Los personajes le pertenecen a SM.
- dejen de molestar y presten atención, ya comenzó - advirtió Edward para que dejaran de mirarnos y funcionó, ya que los chicos, preocupados por sus novias, miraron al frente de manera nerviosa.
Las chicas estaban paradas en línea esperando ser llamadas, mientras que un hombre de traje estaba parado frente a ellas con una hoja. La escena me recordó mucho a esas películas en las cuales las personas esperaban ser mandadas a la horca y el hombro de traje era el verdugo. Miré como Alice y Rosalie, que estaban una al lado de la otra, se tomaban de la mano con nerviosismo, mientras que Lauren a poca distancia de ellas, sonreía con suficiencias, confiada que ganaría y lo peor era que yo creía lo mismo.
Primero hubo una introducción en la cual todas las chicas saludaron y el hombro mencionó que las tres ganadoras recibirían de premio una beca para la facultad y además tendrían soporte financiero para ir a una competencia mundial que sería en Brasil.
- Muy bien, el momento de la verdad ha llegado - habló por el micrófono - le pido a las señoritas que llame que por favor se dirijan al podio y al resto se mantenga ahí ya que recibirán una medalla. Empecemos…
Nunca en toda mi vida había estado tan nerviosa y Edward pareció notarlo ya que me acarició el brazo suavemente para que me relajara.
- Lauren Malory - susurré una maldición mientras la veía avanzar con una sonrisa de suficiencia hacia uno de los tres pequeños podios que había. Por suerte eran los tres a la misma altura, porque si no se le aumentaría aún más el ego y eso no lo soportaría. Cuando los aplausos terminaron el hombre miró la lista y tomó aire para decir el segundo nombre.
- Alice Cullen - me paré de un salto saliendo de entre los brazos de Edward y aplaudí y grité como nunca en mi vida, al igual que lo hacían Jasper, Emmet y Edward. No cabía e mi misma de felicidad. Alice sonrió ampliamente y fue al podio mientras una pequeña lágrima corría por su mejilla debido a la emoción. No dejamos de aplaudir hasta que el hombre de traje pidió que nos calláramos por el micrófono. Ahora todas nuestras miradas estaban en Rosalie que se retorcía nerviosa en su lugar.
- Sofía Milstrang - el alma me cayó a los pies mientras veía a una chica de pelo colorado avanzar hacia el último podio, la última esperanza. Miramos como Alice tenía la mirada fija en Rosalie, la cual se notaba que estaba reprimiendo las lagrimas, pero sólo unos segundos después pareció controlarse y nos miró sonriendo y con un pequeño encogimiento de hombros supimos que estaría bien.
Primero les dieron una medalla a cada una de las chicas que no lo habían logrado y luego recibieron un aplauso mientras nombraban a cada una, y todo lo que pudimos hacer nosotros fue marcar la diferencia cuando dijeron el nombre de Rosalie, aplaudiendo, gritando y hasta arrojando cosas como si fueran flores. Ella sonrió divertida. Luego, pasaron a las tres en el podio. El hombre de traje les dio un sobre a cada una ( la beca) mientras unas chicas le daban un ramo de flores a cada una y por último, mientras decían sus nombres y las aplaudíamos, recibían sus medallas de oro.
- Realmente lo lamento - mencionó Alice a Rosalie, pero esta sonrió.
- está bien, por lo menos llegué a la final. Además quizá logre convencer a mis padres y pueda ir a verte a Brasil cuando compitas.
- claro, total Brasil está a diez minutos de acá ¿cierto? - se burló Edward y yo le pegué un codazo mientras intentaba no reírme.
- olvidándonos del drama… - habló Jasper - mi novia fue la mejor de todas ¿acaso no tienen que darte algo mejor que a las otras dos? - preguntó mientras abrazaba a Alice de manera orgullosa, lo cual me hizo recordar a Charlie.
- no, pues eso sería mentir - todos nos dimos vuelta para ver a Lauren y a dos chicos tras ella.
- Lauren, ¿ya encontraste guardaespaldas que te protejan de Bella? - se burló Rosalie.
- no, son unos amigos. Aunque claro, tú no sabes nada de eso, sólo tienes al chimpancé ese atrás tuyo porque eres una zorra. Nadie realmente te quiere - en un segundo Emmet estaba frente a ella.
- Agradece que eres mujer, porque sino ya te hubiese roto la cara - murmuró con los dientes apretados y vi que Edward y Jasper lo hacían retroceder.
- guau, no sabía que los chimpancés tenían modales - se burló.
