Cap. 7: Investigación y enemistad
La nieve caía fuerte ese día. La reunión podría haber sido planeada en un día mejor. Lyra sabía que los pegasos planeaban que nevara de nuevo hoy, pero no contaba con que hubiese tanto viento también. Estaba congelándose a pesar de estar usando pantalones, un chaleco, bufanda, y su gran abrigo encima de todo eso.
Levantó la cabeza y vio que le quedaban unos pocos metros para llegar a la biblioteca. Intentando ir lo más rápido posible, se apuró hasta llegar a la puerta y entró.
Recuperándose del viento y el frío, se sacudió la nieve de encima y se sacó el abrigo. Lo dejó sobre un colgador que había al lado de la puerta.
Twilight escuchó abrirse la puerta. "Oh, Lyra, ya llegaste." Dijo. "Siéntete como en casa. Spike encendió la chimenea en la otra habitación."
Lyra entrecerró los ojos. Twilight estaba siendo demasiado amistosa… ¿O era siempre así? "Gracias…"
"¿Cómo ha estado Bon-Bon? Hace tiempo que no la veo."
"Ha estado bien la mayor parte del tiempo, pero cuando le dije que vendría a ayudarte dijo que quería encontrar algo pesado para golpearse la cabeza." Lyra se encogió de hombros.
"Oh…" Dijo Twilight con el ceño fruncido. "Bueno, comienza si quieres. Volveré enseguida."
Lyra se giró y fue a la otra habitación.
Twilight sí que tenía muchos libros. En esta habitación, al igual que el resto de la casa, habían estantes llenos de cientos de libros. Al otro lado de la habitación, Spike estaba sentado junto a la chimenea, con su mano izquierda masajeando la derecha. Levantó la vista al escuchar que Lyra entraba.
"Hola Spike, ¿estás bien?" Preguntó ladeando la cabeza.
"Sí… Twilight me ha tenido anotando cosas todo el día. Tengo un serio calambre aquí."
"Sé lo que se siente, esos sí que duelen." Dijo Lyra moviendo la cabeza. Spike la miró confundido. "Uh… Claro, según lo que he oído." Miró hacia abajo. "Pero en fin, ¿qué has estado escribiendo? ¿Algo para la Princesa? ¿Quieres contarme?" Se acercó a él.
"Sólo más y más listas de quehaceres y algunos esquemas para el reporte de Twilight. No sabes cuánto se prepara para hacerlos."
Lyra se acercó un poco más. "¿Estás seguro de que no has estado escribiéndole a la Princesa? ¿Y qué hay de Twilight? ¿No te ha dicho nada?
La puerta se abrió y Twilight entró a la habitación. Buholicio voló detrás de ella y se quedó parado en la escalera. Unos libros flotaron junto a su cabeza, luego volaron hasta la mesa y quedaron abiertos allí.
"Ya volví." Dijo alegre, luego miró a Spike. "Has trabajado bastante duro hoy, Spike. Creo que Lyra podrá ayudarme desde acá."
"Al fin." Dijo Spike. Bostezó y estiró sus pequeños brazos hacia adelante. "Buenas noches." Dijo caminando hacia la escalera.
"Muy bien, Lyra, empecemos." Dijo Twilight.
Lyra caminó examinando un estante. "Sí, creo que deberíamos…"
La sonrisa de Twilight desapareció. "Lyra, ya no sospechas de mí, ¿o sí? Porque estoy diciéndote la verdad – la Princesa Celestia nunca me había dicho nada sobre humanos. Excepto por esta tarea, por supuesto."
"Claro que no," Lyra dijo. Miró a Twilight con desconfianza.
¿Qué estaba haciendo Twilight? ¿Qué clase de espía negaba las cosas así como así? Incluso había sido ells quien había tocado el tema en primer lugar. Lyra obviamente no planeaba decirle nada sobre ello.
