Hola de nuevo a todas mis fabulosas lectoras. Estaba escribiendo Tormenta escarlata, pero decidí desviarme un poco y escribir 'Ruby eyes'
Básicamente éste capitulo se basa en cómo Carlisle y Bella resuelven sus diferencias, así que la mayoría del contenido será charla, y por supuesto con su respectiva dosis de desenlace y pensamientos de los personajes.
Espero que lo drisfruten y comenten qué les pareció.
~ooOoo~
Ruby eyes, capítulo 7: Entre el supuesto peligro
~ooOoo~
Carlisle P.O.V.
Llegué a la isla al rededor de las ocho treinta de la noche. No había casi personas rodeando el puerto, sólo dos hombres conversando sobre aventuras que probablemente sean inciertas y la mayor parte fantasía de sus mentes que luchan por captar atención no concebida.
Otro señor mayor se ocupó del bote donde llegué, ya que era de noche y la iluminación era pobre, no era tan necesario utilizar lentes de contacto, simplemente evitar en contacto visual, debido a que cualquier otra persona podría captar una anomalía en madolor ele me alejé lo suficiente como para no ser visto, saqué nuevamente de mi bolsillo trasero una pequeña cajita que contenía varios pares de lentillas color negro, eso haría que mis pupilas llamaran menos la atención de cualquier curioso.
No hubo necesidad de cargar nada, pues las maletas que tenía mi ropa, la de Jasper y algo que Charlotte, la esposa de Peter había comprado y enviado desde lejos a Bella, ya se encontraba toda guardada y seguramente acomodad en los gabinetes y clósets de su habitación.
En esta pequeña isla, no había casi autos, las personas preferían ir a pie a cualquier sitio, no sudarían por el frío, y ya que el lugar ni era tan grande, no habría necesidad de trotar tanto.
Aquí no había mucha actividad, sólo un par de vecinos por cada casa, tiendas varias, lindos lugares pintorescos, etc. No era un pueblo mugriento, era campestre y alegre, casi como si vivieran en el pasado y nada les importara, sólo felicidad y buenos deseos. También las personas de aquí eran un poco supersticiosas; les gustaba creer en mitos y leyendas, nosotros que éramos nuevos en la isla, seríamos el centro de atención, todo lo que queremos evitar, mediante las noticias cualquiera podría saber que Bella está aquí y con nosotros. No era tan grande la preocupación, pues los habitantes se preocupaban mas por sus huertos e hijos, que por ver cosas como la televisión, y eso era una de las muchas cosas que me gustaba, que era seres sencillos y sin preocupaciones.
Sería fácil conseguir comida para Bella, había en el centro un mercado donde se podría conseguir productos de primera necesidad para Bella, Jasper y yo nos ocupaeíamos de eso, no iba a permitir que saliera de casa, no quiero correr ningún riesgo.
Un viejo amigo mío, Alistair, me ayudó a conseguir una buena ubicación donde las probabilidades de encontrarnos sean nulas, él me debía un favor, y se lo cobré a cambio de que me ayudara a conseguir a mi pareja, por alguna razón, él aceptó sin chistar, cosa que no es común, él es un rastreador y vampiro ermitaño, usa su poder para desaparecer de otros vampiros, y hasta hace poco, vivía en Inglaterra, pero se mudó a Escocia en tierra firme, en ese momento fue que me dio la idea ocultarnos aquí.
Alistair ha sido un viejo amigo mío después de que lo ayudé a salvarlo de una ejecución de los Vulturis. Había cometido la estupidez de acostarse con una mujer humana, a la cual hirió gravemente debido a su falta de auto control, creyó haberla matado en el proceso, pero la chica sobrevivió, y fue encontrada en los bosques por unos cazadores que se encontraban en la zona, ella fue salvada, pero le quedaron secuelas, y cuando despertó, les contó a algunas personas que un tipo de ojos rojos la había seducido y acostado con ella la maltrato e intentó matar, claro, también agregó que tenía súper fuerza y una velocidad extraordinaria, y ella sabía todo eso porque desde un principio, Alistair tenía planeado usarla para su placer sexual únicamente. En cuanto esas personas lo supieron, la voz corrió como pólvora y algunas otras teorías salieron a la luz.
La gente comenzó a decir que también había visto seres como esos, y en cuanto el chisme llegó a oídos de los Vulturi, éstos tomaron el asunto en sus manos, buscando al causante de todo el problema, lo cual los llevó a Alistair, como resultaron, decidieron masacrar al pueblo entero, sin ningún signo de misericordias. Después de todo eso, se tomó la decisión de matar a Alistair, y justo a tiempo, yo intervine, y me costó bastante, casi que un castigo, al menos al final todo salió bien.
Esa era la razón por la cual estaba en éste lugar, al pedirle ayuda a Alistair, él me respondió que por qué no era mejor traer a Jasper y a nuestra compañera hasta acá. Se me hizo muy buena la idea, y así lo hice, Jasper también estaba de acuerdo, lo único que tuvimos que hacer fue hablar con Peter, el cual nos dijo que era seguro, y su esposa nos buscó un hermoso lugar para nuestra estadía; teníamos pensado mudarnos cada cierto tiempo.
Ahora me encuentro caminando por las calles de la isla en busca del sitio aislado que Jasper me dijo que era. Él me envió la dirección, y yo la seguía con facilidad. Las casas era grandes, cada una alejada de la otra, al rededor de ellas, habían muchos árboles con hojas secas que muy pronto caerían y llenarían los caminos de color naranja y amarillo, ya vendría el otoño.
Logré reunirme en la estancia, era un lindo hogar que lucía antiguo, pero tenía su encanto. Las luces estaban todas encendidas, lo que me daba una señal que entendía como que Jasper y Bella ya se encontraban, pude haber escuchado su latido de corazón, pero había varios al rededor, a pesar de que el de Bella sonara mas fuerte y prominente, a veces era confuso.
