Loki despertó con el sonido de los primeros gritos en los pasillos de las mazmorras. Aún de espaldas en su camastro, se giró lentamente para ver a Irya abrir los ojos, tan confundida como él. Pero él tardó menos en entender qué ocurría. Si era tal como pensaba, había llegado la hora de partir.

La lican se levantó de la cama y, tras calzarse, se acercó al borde de la celda, asomándose. Lo que vio le heló la sangre: varios presos habían escapado de sus celdas y, mientras unos liberaban a los demás, otros se las ingeniaban para frenar a los guardias asgardianos.

- ¿Qué ocurre?

Loki no tuvo que atender mucho para dar su visto bueno y volver rápido a por su chaleco, colocándoselo cuidadosamente como si se preparase para un evento de gran importancia.

- Que nos vamos, tal como te prometí.- se volvió hacia ella con una media sonrisa.- Para que luego digas que soy mentiroso.

Irya se giró hacia él al escucharle, frunciendo el ceño, sorprendida.

- ¿Tú sabías est...? - En ese momento, un gigante azul oculto entre pieles, con un antiguo casco de cuernos mellados que le daba aspecto de chamán, quebró la resistencia de la celda. Se quedó allí fuera, observándoles de tal manera que a Irya se le heló la sangre. La loba no tardó en ocultarse tras el cuerpo de su compañero, creyendo que era otra amenaza. - ¡Esto es de locos! ¡No va a funcionar, Loki! Nadie saldrá vivo de aquí.

Pero el aludido salió de la celda como si soliese hacerlo cada día, ignorando los temores de Irya.

- Nosotros sí.- Una mano en su pecho lo frenó. El gigante seguía allí, esperando algo de él. El Dios del Engaño levantó la vista hacia jotun e hizo un gesto de sorpresa, como si acabase de caer en la cuenta de su trato.- Oh, sí. La escalera de la derecha, último piso. Un par de guardias a más contar. Y el cofre de los inviernos será tuyo. Si te pierdes... pregunta por la cámara de las reliquias robadas.- respondió con una amplia sonrisa. El chamán le dedicó un gruñido.

- Más te vale decir la verdad, traidor. Le debes mucho a mi mundo.- le espetó con amenaza implícita antes de dar media vuelta y perderse entre la batalla.

Irya escuchó la conversación de Loki con el gigante, perpleja, tardando en reaccionar. Pero cuando lo hizo corrió tras él, bajando de la celda de un salto.

- ¿Le has ofrecido una reliquia...? - Y entonces cayó en la cuenta, sonriendo - Oh, ya... Entiendo. – Tuvo que apartarse a un lado cuando un guardia asgardiano cayó inconsciente, derribado por lo que parecía un hombre con mucho pelo. Pasó por encima del guardia, aclarándose la garganta. - Bueno, y... ¿Ahora qué?

Loki recordó que no debía perder de vista a la lobita ingenua o se quedaría fuera de cualquier trato con Thor como había tramado. Así que se volvió a esperarla, cogiéndola de una mano cuando la tuvo al lado para seguir avanzando más aprisa entre la lucha que estaba teniendo allí lugar.

- Tú no entiendes nada. Así que no vuelvas a nombrar esta conversación bajo ningún concepto.- Y antes de que pudiese responder a su última pregunta, un rugido retumbó desde el fondo de las profundidades. Todo el mundo paró al reconocer ese sonido, mirando hacia el pasillo del fondo con espanto. Loki también frenó por el mismo shock.- Oh, vaya.

Irya también se paralizó al escuchar eso, sintiendo un escalofrío de pies a cabeza, apretando la mano de Loki sin poder evitarlo.

- ¿Qué demonios... ha sido eso?

- La peor de las criaturas que puedas conocer jamás. Y ha sido liberada.- murmuró aún con temor antes de encogerse de hombros.- Que se ocupe Thor. Vamos.

Y de nuevo retomaron el paso, esta vez corriendo. Muchos otros siguieron su ejemplo, pasando por encima de guardias a los que les era impedido abandonar la resistencia ante la fuga. Por mucho que quisieran salir de allí por patas. Ellos dos fueron los primeros en alcanzar el portón, que se abrió desde el otro lado a la vez que ellos tiraban de él. Y el hechicero acabó chocando contra un pecho acorazado, el más envidiado del reino. Después de un segundo para asimilarlo, ambos hermanos se miraron con sorpresa. Maldita casualidad.