Twilight cruzó la habitación y revolvió un par de cajones, sacando pergaminos y otros papeles. "Debe estar en aluna parte… ¡Ahá! Aquí está." Un pergamino flotó del cajón hasta Lyra. "Velo tú misma."
Lyra desenrolló el pergamino y leyó la elegante letra.
Mi fiel estudiante, Twilight Sparkle,
En mi interés de entender un poco más sobre la cultura antigua de Equestria, me gustaría pedirte que investigaras e hicieras un reporte acerca de las leyendas que tratan sobre las criaturas conocidas como 'humanos'. Como siempre, mantenme informada de tu progreso y de las dudas que puedas tener.
Tu mentora, Princesa Celestia.
Lyra se fijó en el sello al final de la página. No parecía estar fresco. "¿Cuándo recibiste esto?" Preguntó levantando una ceja.
"Hace como un mes. Esa es toda la información que me dio." Dijo Twilight. "Me ha tomado mucho tiempo poder empezar, no he podido encontrar nada que hable sobre humanos en ninguna parte."
"Los llama leyendas." Dijo Lyra, releyendo la carta por tercera o cuarta vez.
"Claro, no pueden ser nada más que eso." Insistió Twilight. "Aunque admito que la poca información que hay es bastante detallada. Estoy especialmente fascinada en la gran cantidad de reinos y gobernadores que hay en estas historias, y también los hechos históricos que se mencionan. Es muy consistente..."
"Eso es porque no son leyendas."
"…Porque a través de generaciones de contar estas historias, lugares como Francia han llegado a ser universalmente aceptados. Ni siquiera imaginé que cuando Rarity mencionaba la 'alta costura francesa' hacía alusión a la antigua mitología. Probablemente ni siquiera ella lo sabe."
"¿De verdad crees que todo eso son inventos?" Dijo Lyra. La carta regresó flotando hasta el cajón del que había salido. "¿O acaso la Princesa te dijo que dijeras eso?"
"¡Por supuesto que lo hizo!" Dijo Twilight. "Bueno, no, no me dijo que dijera eso, pero eso es lo que son los humanos. Lo que dice la carta es todo lo que la Princesa me dio a saber. Y Lyra, has estado leyendo sobre el tema mucho más que yo. ¿Has encontrado alguna base científica o arqueológica que pruebe la veracidad de estas historias?"
Lyra se acercó a ella. "¿Qué hay de todos sus inventos? ¡Los usamos hasta el día de hoy! Y la ropa, ¡acabas de decir que las creaciones de Rarity estaban basadas en diseños humanos!"
Twilight movió la cabeza. "¡Son sólo criaturas de cuentos que usan objetos de ponis, porque los ponis los inventaron a ellos y a esos objetos! Probablemente todas esas historias forman parte de mitos antiguos. Históricamente, las criaturas míticas tenían mucha relevancia en la sociedad que las creó." Dijo. Pensó un momento y luego agregó. "Esa es la única razón que se me ocurre de por qué la Princesa Celestia quiere un reporte sobre ellos. Relevancia cultural."
Lyra la miró boquiabierta, pero no se le ocurría nada que decir. No pensaba decirle a la propia estudiante de Celestia lo que Luna le había dicho.
Quizás Twilight no estaba mintiendo… Realmente parecía no saber nada. Pero Lyra tenía que ser cuidadosa. Culpable o no, lo que dijera podía ser reportado al castillo, y eso sí sería un problema.
"Está bien." Dijo Lyra. "Déjame ver qué has encontrado." Caminó hacia el escritorio y vio los libros que había ahí encima. Misterios Pre-equestrianos, Hipótesis Humana, y La Era del Hombre. Los títulos estaban borrosos, apenas legibles, y parecía que los libros estaban a punto de desarmarse. Pero Lyra nunca los había visto, eran fuentes nuevas para ella. Nunca había considerado los libros que las bibliotecas de otras ciudades pudiesen tener.
