Antes que nada, PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN! Por favor perdonadme! Os lo suplicoooo! WILSON, TODO ES CULPA TUYAAAA!...ejem…en fin, ya sabeis, exámenes, ya lo dije y lo repito: Te lavan el cerebro y aún inconformes con ello, te acribillan y frustran incesantemente…si…mi peor enemigo! Decir que me dejaron seca mentalmente, si, tuve que hacer el mayor esfuerzo de mi vida para escribir estas 8.000 palabras! En fin.

Por cierto, quería decir que vais a notar leves cambios de personalidad en Po y Tigresa, cambios que se iran intensificando a lo largo de los próximos capítulos, todo tiene una explicación y se desvelará en su momento, así que no os extrañéis ;)

Y…Bueno, allá vamos!


Capítulo 7: El punto de encuentro.

Miré al horizonte, observando con detenimiento las montañas que rodeaban el famoso valle de la paz, admirando cada elevación con sumo cuidado, dirigiendo de vez en cuando mis ojos verdes jade hacia el firmamento. La noche era despejada y la luna llena era la reina que señoreaba con gran elegancia sobre todos aquellos astros cuya belleza no tenía punto de comparación con aquella preciosa gema, tan blanquecina y pura como la más codiciada perla. Si, puede que el cielo no tuviera nubes, pero para mí la noche estaba completamente encapotada. No es que no tuviera ganas (Creedme, SI que las tenía) de ir al festival, pero comprendedme cuando os digo que todo me daba vueltas, que las piernas me flaqueaban mientras se golpeaban entre sí, mi pelaje blanco y negro estaba cubierto por una capa de sudor, mi estómago estaba más revuelto que mi mente, mis ojos verdes jade buscaban continuamente refugiarse en lo primero que encontraran (en este caso las montañas), y no nos olvidemos de mi pecho, que tenía multi-movimiento y parecía…y yo que sé, se me acabaron las comparaciones, a lo que me refiero es que subía y bajaba a una velocidad y un ritmo extremadamente rápido, pues al parecer la irregularidad y la hiperventilación que tenía hacían que esta parte de mi cuerpo se hinchara y deshinchara al mismo ritmo que al que mastico (muy rápido, dejémoslo ahí…), y el palpitar agitado de mi corazón no ayudaba mucho a frenar esa orquesta. En fin, mi extraña (e incómoda, irritante, espeluznante, molesta, alterada y…ajmphaks) situación física se debía a una razón que ya todos sospecháis…si, tenía hambre. Y también estaban los nervios, eran horribles! Además, mantenían un constante escalofrío por mi espalda…Brr!

Respiré hondo y profundamente, intentando acoger todo el aire posible en mis pulmones. Lo expulsé en un gran suspiro. Cuantos llevaría ya esa noche?...que más daba! porque me hago estas preguntas estúpidas? Por que me siento tan poeta? Por mi estómago ruge? Porque pongo estas caras tan tontas mientras pienso en esto? Por que Mono me mira de una forma tan rara? Por qué, universo, por que digo tanto "POR QUÉ"?!

Sentí como algo cálido se posaba sobre mi hombro, no tuve necesidad de desviar mi mirada del horizonte, ya sabía de qué se trataba. Suspiré…de nuevo.

-Pareces un flan, hermano…-bromeó la voz de mono.

-GRACIAS, eso me ayuda mucho! –respondí molesto.

El primate rió…como odiaba esa risa burlona!

-Tranquilo "tigre"...JUAJAJAJAJA- siguió mofándose después de hacer el chiste fácil.

Fruncí el ceño y puse pucheros, adoptando mi modo enfadado (algunos dicen que es hacerse el infantil…AFICIONADOS! Las personas de hoy en día no tienen ni idea de la alucinancia de los modos!).

-Jaja…bueno, dejando las bromas aparte -…es eso posible?- he de preguntar el porqué de tus temblores y suspiros, tío, parece como si estuvieras esperando tu ejecución!

Jugueteé con mis dedos mirando constantemente a diferentes puntos del suelo. No era más evidente que lo más evidente en la historia de lo evidente?! No estaba más claro que el agua o qué?

-Tú qué crees mono? – pregunté retóricamente-…estoy hambriento y nervioso, la peor combinación que puede haber para un oso panda gigante, incrementa más torpeza de la que ya se tiene por naturaleza y los rugidos del estómago no son de mucha ayuda, la verdad.

-Oh vamos, Po, todo va a salir bien! –intentó animarme- que es lo peor que podría pasar?

Ambos adoptamos una expresión meditabunda, la cual cambiamos por miedo mezclado con dolor tras unos segundos. Un escalofrío que recorrió nuestra espalda produjo en nosotros un pequeño respingo y un gran "Ugh!" salió de nuestra garganta.

-Vale, olvida eso….-se arrepintió- Pero vamos, no tienes que estar tan nervioso!

-Decirlo es muy fácil! Tú acompañante no puede arrancarte la cabeza si quiere!–repliqué un poco alterado por el constante temor de tener que celebrar un funeral.

El primate sonrió con cierta arrogancia, como si hubiera algo evidente y yo fuera un pobre ignorante de la vida.

-Po, estás hablando con un experto en este tema –presumió golpeándose suavemente el pecho y sonriendo de lado, intentando sonar con aires de galán…creo que no hace falta que aclare que su esfuerzo era completamente patético y en vano.

Arqueé una ceja para expresar mi incredulidad ante su afirmación, que carecía enormemente de humildad. El simio notó mi mirada, pero debió de ignorarla, pues siguió con su ridícula ilusión.

-Si quieres podría enseñarte –ofreció sin molestarse en ocultar todo ese subidón de ego que se había apoderado de él.

Seguí con mi expresión de "…en serio?"

Suspiré. Es verdad que Mono podía ser un galán de pacotilla, pero la verdad es que ahora que lo pensaba había tenido muchas (MUCHAS) citas, por lo que tendría bastante experiencia con esto de salir con…chicas…

-...Bueno, que me aconsejarías? –dije rendido, se nota mucho que estaba desesperado?

El simio sonrió triunfante.

-si es que ya sabía que acabarías pidiéndome ayuda! –chuleó

Torcí el gesto.

-Espera, pero si fuiste tú quien…

-No me lo agradezcas! Tengo mucho que hacer contigo! –me interrumpió ansioso…o nervioso?-…bien, sabes todos esos hermosos, increíbles, preciosos –sonreía más con cada palabra-, alucinantes y literarios comentarios y halagos poéticos que haces a veces?

Asentí feliz.