Irya casi tropezó un par de veces con los cuerpos desperdigados por el suelo y, cuando Loki se estampó contra el pecho de su hermano, ella se golpeó contra la espalda del moreno. Se quejó por semejante frenazo, pero al ver la razón, tragó saliva, palideciendo.

Thor los miraba a los dos desde arriba y, sin mediar palabra, cazó a Loki por el cuello para arrastrarlo hasta una de las esquinas, empotrándolo contra el muro.

Loki gruñó de dolor entre la garra en su garganta y el golpe de su espalda. ¿Demasiado era pedir un poco de consideración por su maltrecha convalecencia?

- ¡Dime que no tienes nada que ver con esto! ¡Dímelo! - Un preso intentó atacar al rubio por la espalda, a lo que él contestó aplastándole la cabeza con el martillo sin menor esfuerzo.

El ojiverde no recordaba la última vez que ambos se encontraron cara a cara, pero de lo que sí se acordó fue de lo imponente que podía resultar el otro cuando te convertías en el centro de su rabia.

- Creo... que éste no es el mejor momento para discutirlo, hermano.- Y corroborándolo, otro rugido, esta vez más cercano, retumbó por toda la mazmorra. Y los presos pusieron más ahínco en escapar atropelladamente.

Irya se había quedado ahí plantada, sin saber qué demonios hacer, como para enfrentarse al rubio ella sola...

Ante el bramido de la bestia, Thor gruñó enfadado, soltando de malas maneras a Loki.

- ¡Vuelve a tu maldita celda! - Se giró, cazando a Irya del brazo y lanzándola contra su hermano - ¡Y llévatela a ella también!- Estaba enfadado y mucho. Como se les ocurriera salir sin su permiso, entre rayos y centellas lo haría arder todo. Sin perder más tiempo, el heredero salió corriendo, directo a por el monstruo.

Loki permaneció allí después de frenar el impulso contra Irya, viendo marchar a Thor hacia el interior de las mazmorras. Menudo necio era si esperaba que volviesen al centro de la escaramuza. Así que el moreno se distrajo haciéndose a un lado junto al portón, viendo pasar a los extravagantes prófugos que buscaban la libertad.

La enorme bestia no tardó en aparecer derribando la mitad de un muro del otro extremo de las mazmorras. Ni más ni menos que un troll de Vanenheim.

Irya se encogió ante semejante estruendo, tragando saliva al ver a esa fiera. Cogió la mano de Loki y tiró de él hacia la puerta.

- ¿A qué esperas? ¡Vámonos de una vez!

Thor frenó cuando vio al troll, frunciendo el ceño. Ni tan siquiera recordaba haber encarcelado a ese. Lanzó el martillo hacia él y éste aterrizó en el costado del monstruo, haciéndole retroceder con un rugido de furia. El rubio tenía para rato allí.

Loki recordó que Irya seguía a su lado ante el tirón, fastidiándole perderse la pelea entre Thor y la bestia.

- ¿A dónde? ¡Necesitamos a Thor! Todos éstos que huyen serán masacrados al llegar al salón principal. Nadie escapa de Asgard sin una ayuda mayor.- señaló al rubio y deseó tener razón. Si no permitía su compañía en la misión... cometería cualquier locura antes que volver a su celda. Le daba pánico solo de pensar que seguiría pudríéndose en ella eternamente.

- ¿Thor? ¡Ni que fuera a ayudarnos! - se desesperó Irya, aun dejando de tirar de él.

El aludido seguía pegándose con el enorme espécimen. Ahora, el Dios del Trueno se había subido sobre el cuello de la bestia y le golpeaba con el martillo la cabeza. Al tercer golpe, al fin el troll cayó al suelo, derribado. Thor se alejó del cuerpo con un suspiro de cansancio antes de girarse y buscar con la mirada a su hermano.

- ¡Lo hará! Al menos hasta cierto punto, luego ya nos las arreglaremos.- dijo Loki, impaciente. Cuando volvió a mirar en dirección al rubio, éste ya se acercaba con paso firme y temerario directo a ellos, pasando sobre cuerpos sin vida de ambos bandos. Las mazmorras habían quedado totalmente desiertas a excepción de ellos y algún que otro sujeto inconsciente. Loki se vio en la obligación de poner su mejor cara de buen chico.- Te juro por lo que más quieras que yo no he tenido nada que ver con todo esto.

