Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es la única que salió de mi cabeza. Algunas situaciones están inspiradas en el libro Orgullo y Prejuicio de Jane Austen

Capítulo7 Enredos previos rumbo a un

desastroso San Valentín Parte I

"Solamente pasaba diez minutos con el amor de su vida, y miles de horas pensando en él."

Paulo Coelho

Bella POV

La alarma sonó avisando de un nuevo día. Lunes.

Apagué el despertador con ganas de arrojarlo hasta Siberia, aunque con la poca fuerza que tenía en estos momentos no llegaría ni siquiera a la puerta de mi habitación. Había dormido un poco inquieta y por eso quería 5 minutos más.

Lo más inteligente que se me ocurrió hacer fue dejarlo en el suelo, así por lo menos su tic tac no me molestaría. Me acurruque en mi cama y me acomode las cobijas en un intento de volver a dormir. Lo estaba logrando cuando unos gritos provenientes de mi puerta me despertaron de golpe

– ¡Bellaaaaa! ¡Despierta! – Emmett estaba parado en la puerta de mi habitación gritando con todas sus fuerzas

–Emmett cállate y déjame dormir– le conteste al idiota de mi hermano tapándome la cabeza con las cobijas

–Vamos enana, ya levántate, hoy es un hermoso día, el sol te saluda y los pájaros cantan– me destapé un poco la cabeza, lo suficiente para mirar hacia mi ventana y mirar el típico cielo nublado de Forks, además no escuchaba a ningún pájaro cantar. Enojada, me senté en la cama y fulminé con la mirada a Emmett, que intuyendo lo que pensaba me contestó

–Bueno no hay sol y los pájaros han de seguir durmiendo pero eso no impide que este sea un hermoso día ¿no? Además hoy tu guapo y sexy hermano irá contigo a la escuela– sin ninguna idea para replicar y sin ganas también para hacerlo, me levanté y le dije

–Está bien, tú ganas, ahora sal de vista si no quieres sentir mi furia– él solo se empezó a reír, lo que me hizo enojar más y para desquitarme, le aventé varios cojines. Uno de ellos le dio directo al rostro y mientras él estaba ligeramente aturdido, me levanté de la cama rápidamente y corrí para cerrar la puerta y ponerle seguro.

–Bella me las vas a pagar, esperare el momento oportuno para cobrármelas– gritó enojado desde afuera y yo le contesté

–Eso te pasa por despertarme tan temprano, y además no te tengo miedo– lo último lo dije con no mucha seguridad, ya que conocía demasiado a mi hermano para saber que en estos momentos estaría pensando que hacerme para desquitarse.

Evitando pensar en eso, me duché y vestí tranquilamente, ya que gracias a Emmett, todavía tenía tiempo. Salí de mi habitación y bajé las escaleras en alerta para tratar de esquivar lo que sea que Emmett me hubiera preparado, pero todo estaba tranquilo, lo que me hizo preocuparme un poco.

Llegué hasta la cocina sana y salva, y saludé a mis padres que ya estaban ahí, mamá tratando de preparar el desayuno y papá leyendo el periódico. Era una escena que había visto millones de veces, pero ahora me emocionaba porque ya no estábamos en Phoenix y hasta ese momento comprendí que estando todos juntos, la estancia en Forks no sería un martirio completamente. Emmett llegó a la cocina atrás de mi y tenía una sonrisa que claramente significaba que lo que tenía preparado para mi era algo muy malo. Yo traté de ignorarlo y nos dispusimos a desayunar lo que mamá preparó.

Ninguno de los dos dijo nada durante el desayuno y me dio un poco de miedo ver a mi hermano tan serio, así que tampoco mencioné nada tratando de camuflajearme con el ambiente y que él olvidara el incidente.

Cuando terminamos el desayuno y ya nos disponíamos a salir, papá llamó a Emmett al verlo tomar las llaves del auto

– ¿A dónde crees que vas con las llaves del Jeep Emmett?

