.
¡Hello!
¡Inicio al fin! Después de tanto preambulos, iniciamos el fic...
Ayer escribi en mi cuaderno el epilogo del fic ;o;
Amé tanto como quedo todo...
¡Espero ahora poder pasar esas ideas a word y que quede tan bello como en el papel!
.
¡Sin más!
Nos leemos abajo
«Hasta las personas más valientes, tienen derecho a flaquear»
Viaje de Sanación
I
"La decisión de partir"
.
..
.
.
Después de derrotar a Hawk Moth.
.
Ladybug corría por los techos de Paris con su compañero inconsciente, no sabía a donde llevarlo, por lo que tomó el camino hacia la residencia del maestro Fu.
—¡Maestro! —exclamó, cayendo con el cuerpo de Chat Noir al suelo, al segundo que perdía la transformación, bañada en lágrimas.
—¡Marinette! —el anciano se apuró hacia el joven que yacía inconsciente. El sonido del Miraculous indicaba que él también estaba a punto de destransformarse.
—¡Lléveselo antes de que esto se ponga peor! —le pidió, cerrando los ojos con fuerza.
El anciano obedeció, tomando al joven para dejarlo sobre la cama. Marinette le dio la espalda para no ver quien se ocultaba tras el traje de su compañero. Ya tenía la cabeza a mil por hora como para sumarle eso.
—¿Qué paso?
—Enfrentamos a Hawk Moth —le comentó con una mueca, dándole un macarrón a su compañera.
—¿Por qué no viniste por un aliado?
—Todo fue muy rápido —dijo ladeando la cabeza con pena, aún le costaba procesar aquella información—. Pero —levantó la mano, mostrando el broche de Moth—, lo recuperé… lo he derrotado.
—¡Marinette! —el anciano tomó el broche, feliz de recuperarlo por fin—. Gracias… ¿y el del Pavo Real?
—Iré a buscarlo en este momento —le indicó poniéndose de pie, al ver que Tikki ya estaba recuperada.
—¡Pero es peligroso!
—Tengo que hacerlo, Maestro Fu —respondió Marinette, apretando los puños, sin atreverse a voltear—. Iré por el Miraculous del Pavo Real y el Grimorio. Confié en mí.
…
.
Al otro día. Panadería Tom&Sabine.
.
—¿Marinette? —Sabine subió a la habitación de su hija, la chica de coletas levantó la mirada del libro que leía para observar a su madre.
—¿Qué sucede?
—¿Ya tienes pensado que llevarás? —le preguntó, bajando la puerta de la trampilla para poder tener privacidad con su pequeña adulta.
—No llevaré mucho —cerró el libro y lo abrazó—. Quiero empezar de cero en muchas cosas, así que llevaré solo lo básico.
—¿Y la pasantía?
—La rechacé. Envié un correo a las oficinas de Gabriel's para rechazarla.
—¡Pero!
—Mamá —apretó más el libro en sus brazos—. No puedo trabajar con el señor Agreste… No confió en él.
—Pero lo apreciabas tanto —dijo, recordando las pasarelas a las que ella había asistido en los últimos años—. Veía potencial en ti —al ver como la mirada de su retoño comenzaba a humedecerse, decidió permanecer en silencio.
—Cuando regrese de mi viaje, quizás te cuente —le dijo, mirándola con una sonrisa, para que su madre no se sintiera mal.
—Marinette… —la mujer se acercó para apoyar la mano derecha en el hombro de su niña—, ¿estás segura que quieres hacerlo? Aquí nos tienes a nosotros, a tus amigos… En Italia…
—Estará la abuela —respondió mirando a su madre—. Sé que es difícil mamá, pero, de verdad, quiero salir de aquí, siento que me ahogaré.
—Está bien —le dio un beso en la cabeza y se alejó de ella—. Solo quiero que estés segura de tu decisión.
—Lo estoy —afirmó con una sonrisa. En cuanto su madre se retiró, llevándose la basura del cesto con ella, Tikki volvió a aparecer en la habitación—. Sabes que no necesitas esconderte más, ¿verdad?
