Capitulo 7.

Disclaimer: Hetalia no me pertenece… aun que mis sueños traten de decirme que si...

Línea-linea-linea-linea-linea-linea-linea-linea

-¿E-escapar?

-Si, escapar conmigo… podríamos ir y recuperar a Peter… y entonces podríamos vivir juntos en el barco… o buscar alguna casa en el campo… lo que tú prefieras…

-Arthur-san... y-yo no…

-Kiku-chan… por favor no me digas que no… ya que no podría soportar estar lejos de ti mucho tiempo…-susurro acariciando su mejilla adorablemente.

-L-lo siento Arthur-san...—susurro de vuelta saliendo de debajo de el.

-¡¿Y por qué no? ¡No me puedes decir que quieres esta vida! ¡Solo siendo un juguete para los hombres que entretienes!—reclamo sentándose en la cama.

-Por favor no se siente, puede lastimarse mas—pidió suavemente evitando su mirada y tratando de hacerlo volver a acostarse empujándolo suavemente.

-¡No trates de cambiar el tema! ¡dime ¿quieres quedarte aquí, donde lo único que harás es perder tu virginidad al mejor postor, un hombre para el que solo serás un mizuage mas? ¿¡Quieres pasar tu vida solo entreteniendo a los hombres para que cuando seas mayor y hayas perdido parte de tu belleza solo seas olvidado! ¡¿Quieres ser solo un objeto que no será amado por nadie?

-¡No, no quiero!—exclamo con lagrimas en los ojos sorprendiendo al oji-verde, ya que nunca creyó oírlo gritar de esa forma—no quiero Arthur-san… ¿cree que entre voluntariamente a esta vida? ¿Cree que disfrute todos los años de maltrato y de ver como mi hermano trataba de salvarme de varios castigos siéndole imposible hacerlo? ¿Cree que disfruto las miradas de los hombres, que se que no quieren más que ver debajo de mi ropa? ¿Qué solo están esperando el momento de mi mizuage para ofrecer dinero por él como si fuera solo un objeto? No quiero Arthur-san... demo este es mi destino… y he aprendido a aceptarlo… por mas que no me guste… por más que pelee contra el… este es mi destino y debo vivirlo—a medida que hablaba lo hacía más suavemente de manera que al final fue difícil oírlo.

-Kiku-chan...—susurro el hombre sorprendido haciendo además de tomarlo entre sus brazos.

-No… por favor…-pidió poniendo las manos frente a él como una barrera—lo que le dije es cierto Arthur-san… y no puedo negarlo por nada del mundo, lo amo con todo mi ser, pero debo honrar a mi hermano, y debo honrar todos los sacrificios que ha hecho por mí, y la única manera de hacerlo es seguirlo y obedecer todos sus deseos, y ese camino me conducirá a convertirme en una geisha completa… y hay algo que debe saber Arthur-san una geisha no puede amar...—susurro con lagrimas en los ojos antes de darle un tierno beso en los labios.

-Kiku...

-Esta será la última vez que lo vea Arthur-san, le deseo la mejor de las suertes y que pueda encontrar a su querido hermano pequeño, adiós—y con una última lagrima salió del camarote dejando al hombre en la cama en un estado completo de depresión.

Línea-linea-linea-linea-linea-linea-linea

-¡¿No es esto maravilloso Mattie?—exclamo el oji-azul recorriendo las calles alegremente con el oji-morado junto a él.

-Sí, lo es Alfred-san...—susurro el otro consiente de las miradas que atraía su acompañante, pero con el tiempo que había pasado con él se había ido acostumbrado poco a poco.

-Ne, Mattie… ¿realmente quieres ser una geisha?—pregunto de repente Alfred sorprendiendo completamente a Matthew.

-¿Disculpe? ¿Qué pregunto Alfred-san?—pregunto viendo a su alrededor, y observando que habían llegado a un pequeño parque donde se encontraban varios árboles de sakura, y Alfred se encontraba recargado contra el tronco de uno de ellos.