Escuché algunas risas en el interior, eso me daba un pequeño atisbo de esperanza que podría tratarse de que ambos estén llevándose mejor, porque si ella estaba contenta con Jasper, es posible que pueda hablar pacíficamente.
Me quedé estático en frente de la no tan grande casa, pero lo suficiente como para los tres con suficientes comodidades. Habían tres habitaciones y dos baños privados, una cocina, una pequeña biblioteca en mi nueva oficina, y la sala. Me preparé para entrar, tomé una respiración innecesaria y di el primer paso. Tomé la manija y le di la vuelta, cuando entré, cerré la puerta detrás de mí, aún podía escuchar algunas voces con un poco de humor en ello, abrí una puerta corrediza y de nuevo la coloqué como estaba, avancé por un pasillo para llegar a el lugar de donde provenían las voces, un poco alegres, y otro poco molestas, Jasper y Bella hablaban de una supuesta pizza.
Cuando llegué hasta la puerta de la cocina, sentí como mis lentillas ya se empezaban a disolver lentamente, no me importó simplemente por el hecho de que nadie podría verme ahora. Jasper captó mis presencia y me hizo una seña de que sabía que estaba allí, pero como Bella se encontraba de espaldas, no me vio ni sintió.
Me recosté del marco de la puerta e incline la cabeza para tener un mejor ángulo de Bella, amaba verla riendo. Obviamente Jasper fingía que estaba molesto, pero era divertido ver como Bella le seguía el juego a Bella.
Vi como el intercambio de palabras entre ambos terminó de forma divertida, y Jasper sólo para molestarla un poco, recogió un poco de harina del mesón, que por cierto, tendría que preguntar mas tarde acerca de lo que le pasó a la cocina, era totalmente un desastre de ingredientes para pizza, ya quería escuchar lo que pasó desde que me fui del avión.
''¡Jasper!'' Gritó Bella cuando Jasper la lleno hasta el tope de harina, jugaban a atraparse, y Jasper sólo se reía burlándose de ella, aunque era un juego, se notaba que Bella de verdad estaba molesta.
Decidí hacer mi aparición, así que por fin, hablé.
''Parece que se divierten.'' Dije con un tono de voz suficientemente alto como para que Bella me escuchara, yo acostumbraba a hablar muy bajo con Jasper, y la mayoría de las veces, mi voz era calmada y suave, no como cuando le hablé a Bella en el jet, era fuerte y dominante, según mi actitud.
''Por fin haz llegado.'' Dijo Jasper con una sonrisa en su cara, él también estaba cubierto de harina y algunos otros ingredientes de pie a cabeza, pero aún así, lucía como si nada de eso importara.
Bella licia bastante sorprendida, y un poco asustada, debió haber sido por mis ojos, apuesto a que nunca me hubiera imaginado con ojos rojos. Se quedó parada en medio de la cocina, Jasper empezaba a ponerse rígido, si él sentía sus emociones y una de ellas era el miedo, apuesto a que por eso era su expresión al estar mirando a Bella.
Jasper se acercó cuidadosamente a ella, colocó una de sus manos en su hombro y la acercó un poco hacia él.
''No te alteres, cariño.'' Oí decir a Jasper en el oído de Bella que todavía me miraba con los ojos abiertos de la impresión, su boca estaba levemente abierta y mostraba impacto.
''¿Carlisle?'' Preguntó ella con la voz temblorosa y pegando su cuerpo a el de Jasper, que al principio mostró una pequeña sonrisa, pero se desvaneció al recordar en la situación en la que estábamos.
''Sí, ya estoy aquí.'' Le dije de manera casual a Bella, la cual exhaló y cerró los ojos por un momento. Jasper le acarició el brazo y la abrazó por la cintura, ella puso un poco de fuerza ante ese movimiento, pero al final se rindió. La escena era un poco ridícula, ellos cubiertos de harina y otras cosas mientras tratábamos de llevar a cabo una conversación racional.
''Tus ojos...'' Susurró ella, pero gracias a mi súper audiencia, podía eschar a la perfección aquellas dos palabras que expresaban terror.
''Sí, no hace falta que lo digas, son rojos.'' Le dije. Tomé un paso hacia ella firmemente, pero ella intento retroceder, lo que se le hizo imposible debido a Jasper que la sostenía por la cintura y aseguraba que no huyera o gritara. No llamaría la atención de los vecinos, que estaban bastante lejos de aquí, pero sí haría un gran escándalo.
''¿Qué te sucedió?'' Dijo ella con la voz nuevamente temblorosa y ojos como platos, ahora agarraba fuertemente la chaqueta de Jasper, quien al parecer aún no usaba su poder para calmar un poco la situación, si no lo conociera, diría que lo hacía a propósito.
''Bella, no me pasó nada malo, sólo que ya llegó el momento de dejar de negar mi verdadera naturaleza.'' Le dije lo más pacíficamente que pude, dejé de caminar justo cuando di el primer paso, no queríamos que temiera de nosotros más de lo debido.
''¿Verdadera naturaleza?'' preguntó ella con la voz quebradiza de nuevo, adhiriéndose a Jasper, el cual de nuevo frotó reconfortante mente sus hombros.
''Bella, tenemos bastante tiempo para conocernos.'' Dije yo levantando las manos un poco.
''Pensé que jamás te habías alimentado de humanos.'' Dijo ella.
''Esa historia es muy larga, y si me lo permites, te diré todo lo que necesitas saber.'' Declaré tomando otro paso meticuloso hacia ella.
''No quiero oírlo, mataste a alguien.'' Dijo ella empezando a ponerse roja y sus ojos acolocarce aguados, donde debajo de ellos claramente grandes gotas de lágrimas, amenazaban por caerse.
''Sacas conclusiones sin si quiera oír mi versión de la historia, Bella.''
