no sería ningún problema— Raquel intervenía y Dars la miraba con desprecio.

— Quedarte y hacer perder a tu equipo completo— y las Pirañas se volvían hacia Dars— Ah y además no puedes llevar tanto equipaje, una maleta máximo— Darice se ponía las manos en la cintura, sin ganas de ceder.

En ese momento Yashio tomó una maleta de Darice al azar e Ian se la llevó cargando mientras ella pataleaba.

— ¡NO! ¡NO! ¡Suéltenme!

— Problema resuelto— Kelly chocaba palmas con Raquel.

— Bien, los demás ya pueden subirse— McLean les anunciaba al resto de los campistas.


Una vez que todos los campistas estaban sentados en unos descuidados asientos despeluzados y llenos de resortes por todos lados. Que por cierto parecían un gran grupo de niños de preescolar, los chicos estaban con los chicos y las chicas con las chicas, sin siquiera voltearse a ver mutuamente.

— Bebés…— McLean comunicaba a los campistas ante sus actitudes y todo el mundo soltaba un resoplido— Nunca les dije que era la tercer cabina, bueno, si ganan el desafío, podrán disfrutar de los lujos de primera clase, ahora, abróchense los cinturones de seguridad.

— ¿Cinturones?— Mire observaba aquel pedazo de tela que osaba llamarse cinturón.

— ¡Despegue!— McLean le ordenaba a Cheff y se sentía cómo se movían todas las partes del avión, cómo si este fuera a deshacerse. Todo el mundo estaba aferrado a su asiento intentando sentirse seguros. Y algunas chicas por la sensación gritaban un poco.


Después de tres horas de vuelo, la mayoría de los campistas se habían quedado dormidos, era muy temprano. Entonces Chris anunció el aterrizaje, que fue incluso peor que el despegue. De repente se encontraron con Blaineley que bajaba cual estrella de cine de su avión y todo el mundo la observaba con rencor.

— ¿Tuviste un lindo viaje?— preguntaba Riaya molesta.

— Sí, fue fabuloso— Se jactaba la rubia.

— Qué malo— Riaya le respondía con desdén y Blaineley rodaba los ojos.

— Bueno, ¡al fin hemos llegado a Las Vegas!— Estiraba los brazos cual estrella de Hollywood, Blaineley.

— Eres toda una genio de la Geografía— Kelly le hacía burla.

— Sí, bueno ¿Dónde están los Casinos?— Oliver rápidamente preguntaba claramente emocionado, mientras le dedicaba una mirada de complicidad a Thiago.

— Claaro, y te van a dejar pasar— Vanessa le respondía al pelirojo.

— Bien contestado Valeria— comentaba la anfitriona con desinterés.

— Es Vanessa— respondía la chica ofendida.

— Lo que sea— Blaineley le restaba importancia al asunto— Cómo oyeron, nada de Casinos para ustedes.

— ¿Y entonces cómo para qué nos trajeron?— Marcos les apuntaba a los anfitriones.

— ¡Exacto! Ese es mi punto, viejo— Oliver lo apoyaba.

— ¿Alguno tiene veintiún años? — Blaineley los interrogaba— ¿Eh? ¿Alguien? Es la mayoría de edad aquí.

— No— respondía Oliver— Pero tu tendrás unos años de más que nos prestes ¿no? — terminaba el chico secundado con varias risitas de sus compañeros, y Blaineley fruncía el seño, molesta y avergonzada.

— Ya cállense todos— McLean tomaba las riendas del asunto— Caminaremos hasta su desafío. Entonces los equipos se dividieron, las Pirañas iban en una acera, guiados por Blaineley, y las Serpientes en otro lado, con McLean cómo su guía.


Pirañas Asesinas~

— ¡Qué emoción estar aquí!— Mireya caminaba en medio de Emily y Bonne, agarradas de los brazos.

— Sí… y además Ian no te quita la mirada de encima— Emily le decía a su amiga inocentemente. Mireya en segundos se tornaba roja.

— Siempre supe que te gustaba— Bonne se incluía en la conversación feliz.

— ¡Hola!— Saludaba amablemente Ian y Bonne y Emily se miraban con complicidad.

Serpientes Venenosas

— ¡Apesta esto de no apostar!— Oliver continuaba quejándose— ¡Incluso traje una baraja por si las dudas!

— ¿Una baraja?— reía Thiago— De todos modos podemos jugar con ella en la Isla. Marcos que iba con ellos iba divagando por los edificios.

— Viejo ¿sigues ahí?— Oliver le preguntaba divertido a Marcos.

— Sí— respondía este de mala gana.

— Mira ¡Ahí está tu hermana!— señalaba Thiago.

— Sí…—reía Oliver— ¡Y mira con quién está!— y este le apuntaba con su dedo a Ian.

— Ese imbécil— Marcos se encelaba como hermano protector mientras Oliver y Thiago apenas podían contener la risa.

Pirañas Asesinas

— Siento que nos están viendo raro esos chicos— Emily les susurraba con temor a sus amigas.

— ¿Quiénes? — preguntaba Bonne, ya que Mireya no les había hecho mucho caso ya que estaba perdida hablando con Ian.

— Esos— Emily los señalaba con los ojos.

— Ah, son chicos del otro equipo, han de querer intimidarnos— Bonne le respondía a su amiga con su acostumbrada tranquilidad y les hacía unos saludos enormes a los chicos con una sonrisa— Así verán que no tenemos miedo— terminaba con una risita.