—La costumbre —rio la pequeña, para acercarse a su portadora, que volvió a abrir el libro—. ¿Has encontrado algo?
—No —negó con la cabeza—, pero supongo que cuando vaya a Italia podré investigar algo allá… y si no, recurrir a mi familia materna… —volvió a abrir el Grimorio en la parte de Ladybug—. Al menos los símbolos de los nombres de los miraculous ya he logrado entenderlos, y las hojas de Ladybug ya las manejo casi a la perfección, gracias a los apuntes que me entregaron.
—Marinette —dijo Tikki algo pensativa— ¿No crees que es mucha casualidad que tengas familia en Italia, Francia y China?
—Lo he pensado, también —dijo la chica—. Creo que estaba destinada a ser Ladybug y a terminar de resolver este puzzle que el maestro Fu no ha podido resolver, ni con sus 191 años.
—¿Qué vas a hacer con los chicos? ¿Vas a juntarte con ellos, mañana a despedirte? —su portadora negó con la cabeza—. Entonces, ¿por qué pediste los miraculous de Wayzz, Pollen y Trixx?
—Les dejaré los Miraculous con mi mamá. Alguien tiene que hacerle compañía a Chat… —susurró.
—¿Y no vas a decirle que terminaste enamorándote de él? —la de pelos azulados cerró los ojos ofendidas, cruzando sus brazos.
—¡No estoy enamorada de Chat Noir! —dijo, negando con la cabeza.
—Yo creo que sí —dijo, acercándose hasta el rostro de Marinette—. Y no lo quieres admitir…
—Tikki —Marinette subió los pies a la silla y se abrazó a sus piernas—, ¿para qué se lo voy a decir?
—Te esperó cinco años…
—Pero me iré —cerró los ojos, apoyando el mentón entre sus rodillas—, ¿no sería peor?
La Kwami observó a su elegida con pena y frotó su cuerpo contra la mejilla derecha de ésta.
—Ánimo Marinette —le dijo—. ¡Yo estaré siempre contigo!
—¡Gracias, Tikki!
Esa noche, Marinette no pudo conciliar el sueño, dando vueltas en su cama, de un lado a otro. La noche anterior había llorado tanto que, simplemente, cayó rendida, pero, en esta ocasión, realmente no podía.
Observó a Tikki que dormía a su lado y, sin hacer mucho ruido, bajó de su cama hacia el escritorio, prendió la luz de éste y la reguló para que no molestara a su compañera. Acto siguiente, rebuscó en un cajón y sacó una croquera y pensó en lo que iba a hacer para entregarle los Miraculous a sus amigos.
Golpeó sus labios con su lápiz, hasta que recordó que tenía un cartón que podría serle útil.
El reloj marcaba las cuatro de la madrugada cuando terminó de hacer las tres cajas rosadas con motas blancas. Le gustó el resultado, pues cabían los Portamiraculous sin problema.
Luego, de eso, venía la parte complicada del asunto: Escribir las notas para cada uno de ellos.
Sentada en su computador, empezó a revisar en la red, ideas de cartas. Al menos la de Chloé quería hacerla distinta a las de los demás. Encontró una foto de Queen Bee que le vendría perfecta, la imprimió en papel de tarjeta y le escribió la nota del otro lado con una sonrisa, nostálgica, pero sonrisa, al fin y al cabo.
Escribió la de Nino sin dificultad, pero cuando llegó a la de Alya, no pudo evitar que se escaparan un par de lágrimas de sus ojos, que borraron la tinta con la que escribía.
Cuando terminó, se secó la cara con brazo.
Tenía que seguir con la de Adrien… dejaría a Chat Noir para el final.
.
"Querido Adrien:
¿Qué te parece la noticia? ¡Soy Ladybug! Parece imposible de creer, ¿verdad?"
.
—¡No puedo escribirle eso! —arrancó la hoja y la lanzó al cesto de basura.
.
"Adrien:
¿Por qué tenías que ser hijo de Hawk Moth?"
.