''No necesito escuchar nada, tus ojos lo dicen todo.'' Repitió.
''Cariño, deja que Carlisle hable.'' Dijo Jasper a su oído nuevamente. Bella al parecer recordó que seguía en sus brazos e intentó quitárselo, fallando de nuevo. Jasper se ganó una mirada de odio de parte de Bella.
''NO ESCUCHARÉ NADA, JASPER, PENSABA QUE ERAN AL MENOS UN POCO BUENOS.'' Gritó ella esta vez retorciéndose en brazos de Jasper, el seguía sin dejar de tomarla firmemente.
''Bella, no digas eso, tú no entiendes.'' Le dije.
''Sí entiendo, Carlisle, lo entiendo a la perfección, son unos asesinos.'' Dijo ella dramáticamente. ''¿Cómo pudiste matar a inocentes?'' Agregó ella mientras las lágrimas corrían por sus mejillas rojas.
''No maté a inocentes, Bella.'' Le dije.
''Nunca mataríamos a personas que no tienen la culpa de nada, Bella. Carlisle no mató a niños, o mujeres embarazadas ni chicas jóvenes.'' Dijo Jasper ésta vez con un tono de voz alto.
''¿Entonces qué? ¿Te alimentaste de criminales?'' Preguntó ella sarcásticamente, sin saber cuál sería mi respuesta.
''Exactamente.'' Dijimos Jasper y yo al mismo tiempo, al principio pensé que me había hecho gracias por la pequeña risa que soltó, pero luego ésta se desvaneció y dio paso a una mueca de confusión y dolor.
''No te creo.'' Dijo ella simplemente.
''¿Por qué no?'' Le pregunte dando otro paso hacia ella, me sorprendió cuando ésta vez no retrocedió ni el miedo la atacó.
''¿Por qué te creería, Carlisle? Me haz estado mintiendo desde que conocí a tu familia, fingiendo ser un hombre bueno, cuando en realidad no lo eres para nada, sólo es una pantalla, engañando a todos. Pensé que podríamos arreglar todo con una conversación, pero no es así, creía que eras un hombre de principios y con modales, ya me vaz demostrado lo contrario.'' Dijo ella.
''Admito que eso me dolió un poco, Isabella, pero no voy a dejar que tus palabras me hieran, en especial porque no debes hablarme de esa forma, soy tú compañero y debes respetarme.'' Dije con un tono de voz amenazadora
''No, tú no eres mi compañero. Tú y Jasper sólo son unos maniáticos, que cuando pienso que son buenas personas, hacen algo para cambiar eso totalmente.'' Dijo ella.
''No hacemos nada, no podemos fingir ser personas a las cuales no nos parecemos.''
''Ese es el problema, me cayeron bien y juré que eran de sano juicio cuando comprendí sus seres, allá en Forks, esos eran los que de verdad me agradan. Ahora por ser una estúpida, tomé una decisión equivocada y no volveré a ver a mi familia.'' Dijo ella.
''Actúas de esa forma por lo que acabas de ver, tienes que calmarte y dialogaremos para poder resolver lo que te preocupa.'' Dijo Jasper con un tono de voz calmado.
''No, ya no quiero conversar, entendí que la verdad es que ni supe asumir las cosas como adulta, fui una tonta al pensar que esto funcionaría. ¿Por qué habría de hacerlo? Si vuelvo a Forks alguna vez en mi vida, van a odirame, mi padre, mi familia, los Cullen... Y en especial, Edward.'' Dijo ella pronuncia do su nombre con melancolía
''Bella, piensa bien las cosas.'' Le dije.
''Ah, es cierto, jamás volveré a Forks.'' Dijo ella burlándose, sus lágrimas secaron y ahora veía a otra parte de la cocina.
''Probablemente no, te quedarás aquí.'' Dije yo dando unos últimos pasos para confrontarla.
''NO QUIERO QUEDARME AQUÍ.'' Me gritó ella en la cara, estirando un poco el cuello para poder verme fijamente. Sentí como mis ojos se tornaban de rojo a negro como el ónix, mi ira empezaba a hervir en mi interior, y Jasper lo sintió, porque me envió una dosis de letargo que no me hizo ni cosquillas. Bella seguía viéndome, ésta vez un poco menos amenazante, su valentía había disminuido.
''Te quedarás donde yo diga que te quedes, Isabella.'' Le dije, ellas se encogió un poco ante mi tono de voz. Había dejado de intentar ser mas osada y se había calmado un poco, para de nuevo, empezar a sentir un poco de miedo.
''No.'' Dijo ella en casi un susurro. Jasper la abrazó un poco mas fuerte y me dio una mirada que yo entendí a la perfección.
''¿No?'' Le pregunté.
''No.'' Aseguró ella, sin dejar de mirarme.
''Entonces supongo que tendrás que aprender por las malas, Isabella.'' Le dije.
''¿A qué te refieres?'' Preguntó.
''Vengo de una época donde los hombres eran dominantes con sus mujeres, así aprendí yo. Nunca debes faltarle el respeto a tu compañero, él es tu igual, pero de todas formas hay que aprender a estimarlo como se debe. Cuando venía de camino, planeaba disculparme contigo por haberte dicho los que te dije en el jet, pero veo que no sucedió como planeaba. Si quieres ser osada conmigo, pues yo lo seré más.'' Dije con un tono mortal. Ella se encongió en los brazos de Jasper, que me daba una mirada de súplica, él sabía lo que vendría.
''No eres mi compañero, te odio, Carlisle.'' Dijo ella sin mirarme ésta vez, Jasper tragó veneno y bajó la mirada a Bella.
''Repite eso, pero mírame directo a los ojos.'' Dije yo tomando su mentón en mis dedos y elevanto su rostro hasta el nivel del mío, ella trató de quitar mi mano de su cara, pero también tomé sus dos manos con la que tenía libre y la miré directo a los ojos. ''Vamos, sólo tienes que decirlo.'' Agregué, pero ella no habló.
