Capítulo 7: El Primer Paso
Marina llegó a su antigua habitación, se encontraba bastante cansada o eso era lo que les había hecho aparentar a sus padres. Antes de aterrizar en el aeropuerto de Tokio había estado llorando con mucha amargura, algo en ella no estaba para nada bien. Necesitaba tiempo a solas para pensar y entender porque se sentía tan culpable del algo que no que sabía que era.
—Me siento como una criminal — dijo recostándose en la cama —, que sensación tan horrible — indicó colocando una mano sobre su pecho. Algo la aprisionaba y solo tenía ganas de llorar —Guru Clef tengo miedo, temo por tu bienestar y por el de todos.
…..
—No era necesaria la cachetada Anaís… — mencionó haciendo todo por permanecer calma —. Te has vuelto loca, es no lo hace una amiga de verdad.
—Y lo que tú me estás haciendo a mi ¿sí? — le preguntó limpiándose las lágrimas.
—Yo que sé, ahora largó de aquí, no voy a dejar que una persona como tú me culpe de sus desgracias — le dijo dándole la espalda.
—Sabes que no soy como Lucy, que pretende que no está pasando nada y que dentro de poco todo va a estar bien. Te desconozco y creo que lo mejor es que cortemos con esto, yo no puedo ser amiga de un persona tan egoísta como tú — señaló saliendo rápidamente de la habitación de la peliazul.
….
—No puede ser… — Marina caminó hasta la ventana —como puede ser que tenga que volver a unirme a ustedes…
….
—No Marina yo no dije que estuviera de acuerdo con ella pero… es difícil verlas pelear, esto se está volviendo costumbre entre ustedes, a mí me duele mucho — comentó Lucy con tristeza.
—A mí no me gusta que me presionen y eso es lo único que hace — indicó cruzándose de brazos.
—No es presión, sólo tiene miedo por tus actitudes. Yo sé que no lo haces de adrede, tienes muchas cosas que hacer pero no importa, yo te comprendo, sólo tienes que tener paciencia y demostrarle que está equivocada — sonrió.
….
La pelazul encendió su computadora, hacía mucho tiempo no revisaba su correo ni nada. Ella pensaba que con eso dejaría de pensar en sus dos ex amigas, pero con lo que ella no contaba era con encontrarlo saturado de mensajes de Lucy.
—Ay no pero, ¿es que acaso Lucy no ha perdido las esperanzas? — preguntó con algo de fastidio.
Sin pensarlo dos veces comenzó a borrar todos los correos, no estaba interesada en saber absolutamente nada de ella, o eso era lo que quería aparentar porque al leer el último mensaje no pudo contener las ganas de salir a buscarla.
—Si ella siente lo mismo que yo eso significa que… — Marina apretó sus ojos.
—Céfiro te necesita Marina…
Los ojos azules de la guerrera se abrieron — Ceres… ¿eres tú? — preguntó incrédula.
—La labor de las Guerreras Mágicas es proteger al mundo de Céfiro cuando está en peligro, es por eso que ha llegado la hora de que regreses.
—¿Acaso Céfiro esta tan mal? — preguntó sin encontrar respuesta.
—Paris, ¿amigo estas bien? — le preguntó Ascot acercándose.
—Salva a Céfiro… no te dejes… no te dejes llevar por las apariencias… — el peliverde estaba perdiendo el conocimiento —escúchame Ascot…
—¡Maldito! — Aoi se levantó del suelo — esto no se va a quedar así… — le peliazul se tocó la herida del brazo — ninguno de ustedes es rival para mí.
El hechicero conmocionado por todo miró a la "guerrera" con desprecio — tú no eres la Marina que conocí.
—No, no lo soy y nunca lo seré. Ahora si me permites tengo que acabar contigo y con el príncipe moribundo — dijo cinismo.
—Ascot todavía hay gente en la aldea, ve a salvaros y déjame a mí con ella — le indicó Paris poniéndose de pie como pudo.