-Jejeje, realmente eres distraído Mattie, me gusta eso de ti.

-Por favor no me haga avergonzar Alfred-san...—susurro sintiendo como un pequeño rubor se empezaba a posar en sus mejillas.

-Jejejeje, ¿ves? A eso me refiero—sonrió sin moverse de su lugar.

-Que malo es Alfred-san—suspiro con una pequeña sonrisa creyendo que el otro había olvidado la pregunta y acercándose hasta quedar parado junto a él.

-El malo eres tu Mattie, que no has contestado mi pregunta—susurro Alfred poniendo sus manos casualmente alrededor de su cintura—¿realmente quieres ser una geisha?

-Alfred-san, hay preguntas que no tienen respuesta, y esa es una de ellas.

-Pero si tiene respuesta Mattie, simplemente tienes que decirme si o no.

-La respuesta es más complicada que eso Alfred-san—susurro bajando la mirada para no ver los brillantes ojos azules que lo miraban expectantes.

-Creo... que me acabas de dar la respuesta Mattie—susurro poniendo los dedos en su barbilla para levantar su mirada—y la respuesta es no, ¿cierto?—pregunto suavemente acariciando su mejilla a la vez que lo pegaba mas a el.

Matthew temiendo dar una respuesta verbal, negó suavemente deshaciéndose de su toque y volviendo a bajar la mirada sintiendo como pequeñas lagrimas empezaban a nublar su mirada.

-No, Mattie… ssshh... ssshh... no llores por favor—pidió Alfred en la voz más suave que pudo, sobando su espalda de manera reconfortante—no me gusta que llores, y menos que yo haya sido el causante de esas lagrimas—susurro volviendo a levantar su rostro lleno de lagrimas—no te preocupes... yo te rescatare y te llevare muy lejos de aquí, lo prometo—susurro acortando la poca distancia que separaba sus rostros para besar delicadamente sus lagrimas y poco a poco ir bajando hasta que sus labios se posaron en los el otro que dejo salir un pequeño gritito de sorpresa.

El beso fue corto, tierno y lleno de amor, y cuando llego el momento de separarse lo hicieron suavemente sin dejar un solo momento de mirarse a los ojos.

-Alfred...—susurro el oji-morado sorprendido.

-Te amo, Mattie—susurro el otro haciendo el ademan de volverlo a besar.

-¡NO!—exclamo Matthew empujándolo repentinamente—no podemos hacer esto Alfred-san...—negó frenéticamente dando unos pasos hacia atrás horrorizado.

-Mattie...

-Lo siento, lo siento, por favor perdóneme—lloro empezando a alejarse.

-¡NO, MATTIE! ¡NO TE VAYAS POR FAVOR!—exclamo el otro deteniendo su retirada y abrazándolo de modo que su espalda quedara pegada a su pecho—Mattie… ¿Por qué? ¿Por qué tratas de huir de esto? Si lo pude sentir en tu beso… lo pude ver en tus ojos... tu también me amas…-susurro suavemente apretando su abrazo de forma que el otro no pudiera volver a escapar.

-Por favor no haga esto Alfred-san, no podemos, sabe que no podemos...—lloro el otro enterrando su cara en sus manos sin dejar de negar.

-¡Me importa poco si podemos o no!—exclamo Alfred volviéndolo a voltear y tomando sus muñecas en sus manos apretándolas fuertemente.

-¡Alfred-san! ¡Me lástima!—exclamo tratando de liberar sus muñecas que sentía como si en cualquier momento se fueran a romper.

-¡Tu me amas, y yo te amo, eso es lo importante! ¡Nada ni nadie más puede impedirnos estar juntos! ¡Solo eso importa!

-¡No es así de sencillo! ¡Por favor! ¡Desearía que así fuera! ¡Pero no lo es!—lloro más fuertemente aun tratando de liberar sus ya lastimadas muñecas.