-Bien…pues los cortas de cuajo! - decepción fue lo que sentí- a las tías no les va que te enrolles, tienes que ser breve, sencillo, pero a la vez encantador, que tus frases tengan gancho!

-Oh, ya veo, ser breve, pero a la vez tener…carisma?

-Exacto, joven padawan –dijo satisfecho.

Sonreí, igual funcionaba y todo!

Pero, ninguno de los dos nos habíamos dado cuenta de que alguien estaba a nuestro lado…concretamente en mi cabeza.

-Hola –saludó una voz.

- Ah…Hola mantis –dijimos los dos al unísono con una indiferencia notable, indiferencia que se convirtió en una de terror al darnos cuenta de que el dichoso, cotilla, entrometido, kasfnef insecto había vuelto a meter sus narices en asuntos que no le incumbían –MANTIS!

El no contestó, si no que miro a un lado y a otro, como si la cosa no fuera para él.

-…

-…

- No contestas o qué?! –dije intentando hacer contacto visual (…aunque no sé por qué lo intentaba, pues estaba encima de mi cabeza)

-Ah…no…perdona…es que….bueno, no os acordáis de que…YA ME GASTÁSTEIS EL DICHOSO NOMBRE! –gritó mostrando su enojo.

Mono dio un par de pasitos hacia atrás al darse cuenta de que al insecto le acaba de dar un rauto de psicosis…creo que debe haber una epidemia…intentaré mantener las distancias…por si acaso, no creo que me gustara eso de, ya sabéis, estar como una chota.

-Ah…bueno, pero podrías contestarnos a una pregunta? –dije.

Mantis se encogió de hombros mostrando indiferencia.

-Bien, podrías decirnos…-continuó el primate.

Le hicimos un gesto para que se acercara un poco más. Este se montó en la mano de mono. Los dos nos acercamos a su cara para poder formularle una pregunta con total delicadeza y suavidad

-QUE ESTÁS HACIENDO AQUÍ?! –Bueno…no dije que no fuera con un tono elevado, je.

Mantis se sobresaltó y se llevó la mano al pecho con rapidez.

-No quedasteis contentos con mi nombre, y ahora tenéis que hacerme sufrir un paro cardíaco a parte de una sordera segura, NO?! -Gritó quejándose de nuestro enfado hacia él…no, no me hará sentir culpable! Se merece todos los gritos del mundo y más!

-Oh vamos! No te hagas la víctima! –Dijo mono dejando caer los brazos.

- Claro! La culpa es siempre del bicho!

-Déjate de…

-Si llueve también es mi dichosa culpa, no?!

-Mantis tranq…

-Si hay hambruna también soy yo el culpable!

-Mantis…

-Y si alguien de la otra punta del mundo enferma, fijo que también soy yo el acusado!

-MANTIS!- Gritamos los dos.

El insecto se llevó las manos a la cabeza como si sintiera desesperación, pues empezó a presionarlas en su cara y a bajarlas lentamente.

-Y allá vamos otra vez!-se quejó- Siempre igual! Nadie me quiere –dramatizó llorando y levantando una de sus…cosas al aire-…hasta mamá me llamaba inútil, nadie me tuvo nunca cariño! –mis ojos empezaron a humedecerse…no digo que estuviera llorando, es solo que…mm…no se me ocurre nada, pero imaginaos que dije algo y que sirve como una excusa perfecta. -…Y ahora, cuando mis amigos est…

-…responde y ahórrate el numerito–exigió un impaciente Mono cruzándose de brazos

Al instante, Mantis ceso sus lamentos y cambió radicalmente su expresión por una de seriedad y compostura…que rápido superaba sus penas.

-Está bien...dichoso insensible de las narices de tu abuela –susurró esto último, por suerte suya, Mono ni se inmutó, supongo que no lo habría oído-…yo tan solo quería preguntaros que tal estabais, pero oí algo de que mono te iba a enseñar algunas cosas relacionadas con el amor –se rindió-…sinceramente, si lo que querías era algo de ayuda me lo decías a mí.

-Que insinuuuuas? –pregunto el simio, entrecerrando un poco los ojos.

-…-algo me decía que la cosa iba a ponerse un poquiiito caliente…por lo que me alejé un par de paistos con disimulo.

-Que, bueno…Po, estás tan desesperado?

-OYE! Lo que pasa es que él sabe reconocer la calidad cuando la ve! –dijo mono

Mantis rió pícaramente y un brillo de astucia brillo en sus ojos…por un momento me pareció ver a Víbora en vez de al insecto.

-Querrás decir caridad, porque eso es lo que debe de tener para acudir a ti! –Le espetó en la cara.

-RETIRALO!

-Por qué? Por una vez que digo la verdad… –siguió con su sonrisa socarrona.

Y en ese justo momento, Mono estalló en cólera…esto era un auténtico cambio de papeles total con víbora y Tigresa…

-Ya está! Di, Po! A quién prefieres! –me metió al trapo.

-Eso, amigo, al saco de pulgas o al don Juan que tienes delante?

Miré hacia la derecha e izquierda, sin saber que contestar, con las manos en la espalda y balanceándome un poco hacia delante y hacia atrás. Un matorral pasó entre los dos galanes y yo.

-…

-…

-…

Incooooomodo…

-Quién soy yo para juzgar a dos grandes caballeros como lo sois vosotros? Me considero completamente indigno de tal hon…

-Te dije que cortaras el rollo –me interrumpió Mono. Volví a mi cara de decepción (es como cuando Shifu me dijo en la gruta que su peor día fue cuando me eligieron guerrero del dragón)

En cambió, a Mantis le brillaban los ojos.

-Eso ha sido…PRECIOSO! Como lo has hecho?!

-Oh…pues yo…

-Pero que le dices al chaval?! No le des vanas esperanzas, hombre! Que si lo dice delante de Tigresa se va a ganar una visita al hospital! –corrigió enfadado el primate.

-Pero si esa gracilidad de la lengua podría conquistar a cualquier chica!

-No!

-Si!

-No!

-Si!

-NO!

-No!

-SI!

-AJÁ! –dijo el insecto señalando al primate.

Yo miraba ajeno la escena, sin dejar de balancearme. La verdad es que me sentía un poco incómodo, por lo que empecé a alejarme con pequeños pasitos bien disimulados…bueno, intentando que fueran bien disimulados.

-TU VUELVE AQUÍ! –Reclamaron a coro.

Me sobresalté y obedecí sumiso, con la cabeza gacha y rogando que su psicosis no fuera contagiosa…

-Cállate! Eso ha sido trampa! –se quejó.

-Todo vale en el amor y la guerra! Apúntalo Po.

Obedecí diligente.