—Pero mira como estas…
—¡Ve con ellos Ascot! ¡Te lo ordeno como príncipe y futuro rey de aquí! — exclamó disponiéndose a pelear.
No tan convencido el ojiverde salió corriendo en dirección de la aldea — te mucho cuidado amigo.
—No cabe duda de que Midori es una estúpida incompetente — comentó molesta.
—Así ustedes se hagan pasar por las guerreras mágicas jamás van a ser como ellas — el príncipe hacia todo por mantenerse de pie, pero le era difícil sus fuerza eran casi nulas, el golpe da hace un momento y las grandes y graves heridas hacían lo hacían sentir mareado.
—Eso no importa, conseguimos lo que queríamos, hagan lo que hagan ni nos van a derrotar, ni ellas van a regresar — afirmó sonriendo cínicamente.
—¡Maldita! No entiendo como alguien como tú puede ser la sombra de Marina.
—Eso mismo preguntó el estúpido de Guru Clef antes de ser destruido — dijo mientras sonreía.
—¿Guru Clef está muerto? — preguntó incrédulo.
—Eso no importa. ¡Dragón de Agua!
La velocidad y la fuerza con la que fue lanzado el ataque no lo dejó siquiera moverse.
—Paris… — Guru Clef abrió sus ojos sorprendido — no puede ser posible.
—Guru Clef — Latis lo miró — ¿está muerto?
—Me temo que si Latis, Céfiro acaba de perder a su príncipe, esta situación cada vez está peor — el mago tomó su bastón —. No me queda más alternativa que comunicarme con ellas.
—Pero Guru Clef, tú no tienes la suficiente fuerza para hacerlo.
—No importa, ellas son nuestra única esperanza, ¡entiéndelo! — comentó con desespero.
—Si lo haces podrías morir —intentó hacerlo razonar.
—Mi futuro no es importante, el de Céfiro si, la princesa Esmeralda y Paris han sacrificado su vida tratando de protegerlo, yo tengo que hacer lo mismo.
—Esa no es la solución, yo tengo la plena certeza de que ellas siente lo que está pasando, Lucy…
—Quisiera saber que tengo que hacer para ir hasta ti Latis, mi amor.
—Mi corazón me lo dice, Lucy y las otras van a regresar pronto — indicó con seguridad — por favor Guru Clef no lo hagas, no sacrifiques tu vida.
—Tal vez tienes razón — el mago divisó el panorama —. Nunca hubiera imaginado que Céfiro volvería a estar en peligro, las personas han dejado de creer en todo.
—Lucy, mi amor ven pronto — dijo mentalmente.
—¡Paris! — Anaís dejó de escribir en su computadora y colocó sus mano en su pecho — estoy casi segura de que algo te paso… mi corazón… — sin darse cuenta sus ojos se llenaron de lágrimas.
—Por favor Anaís nunca pero nunca olvides que te amo… y así digan lo que digan, hagan lo que hagan tú eres única y nadie ni siquiera tú sombra me va a hacer cambiar de opinión.
Los ojos de la rubia se abrieron al escuchar esa voz y casi inmediatamente buscó entre sus cosas —no puede ser… ¡Paris!— gritó al ver la joya mágica encendida — ¡Paris! ¡Háblame! ¡Háblame! ¡Por favor dime algo! — Desesperada comenzó a gritar — ¿qué paso?
—Céfiro está en problemas Anaís…
—¿Windom?
—Prepárate. Como Guerrera Mágica que eres tu labor es la de proteger el mundo de Céfiro, es hora de regresar y cumplir con esta labor.
La guerrera del viento confundida y aterrorizada miró su computadora. Así no quisiera tenía que contactarse con las demás.
—Tal vez Lucy tiene razón.
Lucy llegó a su casa bastante cabizbaja, no entendía bien que había pasado, ¿acaso Águila estaba vivo?, esa pregunta no hacía más que rondarle la cabeza.