"Lo mejor será que comencemos." Dijo Twilight. "Estos me los enviaron de Manehattan, tardaron semanas en responder la carta que les mandé. Dijeron que tendrían que buscar en la sección más antigua de la biblioteca para encontrar algo."
Recordando su ida a la Biblioteca de Canterlot hace muchos años, Lyra asintió. "Sí, así suele pasar con estos libros."
"Ya leí Misterios Pre-equestrianos, y sólo tenía un par de párrafos mencionando humanos. No creo que sea nada que no sepas. Por cierto, ¿trajiste alguno de tus libros?" Preguntó Twilight.
Lyra lentamente se quitó las alforjas de su espalda. "Me costó encontrar esto. Era el único que quedaba, pero algo es algo."
Diseños de Destreza era su libro más pequeño, no tenía más de cien páginas. Los otros libros, los que tenían más detalles, estaban en su casa. Escondidos. Debía esconderle lo más posible a Twilight, al igual como lo había hecho con sus padres antes.
Todo lo que contenía este libro eran invenciones humanas. La introducción comenzaba mencionando que todas éstas eran teorías, pero el poni que había escrito el libro creía bastante en ellos. Con esa evidencia, ¿quién no?
"Bueno… Está bien." Dijo Twilight. "¿Estás segura que esto es todo lo que tienes? Creí que habías dicho que tenías más."
"Nop. Mis padres me hicieron deshacerme de ellos." Lyra se encogió de hombros. "Cuando vine a pedirte el libro la otra vez no era nada, sólo tenía curiosidad. No he estudiado a los humanos en años."
Esa sería la historia a la que Lyra se apegaría. La misma que le había dicho a sus padres. Su interés en los humanos había sido sólo una fase infantil, y ya había madurado. Claro que Twilight sabía que había estado investigando la estructura de las manos hace un par de meses, pero no había forma de que supiera qué había pasado luego de eso."
Twilight frunció el ceño. Abrió la boca, pero cambió de opinión y decidió no decir nada. Miró el resto de los libros que estaban sobre la mesa, y abrió el que se llamaba La Era del Hombre.
"Este me lo enviaron de Trottingham, es el único que pude encontrar. ¿Lo has leído antes?"
"No, nunca. ¿De qué trata ese?" Dijo Lyra acercándose a Twilight.
"Es sobre lo que te contaba antes – las diferentes naciones de humanos y cómo interactuaban unas con otras. Estructuras políticas, idiomas… ¡No puedo creer que se tomaron el trabajo de crear cientos de idiomas para personajes ficticios!"
"¿Acaso nada te convencerá de que los humanos no son personajes ficticios?"
"Lyra, no puedes creer en todo lo que lees. Tienes que tener un poco de juicio."
"Quizás tú eres quien debería comenzar a tenerlo." Dijo Lyra. Tanto escepticismo comenzaba a irritarla. "¿Qué hay de la obra en la que actuaste? Encontré muchos errores en ella. ¿Estás segura de que así se creó Equestria?"
Twilight la miró, y luego, curiosamente, se rió. "Por supuesto que así es como sucedió. Esa historia ha sido parte de la cultura de Equestria por miles de años. Seguro que algunos detalles no son exactos, pero es una dramatización y –"
"Windigos," dijo Lyra.
"¿Huh? ¿Qué hay con ellos?"
"¿Qué pasó con ellos? Supuestamente son espíritus o algo que crean tormentas cuando los ponis pelean, pero que yo recuerde nunca me ha pasado algo como eso."
"¿Crees en humanos pero no crees en eso?" Dijo Twilight. "Puedes preguntarle a cualquier potro en Equestria. Todos saben qué es un windigo, pero nadie ha escuchado nunca sobre humanos."
"¡Ese no es el punto!"
"Desaparecieron porque nuestra sociedad aprendió el valor de la armonía y –"
"¿Y cómo sabes eso?"
"Bueno… eso dice la obra…
"¡Exactamente!" Lyra se paseó por la habitación. "Sólo más espacios vacíos."
