Hola lectores :D reportandome de nuevo, les traigo ahora el séptimo capitulo, que espero que les guste mucho. Con este damos inicio al romance de la historia jaja, no me canso de darles las gracias por leer esta historia con mucho gusto estoy escribiendo :D Sin mas que añadir los dejo con el capitulo disfrutarlo :D

Los personajes de Frozen que aparecen aquí pertenecen a Disney, el resto de los personajes y la historia me pertenecen.

Capítulo 7: Sentimiento nuevo.

Un mes se ha cumplido. Un mes desde que Elsa y Anna llegaron a Londres, un mes donde ellas se han enterado que están en el siglo XXI, han hecho dos nuevos amigos que están dispuestos a ayudarlas. Luego de que Elsa les contara toda la verdad a Sara y Tobías, aunque tuvieron problemas al principio, ellos están decididos a ayudarlas en todo lo que puedan, aunque sin saber exactamente como pero las ayudaran.

Anna logro convencer a Sara de vender algunas de las joyas que ellas llevaban para poder tener dinero y no depender enteramente de sus nuevos amigos, Tobías no estaba del todo de acuerdo pero en el fondo pensaba que era lo correcto sobre todo para el ya que su sueldo tenía que ahorrarlo. También ahora (por consejo de Sara que no dejaba de fascinarse por ser la amiga de dos chicas del siglo XIX y "entrenarlas" para que se adaptaran mejor a este siglo) Elsa y Anna habían comprado un celular, para la pelirroja era un aparato de lo fascinante, podía mandar "cartas" y estas llegaban al instante o comunicarse con su hermana, Sara y Tobías solo al presionar un "botón", incluso hubo momentos en los que ella llamaba a Elsa desde la sala cuando la rubia solo estaba en su habitación, para ella todo eso era increíble.

Elsa por su parte también estaba impresionada por toda esa tecnología pero era obvio que no lo expresaba tanto como su hermana. La rubia platino pasaba la mayor parte de su tiempo en el departamento, mientras Anna que había hecho una amistad mas cercana con Sara y Tobías, sobre todo con la pelinegra, era la que más salía y "exploraba" este nuevo mundo.

-Vamos Elsa tienes que ir- decía Anna que le insistía de salir con ella y Sara

-Anna sabes que me gusta salir con ustedes pero no termino de acostumbrarme a ese lugar.

-Se llama centro comercial- interrumpía Sara.

-Además Anna no creo que sea correcto que gastes el dinero de nuestras joyas en ropa y esas cosas.

-Pero Elsa recuerda que nos dieron mucho por las joyas, tenemos de sobra.

-Eso es cierto Elsa hasta yo me sorprendí por la enorme cantidad que ofrecieron, bueno era obvio son joyas de hace casi dos siglos y en excelentes condiciones.

-Lo que sea… Anna por favor no insistas, disfruto mucho estar aquí en el departamento.

-Entonces si tu no vas yo tampoco iré, lo siento Sara pero tendremos que ir en otra ocasión porque si…

-No Anna- interrumpía la rubia- No tienes porque hacer eso por mi, tu no pudiste disfrutar de muchas cosas por mi culpa por 13 años, esta bien que quieras conocer el mundo.

Las palabras de Elsa tenían mucha razón, ya que durante el tiempo en que ella estuvo encerrada y las puertas del castillo se cerraron, Anna no tuvo la oportunidad de hacer amigos, conocer el pueblo o incluso salir a jugar cuando aún era una niña.

-Elsa sabes que no te guardo rencor por eso.

-Anna, creo que es mejor dejar que Elsa se quede, si ella no quiere ir no tienes porque obligarla- Sara interrumpía captando el mensaje.

-Pero…

-Sara tiene razón Anna ya será para otra ocasión.

-Esta bien pero me dejaras comprarte algo- Elsa solo rio bajo sus dedos.

-Bien Anna ve diviértete.