—Lucy… — la llamó Saturno, sin encontrar respuesta alguna. Desde que habían salido del hospital era muy poco lo que habían hablado, le había preguntado varias veces si todo estaba bien y ella olímpicamente lo sacaba del tema.
—¡Lucy! — llegó Cameo y la estrujó con fuerza —, hermanita qué bueno que estas bien, me preocupes bastante cuando ese extraño chico llamó, imaginé que era el culpable de todo.
—No Cameo, él no… — la pelirroja colocó una mano en su pecho — él solo quiso ayudarme es todo — señaló con desgano —me voy a descansar el día de hoy no ha sido muy bueno — y sin decir nada más se dirigió a su habitación.
—¿Qué le pasa a Lucy?
Saturno negó con su cabeza — desde que salimos del hospital no ha querido hablar, se está comportando de forma extraña.
Tan pronto llegó se recostó, todo parecía estar dando vueltas y nada parecía tener sentido. Su desespero era mayor.
—Águila… Latis… — su corazón latía a gran velocidad — por favor que alguien me explique qué significa todo esto.
—No hay tiempo para explicaciones. Guerrera Mágica busca a las otras, Céfiro las necesita en este momento.
—Muy bien creo que llegó la hora — dijo mientras se acercaba a su computadora y la encendía.
—No puede ser... Paris — Ascot se detuvo — soy un estúpido, por mi culpa Paris esta…
—¡Ascot! — llamó Kiyoshi — ¿qué haces aquí?
—Yo estaba con Paris, pero hace un momento Marina lo atacó y creó que murió — comentó bajando la mirada — todo ocurrió tan rápido.
—¿Paris estaba vivo? — preguntó sorprendido.
—Sí, pero… por mi culpa está muerto ¡Maldita sea! — cerró sus ojos — Marina…
….
—Yo sólo quiero acabar con todo lo que alguna vez quiso Marina.
….
—Será mejor que nos apuremos, ayúdame a evacuar a estas personas, hay muchos heridos — indicó Kiyoshi.
—Sí, vamos — dijo totalmente confundido.
Los dos cefirianos en compañía de varios soldados ayudaron a evacuar a los habitantes, y con la ayuda de las criaturas de Ascot las llevaron a improvisado refugio.
….
—Céfiro va a vivir una nueva etapa — señaló Guru Clef una vez las Guerreras Mágicas regresaron a su mundo y todos los habitantes salían del castillo para conocer su nuevo mundo.
—Es decir, ¿que esa mujer sólo era producto de los temores de todos? —preguntó Caldina.
—A si es, pero gracias a Lucy y a las demás, Céfiro será un lugar diferente — afirmó el mago sonriendo — Devoneir jamás volverá, de eso estoy seguro.
—¿Y qué paso con la chica que se hacía llamar Luz?
—Esa niña sólo era el alter ego de Lucy, que fue creada debido al temor, la culpa y la tristeza de Lucy, ella dejó de existir, Lucy y ella han vuelto a ser una persona — dijo Latis aun mirando al cielo.
—Es decir, ¿que ella era la parte mala de Lucy? — preguntó Ascot.
—Así es.
….
El hechicero suspiró
….
—Salva a Céfiro… no te dejes… no te dejes llevar por las apariencias… — el peliverde estaba perdiendo el conocimiento.
….
—Ascot… — lo llamó Ráfaga.
—¿Que sucede? — preguntó regresando de su pensamientos.
—Será mejor que descanses y que tomes un poco de la poción, estas herido.
—Gracias, pero no es necesario, las heridas son superficiales, no me voy a morir Ráfaga, tranquilo.
El esgrimista se aproximó y colocó su mano sobre el hombro de su amigo —deja de culparte por lo que sucedió, es difícil… pero no podías hacer nada, lastimosamente las tres son muy fuertes.
—Sí, pero algo no anda bien aquí definitivamente.
—Muy bien comandante hemos llegado — anunció Zaz — la nave de Cizeta está justo al frente de nosotros.
—Gracias Zaz — Geo se levantó de su silla y se dirigió a la salida.