-Mattie…

-¡Suelta a mi hermano aru!—exclamo de repente la voz de Yao mientras Alfred era pateado en el estomago y aventado hacia atrás, dejando libres las muñecas de Matthew en el proceso.

-¡Yao-ni!—lloro Matthew refugiándose en los brazos de su hermano inmediatamente.

-Vámonos de aquí, aru—lo jalo, tomando su mano y empezando a correr fuera del parque.

-¡NO, NO, NO! ¡MATTIE, POR FAVOR NO!—exclamo Alfred recuperándose del golpe y corriendo detrás de ellos.

Pero era demasiado tarde, Alfred solo pudo observar como el amor de su vida se perdía entre las personas, tomado de la mano de su hermano y sin despegar su llorosa mirada de él.

Línea-linea-linea-linea-linea-linea-linea-linea

-¡Quiero volver con mi hermano!—exigió el niño, por lo que parecía la millonésima vez, a su carcelero, que era el mismo hombre peli-plateado que lo había llevada a ese barco.

El peli-blanco solo miro al niño aburrido antes de volver a su grueso libro sin decir una sola palabra.

Peter suspirando se sentó en el suelo de su celda observando todo a su alrededor, en cuanto llegaron el peli-plateado lo había cargado hacia esa celda donde lo había dejado caer sin ninguna delicadeza, sin si quiera dignarse a desamarrar sus manos, que por cierto desde hacia mucho tiempo había perdido todo sentimiento en ellas.

El lugar donde se encontraba estaba oscuro, olia mal y era muy frio, y la única luz que tenían eran una lámpara de fierro que sostenía el peli-plateado en una mano tratando de alusar el libro que tenía en la otra. Cosas que no perdia la oportunidad de quejarse con su carcelero que prácticamente solo lo ignoraba sin despegar su mirada del libro, a excepción de algunas veces que solo le dirigía una mirada vacia.

Inflando sus cachetes en una silenciosa rabieta, se sento al estilo indio pensando en lo que podría hacer para pasar el tiempo y encontrándose con nada. Asi que se puso a pensar en su hermano y esperando que estuviera bien.

Sabia que su hermano no tardaría en ir por el, y extrañaba a mama Elli, papa Rod, y su hermano Alfred... e incluso a Raivis que era con la que siempre jugaba cuando se encontraba aburrido, no podía equivocarse al decir que era su mejor amigo en todo el barco, incluso mas que Alfred.

Volviendo a suspirar aburrido volteo su mirada a su carcelero deicidiendo obtener alguna reacción de el aun que fuera lo ultimo que hiciera.

-Neee, esto es aburrido desu yo… ¿no podemos jugar?—ni si quiera levanto la vista de su libro—ah ya se, mi hermano dice que no puedes hablar con desconocidos, asi que por eso no puedes hablar conmigo ¿verdad?, bueno pues mi nombre es Peter... Peter Kirkland, es un gusto conocerte, asi que ahora tu puedes decirme tu nombre y ya no seriamos desconocidos—sonrio satisfecho de si mismo pensando que el otro por fin contestaría, después de todo su hermano decía que era cortes presentarse cuando otra persona hacia lo mismo.

Sin embargo se vio decepcionado cuando el otro no hizo mas que levantar su mirada del libro por unos segundos antes de volverla a bajar sin un solo pestañeo.

Inflando sus cachetes una vez mas y mas decidido que nunca se paro con dificultad de su lugar acercándose hasta los barrotes de su celda empezando a patearlas fuertemente tratando de llamar la atención del otro.

-¡VAMOS TIENES QUE DECIRME TU NOMBRE DESU YO! ¡MI HERMANO DICE QUE CUANDO UNA PERSONA SE PRESENTA CONTIGO TU DEBES HACER LO MISMO! ¡ADEMAS ESTOY ABURRIDO DESU YO! ¡NO HAY NADA QUE HACER AQUÍ! ¡VAMOS VAMOS VAMOS!—a cada palabra daba un fuerte golpe a los barrotes produciendo un incesante ruido que retumbaba por toda la habitación.