-No, ni se te ocurra! –contradijo Mono.

Lo taché.

-Calla! El chico merece aprender un poco! Apuntalo de nuevo!

-No lo hagas!

-si!

-No!

Yo escribía y tachaba a una velocidad sobrenatural, intentando seguir su ritmo con desesperación, hasta que el lápiz se me rompió. Un tic apareció en mi ojo mientras los dos seguían con su patética lucha verbal.

-YA ESTÁ! –Grité harto de la situación y tirando mi libreta al suelo

Los presentes se callaron al instante…los había intimidado con mi genialidad y alucinancia! Sus muecas de sorpresa y vergüenza hicieron que el momento fuera único, pues por una vez en mi vida me sentí…autoritario.

Respiré profunfamente.

-A ver, quien tuvo más citas?-mi voz sonaba ya calmada y tranquila, la psicosis no me ganaría!

-YO! –Gritaron al unísono y levantando la mano, intentando apartarse el uno al otro como si se estorbasen.

Me masajeé las sienes.

-Quien duró más de 10 minutos?

Mantis bajó lentamente la mano. El primate chilló de la emoción y soltó una risilla burlona mientras señalaba al insecto con el dedo.

-…Que? me da miedo alargar la cita! Temo por mi cabeza, vale?!-Se excusó enfurruñando.

Mono pasó de su última frase olímpicamente y se dirigió a mí triunfal, y justo cuando creía que su ego y orgullo volverían a la carga, adoptó un carácter radicalmente distinto. En sus ojos pude vislumbrar un brillo, pero no uno de picardía, si no de…FANBOY!

-Muy bien, lo más importante es ser carismático, ya sabes, llamar la atención con simplemente unas pocas palabras –abrí la boca para preguntarle una cosa- sencillas y simples, no el testamento de Shakespeare –la cerré- y yo…bueno…-empezó a hurgar en sus pantalones, de ellos sacó una pequeña lista- he esperado este momento toda mi vida! Vale, tienes que aprenderte todas estas frases que voy a leerte, de acuerdo? Son, como a mí me gusta llamarlas…"frases del coqueteo para enseñar a un nuevo e inexperto galán ansioso del saber"

-…

-…

-…aunque también las llaman frases rompedoras –aclaró al darse cuenta del incómodo silencio.

-Ah, bueno.

-Por lo menos la lista es pequeñita –sonreí feliz.

-…más o menos- con un ágil movimiento, el primate desplegó el papel haciendo que un pedazo testamento se abriera paso a nuestros pies...

PORQUE UNIVERSO?! PORQUEEEEEEEEEE!

Lloré interiormente con todas mis fuerzas.

-Muy bien, te diré algunas de mis mejores frases y…

Se vio interrumpido por Mantis, quien no pudo evitar soltar una pequeña risa de mofa.

-…Que? tienes algún problema? –se le notaba molesto.

El bicho negó con la cabeza sin poder cesar de reír.

-…Bueno, escucha Po, porque serás un iluminado en pocos segundos…-continuó.

Mono se aclaró la garganta y adopto su cara de interesante, sonriendo de lado, arqueando una ceja y dejando caer los ojos levemente.

-Vamos allá: 1.-Hey nena! Te parecerá muy atrevido, pero…te acicalo?

Pude ver como Mantis fruncía el ceño.

-Siguiente: 2.-Hola, ¿quieres que te piropee a lo camionero o primero me presento? 3.-Oye, te parecerá extraño, yo no suelo hacer mucho estas cosas, estoy un poco nervioso pero te lo voy a decir sin paños calientes… ¿sabes dónde está el baño?

Mis ojos brillaron de la admiración. Cuanta sabiduría había en aquellas palabras majestuosas! CUANTA ALUCINANCIA JUNTA! Era casi cegador!

-Mecachis! Es bueno! –Murmuró el insecto.

-Y también está la de…

-Hola hermosa, pasaba por aquí, y en el momento en el que te vi…me di cuenta de que los ángeles existen –interrumpió Mantis, logrando que Mono se molestara…de nuevo.

-Me encanta tu sonrisa, tienes un aire a Chewaka!- Exclamó el simio.

-Eres tan tierna, me recuerdas a mi abuela! –contraatacó.

-No sabía que había un desfile de modelos por aquí cerca!

-Estas super buena, te lías conmigo?

- ¿Crees en el amor a primera vista o tengo que volver a pasar delante?

Con cada palabra, los dos rivales se iban acercando cada vez más, haciendo muecas de dolor con cada "frase rompedora" del contrario, como si recibieran golpes letales y les costara recuperarse. Pero entonces…Mono lo dijo, dijo la frase que marcaría el punto y final en aquella incesante batalla verbal entre los don Juanes, y me demostró toda esa alucinancia que el primate albergaba en su interior…

-Lo siento, pero "esto" se acaba aquí pequeño amigo…-comenzó, ignorando la queja de Mantis por su penúltima palabra-…Porque soltaré…MI FRASE MATADORA!

Mantis abrió sus ojos como solo él sabe hacerlo, dejó caer la boca y dijo con incredulidad:

-No…!

Yo observé con detenimiento, alcé mis orejitas negras. Tenía la impresión…de que esto iba a merecer mi respeto por toda la eternidad…

-Allá voy! -hizo una pequeña pausa en la que cerró los ojos, respiró hondo, y luego, exclamó a todo pulmón- ¡Estás tan buena que si te tiraras un pedo en un saco de harina saldrían croquetas!

-NOOOOOOOOO! –Gritó tirándose al suelo un pobre insecto que parecía realmente derrotado.

Abrí la boca y pude notar como mis ojos se ponían vidriosos por tan…por tanta…por tanta alucinancia! O no…creo…creo que me quedé ciego!...ai no, que me desmaye después de oir tanta alucinancia de golpe. Me levanté en seguida, junté mi puño con mi palma y me incliné en forma de respeto…na, como iba a hacer eso yo? En realidad me tiré al suelo y empecé a ondear los brazos, adorando al irrebatible galán.

Mono sonreía victorioso por su merecida recompensa, y colocó una mano en mi hombro.

-Tranquilo, tú también lo lograrás esta noche (si no sueltas rollos poéticos), la fuerza…es intensa en ti –animó con seriedad.

Asentí, un poco inseguro, pero lo hice.

-Adem..a..s…..woaw…-el primate retiró su mano con lentitud, sin tener mucho control sobre ella, como dejándola caer muerta.