Tachó lo que escribió y volvió a arrancar la hoja.
—¡Concéntrate, Marinette! —se regañó a sí misma.
.
"Adrien:
Hay tanto que me gustaría decirte, tantas cosas en que nos imaginé teniéndonos como protagonistas… ¿Por qué el destino es así? Realmente pensé que te amaba a ti, realmente pensé que íbamos a casarnos, tener tres hijos… Emma, Hugo y Louis, y un hámster… pero… ya no veo eso posible, de ninguna forma… no si te enteras que he hecho…"
.
Y las lágrimas que apenas soltó con la carta de Alya, salieron todas juntas ahora. Sus sollozos fueron tantos, que Tikki se despertó a consolarla.
—Tranquila, Marinette —susurró— ¿Qué sucedió?
—No puedo, Tikki, no puedo escribirle nada a Adrien después de saber todo eso.
—Simplemente no lo hagas. Déjala para el final o bien hazle una tarjeta y continua con la de Chat Noir —le aconsejó—. Estoy segura que ahí, si tienes mucho para explayarte.
Las mejillas de la muchacha se sonrojaron levemente, a pesar de sus ojos enrojecidos de las lágrimas.
—¿Ves? —la pequeña se le sentó en el hombro, acomodándose en la curva de su cuello—. El tema de Adrien es muy complicado, tienes mucha información que asimilar y mucho en lo que trabajar…
—Si —afirmó, decidida, mirando hacia el Grimorio—, no me daré por vencida… No puedo… encontraré la respuesta, pase lo que pase.
—Lo sé —afirmó la Kwami, dando un bostezo—, lo siento, Marinette, pero estoy cansada.
—Tranquila —la acarició—, descansa, yo terminaré aquí y luego me iré a dormir.
Tomó una nueva hoja y comenzó la carta para su compañero. Al menos él, tenía que saber los motivos por los que se iba… Bueno, no todos, porque si se enteraba del principal… no la dejaría marchar.
Desvió la mirada hacia el Grimorio.
Nadie debía saber a lo que se iba en realidad…
…
—Esto es todo lo que pude averiguar —dijo entregándole el Grimorio junto con una libreta. Ladybug recorrió las hojas del libro con cierta rapidez, encontrándose con una nota en una de las hojas.
— ¿Y esto? —le preguntó, los ojos azules del hombre lucían confundidos, no recordaba haber metido esa hoja ahí.
—Es una biblioteca del casco histórico de Milán —le informó—, fue donde conseguí la información que me permitió manejar mi Miraculous.
—Ese sería un buen lugar para iniciar la búsqueda —comentó la enmascarada.
—Pero si yo no encontré nada, ¿Qué le hace pensar que usted encontrará algo ahí?
—Tengo que intentarlo —afirmó, apretando el libro—, además tengo al guardián de mi lado. Él puede orientarme.
—Tal vez… —Ladybug guardó el Grimorio en una bolsa y miró a quien por unos años había sido su enemigo— ¿Está lista para ver el problema que causó ese Miraculous dañado?
…
—¿Marinette? —la voz de su padre, la trajo de regreso de sus recuerdos. La joven talló su ojo derecho, observando a su progenitor.
—¿Papá?
—Está listo el desayuno, hija —le comentó. La chica observó la pantalla de su celular, pasaba de mediodía.
—¿Con gusto a almuerzo? —preguntó con una sonrisa tan sincera que Tom no pudo evitar abrazar a su pequeña— ¡Papá! —exclamó ante el potente abrazo.
—Lo siento —dijo el hombre robusto, apenado, con la mano en la nuca—. Es que hace días que no veía tu sonrisa y ahora que te vas…
Marinette volvió a abrazar a su padre, volviendo a sonreír.
—Pero estaré con la abuela —le recordó.
—Pero mi madre hace años que no está en Italia. Será tan turista como tú —dijo, afligido, volviendo a abrazar a su hija.
—Pero, al menos, estaré acompañada —Marinette se separó de su padre y lo miró seriamente—. ¿O prefieres que viaje sola a Milán?