Irya no pudo evitar esconderse con disimulo tras la espalda de Loki, asomándose por un costado. Thor al fin llegó hasta ellos, claramente enfadado.

- ¿Y tengo que creerte? ¡He dicho que a la celda! - Y sin mediar otra palabra, se guardó el martillo en el cinto, cazó a Irya del brazo, a Loki de la nuca y comenzó a arrastrarlos a la celda.

Loki empezaba a recordar lo manazas que podía llegar a ser Thor. Contenido sus ganas de transformarlo en sapo, consiguió deshacerse de su agarre, apartándose unos pasos y mostrando sus manos en señal de paz.

- ¡Espera! Espera un momento, ¿vale? Creo que ésta es una buena ocasión para meditar sobre tus incompletos planes.- con otro movimiento esquivo, se libró de una nueva manaza.- ¿Quieres o no quieres salvar a Irya del hacha? Porque, no sé si te habrás fijado, pero...- miró a su desolado alrededor con obviedad.- éste es el momento perfecto.

Irya aún permanecía enganchada por la enorme garra del rubio, quien se giró para observarla, pensativo.

- Sí... Tienes razón. - Volvió a cazar a Loki esta vez de la pechera para encerrarlo. La quería a ella, no a él. Y antes de que Loki pudiese protestar, Irya frenó al príncipe de Asgard.

- ¡No! ¡Él tiene que venir!

- ¿Porqué?¿Te has encariñado con él y no quieres abandonarlo?- Thor alzó una de sus rubias cejas, escéptico, antes de volver a ser el ogro de antes.- No quiero volver a escuchar esas sandeces. ¡Quita de en medio!

Loki rotó los ojos, viendo que como siempre, tenía que explicarle las cosas con pelos y señales a su hermano.

- Me necesitáis los dos. Primero porque conozco más que ninguno de vosotros el místico funcionamiento del Okur. Segundo, porque sé mejor que nadie como viajar a través de los mundos por caminos alternativos. Y tercero, porque sin mí, ella te devorará en cuanto la hagas salir de sus casillas y se convierta en un monstruo sanguinario.

Irya frunció ligeramente el ceño, ¿Acababa de llamarla monstruo sanguinario?

Thor pasó la mirada de su hermano a la chica, y luego de nuevo a su hermano. Justo después, terminó liberándolo y Loki tuvo que apartarse levemente para que un fuerte puñetazo dirigido al muro más cercano no lo rozase, el cual se resquebrajó con debilidad. El moreno miró raro a Thor, preguntándose mentalmente si eso era necesario. Cuando el rubio pareció tranquilizarse, se giró hacia ellos.

- Como me traicionéis alguno de los dos... Os juro que os mataré.

Viendo que el indiscutible argumento al fin había hecho mella en el lento procesar de Odinson, Laufeyson sonrió ampliamente y dio una palmada de satisfacción.

- ¡Perfecto! ¿Cuando nos vamos?- Thor gruñó algo en respuesta y se adelantó el primero mientras los otros dos no tardaban en seguirle. Loki estaba pletórico.- Yo había pensado en robar una de las aeronaves. Apenas habrá guardias así que con un simple giro rápido de gaznate podemos librarnos fácilmente de dos cada uno. Ya sabes, como en los viejos tiempos. Ponemos rumbo a las montañas del oeste y bualá! No será muy complicado porque...

Thor se giró hacia él sin dejar de caminar, molesto por la situación y su verborrea. Así que terminó interrumpiéndolo.

- ¡Basta! Lo haremos a mi manera y no se hable más. Nada de muertes. No queremos llamar la atención más que esos presos. - Y entonces sí frenó, inclinándose para mirar a su hermano - Tú nos cubrirás. - Miró a Irya que había plantado en su rostro una amplia sonrisa imborrable, sin poder creer que ya fuese libre. – A ella dale la apariencia de un soldado, y tú de otro... ¡Y ni se os ocurra hacer una locura! - volvió a caminar a paso ligero. Irya saltó a los brazos de Loki con un grito de júbilo, sin poder contenerse más.

- ¡Somos libres!- Loki por poco perdió el equilibrio ante tal abordaje, apartándola algo molesto.

