Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, esto solo es una adaptación, que espero que les guste.
Capitulo Seis: Reconstruyendo mi nueva vida
Tras haber recogido, haberme duchado y comido algo, me dispuse a ver mi correo y intente responder a mi amiga Angela que estaba viviendo aun en New York, tras a ver acabado se mudo para en busca de su gran amor, Ben, que había ido a la universidad allí.
Entre y vi varios correos pero todos eran de él. Seguía sin entender porque quería torturarme no le había quedado claro que no quería oír, ni leer sus escusas. El daño ya estaba hecho y no había marcha atrás. Quince correos en los últimos cuatro días y no se daba por vencido, pero tenía que ser fuerte.
Después de mandarlos a una carpeta para no verlos, vi el ultimo de Angela, era de hace un par de horas.
Querida Bells,
Hace un par de horas hable con Alice y me conto por lo que estas pasando, se que estas mal, puedo decirte de mil maneras que lo siento pero eso no sanara tu dolor. Yo solo sé cuanto lo amas y el a ti. No dudes de su palabra se que, la prueba de que hubo algo está ahí, pero piensa Bella, he estado meditando lo que paso esa noche y yo tengo ciertas dudas, se lo he comentado a Alice.
Ella no para de decirme que recuerde que paso en aquella fiesta, sé que no es justificación pero por favor piensa bien antes de actuar.
Cuentas con mi apoyo completamente, pero antes de tomar una decisión radical, ten en cuenta tus sentimientos y los de Edward. Además estoy intentando recordar se que algo paso, algo que no encaja pero te prometo que recordare para que puedas retomar tu vida y que ese dolor acabe amiga.
Las cosas andan más o menos bien por aquí, Ben quiere regresar a Forks, así que ya me ves otras ves regresando, pero lo mejor es que iremos juntos. Sé que no es el mejor momento pero necesitaba contárselo a alguien.
Bueno espero que te cuides y que reflexiones bien, y me llamas cualquier cosa no te preocupes por el cambio de hora ok.
Te quieren tus amigos Ang y Ben
Besos.
Las palabras de Angela me daban vuelta en la cabeza, sabía que ella no se pondría ni de mi parte, ni Edward pero ella había dicho que tenías dudas, tendría que preguntarle, pero a la vez no podía, yo sabía que aunque estuviera equivocada, había una prueba de esa noche una prueba que no se podía borrar fácilmente. Esa prueba de carne y hueso, que demostraba el engaño de Edward.
Decidí contestarle lo mismo que le dije a Jake, que estaría bien, que poco a poco saldría a delante y que la decisión estaba tomada ya y que dentro de pocos días lo sabría. La felicite por su regreso y esperaba que se encontraran bien y me despedí; no intente dar más señales porque sabrían lo que iba a hacer. Apague el ordenador y me dispuse a bajar, se oía la risa de Alice y de Jasper. Tocaba rueda de preguntas de cómo estaba, de cómo lo llevaba, si lo perdonaría, si habría boda… no pensé y baje.
-A que se debe esta visita tan agradable.- trate de sonar lo más relajada posible pero no podía el dolor estaba ahí y no podía ocultarlo. Me miraban de una manera extraña que no entendía, vi sus rostro se sorpresa, de intriga. Tan mala actriz era, termine por bajar las escaleras y sentarme en uno de los sofás individuales, pero un recuerdo me azoto de golpe, que me hizo quedarme paralizada en mi sitio todos miraban cuando cerré los ojos recordé.
*****Flashback*****
Cinco meses atrás, 18 de noviembre, pleno invierno en Forks, en la calle teníamos -3º C, estábamos en el salón de mi casa acabamos de volver de casa de Edward, habíamos comido en su casa ya que Renee y Charlie andaban de viaje en Arizona por el tema de la herencia de la abuela Isabella, así que Edward decidió no dejarme sola esa noche.