''Dije... Que tú, Carlisle, no eres mi compañero, jamás lo serás, arruinaste mi vida, y te odio.'' Dijo finalmente de haber pasado tres minutos.
''Sí, pensé haber escuchado eso.'' Dije.
''Oh, mierda.'' Dijo ella encogiéndose un poco más.
''Oh, mierda, sí esa sería la expresión correcta.'' Le dije dándole un sádica sonrisa.
~ooOoo~
Bella P.O.V.
Mierda, mierda, mierda. Al principio de todo este problema, me sentí valiente y con confianza, pero el sólo hecho de estar en frente de una persona como Carlisle me intimidaba y hacía sentir mucho más pequeña en sentido literal. Detestaba tener que tenerle miedo a él, yo jamás me sometería a nadie, pero estar frente a su persona, hacía que mis piernas se hicieran de gelatina y ni ritmo cardiaco se acelerarse y perdiera todo sentido y lógica en mis pensamientos.
Odiaba que eso estuviera ocurriendo, quería tener control sobre mí misma, pero era imposible que sucediera. Con Jasper no era tan difícil, estar con Jasper me hizo sentir mas tranquila desde que comenzamos a conversar y a conocernos un poco más.
Pensé que estar aquí con ellos no sería tan malo, pero me equivoqué, la idea de que ellos matarían a personas inocentes seguía viva en mi cabeza. Admito que fue tonto no haberle dejado tiempo para explicar, pero en ese momento mi cabeza daba vueltas y no podía procesar nada con coherencia.
No sé en qué estaba pensando cuando dije que podría darles una oportunidad, justo después que esas palabras salieron de mi boca, mi sentencia se firmó. No podría volver a Forks a mostrar mi cara sin que se me cayera de la vergüenza.
Volver a ver Edward a la cara sería imposible, y a Alice y Esme sería igual, mi padre ya estaría loco por todo lo ocurrido, yo era su hija.
Alguna vez una chispa de esperanza acerca de todo esto brilló en mi corazón, pero yo jamás podría estar con dos personas como éstas, mi plan era seguir el ideal de Carlisle y transformarme para alimentarle de animales, y luego llega él y me dice que esa era su verdadera naturaleza.
Me siento profunda mente confundida acerca de lo que acaba de pasar. Si Carlisle se alimenta de humanos, eso significa que Jasper también lo haría. Pero a parte de esta confundida, admito que también estoy asustada.
~ooOoo~
''Carlisle, no puedes ser tan dura con ella, acabamos de llegar, tienes que darle tiempo para adaptarse a esto.'' Decía Jasper que estaba detrás de nosotros.
Carlisle me había tomado como un saco de papas y cargado hasta el segundo piso. Yo pataleaba y lo aruñaba, pero eso sólo hacía que mis uñas dolieran y se doblaran. Él tenía la mirada fija en el frente. Jasper me miraba con preocupación en su rsotro reflejado a la perfección. Eso me alteraba mucho más, si él estaba de esa forma, era momento de tener mucho más pánico.
''¡CARLISLE, BÁJAME YA MISMO!'' Le grité a Carlisle mientras le daba algunos golpes en la espalda, definitivamente no funcionaron, ya que éste sólo soltó una risa oscura y negó con la cabeza.
''Eso no va a funcionar, Isabella.'' Dijo Carlisle. Llegamos hasta el extremo de las escaleras, donde Carlisle se desvió hasta un cuarto algo oculto.
''Carlisle, por favor, aún hay tiempo para detenerlo.'' Dijo Jasper.
''¿Detenerlo?'' Pregunté y el con una voz temblorosa y el pánico comenzando a apoderarse de mi cerebro.
''Ya no hay tiempo.'' Dijo Carlisle.
''Carlisle, tú no quieres hacerle daño acabando de conocerla.'' Dijo Jasper, y justo con esas palabras, comencé a llorar de nuevo. Soy débil.
''Jasper, tú no te metas en esto.'' Dijo Carlisle. Justo en ese momento, escuché una perilla que giraba, segundos después, entramos a una habitación oscura, que se encendió para mostrar una oficina color azul marino con estantes por todas partes que tenían libros, una alfombra color crema y algunos cuadros, no alcancé a ver nada más por el ángulo en el cual estaba, pero pronto logré ver más, que era un escritorio de roble con algunos muebles a su al rededor.
''Carlisle, detente.'' Dijo Jasper que ahora estaba más molesto y decidido.
''Lo siento, Jasper, sabes que no debes interferir.'' Respondió Carlisle. Se detuvo en el frente de algo, me bajó de su hombro, y yo de lo mareada que me encontraba, me quedé sentada en el suelo con algunas lágrimas secas en mis mejillas.
''Claro que debo, ella es mi asunto también. Es mi compañera, ella no está lista para esto, necesita tiempo, no la apresures.'' Dijo Jasper colocándose de cuclillas a mi lado y rodeándo mi cuerpo con sus brazos fuertes, por alguna razón me sentí más segura.
''Ella debe aprender a respetarme, no sólo a mí, sino a ti también.'' Dijo Carlisle.
''Eso no es lo importante ahora, poco a poco ella se adaptará, pero por ahora, no hay que espantarla, eso estás haciendo. Carlisle, no es tiempo, está confundida, es obvio que se comporte de esa manera.'' Ahora ellos hablaban con si no estuviera oyendo nada o no estuviera presente. No sabía a qué se refería con eso de no estar lista, pero tampoco me sentía curiosa.
''Si la dejamos que haga y nos hable como se le de la gana, nunca lo dejará de hacer.'' Dijo Carlisle cruzándose de piernas en el sillón en el que se sentó.
''Quizás tengas razón, pero castigarla ahora, no es lo justo, recuerda que lo importante es aprender a comunicarse bien con ella.'' Dijo Jasper.
