N/A: Baia baia :v parece que esta vez me he inspirado de más y terminé actualizando esta fanfic más pronto de lo que imaginé. Le di una lectura para arreglar algunos errores si por casualidad de la vida se me escaparon algunos lo siento u.u

En todo caso espero que les guste el capítulo ya que aquí hay muchas revelaciones y uno que otro dato importante para que tengan en cuenta :)

AngelTerra133: Ike es caballeroso con las chicas que el siente que se lo merecen o le atraen así que al ver que Aqua se disculpó y no es tan mala como él creía pues eso le dio puntos a ella. Soren sufre mucho XD.

Nira Serenes Lorule: Si :v Mía es una exorcista y no lo sé XD. En cuanto a lo demás pues ya verás uwu y sí, es lindo cuando los hermanos se preocupan por uno.

Blazikenita: Me alegra mucho que te haya gustado la idea y precisamente eso y más es lo que quiere evitar Mía.

Disclamer: Fire Emblem No me pertenece.


Se removió un poco al escuchar unos fuertes ronquidos a su alrededor, cosa que le pareció rara porque dormía solo todas las noches... Pero había un pequeño detalle y ese era que por alguna razón los eventos que pasaron en la noche anterior los recordaba de forma borrosa. Cuando se sentó en la cama para ver a su alrededor sintió un fuerte dolor en su estómago, tanto así que se dobló un poco debido a la intensidad de este.

-...ugh...dioses... -Musitó jadeando un poco, su mirada roja analizando que en efecto se encontraba en su habitación.

Pero... ¿Cómo había llegado hasta ahí? Recordaba que estaba en su habitación estudiando y que de un momento a otro apareció en el área de la piscina y... ¡Mia! Cierto...La chica le encontró inconsciente y le ayudó a llegar a su dormitorio, o eso creía hasta que vio que en el sofá se encontraba acostado su amigo Ike, estaba todo abierto, roncando y con un hilillo se saliva corriendo por su mejilla.

-Dioses Ike...Eres un desastre... -Aun con el fuerte dolor de su estomago Soren se levantó con cuidado de la cama y caminó hacia donde se encontraba Ike dormido. -...Ike... -Le llamó de manera suave, a la vez que colocaba una mano sobre el hombro del muchacho para removerle.

Soren tuvo que retirar su mano de inmediato porque Ike se despertó de golpe y le vio un tanto sorprendido, luego de enfocar su vista mejor le sonrió y despacio tomó asiento en el sillón. Su mirada azulina se encontró con la de Soren y esta denotaba preocupación.

-Soren... ¿Cómo te sientes? -Ike frunció su ceño, con la mirada puesta en Soren.

-...Me duele el estomago... Eso es todo. -Soren respiró profundo para ver si así se le calmaba el dolor, pues no quería faltar a clases.

-...¿Seguro que solo eso? -Ike le vio de forma intensa como si buscara con la mirada algo que Soren pudiera ocultar.

-...Solo eso Ike... -Iba a comentar algo más acerca de lo que pasó la noche anterior hasta que vio un bultito que sobresalía de las sábanas por el área de la entrepierna de Ike. -¿Qué estabas soñando?

-...¿Eh? - El muchacho le vio un tanto confundido hasta que siguió la mirada de Soren y su rostro se tornó rojo de la pena. -...ah...Eso...

-...No quiero saberlo... -Soren solo se dedicó a negar con desaprobación hacia su amigo y alejarse un poco para darle espeacio.

-Yo... Iré al baño... -Y sin decir nada más Ike se levantó rápido del sofá y corrió hacia el baño de Soren.

Volvió a negar una vez más y luego tomó asiento en el sofá donde Ike se encontraba recostado, ya que a penas y podía mantenerse en pie por el dolor. Esperó un buen rato a que su amigo dejara el baño libre pero eso no sucedió, por lo que Soren con todo su pesar se levantó del sofá y colocó frente al espejo para ver su abdomen y fue entonces cuando su cuerpo se tensó al ver un moretón de tamaño ligeramente grande cubrirle toda la zona del abdomen. No recordaba como se había hecho aquello, tal vez se pegó al caer inconsciente en la piscina ó alguien le pegó y lo arrastró hacia ese lugar. Lo que más le frustraba era el hecho de que no pudiera recordar los detalles y más aun que ninguna persona entró a su habitación...Algo no estaba bien...

-Ya. Lo siento por eso... -Ike se rascó la nuca un tanto apenado, pero ya se veía más relajado que hace un rato.