Serpientes Venenosas

— ¿Qué rayos?— Oliver reía ante los saludos de Bonne. Y Marcos se quedaba con los ojos abiertos.

— Sí que es bonita la amiga de mi hermana…— susurraba Marcos con un tono inaudible para Thiago y Oliver.

Pirañas Asesinas

— ¿Caminar?— Dars al segundo protestaba y de nuevo recibía malas miradas.

— Siempre te quejas de todo— Kelly replicaba.

— Sí bueno, lo dices cómo si fueras la persona más paciente del mundo— le respondía la ojimiel y Kelly rodaba los ojos.

— Aquí sólo hay gente tonta y aburrida— Yashio exclamaba unos pasos delante de ellas y las chicas lo veían terrible.

— Tarado…— decía Kelly por lo bajo.

— Es un pesado…— agregaba Dars.

— No crean que no las oigo ¿eh? — Yashio se volteaba y Dars se miraba las uñas.

— Da lo mismo si nos oyes o no— le respondía Dars y Yashio iba a contestar algo, más se tropezó con una grieta y las chicas estallaron en una carcajada.

— Que hábil eres— comentaba Kelly y Yashio se molestaba más y más.


Los campistas al caminar observaban todas las construcciones, atestadas de Casinos, bares, gente sonriente y al doblar la esquina vieron algo que les quitó el aliento.

— ¡Bienvenidos a la Torre Stratosphere!— Exclamaba Chris emocionado.

— Una construcción que mide 350 metros de altura, ¡la estructura no-colgante más alta de Nevada! — continuaba Blaineley, ante esto los chicos hacían sombra con sus manos para observar la torre completamente.

— Hay algo extraño en la cima de esa Torre— declaraba Bonne.

— Déjenme adivinar, el desafío es escalarla por fuera y el que no se muera gana— espetaba Riaya con desdén.

— Eso sería extremo— agregaba Kurt con los ojos abiertos y una sonrisa en el rostro.

— Créeme, que es lo que más me gustaría— decía Blaineley con sarcasmo— Pero lamentablemente los necesitamos vivos, ahora, subamos.

— ¿Cómo?— preguntaba Mireya, ya impresionada por la Torre.

— Por el ascensor… duhhh— Yashio le señalaba a Mireya y ella se molestaba.

— ¿Va a ser así de fácil?— Nikky preguntaba dudosa.

— Sí…— Blaineley le respondía a la chica con una sonrisa.


Después de recorrer veinte pisos al fin llegaron a la cima de la torre. Pero antes había una habitación.

— Pasen— McLean les abría la puerta y ahí había un lindo Restaurant, lleno de comida chatarra.

— Pueden comer lo que quieran— agregaba Blaineley.

— ¿Está envenenada o qué?— preguntaba Max con escepticismo.

— No— respondía Blaineley indiferente.

— ¡Esto tiene suficientes calorías como para matarme!— exclamaba Rebecca mientras observaba una papa frita.

— En ese caso, comete todo— Jess le hacía burla.

— No gracias— Rebecca le respondía— Pero tu si podrías comer más ya sabes, así a ver si logras estirarte unos centímetros.

— Tranquilas chicas, no peleen— Cameron tranquilizaba los ánimos.

— Esta bien, sólo porque tú me lo pides— Rebecca le respondía a Cam mientras le acariciaba la mejilla, con toda la intención de que Jess se molestara, cosa que lograba en cuestión de segundos, mientras Blaineley observaba divertida la escena.

— Es decisión de ustedes comer o no, es la única comida que tendrán en el día— anunciaba McLean y de inmediato la mayoría procedía a comer en grandes cantidades.

— Al fin una comida real— agregaba Joseph— Después de la comida del Cheff esto sabe a gloria.

— Cinco minutos y nos vamos— vociferaba Blaineley.

— ¿A dónde?— preguntaba Alex y no obtenía respuesta.

— Bueno, ahora cruzaremos esta puerta y observarán su desafío anunciaba McLean emocionado y al abrir las puertas todo el mundo se quedó pasmado.

— Bien, en la azotea de esta altísima torre tenemos un parque de diversiones— Blaineley sonreía ante los rostros de los impresionados chicos.

— Tres atracciones de lo más divertidas— agregaba McLean— Hoy hemos podido costearnos el parque para este desafío.

— No se hubieran molestado… enserio— decía Raquel mientras sentía un poco de vértigo.

— Bueno ¿ubican esa pantalla?— Chris señalaba a la pared— Es parte de su desafío.

— A ver, antes de preguntas, les explicaré todo, en esta pantalla se van a proyectar ustedes, alrededor de las atracciones hay cámaras. Los van a fotografiar en un momento cualquiera, lo único que ustedes verán es un flash.

— Si en la foto salen sonriendo, ganan un punto— McLean agregaba— Que se les contarán en aquellos marcadores— el anfitrión los señalaba.

— Ahora, el subirse a las atracciones igual cuenta— Blaineley continuaba— Los campistas que se suban a los tres juegos obtendrán cinco puntos para su equipo, pero si en el juego llegaran a vomitar, quedan descalificados— sonreía Blaineley.

— Arggg eres una…— Jess le decía a Blaineley completamente molesta— ¡Sólo nos llenaron el estómago para hacernos más débiles!