Twilight comenzaba a elevar la voz. "¡Dije que es sólo una dramatización!"
"¿Hay alguna prueba de que eso sea cierto?" Dijo Lyra. Sus ojos se clavaron en los de Twilight.
Afuera, la tormenta crecía y el viento chocaba con la ventana.
Fue entonces cuando Lyra se dio cuenta de lo que estaba diciendo. Se estaba delatando a sí misma. ¿Cómo había sido tan tonta?
"Pero bueno… esas sólo son teorías mías…" Intentó reírse. "Nunca lo he considerado seriamente."
Twilight no se veía convencida. "Sólo… empecemos con esto de una vez." Dijo. Tomó Diseños de Destreza, mientras Lyra empezó a leer La Era del Hombre.
Era como volver a ser una potranca. Todos aquellos nuevos libros de humanos, nuevas cosas que Lyra nunca antes había visto. Los sistemas políticos de los humanos estaban descritos con más detalle de lo que Lyra había visto jamás. La mayoría de ellos eran monarquías similares a la de Equestria, pero los reyes y reinas no tenían poderes mágicos, ni nada fuera de lo común. Eran iguales al resto. Y también eran mortales. El poder pasaba de generación en generación, de padres a hijos, por lo que el poder estaba en constante cambio.
Entonces – ahí estaba.
La lira era un antiguo instrumento griego, tocado (obviamente) por humanos. Había un dibujo de una humana sentada, pasando los dedos por las cuerdas de la lira, tal como Lyra lo hacía. Se parecía mucho al dibujo que había hecho basado en sus sueños. Según el párrafo que acompañaba la imagen, la música de aquel instrumento generalmente acompañaba la recitación de un poema o una historia épica.
¿Dónde estaban esos? Seguramente debían existir copias.
La lira tenía más significado para los humanos de lo que Lyra creía. Ahora necesitaba averiguar más sobre aquellas historias. Amaba las historias de los humanos. No sólo disfrutaba leerlas, si no que era otra prueba de que eran reales. ¿Por qué una criatura legendaria crearía su propia mitología?
"¡Ya lo tengo!" Exclamó repentinamente Twilight. Lyra levantó la vista del libro.
"¿A qué te refieres?" Dijo Lyra.
"Ya sé el significado de los humanos. ¡Son todos lo mismo! ¡Claro, cómo no noté esto antes!"
"¿Qué quieres decir con 'son todos lo mismo'?"
"Los ponis son todos diferentes. Los humanos no pueden volar, y en los libros nunca se menciona la magia. El punto es que todos tienen las mismas habilidades." Dijo Twilight con emoción. "¡Es por eso que son tan significativos para nuestra cultura antigua! Teniendo esta civilización imaginaria en la que todos son iguales, los ponis aprenderían a apreciar sus diferencias."
Buholicio ululó.
Lyra suspiró. "Twilight, ¿Has encontrado algo acerca de los mitos griegos? ¿O canciones?"
Llevando un casco a su barbilla, Twilight dijo. "Creo que todo sobre los… ¿Griegos? Estaba en ese libro." Apuntó al libro que Lyra estaba leyendo.
"No, éste sólo habla sobre hechos. Estoy buscando algo más…" Lyra notó la mirada de Twilight. No quería comenzar a discutir de nuevo. "No importa."
Así continuaron por media hora. Había realmente una mina de oro de información en estos libros. Lyra se puso a pensar si habían otras ciudades en Equestria que tuvieran buenas librerías. Era posible que encontrara más información sobre la lira ahí…
El hecho de tocar un instrumento tan importante para la cultura humana la hacía sentir un vínculo con ellos, y le encantaba. Sin mencionar que había aprendido a tocar la lira de la manera humana – con manos. La magia jamás podría compararse a sentir las cuerdas a través de sus dedos.
Le echó un vistazo a los párrafos que hablaban sobre Grecia una vez más. Era frustrante, ninguna de esa información le servía demasiado.