Le miré a los ojos, tan solo para descubrir que observaba algo con suma impresión y…deseo? Sus pupilas estaban dilatadas, lo que me pareció extraño, pues su expresión mostraba bastante sorpresa y si sintiera verdaderamente eso, las tendría encogidas. Desvié mi mirada hacia el suelo, donde estaba antiguamente Mantis. Pero ya no se hallaba allí, si no que ahora se encontraba en la cabeza de mono con la misma expresión, como si el insecto hubiera buscado un ángulo mejor, un sitio más elevado para poder tener una visión mejor sobre algo.

Pasos se escucharon detrás de nosotros. Un escalofrío llegó a mí, recorriendo todo mi cuerpo de arriba abajo y erizando mi piel a su paso cuando pude percibir y reconocer una fragancia demasiado familiar. Giré lentamente, como si temiera a lo desconocido, intentando retrasar aquel instante para hacerlo más hermoso. Y entonces vi el motivo de las expresiones de mis compañeros. Me fue inevitable unirme a ellos. Era increíble. Todo lo demás desapareció y solo existíamos ella y yo, el resto se había convertido en una mera ilusión, como si lo único que importara era la razón de mi locura…nada más tenía valor. La observé con detenimiento, era como si brillara en la oscuridad de esa noche, toda esa fragancia que traía consigo me hipnotizaba, me obligaba a mirarla y a no apartar mis ojos de ella, atrapándome en su delicioso aroma como un simple pez en las redes de un pescador. Quise acercarme, mas no pude, quise decir algo, mas mi garganta se había sellado para no volverse a abrirse hasta que ella estuviera en mis brazos.

Mono agarró mis mofletes con una de sus manos y me forzó a aparta mis ojos de aquella deliciosa porción de dumplings que misteriosamente había aparecido en el suelo, haciendo que observara otra cosa. Mi sorpresa fue mayor. Mono reaccionó el primero al ver a aquella figura que se acercaba en la lejanía.

-Esa…esa es…

-OH DIOS MÍO! –Exclamó Mantis, interrumpiendo al simio.

Ella se acercaba con pasos firmes, pero elegantes y haciendo honor a su raza, con una exquisita gracilidad felina, mostrando determinación y seguridad. Su cola ondeaba con rebeldía, sensualidad provocando que nuestros ojos la intentaran seguir tan solo para caer en un profundo trance. Recorrimos nuestras miradas por su ropa, observando ese increíble y provocador vestido que llevaba puesto, brillaba como lo hace un diamante cuidadosamente pulido y trabajado. Aquella prenda marcaba todas esas curvas femeninas que hasta ahora habían sido invisibles a nuestros ojos, resaltando la belleza natural de la felina y convirtiéndola en la persona más deseable a varios kilómetros a la redonda. Con ese simple vestido azul marino ya había conseguido que cayéramos en un sueño, que yo cayera embelesado de nuevo…algo inevitable. Luego, tras observar todo aquel cielo estrellado, dirigí mis ojos hacia su rostro, concretamente a sus labios, los cuales me hacían rogar y suplicar por ellos, tan dulces y apetitosos que producían un extraño deseo en mi interior. Su pelaje anaranjado parecía más sedoso que nunca, esponjoso y suave, brillante y deseable. Me fijé en su temática rayada, no era marrón oscuro como solía ser, si no que ahora brillaba como su vestido, era de un color plateado que destellaba a la luz de la luna llena. Y por último, estaban esos ojos amarillentos y de iris ambarino rojizo, llameantes e hipnotizantes como el mismo fuego, creados para cautivar a cualquiera y hacer temblar al más valiente. Tenía su punto de mira fijo en mí, yo era su objetivo, observándome desafiante mientras caminaba con una pequeña pero orgullosa sonrisa, segura de sí misma, mirando en silencio mis expresiones, como un depredador analiza cada uno de los movimientos de su presa. Estaban acompañados por unas largas pestañas negras, las cuales resaltaban la belleza y hermosura de los matices amarillentos y cálidos, dándole un aire de reto, belleza, haciéndolos todavía más indomables, como un animal exótico que cautiva a cualquiera que posa sus ojos en él, característica cualidad de muchos felinos. Para mí todo pasaba a cámara lenta, como si el tiempo me regalara unos segundos para contemplar detenidamente a la criatura que se acercaba a paso lento hacia mi situación. Pero, como ya dije anteriormente, los momentos hermosos son los que menos duran, y en lo que a mí me parecieron horas, en realidad fueron unos pocos segundos los que le hicieron falta para situarse en frente de nosotros junto a víbora.

Nadie decía nada, se ve que todos los machos habíamos quedado inmóviles, y el silencio tuvo que hacer presencia. La verdad, es que yo seguía en mi mundo, y en mi mente todo lo que nos rodeaba se había transformado en una playa junto al mar, ella y yo corríamos desde extremos contrarios para reencontrarnos y sellar nuestro amor en un encantador beso que…

-Ejem! –se aclaró Víbora la garganta con fuerza.

Pero en realidad ni pestañeamos, por lo menos yo. Me daba todo igual, solamente con sentir su respiración a poca distancia de mi rostro me bastaba, y con su sonrisa…y esas pestañas…y sus ojos…y..y su….oh dios mío, si la belleza tiene nombre, ese es sin lugar a dudas Tigresa.

-Bueno, os vais a quedar ahí mirando como pervertidos, o le vais a decir algo a mi creación? –preguntó Víbora, regañándonos por nuestras miradas…errr…soñadoras.

No tengo ni idea de que paso, pero me pareció escuchar como Mono y Mantis tragaban fuerte y decían:

-… Estas super buena, te lías conmigo? –preguntó un insecto babeante que había olvidado por completo que esa noche tenía que vivir para acompañar a su mejor amigo.

-…Te acicalo? –y otro para el matadero.

Fui testigo de una increíble demostración de los gráciles movimientos de la felina, seguidos de un sonoro golpe al cual no presté demasiada atención, pues todo mi ser luchaba por seguir manteniendo el contacto con sus preciosos ojos. Estas dos piedras preciosas volvieron hacia mí al darse cuenta de mi reclamo. Me pareció ver como Víbora le tocaba sutilmente la pierna. Tigresa solto un "ah, si", pero en un susurro. Volvió conmigo, con la diana de sus ojos de oro.

-Hola…Guerrero del Dragón –saludó con un tono dulce pero…no sé como describirlo, como si su intención fuera la de…seducirme? Como si sus palabras tuvieran doble significado.

El tono que utilizó me derretía por dentro y me daba la impresión de que tenía una sonrisa de idiota magistral dibujada en la cara.