— Correcto— Blaineley reía— Si por alguna razón ya no quieren subirse pueden negarse antes de echar en marcha el juego, pero eso les restará tres puntos a su equipo, así que creo que es mejor que tomen el riesgo— terminaba con una ceja enarcada.

— Bueno chicos les presento a su primera diversión— McLean reía— Esta hermosura se llama "The Big Shot", y es la atracción más alta del mundo— continuaba Chris mientras los campistas mostraban ojos de terror ante aquella estructura. Era un ascensor hexagonal, que alcanzaba el límite superior y después descendía a una gran velocidad.

— Si los hace sentir mejor, mide 48 metros— añadía Blaineley.

— Bueno, no es tanto— alentaba David.

— Más los 350 metros anteriores da una altura de la Torre da un total de 398 metros, ¡eso hará que sientan el efecto hasta cuatro veces la fuerza gravitacional! — McLean comentaba— sin mencionar que lleva una velocidad de 72 kilómetros por hora.

— Sí, bueno ya cállate, oímos suficiente— Ian intentaba silenciar a los crueles anfitriones.

— Antes que nada el juego tiene forma hexagonal— decía Chris.

— ¿Qué es un hexadropodo o lo que sea? — preguntaba Rebecca y muchos reían.

— Me refiero a que el juego está dividido en seis secciones de asientos— explicaba McLean.

— Para que no te confundas más, seis es un número— Phyra le decía a Rebecca y ella rodaba los ojos.

— Cada sección tiene cuatro asientos— continuaba Chris.

— Entonces eso no tiene sentido— respondía Kelly haciendo sus cuentas de inmediato— Serían 24 asientos, no son suficientes para todos.

— Exacto, cerebrito— Blaineley le contestaba— Dos de ustedes no tendrán que hacer este desafío, y cómo el desafío pasado lo ganaron las Pirañas, pueden elegir dos personas que se salvarán sólo de esta atracción, se les regalarán dos puntos automáticamente— continuaba y las Serpientes fruncían el seño— Tienen tres minutos para elegir.


Pirañas Asesinas~

— Bueno creo que me lo merezco— Dars inmediatamente se anotaba para no hacer ese desafío.

— No, estás loca— Raquel le negaba a Darice.

— Que a ninguno le vaya a salir lo marica y elija quedarse sin el desafío— David le advertía a los chicos.

— Sinceramente creo que Nikky merece no hacer este desafío— proponía Alex y ella se sonrojaba.

— Me parece bien, después de todo, ella casi muere el desafío pasado— apuntaba Ian.

— Entonces Nikky es una, ¿quién más?— preguntaba Joseph— ¿Qué les parece Kelly?— continuaba el chico y Kelly se sentía completamente alagada, pero no quería que él lo notara.

— ¿Me crees débil o qué?— respondía la nombrada con falsa molestia.

— No, sólo decía— el ojiverde se molestaba.

— Ya casi no nos queda tiempo— decía Emily temblando.

— ¿Estás bien?— le preguntaba Ian.

— No… en realidad tengo mucho miedo— confesaba la chica.

— Creo que Emily igual debe quedarse— proponía Bonne tranquila.


— Listo— llegaba Joseph— Emily y Nikky no harán el desafío.

— Ahora Serpientes, digan un nombre de su equipo al azar, rápido.

— Rebecca— decía Jess con sorna.

— Perfecto— McLean se preparaba y agregaba dos puntos a las Pirañas— ¡Hora de subirse!, pero antes ¿alguien que no quiera hacer el desafío?

Muchas chicas se encontraban tentadas a levantar la mano. Sobre todo la princesita persa.

— Ni se te ocurra— le murmuraba David— Te pueden eliminar si es que perdemos.

— Ya llevamos dos puntos arriba, un punto menos no es nada— respondía Darice con la piel de gallina.

— Vamos, no ha de ser tan malo— David intentaba persuadirla— Si quieres me subo contigo.

— Me parece bien, para que pueda maldecirte por haberme convencido de subirme— Dars le respondía asustada y David reía.

— Bien, como no hay nadie que se retire, ya pueden subirse, pero eso sí, una vez el juego en marcha, no se va a detener por nada— les advertía Chris.

Después de armar las filas se le enviaba la información a Chris quién se encontraba en una cabina operándolo todo. Entonces proyectaba en la pantalla las filas de asientos.

Serpientes Venenosas·

/Phyra, Jess, Cameron, Max.

/ Kurt, Riaya, Paula, Kyu.

/Thiago, Oliver, Vanessa, Marcos.

Pirañas Asesinas·

/ Bonne, Mireya, Ian, Yashio.

/ David, Dars, Raquel, Alex.

/ Joseph, Kelly, Steve, Rebecca.


— ¿Y por qué yo estoy en esa fila?— Rebecca se quejaba al instante.

— Puedes agradecérselo a Jess— Blaineley le respondía— El nombre que pedí era ese, el que me dieran era el que iba a tener que irse en una fila con las Pirañas.

— ¡No es justo!— reclamaba Rebecca.

— A callar, ahora todo el mundo a sus asientos, y recuerden ¡Sonrían!— Blaineley reía sarcásticamente.

Se podía sentir la tensión a cada segundo y el miedo acumulado en todo el mundo.