Los dos autosamitas salieron de la nave y se dirigieron a la Bravada.
—Muy bien Tata compórtate por favor — le pidió Tatra mientras esperaba a la tripulación de Autozam a las afueras.
—Aja, lo que digas— dijo cruzándose de brazos.
—Muy buenas tardes tengas ustedes — saludó Tatra sonriendo.
—En nombre de Autozam, les decimos que estamos encantados de conocerlas — dijo Geo aproximando —buenas tardes princesas de Cizeta.
—Buenas tardes — saludó Zaz apareciendo detrás del comandante.
—Por favor sigan — le pidió la mayor de las princesas.
—Gracias.
Tatra, Geo y Zaz se dirigieron al interior mientras que Tata se quedó afuera mirando el gran cielo de Céfiro. Desde que Ascot se había ido la princesa se había vuelto más berrinchuda y cascarrabias que antes.
—Me alegra que hayan llegado tan pronto, la situación está muy difícil, nosotras hemos hecho todo lo que ha estado a nuestro alcance pero sentimos que no es suficiente. Aquí en nuestra nave hemos refugiado a muchos habitantes, tuvimos la fortuna de llegar a Céfiro poco antes de que el castillo fuera destruido.
—Eso, es algo que me alegra — comentó Geo esperanzado, el comandante de Autozam esperaba que la artesana de Céfiro siguiera con vida.
—A si es, pudimos evacuar el castillo poco antes de que las guerreras mágicas llegaran a atacarlo.
—¡Oh! eso suena muy bien, ¿no es así Geo?
—Si — contestó con una gran sonrisa.
—Ustedes no son los únicos a los que les pedimos ayuda — dijo Tatra mientras llegaban al salón central de la nave —. Hace poco pudimos comunicarnos con Fahren y aunque no fue fácil convencerlos, me han informado que dentro de unas horas más estarán aquí.
—Entiendo, pero y coméntenme, ¿ustedes que han sabido de la gente que sigue en Céfiro? ¿Han podido comunicarse con Guru Clef?
—Aquí en la nave, se encuentra la armera y artesana real, así como una cizetana que es esposa del comandante de los guardias del castillo y una bolita de algodón, una creatura que es adorable y que según nos comentaron fue creada por Guru Clef — bajó la mirada — pero me temo ellas no saben que sucedió con Guru Clef ni con los demás.
—Eso está mal— señaló con preocupación.
—Lo sé, a nosotras nos ha costado mucho creer que las guerreras mágicas son las causantes de todo esto — a Tatra se le quebró un poco la voz.
—Hablaras por ti hermanita, yo siempre supe que esa niñitas no eran tan buenas que digamos — indicó entrando.
—¡Ay Tata! hermanita tú sabes que es así, es sólo que estás sorprendida.
—Si como no, jum — dijo con molestia mientras que Zaz y Geo se miraban.
—Discúlpenla por favor, es sólo que Tata anda en sus días y bueno ustedes entienden — comentó sonriendo.
Los dos autozamitas sonrieron y afirmaron con la cabeza
—¡Tatraaaaa! — gritó mientras que su cara se teñía de rojo — ¡no digas tonterías!
—Tata, ten mucho cuidado con lo dices.
—¡Ayyyyy! — exclamó saliendo del salón.
—Ojalá no me arrepienta de esto — dijo Marina disponiéndose a entrar en el chat.
"Sin importar lo que pase siempre estoy dispuesta a luchar por lo que quiero, mi destino es ese. Soy la diosa del agua y mi genio guardias es Ceres"
—Bien aquí vamos — la peliazul comenzó a temblar, ninguna de sus compañeras estaban conectadas pero tenía el presentimiento de que pronto lo harían.
Con nostalgia recordó aquellas veces cuando hablaban por ese medio, se reían, molestaban y recordaban los buenos momentos que habían pasado en Céfiro.
