¡Halo muy buenas! Llevo muuuuuucho sin actualizar, lo lamento, falta de inspiración y encima estábamos en Navidad, bueno, espero que me perdonen ¡y que disfruten!

Por cierto, sí, todo sucede tras el Time-Skip de ambas series, que se me olvidó ponerlo.

Declaimer: One Piece y Naruto no me pertenecen, solo los personajes que no reconozcan.

(pensamientos)

Diálogos entre animales (si hay)

Explicaciones mías


Capítulo 6: ¿Nakamas… o enemigos?

Los mugiwaras se sorprendieron al ver los ataques de los ninjas, pronto Luffy dejó de flipar y les gritó a Franky y Nami:

-¡Oi, chicos, vamos a conocerlos! –gritó muy emocionado.

-¡No, gracias! –gritaron Nami y Usopp a la vez.

-Me temo que no es una petición. –dijo Sanji, echando una calada de humo del cigarrillo.

-Será interesante. –dijo Brook, echando un sorbo a su té.

-Bah. –dijo simplemente Zoro.

-Tengo curiosidad sobre de dónde sacaron esas habilidades. –dijo Robin.

-¡Yo quiero conocer al perro, sus ataques son muy guays! –dijo Chopper con brillitos en los ojos.

-¡SUPER! –ya sabrán quién gritó eso.

-Todos están en nuestra contra, ninguno nos escucha… –murmuraron Usopp y Nami a la vez y muy deprimidos.

-¡YOSH! ¡Vamos a verlos! –gritó el capitán.

-Y menos este… –murmuraron otra vez al unísono y deprimidos.

Mientras tanto, los ninjas festejaban el haber vencido.

-Ahora que nos libramos de ellos, continuemos nuestro camino… –dijo Gaara.

Sakura cogió unos papeles, entre los cuales estaban los mapas y, algunos carteles de: se busca de ciertas personas…

-Bien, vamos a… –Sakura paró de hablar al ver uno de los carteles.

-¿Qué sucede, Sakura-Chan? –preguntó Rock Lee.

-Allí… –respondió Hinata mirando adonde miraba Sakura, –pi-piratas…

-¿¡WTF!? –gritaron el resto al unísono, menos Naruto, que no se enteraba y miraba los barcos marines que aún se hundían.

Con los piratas…

-Oi, –dijo Zoro desde el Sunny, –parece que se acaban de enterar que estamos aquí.

-Se han asustado, ¿no? –preguntó Nami.

Y en respuesta…

-¡OH MY GOD! ¡Tenemos que pirarnos pero YA! –gritó Kiba, abrazando a Akamaru.

-¡Continuemos nuestro camino e ignorémoslos! –gritó como si nada Naruto.

-¡HUYAMOS! –gritaron Kiba y Sakura.

Y en ese instante, se pusieron a navegar a toda velocidad como alma que lleva el diablo con el motor de vapor que tenía el barco para emergencias.

Y entonces todos los tripulantes del Sunny estaban en las barandillas observando.

-¡Oi, se escapan, solo queremos conocerlos! –gritó Luffy, estiró su brazo y lo enganchó en la barandilla del barco ninja.

-¡YIAAAAAAAAAA! ¡SU BRAZO SE ESTIRO! ¡ES EEEEEEELLL! –gritó aún más alarmada Sakura.

-¿¡Qué clase de jutsus o habilidades son esas, Kiba!? ¿¡Y por qué Sakura dice que es él y a quién se refiere!?–preguntó Akamaru.

-¡No tengo idea, solo sé que vienen hacia nosotros y que Sakura no para de gritar! –le respondió el Inuzuka.

-¡Es Monkey. , y su tripulación, son muy fuertes! –le gritó la pelirrosa.

-¿¡Y!? ¡Nosotros lo somos más, luchemos! ¡A luchar! –gritó Naruto.

-¡A ESCAPAR! –gritaron Kiba y Sakura.

-¡Lucha! –volvió a gritar el rubio.

-¡Escapada estratégica! –volvieron a gritar Haruno e Inuzuka.

Rock Lee empezó a pisotearle el pie a Luffy hasta que este se soltó. De nuevo, los ninjas usaron el motor de vapor, y esta vez literalmente salieron disparados, pero, dejaron allí a uno de los suyos, cómo no, al rubio que había saltado a atacar, y acabó en el agua.

-¡OIII, QUE NOS DEJAMOS A NARUTO! –gritó Gaara que estaba agarrado al mástil por la velocidad.

-¡NO PODEMOS PARAR! –gritó Rock Lee agarrado a la barandilla.

-¡Tenemos que irnos, no hay frenos en un barco, Naruto nos alcanzará! ¡Naruto, corre! –gritó Sai.

-¡No os preocupéis, estaré bien, confiad en mí! –les gritó el rubio.

-¡Buena suerte, Naruto! –le gritó Hinata.

-"Gracias, la necesitaré…" –pensó el rubio.

-¡Oi, tú, el saltarín! –le gritó Luffy.

-¡No me llamo saltarín, me llamo…! ¡¿Y a ti qué te importa?! ¡Me las piro con mis nakama!

