Capítulo 7
Un vestido de noche
La mayoría de los miembros de la familia y amigos se retiraron a sus habitaciones. Un poco de descanso y de preparación para la recepción de la noche era necesario. Especialmente cuando varios de ellos habían superado una cierta edad.
Terrence, por supuesto, no tenía deseos de descansar. Tenía la intención de tomar una breve ducha y vestirse; cuando se dirigía a su habitación, se encontró a Dorothy en el pasillo.
- "Hola Sr. Terrence, que tenga un buen descanso" dijo el ama de llaves con una sonrisa.
- "Gracias Dorothy." Pero en el momento en que iba a abrir la puerta de su habitación, se detuvo… "Dorothy … ¿Puedo preguntarte algo?"
- "... Claro, Sr. Terrence".
- "... Bueno, supongo, que conoces a todos los miembros del personal ¿Correcto?"
- "Por supuesto, ese es mi trabajo" respondió de manera remilgada.
- "Bueno, sí, por supuesto ..."
- "¿Eso era lo que quería preguntarme Sr. Terrence?"
- "... Eh ... Sí ...Eh… ¡No, no!"
- "¿Perdón? Me confunde, discúlpeme ¿sí o no?"
"¡Dilo idiota!" se dijo a sí mismo.
- "Una joven… Con el cabello rubio ... Rojizo, cabello largo ... Eh, cómo decirlo ... Bueno, no creo jamás haberla visto antes... Aquí... Por supuesto, ella puede ser un miembro del servicio de banquetes... Así que... Bueno."
"Ahh... ¡Qué estás diciendo idiota! ¡La pobre mujer creerá que estás loco!"
Dorothy no pudo evitar sonreír.
- "... Señor Terrence, probablemente usted se refiere a Lucy..."
- "Lucy..."
- "Sí, ella no lleva trabajando para nosotros mucho tiempo; cuando empezó a trabajar aquí, no había nadie en Lakewood"
- "... Oh... Gracias..." le dijo distraído a Dorothy.
- "Es un placer, Sr. Terrence."
Él iba a abrir su puerta una vez más, cuando esta vez, Dorothy lo detuvo.
- "... Y por supuesto, esta noche, no estará trabajando... La recepción está bajo la responsabilidad del servicio de banquetes..."
Terrence la miró por un momento con los ojos muy abiertos...
- "¡Gracias, Dorothy!" Le guiñó un ojo y corrió a la habitación de su prima, Annie.
Llamó una vez e irrumpió en su habitación.
- "¡Nene! ¡Nene!" Terrence llamaba siempre con este apodo a su prima Annie desde que eran niños pequeños. "¡Necesito tu ayuda, mi Nene!"
- "Hey Terry, ¡¿Es ésta la forma de entrar en mi habitación?!" lo regañó, pero sonrió.
- "¡Tienes que darme uno de tus vestidos! ¡Rápido!"
- "¡¿Has decidido hacer una aparición espectacular esta noche Terry?! ¡Oh! ¡Qué alegría será para el tío Anthony verte vestido así!" Se echó a reír.
- "¡No es para mí!" Sacó la lengua.
- "... ¡Oh! Qué lástima yo pensé que no me aburriría esta noche... Pff ..."
- "Nene... Si fueras pelirroja, ¡¿Qué color de vestido usarías?!"
- "...Hmm... ¡Definitivamente negro para verme sexy!" Levantó las cejas con aire de presunción.
- "¡No, no sexy! Ella es muy dulce... Ella es tan..."
- "¡Oh! Lalaaaa... ¡Terry está enamorado!" Ella cantó y miró a su primo. "¡Bueno siéntate aquí y dime primero cómo es ella, este amor tuyo; y veremos lo que podemos hacer!" Nene lo tomó de la mano y le hizo un guiño.
Cuando Lucy entró en su habitación, en los dormitorios del personal, se sentía agotada. "¡Qué día! Afortunadamente no serviremos esta noche... Ah mis pies..." Pensó y arrojó sus zapatos a un lado.
Estaba a punto de caer de cara en la cama, cuando vio que en la parte superior de ésta había un hermoso vestido de noche satinado* en tonos iridiscentes.