El hechicero se tendría que tragar las ganas de cargarse a esos asquerosos guardias de Odín que le habían estado amargando la existencia durante todo su encarcelamiento. Pero la otra opción también lo entusiasmó. Le encantaban los disfraces.

- Eso está hecho, hermano.- con un chasquido de dedos, no solo ellos dos, sino los tres, ahora eran simples soldados. A Thor le tocó una mujer poco agraciada y ruda a más no poder. En realidad recordaba más a un Thor transvestido. Como aquella vez cuando se vistieron de mujeres para pasar desapercibidos entre gigantes... Pero eso es otra historia.

Irya de repente era un hombre alto y con barba. Soltó una risita nerviosa nada más verse, aunque su voz era más que varonil.

- Es genial, aunque... Yo prefería seguir siendo mujer. - Thor se giró mandándolos callar y, cuando Irya lo vio, sólo pudo soltar una enorme carcajada.

- Te aguantas.-repuso con simpleza el creador de las ilusiones, riendo también al ver lo logrado que le había quedado Thor. El blanco de las burlas frunció su unicejo sin entender.

- ¿Qué?- Se estudió a si "misma" y fulminó con la mirada a Loki antes de proseguir, queriendo acabar con aquello cuanto antes. ¿Porqué no estarían sus amigos cuando más los necesitaba?

Pero sus gracias tuvieron que finalizar cuando vieron venir un pelotón de soldados. Sus respiraciones se cortaron por unos segundos hasta que los hombres pasaron de largo. Loki sonrió satisfecho. Nada como sus ilusiones.

No tardaron en llegar al puerto aéreo. Tres guardias hacían ronda, algo inquietos por las revueltas en las mazmorras. Thor no dudó en acercarse.

- Se cree que algunos presos ya han logrado escapar de palacio. Necesitamos una nave para vigilar la zona.

Irya permanecía tras él, tan tiesa como el mejor de los militares, quizás demasiado. Parecía como si se hubiese tragado una escoba. Eso de actuar comenzaba a gustarle.

Los tres soldados de guardia observaron a los recién llegados, pasando del tipo que parecía tener un palo metido por el culo al que asesinaba con la mirada. Y de él a la mujer barbuda que les hablaba. Uno de ellos no tardó en recelar.

- ¿Y tú de donde has salido? No te he visto nunca conduciendo un trasto de estos... Y te aseguro que me acordaría de haberlo hecho.- se mofó al final para risas de los tres.

Con mucho gusto Thor le habría partido la boca a ese soldado insolente, pero pronto dio un paso atrás y empujó débilmente a Loki.

- Yo no soy piloto... Él lo es. Y son órdenes de nuestro príncipe. Negadle sus deseos y, palabras textuales, hará puré con vuestras cabezas. - Thor siempre tan elocuente.

Loki echó un ojo a Thor antes de seguir retando con la mirada a ese trío de idiotas. No lo serían tanto cuando, después de cansarse de aquella pantomima, avanzó hacia ellos mientras hacia crujir sus dedos y los guardias se hicieron a un lado al instante. Loki les dedicó una sonrisa más inquietante aún y saltó dentro de la primera nave, esperando que le siguiesen sus compañeros. Sin ir a esperar más, encendió el motor.

Irya sonrió y con un fingido saludo militar a los soldados, corrió hacia la nave. Thor tan sólo les dedicó una mirada de reproche antes de subir también de un salto.


En cuanto la nave quedó lo suficiente alejada, las ilusiones se desvanecieron y los tres volvieron a mostrar su aspecto original. Aunque el look de Loki había mejorado notablemente respecto al lucido en prisión, con su traje preferido de metal y cuero y el cabello ordenadamente peinado hacia atrás. Con un grito de victoria, sintiendo el viento acariciar su rostro después de tanto tiempo, aumentó la velocidad y disfrutó de aquella sensación tan revitalizante.

Irya suspiró con alivio en cuanto sintió su aspecto original. Eso de llevar barba no le había gustado en absoluto. Clamó de júbilo acompañando a Loki y saltó de nuevo sobre él, abrazándolo por la espalda y logrando que la nave diese un pequeño bote. Aquella mala costumbre que estaba tomando no le favorecía en nada a al hechicero.

- Que alguien me la saque de encima...- rogó hastiado sin poder apartar las manos de los mandos.

