Sesshomaru la miró una vez más colocándose su camisa y sonrió al ver lo grande que le quedaba, finalmente Kagome lo miró entrecerrando los ojos con suspicacia después de haberse cruzado de brazos y aplastado su camisa contra sus pechos donde se marcaban sus pezones, ella lo había pillado mirándolos entonces le sonrió con picardía.
Cuando iba a acercarse a su mujer, Kagome abrió su palma frente a él chocando contra su duro pecho y evitándole que se acercara a ella no obstante la menuda mujer no lo detendría en absoluto, la abrazó por la cintura atrayéndola a él, Kagome gruñó esta vez.
—Ángela –le recordó el nombre de su hermana-.
El turno de gruñir ahora lo tuvo él quien la soltó enseguida.
Le dio la espalda caminando hasta la puerta y ella lo siguió, Mientras caminaban por el pasillo ninguno de los dos habló hasta que finalmente se toparon con Inuyasha y Lin quienes dirigieron rápidamente su vista a la camisa de Sesshomaru en el torso de Kagome y luego hasta el pecho desnudo de él.
Inuyasha Los miró con picardía pero Lin la miró con furia, abrió la boca para soltar un gritito de frustración y enojo entonces se dio la vuelta para marcharse.
—Mi reina, tiene visita, es una muchacha que dice llamarse Dark Angel.
Kagome miró automáticamente a Sesshomaru y este gruñó, ella contuvo las ganas de reír al ver su cara de enfado.
Si bien era cierto que Ángela y Sesshomaru nunca se habían llevado bien pero él hacía todo lo posible por conciliar con ella simplemente sus personalidades chocaban.
Polos iguales se repelan.
Más gracia le dio aún cuando Ángela utilizó en apodo que le había dado Sesshomaru para identificarse.
Así que Ángela Rain entró a la estancia como si fuese de su propiedad, sin titubeos y con la elegancia de una reina.
Como siempre en su mirada no había más que frialdad pero eso era ya algo que caracterizaba a su hermana.
Kagome se lanzó a los brazos de Ángela llena de alegría por volver a verla y pese a que Ángela no solía demostrar mucha efusividad aceptó el abrazo y también envolvió a su hermana entre sus brazos.
Después que se separaron los ojos verdes y suspicaces de Ángela se posaron sobre Sesshomaru quien ya la miraba con reprobación.
— ¿Qué tal? Cuñadito –dijo con sorna y a la vez con aquella frialdad que ya era parte de ella-.
Sesshomaru la miró con una sonrisa totalmente falsa para entonces hablar.
—Hola, Dark Angel, veo que te gustó tu apodo.
Ángela caminó con la cabeza en alto hasta que se detuvo de espaldas a un sofá para seguidamente sentarse cruzada de piernas mientras no apartaba la vista de su cuñado.
—Así es, debo confesarlo, es lo único que me ha gustado que ha venido de ti.
—Anggie –advirtió Kagome-.
La nombrada miró a su hermana sin embargo sus ojos se desviaron una vez más a Sesshomaru a quien azuzó con la mirada para que este le dijera algo, aun así no obtuvo lo que quería ya que Sesshomaru miró a su mujer y le sonrió para tranquilizarla.
—Voy a salir ángel, te dejo con tu hermana.
Kagome asintió y ambas vieron desparecer a Sesshomaru por el extenso y oscuro pasillo, fue entonces allí cuando Kagome fulminó a su hermana con la vista ante lo que Ángela se encogió en hombros.
—Eres imposible.
—Lo sabes, siempre lo has sabido –se acomodó aún más al mueble-, aparte de que sabes que Sesshomaru…
—Te cae mal, lo sé –interrumpió a su hermana-, pero deberías hacer un esfuerzo por mí.
Ángela suspiró y asintió con fastidio.
Como siempre hacía, era una promesa falsa que no se decía.
—Soy toda oídos, ¿En qué puedo ayudarte, hermanita?
Después de que Kagome le contara a su hermana el porqué la había llamado Ángela no dijo nada sino que la miraba con el ceño fruncido y con asombro a la vez.
—Déjame ver si entendí Kagi… estoy procesando aún. ¿Tú me estás diciendo que encontraste una especie de pasadizo secreto aquí? Y que tú, la persona a la que nada le importa quiere investigar sobre que ese esconde allí… Sesshomaru me ha cambiado a mi hermanita la aburrida –dijo finalizando con una sonrisa burlona-, este cambio me agrada, te estás volviendo como Adhara y como yo, finalmente siento que no te han cambiado en el hospital.
Para serte sincera llevo años dudándolo, ahora si te siento una Rain.
Kagome frunció el ceño para después fulminarla con la mirada.
Ciertamente tanto su madre Addison Rain, su padre Elian Rain y por supuesto sus dos hermanas Adhara y Ángela Rain eran demasiado curiosos, de hecho su padre Elian y su madre Addison eran arqueólogos y Ángela estaba a punto de graduarse de arqueóloga también, la curiosidad venía en sus venas, la necesidad de saber más de lo que los rodea, los misterios, lo que está entre líneas, lo oculto.
—Tampoco creas que soy igual de chismosa que mi madre, Adhara o tu hermanita –habló poniendo mala cara-, es algo extraño, siento que debo saber que se esconde allí en ese lugar Anggie, es como si algo me llamara, ¿Has sentido eso alguna vez?
—Hermanita, todos los días de mí vida cuando mis padres y yo emprendemos un viaje, cuando sientes que algo te llama es porque quiere ser descubierto por ti, no obstante también debes estar preparada para todo Kagi, porque los secretos al descubierto pueden hacer mucho daño.
Kagome negó con la cabeza.
—Necesito saber que me sucede con ese lugar.
— ¿Aunque te lastime? –Preguntó Ángela-.
—Aunque lo haga –aseguró ella-.
—Entonces, que así sea Kagi.
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¡Holi!
No había escrito porque la universidad me está volviendo loca L tuve finalmente un tiempito para escribirles y finalmente publicar así que, he aquí la segunda parte del capítulo 5.
Agradezco a todos los que leen entre las sombras, me hace feliz sus lindos comentarios y también hacen que no deje a un lado esta novela en la que me estoy esforzando.
Un abrazo a todos, ¡Y saludos desde Venezuela, tengan un feliz día!
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