- "¿Qué demonios...?" Se preguntó. Ella se acercó al vestido... Cerca del vestido de noche había un par de zapatillas a juego y encima de ellas había una rosa blanca con una pequeña tarjeta...
Ella tomó la tarjeta en sus manos y empezó a leerla casi explotando de emoción.
¿Te gustaría ayudarme
Para no perderme en la reunión de esta noche...?
"El señor Terrence."
"¡Oh!" Lucy se quedó sin habla. ¡¿El Sr. Terrence la estaba invitando a ella a la reunión?! "Ahh... ¡Dios mío! ... ¿Qué hacer...?" Su dulce cara, estaba a punto de tomar el mismo color que su pelo. "¡Tú vas a ir! ¡Eso es lo que harás!" Respondió la pequeña loca voz dentro de su cabeza y automáticamente se formó en los ojos de su mente el bello rostro de Terrence.
Ella dejó salir una feliz sonrisa y comenzó a bailar sola abrazando el precioso vestido.
Mi Hada Madrina
Mientras que Lucy estaba en un mar de la felicidad, en otra recámara en la misma mansión, una pareja se había retirado a descansar. Teresa Ardley estaba sentada frente a su espejo de estilo victoriano, peinando su sedoso y castaño cabello. Para una mujer de edad media con hijos mayores de edad que probablemente podrían tener sus propios hijos en un futuro próximo, Teresa seguía siendo una mujer muy conservada y atractiva. Sin duda, su belleza no podía pasar inadvertida para su marido Anthony. En el momento en que él salió del baño, se quedó allí, admirándola y ella le sonrió levemente.
Su marido era su mundo entero. Nunca olvidaría la primera vez que lo vio. Sus claros ojos azules combinados con unas pocas pecas traviesas en su nariz, le habían encantado. Ella supo desde el primer minuto que él era su otra mitad, a pesar de que ella todavía era una niña pequeña en ese entonces. Sólo una desgraciada niña pequeña cuya suerte le había sonreído y le había dado una maravillosa familia. Con el paso del tiempo, los recuerdos de sus primeros años de vida se habían desvanecido.
Ahora, con dificultad, apenas recordaba a su madre. Su madre biológica. Cada vez que ella enviaba a su mente de nuevo a ese tiempo, casi como un sueño venía una figura femenina, con cansados ojos color avellana y una melodiosa dulce voz. Recordaba una pequeña melodía. Una canción de cuna y esos ojos cansados mirándola con afecto y amor. Pero un día esa figura femenina se perdió y Teresa se quedó sola.
Sucia, hambrienta, en un miserable húmedo callejón de algún barrio pobre, se sentó y esperó. Esperó... No sabía cuántos días llevaba allí, ni siquiera podía imaginarlo; simplemente esperaba a esa figura que no venía. En un abrir y cerrar de ojos, pensó en subir a la cuneta de la casa que estaba detrás de ella. Llegar un poco más alto, tal vez entonces... Tal vez podría verla... Tal vez iba a volver por ella... Tal vez ella la vería y luego gritaría a todo pulmón "¡Estoy aquí!".
Con sus pequeñas manos sucias tomó la resbaladiza cuneta; con sus pequeños pies desnudos empujaba su cuerpo, llegando más arriba en la mohosa tubería.
Si ella llevara zapatos se le facilitaría la escalada, pero, con mala suerte el día anterior, un grupo de mocosos le arrancaron y removieron los zapatos por la fuerza. Siendo una niña pequeña, no fue capaz de hacer algo para detenerlos.
Con pequeños empujones estaba subiendo más y más alto. En algún punto que alcanzó pudo ver la esquina de la calle. Ese día muchas personas se habían reunido. No podía entender lo que estaba pasando, pero ella vio una conmoción general. Los niños, con juguetes y comida en sus manos, estaban corriendo; los adultos cuidaban grandes envases de cartón cuyos contenidos eran desconocidos para ella. Uno cosa era segura. En todas partes ella oía voces de alegría y no las de habituales peleas que nacían, por casualidad, en el barrio pobre.