Pirañas Asesinas~

— Nono mejor me bajo de aquí— Dars se apanicaba mientras le ajustaban los cinturones y le bajaban la protección para el cuello.

— Calma… no será tan malo— David de nuevo la intentaba darle ánimos a la chica y con la distancia que había entre los asientos lograba tomarle un brazo y dedicarle una sonrisa y Dars se sentía un poco más segura.

Serpientes Venenosas~

— Estoy nerviosa…— Phyra le confesaba a su amiga peliroja.

— Tranquila, no creo que sea tan malo— la alentaba Jess.

— Es que en las esquinas se siente peor— comentaba Cameron— Si quieres te puedo cambiar mi asiento— ofrecía el chico amablemente y Phyra observaba junto a quién estaba Cameron.

— No gracias Cam— Phyra no aceptaba la oferta. Seguía bastante incómoda, y Max rodó los ojos ante la negativa de la chica. Pero debía admitir que él igual estaba avergonzado.

Una vez todos asegurados empezaron esas advertencias y recomendaciones que se dan con una voz pregrabada.

— Bienvenidos al Big Shot, la atracción más alta del mundo, les recomendamos mantener la cabeza bien fija a sus asientos…

En ese momento la atracción comenzó a ascender lentamente, poniendo los nervios de punta de la mayoría de los campistas. Desde ahí podían apreciar una hermosa vista, debían admitir.

Pirañas Asesinas~

— Dios mío— Kelly decía con la voz agitada— Dejan esto tranquilo para calmarnos y después lo van a bajar cuando menos lo esperemos.

— Tranquila Kelly, además sólo es un juego, no puede sentirse tan mal— Joseph alentaba a la aterrada muchacha— Será divertido— el chico volvía su rostro hacia el asiento de la Kelly.

— Sí… claro… divertí…doooooo.

En ese momento el juego descendía a gran velocidad.

Serpientes Venenosas~

— ¡Esto es genial!— Kurt divertido gritaba mientras el juego estaba de nuevo abajo.

— La sensación es increíble— Riaya comentaba feliz con esa dosis de adrenalina.

— ¿Paula? ¿Estás bien?— Kyu un poco aturdido por el juego le preguntaba a la chica que estaba completamente aferrada a su asiento y estaba temblando.

— NOOO ¡Esto es horrible!— gritaba la chica cuando el juego ascendía de nuevo.

Después de dos minutos de velocidad, el juego al fin se detuvo. Todos los chicos bajaron, algunos incluso se tiraban en el suelo.

— ¡Eso fue genial!— Bonne salía tranquila y muchos la veían mal— Vamos, no sean aburridos— alentaba la chica sonriente.

— Bien campistas, veamos sus fotos— Blaineley divertida proyectaba las imágenes, primero, las Serpientes, con su primer fila de asientos.

La foto mostraba a Phyra con los ojos cerrados y bien aferrada al asiento, a Jess sonriendo, al igual que Cameron, y Max con un rostro inexpresivo.

— Dos puntos— añadía McLean al marcador— Siguiente fila.

En la siguiente se podía ver a Kurt y Riaya completamente sonrientes con los ojos cerrados y los brazos arriba, a Kyu un tanto nervioso, pero con una leve sonrisa y a una aterrada Paula gritando.

— Tres puntos más— continuaba Blaineley— La que sigue.

En la última foto de las Serpientes Thiago sonreía y Oliver se veía volteado, riéndose de una aterrorizada Vanessa que gritaba y a Marcos sonriendo levemente.

— Tres puntos— comentaba McLean— Serpientes llevan un total de ocho puntos.

— Ahora las fotos de las Pirañas— continuaba Blaineley.

En la primer foto de las Pirañas se veía a una Bonne completamente feliz, con los brazos arriba e incluso con los ojos abiertos, a Mireya casi rompiendo el cinturón de tan aferrada que estaba, Ian agarrado de la protección del asiento, pero sonriente y a Yashio aburrido.

— Dos puntos— marcaba Chris— La siguiente foto.

Esta foto mostraba a David con los brazos arriba y sonriente, a Dars aferrada de su asiento soltando un enorme grito, a Raquel aturdida con los gritos y asustada y a Alex riéndose.

— Otros dos puntos— Blaineley anunciaba y McLean los agregaba al marcador— Veamos su última foto.

En esta foto Joseph se mostraba feliz y sonriente, mientras que Kelly se veía presa del pánico, Steve sonriendo falsamente y Rebecca casi vomitando.

— Dos puntos— comentaba Chris— Sí Rebecca hubiera sonreído les hubiéramos dado ese punto a las Serpientes.

— Lograron un total del seis puntos— decía Blaineley— Más los dos puntos de antes, llevan ocho, es decir que vamos en empate.

En ese momento Rebecca vomitaba en un bote de basura.

— Veo que Serpientes, Rebecca no puede continuar— apuntaba Chris divertido— Ahora nos vamos a la siguiente atracción.


— Este se llama X-Scream— anunciaba Blaineley feliz— Un paseo que es una recta deslizadora de 27 metros— sonreía.

— ¡Eso no es nada! ¡Buu!— Bonne abucheaba la atracción y varias chicas levantaban sus cejas molestas.

— Lleva un solo carro, abierto…— agregaba Blaineley intentando asustar a la chica.

— Eso sí que es extremo ¿eh?— respondía Bonne sarcástica.

— Tiene un movimiento de sube y baja…— comentaba Blaineley ya algo harta.