–Pues voy a manejarlo para irnos a la escuela, no es nada del otro mundo– respondió Emmett como si fuera obvio

–Es cierto, pero si no mal recuerdo el Jeep es de tu hermana

–aja, pero ella no puede conducir, por su mano– dijo poniendo una carita de ángel

–Pero ya está mejor, así que tus servicios como chofer ya no son requeridos– explicó papá –además recuerda que estas castigado y todavía le debes un auto nuevo a Rosalie

–Pero papá– protestó mi hermano

–Nada de peros Emmett, dale las llaves a tu hermana y que tengan un buen día– papá se puso de pie y dobló su periódico

–Si papá– respondimos los dos a la vez, pero el tono de Emmett era de tristeza

–Adiós mis niños, cuídense y no se metan en problemas– mamá se acercó a nosotros y nos dio un beso a cada uno – ¿entendido Emmett?

–Sí mamá– respondió Emmett resignado.

Salimos de la casa y Emmett se subió en el lado del copiloto de mala gana. Cuando me subí, Emmett me dijo

–Tenemos que pasar por Rosalie y Jasper, ya que todavía no le entregan el coche nuevo que le tuve que comprar–

–Ok– la expresión triste de Emmett no desaparecía así que mi cerebro trabajo rápidamente y me dio una increíble solución.

–Emmett te propongo algo– él me miró de forma interrogante pero sólo asintió – si te dejo conducir el Jeep desde casa de Rosalie y después saliendo de la escuela, ¿te olvidarías de tus planes malévolos hacía mi?– al terminar de decirlo, vi como su expresión fue cambiando, ya que sus ojos empezaron a brillar y me respondió con rapidez

–Hecho– su sonrisa era enorme y de repente comenzó a reír –Quien lo diría Bella, eres lista– y bufé por su comentario tan tonto y le di un golpe en el brazo. Sobra decir que me dolió más a mí.

... …

Llegamos a la casa de los Hale y los chicos ya nos estaban esperando. Mientras Rose y Jazz se subían al Jeep en los asientos traseros, Emmett y yo cambiamos lugares, así que él iba en el lado del copiloto y yo como copiloto. Jilian nos dijo adiós y así nos fuimos a la escuela.

Durante el trayecto, Emmett se dedicó a cantar mientras Rosalie lo callaba y ambos reñían, Jasper y yo sólo nos reíamos de nuestros hermanos.

En cuanto Emmett estacionó el auto, vi el Porche de Alice y la moto de Jacob, así que los busqué con la mirada porque en verdad quería que conocieran a Rose y Jazz, pero no los encontré. Bajamos del Jeep y Jasper, como todo un caballero, me ayudó para que no me cayera. Comenzamos a caminar hacia la entrada cuando pude distinguir claramente a Alice platicando con Ángela y Jacob y un poco más alejado estaba Edward con Tanya. Nos acercamos a ellos y noté como la sonrisa de Alice, Jacob y Ángela desaparecía de su rostro, ellas parecían muy sorprendidas y Jacob parecía disgustado. Cuando estuvimos más cerca, vi que ellos no me miraban a mí, así que seguí la dirección de sus miradas y noté que éstas se clavaban en las manos entrelazadas de Jasper y yo.

Aunque no éramos novios, Jasper y yo nos acostumbramos a ir de la mano desde que yo tenía 10 años y aunque por un tiempo lo dejé de hacer por James, después todo el desastre Jasper volvió a hacer lo mismo por mi para darme seguridad en mis malos momentos, así que me extraño que los chicos actuaran de esta manera, tal vez para ellos era raro. Para desviar su atención de mis manos a mis ojos les hablé

–Hola chicos, les presento a mis amigos– logré capturar su atención y me miraron –él es Jasper y ella es Rosalie Hale, también vienen de Phoenix y bueno a mi hermano ya lo conocen– dije ya que los tres lo habían conocido la semana pasada cuando me dejaba aquí en la escuela.

Jacob saludó a Emmett y a Rosalie con una pequeña sonrisa pero cuando miró a Jasper sólo lo saludó con un movimiento de cabeza, después se disculpó y se fue. Alice, en cambio, saludó a los tres pero no con la efusividad que esperaba, y pude notar que sus ojos habían perdido el brillo que tenían, aunque después deseche la idea, tal vez sólo eran cosas mías.