El peli-plateado suspiro y sin despegar su mirada del libro dijo una sola palabra:

-Eirin...

-¡VA...! ¿eh?—Peter paro de repente tratando de escuchar mejor-¿Qué dijiste desu yo?—pestaño confundido quedándose parado en su lugar frente a las rejas.

-Mi nombre es Eirin—volvió a suspirar el otro cambiando de pagina.

-Ah, pues es un gusto desu yo, ne, ne, ahora que nos conocemos, ¿podrias desatarme? Mis manos duelen mucho desu yo—pidio volteándose para que el otro pudiera ver sus manos lastimadas de todos los intentos de soltarse que hizo al principio.

Eirin, marcando la pagina donde se había quedado y cerrando el libro cuidadosamente, se paro de su lugar, dejando el libro en su banco anteriormente ocupado, y se paro metiendo sus manos entre las rendijas de los barrotes, desatando cuidadosamente las lastimadas manos del pequeño rubio.

-Muchas gracias desu yo—sonrio el oji-azul volteándose y flexionando y estirando sus manos y muñecas cuidadosamente tratando de devolver el sentimiento y circulación a ellas.

Eirin observando la inocente sonrisa del niño, no pudo mas que quedarse estático unos segundos con un pequeño sonrojo en sus mejillas, había vivido en ese barco junto a su hermano desde que podía recordar, había viajado mucho y había conocido muchas personas, pero nunca en su vida había visto una sonrisa tan inocente y tan hermosa como la de ese niño.

-Ne, dije muchas gracias, tienes que decir de nada desu yo—hizo un pequeño puchero el niño volviendo a inflar sus cachetes.

-De nada—susurro sin cambiar su pose estotica, sintiendo como un remolino de nuevas emociones empezaba a aparecer en su interior.

-Jejejejeje—rio el niño alegremente sintiéndose muy satisfecho consigo mismo una vez mas.

Eirin apartando su mirada de los ojos azules hizo el camino de nuevo hacia su banco con su libro donde se sento una vez mas, abriendo el libro en la pagina marcada.

-Ne, ne, parece que te gusta mucho ses libro, ¿de que trata?

Eirin sorprendido por la pregunta volteo a ver al niño que no había dejado de sonreir ningún solo momento.

En el barco Eirin era conocido por ser solitario y callado, asi que era raro que alguien le dirigiera la palabra, a menos que fuera algo importante o alguna orden del capitán.

Y le gustaba que fuera asi, no era que fuera frio o apático, pero le gustaba su soledad y por eso no era muy sociable que digamos.

Ademas que siempre portaba un libro bajo el brazo, y era la primera vez que alguien aparte de su hermano se interesaba por su lectura.

En su cara estotica se dibujo una pequeña sonrisa, la mas pequeña sonrisa que se pudieran imaginar, pero la primera en mucho tiempo.

-¡Waaaaa, sonreiste desu yo!—festejo el niño ampliando aun mas su propia sonrisa.

Dirijiendole una calida mirada al niño, volvió a cerrar su libro dedicándose a explicarle con su vos monótona el libro que estaba leyendo y a cada palabra que decía el niño no despajaba la vista de el, poniendo atención a cada palabra y sin borrar esa hermosa sonrisa de su rostro.

Linea-linea-linea-linea-linea-linea

-¡Y-Yao-ni g-gomen nasai gomen nasai!—lloraba Matthew escondiendo el rostro en el pecho de su hermano que solo suspiraba y acariciaba su cabeza reconfortantemente tratando de calmarlo.

-Les dije que no se acercaran Matt, se los adverti—susurro suavemente sin dejar de acariciar su cabeza, había temido mucho por su hermano pequeño en el momento que vio como Alfred gritaba y apretaba las muñecas del rubio.