—Oh, no —se separó de ella, totalmente molesto—. Claro que no… ¡Tu abuela podrá cuidarte, al menos!
Marinette volvió a abrazar a su padre, con una sonrisa.
—Yo también voy a extrañarte, papá…
Sentados a desayunar, con gusto a almuerzo. Tom colocó un ticket sobre la mesa y Marinette lo tomó con curiosidad. Era un pasaje en tren, de Paris a Lyon.
—Ahí está tu abuela en este momento, dijo que te espera en la estación. No tienes problemas en ir sola, ¿verdad?
—No —negó, detallando el ticket.
—No se preocupen —dijo Tikki, poniéndose sobre la cabeza de Marinette—. Yo me ocuparé de que nada le pase.
—Gracias —agradeció Sabine, dejando una caja sobre la mesa.
—¿Y esto? —la de ojos azules tomó la caja alargada que su madre le entregó. Al abrirlo, se encontró con un nuevo celular, pero no era uno cualquiera, era una edición limitada que habían sacado de Ladybug.
—Nuestra Ladybug merece tener un teléfono inspirado en ella.
—Mamá… —susurró, emocionada.
—Creímos, con tu madre, que se te será más fácil empezar todo de nuevo, con otro celular —comentó, observando el actual de su hija—. Ese te generará muchos recuerdos —le señaló el nuevo—. En éste podrás tener un nuevo número en Italia, nuevos contactos…
—Entiendo —observó ambos celulares. La idea de sus padres no era para nada descabellada. Cuando llegara a Milán, guardaría ese celular y usaría el nuevo. Con una sonrisa, observó a sus padres—. Muchas gracias por pensar en mí, a pesar de que los estoy dejando.
—Nada de eso —Sabine le tomó la mano y se la apretó con fuerza—. Fuiste la valiente heroína de Paris… Necesitas un respiro.
Durante el resto de la tarde, Marinette se encargó de hacer su maleta y bolso de mano, en donde llevaría el Grimorio. Dio un último vistazo a su habitación, antes de bajar con las tres cajas que les daría a sus amigos.
—Mamá —la llamó, Sabine dejó de guardar unas galletas en una bolsa para Tikki y se acercó a las escaleras para ayudarla a bajar las cajas.
—¿qué es esto?
—Mañana cuando vayan al colegio, ¿creen que puedan decirle a Nino, Alya, Adrien y a Chloé que vengan a la panadería para que les entregues esto?
—¿A Chloé? —preguntó, confundida, pero comprendió instantáneamente.
—Ésta es de Alya, Rena Rouge —Sabine tomó la caja de Alya sorprendida y la apoyó en la mesada—. Ésta es de Nino, Carapace y ésta es de Chloé, Queen Bee.
—Ya —y tras entregar las cajas, observó ambos sobres con dudas.
—Éste es para Adrien —le indicó y luego, se quedó viendo la carta de Chat Noir—. Y éste es para mi mejor amigo del mundo —y le dio a su madre, la que correspondía al superhéroe.
—¿Y cómo lo encuentro a él? —le consultó, confundida.
—Tengo la sensación de que él vendrá a buscarla cuando sepa de los otros tres.
—¿Saben que eres Ladybug? —le preguntó. Marinette negó con la cabeza, pero sonrió.
—Ese será tu trabajo —puso ambas manos en los hombros de su madre, a quien pasaba por varios centímetros—. Eres mi madre, después de todo.
—De acuerdo —Sabine movió su cabeza para apoyar su rostro en la mano de su hija—. Te extrañaré tanto —la de ojos celestes abrazó a su madre.
—Yo también. Ya no tendré quien recoja el caos que dejo por donde paso —bromeó, para romper la melancolía de la situación, justo cuando Tom entró a la casa, para recordarles que era hora de salir.
Ambas mujeres se miraron una vez más y sonrieron. Sabían que, pase lo que pase, todo iba a estar bien.