Las clases fueron como normalmente eran, aunque durante el almuerzo hubo notables diferencias. La primera fue que, contrario a la semana pasada, Jacob no se sentó con nosotros. El estaba sentado en la mesa donde lo vi la primera vez, junto a Cullen y los demás, pero también había tres chicos y tres chicas más que no conocía. Vi que Jacob parecía enojado y Lauren y otra de las chicas trataban de hacerle la plática, pero él las ignoraba, solo hablaba con Cullen, quien parecía fulminarme con la mirada. Yo volteaba ocasionalmente en su dirección para llamar la atención de Jacob, pero no funcionaba, parecía estarme evitando y cuando por fin lograba que me mirara, Cullen lo llamaba. Me sorprendió el que me afectara que Jacob no me hablara, me había acostumbrado a su presencia y eso era raro en mí, además de que era obvio que Edward no quería que Jacob me hablara. Eso me hizo enojar.

La segunda diferencia era que Alice estaba demasiado callada y eso en ella también era raro. Me daba tristeza pensar que mis nuevos amigos no se llevaran con mis otros amigos. Jasper notó lo distraída que estaba y me preguntó

–Bella ¿estás bien? – su tono era de preocupación, algo que se volvió cotidiano de unos meses para acá

–ehh… si, es sólo que… nada olvídalo– decidí no contarle nada, eso traería prejuicios contra mis nuevos amigos.

–Ok, pero cuando estés lista sólo dímelo ¿de acuerdo?– asentí sabiendo que Jasper no iba a dejar pasar el tema. Él tomó mi mano como muestra de apoyo y yo asentí y le sonreí, aunque sentí miradas puestas sobre mí y al voltear, vi que tanto Jake como Edward nos miraban y no parecían muy contentos.

Totalmente confusa y enojada por las miradas de enojo y desprecio de Jacob y Edward, tuve el repentino deseo de salir de ahí, así que tomé mis cosas y me dije a todos

–Disculpen, ahora vengo – y salí de la cafetería.

El pasillo estaba vacio, todavía quedaban algunos minutos para que comenzaran de nuevo las clases. Caminé hasta el baño de mujeres y entré, quería estar sola para tratar de entender la absurda actitud de los chicos, fracasando antes de hacerlo. Me miré al espejo y mi palidez ya no era tan profunda, tal vez porque iba acorde al ambiente en Forks y no llamaba tanto la atención. En Phoenix, las chicas bronceadas abundaban, así que yo era fácilmente identificable.

"Poco a poco regresará la Bella sonriente y feliz", dijo una voz dentro de mí. En un principio me asustaba este hecho pero ahora ya no me importaba. Tantas cosas me habían pasado como para no terminar un poco loca, aunque antes tampoco era muy normal que digamos.

Mis pensamientos funestos terminaron cuando el sonido de la puerta abrirse me sobresaltó, pero al ver de quien se trataba me relaje. Rosalie me veía fijamente y me preguntó

– ¿Qué tienes Bells?

–Nada importante, solo necesitaba aire fresco para pensar y lograr entender al genero masculino, además tú mejor que nadie sabes que entre mucha gente no me puedo concentrar– le contesté

–Buena suerte con eso– Rose sonrió fingiendo que me creía –ok, ahora puedes decirme ¿quién era el bombón que estaba sentado junto a tu amigo moreno ehh Jack o como se llame? – miré mal a Rosalie por creer que el idiota de Edward era guapo

"hay vamos Bella, tú también pensaste lo mismo" dijo mi voz interna a la que decidí ignorar

–Su nombre es Jacob, y ese bombón como tú dices es el odioso de Edward Cullen y es hermano de Alice

–Podrías presentármelo Bells, ¿por favor? – ella suspiró –¿no está guapísimo? – Sí, y yo soy la reina Elizabeth

– ¿Por que mejor no se lo pides a Alice? Yo no lo conozco mucho y para serte sincera, no quiero conocerlo– dije tajante

–Oh vamos Bells, por favor ¿sí? – insistió

–No Rose y es mi última palabra– la jalé del brazo para que saliéramos de ahí, ya teníamos que volver a clases.