Al escuchar la voz de Ike Soren se bajó de inmediato la camiseta para que este no pudiera verle el moretón y quisiera llevarlo a le enfermería. Hoy le tocaba cocina con Mia y quería hablar con ella para ver si le podía decir bien en cuales condiciones lo encontró porque ya se estaba preocupando mucho por su salud mental.

-Tomaré un baño para ir a clases, tú también deberías de hacer lo mismo. -Le comentó a Ike mientras se encaminaba hacia el baño. -Gracias por quedarte conmigo...

-Bueno, Mia me dijo que te encontró tirado cerca de las piscina y que no te veías bien así que te traje y me quedé para ver si necesitabas algo. Además...

-¿Además? -Arqueó una ceja esperando la respuesta de Ike.

-...No quería dormir solo... Al menos no anoche...

-...Entiendo... En todo caso creo que deberías de ir a tomar un baño.

-Eso haré. -Ike se encaminó hacia la puerta y luego giró para ver a su amigo. -Buena suerte y cuídate mucho ¿Si?

-Lo haré.

-Bien.

Con eso ambos amigos se despidieron y Soren se fue con mucho cuidado hacia la ducha para tomar un baño, ya tenía el tiempo encima pero si se sobre esforzaba de más podría lastimarse. Solo esperaba que no le pasara otra cosa extraña en ese día.


Esa mañana se había levantado temprano y preparado con tiempo de anticipación y todo para poder llamar a su hermana y que esta le diera la información que necesitaba. Claro que al ser ella la mayor y ya estar casada a Mía se le complicaba poder encontrar un momento oportuno para poder hablar con ella, por lo que solo podía hacerlo en la mañana.

Y ahí se encontraba ella con su móvil pegado de la oreja mientras es escuchaba como sonaba y sonaba la línea del otro lado hasta que una voz femenina y un tanto madura contestó.

-¿Si?

-Hermana, soy yo Mía. –No pudo evitar alegrarse al escuchar la voz de Kira, pues era su hermana mayor y siempre fueron muy unidas.

-¡Oh! Hola Mía. ¿Qué cuentas? –Desde el otro lado se podía escuchar como ese tono serio y maduro que tenía hace apenas unos segundos pasó a uno mucho más casual.

-Muchas cosas… ¿Cómo está Emil?

-Él está bien, se fue a trabajar temprano hoy.

-Ya veo… -Mía caminó hacia su bulto y se aseguró de que todo estuviera en orden. –Te quiero consultar algo…

-…Bien, adelante. –Kira después hizo silencio para que Mía pudiera hacerle su consulta.

Trató de ser lo más breve y específica posible, sobre todo porque se le había hecho raro que alguien como Soren fuera poseído de esa forma, ya que él no parecía alguien débil de voluntad ni se encontraba enfermo. Temía otra cosa pero necesitaba confirmarlo antes de entrar en acción.

-…Dices que no está enfermo…Ni deprimido… -Kira hizo una pequeña pausa.

-Así es. –Su mano apretó un poco el móvil de lo tensa que estaba.

-…Y si…Mía, creo que tu amigo ha de ser un médium…-Sentenció su hermana.

-…Eso era lo que no quería escuchar… -Mía soltó un suspiro, ya que al escuchar aquello sabía que no sería sencillo ayudarlo. –El problema es que él no cree en nada de esto.

-…Tendrá que… Los espíritus ya se están dando cuenta de su energía, por eso lo poseen de esa forma tan brusca…

-Tendré que buscar la forma de advertirle… Gracias hermana…

-Da nada, espero verte pronto para hablar de muchas cosas ¿Vale? –Kira usó un tono más alegre para animar a Mía.

-¡Si! Cuenta con ello. –Y sin decir más terminó la llamada.

Vio el reloj, el cual marcaba que ya casi iban a ser las diez de la mañana por lo que su clase estaba por comenzar y no quería llegar tarde otra vez. Por suerte ya estaba lista y solo era cuestión de correr hacia el edificio de gastronomía y entrar al salón.

Colocó su bulto y caminó lo más rápido que pudo por el campus. Aun hacía un poquito de frío por la mañana por lo que agradeció no haber olvidado su abrigo. Pensó que si aceleraba el paso tal vez podría llegar a tiempo a clases, solo que en ese momento por andar de distraída viendo los árboles y sus bellas hojas de color verde chocó con una persona y esta cayó al suelo.

-¡Maldición! –comentó un poco enojada la persona.