…
El tren a Lyon esperaba en el andén, Marinette observó a sus padres por última vez y los abrazó antes de subir al transporte que la alejaría de París por un tiempo… No sabía bien por cuánto tiempo se iba… ¿meses, años? Lo que sea que tardara, cumpliría la misión, después de que encontrara su sanación.
—Llámanos en cuanto estés con la abuela —pidió Tom, abrazando a Sabine para contener las ganas de detener a su pequeña.
—¡Lo haré! —afirmó, moviendo su mano izquierda en señal de despedida, mientras mostraba su boleto al inspector.
Buscó su asiento y se acomodó junto a la ventana para observar Paris por última vez, la nostalgia la invadió de inmediato. Cuando el tren se puso en marcha, dirigió su mirada celeste a la torre Eiffel, muda testigo de todas sus aventuras en la ciudad, con la esperanza de que todo se mantuviera en calma.
Se colocó los audífonos y con la música de Clara Ruiseñor de fondo, empezó a imaginar que tantas nuevas aventuras, les esperaban lejos de casa.
.
El Rinconcito de la que escribe:
¡Y llegamos al final del primer capitulo de este fic!
Ahora saben porqué Adrien estaba con el maestro Fu al despertar en el prólogo, como Marinette escribió las cartas y a dónde fue. Y por qué Sabine les contó que era Ladybug.
¿Cómo creen que le irá a Marinette en su travesía en Italia?
.
Reviews:
paulayjoaqui: Justamente, por eso quise subir este capitulo el día 14. Porque si vamos al caso, Adrien vive en el engaño de que Marinette es así con él por ser su amiga, por ser su fan. Obviamente va a sentirse confundido al saber que ella siempre lo quiso... ¡Cómo reaccionan los chicos con Chat, en el capitulo 02! ¡Gracias por leer!
karen Agreste: ¡Gracias! Adrien pasará por muchas emociones en este fic, creo que es el personaje que más personalidades va a cambiar durante todo el fic. ¡Gracias por leer! Y si Gabriel quiere recuperar el Miraculous de la Mariposa... pues... ¿qué crees?
mesias619: Adrien va a estar full, pero tiene a Plagg a su lado y a dos personas que lo ayudarán mucho. ;) ¡Gracias por leer!
Mich Rangel: Marinette estaba muy emocional cuando escribio las cartas de Alya y Chat Noir. Desconociendo que es Adrien, pensó que estaba contandole las cosas a Chat como uno de sus tantos planes... sin saber que le contó la verdad al propio Adrien. ¡Ahora ya se vio, que al menos le escribió tres notas... ¿y quizás alguna más? ¡Gracias por leer! La relación Gabriel - Adrien se mostrará un poco en el capitulo 02 :)
dark-sama: ¡Eso mismo le dice Plagg en un capitulo, donde él le reclama porque parece tener una maldicion encima! ¡Mil Amores a Chloé en este fic! Es que hay tanto potencial en la amistad de ese par de rubios... Se apoyaran mucho! ¡Gracias por leer!
Neko lila: Marinette confia mucho en Chat Noir, es su compañero, su aliado más preciado y por eso le soltó todo... Ahora Adrien también tiene que sanar para poder enfrentar a Marinette. Y se vienen muchas cosas para ambos... ¡Gracias por leer!
.
Hubo una baja en los reviews por actualizar muy seguido... ¿debo tardarme más para que me dejen más comentarios? ;o;
xDD
Nah, es broma ;)
Este fic será actualizado con el capitulo 02: "Hacerle frente a la realidad" el 25 de Febrero de 2019
.
Les dejo un previo de Capitulo II ;)
—¿Adrien? —Plagg aún estaba molesto con él, pero no podía evitar sentirse preocupado.
—Tienes toda la libertad de odiarme a tus anchas, Plagg —respondió.
—Si me das permiso, no es chistoso —trató de bromear, pero era claro el ambiente con su portador— ¿Qué sucedió? ¿Por qué te percibí tan inestable mientras estabas transformado?
—Marinette le confesó todo a Chat Noir, en él... si confía…
.
Nos leemos en una semana...
.
¡Aquatic fuera!
.
18 de Febrero de 2019