Salimos las dos del baño y nos dirigimos hacía nuestras respectivas clases, las cuales no tuvieron nada nuevo, solo que en la clase de Arte, el profesor nos dijo que habría un festival en la escuela por alguna celebración que ni siquiera entendí, mi cabeza no estaba precisamente en el salón. Ya cuando salimos, Jasper me alcanzó y caminamos juntos rumbo al estacionamiento. Ahí vi que Rose había logrado que Alice le presentara a Edward, y solo suspire irritada. Rosalie había caído bajo los encantos de Cullen. En fin, creí a Rosalie más me malinterpreten, yo soy la que más desea que Rosalie tenga una relación estable y hermosa, pero no estaba segura que Edward Cullen fuera la persona adecuada que pudiera hacerla feliz y no solamente a Rosalie, sino a cualquier chica que tuviera más de tres neuronas en la cabeza.

Alice reparó en mi y sonriendo de alivió, corrió en mi dirección, pero sus pasos se fueron deteniendo en cuanto vio a Jasper. Él de repente se puso nervioso y al último minuto se fue directamente hacia donde estaba Emmett. No entendí la reacción de ambos, pero le resté importancia cuando Alice por fin se acerco a mí y me dijo

–Bella ¿te encuentras bien? – Alice se veía sumamente preocupada y me provocó mucha ternura –desde el almuerzo has estado rara, como ausente.

–Estoy bien Alice– sonreí –no te preocupes

"Eres una mentirosa consumada" dijo mi querida voz interna.

Por favor ahora no, contesté.

–De acuerdo– se quedo mirándome pensativa y abrió la boca pero sólo balbuceó –Bella yo…– al final, pareció arrepentirse y dijo –no nada, nos vemos mañana– y se fue corriendo hacia su auto.

–Ok adiós– susurré al viento, Alice ya se había ido.

Llevamos a Rosalie y Jasper a su casa y después nos fuimos a la nuestra. Cuando llegamos, yo subí corriendo a mi habitación, solo quería estar sola, y gracias a Dios Emmett lo entendió y no me molestó. Toda la tarde no pude evitar pensar en Jacob y Alice, tratando de encontrar la razón de su comportamiento y en mi evidente fracaso porque los Hale y ellos se llevaran bien. Si Ángela había actuado normal ¿por qué ellos habían actuado tan extraño? No conseguí nada.

Además, me inquietaba el interés que Rosalie mostraba por Edward… él sólo le traería dolores de cabeza y en el peor de los casos, un roto corazón.

Y así seguí pensando en tantas cosas hasta que fue hora de dormir.

… …

Toda la semana fue lo mismo. Jacob no me hablaba y Alice actuaba raro, y para rematar, Jasper también actuaba raro y no se despegaba de mí. Rosalie y Emmett parecían ser los únicos que la pasaban bien, y es que ambos pasaban todo el tiempo platicando, ella con Edward y él con una chica rubia que no conocía.

¿Qué rayos le pasaba a todo el mundo?

… …

Finalmente el viernes llegó y agradecí porque esta semana tan funesta terminara.

Durante el almuerzo, Alice me preguntó

–Bella, ¿ya sabes a quien vas a invitar al festival de la próxima semana? – miré extrañada a Alice

–No tengo idea de lo que me estás hablando– Alice y Rose me miraron como si me hubiera salido un tercer ojo y Rosalie dijo

–Por Dios Bella, no me digas que no sabes que la próxima semana es el mejor día del año después de mi cumpleaños– la miré todavía sin entender –Bella, va ser día de San Valentín, nena, viene el 14 de febrero– eso no era verdad, si justo apenas pasamos navidad ¿no?

–Eso no puede ser– dije segura

–Bella ¿en qué mundo vives?– dijo Alice con una carcajada

–Disculpen pero he estado concentrada en cosas más importantes que ridículas festividades cursis, no es mi culpa– ambas me miraron enojadas e hicieron lo que parecía ser una costumbre para los demás, con excepción de Jasper: ignorarme.

– Bueno, pues yo voy a invitar a Edward– dijo Rose con una sonrisa, cosa que me hizo dar un resoplido. Me di cuenta de mi error al ver que Ángela me miró sonriente, pero me tranquilicé al recordar que ella nunca diría nada –y tu Ángela, ¿ya sabes con quien ir? – Rosalie tomó por sorpresa a Ángela y dejó de mirarme

–Pues Ben me invito y le dije que sí– respondió Angie poniéndose roja –y ¿tu Alice?