-Si quieres puedo quedarme en tu habitación, prometo portarme muy bien.- puso esa cara de niño bueno con la que no le puedo negar nada, me rodeo con sus brazos y caímos en el sofá grande enfrente de la televisión y la pequeña chimenea que estaba encendida, encima de ella había un par de fotos, en una papa, mama y yo cuando salíamos del hospital de Forks, otra de la misma forma pero esa fue cuando nació Seth, otras eran muy variadas, Seth y yo, los chicos, Edward y yo. Dejaba dulce besos en mi cuello y boca, sabía lo que quería pero no quería que hiciéramos el amor en el salón, no me gustaba que usáramos mi casa, porque al día siguiente no sabría como entrar ahí sin sonrojarme de los recuerdos, ante tal aclaración me puse tensa y lo noto.
-Se en lo que estas pensado, Bella se que como hagamos el amor aquí, mañana ni en los próximos 20 años entraras a esta sala sin olvidar lo que ha pasado, pero como te lo prometí seré bueno hoy.- me conocía también que asentí y tome su mano y dijo- ahora vamos a preparar algo de cenar para entrar en calor, a menos que quieras ya sabes….- levante mi cara y vi sus ojos deseosos yo también claro que quería pero no podía no hay ya encontraría la manera de que fuera en otro sitio, tome su mano y nos fuimos a la cocina.
-Hare algo de chocolate caliente, además hay galletas de las que preparamos esta mañana.- el asistió y yo me puse a preparar los chocolates, con una gran sonrisa. Estaba tan metida en mis pensamientos de cómo tendríamos nuestro momento de intimida, calenté leche, busque el chocolate, calenté un poco las galletas en el horno, creo que fueron más o menos 20 o 30 minutos, estaba tan concentrada que cuando me abraso me sobresalte y me dio un beso.
-¿Qué tanto piensas?, me siento como si no estuviera aquí a tu lado, has estado callada que me he ido a ver un rato la televisión y ni siquiera has notado que me he ido. Sucede algo Bells.- dijo dando un casto en los cabellos, tenía razón no lo había notado.
-Estaba pesando en que podía hacer, te has ido y me has dejado no que ibas a cuidar de mi, coges y me dejas por al tv, ¿qué clase de novio eres?- dije tratando de sonar chistosa.
-Jajaja, siempre me sorprendes, oye soy un novio bueno, complaciente, que te quiere y que por eso te tiene una pequeña sorpresa en el salón, mientras tu divagabas en dios sabe que, yo te preparaba algo para ti; ahora cogeré esta bandeja con nuestra cena y la pondré en el salón mientras que tú te quedaras aquí con los ojos vendados mientras yo, voy y vengo a por ti para que no hagas trampa. – me cubrió los ojos con un pañuelo, olía a él, solo sonreí cuando note que se marchaba gritando, no hagas trampas que te veo y yo sonreía sabia que trataría de ver, no tardo mucho y note sus manos en mi cadera y caminando junto a mi me diciéndome lo mucho que me amaba, y lo mucho que me iba a gustar mi pequeña sorpresa.
-Cuando cuente tres te lo quitare ok, uno, dos y tres.- mientras contaba dejaba un beso en cuello, me quito el pañuelo y vi como había preparado el salón había velas, unas rosas en un jarrón, ahora que recuerdo cuando llegamos no estaban, de donde las había sacado, tiro de mi mano y caímos de nuevo en el sofá esta vez cubiertos por una manta, sabía que esto no acabaría aquí, cuando se puso de pie y se puso de rodillas, no que hacía no entendía nada de nada. Cuando empezó a decir no me lo podía creer.
-Isabella Marie Swan, yo Edward Anthony Cullen, en sus cincos sentidos aquí, hoy presente 18 de noviembre, te prometo, te juro cuanto es el amor que te tengo y por eso quiero que me aceptes como tu esposo para toda la eternidad y mas allá de nuestras vidas. Por eso te pregunto a ti amor mío ¿Quieres hacer el honor de casarte con este hombre que te ama?- dijo besando mi mano y abriendo una cajita color negra de terciopelo, con un anillo sencillo podía ver que no era actual tenia cierto aire al anillo de Elizabeth la madre de Carlisle, me encontraba atónita por sus palabras estaba esperando una respuesta me miraba como si tuviera un tercer ojo, por eso le respondí así.
-Yo, Isabella Swan, presente hoy 18 de noviembre con sus cincos sentidos responde con un enorme SI al amor de mi vida, así que si acepto ser tu esposa Edward.- no tarde en decir su nombre cuando el anillo rodeaba mi dedo, donde permanecería durante toda mi vida. Sin más preámbulos me beso de una manera tierna, luego pasional y por último como si en ese beso se nos fuera la vida. Tómanos nuestros asientos donde empezamos a cenar después de las doce decidí que era hora de empezar a practicar para la noche de bodas. En mi habitación por su puesto.