— Wow y yo tengo tres años…— Bonne continuaba presionando a la rubia.

— ¡Va a 45 kilómetros por hora y el final de la pista está a 8.2 metros fuera del edificio! ¡Estarán suspendidos fuera del edificio en un carro abierto con sólo la recta del soporte! ¿Qué opinas de eso, eh?— Blaineley perdía los estribos y le gritaba a Bonne harta mientras los chicos quedaban totalmente impresionados y asustados.

— Opino qué… ¡Eso es genial! ¡Pido enfrente!— Bonne con una sonrisa se entusiasmaba y Blaineley estampaba su mano en su frente.

— Creo que estás loca…— Steve le comentaba a Bonne quién tomaba el comentario tranquilamente.

Confesionario.

— A nadie le gusta lo extremo porque son unos bebés y no aguantan nada— decía Bonne— ¡Pero no por su culpa me perderé de la diversión!— reía— Y no me importa que me crean loca— terminaba.

Fin del Confesionario.

— Bien… — informaba Chris— El carrito tiene 7 secciones con dos asientos cada uno, dando un total de 14 asientos— continuaba— Irán sentados en parejas… formadas por mí— continuaba el anfitrión riendo.

— Pero antes… ¿alguien se retira?— preguntaba Blaineley y muchos después de la explicación que le había dado a Bonne se querían ir, más todos continuaron— Genial, ahora, recuerden, Nikky y Emily deben hacer ya los siguientes desafíos y las chicas mostraban caras apanicadas.

— Ahora, las Pirañas irán primero— comentaba Chris y proseguía— Ahora les diré sus parejas: Bonne y Steve, primera fila. Y los chicos iban a sus asientos, con una Bonne eufórica y un Steve confuso.

— Raquel y David, segunda fila— informaba Blaineley a los chicos y miraba de reojo a Darice esperando su reacción.

Confesionario.

— ¡¿QUÉ?— Dars se quejaba— ¡NO! ¡Ella no puede ir con él! ¡YO debo ir ahí!— decía y luego reaccionaba— Digo que no es porque me importe que vaya con ella— mentía— Es sólo que me siento mejor si voy con él— continuaba y volvía a darse cuenta que lo había arruinado— Digo… ¡NO! ¡Déjenme en paz!— salía la chica azotando la puerta.

Fin del Confesionario.

— Siguiente fila— vociferaba Chris— Emily y Darice. Y las chicas se iban a sus asientos, Dars completamente furiosa y Emily temblando.

— Continuamos con Joseph y Mireya en la cuarta fila— anunciaba Blaineley.

— Seguidos por Alex y Kelly en la quinta fila— continuaba Chris. Y ambos abordaban el carro.

— Sucedidos por la fila número seis, Nikky e Ian— marcaba Blaineley.

— Y por último, en la séptima fila, sólo, Yashio— añadía Chris y el chico se iba indiferente.

— Es el mejor lugar que me pudo haber tocado— declaraba Yashio.


Las Pirañas se encontraban en los asientos del carro, la sensación era verdaderamente horrible, sentías que estabas sin seguro y que en cualquier momento podías caerte.

— ¡Estamos a punto de iniciar el juego!— anunciaba Blaineley— Pero antes les diré que sólo tomaremos una foto grupal, así que saquen sus mejores sonrisas.

— ¿Listos?— preguntaba Chris y al instante el juego se ponía en marcha.

— ¡Esto se va a caer!— anunciaba Dars— ¡Nos vamos a morir!— la chica gritaba dramáticamente cuando el riel del carro sobresalía del edificio y violentamente bajaba.

— ¡No me quiero morir!— gritaba Raquel cuando parecía que el carro se salía y esta agarraba a David con fuerza y cerraba los ojos.

— ¡Esto está genial!— Bonne levantaba los brazos cuando parecía que los chicos estaban a la deriva y que el carro se saldría, cuando de repente frenó violentamente y el riel subió provocando que el carro volviera hacia atrás, causando una sensación horrible.

— ¡Creo que me voy a desmayar!— Emily miraba al suelo y se sentía mareada.

— Tranquila, pronto se acaba— Joseph en el asiento de atrás intentaba hacer sentir mejor a la chica y Mireya por su parte se encontraba completamente aferrada al muchacho de ojos verdes. Y Kelly observaba esto en la fila de atrás y sentía la sangre hervirle. De repente el juego comenzó a andar completamente rápido y volvía a parecer que el carro se salía.

— ¡Esto es horrible!— Raquel le decía a David quién intentaba calmar a la chica.

— Tranquila mira mejor cálmate y sonríe— alentaba el muchacho.

— Siento que me voy a caer de aquí en cualquier momento— respondía Raquel— ¡Agárrame por favor!

— No te vas a caer, es simplemente la sensación del juego— respondía este— Mira, ¡un flash!— David señalaba frente de ellos y ponía su mano en el hombro de Raquel para darle un poco de confianza ¡Sonríe!— y en ese momento el juego violentamente volvió hacia atrás y por fin se quedó quieto.

— ¡Tierra al fin!— Mireya bajaba temblorosa y se tiraba en el suelo.

— Chicos… creo que ella necesita ayuda— Bonne señalaba a Nikky quien no podía bajar de su asiento, parecía estar petrificada.