Volvió su pequeño cuerpo, solo un poco, para ser capaz de ver mejor... ¡Y de repente ella no estaba sobre el tubo! Ella vio el edificio moviéndose hacia atrás. ¡¿Alguien estaba arrastrándolo hacia el cielo...?! ¡¿O tal vez era ella la que estaba cayendo...?! ¡Estaba cayendo! Ella cerró los ojos y esperó a sentir el dolor, el dolor estaba por venir... ¡Pero el dolor no vino! ¡¿Ella cayó en una nube tal vez...?! ¡Una suave nube perfumada! Ella sintió calor. Finalmente, ella había subido tan alto... ¡Que había alcanzado el cielo!
Su cara fue acariciada delicadamente por dos cálidas manos. Oyó una dulce melódica voz y sólo entonces abrió los ojos ¡¿Para ver a un ángel?! ¡Ella había caído en los brazos de un ángel!... ¡No! ¡No! ¡No un ángel...! Ella es… ¡Un hada!
- "Eres... ¡¿Mi Hada Madrina ...?!" Preguntó vacilante, pero con toda esperanza.
El hada se rió con la risa más hermosa y dulce que alguna vez había oído en su vida.
- "¡Sí!" Ella respondió con ternura. La niña abrió grande la boca y los ojos por la sorpresa, llena de admiración y asombro.
- "¡¿Y quién eres tú...?! Le preguntó el Hada Madrina.
- "¡Soy Teresa, por supuesto!" dijo la niña con valor y sus ojos azul zafiro se encontraron con los verde esmeralda de Candy.
Ella volvió de sus recuerdos al ser acaricida en la mejilla por su marido. Estaba de pie, al lado del espejo, mirándola con amor.
- "¿Por dónde estabas viajando…?"
Ella le devolvió la mirada.
- "... Oh, recordé el día en que madre me encontró" dijo nostálgica.
- "Las reuniones familiares siempre generan nuevos recuerdos y traen a primer plano los antiguos..." dijo Anthony y puso las manos en los hombros de ella con ternura.
- "... Hmm, tienes razón…"
"Los recuerdos… Y secretos... ¡No hay familia que no tenga ambos!" pensó Teresa.
- "Madre está de muy buen humor hoy" dijo Anthony.
- "¡¿Y por qué no habría de estarlo?! Todos los que ama están hoy aquí para quererla y celebrar."
- "... ¿Todos..?." Con tono indiferente le preguntó su marido.
Ella lo miró con extrañeza.
- "... ¿Por qué preguntas? ¿Alguien falta?... A menos que quieras decir Eliza y Neal..."
- "¡No! ¡Por supuesto que no, no me refiero a ellos, Tessie!"
- "Bien ¡¿Entonces?!"
- "... No sé, tú dímelo... Si tienes algo que decirme..."
Ella lo miraba confundida.
- "... ¡¿Decirte qué, Anthony?! Por lo que yo sé, todo el mundo está aquí..." Se detuvo a pensar. "¡Oh! Sí, nuestro hijo Terry se suponía que vendría acompañado de esa chica con la que solía salir en los últimos meses, pero supongo que no funcionó para ellos, por lo que no la invitó... ¡¿Así que...?!"
Anthony inclinó su rostro, un poco más cerca del de su mujer, mirándola con dulzura.
- '' Mi amor... ¡¿Por qué tú y mi madre, se están escondiendo detrás de tu dedo...?!"
- ¡¿Discúlpame...?!" Ella lo miraba sin entender.
- "Para decirlo de otro modo, mi Tessie. Asumamos... Digo, vamos a suponer que estoy completamente al tanto de lo que mi madre va a anunciar esta noche..."
Teresa se paralizó, "Anthony no es estúpido... Sino todo lo contrario." Ella quiso hablar, pero su marido continuó con calma.
- "... Y cuando digo anuncios, no quiero decir del tipo en el que oficialmente se retirará y se nombrará al nuevo jefe de la familia. Eso es algo que casi todo el mundo sabe, ha sido su deseo desde hace bastante tiempo, de todos modos. Lo que quiero decir es... Que hoy será el día de la revelación de un secreto…" Y le tomó la mano, esperando su reacción.
Teresa bajó la cabeza. Este gesto para su marido, confesaba todo.