—¡Maldición! — exclamó limpiándose las lágrimas —. Me alejé porque no tenía motivos para seguir aferrada a algo sin sentido, Guru Clef nunca fue ni será para mí, si regreso eso sólo aumenta mi dolor. Yo no tengo un Latis o un Paris. ¿Por qué la vida es tan injusta?, yo como una tonta enamorada de el gran Guru de Céfiro que nunca me dio ni la hora y Ascot que hizo tanto por mí y yo no puedo sentir lo mismo que él siente por mí. Como odio esta situación, en todo este tiempo he intentado olvidarme de todos y comenzar una nueva vida, pero no he ganado nada, sólo me la he pasado buscando a Lucy, Anaís y a los otros en las personas que he conocido.
Y así continuo la guerrera reprochándose por cuanta cosa le paso en la vida desde que había dejado a sus dos amigas y se había ido lejos buscando paz, tranquilidad y el amor de una persona, cosa que nunca pudo hallar, su corazón era de Clef y así ella hiciera y dijera eso jamás cambiaria.
—¡Odio mi vida!
—Y yo amo que la odies — dijo una voz desde su pensamiento.
—Mmmmm que bien, ahora mi pensamiento tiene vida propia — indicó recostándose sobre el escritorio, pero un sonido en el chat la hizo levantarse — ¡por fin! — exclamó mientras colocaba el cursor y desplegaba el grupo de "MKR" — pensé que iban a dejarme plantada.
Una sonrisa apareció en el rostro de Lucy al ver a una de sus amigas en línea, se sintió como en los viejos tiempo.
—¡Marina! — exclamó brincando.
—¿Qué sucede Lucy? — le preguntó Maciel abriendo la puerta — ¿por qué gritas de esa manera?
La pelirroja lo volteó a mirar con una gran sonrisa — lo siento es que… estoy feliz.
—¿Estas feliz? — preguntó Cameo confundido, no entendía como era que su hermana había cambiado tan rápido de esta de ánimo.
—¡Siiiiii! Y si me disculpan tengo algo importante que hacer — señaló sacándolos de su habitación y cerrándoles la puerta en la cara — esto va a ser el comienzo, el regreso de las guerreras mágicas y de las mejores amigas que jamás han existido — dijo sentándose en el escritorio.
Sus nervios no la dejaban actuar con calma, no sabía que decirle, como hablarle, que preguntarle, que contarle, etc. Todo eso la dio rabia, además que por más felicidad que le daba encontrarse en contacto de nuevo con ella, había una situación demasiado preocupante en Céfiro y Anaís no parecía mostrar señales de vida en el chat.
"Soy la diosa del fuego, la que representa la pasión, la lucha y la fuerza en las batallas. Mi genio guardián es Rayearth" dice: hola
"Sin importar lo que pase siempre estoy dispuesta a luchar por lo que quiero, mi destino es ese. Soy la diosa del agua y mi genio guardias es Ceres" dice: hola Lucy, ¿cómo estás?
"Soy la diosa del fuego, la que representa la pasión, la lucha y la fuerza en las batallas. Mi genio guardián es Rayearth" dice: bien, que sorpresa encontrarte por aquí
La peliazul sonrió y sintió un poco de tranquilidad, su ex amiga parecía seguir siendo la misma.
"Sin importar lo que pase siempre estoy dispuesta a luchar por lo que quiero, mi destino es ese. Soy la diosa del agua y mi genio guardias es Ceres" dice: lo sé, hace poco llegué de viaje.
"Soy la diosa del fuego, la que representa la pasión, la lucha y la fuerza en las batallas. Mi genio guardián es Rayearth" dice: oh que bien, de verdad espero que te haya ido muy bien por allá y que…
Lucy no pudo seguir escribiendo en la pantalla apreció el aviso de que la guerrera faltante acaba de iniciar sesión. Su corazón brincó de nuevo de emoción.
—Por fin…
—Estamos juntas… — dijo Marina.
—Como en los viejos tiempo —completó Anaís sonriendo.
"Antes de actuar es mejor pensar, nada se gana actuando a la ligera, yo prefiero ser tranquila. Soy la diosa del aire y mi genio guardián es Windom dice: buenas tardes.