Me aclaré la garganta, no quería sonar patético, y la verdad es que todo lo que estaba viviendo me ponía nervioso, y bueno, tenía que esforzarme un poquito en ocultarlo, no? (Aunque, lógicamente, no lo lograba ni en mis mismos sueños)

-H-ho..la…ejem…-alcancé a articular con suma dificultad.

Busqué apoyo en Mono, el cual me miraba con un pulgar hacia arriba y me guiñaba con su ojo bueno, pues misteriosamente uno estaba morado…y curiosamente también le faltaban un par de dientes…

Respiré hondo y tragué fuerte.

Bueno…allá vamos.

-…¿quieres que te piropee a lo camionero o primero me presento? –le pregunté un poco inseguro, intentando imitar la cara de galán que adopta Mono.

-…¿Qué? –preguntó extrañada Tigresa, la cual frunció un poco el ceño por el desconcierto.

Miré de nuevo a mi maestro y su ayudante. Ellos hicieron gestos con las manos para darme a entender que continuara probando.

-Oh, vale, emmm…. Eres tan tierna, me recuerdas a mi abuela! –probé.

-…- no obtuve más respuesta que otro ceño fruncido y otra mirada confusa.

- Me encanta tu sonrisa, tienes un aire a Chewaka.

-…a chewaka? En serio?…-dijo arqueando una ceja y cruzándose de brazos.

No lo entendía! Tenía que haber funcionado, eran unas frases irrebatiblemente buenas!

Ok, esto no funciona...Mono, perdóname, pero tendré que utilizar…

Volví a mi imitación de galán y…tuve que hacerlo…TUVE QUE HACERLO!

-¡Estás tan buena que si te tiraras un pedo en un saco de harina saldrían croquetas!

Silencio. Eso obtuve. Miré hacia todos los presentes, para encontrarme con unas miradas arrepentidas de Mono y Mantis, la clásica expresión sorprendida de Grulla y una serpiente con un pequeño tic en el ojo. Me extrañé y cambié mi sonrisa natural por una nerviosa.

Qué diantres pasa aquí? Tenía que haberla cautivado, no haberla confundido!

Ok, plan B!

Me aclaré la voz, me postre ante sus pies hincando una rodilla. Elevé mi brazó en dirección a su rostro, respiré hondo y dije con mi tono más poético:

-Tus ojos…son…como –Si, estaba en blanco-…son como…comooo..emm…DOS ojos!

CHAS!

Mono se golpeó la frente.

Tragué saliva fuerte al darme cuenta de la cara que tenía Tigresa… La miré con inocencia y suplica, intentando hacerle ver que mis intenciones habían sido buenas, intentando por todos los medios que no me enviara al hospital y que no estropeara aquella hermosa noche que tenía por vestido con mi sangre.

Silencio nuevamente.

-Bueeeeno…y Shifu vendrá? –preguntó Gurlla para romper el hielo.

…Te quiero tío!

Ya se lo agradecería después durante toda la noche, pero me limité a suspirar aliviado y a levantarme.

-No creo –contestó Mono- ¿Qué tal si vamos yendo?

Todos asentimos. Bueno, yo no lo hice, aún estaba rogando en mi interior por qué no se celebrara ningún funeral al día siguiente. Pero, la felina no lanzó golpe alguno, si no que sonrió como antes y me ofreció una mano. Yo la miré incrédulo, pero al poco tiempo le devolví la sonrisa y acepté su gesto noble. Abrí la boca para (intentar) darle una explicación, pero ella me detuvo al recibir un pequeño roce de Víbora. Colocó su dedo índice sobre mis labios y sonrió pícaramente.

-Shhh…-me calló con dulzura-…no te preocupes...-concluyó pausadamente, como si intentara obtener mi atención con cada fonema que sus labios articulaban.

Entrecerré levemente mis ojos y sentí como un escalofrío recorría mi cuerpo empezando por el punto de contacto. Reí nervioso, intentando que no se notara que sus palabras me derretían.

Comenzamos a caminar hacia el pueblo, Mantis y Mono se mantenían a una distancia prudente de la felina, aunque no muy lejos, pues querían seguir contemplando su extravagante look.

-B-bueno, yo…quería pedirte perdón por lo de antes…-intenté disculparme entre balbuceos. Seguía sin poder apartar mis ojos de ella.

-Ya te dije que no te preocuparas.-repitió despreocupada.

Sonreí. Como no hacerlo con la felina delante? Con ella criatura divina que mis ojos contemplaban cada mañana al despertarme? Mi corazón latía con fuerza al tener que estar a su lado, pero me sentía tranquilo, en paz, el simple hecho de poder estar en su compañía me producía una reconfortante sensación de harmonía.

-Estás hermosa esta noche, Tigresa –dije con sinceridad.

Pude vislumbrar como se sorprendía un poco por mi alago, a juzgar por su expresión seguramente no se lo esperaba…pero…porque fideos no se lo iba a esperar? Si era la verdad más pura que había salido de mi boca en toda mi vida.

-…En serio? –preguntó con su tono normal.

-Nunca he estado más seguro de mis palabras.

Frenamos por unos momentos nuestro descenso al valle para poder observarnos a los ojos. De nuevo, el tiempo se había detenido….

-Gracias, Po…-dijo suavemente.

Yo asentí, y continuamos descendiendo aquellas escaleras...

-Por cierto…por casualidad te has maquillado? –pregunté.

Escuché una risa contenida de su garganta.

-En realidad fue Víbora…

Levanté mis cejas a más no poder. En serio? La serpiente la había maquillado y aún seguía viva?! Que me dé la receta, porque igual la necesito esta noche!

-Pero…le dejaste hacerlo? –Mi voz sonaba extrañada y sorprendida, me había dejado atónito.

Esta vez la risa no fue contenida, si no que Tigresa dejó que recorriera libremente su garganta, convirtiéndola en grandes carcajadas.

-…mm…Más o menos –respondió como si intentara recordar algo.

Flashback P.O.V Tigresa:

-…Hoy vas a conquistar a ese panda, y yo voy a ayudarte.

Esas habían sido sus últimas palabras antes de desaparecer por aquella puerta. Y yo ahora me encontraba sentada en el suelo de mi habitación, realmente impaciente por su regreso. Con que podría ayudarla aquella serpiente astuta? A que se refería con "lo que te pulirá"? Y porque tenía esa extraña sensación de que no me iba a gustar mucho?

Respiré hondo.

Me levanté y cogí el vestido provocador que Víbora me había comprado aquella tarde en el mercado del valle. Lo miré una vez más en el espejo, ajustándolo bastante a mi cuerpo. No podía creer lo que estaba a punto de hacer, pero aún así lo hice. Me quité la ropa y me vestí con la nueva prenda, tirando con ello mi orgullo a la basura. Contemplé mi reflejo una vez más.