- "No… No lo hagas. No te sientas culpable mi amor... Lo he sabido por años."
- "...Tú lo sabías…" Le dijo sin preguntarlo.
- "Sí Tessie, lo descubrí el año en que Terry nació."
- "¡¿Cómo…?!"
- "...Básicamente mi razón para averiguarlo fue mi propia madre, y su intensa reacción sobre el nombre que le dimos a nuestro hijo. Me sorprendió, no podía entender por qué le había afectado tanto..."
"... Pero yo sabía... Yo era la única que sabía…"
- "Tessie mi niña... ¿Por qué haces esto? ..." Candy dijo suavemente, pero en un tono triste y ansioso.
- "Madre... Yo esperaba que estuvieras feliz con mi decisión..."
- "Yo estoy feliz... pero especialmente tú sabes que no puedo mostrar mi alegría... Simplemente no puedo... No aún."
- "... En algún punto, tendrás que contarles madre... Es injusto... Para todos..."
- "... Lo sé... Para todos...
- "... Madre, con todo el respeto y amor que te tengo... Creo que él es el más perjudicado..."
- "Sería un escándalo..."
- "¡A él no le importan los escándalos mamá, tú lo sabes!"
- "Pero a mí me importan... Por ti, por Anthony, por Rosy... Por todos... Lo siento Teresa, pero no puedo..."
Haciendo una pequeña pausa, Anthony continuó.
- "Por otro lado, eras demasiado insistente sobre ese nombre... Ambas me habían confundido... ¿Por qué ese nombre causó tanto conflicto entre mi esposa y mi madre?... Ahora puedo decirlo ¡Estaba empezando a sentir celos! Tú estabas... ¡Estabas tan obsesionada con el nombre de su predecesor; mientras que mi madre no quería siquiera mencionar ese nombre! Mi cerebro estaba construyendo varios escenarios..."
- "... ¡Ah! Anthony, lo siento" Teresa murmuró.
- "Ssh... Déjame terminar." Él la abrazó tiernamente.
Ella miró fijamente sus claros ojos azules, dándole espacio para continuar.
- "Entonces decidí ver lo que estaba pasando... No imagines que fue fácil. Mi madre, aunque siempre fue cariñosa y siempre se encargó de nosotros, era cerrada como una ostra sobre su vida pasada... Era como... Como decirlo..." Anthony casi susurró. "Era como si ella no tuviera pasado después de la muerte de papá... Como si se hubieran borrado años y años de recuerdos... A excepción de algunas pocas historias e incidentes de su infancia en el orfanato, madre nunca habló sobre los años siguientes a su adopción.
Después de la muerte de mi padre, ella había cambiado... A pesar de que sólo era un niño entonces; recuerdo que mi madre, siempre alegre y amable, se había vuelto severa, formal e inaccesible... Ella había perdido su alegría y su felicidad. Las pocas sonrisas raras que mostraba eran sólo para mí y Rosy. En algún punto en el tiempo, por supuesto, al mismo tiempo que ella te encontró, surgió un milagro... ¡Mamá recuperó su felicidad! Sus ojos brillaban de nuevo y todos asumimos que tú eras la razón de ello... Sin embargo, ella se mantuvo reservada y hermética. Más tarde me di cuenta de que tenía miedo de revelar su felicidad; incluso después de todos estos años la asusta... ¿Cierto...?"
- "Sí... Tienes razón, ella no quiere perder su felicidad otra vez..." Teresa dijo lentamente
- "¿Eventualmente cómo?... ¿Cómo lo supiste?"
- "La primera cosa que hice fue conseguir tanta información como pude del tío Archie..."
- "¡¿Él también lo sabe ?!"
- "No, no, me habló solamente sobre el pasado de mamá. Al principio él tampoco me quería decir nada... "Recuerdos dolorosos...", es lo que él dijo cuando le pedí que me contara; pero en un momento de debilidad, tal vez porque habían pasado muchos años desde entonces, él me contó todo. Al menos hasta el punto en el tiempo que él conocía.
- "... ¿Qué te dijo él...?"