— Yo la ayudo— Alex la cargaba hasta dónde estaban todos y la chica no salía de la impresión. Dars estaba en un estado parecido.

— ¿Necesitas ayuda?— David le ofrecía y Dars de inmediato salía de ese transe.

— No, mejor ve a ayudarle a esa ¿no crees?— la princesita iracunda le señalaba a Raquel— Se te da muy bien ayudarla por lo que vi.

— ¿Qué más iba a hacer dime? No podía hacerla sentir mal—respondía el chico con molestia y Dars se iba de ahí a un paso rápido dejando al chico solo.

— Pirañas, rápido— Blaineley los juntaba— Tenemos su foto— anunciaba y en la gran pantalla se visualizaba la foto.

Bonne estaba completamente feliz y sonriente, incluso saludaba a la gente que estaba 350 metros bajo ellos con entusiasmo, Steve tenía una expresión confusa, en la fila siguiente.

Raquel tenía una tímida sonrisa y David tenía la mano en su hombro, sonriente, posteriormente, Emily estaba acurrucada en su asiento con los ojos cerrados y asustada y Dars veía la fila de enfrente con odio, sobre todo a Raquel.

Joseph en la otra fila ponía su mano en la espalda de Emily intentando alentarla y sonreía, junto a él, Mireya lo abrazaba fuertemente, engarrotada.

Seguían Alex y Kelly, él levantaba los brazos y sonreía ampliamente mientras ella, por otro lado cerraba los ojos asustada, en la fila de atrás Nikky estaba completamente pálida y gritaba mientras Ian sonreía confuso y en la última fila, Yashio solitario forzaba una sonrisa.

— Siete puntos— añadía Chris al marcador— Llevan un total de quince puntos, ahora muévanse y dejen continuar a las Serpientes.

— Creo que esta es una de esas veces que prefieres ir primero, saben, ahora que he visto cómo funciona el juego me ha dado más miedo— declaraba Vanessa.

— Primera fila— Chris hacía una pausa que ponía los nervios de punta de todos y el anfitrión soltaba una risita — Phyra y Max— bufaba y ambos chicos se observaban con odio disfrazado de incomodidad.

Confesionario.

— En un juego infernal y… y con ¿ÉL?— Phyra reclamaba a la cámara.

— ¡Malditos productores! ¡El peor asiento y con ella!— Max declaraba molesto.

Fin del Confesionario.

— Segunda fila— anunciaba Blaineley— Riaya y Cameron— y los dos iban a sus asientos felices.

— Continuamos con la tercera fila— comentaba Chris— Jess y Kurt— y al escuchar sus nombres iban a sus asientos conformes.

— Seguidos por Kyu y Paula— apuntaba Blaineley— y una sonrisa se mostraba en los rostros de ambos chicos.

— En la quinta fila tenemos a Vanessa y Oliver— decía Chris con sorna y Vanessa levantaba su mano inconforme.

— No hay cambios así que muévete— Blaineley le respondía déspota— la última fila está conformada por Thiago y Marcos— finalizaba— Y cómo no está Rebecca, la última fila queda vacía.

— ¡Juego en marcha!— anunciaba McLean.

Ahora el recorrido comenzaba un poco diferente, el juego había recorrido la mitad de la pista lentamente, lo que hacía que la sensación de caerse se sintiera más presente.

— ¿Tienes miedo?— Oliver le decía a Vanessa burlón y ella lo veía mal.

— Para nada— mentía la pelinegra. Y el juego de repente se iba hacia enfrente a una alta velocidad y la chica gritaba fuertemente, incluso Oliver abrió los ojos ante la horrible sensación que provocaba el juego.

— ¡Nos vamos a morir!— Phyra sentía que el juego se salía, la sensación era terrible para los otros, pero para la primer fila de asientos se sentía mil veces peor.

— No es cierto— Max decía con dificultad, pero de cierto modo el igual creía que el juego se salía, a los otros chicos no les pasó— continuaba y de repente el juego salía del edificio y sólo estaban siendo soportados por la fuerza del riel y Phyra gritaba horrorizada y al necesitar un soporte se enganchaba al chico y cerraba los ojos y Max se veía claramente impresionado.

— ¡Esto es genial!— Kurt decía mientras llevaban cierto tiempo suspendidos cuando de repente el riel se elevó y el carro regresó al punto de salida.

— Siento que me voy a desmayar justo aquí— Paula temblaba horriblemente y Kyu la abrazaba,

— Pronto pasa, lo prometo.

Una vez más el juego se fue hacia enfrente con una velocidad muy alta y todo el mundo se impresionaba, para que en un momento de nuevo regresara con velocidad hacia atrás y se terminara el recorrido.

— ¡Otra vez!— Cam entusiasta sonreía y Jess asentía ante eso. Después la mayoría bajaba con dificultad.

— ¡Tenemos la foto!— vociferaba Chris y la proyectaba en la pantalla.

En la foto se apreciaba a Phyra abrazada de Max con los ojos cerrados, el con su mano en la espalda de la chica y con los ojos totalmente abiertos.

En las dos filas detrás de ellos, prácticamente una fiesta, Riaya, Cameron, Jess y Kurt estaban sonrientes y con los brazos arriba, atrás, Kyu sonriente y Paula pegada al chico horrorizada.