- saben algo, yo por suerte no tengo problemas en pegarle a una mujer - mencioné y sin darle tiempo de que reaccione y retroceda tras sus dos chicos, le pegué un piña en medio de la nariz, rompiéndosela probablemente al ver la sangre que salía. Los dos chicos se adelantaron hacia mí pero Jasper, Emmet y Edward ya les hacían frente.
- veamos quien gana, somos tres contra dos - murmuró Edward enojado al verlos acercarse a mí.
Los chicos comprendieron que estaban en desventaja y al ver que un hombre de seguridad se acercaba se alejaron para no tener problemas, llevando a Lauren con la nariz sangrando. Todos parecían estáticos en sus lugares hasta que yo solté una carcajada y me miraron interrogantes.
- eso se sintió extremadamente bien - mencioné mirando mi puño. Eso fue todo lo que necesitaron para reírse ellos también, terminando todos llorando de la risa.
Limpié mis lagrimas cuando los padres de Alice aparecieron para felicitar a su hija y los de Rosalie también, porque a pesar de que ella no había ganado, estaban orgullosos de ella. A los quince minutos se estaban despidiendo de nosotros para irse a cenar en familia, quedando los chicos y yo.
- bueno, me parece que tu y yo - dijo Emmet señalando a Jasper - debemos irnos. Creo que quieren privacidad y si no hacemos caso puede que Bella nos pegue a nosotros también - se burlaron y yo rodé los ojos mientras me sonrojaba por la idea de estar a solas con Edward. ¡Era increíble que eso me ponga nerviosa luego de cómo lo ataqué hacia menos de una hora!
- yo no les pegaría - mencioné intentando alargar el momento.
- ¡alto todo el mundo! - gritó Jasper con una sonrisa burlona y varias personas se giraron a verlo debido a su grito - ¡Bella está sonrojada! - y soltó una carcajada. Edward le pegó en la cabeza intentando callarlo pero solo sirvió para que se ría más.
- muy bien, nosotros nos vamos en son de paz y los dejamos solos. Seguro que quieren… Charlar - aunque cuando dijo "charlar" parecía otra cosa. Ambos nos miraron pícaramente y se fueron. Cada paso que daban para dejarnos solos, mi corazón se aceleraba un poco más.
Sentí que Edward tomaba mi mano y me arrastraba lejos de las personas, mientras yo lo seguía como autómata, sin poder pensar o decir mucho. Salimos del lugar y caminamos hasta la esquina donde frenó y se giró a verme. Al principio me analizaba pero luego parecía… divertido. Comenzó a acercarse a mí y yo involuntariamente retrocedí un paso, y otro paso, y otro paso, hasta que choqué contra la pared de la casa que estaba a mis espaldas, pero él no se detuvo. Nuestros rostros quedaron a pocos centímetros de distancia y estaba segura que si respiraba muy hondo nuestras ropas se rosarían, pero por suerte el aire parecía no llegar a mis pulmones.
- ¿sabes algo Bella? Pareces un poco… nerviosa - la última palabra la había pronunciado en mi oído y me estremecí levemente al sentir su aliento en mi oreja. Sabía que se estaba divirtiendo en sobremanera al ponerme nerviosa, pero el enfado no era suficiente para opacar los nervios.
- ¿n-nnerviosa? - logré preguntar. Él asintió, rosando su nariz por mi cuello y podía jurar que había algo en mi pecho que quería salirse, si no era mi corazón, eran mis pulmones que no tenían suficiente espacio.
- parece que yo te pongo nerviosa - volvió a decir en mi oído pero en lugar de bajar a mi cuello, rozó con sus labios mi mejilla, mi mandíbula… Tuve que aguantar las ganas de suspirar. - ¿qué pasó con la chica valiente de hoy? - preguntó en un murmullo rozando mis labios con los suyos mientras hablaba - la que me atrapó contra una pared, me besó y enterró sus dedos en mi pelo. ¿Sabes dónde está? - la última pregunta rozó con más fuerza mis labios y al parecer hizo que dejara el juego porque entonces me besó. Me besó con suavidad al principio pero luego con más fuerza, mientras sus manos tomaban mi cintura y su cuerpo se apretaba contra el mío, pegándome a la pared y a él. Sin poder evitarlo levanté mis brazos y rodé su cuello, introduciendo mis dedos en su cabello como él había dicho hace tan sólo unos segundos. Entonces un suspiro muy sonoro se escapó de mis labios cuando introdujo la lengua en mi boca y mi cuerpo se estremeció de pies a cabeza.
No sabía cuánto tiempo habíamos estado así, podían haber sido horas o sólo un minutos, pero se alejó para besar mi cuello.