''Me sorprende que un hombre como tú que viene de Texas, diga esa clase de cosas. Ya se decidió, te prometo que sólo serán tres, nada más, seré suave porque ella es mi compañera y la quiero, pero si sucede de nuevo, la intensidad y el número aumentará.'' Dijo Carlisle, mi mente era un nido, casi que podía oír los engranajes tratando de procesar lo que sucedía. No tenía nada claro, el miedo estaba presente, y me encontraba un poco mareada.
''¿Pometes que serás suave?'' Preguntó Jasper, me recosté de su hombro y cerré por un momento los ojos.
''Lo prometo, Jasper. Tienes mi palabra.'' Finalizó Carlisle.
''Hablo en serio, Carlisle.'' Dijo Jasper tomando un mechón de mi cabello y colocándolo detrás de mi oreja.
''Yo también, Jasper, ahora, dame a Bella.'' Y allí fue cuando entré en un pánico total, de inmediato levanté la cabeza y miré a Carlisle, quien se había levantado de la silla y venía directo a mí.
''No, Jasper, no lo hagas.'' Le dije, él me miró con una cara de tristeza, e ignoró mis palabras. ''¿Jasper?'' Dije, pero de nuevo no había respuesta.
Jasper se aparto de mi lado, yo traté de aferrarne a él, pero fue más fuerte y logró quitar mis manos de su camisa, se levantó del suelo, y dio algunos pasos atrás.
''¡Jasper!'' Grité a él, pero sólo caminó unos pasos hasta esta en frente de la puerta, la cual abrió un poco indeciso y cerró tras de él.
''¡JASPER!'' Justo ahora, él era el único que podía ayudarme, yo empezaba a confiar poco a poco en él, así que era quien podía acudir.
''Tranquila, Bella. Jasper no irá muy lejos, estará aquí en breve.'' Dijo Carlisle acercándose a mí, yo por impulso propio, ma arrastré un poco por el suelo, pero él a velocidad vampiro me tomo en sus brazos de nuevo y me llevó con él en la silla de madera y con una linda y fina tela que lo recubría.
Me sentó en sus piernas fuertes y yo me tensé ante ese atrevido movimiento.
''Ahora. Isabella, vamos a repasar algunas reglas.'' Dijo Carlisle con una voz mortal y de terror.
''¿Reglas?'' Pregunté yo con voz temblorosa, parte de mi cabello que aún tenía un poco de harina en el, tapaba la mitad de mi cara.
''Sí, Isabella, reglas.'' Dijo él apartando el cabello de mi cara para mirarme a los ojos.
''¿Qué calse de reglas?'' Pregunté.
''Las reglas que de ahora en adelante debes obedecer.'' Dijo él haciendo que yo me recostara en su pecho de mármol
''No voy a obedecer nada.'' Dije yo instantáneamente.
''Eso va a cambiar pronto.'' Dijo Carlisle, quien me vio con sus ojos negros como la noche.
Me asunto cuando hizo un par de malabares a una velocidad impresionante, los cuales dieron como resultado, a mí inclinada en su rodilla, mientras él acariciaba mi espalda.
''No quería hacer esto, Isabella.'' Dijo Carlisle.
''¿Entonces por qué lo haces?'' Pregunté con un tono de voz que destilaba reto en ella.
''Si sigues retandome, te irá peor.'' Dijo él.
''¿Nada puede empeorar, ya estoy aquí contigo? ¿Ahora que vas a hacer? ¿Me darás nalgadas como a un bebé?'' Pregunté riendo me un poco al final de la frase.
''Felicidades, Isabella. Haz adivinado.'' Dijo Carlisle.
Mis ojos se abrieron como un par de platos, me asusté y quise bajarme de su rodilla, pero él no dejó, me mantuvo allí a la fuerza como si yo no fuera nada.
''¡Sueltame!'' Grité mientras trataba de bajarme de allí. ''¡Jasper!'' Grité su nombre otra vez, pero nadie vino o intentó abrir la puerta.
''Jasper no vendrá, Isabella. Ahora, quedate quieta.'' Dijo él mucho más calmado de lo que pensé que podría estar.
''¡NO, SUELTA ME, ERES UN MALDITO!'' Grité.
''No más de lo que tú crees que soy, Isabella.'' Y con esas últimas palabras, sentí como sus dedos iban desde espalda hasta el borde de mi pantalón de yoga.
''¡DETENTE!'' Grité, pero él no lo hizo, sólo siguió su camino, me inmovilizó de una forma en la que no podía dar patadas, ni usar mis manos, tampoco moverme o dar vueltas.
''Muy tarde.'' Dijo Carlsile empezando a bajar mi pantalón de yoga y levantando un poco mi camisa. Mis mejillas se encendieron cuando mis pantalones estaban completamente abajo, casi tirados en el suelo y mi camisa arriba.
La lágrimas se acumularon en mis ojos, Carlisle hizo una pequeña pausa y frotó un poco una de mis nalgas.
''Hermosa...'' Gimió. Ese sólo gemido hizo que mi piel se pusiera de punta, y por alguna extraña razón, en mi bajo vientra, algo caliente empezara a crecer.
''Respira profundo.'' Dijo él. Pensé que sentiría algo como un agijón o picada, pero nunca llegó, en nuevo, una dulce caricia esta allí. Ma alarmé bastante cuando sentí viento en la parte de atrás, y luego frío, me di cuenta que mi bragas de algodón ya no estaban colocadas, eso me dejaba con el culo al aire... En frente de Carlisle.
''¡Sueltame!'' Volví a gritar, no hubo respuesta alguna.
''Perdóname por esto.'' Dijo Carlisle regalándome un beso en la espalda baja. Segundos después, las caricias en mi culo acabaron, seguido de un fuerte y sonoro 'SMAK' que resonó en toda la oficina.