Naruto dio un salto y empezó a correr por el agua, y tras el alucine, Luffy estiró sus brazos para cogerlo, y entonces fue Naruto el que flipó.

-¿¡CORRES POR EL AGUA!? –Luffy.

-¿¡TE ESTIRAS!? –Naruto.

-¡SI, LO HAGO! –gritaron ambos al unísono.

-¿Quién eres, pequeño? –preguntó Robin.

-¡Yo NO soy pequeño, tengo dieciséis años y seré el futuro Hokage!

-¿Hokage? ¿Eso es comida? –preguntó Luffy.

-No, para nada. –respondió Naruto mirándolo como un asesino.

-De todas formas, ¿qué eran esas cosas que hacíais tú y tus nakama? ¿Frutas del Diablo, quizás? –preguntó Robin.

-¿Frutas del qué? Son jutsus, normales y corrientes. –dijo el rubio, entonces se fijó en la bandera, –¡UAAAAAHHH! ¡PIRATAS! ¡Me han secuestrado unos piratas! ¡Chicos, volver, no me dejéis aquí! –gritaba muy alterado.

-Oi, no tienes de qué preocuparte… –dijo acercándose Brook, pero eso solo hizo que el ninja se pusiera en pose defensiva con cara de ver a un muerto viviente, tal y como era.

Shadow Clon No Jutsu! –gritó mientras aparecían clones, estos empezaron a atacar a los Mugiwaras.

-¡Oi, oi! ¡Este crío ya me ha hartado y no lleva aquí ni cinco minutos! ¡Shusui! –gritó Zoro deshaciéndose de varios clones.

Así empezó una pelea entre los nueve Mugiwaras contra los cientos de clones de Naruto. Este no esperó más para lanzarse al agua y salir corriendo en busca de su barco y nakamas.

-Al fin, nos deshicimos de todos… –murmuraba Nami exhausta.

-… Si todos desaparecieron… –dijo Sanji, –eso significa…

-¡QUE SE HA PIRAO! –gritaron todos al unísono.

Mientras…

-¡Naruto-Kun, estás bien! –gritó Hinata desde la barandilla.

-¡Hinata-Cha-! –no terminó porque al ver a la Hyuga dejó de correr y cayó al agua.

-¡Naruto! –le gritó Kiba.

-¡Roaf, roaf! ¡Qué alegría que estés bien! –ladró Akamaru moviendo la cola.

-¡Escapaste! ¿Cómo? –le preguntó Sakura mientras que junto a Sai, ayudaban a Naruto a subir.

-Hice que aparecieran clones y que les atacaran, pero, esos tipos… –murmuró, mirando ahora hacia la dirección donde dejaron atrás a los piratas, –eran realmente fuertes…

-¡Lo que importa es que estás a salvo! Lo cual es sorprendente, según Sakura-Chan, son piratas muy famosos. –dijo Rock Lee.

-Sí, son la tripulación Mugiwara y valen en total 800.000.050 millones. –dijo Gaara.

-No pillo, pásalo a ramen. –dijo Naruto ignorándolo.

-… Serían… veamos, si un tazón de ramen cuesta… serían… 160000020 tazones de ramen o así… –explicó.

-¡LA MADRE QUE…! ¡Eso sería suficiente para alimentarnos toda una vida! –gritó Naruto.

-A base de ramen… -murmuraron todos.

-Pero eso da igual ahora, Naruto, –dijo Sakura, –porque estamos a punto de llegar a Shima, allí podremos conseguir provisiones con el dinero que nos dieron los habitantes de la isla anterior. Pero no será solo ramen, Naruto.

-Ya lo sé…

-¡Ja, ja, ja! –rieron todos al verlo haciendo un puchero muy desanimado.

Y mientras, en la isla de Shima…

-¡NOOO, suéltelas! –gritaba un hombre de mediana edad, sujeto por dos hombres enormes.

En frente, cuatro mujeres, una anciana de pelo gris, una mujer de mediana edad de pelo negro, otra de no más de dieciocho años con pelo castaño oscuro y ojos castaños chocolate, y una niña de nueve con pelo castaño claro y ojos más oscuros, eran apuntadas con armas.

Todos los habitantes del pueblo miraban asustados sin atreverse a hacer nada.

-Vas a ver lo que pasa cuando no me pagas lo que debes. –dijo el líder de la tripulación pirata.

Tenía pelo blanco largo atado con una goma y ojos dorados y afilados, su lengua era como la de una serpiente.

-¡Por favor, –habló la mujer de pelo negro, –¡apenas tenemos para comer!

El peliblanco miró a uno de sus subordinados y este se acercó apuntando a la cabeza de la mujer de mediana edad, y no esperó a apretar el gatillo…

-¡Maldito, te mataré! –gritó el hombre.

Corrió hacia el peliblanco y este solo lo miró y al instante se transformó en una cobra gigante, mejor dicho, un basilisco. En cuanto el pobre hombre lo miró a los ojos, cayó al suelo, muerto. Esa era, después de todo, la habilidad de un basilisco.

CONTINUARÁ…


¿Os gustó? Por cierto, a lo mejor pongo alguna pareja, pero no sé cual, si quieren denme su opinión y ya veré.