-…Bueno, no parece tan provoca…-pero detuve mi frase al ver la parte de atrás del vestido-…Víbora, creo que tienes que tener un poco más de…mm…amor por la vida?

Gran parte de mi espalda estaba al descubierto, desde la nuca hasta un poco más abajo de la cintura, cubriendo por unos pocos centímetros mi cola, y dejando ver todas esas rayas marrones que ni yo creía poseer, haciéndome parecer algo exótico y único. Genial, un poco más y me pongo un cartel en la espalda que diga "hey! Miradme pervertidos!"...sin comentarios.

Suspiré agobiada mientras seguía contemplando indignada el aspecto que tenía.

Puse varias muecas de esfuerzo, intentando por todos los medios buscarle la parte buena a todo esto, porque… tenía que haber una…no?...algo pasó fugazmente por mi mente, y sin tan siquiera pensarlo o meditar mis palabras pensé en voz alta…

-…Puede ser que a él le…-abrí ampliamente los ojos y me sonroje al darme cuenta de lo que estaba pasando por mi mente- Pero que me pasa?!...CONTRÓLATE! –y me pegué una bofetada…-…vale, porque he hecho eso?! Estoy descontrolada! Sufro drásticos cambios de personalidad! Y que será lo siguiente? Convertirme en un felina sensual y coqueta?...JAJAJAJAJAJAJAJA! no, no es para tanto mi caso.

Desvié mis ojos hacia otro punto de la habitación, concretamente al hinchable de Po que había conseguido hace un par de semanas en una tienda de fanáticos. Sonreí con ternura ante el rostro dibujado del panda. Una idea me iluminó el rostro. Me encaminé hacia él con suma elegancia, con pasos cuidadosamente seleccionados. Cuando estuve a unos pocos centímetros de él, dije con una voz melosa, intentando contener la risa:

-Y a ti…que te parece, Guerrero del Dragón?

Sonreí con picardía, metiéndome en un papel demasiado imaginario para mí, y es que he de reconocer que…me divertía bastante.

-Oh…que dices? Que estoy muy guapa? –hablé con el muñeco-…gracias…Po…

Su nombre salió de mis labios con gran dulzura, con una voz aterciopelada.

Levanté ambas cejas, expresando así una gran sorpresa, fingida, claro.

-Qué? Si me gustaría bailar? –pregunté siguiendo con mi actuación-...Por supuesto.

Dicho esto, posé mis manos sobre los hombres del panda y comencé a bailar. Mis movimientos eran lentos y gráciles, al principio serios, pero a medida que los segundos pasaban, me percaté que eso acababa de convertirse en un juego de gato, solo que en vez de una bola de estambre, tenía a…Po. Seguí dándole pequeños golpecitos mientras me mantenía recostada sobre el suelo. Me levante con un salto ágil, agarrando al hinchable en el aire. Volvía cogerlo por los hombros y empecé a dar vueltas junto a él. Cárcajadas salían por mi graganta con mucha abundancia.

Seguí girando.

Vi la puerta.

Otra vuelta

Puerta.

Giro.

Víbora.

Giro.

Y de nuevo Víbor…

-AAAAAAAAAAAAAAH! –Grité abrazándome con fuerza al muñeco.

-…Hola a ti también…-Ni falta hace decir que tenía una sonrisa grabada en la cara, no? Aunque también se veía un poco extrañada.

La miré con los ojos bien abiertos realmente sorprendida, porque siempre tiene que aparecer en los momentos embarazosos? (recordad que fue la primera en llegar cuando po y yo nos encontrábamos en una situación muy…comprometida)

-Yo…esto...esto no es lo que parece…-Me excusé completamente avergonzada.

Ella no decía nada, tan solo intensifico su picardía ampliando su sonrisa.

Miré al panda de soslayo, al darme cuenta de que aún lo tenía en brazos lo lancé con rapidez y coloqué mis manos en la espalda. Me aclaré la garganta por el incómodo silencio que se había formado en la sala.

-…Que hac…?

-Que te parece el vestido? –Pregunté apurada, interrumpiéndola.

La serpiente frunció el entrecejo, pero al poco tiempo ladeo la cabeza, intentando centrarse.

-Pues…-me observó de pies a cabeza con minuciosidad, sin que ningún detalle pasara desapercibido.-…Hermana, me voy a llevar la fregona por si acaso…-La miré confundida-…ya sabes, para limpiar la baba que van a dejar los chicos cuando te vean.-Sonrió.

Le devolví el gesto, divertida por su ocurrencia. Pero entonces me percaté de que llevaba un maletín en la cola. Arqueé una ceja.

-Que llevas ahí?

-Oh! Es que…bueno, yo pensé…que tal vez…

-Que llevas ahí, Vibora? –Pregunté con firmeza.

Ella apretó los labios y se acercó serpenteando hasta mí, precavida y dudosa. Me miró y sonrió nerviosa.

-…Bueno, te voy a pulir, mi precioso diamante en bruto –Respondió abriendo el pequeño maletín de madera.

-De que me…-Abrí los ojos a más no poder y comencé a balbucear. Negué abruptamente con la cabeza ayudándome de las manos, pues el contenido de la caja fue desvelado...

Sacó con una velocidad increíble una especie de palo con muchos pelos en uno de sus extremos, y una cajita con diferentes colores. Por un momento me pareció escuchar una musiquita familiar…algo como "chin chin chiiiin", que junto a su sonrisa demoniaca le daba el toque perfecto de psicópata.

-NI SE TE OCURRA! –Grité alarmada…con….miedo?

Víbora suspiró cansada, como si le hubiera ahogado la gran fiesta que se había montado en su imaginación, que para mí era más bien una pesadilla terrorífica.

-Oh vamos! Solo será un par de retoques! –Se quejó- No voy a matarte!

-NO TE ACERQUES A MÍ! –Ordené alejándome de ella lo máximo posible.- FUS BICHO! FUS FUS!

-Vale! Tu lo has querido! – Dijo saltando contra mí.

Reaccioné demasiado tarde, y se enredó en mi cabeza provocándome una ceguera pasajera.

-VIBORA!

-Estate quieta, que no puedo pintarte!

Comencé a menear con todo mi esmero la cabeza, a un lado y a otro, intentando por todos los medios librarme de la lapa que suponía mi…"amiga"….

-Que te estés quieta te he dicho!

-NO!