Contuve un grito y más lágrimas corría por mis mejillas. Apreté mis manos en puños y me mordí un labio para evitar dejar escapar alaridos. Al terminar ese, quedó como si algo me hubiera picado miles de veces en la nalgs, pero no fue así, contuve las ganas de tocar.
Cuando pensé que terminó, pues me equivoqué, escuché de nuevo en otro golpe que provocó que mis ojos se hicieran mucho más aguados de lo que ya eran. El ardor incremento un 75 %, me mordí mucho más fuerte el labio, casi provocando que sangrara.
''Sólo falta uno, Isabella.'' Dijo Carlisle, quien acarició de nuevo, antes de dar el que sería el último golpe, pero el que lograría que mis ojos por fin derramaran las lágrimas y un gemido de dolor saliera de mí.
Mi cabeza cayó en rendición y dolor. Carlisle por último paseó su mano por mi culo y me dio de nuevo un beso en la espalda que me hizo sentir por lo menos un poco mejor.
''Ssssssh, ya pasó, Isabella. Pronto no dolerá.'' Me sorprendieron las palabras de Carlisle, quien acarició mi espalda. Sentí cuando nuevamente colocó mis bragas en su lugar, me cargó como si fuera un muñeco de tela, y me colocó de manera que quedara recostada de su pecho frío y a la vez reconfortante.
Él colocó una mano en la corvatura de mi trasero, justo donde había golpeado la primera vez, se sentía bien sentirlo allí.
''Ahora, Isabella, dime acerca de tus inquietudes, mas te vale no usar tu sarcasmo, si no quieres ganarte otra ronda de nalgadas, y ésta vez no serán sólo tres, Isabella.'' Dijo Carlisle.
Cerré los ojos por unos segundos mientras meditaba lo ocurrido, me limpie las mejillas y bajé un poco la camiseta que tenía puesta.
''¿Por qué eres así, Carlisle?'' Pregunté con la voz quebradiza.
''¿Así como?'' Preguntó él acariciando mi cachete.
''Así, tan cruel.'' Dije mientras colocaba mi mano en hombro.
''No soy cruel, pero si quieres saber la razón de mi comportamiento, se debe a que soy un hombre dominante por naturaleza, me gusta que me tengan respeto, por eso fue que decidí formar un clan en vez de unirme a otro.'' Dijo él.
''Me duele.'' Gemí con un tono de voz bajo.
''Lo sé, siento tu dolor, pero era necesario, entiende que debes respetarnos.'' Dijo Carlisle estirándose un poco en la silla.
''¿Sientes mi dolor?'' Pregunté un poco confundida.
''Por su puesto que lo siento, Isabella. Los compañeros comparten emociones.'' Dijo él dejándome pasmada, Edward jamás de dijo de tal cosa.
''¿Es eso posible?'' Pregunté.
''Claro que sí.'' Respondió él.
''Edward jamás me dijo de tal cosa.'' Dije yo.
''Claro que no, ustedes no eran verdaderos compañeros, sino, cada vez que se separaran, sintieran dolor en sus pechos, pero al principio sería débil, si éstos sabes que se aman, pero cuando se aparean, es casi un tortura estar lejos el uno del otro.'' Dijo él dejándome pensativa por un momento.
''Yo no lo siento.'' Admití.
''Claro que no lo sientes, aún no reconoces lo que ya es bastante claro, pero con en tiempo va a aparecer.'' Dijo Carlisle.
''¿Tú lo sientes?'' Pregunté.
''Un poco, era fuerte cuando te veía junto a Edward, era tortuoso, pero aprendí a controlarme para no matar a nadie.'' Dijo él.
''¿Cómo estás tan seguro de que soy tu compañera? Aún no lo entiendo.'' Dije.
''Eso es fácil, todos los signos están allí, cuando Jasper te vio primero en la cafetería sintió el tirón de apareamiento, que le exigía reclamar a su compañera, a diferencia de Edward, Jasper quería poseerete, y Edward sólo drenarte. Cada vez que nos tocamos, hay electricidad, y cuando besaste a Jasper en esas tres ocasiones, fue como magia, ¿cierto?'' Preguntó Carlisle.
''Supongo que sí...'' Admití con timidez.
''¿Estabas preocupada por mí, cierto?'' Volvió a preguntar. Yo me sonje con sus palabras, eran total mente ciertas.
''Sí, lo estaba.'' Dije de una vez.
''¿Ves? Tú estabas igual de preocupada que yo por ti. Cuando estaba en tierra firme, lo único en lo que podía pensar era en verte de nuevo, quería pedirte disculpas.'' Dijo Carlisle mirándome con esos nuevos y ya no tan aterradores ojos rubí.
''Yo planeaba hacer lo mismo, me sentí mal por haberte gritado en el jet.'' Dije.
''Hubiera hecho los mismo que acabó de hacer en el jet, pero me controle.'' Dijo él.
''Aún no me acostumbró al nuevo Carlisle.'' Dije escondiendo mi rostro en su pecho.
''¿No te gusta?'' Preguntó, y hasta pude sentir un sonrisa en mi rostro.
''No es que no me guste el nuevo tú, pero me asusta un poco.'' Dije.
''Ya te acostumbrarás a el nuevo yo.'' Dijo Carlisle riendo un poco, su risa sonaba encantadora.
''No lo sé.'' Admití.
''Claro que sí, he sabido de buena fuente que a casi todas las chicas les gusta un hombre rudo.'' Dijo él.
''A mí no tanto, en especial si me dan nalgadas.'' Dije.
''Te va a gustar.'' Dijo él, yo me quedé con la boca abierta. ¿como era posible que me gustara que me dieran nalgadas?
''Eso no es posible.'' Dije elevando un poco la voz y levantando la cabeza para ver su rostro.
''Claro que sí, sentí tu lujuria cuando te quité los pantalones de yoga.'' Y allí estaba de nuevo, maldito sonrojo delatador.