Al Mía bajar la vista se encontró con la mirada bicolor de Alitheia, la chica que estaba junto a Elliot el día del baile. Esta le veía un tanto enojada y se levantó de inmediato del suelo, sin dejar de verla.

-Deberías fijarte por donde vas. –El tono de su voz fue frío y cortante.

-Lo siento… Es que tenía algo de prisa… -Se disculpó de manera sincera. –Pero no tengo tiempo ahora, tal vez más adelante hablamos.

Mientras se iba alejando del lugar sintió la mira de la chica sobre su espalda, tal vez esta quería decirle algo importante pero Mía en ese momento no tenía tiempo para quedarse a charlar por lo que aceleró el paso y después de unos minutos llegó al laboratorio de cocina. Para su suerte aun el maestro no había llegado y al tomar su asiento de siempre también notó que Soren no se encontraba en ese momento por lo que no tuvo más opción que quedarse a esperarlo o si no tener que hacer el trabajo sola en caso de que no llegara.

Pero esa última opción la descartó al ver llegar al muchacho, se veía cansado y su piel un tanto más pálida de lo normal, pero más de ahí tenía una apariencia decente para alguien que fue poseído por un espíritu la noche anterior.

Por unos momentos sus miradas se cruzaron hasta que el chico caminó y tomó asiento junto a ella, después de esto soltó un pequeño suspiro y giró su rostro para encararle.

-…Mía…-Dijo en apenas un susurro. –Gracias por lo de anoche.

-…De nada, aunque Ike fue que te llevó a tu habitación.

-Eso noté esta mañana… ¿Qué fue lo que pasó que terminé en la piscina? –Su mirada roja le vio de manera expectante.

-… No lo sé. –Mía le contestó después de estar un minuto en silencio. –Pensé que te habías enfermado o algo porque iba caminando por ahí y te vi tirado en el suelo.

-…Ah. –Fue lo único que comentó, pero al parecer la respuesta de Mía no le convenció, sin embargo no hizo más preguntas.

-En todo caso me alegra saber que estás bien. –Y realmente le alegraba verlo bien, Soren parecía una persona un tanto amargada y solitaria, pero tampoco era alguien malo y a Mía le agradaba un poco, pensaba que con algo de paciencia y tiempo podrían ser buenos amigos. Claro, si el chico se dejaba.

-…¿En serio? –Soren le vio perplejo, al parecer no esperaba ese comentario por parte de Mía.

-Sí. ¿Por qué no habría de alegrarme? –Esta vez fue Mía quien le vio en confusión debido a su pregunta.

-…Nada es solo que…-Al parecer Soren quería decir algo pero fuera lo que fuese que iba a decir quedó ahí porque en ese momento el maestro entró al salón un tanto agitado.

-Buenos días estudiantes. Perdonen la demora, pero mi niña se enfermó y no podía dejarla hasta que su madre fuera por ella. –Comentó el maestro a toda prisa colocándose el delantal. –Bien. Hoy haremos pasta a la boloñesa, tomen su lista y usen los ingredientes que les anoté.

-Tú pondrás a hervir el agua, dudo que incendies la cocina con solo hacer eso… -Soren se movió rápido y tomó la carne para prepararla. –Anda, si necesitas ayuda en algo me dices.

Mía no tuvo más remedio que asentir y hacer lo que Soren le pidió, no era algo difícil después de todo…¿o sí?


Nunca le había comentado a Aqua porque seguro su hermana le diría que todo era parte de su imaginación pero se había pasado la vida viendo una clase de sombras que muchas veces la seguían. Otras veces eran personas transparentes que andaban por las calles o los pasillos de alguna edificación, pero lo peor de todo fue cuando fueron a enterrar a la abuela Zanniah, ahí, en el cementerio Indira vio tantas cosas que le dio un ataque de pánico y comenzó a llorar. Pero no podía hacer nada, seguro que nadie le creería si les comentaba que veía espíritus y ella era demasiado cobarde como para preguntarles el por qué la seguían, tanto era su miedo que siempre dormía tapándose todo el cuerpo con las cobijas y rezándole a los dioses de que esos espectros no le hicieran daño.

La verdad era que rara vez podía conciliar el sueño porque siempre los veía cerca de ella… Y justamente este era el caso en ese momento porque una niña pequeña de larga cabellera anaranjada y ondulada le veía con unos ojos de ese mismo color de manera fija. Parecía ser inofensiva pero a Indira de daban más miedo los niños que los adultos, parecían más peligrosos e inestables, aunque en el caso de esa pequeña ella le veía con serenidad.