Las dos chicas se despidieron de la rubia diciéndole que volverían dentro de unas horas a lo que Elsa solo asintió y volvió a su lectura. Al cabo de una hora Tobías llegaba al departamento saludando a Elsa y preguntando por Anna y Sara, ella contesto que habían salido y que volverían mas tarde. Tobías le pregunto ¿Por qué no había salido con ellas? Elsa contesto lo mismo que le había dicho a su hermana.

-Tu hermana se preocupa mucho por ti ¿no?

-Si y yo por ella, por mi culpa ella se perdió de mucho por 13 años.

-¿Y qué me dices de ti?

-¿Yo?

-Si bueno tu también estuviste 13 años encerrada, también te perdiste de muchas cosas.

Elsa no supo que responder ante eso. Era cierto ella también tenia curiosidad, también se había perdido mucho durante esos 13 años, pero su responsabilidades como futura monarca de Arendelle la hacían olvidarse de eso pero ahora no tenia porque preocuparse por eso.

-Jamás lo había pensado de esa manera-decía la rubia

-Quizás también tu también deberías de salir, esta ciudad siempre tiene algo nuevo que ofrecer.

-Si tal vez siga tu consejo, gracias Tobías- dedicándole una sonrisa a su amigo.

-Me da gusto…bueno te dejo solo vine por unas cosas…me quede de ver con unos amigos para grabar unas escenas de un cortometraje- decía el chico mientras tomaba sus cosas y se dirigía hacia la puerta- Te veré luego Elsa bye.

-Nos vemos Tobías.

Elsa se volvía a quedar sola en el departamento, pensando en lo que Tobías le había dicho. Era claro que Sara y él eran sus amigos pero Anna había hecho una amistad mas cercana con ellos sobre todo con Sara, Elsa siempre había considerado a Anna como su amiga pero no era una "amiga" en toda la extensión de la palabra como si lo era Sara para Anna. La rubia cerro su libro, tomo su sudadera azul, sus llaves del departamento y se dispuso a salir a caminar solo para despejar su mente de todo.


Por las calles de Londres, una chicha rubia platino, caminaba sin rumbo fijo. Su vista estaba fija hacia el frente, parecía que no prestaba atención a nada pero con sutileza miraba todo a su alrededor. Londres era una ciudad con un toque especial, en que esquina podías encontrarte con algo nuevo, con sus manos en los bolsillos de sudadera solo se detenía de vez en cuando para apreciar algo y después seguía su camino.

Sin embargo la elegante chica se detuvo de seco al escuchar una melodía peculiar que provenía de lo que parecía ser un bar. Elsa trato de ubicar mejor de donde procedía aquella música, observando un local no tan pequeño, la música que provenía de ahí, era tranquila con sonidos suaves pero con un toque de rapidez que encajaba perfecto con el ritmo, era la primera vez que Elsa escuchaba esa combinación. Mirando un letrero que estaba afuera "Jazz Café, música en vivo", seria la curiosidad, las ganas de seguir escuchando esa música u otra cosa Elsa decidió entrar al lugar. Era bar bastante amplio con una barra del lado derecho, mesa repartidas por todo el lugar y un pequeño escenario justo al frente donde una banda tocaba.

No era la primera vez que Elsa entraba a un lugar así, desde que llego a este tiempo ya conocía algunos gracias a sus amigos, pero si era la primera vez que entraba sola. Tomo asiento en la barra y solo se dedicó a observar a la banda que ya hacia en el escenario, sin embargo fue sacada de sus pensamientos…

-Hola ¿Qué te sirvo?- preguntaba un chico detrás de la barra.

-Ah ¿que?...yo.

Las miradas de ambos se cruzaron. El chico tendría unos 24 años, su cabello era algo largo color café oscuro, ojos color verde, tez blanca, alto, con un pequeño arete en su oreja derecha. El también se quede perplejo al observar a esa rubia platino, de tez blanca casi como la nieve, sus ojos azules como zafiros, con pecas en su rostro apenas visibles, se veía un poco mayor a las 21 años.

-Este…preguntaba ¿Qué si te sirvo algo de tomar?- El castaño sacudía su cabeza- Bueno tal vez quieras ver la carta…ten si te gusta algo házmelo saber.