Agarré su cuerpo con mis dos manos y comencé a tirar de él, intentando separarla de mi cara con todas mis fuerzas, sin embargo la serpiente estaba bien pegada. Aunque conseguía separar bastante la parte que estiraba, el resto de su cuerpo se mantenía en la misma posición, por lo que lo único que conseguía era hacerle un poco de daño.

-Bájate de mi cabeza! –exigí sin cesar de intentar despegarla.

-Suéltame! Tengo que maquillarte! Serás testadura!

-Y tú no?!

Empecé a moverme por la habitación, golpeando a la serpiente con todo obstáculo que encontraba a mi paso. Pero se ve que la pared se convirtió en uno de los obstáculos, y al toparme con ella, no soportó el gran peso de mi cuerpo, por lo que cedió y ambas caímos al suelo de la habitación de…

-AAAAAAAAAAAH! –Grito un pequeño insecto como una niña– FISGONAS!

Mantis llevaba una curiosa toalla de color rosa tapándole el cuerpo, y otra enroscada en la cabeza, cubriéndole las antenas. Se aferró más a su toalla.

Las dos hicimos caso omiso a sus palabras y yo seguí con mi carrera de supervivencia. Al ver que el agarre de la serpiente ya no existía, abandoné la habitación saliendo por la puerta y corriendo por los pasillos como una condenada, corriendo por mi dignidad y por el poco orgullo que me quedaba.

-VULVE AQUÍ AHORA MISMO! –Gritó Víbora detrás de mí.

Yo seguí corriendo a cuatro patas por todo el palacio.

Tras un tiempo, los gritos de la serpiente se hicieron inaudibles, por lo que miré hacia atrás para asegurarme. No había nadie, sin embargo continué corriendo para buscar un refugio seguro. Encontré una puerta abierta que podría suponer mi añorada salvación, así que sin pensármelo entré con un movimiento ágil. Era la cocina. Me puse a dos patas para tranquilizarme, pues estaba jadeando por la adrenalina.

Respiré hondo para terminar de recobrar la compostura.

-Buf, creo que la…

-…Perdí? –dijo una voz detrás de mí.

Sentí como cómo se helaba hasta la última partícula de sangre que podía haber en todo mi cuerpo, un desagradable escalofrío recorrió mi espalda y mi corazón palpitó con fuerza al reconocer aquel timbre de voz tan familiar. Giré robóticamente mi cabeza, tan solo para comprobar que, en efecto, Víbora se encontraba sentada en una silla, con el maletín abierto y a la espera de su juguete nuevo.

-…no puede ser…

-Sí, sí que puede ser, y ahora ven. –dijo impaciente.

No podía ser! No podía rendirme ahora! Yo era la maestra Tigresa! Fuerte! Firme en sus decisiones! Disciplinada! Indomable!

Empecé a alejarme poco a poco, hasta chocar contra la mesa donde Po pica la verdura y hace su sopa. Mis manos tocaron algo frío y suave, y mi mente se iluminó.

-…Tigresa? –Insistió.

-Bueno…si lo dices así…-dije bajando la cabeza- JAMÁS ME DOBLEGARÉ ANTE TUS CHORRADAS DE BARBIE!

Y dicho esto, agarrando el conjunto de platos que tenía detrás de mí, los lancé con rapidez y maestría hacia mi acosadora. Ella los esquivo gracias a la flexibilidad de su cuerpo.

-Pero estate quieta! –se quejó respirando agitadamente debido al esfuerzo físico-….PO?

Instintivamente miré hacia la puerta, esperando que el panda no estuviera en allí tal y como advertía la serpiente, y es que si en verdad estuviera ahí mi mejor amigo, y hubiera visto todo el espectáculo que habíamos montado entre las dos...ya podía empezar a buscar una buena excusa, pues, que podría decirle después del trauma seguro que habría cogido tras ver la escena?

Pero, para mi alivio, en la puerta no había nadie. Suspiré como si expulsara una carga de encima, y volví mis ojos a la mesa…la mesa…espera…

-Víbora? –Pregunté extrañada al percatarme de la ausencia de la serpiente.

Empecé a dar pequeños pasos, mirando detalladamente todos los puntos de la habitación, como si se tratara de una densa selva en la que acechase un peligroso depredador, tenía que permanecer alerta en todo momento, a la espera de alguna señal que dijera "peligro".

Pero nada, todo estaba en silencio, demasiado silencio, pero…la calma siempre viene antes de la tormenta…La tranquilidad siempre viene antes de la tempestad.

Escuché un ruido bastante sospechoso proveniente de la estantería donde Mono guardaba sus galletas, giré asustada hacia esa dirección y alcé la mirada tan solo para ver como Víbora se lanzaba contra mí desde una gran altura, gritando "MAQUILLAJE!" como una psicópata. Y la negrura de la terrible oscuridad dominó mi mente… Cuando desperté, me encontraba en mi habitación, sentada en posición de flor de loto. Víbora me miraba con los ojos vidriosos, contemplando a su nueva creación como si fuera una obra maestra digna de ser admirada. Desvié lentamente mis ojos hacia el espejo, con ese suspense presente en mi cuerpo que hacía que el tiempo transcurriera con suma lentitud. Posé la mirada sobre la Tigresa que tenía delante, lo primero que dije:

-…VÍBORA, ESTÁS MUERTA!

Fin del flashback y del P.O.V de Tigresa.

-…Más o menos?

-No preguntes…–fue su respuesta.- Y ahora vamos, nos están esperando.

Sonreí y asentí con la cabeza. La felina comenzó a caminar con esa elegancia que me enloquecía. Levanté un pie para encaminarme hacia mi destino, y cuando di el primer paso, con toda la confianza del mundo…

CHOF

-Agh! –Exclamé asqueado levantando el pie con repulsión.

Posé en él mis ojos jade, y para mi más vomitiva sorpresa, lo que hallé en ellos no fue muy agradable que digamos.

Para mi mala suerte, en mi primera pisada había colocado el pie en el lugar menos acertado que podía haber. Ahora, un extraño y repulsivo fluido verde cubría todo mi pie, produciéndome una sensación nauseabunda al ver esa cosa qu,e para mi gran fortuna (nótese el aire sarcástico), mi pie había aplastado.

-No vienes, Guerrero del Dragón? –Dijo Tigresa con esa engatusadora voz que me derretía como a un helado de vainilla.

-Por supuesto! – Respondí sacudiendo la extremidad afectada.

Nos situamos a la par de los demás con rapidez.