–Demetri Vulturi me invito pero no le he dado una respuesta– contestó poniéndose seria. Ninguna pudo decir nada porque en ese momento llegaron Emmet, Jacob, Edward y Jasper. Este último escuchó lo que Alice había dicho y vi que se puso un poco más pálido de lo normal.

Y entonces sucedió toda esta locura se aclaró para mi, pero como siempre el destino jugó en mi contra y sucedieron dos cosas a la vez. Jasper se sentó con rapidez junto a mí y tomándome de la mano, preguntó

–Bella ¿te gustaría ser mi pareja en el festival? –

Abrí los ojos con sorpresa y los nervios se apoderaron de mí, al ver a Jasper mirándome con la tristeza y la suplica aferradas a sus ojos y porque sentía claramente a 7 pares de ojos clavados fijamente en mi esperando una respuesta…

Y lo único que pude pensar fue: esto ¿cómo paso?

Alice POV

Abrí los ojos muy alegre aunque era temprano, aún siendo lunes porque tenía la sensación de que hoy sería un gran día.

Me bañe rápidamente pero tarde un rato en vestirme, no me decidía entre la blusa amarilla o la verde. Al final concluí que la amarilla iba mejor con el color de mi cabello. Bajé a desayunar y mamá me dijo que el idiota de mi hermano ya se había ido, así que me subí en mi Porche, que mis papás me regalaron en mi cumpleaños y maneje rumbo a la escuela.

Llegué a la escuela en tiempo record y cuando bajé, vi que Edward estaba siendo hostigado por Tanya, se le notaba desde lejos su cara de fastidio; pero él solito se lo buscaba, nadie lo mandó a meterse con alguien tan pesado como Tanya Denali. Yo no entendía como esas chicas no se daban cuenta que Edward era un idiota y sólo jugaba con ellas.

Suspiré con tristeza porque Edward y yo ya no nos llevábamos como antes. Desde que estaba en Londres se enojó mucho conmigo y todo empeoró cuando regreso. Yo sabía que tenía algo que ver con aquella tipa que fue su novia, pero él nunca me dijo que pasó y tal vez nunca me lo diría.

Me detuve a hablar con Jacob y Ángela, pero él no participó mucho en la conversación porque volteaba a todos lados como buscando a alguien, se veía muy impaciente. Yo ya había adivinado por qué o por quién estaba así. A Jacob le gustaba Bella, y eso era genial, ya que Bella era una chica genial y Jacob era super cool, y también ya era tiempo que Jacob superara a Leah.

Ángela y yo seguimos platicando animadamente, cuando volteamos hacía el Jeep que entraba en el estacionamiento. Pronto vimos a Bella y Emmet bajar de él, al igual que dos chicos rubios. Lo más probable era que se tratara de los Hale, amigos de Bella que también habían venido de Phoenix y cuya madre también era amiga de Renée y de mi mamá.

Él chico ayudó a Bella y me pareció algo lindo, ya que la mayoría de los chicos de nuestra edad eran unos expertos patanes. Ellos se fueron acercando y en cuanto vi al amigo de Bella mi mundo se paralizó. Él era el ser más hermoso que había visto en mi corta vida. Su mirada un poco intimidante hizo estragos en mi estomago, donde sentía millones de mariposas danzar, su sonrisa me impactó dejándome sin pensamiento coherente alguno, y su movimiento al caminar me cautivó. Quería pellizcarme para saber si en verdad estaba despierta, y en cuanto nuestras miradas se cruzaron, me sentí en un momento mágico que ya estaba escrito en mi destino; tuve la certeza que ese chico era él hombre de mi vida.

Pero al bajar la mirada, todas las emociones que sentí, el momento mágico que creí tener, se hicieron pedazos en un segundo. Él iba de la mano de Bella, y cuando la miraba, la preocupación y el amor que sentía por ella era evidente.

Era evidente que Jasper estaba enamorado de ella, él era su novio.

Nunca envidié nada de nadie, siempre he ido feliz con mi vida, pero en ese momento y por un segundo, quise estar en el lugar de Bella.

–Hola chicos, les presento a mis amigos, él es Jasper y ella es Rosalie Hale, también vienen de Phoenix y bueno a mi hermano ya lo conocen– la voz de Bella me sacó de mi ensoñación y regrese a la realidad.

Jacob saludo a Rosalie y a Emmett, pero con aquel chico, Jasper, no lo hizo. En menos de diez segundos se disculpó y se fue.