-Ah…si…gracias- Elsa también salía de su espasmo y tomaba el menú que el chico le deba. El chico solo asintió y sonrió para seguir atendiendo a los demás clientes.

Elsa sentía algo en su estómago ¿Qué era eso que sentía? ¿Lo había sentido alguna vez? No esta era la primera vez que lo sentía. Trato de distraerse mirando el menú, como era de esperar había cosas en él que ella no comprendía pero hubo una bebida que le llamo la atención, "Baileys Chocolatini" era el nombre.

Una vez mas su pensamiento se vio interrumpido por la voz de ese joven.

-¿Y bien haz decidido algo?- preguntaba con amabilidad.

-Este…yo…esta…bebida es…digo…-la rubia tartamudeada ¿Por qué lo hacia?

-Oh déjame ver…ah Baileys Chocolatini buena elección veo que te gusta el chocolate- Elsa se sonrojo y solo asintió con una ligera sonrisa- Esta es una de mis bebidas favoritas, lleva vodka, Bailey y licor de chocolate, con un sab…

-Con un sabor esplendido que hará que tu paladar disfrute al máximo- ambos voltearon al ver que una chica rubia imitaba la voz del aquel chico, que llegaba a sentarse alado de Elsa- ¿Dónde eh oído eso antes?

-Miren nomas quien deicidio aparecer nada menos y nada más que April Stone, dime que haz venido a pagarme lo que me debes de la semana pasada.

-Estas en lo correcto y también vengo a disfrutar así que ¿Por qué no me preparas lo de siempre?- decía la joven rubia con vez algo mandona.

-Como ordene señorita…oh disculpa ¿entonces te preparo un "Baileys Chocolatini"?- decía el castaño volteando a ver a Elsa que esta solo asintió- Bien por cierto mi nombre es Jack solo Jack.

-Yo…soy Elsa…solo Elsa

Jack se alejó con un sonrisa para preparar las bebidas de las dos chicas.

-Siento llegar así sin presentarme- Elsa volteo hacia la rubia que extendía su mano para saludarla.

-Yo…ah discúlpeme usted también señorita.

-Jeje no tienes que ser tan formal…pero bueno, como aquel ya lo dijo me llamo April Stone y tu eres Elsa ¿no? Un gusto.

-Es un placer señorita Stone.

-Jejeje te dije que no tienes que ser formal, me agradas, ¿dime eres de por aquí?

Elsa no salía de su asombro. Esa chica tomaba demasiada confianza, eso hacia incomodar a la rubia platino. April era una chica de 22 años, cabello de rubio dorado, usaba unos lentes de armazón grueso, vestía con una chaqueta color café, jeens y una bufanda con colores rojo y verde. Su actitud era muy diferente al la de Elsa, incluso a Anna o a otra persona que Elsa hubiera conocido en el pasado, era la primera vez que interactuaba con alguien así.

-Sus bebidas señoritas- Jack llegaba con las bebidas.

-Ya era hora-respondía April con ceño fruncido.

-Muchas gracias- decía Elsa

-De nada, ves April un simple gracias de vez en cuando no estaría mal.

-Aja lo que sea- April le daba un trago a su bebida- Sabes Jack aunque hay veces que te critico y ese tipo de cosas, no puedo negar que preparas los mejores "Cosmopolitan" de todo Londres.

-Viniendo de ti lo tomare como un alago.

-Deberías, o tu ¿qué dices Elsa?

-¿Qué?

-Si tu bebida prepara por este ¿esta bien?- Elsa ni siquiera había probado la bebida.

-Esta perfecta, es tal cual usted la había descrito- el comentario de la rubia platino provoco un leve rubor en la cara de Jack.

-Huuy, que elegante- decía April- parece que aquí tenemos algo.

-Oh no empieces con eso April.

-Lo que sea…bueno-April terminaba su bebida- me tengo que ir…ten lo de la semana pasada y la bebida, guarda el cambio Jack.

-Gracias April-respondía Jack con ligero sarcasmo.

-De nada, ten Elsa…- April de daba un papel con un número a la rubia platino- Háblame un día de estos si es que vuelves aquí, es divertido platicar contigo.