Y cuando habían corrido, habían ido inmediatamente a la okiya, sabiendo que no se atrevería a buscarlos ahí, sino se arriesgaría a terminar el trato entre ellos y el pueblo. Y no creía que Alfred se atrevería a hacer algo como eso

-G-gomen ne... gomen ne—era lo único que salía de los labios del rubio.

Yao suspiro una vez mas oyendo como la puerta del cuarto de abria y unos pasos suaves se adentraban en ella antes de cerrarla de nuevo.

-Aaiya que bueno que llegatse Kiku… ayudame con tu hermano—pidio sin levantar su mirada del rubio en su brazos.

-Yao-ni… Yao-ni...—sintio como el rosotro del pelinegro se enterraba en su espalda, empezando a mojar su kimono con sus lágrimas.

-¿Kiku?—pregunto sorprendido volteándose para abrazar a ambos contra su pecho como si todavía fueran niños pequeños y los estuviera consolando después de un castigo de Francis—¿K-Kiku, que paso aru?—pregunto suavemente empezando a acariciar su cabeza también.

-A-Arthur-san… g-gome ne…-lloro el pelinegro abrazándose con su rubio hermano que le devolvió el abrazo sin dejar de llorar.

-Asi que tu también aru...—suspiro tristemente Yao imaginándose lo que había pasado—les dije que no se acercaran aru, se los dije—lloro suavemente sintiendo toda la tristeza y dolor de sus hermanos pequeños, y deseando con todoa su alma poder ser capaz de parar su sufrimiento, y sabiendo que no había nada que pudiera hacer una vez mas.

Continuara…

Jejejeje, ¡listo!

Vaya por fin llego la inspiración desu yo.. -.-

Jejejeje, bueno que puedo decir de este capitulo… solo que ya tengo idea de que pasara a continuación, y si quieren saberlo mejor dejen reviews ^^

Jejejeje, y otra cosa, este capitulo esta dedicado a una amiga, que fue su cumple hace poco, y de hecho quería subirlo el mero dia de su cumple, pero la inspiración no me llego, pero aun asi, ¡FELIZ CUMPLE BOB! ¡ATRASADO PERO SEGURO xDDD!

Jejejeje, espero que te guste, y protno abra mas promise ^^

Ahora si a contestar sus maravillosos reviews:

aishiteru-sama: jejejeje, es que Austria fue convencido xDD

y la historia de Arthur ya tengo una idea… solo quiero que avance pokito mas la trama xDD

jejejejeje, y pues ya vez pobre Kiku, lo hago sufrir mucho xDD

muchas gracias por tu review buenos por todos, me alegra mucho que te guste mi fic pa que lo sigas leyendo, arigatou!

himawari-hayashibara: Jajajaja, claro k estoy viva, ni si kiera Rusia puede contra mi! xDD

jajajajaja, y me encanto tu coment d sea-kun, pero no, no lo mataron como vez xDD

jejejeje, esperando que hayas disfrutado el cap me despido, y agradezco por la leida y el review ^^

HimeAzu-chan: ntp, con que saber que te gusta mi fic es suficiente ^^

Aaaww, y es que es el amor, el amor es hermoso! * . *

00yumihaizara: Jejejeje, d hecho yo estoy empezando a leer el libro d nuevo xDD

Jejeje, y es que mao adoro a Peter, es mi personaje favorito de toooooodos! Y amo la pareja LatSea… asi que ahí debía estar! X3

Jejejeje, y ya por fin esta la conti… lo mas seguro k pa esta semana tenga el otro cap como disculpa por tardarme tanto, asi que continua leyendo por fa ^^

Gracias a todos por sus maravillosos reviews! Los amo los aprecio con toda el alma, y me dan la inspiración necesaria para continuar, asi que me voy a escribir mas mientras espero sus reviews ansiosamente, ja ne!