Me sentí muy triste por Jacob, la decepción y la rabia eran evidentes en su rostro, yo lo entendía muy bien, pero trate de comportarme normal y los saludé a todos, pero lo que más deseaba en estos momentos era irme.

… …

Muy a pesar mío, mis clases pasaron rápidamente.

Ángela y yo entramos a la cafetería y ya se encontraban ahí Bella, sus amigos y su hermano. Compramos nuestra comida y nos sentamos con ellos, me preparé mentalmente durante el día que Jasper no era para mí, así que ahora no tendría ningún problema.

Aunque Jacob no lo asimiló tan bien porque se sentó en la mesa que acostumbraba, la mal denominada mesa de los populares, que ahora se encontraba completa. Él que encabezaba la mesa era Edward, seguido por Jacob, el trió de descerebradas, Mike, Tyler, Paul, Kate e Irina, las hermanas de Tanya y los chicos Vulturi, Demetri y Jane. Su hermano Alec también venía a la escuela, pero desde el año pasado, Alec se fue a Italia sin razón aparente.

Todos estaban concentrados en sus pláticas y yo no tenía muchos ánimos de hablar, pero no pude evitar a Emmett cuando me preguntó quién era la chica rubia en la mesa de Edward. Bueno, primero tenía que especificar de cual rubia hablaba, porque en ese grupo eran tan unidas que compartían el peróxido, por no decir los novios. Cuando le iba a responder, vi que Jasper le preguntaba algo a Bella y la tomaba de la mano.

Todo mi tratamiento mental se fue al carajo en ese momento, porque definitivamente no quería estar aquí. Ella dijo que estaba bien pero no lo parecía. De hecho, desde que llegamos noté que miró varias veces hacia Jacob, quien la veía muy enojado y me sorprendió que Edward la mirara igual. De repente, Bella se disculpó y salió de la cafetería.

Emmett miró a su hermana irse y dijo

– ¿Y ahora que mosca le pico a Bella? – dirigiéndose a Jasper

–No lo sé, no me quiso decir, pero creo que esta triste – Emmett se puso serio al igual que Jasper, y entre ellos vi una comunicación que sólo la gente que ha estado mucho tiempo junta podía conseguir, y me di cuenta que ambos guardaban un secreto, y Bella estaba implicada. De repente, Jasper se levantó y dijo –será mejor que vaya a hablar con ella– antes de que pudiera irse, Rosalie lo jaló y lo sentó de nuevo diciendo

–Jasper, cálmate– su hermana le dio unas palmaditas en la espalda –creo que Bella necesita un tiempo a solas– y con una sonrisa coqueta agregó –después yo la buscare.

Después de eso, Emmett siguió insistiendo en que le presentara a la rubia, pero le dije que primero tendría que especificar cual, como dije, aquellas chicas se emocionaban con el peróxido y por eso sólo tenían una neurona funcional. En cuento lo escuchó, Rosalie puso una cara extraña y se levantó, diciendo que iría a buscar a Bella.

Después de eso ya no las vi, hasta la hora de salida. Rosalie se acercó para pedirme que le presentara a mi hermano, cosa que hice muy a fuerzas, Rosalie era una linda chica como para que Edward hiciera lo mismo que siempre hacía con las demás, simplemente jugar. Cuando se lo presente, se quedaron platicando y yo quería un pretexto para alejarme, y por fortuna Bella llegó al rescate.

Con rapidez fui directamente a ella, pero me detuve en cuanto vi a Jasper. Él me miró sin expresión alguna y siguió su camino hasta llegar donde estaba Emmett. ¿Acaso ya se dio cuenta que me gusta y me evita por que le molesta mi presencia?

Traté de no suprimir el dolor que me causó este pensamiento y caminé hasta llegar con Bella y antes de que me preguntara algo, yo fui más rápida y le dije

–Bella ¿te encuentras bien? Desde el almuerzo has estado rara, como ausente– ella me miró con ternura y respondió

–Estoy bien Alice, no te preocupes– su sonrisa me pareció fingida pero lo deje pasar

–De acuerdo– la mire fijamente, y quise preguntarle sobre Jasper– Bella yo… no nada, nos vemos mañana– no pude hacerlo y me fui corriendo a mi auto. Parecía que a Jasper le molestaba mi cercanía, aunque tal vez solo era algo mío.