En la fila de atrás Vanessa y Oliver discutiendo, pero ambos con los hombros agarrados del otro, buscando soporte, y con expresión de miedo, se veía que el juego los había tomado por sorpresa y en la última fila, Marcos y Thiago atacados de risa con Vanessa y Oliver.

— Siete puntos— decía Blaineley molesta— Y sumando los otros, quince. Empatados— terminaba molesta.

— Tendrán que subirse en la última atracción— decía Chris divertido— Síganme— continuaba el anfitrión y les mostraba lo último.


Insanity,The Ride— presentaba Blaineley y apuntaba al juego, era un brazo mecánico que se extendía más allá del borde de la torre.

— Esta hermosura separará los brazos mecánicos 70 grados y comenzará a girar a una velocidad de 64 kilómetros por hora— decía Chris entusiasmado y Bonne abría los ojos feliz.

— Irán con las parejas pasadas— anunciaba Blaineley— Y no tomaremos foto, esta vez sólo cuenta que suban, ya saben, si completan esto, son cinco puntos por persona— terminaba.

— ¿Alguien se retira?— preguntaba Chris desafiante y nadie hablaba.

— Bien ¡Serpientes primero!— sonreía Blaineley— Recuerden, si vomitan, adiós cinco puntos.

— Tengo demasiado miedo— Paula se detenía a ras del abordar.

— Paula, no puedes dejarlo— Kyu le decía a la chica mientras tocaba su rostro— Si es que perdemos, te echarán y de verdad no sé qué pasaría conmigo si es que te vas— decía el chico y Paula se sonrojaba sonriente.

— Creo que subiré— declaraba la chica aún roja y Kyu le daba un tierno beso en la mejilla y ambos subieron.

— Si te ríes de mí, ¡te juro que te voy a matar!— Vanessa le decía a Oliver quién ya no se veía tan seguro ante el juego— ¿Qué? ¿Miedo?— espetaba la chica burlona.

— No… es qué… no me gusta dar vueltas— confesaba el pelirojo— Me mareo demasiado— y Vanessa miraba al chico algo preocupada.

Después que todo el mundo se colocó en su asiento el juego comenzó lentamente a girar y poco a poco se abría, aumentando la velocidad y los asientos quedaban completamente horizontales, definitivamente, el peor juego hasta ahora.

— ¡Te odiooooo Blaineley!— Phyra gritaba con todas sus fuerzas completamente aterrorizada, el juego iba demasiado rápido.

— Vanessa… no me siento bien— Oliver le decía a la chica quién se aferraba a lo que podía porque se sentía a morir.

— ¿Cómo?— respondía la chica preocupada.

— Siento que voy a vomitar— le respondía este altamente mareado.

— ¡No se te ocurra! Cómo ya no está Rebecca estamos en desventaja, si vomitas, es seguro que perdemos— advertía Vanessa y volvía su cara al chico— Concéntrate en un punto fijo— le recomendaba y tomaba el rostro de Oliver— Mírame a mí y no prestes atención a lo demás.

Oliver acató la indicación de la chica y la observó, su cara destilaba preocupación, tanto por el juego, como por él. No dejó de verla ni por un segundo.

— ¡Viejo nos moriremos aquí!— Thiago le decía aterrorizado a Marcos quien ni siquiera hablaba de lo mal que el juego se sentía.

Riaya, Cameron, Jess y Cameron eran los únicos que disfrutaban el recorrido e incluso se atrevían a mirar hacia abajo.

Después de tres minutos de vueltas el juego comenzó a juntarse poco a poco hasta detenerse y todo el mundo bajaba.

— Eso es lo más horrible que he sentido en mi vida— Phyra bajaba ayudada de Max ya que sus piernas temblaban.

Oliver corrió hasta el bote de basura más cercano y vomitó inmediatamente.

— Demasiados lloriqueos— Blaineley decía molesta— Bien, doce de su equipo se subieron a las tres atracciones— 60 puntos— Pero… Oliver vomitó.

— ¡Eso no es justo!— reclamaba Vanessa— ¡El aguantó todo!

— Reglas son reglas— respondía Chris— Se quedan con 55 puntos, más los 15 de antes, 70 puntos.


— Deben superar eso Pirañas— anunciaba Chris— Bien ¿alguien se retira?— preguntaba.

Después de todo lo que vieron, alguien al fin se retiró.

— Yo— levantaba su mano tímida Nikky, quién continuaba pálida.

— ¡No puedes!— le reclamaba Kelly— ¡Perderemos!

— Técnicamente, están en igualdad numérica— respondía Blaineley con sorna. Parecía que no recordaban lo que ella había dicho al principio— Bien, ella habló, ahora los demás suban.

— Si me pasa algo, tengan por seguro que los meterán a la cárcel de por vida— Dars le apuntaba a ambos anfitriones.

— Que miedo me das— Blaineley le respondía y Dars se enfurecía.

— Ven, déjalos— David le decía a la chica y ella seguía molesta y se daba la vuelta.

— Oye— el chico la giraba hacia él y le tomaba la barbilla, Dars abría los ojos y conectaba su mirada con la de David— Suerte…— terminaba y se iba a su asiento mientras Dars se quedaba ahí estática tocando su barbilla y alguien tocó su espalda.

— ¡Dios mío! ¡Parecía que ustedes…!— Bonne estaba impresionada y sonreía— Ya sabes…

— ¿Qué?— preguntaba Dars confundida.