- "Él habló sobre su adopción, sobre la muerte del tío Anthony, de los Leagan. Me habló de la época en que iban todos juntos al Colegio San Pablo; yo ya sabía algunas cosas, acerca de que Grandchester era su amigo en ese período ¡Pero yo no sabía que estaba enamorado de mi madre y ella de él!"
- "¿Te sorprendiste...?"
- "Sí... Un poco, pero sobre todo me sorprendió cuando el tío Archie me dijo que Grandchester la abandonó, ¡Por otra mujer!"
- "¡Él no la dejó Anthony! No había otra manera, se vio obligado a hacerlo..."
Anthony dejó salir una pequeña risa.
- "¡¿Qué es lo que te parece gracioso?!" Teresa le preguntó sorprendida.
- "... En realidad no es una broma, es irónico... ¿Sabías que todos ellos estaban enamorados de ella...?"
- "¡¿Todos ellos...?! ¿Qué quieres decir con eso?"
- "¡Sí, todos los chicos Ardley, más el chico Grandchester! Déjame explicarte, tío Anthony podría haber estado en el lugar de papá, si no hubiera sucedido el accidente del caballo; el tío Stear también la amaba, pero siempre la miró desde lejos, por supuesto mi papá en algún punto se enamoró de ella, lo mismo sucedió con Grandchester; finalmente tío Archie siempre estuvo enamorado de ella... Y yo pienso que nunca ha dejado de amar a mamá. Así que, a los ojos de Archie, Grandchester la dejó..."
- "Tienes razón…" dijo Teresa reflexivamente "Pero con el tiempo, ¡¿Cómo te enteraste de lo que sucedió después...?!"
- "...No te gustará lo que voy a decirte, mi amor..." dijo su marido y entonces inclinó su cabeza... Ella tomó sus dos manos y lo miró con amor.
- "¿Tú crees que tengo el derecho de hacerte…? ¿Una escena...? ¿Yo? ¿Quien ha estado escondiendo este secreto durante todos estos años?"
- "... No era parte de mi personalidad ¡Pero estaba tan celoso!"
- "... Por favor, dime, Anthony..."
- "... Le pedí a un detective privado que las siguiera... A ambas, a ti y a mamá..."
- "... ¿Y él lo descubrió todo...?"
- "Sí…"
- "Él debe haber sido muy bueno..."
- "Lo fue... De hecho, fue tan bueno ¡Que encontró que alguien más estaba vigilando a mamá!"
- "¡¿Qué?!"
- "...Hmm sí, Neal también le pagó a un detective, y él estuvo muy cerca de descubrirlo todo."
- "Oh Dios mío... No puedo creer que él..." Teresa saltó preocupada.
- "Mi Tessie... Ser un Ardley puede tener algunas cosas negativas, pero también muchos beneficios..."
- "... ¿Qué significa eso?"
- "Digamos que el detective de Neal no era tan inteligente... ¡Y desafortunadamente, el dinero puede comprar muchas cosas!" dijo Anthony irónicamente.
- "... Tú nos estabas protegiendo..."
- "¡Por supuesto! ¡Jamás hubiera permitido, que ese estafador de Neal las lastimara!"
- "Gracias mi amor… ¿Cómo te sentiste cuando escuchaste la verdad?"
- "¡Aliviado!"
- "¡¿De verdad?!..."
- "¡Sí, mi amor! Me sentí aliviado porque lo entendí todo... Tú obsesión acerca de él y lo misteriosa de mamá ¡Ya no tenía una razón para estar celoso!"
- "... ¡¿No estás enojado?!"
- "¿Por qué tendría que estar enojado? ¿Porque lo guardaste como un secreto? Por supuesto que no, comprendí por completo que la revelación de una cosa así sería un escándalo para todos nosotros... Después de todo, ¿Qué familia no tiene secretos...?" añadió Anthony y abrazó con fuerza a Teresa.
- "Oh, Anthony siempre eres tan racional..."
- "¡Racional y práctico mi amor! Y te aseguro que, si alguien debería sentirse enojado y herido por todo esto, no soy yo..."
- "... Sé lo que quieres decir... Pero él no lo está. Es extraño, pero no lo está... Todos estos años él lo ha aceptado estoicamente..."
