Capítulo 7: Gracias

Era tarde pero Ichigo no podía regresar a la casa pues había una niña que lo necesitaba. A pesar de no recordar haberla visto antes tenía la sensación de que ya la conocía.

Había buscado por horas sin tener resultados y temía que anocheciera. Supuso que los padres estarían esperándola, tiempo después descubriría que vivía sola.

—Puedo comprarte otras horquillas —le dijo Ichigo tratando de animarla, estaba cansado de buscar.

—Gracias pero no podría aceptarlo —respondió la niña limpiando sus lágrimas —. Fueron un regalo de Sora, es lo único que me queda de mi hermano mayor.

Aquellas palabras bastaron para que Ichigo recordara cuando la había visto. Era la niña que había llegado a la clínica de su padre con un hombre moribundo, asumió que debía tratarse de su hermano. También recordaba haberla visto llorar cuando su padre le dijo que pese a sus intentos no pudieron salvarlo.

—Seguiremos buscando —agregó Ichigo determinado a encontrar las horquillas de Orihime, su madre había muerto tres años atrás por lo que entendía el valor que tenían los recuerdos.

La búsqueda se detuvo cuando Isshin pasó por su padre. Había anochecido por lo que decidieron posponerlo para el día siguiente.

—Gracias —le dijo Orihime e Ichigo no lo entendió. No encontraron las horquillas por lo que consideraba que no debía agradecerle nada —. Por acompañarme en la búsqueda.

Al día siguiente no continuaron buscando pues no fue necesario. Ichigo se enteró de que Tatsuki le había entregado sus horquillas. Unos niños se lasrobaron para molestarla, de no haberle molestado lo que hicieron se habría preocupado por ellos pues conocía a Tatsuki y sabía lo agresiva que podía llegar a ser.