— Nada…— Bonne terminaba la charla feliz— ¿Ansiosa por subir, eh?— le preguntaba a Dars y ella negaba con la cabeza.


Cuando al fin todo el mundo abordó el juego comenzó a andar y a separarse.

— ¡Esto sí es extremo!— Bonne levantaba los brazos en el aire y volteaba hacia abajo eufórica.

— ¡Estás oficialmente loca!— Steve le decía asustado y Bonne se reía.

— ¡Y tu eres un gallina!— respondía la chica de mechas moradas y comenzaba a cacarear— ¡Mírenme soy la gallinita Steve!— y seguía cacareando y riéndose mientras Steve no hablaba porque el juego se abría cada vez más.

— ¡ME VOY A MORIR! ¡NO PUEDE SER! ¡NOOOOOO!— Dars gritaba dramáticamente.

— Y yo me voy a matar si no te callas— Raquel discutía con ella a pesar de que también se sentía a morir.

— Tranquilas las dos— David decía feliz— Miren hacia abajo ¡La vista es increíble!

— Sí, voy a ver hacia abajo y me va a dar un infarto— Dars le contestaba al chico. Las cosas eran más fáciles si ella sabía que podía contar con alguien.

Alex disfrutaba demasiado el juego y Emily y Kelly ni siquiera se movían.

El juego disminuía su velocidad y regresaba a su posición inicial.

— ¿Qué te pasó?— Kelly le preguntaba a Joseph quien se encontraba lleno de vómito.

— Mireya… le dieron nauseas a mitad del juego, y no dejó de vomitar hasta que todo se detuvo— respondía el chico asqueado.

— Que entusiasmo ¿eh?— Chris apuntaba a Mireya quién estaba siendo ayudado por sus amigas.

— Que pena Pirañas, hubieran tenido 60 puntos, pero Mireya no lo consiguió— decía Blaineley— Se quedan con 55 más los anteriores, 70 puntos— finalizaba.

— Es empate de todos modos— Kelly le apuntaba a la anfitriona de mala gana.

— Te equivocas, 70 puntos de las Pirañas menos tres puntos porque Nikky se negó a subirse, son 67 puntos ¡Perdieron!

— Pero ¿Por qué?— preguntaba David molesto.

— Porque, chico lindo— Blaineley le pellizcaba una mejilla con sorna— Yo dije bien claro al principio que si renunciaba les quitaría tres puntos.

— Así que Serpientes ¡Ganaron! Irán de vuelta en primera clase— anunciaba Chris y los chicos celebraban.

— ¡Noooo!— Dars se hincaba en el suelo— ¡Clase baja de nuevo!— se lamentaba la chica.

— Bueno… debemos irnos, aún deben llegar a la fogata, Pirañas— anunciaba Chris.

Una vez todos en el avión se quedaron dormidos rápidamente, había sido un día agotador, al llegar a la Isla, se bajaron desganados y las Pirañas se dirigieron a la fogata.


Fogata~

— No estoy para reclamos, simplemente… danos los malditos malvaviscos— Kelly le advertía a Blaineley harta.

— Malvaviscos para Bonne, quién creo fue la más entusiasta de hoy— admitía Blaineley y le lanzaba el malvavisco a la alegre chica.

— Emily, Alex, Yashio— están a salvo anunciaba la anfitriona— Raquel, Dars, David— les lanzaba los malvaviscos a los chicos— Yashio, Ian, Joseph, Kelly, Steve. Y dejaba a dos chicas que se tomaban las manos.

— Mireya, Nikky, ustedes son prácticamente responsables de regalar la victoria a las Serpientes, tenían dos puntos de ventaja… ¿cómo pudieron…— Blaineley molestaba a las chicas.

— ¿Qué parte de malditos malvaviscos no entendiste?— Kelly le reclamaba a la rubia y esta rodaba los ojos.

— En fin, Nikky, quedas fuera, a ver si a la próxima no eres tan cobarde— Blaineley le decía a la tímida chica quien triste se levantaba y se dirigía al bote de los perdedores.

— Espero que nos veamos pronto amiga— Raquel abrazaba a la chica.

— Nos vemos fuera— Alex le decía a Nikky y ella se sonrojaba. Todo el mundo acudía a su despedida y se quedaban en el muelle hasta que Nikky se alejaba completamente.

— ¡Sintonicen Total Drama Resistance la próxima semana!— despedía Blaineley el show.


Cabaña de las chicas Serpientes~

— Oye Jess, sobre lo que dije en la mañana al despertar…— Phyra le decía a su amiga.

— No te preocupes, ya tenía mis sospechas, pero al ver esa foto no me quedó duda— Jess le sonreía a su amiga y reía— ¡Buenas noches!


¡Al fin acabé!

Antes que nada, lamento mucho la eliminación de Nikky :c, y lamento haberlos hecho esperar tanto, es que con mi laptop que no funciona e-e, bueno, pero aquí tienen el cap. ¿Qué les pareció?

Sé que quedó muy largo, espero no haberlos hartado D:

Muchas gracias por los reviews, me encanta leerlos una y otra vez :D.

Espero que hayan tenido una Navidad hermosa y que el Año Nuevo sea próspero :).

Por cierto, saben que me encanta hacer especiales en fechas importantes. Pronto el especial Navideño del que ya le había contado a Loly y Yuks *w*.

Me retiro.

Cuídense. Besos.

LilyGxT*