****Fin del flash back*****
Abrí de golpe los ojos cuando un dolor horrible traspaso mi pecho, cayendo en el sofá con algunas lagrimas a punto de salir, cuando un abrazo me reconforto y continúe para ver quién era, Alice como siempre mi amiga, estaba allí para mí para que yo superase ese mal trago, ella sabia donde y cuando había yo aceptado casarme con Edward. Decidí ser fuerte y seguir con mi vida, debía mostrarme serena antes de que le comunicara a todos mis planes.
-Bueno a ver me contaran, a que se debe esta mini-reunión en mi casa.- sonaron muy falsas mis palabras pero no me iba a dejar que la pena me invada.
-Trajimos café y pastelitos, esos que comemos en CLOSER, además veníamos a visitarte ya que no llamas a tus amigos vienen a ti.- dijo Jasper dándome un abrazo y enseñándome los pastelitos que traían.
-Jazz, sonaste a refrán, bueno a ver a que esperan para darme uno de crema.- estire mi mano para cogerlos.
-Nooooo! Que mala hermana eres, mira que no esperar a Emmett para comerlos, no me lo puedo creer de ti Bellita.- Todos miramos con sorpresa como entraba Emmett al salón de mi casa, tenía tanta energía y dios mío como comía, eso era un espectáculo donde le entraba tanta comida y lo mejor que engordaba nada.
-Perdonen el retraso, estábamos con Ed…- iba a decir su nombre cuando me vio y cambio la conversación- vamos a comer que tengo hambre- trato de remediar su error, pero me senté como si no hubiera oído nada.
-Bella, nos vas a contar porque te vemos tan serna, en calma, necesitas que hablemos, para que te liberes un poco, haremos terapia entre todos, tú nos cuentas y nosotros te damos nuestro punto de vista te hará muy bien, Bells.- Jasper siempre asiendo su psicoanálisis, ellos querían información pues la tendrían.
-Pues si necesito hablar- miraban como si estuviera loca- les tengo que contar, la decisión que he tomado, me marcho y antes que alguien diga algo, prefiero que me escuchen- trate de sonar convencida y segura, aun no había decidido que hacer pero como decían las improvisaciones son buenas para un cambio, y ahí yo delante de los 4 les diría que me iría, lo más seguro es que me ataquen a preguntas mientras tanto, voy valorando mis posibilidades pero estaba segura que dentro de una semana me encontraría fuera de Forks y de él. Y así les conté lo que pensaba hacer.
¿Me regalan un Reviews? :D
Nos leeremos pronto
Un pequeño avance del próximo capitulo
-Pues les cuento pero no quiero interrupciones, me voy de Forks y es una decisión irrevocable, me iré pues a Boston, New york, Pensilvania o Texas, pero la semana siguiente ya no estaré aquí, necesito sanar, ya sé que tengo que escuchar la versión de su historia pero no puedo, y saben que la prueba negara todo lo que él diga porque esa no se puede borrar así no más. – decía tan convencida, es verdad que la prueba existía pero no estaba segura de que fuera mío, Bella no podía decir mi nombre, notaba que le dolía y demasiado.
-Además en Boston tengo una gran oferta de empleo, necesitan que haga una serie de manuscritos de unos libros, así que estaré ocupada y podre pensar, y Alice yo ya no soy tu futura cuñada, solo tu amiga que siempre te vera como la hermana que nunca tuvo y con respecto al boda, no hace falta que la canceles, puedes poner a alguien que reparta boletines informativos cuando los invitados vayan llegando a la iglesia que diga: Hoy en el papel de la novia, será representado por Tanya Deneali. Perdonen las molestias – no podía creer lo que oía cuando lo dijo, se le notaba el sarcasmo con el que lo había dicho, a pesar de lo mal que estaba trataba de sonar graciosa; si algún día teníamos hijos, esperando que sea pronto apenas se arregle este problema, esperaba que no heredaran el humor de su madre. Las risas de Emmett me hicieron volver a la conversación.