Ellos empezaron a conversar, pero yo solo le prestaba toda mi atención a…bueno, ya os lo imaginais, y es que se me hacía imposible apartar mis ojos soñadores de esos hermosos rubíes. En mi mente no paraba de revolver varias preguntas, cuestiones y dudas sobre una cosa en concreto: Tendría el valor suficiente para expresarle mis sentimientos más secretos y profundos a la felina que se encontraba a mi lado? O me fallaría la voz, mis piernas flaquearían y la cabeza me volvería a jugar una mala pasada con esa incómoda manía de quedarse en blanco? Lo único que sabía, es que Mono tenía razón, y que si no lo hacía…me arrepentiría durante el resto de mi vida.

-Por cierto, alguien ha visto a Frank? –Preguntó Mantis con curiosidad.

-Quien es Frank? –Pregunté.

-Es mi primo, una tarántula que vino de visita y que Tigresa golpeó sin piedad tras obedecer los ruegos y lloriqueos de cierto panda que hizo una pregunta de los más inoportuna! …en fin, alguien lo vio?

Comencé a pensar (me estoy acostumbrando a esto)…y si…na, que cosas pienso!

-…No –Contestamos todos al unísono, encogiéndonos de hombros.

-Pero no fuiste tú quien hizo que Tigresa lo enviara al más allá?–cuestionó Mono.

-…

-…

-….WILSON! TODO ES CULPA TUYAAAAAAA! –Exclamó con un tono dramático Mantis, mirando al cielo.

Todos nos dirigimos al festival con una sonrisa, preguntándonos que nos depararía en aquella noche estrellada…

A lo lejos, una pequeña criatura aplastada yacía en el suelo bañada en un líquido verde y con un tic en la pierna.

-…Mantis…veo…l….la….luz al….final del túnel….-dijo con un hilo de voz.

P.O.V SHIFU:

Me encontraba en el tejado del palacio Jade, observando con cautela como mis alumnos se alejaban hasta perderse por las mil escaleras. Sonreí de lado mientras repasaba lo que en ese festival TENÍA que ocurrir, no me había pasado los últimas semanas sin dormir por nada.

Mi rostro estaba cubierto por una máscara negra, y vestía un traje del mismo color, estrecho y elástico, como el de un guerrero de las sombras, como un ninja, camuflándome con la oscuridad que me rodeaba. Observaba agachado el horizonte, contemplando las luces que se veían entre las espesas nubes que separaban el palacio del pueblo. Respiré hondo y sin borrar ese gesto orgulloso de mi boca. Mi plan estaba perfectamente trabado, no había quedado ni un solo detalle sin revisar, nada podría detener mi perfect…

PLAS!

-Dichosas medias karatecas! –Dijo el al caerse de morros contra las tejas del edificio.

Bajé las orejas y suspiré fastidiado.

Nada menos…él.


….Reviews!

Gianella: Jajajaja! Siento haberte hecho esperar, pero espero que haya valido la espera y que te haya gustado el capítulo ;)

Kriton6:…Ay! Calla calla, que me pongo roja! xD! Perdón por…bueno…no actualizar lo que se dice…cofcofcofprontocofcof…ejem…

Renesmee Black Cullen1096: Muchas gracias^^ la verdad es que amanecer me inspiró, xD!

Ali Gonzheimer: Verdad?! Que curioso! Ahora que actualices tu también, xD! Na, pero ya sería interesante, no crees? Jajaja

DannyNK: Muchas gracias n.n , jeje, me alegra mucho que consideres así mi historia. Pues la verdad es que…si, fue alguien pequeño, con orejas grandes, cola esponjosa, ojos azules, un gran bigote, curiosos tics y cuyo nombre empieza por S y acaba por hifu! xD

fanatico Z: En serio te gusto? Pues haber que te parece como describí a Tigresa, haber si te gusta, jeje. Por cierto, yo también soy fan (numero uno) de los licántropos! Por cierto, los lobos gigantes no son licántropos, si no metamorfos, no tiene nada que ver (Salvo que los dos se transforman en lobos, xD), en el libro lo explica muy bien, y en la película ni lo mencionan O.O, pero son cosas bien distintas, pues ellos se transformaron en lobos por puro azar, podrían haber sido otro tipo de animal gigante, xD! Si quieres saber más, envíame un Mp^^

Anonimo: Muchas, muchísimas gracias^^

sabine bardales: Jajajaja! En fin, muchas gracias por seguir tan fiel a mi historia n.n…y…perdona por tardar…no se…2-3 semanas? ^^' jeje*risa nerviosa*

sue29: Me alegra que te gustara! Desgraciadamente no tengo Facebook…ni Messenger…ni correo electrónico…ni móvil…lo que si que tengo es 14 años…14 años, una adolescente que no tiene ni móvil, ni correo, ni Facebook, ni tuenti, NI NADA! Ñaaaaaaaa!...bueno, tengo fanfiction, xD!

Natubis: Oh dios mío! Has vuelto a comentar! Que emoción! xD! Te lo dicen mucho (seguramente) pero es que…bueno…eres una de mis escritoras favoritas y…espera, ya te lo dije, no? xD en fin, muchas gracias y espero que este cap no te haya decepcionado, la verdad es que tuve que exprimirme el cerebro para sacar algo que no fueran exámenes, y me costó bastante la verdad…comentaras de nuevo, verdad? *ojitos vidriosos*

Anika Kings:Muchas gracias! Y no, no me molesta en absoluto, es más: Hola de nuevo Anika King, muchas gracias por tu comentario^^ me subió la moral, jajaja (y eso que últimamente la tengo muuuuuuuy baja!) pos nada, espero que este cap te haya gustado y no te hayas quedado con cara de "Y PARA "ESTO" 2 SEMANAS DE ESPERA?!"…espero que no sea así, xD! Por cierto, me alegra que te haya hecho ilusión eso de que te respondiera, jajajaja! Y espero que no sea nada eso que dices, ya me dirás!

FanKFPMasterTigress: Graciaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa aaaaaaaaaaaas! Te gustó este capi? Te pareció muy soso? Aburrido? Mala comedia? Muy forzado? Cuéntame^^ , espero que te haya gustado! Gracias por no decir nada, jajja! En el siguiente se verá!

Jose Daniel B: Oh, no pasa nada! Tranquilo! Y muchas gracias por el link^^ me gustó mucho el episodio, estuvo alucinante! Bueno, tengo entendido que todo lo de la operación y eso se llevó acabo el día 27…en fin, espero que leas esta respuesta y me comuniques cuanto antes que tal ha salido, que tal estás y…bueno…que el Señor te bendiga, Jose Daniel…Espero saber de ti en poco tiempo^^

Pos nada, hasta la próxima, y muchas gracias por estos 14 reviews chicos, gracias por ser tan fieles^^

PD: Dejad reviews…por favor…si no saco el cuchillo!