-¿También puedes verme? –La pequeña le preguntó después de varios minutos en silencio viendo fijamente a Indira.

-S-Sí. –Fue lo único que le salió a la chica, pues también su cuerpo había comenzado a temblar.

-Contigo ya son dos… Me llamo Yune. –Yune le sonrió cálidamente a Indira como si con eso quisiera calmar Indira. –No te haré daño, yo no soy mala.

-A-Ah…-Pero aun con su sonrisa y comentarios a Indira se le hacía un poco difícil dejar de temblar.

-Sé que te doy miedo pero… Pero hay alguien más a quien deberías de temerle… -La expresión de Yune se tornó sombría y esto asustó mucho a Indira.

-….¿A-A Q-Quién? –Se atrevió a preguntar muy asustada.

-No puedo decirlo, ella se enojaría… Pero estoy segura que si buscan la verdad podrán detenerla… Solo quiero que vuelva conmigo.

-¿Eh? –Ese comentario solo la confundió pero cuando le iba a preguntar que elaborara más a la chica fantasma esta desapareció de un momento a otro.

Muy temerosa Indira la buscó por todo el pasillo pero no la encontró por ningún lado. Cuando vio su reloj se dio cuenta de que se le hacía tarde para ir a su clase de texturas, porque se fue lo más rápido que pudo para que la maestra no le cerrara la puerta.

Corrió con todas sus fuerzas, tanto que sentía como el aire apenas y le llegaba a los pulmones pero eso no le fue impedimento para que ella siguiera corriendo hasta que por pura suerte llegó al salón y vio la puerta abierta, justo en el momento en el que Indira entró la maestra le vio con reproche y cerró la puerta.

-Vaya a sentarse señorita Exilion. –Comentó la rubia maestra de ojos azules con ropajes elegantes, anteriormente la mujer había sido una modelo pero por problemas de salud tuvo que dejar su carrera y dedicarse mejor a la enseñanza.

-S-Sí señora… -Soló bajó la mirada en sumisión y se sentó en su pupitre a tomar su clase en silencio.

La clase fue algo corta porque a la profesora Callil se le presentó algo y treinta minutos antes de terminar la materia ella los despachó para poder atender esa diligencia. Gracias a esto Indira salió directo al comedor para poder desayunar ya que al habérsele hecho tarde no pudo comer nada en toda la mañana y con esa carrera que hizo desde los dormitorios hasta la facultad de artes sintió como un mareo de apoderó de ella durante toda la clase.

Pero al caminar bajo el sol solo empeoró las cosas por lo que se mareó levemente y casi cae al suelo de no ser porque un brazo fuerte la sujetó con fuerza por la cintura.

-¿Estás bien? –Preguntó una voz grave y serena en su oído.

-…S-Sí. –Contestó de manera tímida y temblorosa solo para darse cuenta de que quien la había salvado era Azure, y entonces fue ahí que el calor se apoderó de su rostro.

-Eres Indira… ¿Estás bien? –Azure le vio de forma seria y con su ceño fruncido.

-G-Gracias…M-Matador…-Al darse cuenta de lo que dijo y como Azure le miró Indira negó rápidamente muy sonrojada. –D-Digo.. G-Gawain…

Al ver su expresión Azure comenzó a reír a carcajadas y solo negó como si lo que dijo no tuviera importancia.

-No te preocupes, puedes llamarme Azure… -Azure le vio sonreído.

-S-Solo que… No desayuné…

-Muy mal por ti, no comer es un gran pecado…

-Lo…Lo siento… -Las palabras de Azure le parecieron regaño por lo que bajó nuevamente su mirada.

-No… No te disculpes, lo digo porque te ves pálida, anda te llevaré al a cafetería.

Y sin previo aviso Azure Tomó la mano de Indira y la guió hacia la cafetería por lo que no tuvo más opción que dejarse llevar por el chico, aunque en el fondo no le molestaba en lo absoluto, sobre todo porque no se veía tan atemorizante como la primera vez que se lo encontró en el pasillo.


Caminó hacia su escritorio y una vez allí tomo asiento para revisar los papeles de las víctimas que hubo en los últimos días. Lástima que aquellos dos estudiantes hubieran sido lo suficientemente débiles como para dejarse poseer por los espíritus sin descanso que rondaban todo el lugar. Claro que esto era culpa de ella, pero no le importaba lo que le pasara a los demás mientras lograra su objetivo…Si tan solo aquella vez hubiera sido más rápida nada de eso hubiera pasado…

-Si tan solo no la hubiera dejado sola esa noche… -Susurró sin dejar de ver las fichas de los dos estudiantes muertos.