Thor puso los ojos en blanco y respondiendo a sus plegarias, la apartó con cuidado de su hermano y la sentó en la parte trasera. Sin mediar palabra, le colocó unos grilletes de plata, mucho más finos que los que solían ponerle, pero igual de molestos y útiles. Ella se quejó, perpleja.

- ¡¿Qué significa esto?! - Thor le dio la espalda, mirando al frente.

- Precaución.

Loki sonrió malicioso al ver las esposas, tomando aquello como una pequeña venganza por fastidiarle más de lo que ya estaba su espalda.

- Es por el bien de todos, Irya.- Se jactó antes de mirar a Thor.- Ya que estamos con precauciones... ¿No estaría bien que me facilitases algún tipo de arma? Como una daga por ejemplo. Nunca se sabe quien puede atacarte...

Thor ni tan siquiera se dignó a contestar a su hermano. Lo apartó de malas maneras del mando para colocarle unos grilletes similares a los de ella, aunque estos no eran de plata. Luego le cogió las manos y le obligó, de nuevo, a apoyarlas en el mando.

- Conduce.

Loki le dedicó una mirada ofendida e Irya no dejó pasar la ocasión de devolvérsela.

- Es por el bien de todos, Loki.

El hechicero pudo notar como su magia era bloqueada, y esa sensación de impotencia se adueñó de él de nuevo. Como si siguiese encerrado entre cuatro paredes. Conteniendo la rabia, fulminó a Irya para hacerla callar y siguió conduciendo a ras del mar, dejando cada vez más atrás la ciudad.

Irya no le tenía miedo ahora, estaban en las mismas condiciones, así que sólo se acomodó en el asiento para disfrutar del viaje y del aire fresco. Mientras tanto, Thor seguía tras Loki de brazos cruzados, vigilante. Casi podía sentir el aliento en la nuca.

- ¿Estás seguro de que sabes cómo llegar a Volkheim?

Loki se había apuntado devolverle aquella jugada más adelante a su hermano. Que ingenuo se sentía al creer que Thor confiaría en él de nuevo tan fácilmente. No después de todo lo ocurrido en el Puente Arco Iris y en Nueva York. El ambiente cerrado de la celda debía haber dejado torpe su astucia, y aquello le irritaba. ¿O es que Thor se había vuelto listo al fin?

- Por supuesto. Soy yo el mejor piloto de los dos, ¿recuerdas, don "arrancamandos"?- se mofó antes de señalar el horizonte con un gesto de cabeza.- Y yo sé mejor que nadie dónde se ocultan los portales interdimensionales. Claro que también hay que tener gracia para colarse por ellos.

Thor gruñó como toda contestación e Irya se levantó, caminando hasta ellos.

- Bueno, ¿Y yo cuándo seré libre? - Sólo deseaba quitarse a esos hermanos de encima. Un mal presentimiento le decía que no acabaría bien con ellos dos de compañía.

- Cuando me lleves hasta el Okur.- respondió Thor con gesto impasible. Loki soltó una risita a eso, poniéndolo en duda.

- Es decir, que si no llegamos a encontrarlo... Irya volverá a ser encerrada en Asgard hasta su sentencia de muerte. ¿Es eso?- apuntilló.

Irya tragó saliva al escucharle.

- ¿Eso es... verdad?

Thor se frotó los ojos. Loki parecía dispuesto a colocarlo en una encrucijada. Se apartó de ellos, inquieto.

- Loba, tú sólo llévame hasta el Okur, ¿está bien?

Pero Irya no lo dejó pasar y le empujó, aun con las manos engrilletadas. Estaba furiosa.

- ¡Me has mentido! ¡Dijiste que sería libre! - sus ojos brillaron de forma extraña y Loki no lo pasó por alto.

- Alguien va a convertirse en una fiera descerebrada en tres... dos... uno...- calentó aún más el ambiente con mofa, aún sabiendo que con los grilletes de plata sería imposible.

Thor hizo esfuerzos por ignorar a su hermano e intentó calmarla, armándose de paciencia.

- Serás libre, maldita sea. Te lo juré en la celda. ¿Es que ya no lo recuerdas?

- ¿Y porqué debería confiar en ti? ¡Me has esposado!- siguió Irya ahora al límite del llanto por la rabia y la frustración.

- Eso. ¿Porqué nos has esposado? ¿Es que nos estás ocultando algún oscuro plan, hermano?- remató Loki antes de que Thor terminase de explotar.