''Mejor hablemos de otra cosa."' Dije tartamudeando un poco al final.
''De acuerdo, cuéntamelo todo acerca del viaje en barco.''
''Me gustó. Pensé que me iba a marear, pero Jasper me entretuvo contándome cosas hacerca de su pasado, los dos no hacía. No hacíamos preguntas, hasta me dijo que me enseñaría a manejar el barco.'' Dije entusiasmandome por los recuerdos.
''¿Y qué aprendiste?'' Preguntó.
''Casi nada, pero lo básico, Jasper sólo me tomo las manos para que lo manejara un poco, hasta que entró en pánico cuando me resbalé e hice que el barco diera una gran vuela, allí se acabaron las lecciones.'' Dije. Carlisle río un poco y negó.
''Tal vez luego puedas aprender más.'' Dijo Carlisle.
''Sí, quizás, pero nos uniríamos.'' Dije con toda la verdad, aún era un poco torpe después de todo.
''Con práctica todo se arregla.'' Comentó Carlisle.
''Si tú lo dices, pero no soy buena para nada, a menos que cuente leer, amo leer.'' Dije.
''Tengo varios libros aquí, puedes tomarlos cuando fustes si te aburres.'' Dijo Carlisle.
''Gracias, espero que tengas algo de terror, porque son esos los que me gustan, y Jasper me dijo que él también es un gran fan de esos.'' Dije mientras me sentaba más a gusto en las piernas de Carlisle.
''Me alegra que tengan cosas en común, ya tendremos tiempo nosotros para conocernos.'' Dijo Carlisle.
''Sí, a mí me sorprendió un poco también, él era bastante callado en Forks, casi ni hablaba.'' Dije poniéndome melancólica.
''Ya lo dije, aquí conocerás unas nuevas versiones de nosotros, olvidamos en Forks, ahora sólo somos tú, Jasper y yo, nadie más.'' Dijo Carlisle.
''Extraño a mi papá.'' Dije mientras me volvía a recostar en su pecho.
''No te puedo prometer o dar esperanzas de que hables muy pronto con él, Bella.'' Dijo Carlisle.
''Sabía que dirías algo así, tampoco esperaba que me dejaras hablar con él ni por teléfono.'' Dije mientras cruzaba mis brazos sobre mi pecho.
''No te enojes, Bella. Por lo menos, sí te puedo prometer que conocerás un poco el pueblo.'' Al instante me sentí un poco más tranquila.
''¿En serio?'' Pregunté aún sin poder creerlo por lo que me había dicho Jasper.
''En serio, ¿por qué dudas tanto?'' Cometo intrigado Carlisle.
''Jasper me dijo que alguien podría reconocerme de las noticias.'' Dije con un tono de voz bajo.
''No lo creo, las personas de éste pueblo tienen mejores cosas que hacer que estar viendo la televisión y comparando chicas.'' Dijo Carlisle.
''¿Cuando podremos ir?'' Pregunté emocionada.
''Muy pronto, pero aún no, tenemos cosas que resolver.'' Dijo Carlisle mirando hacia el infinito.
''¿Cosas como qué?''
''Pues para comenzar, tú tienes que tener claro a quienes perteneces.'' Dijo Carlisle mientras me tomaba y sentaba a horcajadas encima de él, me sonroje un poco cuando lo hizo, considerando que estaba sin mis pantalones. Los ojos de Carlisle estaba oscuros, no cambiaron en nada, a diferencian de hace un rato, ésta vez sus ojos no me hacían demostrar temor, sino lujuria, una que intenté esfumar, pero no pude.
''Yo no le pertenezco a nadie.'' Dije mientras fruncía el ceño.
''Por supuesto que sí, como ya lo dije, eres nuestra desde el día en el que naciste, para amar, respetar y sobre todo proteger.'' Dijo Carlisle.
''No soy una mascota, Carlisle.''
''Claro que no lo eres, hermosa Bella. No te vemos como algo que podamos poseer, sino atesorar, eres nuestra joya más grande, eres nuestra compañera.'' Dijo Carlisle cuando sus ojos comenzaron abrillar de la emoción de sus palabras.
''Carlisle, eso aún me cuesta creerlo.'' Dije sinceramente.
''¿Cómo que te cuesta creerlo? ¿Qué más pruebas quieres? Ya te trajimos hasta un lugar aislado para nosotros dos, te esperamos desde siglos, te contamos nuestras historias y compartimos gustos, aunque hayan sido pocos, si de verdad esto fuera un chiste, no creo que habríamos arriesgado una vida de plenitud con una familia perfecta para secuestrar a la novia de uno de los miembros de el que solía ser mi clan.'' Dijo él.
''Carlidle, es difícil...'' Dije.
''Lo único que sucede, hermosa Bella, es que estás encaprichada con Edward, eso es todo.'' Dijo Carlisle.
''Eso no es cierto.'' Dije alzando la voz.
''Sí lo es, él te deslumbró y tu caíste, todos los vampiros usan esa táctica para atrapar a su presa.''
''¿Cómo sé que no lo estás haciendo conmigo?'' Pregunté.
''Porque si de verdad lo hubiera hecho, ni recordarías por qué estás aquí, sólo te importaría yo, y no le harías caso a nadie más.'' Dijo él mientras se inclinaba a mi rostro.
''Eso no es cierto.'' Dije.
''Sí, lo es, yo no lo he intentado en ti porque quiero que tus sentimientos sean sinceros hacia mí, no quiero manipularte, que fue lo que Edward hizo.'' Dijo él.
''Eso no es cierto, él no me manipula.'' Dije.
''Por su puesto, todas las señales son claras, cada vez que te negabas a hacer algo te miraba a los ojos directamente, a veces te hablaba con ese tono de voz que te enloquecía, o quizás te tocaba la espalda, pero nunca donde querías, por eso hacías lo que él quería.'' Dijo Carlisle. Me avergoncé bastante con si declaración, porque la mayoría de lo que había dicho era verdad, me sentía estúpida.