"Soy la diosa del fuego, la que representa la pasión, la lucha y la fuerza en las batallas. Mi genio guardián es Rayearth" dice: hola Anaís.
"Sin importar lo que pase siempre estoy dispuesta a luchar por lo que quiero, mi destino es ese. Soy la diosa del agua y mi genio guardias es Ceres" dice: buenas tardes.
Era lógico que Marina no iba a saludar a Anaís de la misma manera que lo había hecho con Lucy, entre las dos guerreras habían pasado tantas cosas que era difícil fingir o hacer de cuenta que nada había pasado, asunto que preocupó a la líder de las guerreras.
"Soy la diosa del fuego, la que representa la pasión, la lucha y la fuerza en las batallas. Mi genio guardián es Rayearth" dice: muy bien me alegra muchísimo estar en contacto de nuevo con ustedes dos.
El orgullo de Marina y la ansiedad por los últimos acontecimientos de Anaís no las dejaron escribir lo mismo, aunque en el fondo era así.
"Sin importar lo que pase siempre estoy dispuesta a luchar por lo que quiero, mi destino es ese. Soy la diosa del agua y mi genio guardias es Ceres" dice: y bien, enserio yo siento mucho no poder quedarme con ustedes hablando como sé que quieren, pero como le dije a Lucy acabo de llegar de viaje y mi familia espera por mi así que Lucy ve al grano y dinos ¿qué vamos a hacer con todo lo que está pasando?
—Jum porque no me extraña eso de Marina — dijo Anaís con molestia —, definitivamente es una egoísta.
"Soy la diosa del fuego, la que representa la pasión, la lucha y la fuerza en las batallas. Mi genio guardián es Rayearth" dice: para ninguna de nosotras es un secreto que Céfiro nos necesita en este momento.
"Antes de actuar es mejor pensar, nada se gana actuando a la ligera, yo prefiero ser tranquila. Soy la diosa del aire y mi genio guardián es Windom dice: sí, pero si mal no recuerdo las veces que nosotras intentamos volver nunca pudimos. Yo más que nadie necesito volver a Céfiro, mi corazón me dice que Paris me necesita y yo no voy a dejarlo sólo a él, ni mucho menos a los demás.
—Y volvemos a las presiones — señaló Marina mientras torcía los ojos.
"Sin importar lo que pase siempre estoy dispuesta a luchar por lo que quiero, mi destino es ese. Soy la diosa del agua y mi genio guardias es Ceres" dice: propón algo Lucy, mira que ya tengo que irme.
"Antes de actuar es mejor pensar, nada se gana actuando a la ligera, yo prefiero ser tranquila. Soy la diosa del aire y mi genio guardián es Windom dice: eso sería bueno, que alguien sensato como Lucy decidiera que hacer.
Ante el comentario la peliazul refunfuñó y hasta sintió ganas de irse, pero su corazón y el aprecio que aun sentía por Anaís no se lo permitieron, además Lucy estaba ahí y no quería dejarla sola.
"Soy la diosa del fuego, la que representa la pasión, la lucha y la fuerza en las batallas. Mi genio guardián es Rayearth" dice: pues la verdad no sé bien que hacer, sólo les puedo asegurar que esta vez sí vamos a volver.
"Sin importar lo que pase siempre estoy dispuesta a luchar por lo que quiero, mi destino es ese. Soy la diosa del agua y mi genio guardias es Ceres" dice: ¿COMOOOOOOOOO?
—Ojala no me equivoque — dijo Lucy no muy segura.
"Soy la diosa del fuego, la que representa la pasión, la lucha y la fuerza en las batallas. Mi genio guardián es Rayearth" dice: pues que les parece si mañana nos vemos en la Torre de Tokio a la 1:30 p.m.
"Antes de actuar es mejor pensar, nada se gana actuando a la ligera, yo prefiero ser tranquila. Soy la diosa del aire y mi genio guardián es Windom dice: por mi está bien.