Twilight estaba totalmente concentrada en el libro de Lyra. Esta era su oportunidad. Se acercó a un estante, mirando los títulos. Si las respuestas que buscaba no estaban en los libros sobre humanos, quizás habían pistas en libros sobre ponis. Aquí había uno. Pegasos: Desde el Pasado hasta el Presente.
Lyra lo sacó del estante y lo abrió. En las primeras páginas, estaban descritos los primeros líderes pegasos. Sus ojos avanzaban por las páginas, buscando algo sobre algún 'Comandante Hurricane' o 'Private Pansy'. Nada en el primer capítulo. Pasó al índice y buscó los nombres.
Nada.
Raro, ¿no? Uno pensaría que el pegaso que fundó Equestria tendría al menos una mención.
"¿Lyra? ¿Has encontrado algo más? No creo que tenga ningún otro libro acerca de humanos." Dijo Twilight.
Lyra se sorprendió y dejó caer el libro, encontrándose con Twilight a su lado. "Ah, no, es…"
Twilight hizo flotar el libro del suelo y miró la portada. "¿Estabas leyendo sobre pegasos?"
"Sí, es… Para otro proyecto."
"No tenía idea de que tenías tan diversos intereses, Lyra. Podrías ser una excelente historiadora si quisieras." Dijo Twilight. "Si necesitas estos libros alguna vez, eres más que bienvenida a sacarlos."
El aura que rodeaba el libro pasó de púrpura a verde, y Lyra lo guardó en su alforja. No tenía intención de seguir leyéndolo; ya había encontrado lo que necesitaba. O más bien, no lo había encontrado. "Lo haré, gracias Twilight."
Twilight se dio la vuelta para seguir leyendo, pero se detuvo. "Lyra, sé que de verdad crees que los humanos existieron, pero…" Twilight vaciló. "No hay nada que sugiera que así haya sido. La teoría sería más convincente si hubiese evidencia sólida, pero…"
"¿Qué hay de Nightmare Moon?" Dijo Lyra. La idea le había surgido de repente.
"¿Huh? Estás cambiando el tema, estoy –"
"No estoy cambiando el tema. Hablaste sobre Nighmare Moon cuando llegaste a Ponyville, y nadie te creyó. ¿Qué diferencia hay?"
"¡Hay mucha diferencia! Había referencias sobre ella en historias de todo tipo. Tuvimos una fiesta en su nombre, y una fecha exacta en la que supuestamente volvería, y lo hizo. Todo lo que tienes que haga mención a los humanos son –"
"Cuentos." Dijo Lyra. "La Princesa Celestia probablemente te dijo que Nighmare Moon también era sólo un cuento. ¿Lo hizo?"
La nieve se acumulaba en los cristales de la ventana. La luz de las velas parpadeó en la oscura habitación.
"Acéptalo, Twilight. No es tan diferente. Algún día descubriré la verdad."
Regresando a su lectura, Twilight no dijo nada más. Lyra no podía entender cómo alguien que hubiese leído tanto acerca de humanos podía seguir siendo tan escéptica. Era peor que sus padres. Ellos no creían en humanos, pero tampoco habían tocado aquellos libros…
Dewey Decimal encontró a su hija en su habitación. Era casi media noche, pero seguía leyendo esos libros a la luz de una vela. En los últimos días, era lo único que quería hacer. Ni siquiera su ensayo de historia que casi reprobó la había hecho abandonar todo esto. Incluso había empeorado las cosas.
"Heatrstrings… Estuvimos hablando con tu madre, y creemos que no deberías seguir leyendo todos esos libros."
Levantó la cabeza y lo miró. "Mi maestra está equivocada. Sólo lo sé."
Sabía que no sería fácil convencerla.
"Por favor… Si no estás durmiendo, estás leyendo, y simplemente no es bueno para ti. Tu madre está bastante molesta."
"¿Por qué? ¿Qué tiene mamá en contra de los humanos?"