Me fui a casa y casi no salí de mi habitación, no tenía, muchos ánimos, a comparación de hace algunas horas. En la mañana estaba segura que hoy sería un gran día y ahora comprobaba que mis suposiciones eran, por primera vez, incorrectas. Hoy había sido uno de mis peores días y no contaba con que la semana sería algo parecido.

… …

Por más que traté de ser la misma Alice, no lo logré del todo y lo peor fue que Bella se daba cuenta, pero nunca me dijo nada. Toda la semana estuve muy callada, y más por que se acercaba el día de San Valentín. Siempre me involucré en la organización de eventos en la escuela y esta no iba a ser la excepción, pero ahora no tenía muchos ánimos. A veces soñaba con que Jasper me invitara a ser su pareja para el festival que se estaba organizando, pero procuraba suprimir ese sueño.

En cambio, Demetri Vulturi se acercó en clase de literatura para invitarme a asistir al festival con él. Demetri era considerado como uno de los chicos más guapos de todo el instituto, pero también como el más promiscuo, mucho más que mi hermano. Además me pareció extraño que me invitara, ya que se suponía que él tenía algo parecido a una relación con Kate Denali y aunque Demetri se había metido con casi todas las chicas de su grupo "super popular", yo no era de su grupo de amigos como para que pensara que podía aceptar algo de él.

Sin embargo lo deje como una posibilidad, tenía una pequeña esperanza de que se cumpliera mi sueño, pero si no era así, Demetri era una opción. Algo podría aprender de él.

… …

El viernes durante el almuerzo, sólo estábamos las chicas así que aprovechando la ocasión y espero, de forma sutil, le pregunté a Bella

–Bella, ¿ya sabes a quien vas a invitar al festival de la próxima semana? – por su expresión, parecía que no sabía de qué hablaba

–No tengo idea de lo que me estás hablando– simplemente no lo podía creer y creo que Rosalie tampoco porque dijo

–Por Dios Bella, no me digas que no sabes que la próxima semana es el mejor día del año después de mi cumpleaños– al parecer, no captó la idea–Bella, va ser día de San Valentín, nena, viene el 14 de febrero–

–Eso no puede ser– afirmó con seguridad

–Bella ¿en qué mundo vives?– dije para reírme a carcajadas ¿Dónde tenía la cabeza esta mujer?

–Disculpen pero he estado concentrada en cosas más importantes que ridículas festividades cursis, no es mi culpa– se defendió pero la ignoramos

– Bueno, pues yo voy a invitar a Edward– Rosalie tenía una sonrisa y yo sentí pena por ella –y tu Ángela, ¿ya sabes con quien ir? –

–Pues Ben me invito y le dije que sí– Ángela era muy discreta por lo que se sonrojó al decirnos eso –y ¿tu Alice? – me preguntó

–Demetri Volturi me invito pero no le he dado una respuesta– dije, pero mi tono no era de felicidad, sino más bien de tristeza. Ya me había resignado a que Jasper no era para mi, ya que cada vez que me veía, sus ojos mostraban miedo y se alejaba. Y todo empeoró cuando justo en el momento en que lo mencioné, llegaron los chicos. Él se quedó quieto y me miró, pero rápidamente se sentó junto a Bella, la tomó de la mano y le preguntó

–Bella ¿te gustaría ser mi pareja en el festival?

Esa confirmación de sus sentimientos hacia ella y hacia mí me destrozó, pero era mejor saberlo ahora y así poder hacer algo con las ilusiones que se habían credo en mi mente. De todos modos, quería salir corriendo de aquí y poder llorar en paz.

La cara de Bella fue otra cosa que me desconcertó.

Mientras todos esperábamos su aceptación, tomé la decisión de que, antes de terminar las clases, debía buscar a Demetri y darle mi respuesta.


¡Nuevo capítulo, nuevos desastres! Y los Hale llegaron a revolucionar todo =)!

Además, Bella cree que en Forks podrá aparentar igual que en Phoenix, pero no sabía que aquí se iba a encontrar con unos chicos sumamente perspicaces como los Cullen.

No leemos en el próximo capítulo!

L'S P