Pero no existe el hubiera y ahora lo único que podía hacer era completar todos los ingredientes y pasos que le faltaban para poder completar su ritual. Su mirada anaranjada se posó en un libro de cuero negro que reposaba sobre su escritorio, aquel mismo libro que encontró en uno de sus viajes a Benetnasch y que le vendió aquella vieja haraposa y sucia. Tomó el libro con cuidado y recorrió sus largos y delicados dedos por la cubierta como si de pronto le diera miedo abrirlo, cuando estuvo a punto de hacerlo dos suaves toques se escucharon en su puerta y ella en un movimiento rápido guardó el libro en una de sus gavetas con llave.

-Adelante. –Vociferó con firmeza.

Y al abrirse la puerta se dio cuenta de que la persona al otro lado no era nada más y nada menos que Sephiran Nados, el vicerrector, quien le llevaba la información de los últimos acontecimientos en la universidad.

-Discúlpeme rectora… ¿Estaba ocupada? –La mirada esmeralda de Sephiran se encontraba muy serena.

-No. ¿Qué sucede? –La mujer le puso toda su atención al vicerrector.

-Lo que pasa es que alguien quiere verla.. Y dice que es muy importante.

-¿En serio? –Su mirada anaranjada se dirigió hacia la puerta. -¿Y quién es esa persona?

-¿Quién más va a ser Ashera?

Y al la mujer fijarse en la puerta se encontró con un hombre bastante alto con cabello negro como la noche y unos ojos púrpuras que no era propios del lugar, su tez era blanca y tenía un cuerpo muy bien proporcionado y musculoso. Su mirada era arrogante y esta no dejó a la rectora ni por un segundo.

-Aspros Exilion…Cuanto tiempo sin vernos. –Una sonrisa se dibujó en el rostro de la mujer al pronunciar aquel nombre.

-Nada de cuánto tiempo sin vernos. –La voz de Aspros tenía un acento poco marcado y esta se escuchaba un tanto fría y demandante.

-Oh… pensé que habías venido a visitarme… -Ashera fingió decepción al escuchar las palabras de Aspros.

-Solo vine para una sola cosa y eso es para advertirte. –La mirada de Aspros se vio tan desafiante que esta cambió de un púrpura pasivo a un índigo intenso y amenazante.

Ashera solo se quedó viendo los ojos del hombre sin temor alguno, ya los conocía bien. Sabía que podían ver y como a su voluntad podrían manipular a una persona. Se mantuvo calmada como siempre pensando en la mejor forma de confrontar al hombre.

-Tal vez… una taza de té les sea mejor a ambos para discutir las cosas de manera civilizadas… -Intervino Sephiran de forma pasiva, sus ojos verdes puestos en Aspros.

Aspros alzó su mentón con puro desdén como si aquello que comentó Sephiran hubiera sido una ofensa hacia su persona, su mirada seguía penetrante como siempre y esta no se despegaba de la mirada anaranjada de Ashera.

-El té no será necesario. –Después de unos minutos Aspros tomó nuevamente la palabra. –Solo vine a advertirte porque si algo les pasa te echaré todos los espíritus que hay en este lugar maldito…

-No sé de qué me estás hablando Aspros…

-…Estás advertida Ashera y ahora si me disculpas iré a ver a mis hijas. –Aspros no esperó que Ashera le respondiera pues este salió a toda prisa por la puerta dejando a un contrariado Sephiran y a una Ashera muy seria.


N/A: ¡Hello! :v Por fin tienen otro capítulo pero no se acostumbren que tengo que actualizar más historias solo que… Bueno ya tengo la idea de como hacer el siguiente capítulo así que tal vez y debería de seguir avanzando antes de que me vaya xD.

Para los que no entendieron cuando Mía habla con su hermana esta le dice que Soren es un médium :v un médium es .. bueno alguien que puede ser poseído por espíritus o dejarse poseer a voluntad obviamente Soren no sabe esto aún por lo que ya ven que le pasa.

Yune quiere decir algo importante :v ¿Qué será? Y en cuanto a Aspros Exilion, él es el padre de Aqua e Indira uwu.

Aspros le pertenece a mi amiga AngelTerra133 Al igual que Aqua , Indira y Zannaih (que solo fue mencionada en este capítulo)

¡Hasta la próxima!