"Nada… Absolutamente nada. Sólo estamos preocupados… estás dejando de lado el resto de tus tareas." Dijo. Hizo una pausa y luego preguntó. "¿Has practicado algo de magia?"
El cuerno de Lyra brilló al tiempo que cerraba el libro y lo dejaba a un lado junto con los otros. "Puedo hacer magia sin problemas ahora. Es fácil." Su padre sonrió.
Había visto una ilustración en uno de sus libros de un humano usando una pluma con sus manos. Lyra deseó poder hacer eso. ¿Cómo se sentiría mover la pluma sintiendo el tacto de la hoja? Claro que lo mejor sería mantener ese deseo en secreto.
"Sé que serás una gran unicornio algún día. Sólo queremos mejor para ti." Dijo, mirando la lira que se encontraba en la esquina de la habitación. Le dio la espalda a su hija. "Pero mañana queremos esos libros fuera de la casa."
Lyra quedó boquiabierta. "¡Eso no es justo!"
Dewey suspiró. "Lo lamento." Dijo. "Se está haciendo tarde, deberías dormirte ya. Tienes escuela mañana."
Se fue, y Lyra miró sombríamente sus libros. De ninguna manera se desharía de ellos…
Por supuesto que no lo haría. Los llevó desde la mesa hasta su cama y levantó el colchón. Uno a uno, fue escondiéndolos debajo de éste.
Probablemente sus padres no los encontrarían ahí. Y si fuera necesario, encontraría algún otro lugar. Sin importar lo que costara, no renunciaría a los humanos.
Todo lo que tenía era estos libros, aunque… Había tenido unos sueños últimamente. Sabía que no eran más que eso, sueños, pero todo parecía tan real. Al menos las partes que recordaba.
Se subió a la cama y se tapó con la frazada sin usar magia. Sintió que los párpados le pesaban, y después de unos segundos ya estaba dormida.
La mayoría de sus sueños eran algo confusos, y Lyra despertaba recordando sólo unas vagas imágenes que se le olvidaban pasado un rato. Pero esa noche, el sueño estuvo lleno de sonidos.
Una simple palabra, viniendo de una voz que creía no conocer, pero que aparentemente le hablaba a ella.
"Lyra…"
"Lyra."
Observó el dibujo del libro que estaba leyendo. Era una humana vistiendo un largo y elegante vestido, con una tiara sobre su cabeza. Una mujer de la realeza, de alguna nación antigua y olvidada. Le recordó a Rarity en la obra.
"¿Lyra?"
Twilight la miraba. Lyra apenas había escuchado la primera vez que la habían llamado por su nombre.
"¿Sí?"
"Supongamos por un minuto…" Dijo Lyra. "Supongamos que los humanos son reales. Y tienes pruebas. ¿Qué harías?"
"Yo…" Lyra pausó. "No estoy segura."
"Pareces tan obsesionada con encontrar alguna prueba de su existencia, pero es obvio que no queda ninguno hoy en día." Dijo Twilight. "Y si lo hubo, estoy tratando de pensar por qué Celestia no quiere que los ponis sepan sobre ellos. De acuerdo a tu teoría. Pero no parece haber nada objetable."
Ciertamente había algo que a Luna no le gustaba de ellos. Pensó Lyra. Yo consideraría eso como una prueba.
Pero aparte de eso… ¿por qué a Lyra le interesaban tanto los humanos en primer lugar? Era algo difícil de poner en palabras.
"Supongo que eso es lo que quiero saber también. Hay tan poca información sobre los humanos, pero sé que hay mucho que aún no sabemos," Dijo Lyra. Y a pesar de que sabía que era improbable, agregó "Y si hubiese alguna probabilidad de que aún existieran…"
Esa noche, cuando Lyra se encontró en el mundo humano, uno que se sentía tan real, pero que no se parecía a lo que decían los libros, sintió que los humanos quizás no estaban tan lejos.
Quizás ya era hora de dejar de lado los libros y comenzar a experimentar con sus teorías.