—Lo siento por Lulú pero tendré que acompañarle en otra oportunidad — la rubia miró la joya de Paris —. Todo sea por ti…
"Soy la diosa del fuego, la que representa la pasión, la lucha y la fuerza en las batallas. Mi genio guardián es Rayearth" dice: ¿qué dices Marina?
—¡Mamááááá! — la llamó gritando con todas su fuerzas.
—¿Que sucede hija? — preguntó la señora Ryuuzaki abriendo la puerta asustada — ¿estás bien?
—Sí, no te preocupes, lo siento por haberte gritado pero necesitaba avisarte que mañana voy a salir con Lucy y Anais así que no puedo acompañarte.
—¿Enserio? — preguntó con emoción.
—A si es, estoy hablando con ellas y bueno tú entiendes hace ya mucho tiempo que no nos vemos — contestó sonriendo — tenemos tanto que hablar.
—No te preocupes hija, por mi está bien — la señora se acercó y la abrazó — me alegra mucho que te vayas a ver con tus amigas, Marina esa niñas son las mejores amigas que te he conocido en la vida.
—Lo sé — dijo con algo de tristeza.
—Bueno mi niña voy a traerte algo para que comas — indicó una vez le dio un beso en la frente y se dirigió a la salida.
La guerrera bajó su mirada una vez estuvo sola — esta vez las cosas son diferentes y eso me duele.
"Soy la diosa del fuego, la que representa la pasión, la lucha y la fuerza en las batallas. Mi genio guardián es Rayearth" dice: ¿puedes Marina?
"Sin importar lo que pase siempre estoy dispuesta a luchar por lo que quiero, mi destino es ese. Soy la diosa del agua y mi genio guardias es Ceres" dice: por supuesto, allí estaré cuenta conmigo.
"Antes de actuar es mejor pensar, nada se gana actuando a la ligera, yo prefiero ser tranquila. Soy la diosa del aire y mi genio guardián es Windom dice: y conmigo.
Lucy cerró sus ojos y suspiró — este es nuevo comienzo — señaló buscando colocando ambas manos en su pecho y apretando el medallón de Latis — muy pronto nos volveremos a ver.
—¡Eres una completa estúpida! — exclamó Aoi mientras lanzaba a Midori contra una pared.
—Óyeme loca ¿qué te pasa? — preguntó reincorporándose.
—Tú eres igual que Luz, una completa inútil, no sabes hacer tu trabajo bien — comentó con mucha rabia mirándola.
—A mí no me digas esas cosas — Midori se sentó y comenzó retocar su maquillaje — ese principito no significaba ninguna amenaza, en cambio Guru Clef sí.
Aoi respiró profundo tratando de calmarse — y para aumentar más mis problemas el trío de estúpidas está apunto de unirse.
—Pues sí, pero ¿y quién te dice a ti que van a volver? — preguntó encogiéndose de hombros — ese es tu problema, siempre tomas todo tan enserio que mira nada más como andas.
La peliazul colocó una mano en su cabeza y se dirigió a la salida del refugio — esas estúpidas guerreras jamás van a lograr acabar conmigo — dijo sonriendo —. Eso va para ti también mi querido y bello Guru, quiero que sepas que la linda niña de cabellos azules que tanto amas va a tener que sufrir mucho. Esta pelea no va a ser como las otras.
Hola, bueno aquí les dejo otro capítulo de esta historia, de verdad que les pido disculpas por dejarla olvidada, lo siento pero la inspiración anduvo fugada con esta historia, las ideas estaban pero no la forma de escribirla, de verdad que les pido disculpas por esta historia y por "La parte que me hacía falta" otro fic que no actualizo hace años :( pero les prometo que para los próximos días habrá un nuevo capítulo de es fic también.
Como siempre gracias por sus reviews, mensajes, alertas y favoritos, eso significa mucho para mí.
Saludos a todas mis amigas y espero saber pronto de ustedes XD y sus fantásticas historias.
Suerte.
Lina A.