-Oh pero si no…digo tu y yo casi no…

-Nos vemos chicos linda noche.

April daba la vuelta y salía del bar dejando a Elsa con una expresión de sorpresa en la barra, mientras Jack solo sonreía al ver la reacción de la rubia.

-Descuida ella no muerde, hizo lo mismo conmigo el día que me conoció.

-Fue raro.

-¿Oye? Elsa verdad ¿creo que tu celular esta sonando?

Tenía razón un sonido provenía de su pantalón, donde guardaba su celular. Con dificultad logro contestar, aun era raro usar esa cosa.

-¿Hola?

-¿Elsa? Soy Sara, ¿oye dónde estas? Acabamos de llegar al departamento Anna y yo y no te encontramos ¿estás bien?

-Si…yo…solo salí a caminar un poco…dile a Anna que no se preocupe voy para el departamento.

-Ok se lo dire, nos vemos al rato.

Elsa colgó y volteo a ver a Jack que la miraba como si estuviera hipnotizado.

-Disculpa tengo que irme también.

-Oh bien lo entiendo

-Gracias por le bebida estuvo excelente ¿Cuál seria su precio?

-No no es nada, la casa invita.

-Pero…

-No te preocupes Elsa…sera mejor que te vayas antes de que se te haga tarde.

Elsa asintió y se levanto de la barra para ir hacia la puerta cuando una vez mas las palabras de aquel chico la hacían voltear a la barra.

-Oye dime…aamm… sé que eres nueva viniendo a este lugar pero… ¿volverás?- con voz entrecortada Jack hacia que la rubia se sonrojara.

-Si…yo…volveré- y terminando eso le sonreía y salía del bar.

¿Por qué había dicho eso? ¿Volvería? ¿Qué excusa tenia para volver? ¿Le llamaría a April? ¿Qué era esa sensación que sintió cuando miro a Jack? Durante todo el trayecto al departamento Elsa seguía haciéndose las mismas preguntas, definitivamente tenia que contarle a Anna sobre su experiencia.

Elsa llego al departamento casi a las 10 de la noche. Había pasado más de 5 horas fuera del departamento. Fue recibida por Anna que la abrazo con fuerza diciendo que estaba preocupada, peno que le había pasado algo, los demás también estaban preocupados no era propio de Elsa hacer ese tipo de cosas, aunque Tobías se daba una idea de porque ella había salido, quizá había seguido su consejo de la tarde.

Después de cenar algo Tobías y Sara se fueron a dormir apenas iba la mitad de la semana y tenían mucho trabajo en la universidad. Elsa no parecía tener sueño, aun pensaba en lo que le había pasado esa tarde en aquel bar.

-Anna ¿puedo preguntarte algo?- Ambas estaban en el pequeño balcón tomando una taza de chocolate como ya era costumbre.

-Claro Elsa ¿Sucede algo?

-Bueno…yo… ¿recuerdas esa sensación que sentiste cuando conociste a Hans?

-¿Por qué mencionas a ese idiota?-decía la pelirroja arqueando una ceja.

-Anna…

-Lo siento pero si es un idiota.

-Lo se pero solo respóndeme la pregunta.

-Bueno… ahora que lo mencionas… sentí muchas cosas cuando lo conocí… sentí como mariposas en el estómago, me perdía en sus ojos, podía incluso quedarme horas solo mirándolo…pero ¿Por qué quieres saberlo?

-Mariposas…ah ¿Qué?... oh no por nada en especial solo era una duda- Elsa rio ligeramente.

-Ok- Anna bostezaba al terminar su taza de chocolate- Elsa tengo algo de sueño creo que me iré a dormir ¿no vienes?

-Aun no tengo sueño Anna, ve descansa, nos veremos en la mañana.

-De acuerdo, descansa Elsa, buenas noche.

-Igual Anna descansa.

Su hermana salió del balcón dejando a Elsa inmersa en sus pensamientos. ¿Acaso ella había sentido lo mismo que sintió Anna? ¿Seria eso posible? La rubia termino su chocolate y decidió irse a dormir, pensando en la promesa que le había hecho a Jack, que ella volvería a ese bar.