- ahí está mi chica, creí que la habían cambiado por una tímida - mencionó, pero antes de que pudiera quejarme me había vuelto a besar, haciendo que perdiera el hilo de mis pensamientos.
Había tres cosas de las que estaba completamente segura en este momento. Primero, estaba completamente loca por Edward; segundo, Habíamos pasado más de una hora besándonos en esa esquina; y tercero, el silbido que acababa de escuchar era de Emmet.
Nos separamos y me sonrojé al ver los labios colorados e hinchados de Edward, probablemente iguales a los míos.
- ¡Edward! Si dejaste de comerle la cara a Bella, tenemos que irnos que las chicas nos esperan - nos giramos y los vimos a los dos con sus bicicletas mientras llevaban la de Edward entre los dos - apuren que no son los únicos que quieren diversión - se quejó y yo reí mientras besaba a Edward para molestarlos y escuché a ambos chicos quejarse mientras Edward tomaba mi cintura, pero se frenó cuando le tiraron con algo.
Mientras nos reíamos fuimos a donde ellos estaban y él se subió a su bicicleta y señalaba el manubrio de su bicicleta con una sonrisa. Me subí y esta vez en lugar de alejarme de Edward me acerqué lo más posible y apoyé mi cabeza en su hombro mientras comenzaban a andar.
- ¡bella! - me llamó Jasper y lo miré sin despegarme del hombro de Edward - ¡te prefería cuando eras una mojigata! - y él y Emmet rieron a carcajadas. Yo simplemente me limité a rodar los ojos.
Primero fuimos a donde estaba Rose y sus padres, Emmet volvió dos segundos después con ella, pero antes de subirse a la bici la besó con fuerza mientras pegaba su cuerpo al de ella. Luego de unos segundos se separaron y me miró.
- yo también puedo divertirme - me reí y esperé a que se subiera a su bici y fuéramos por Alice. Se notaba que Rose no había entendido el comentario, pero estaba demasiado despistada por el beso como para comprender que hablaba de la relación entre Edward y yo de la cual ella todavía no estaba enterada.
Acabábamos de llegar a una pizzería y nos sentamos en unas sillas que estaban en la vereda, mientras empezábamos a comer.
- Bella… - miré a Alice - no quiero molestar pero espero que estés saliendo con Edward - todos la miramos sin comprender pero yo le respondí.
- la verdad que sí, ¿Cómo te diste cuenta? - entre todo el jaleo aún no había podido contárselo.
- nada, simplemente porque tienes un chupetón en el cuello y Edward parece que cumplió años por su sonrisa - en un segundo mi cara había llegado al color bordó de la vergüenza mientras intentaba tapar mi cuello con el pelo. Todos rieron y Edward simplemente rodeo mis hombros con su brazo y sonrió de manera orgullosa, como si lo hubiesen felicitado por algo.
- tu deja de sonreír - me quejé pegándole un codazo pero eso sólo sirvió para que las risas aumentaran.
- muy bien, lo que yo quiero saber ahora es - pero la interrumpí.
- ¿cómo pasó? - pregunté yo adivinando.
- en realidad no iba a decir eso, aunque debes contármelo después, pero ahora quiero saber si ustedes pueden controlarse en público - su comentario iba directamente a Edward que había pasado una mano por mi cintura y ahora me hacía caricias que no eran justamente relajantes.
- claro que si - dijo Edward y cuando lo miré interrogante para saber entonces por qué no paraba ahora el respondió - simplemente que ahora no quiero. ¿Por qué lo decías Alice? - intentó sacar la atención de él.
- pues porque puede llegar a ser verdaderamente vergonzoso que no se controlen en un avión - todos la miramos interrogante.
- ¿no les dije? Mis padres me dieron un premio por haber ganado - mencionó como si dijera el clima - ellos pagaran el viaje para que nos vayamos los seis un mes a Brasil antes de que sea la competencia - su vos seguía siendo monótona pero notamos su entusiasmo por como su ojos parecían querer salirse de sus orbitas.
- pero, pero… yo no sé si… - intenté decir pero fui interrumpida por Jasper.
- ¡VACACIONES EN BRASIL! - gritó mientras levantaba su vaso para brindar. Todos reímos pero lo imitamos, a fin de cuentas, ¡eran vacaciones pagas!
F I N
¿que les pareció? espero que les haya gustado y me gustaría que dejen reviews comentando.
sé que fue un poco corta pero probablemente haya una secuela y les aseguro que va a haber un epilogo, aunque sea corto pero va a haber.
XOXO