- "Sí, pero él también sabía que no podía ser de otra manera, el escándalo tendría un impacto enorme para todo el mundo. Aunque, me pregunto cómo lo ha resistido por tantos años..."
- "...Él la ama, tanto, que podría soportar cualquier cosa..." Una lágrima rodó por los ojos zafiro de Teresa"... Desearía que... Me gustaría que él estuviera aquí hoy…"
Él suavemente enjuagó sus lágrimas con su pulgar.
- "Eso me gustaría, por ti y por mamá, mi Tessie..."
La besó suavemente en los labios
- "...Gracias... Lo siento..." dijo su esposa entre dos pequeños besos. Anthony la miró y sonrió un tanto extraño.
- "... Por supuesto te das cuenta que, todos los demás no saben nada, y que podrían sufrir una pequeña impresión..."
- "¡Oh! ¡Sí!... Sólo espero que no tengamos desmayos..."
- "Nah… No lo creo, especialmente Rosy ¡Ella saltará de alegría!"
- "¿Tú crees?"
- "¡Estoy seguro!"
- "... ¿Qué hay del resto de ellos…?"
- "Del resto, no estoy seguro Teresa… Pero sospecho que el tío Archie podría enojarse..."
- "...Hmm quizás, pero seguramente la tía Annie lo calmará..."
- "¡Sin embargo, el que no se sorprenderá en absoluto, es nuestro hijo mayor!"
- "¡¿Terry..?!"
- "¡Yep!..."
- "¡¿Por qué?! ¡No me digas que él también sabe! ¡Oh! Dios, ¡¿Es un secreto a voces después de todo?!"
- "Mi amor ¡¿Estás pasando por un tonto a nuestro hijo?! Con la loca debilidad que ha mostrado todos estos años por su abuela ¡¿No crees que lo haya descubierto en algún punto, de alguna forma?!"
- "...Entonces eso significa... ¿Crees que lo conoció...?"
- "...No estoy seguro... Pero mi suposición es que sí, que se reunió con él"
"...Madre, me siento orgullosa de darle a mi hijo estos dos nombres ¡El nombre de la cabeza de la familia Ardley y el nombre de un duque! ..." De repente Anthony se rió.
- "¡Hoy me sorprendes Anthony! ¡¿Qué encuentras divertido esta vez?!"
- "...El nombre de un duque... Eso fue lo que le dije a mamá cuando reaccionó de manera exagerada ese día en la sala de maternidad debido al nombre de Terry ¡Como si yo fuera un profeta!"
- "¿Quieres decir... El título...?"
- "¡Eso es exactamente!"
Teresa sonrió.
- "... En última instancia, no vamos a evitar el escándalo..." dijo ella.
- "Ya no es importante... Dejemos que estalle... ¡Creo que somos lo suficientemente fuertes para hacerle frente! Después de todo, los tiempos han cambiado; la gente hoy en día está más interesada en los escándalos de Hollywood, en lugar de éstos de las familias ricas. Se desvanecerá rápidamente."
- "Supongo que tienes razón..." Teresa dijo pensativamente "Pero simplemente estoy pensando que, para mamá, será demasiado duro; tantos años ocultándolo ¡Y la revelación será aún más difícil!"
- "Como también para ti mi Tessie... Sin embargo, ella era feliz, incluso aunque lo ocultara... Ella sigue siendo feliz."
- "¡Lo sé! ¡No olvides que los he visto juntos!" dijo Teresa felizmente y abrazó a su marido con firmeza.
Sí, su madre era feliz. Ella no era sólo la madre de Anthony. Ella era su madre también. Puede que no fuera su madre biológica, pero ella era la única madre que había conocido, que recordaba y amaba. Y si había un deseo que formular para esta madre, sin duda a Teresa le gustaría verla siempre alegre y feliz; ser acariciada por la amabilidad de aquellos ojos color verde esmeralda, que vio por primera vez en un barrio pobre de Londres.
"La felicidad... Es la única cosa que importa, que vale la pena madre." Como si hubiera adivinado los pensamientos de su esposa, Anthony recordó, como en un mal sueño, dos duros ojos verdes congelados, y se alejó de aquel recuerdo instantáneamente.
Continuará