- ¡Callaos! ¡O me obedecéis u os planto a cada uno una mordaza! ¡Maldita sea, Irya, siéntate!- la aludida dio un pequeño brinco y olvidando toda ira, retrocedió hasta su asiento. Vaya genio.

Loki hizo un gesto de dolor ante la escena, en realidad disfrutando de la discordia. Aunque más le encantaba aún sacar de quicio al heroico y digno heredero al trono de Asgard. Y la verdad, los viajes eran muy aburridos sino.

- Por todos los dioses, Thor, mantén la calma. Solo es una muchachita de una raza muy inferior a la tuya. ¿Porqué no sacas a Mjolnir y das algún que otro martillazo para liberar tensiones?- Thor se volvió hacia él, acortando distancias peligrosamente, señalándole con el arma nombrada.

- No me busques las cosquillas o tú recibirás el primero.

- ¡No soy inferior! Tú sientes los latigazos tanto como yo.- saltó Irya, ofendida, antes de centrarse en Odinson.- Thor - Este se giró, extrañado porque le llamase por su nombre en vez de "rubio" o "bruto".- Prométeme que no habrá mas muertes entre los míos y el Okur será tuyo. Una sola muerte más, y te aseguro que haré lo posible para que no volváis de vuestro destino. - Thor tomó aire asintiendo, sin tomárselo como una amenaza. Iba a hacerlo de todos modos.

- Prometido.

Loki frunció el ceño, sin esperar ese ataque hacia él. Mujeres, quien las entendía.


Después de la tormenta, llegó la calma, y Loki aprovechó para concentrarse en el camino, conduciendo hasta que señaló a Thor la montaña de piedra afilada por donde iba a dirigir su rumbo. Ya estaban muy cerca.

- Agarraos fuerte, damas y caballeros. Tengo el gusto de presentaros el portal hacia Volkheim.

Irya tragó saliva al escucharle y caminó hacia ellos para agarrarse con fuerza a la nave, encogida. Era la primera vez que viajaba así y ya había llegado a la conclusión de que nunca más lo haría si dependía de ella.

- ¿Siempre hacéis esto? - preguntó la chica. Thor se agachó a su lado, agarrándose también.

- Esta es la segunda vez. Y la primera fue algo... abrupta - Ella le miró asustada para luego alzar la mirada hacia el ojiverde. Odiaba las alturas.

- Loki, te juro que como nos mates... Te mato.

Loki rió divertido. Le encantaba tener los mandos de una situación, y esta vez nunca mejor dicho.

- La primera fue peor. El portal a Alfheim queda en las profundidades del mar. Fue un buen chapuzón.

- Dirás que lo fue para mí. El muy maldito utilizó uno de sus trucos para que el agua ni le tocase.- explicó Thor con reproche.

- Se siente. Haber aprendido magia.- Loki siguió en movimiento con los mandos y la nave empezó a ascender, cada vez con más inclinación, subiendo a gran velocidad la montaña hasta quedar casi en vertical.- ¡Ya viene!- gritó por encima de la velocidad que los ensordecía a cada momento más. Con la adrenalina recorriéndole, Loki se lo jugó a todo o nada haciendo un giro brusco hacia el interior de una estrecha cueva. Todos gritaron cuando la nave fue sacudida por varias rascaduras y las estalactitas se esquivaron más bien por casualidad. Y entonces llegó el portal y de un segundo a otro el paisaje cambió totalmente. A Loki no se le ocurrió otra que celebrarlo mientras los otros dos aún se preguntaban cómo es que seguían vivos.- ¡Tadaaaaaa!


¡Un capítulo más!

Siii, lo sé, esta escena de fuga pudo recordar a la de TDW, pero fue adrede, un homenaje a la que al menos para mí, es una de las mejores escenas de la película. Y espero que os haya resultado igual de entretenida (y no repetitiva).

Hay que aclarar, que aún no lo hemos indicado nunca y puede llevar a dudas, que este fic transcurre unos meses después de Avengers , durante el largo encarcelamiento de Loki. Y pretendemos ser fieles a las películas. Es decir, tal como termine esta historia, se adaptará al comienzo de The Dark World (je, spoiler! xD)

Y eso es todo! Saludos, muchas gracias por vuestros reviews, favs & follows y nos vemos el jueves que viene!