''Quizás tengas un poco de razón.'' Dije volteando a ver su escritorio.
''Un poco no, toda la razón, apuesto a que nunca sentiste esa corriente eléctrica con él, sólo con Jasper y conmigo, pero te da miedo admitirlo porque temes a equivocarte.'' Dijo él dejandome conbls boca semi abierta.
''¿ Y tú cómo sabes eso?'' Dije.
''Porque yo también la siento, hermosa.'' Dijo él.
''Mientes.'' Dije de una vez, a pesar de que sabía que era cierto.
''No lo hago, y lo puedo comprobar.'' Dijo Carlisle. Estaba a punto de replicar, cuando de una vez, tomó mi mano entre las dos suyas y las llevó hasta su pecho.
Una corriente de energía cruzó mi cuerpo haciendo que mi piel se pusiera de gallina, era poderosa. Los ojos de Carlisle volvieron a la normalidad, recuperando su tono nuevo natural de rojo. Estaba cerrando los ojos poco a poco, cuando mi mano nuevamente se sintió sola y vacía. Carlisle había quitado su mano de la mía, dejando me confundida.
''¿Qué pasa?'' Pregunté.
''Nada, sólo que te está gustando bastante.'' Dijo él, yo fruncí el ceño por sus palabras.
''¿Y?''
''Por lo que he escuchado, eso es bastante malo que te guste el contacto conmigo.'' Dijo él soltando una pequeña risa.
''Maldición.'' Susurré.
''¿Ya entiendes? No puede estar más claro, hermosa.'' Dijo Carlisle.
''No entiendo.'' Dije.
''No te hagas la tonta, sé a la perfección que sabes de qué hablo. Edward no es tu compañero, Jasper y yo sí lo somos, dejalo ir, hermosa.'' Dijo Carlisle como dándole una explicación a un niño de cinco años.
''Sigo sin creer.'' Dije cruzando los brazos.
''Mi paciencia, no es infinita, terminaras de nuevo en mi rodilla sino dejas de comportarte como una niña.'' Dijo Carlisle. Me estremecí un poco con esos pensamientos y asentí.
''No me gusta esa idea.'' Dije.
''Pues a mí tampoco, así que aclaremos las cosas. Tú no quieres reconocer que somos tus compañeros porque tienes miedo a lastimar a Edwrad, él no tiene la culpa, no le gustas tú, le gusta tu sangre, eso es todo.''
''Mentira.'' Dije
''Creelo, hermosa Bella, porque es la verdad, tú eres su tua cantante, tu sangre canta para él, él quiere manipularte, cuando te alejabas de él, no sentías dolor, aunque aseguraban que lo amabas.'' Dijo.
''Eso no tiene nada que ver, Carlisle.'' Dije con los ojos llorosos.
''Claro que tiene que ver, cuando los compañeros saben que lo son, sienten dolor de el uno por el otro, y es mucho peor cuando ya se aparearon.''
''Eso no explica nada.'' Dije.
''En algo tienen razón Edward, eres muy terca.'' Dijo Carlisle riendo.
''Sí, lo soy.''
''Pero eso no evita que te haga entender que eres nuestra alma gemela.'' Dije.
''Estas loco.'' Dije.
''Tal vez un poco.'' Y sin previo aviso, tomó mi cintura con sus fuertes manos y pegó mi cuerpo al suyo, inclinó mi cuello para que quedara expuesto totalmente, acto seguido, con su fría boca, empezó a esparcir besos bcon la boca abierta. Me hacían estremecer por completo, ponían mi piel de gallina y me hacían suspirar.
Sus manos en un atrevido movimiento, llegaron hasta el valle bajo mi camisa entre mis senos, tenía puesto un brasier, claro, pero por más que queriabdetener esto, no podía.
Intenté varias veces sostener su mano par que parara de acariciar mi vientre plano y besar mi cuello. Su otra mano viajó a mi espalda donde la acarició como si fuera terciopelo.
Fue inútil intentar moverme, cada vez que lo hacía, terminaba riendome un poco y perdiendo mis fuerzas, ésta era una yo totalmente diferente.
''¿Entonces te gusta?'' Preguntó Carlisle con su voz totalmente ronca.
''Mmmm...'' Gemí de frustración cuando se detuvieron las caricias, apartó sus manos de mí y yo me tambalee un poco, pero no caí porque Carlisle me sostuvo.
''Que bueno que te gusta, porque vas a recibir bastante de eso en el futuro... Pero sólo si nos aceptas.'' Salté cuando la voz de Jasper retumbó en la oficia. Me bajé de un salto de las piernas de Carlisle, para caer sentada en el suelo debido a mi torpeza.
''¿Jasper?'' Pregunté. Allí, al lado de el sillón donde me encontraba hace tan sólo unos segundos, estaba recostado Jasper con una gran sonrisa de oreja a oreja, y Carlisle que podría decirse que se veía igual.
''Así es, cariño.'' Dijo mientras usaba su acento tejano que me hacía sonrojar. ''Por cierto, lindas bragas.'' Dijo Jasper.
Mis mejillas por décimo segunda vez se encendieron al rojo vivo, mis manos volaron a mi camiseta e intenté cubrirme, cosa que se me hacía imposible.
¿Por qué actúo tan lujuriosa cuando estoy a solas con ellos dos? Me comportó como una cualquiera...
~ooOoo~
Allí lo tienen, espero que lo hayan disfrutado, éste capitulo tuvo mucha dedicación de mi parte.
Diganme en los comentarios qué les pareció, apuesto a que algunas ni se lo esperaban, pero saben que siempre me gusta innovar con mis historias, muchas gracias por leer.
No olviden comentar.
Cat.
